20.- Harry Desaparece
Tom y Harry habían ido el mismo día que Harry aceptó el compromiso, a casa de los Potter y anunciaron su futura boda a sus padres y hermana. Harry les dijo que quería a Neville como padrino, ya que había sido su amigo de toda la vida, mientras Tom escogió como su "padrino" a Bellatrix Lestrange, la ex-mortífaga había sido una constante en su vida desde antes de abandonar a "Voldemort" e incluso cuando cambió radicalmente sus ideas, Bellatrix lo apoyo incondicionalmente, era su mejor amiga y la quería junto a él en su día más feliz.
Ese mismo día, Silene y sus padres, les escribieron a sus amigos, incluyendo a Severus quien luego de leer la carta de su ahijada, y aun sabiendo que ese era el resultado más probable, sintió su corazón romperse en fragmentos tan pequeños como la arena, un corazón que ya se había desgarrado infinidad de veces desde que se había exiliado de la vida de Harry.
Esta vez no fue el salón de duelo quien sufrió el dolor de Severus sino sus propias habitaciones: destruyó su cama, las paredes fueron rajadas con sus propias manos, las cortinas incendiadas, los muebles destruidos uno a uno con una de las tantas espadas que estaban exhibidas en las paredes de la mansión. Severus no estaba usando magia esta vez, toda la devastación que hizo, la hizo con sus propias manos, había demasiado dolor dentro de él para que la magia lo ayudará a sacarlo de su sistema. Hacer esto con sus propias fuerzas estaba lentamente cansándolo y haciendo que el dolor disminuyera un poco, apenas lo necesario para que Severus tomara conciencia de la situación.
Había perdido a Harry.
En cuanto el closet quedó reducido a astillas, Severus cayó de rodillas en medio de sus habitaciones y se permitió llorar. Ya no recordaba cuántas veces había llorado desde que se alejó de Harry, ni la última vez que la comida le supo a algo diferente a ceniza. No recordaba la última vez que estuvo despierto más allá de unas cuantas horas, ni la última vez que siquiera había hecho pociones, hechizos, cualquier cosa que no fuera solo "fingir ser el príncipe". Toda su existencia se había reducido a Harry, a salir con él, a velar por él y su seguridad, por su felicidad... y él ya no estaba dentro de esa felicidad.
Se estaba consumiendo rápidamente en una espiral de tristeza y dolor, y lo peor del asunto, es que no estaba dispuesto a salir de ella. Había algo extrañamente reconfortante en sentir ese dolor, como si al menos tuviera ese vínculo con Harry. Lo amaba tanto, dolía amarlo, pero al mismo tiempo no imaginaba su vida sin ese amor que estaba llevándolo directo hacia una muerte prematura.
Natt, que había estado preocupada por su primo, fue, nuevamente, la primera en encontrarlo. No dijo palabra, solo se arrodillo frente a su primo y lo abrazo consoladoramente, su relación familiar no había avanzado mucho, pero Natt sabía que eso se debía mayormente a mantener sus fachadas hasta que Severus pudiera ser considerado un Prince, pero eso no evitaba que lo amaran.
Severus fue quedándose lentamente dormido y cayó en el abrazo de su prima, quien sintió su corazón desgarrarse por su primo. Nadie debería sentirse así, y estaba segura de que su abuelo pronto le entregaría los papeles con los posibles "prospectos" de matrimonio. Tenía que hacerlo. Sin Severus, los Prince perderían su magia. Pero ahora, Natt entregaría toda su magia sin con ello su primo volvía a vivir, porque lo que estaba en sus brazos, era solo una cáscara vacía cuya alma apenas se sostenía por un fino hilo.
Natt lanzo un reparo hacia la cama de Severus y lo acostó ahí. Luego se dedicó a reparar las habitaciones de su primo y partió en busca de la única persona que amaba a Severus tanto como para hacer algo muy peligroso y radical.
Silene sabía que algo estaba mal en esa relación entre Tom y Harry. Sabía que Tom amaba a su hermano, había señales que era imposibles de ignorar, sobre todo lo mucho que había cambiado Tom por su hermano, eran cambios demasiado radicales para ser fingidos. Tom adoraba a su hermano, pero de alguna forma, no se sentía correcto. No sabía exactamente que era, pero no podía imaginarse a Harry casado con Tom.
No había tratado al príncipe, el príncipe sólo trataba con Harry y sus padres, Sirius y Remus no quisieron decirle a Silene sobre el príncipe, solo le habían dicho que era un mago excepcional y que era capaz de proteger a Harry con su propia vida de ser necesario. Pero algo más, algo que pudiera usar para adivinar su identidad, no fue dicho.
Por eso se sorprendió cuando recibió una carta con el sello de los Prince, un fénix negro debajo de una corona. Una carta donde Natt Prince solicitaba hablar con ella sobre "El príncipe mestizo".
¿Qué tenían que ver los Prince con "el príncipe"? ¿Y por qué quería verla Natt Prince, conocida "dama de sociedad"?
Todas sus dudas quedarían resueltas cuando acepto verse con la dama al día siguiente en un restaurante del mundo muggle.
Cuando Silene llegó al restaurante, aviso al hostess sobre la reserva hecha a nombre de Natt Prince, el individuo vestido elegantemente, la guió hasta una mesa privada y vio a una de las mujeres más bellas que hubiera visto en su vida, ahora entendía mejor por qué se decía de ella que tenía el encanto de las hadas.
Tenía el cabello negro, pero con un extraño brillo dorado, la piel parecía hecha de mármol, pero contrario a la palidez esperada, tenía un tinte rosado en las mejillas y los labios que le daban una apariencia casi sobrenatural, los ojos azules como zafiros donde parecía bullir algo parecido al acero, tenían un brillo juguetón de quien se sabe atractivo, y todo eso en un torneado cuerpo de mujer que incluso ella, siendo completamente heterosexual, no pudo dejar de admirar y pensar que no le importaría tener una "experiencia" lésbica si la otra mujer era esa belleza que la había citado.
—Siéntese señorita Potter, puede pedir lo que le plazca, yo invito, y felicidades por su reciente compromiso—.
—Gracias señorita Prince—Silene se sentó frente a la mujer y el camarero se acercó a tomar sus bebidas al tiempo que les entregaba sus menús. Aun cuando Silene era rica y estaba acostumbrada a los lujos, no pudo evitar sorprenderse con los precios del lugar. Aun así, guardo la compostura y escogió un platillo que carne con verduras y arroz que sonaba muy bien, recordaba haberlo probado en Italia, o al menos el nombre le sonaba familiar en ese aspecto.
Luego de que ambas mujeres pidieron sus platillos al mesero, Natt empezó a hablar.
—Señorita Potter, ¿quisiera saber que tanto conocimiento tiene sobre el pretendiente de su hermano llamado "El príncipe mestizo"? —.
—Eso es fácil, ningún conocimiento fuera de su existencia—.
—Uhmm, ya veo. Quisiera entonces que me contestara algunas preguntas acerca de su padrino, el ex-auror Severus Snape, ¿Podría hacerlo? —.
—Podría... si usted me dijera cuál es su interés en mi padrino, y dependiendo de su respuesta sabré si debo seguir hablando con usted—.
Natt suspiro complacida, la joven quería a Severus tanto como ella.
—Su padrino es mi primo, la madre de Severus era mi difunta tía, Eileen Prince. Se caso con un muggle que se llamaba Tobías Snape, también difunto. Hace poco mi abuelo, Maximus Prince decidió que, de todos sus nietos, él era el único digno de llevar el título de Lord Prince—.
—Disculpe, pero eso no me resuelve nada, no me dice cuál es su motivación para saber algo sobre Severus excepto que es pariente suyo—.
—Severus ha estado viviendo en la mansión Prince desde hace unos años. Nunca le preguntamos por qué decidió vivir en la mansión cuando había estado tan renuente de hacerlo desde que el abuelo le dijo sobre su condición como heredero del apellido. Últimamente ha estado, extraño, por decirlo de alguna manera y no tengo mucha información. Había tenido algo de depresión hace un tiempo e investigue con algunos de sus amigos de forma discreta y tengo una teoría, pero necesito más información de la que podrían proporcionarme sus antiguos amigos—.
—¿Está diciéndome que mi padrino tiene depresión? —.
—No solo eso, sino que está evolucionando rápidamente en crónica y temó por su salud. Está afectándole en un nivel físico y tengo una leve idea de que lo está causando—.
Silene sopeso las palabras de Natt Prince, se veía genuinamente preocupada por Severus, aunque Silene no era una Slytherin por nada, sabía que Natt no estaba diciéndole toda la verdad, pero quizás podría averiguarla si le daba algo de lo que quería.
—Bien, haga sus preguntas—.
El mesero llegó con sus platos y apenas se fue, Natt soltó la primera pregunta.
—¿Ha pasado algo en los últimos días? ¿Algún cambio en su familia? Sé que Severus ha estado pendiente del cortejo de su hermano y sé que está preocupado por su hermano señorita—.
—Primero que nada, puedes llamarme Silene, creo que tantos "señorita esto, señorita lo otro" es perturbador, no hay nadie aquí para juzgarnos si nuestros modales son menos que perfectos. En segunda, lo único que ha pasado es que mi hermano se comprometió con Tom Riddle, aceptó su propuesta de matrimonio, así que el cortejo se ha acabado. Mi hermano pronto tendrá que escribir la carta de rechazo al príncipe—.
Natt suspiro derrotada. Era eso por lo que Severus estaba tan roto. Harry había aceptado unir su vida a Tom Riddle.
—Silene, ¿notaste si hubo algún cambio en la relación de Severus y Harry estos años, además de que Severus se volvió un ermitaño? —.
Silene pensó y pensó, rápidamente, evaluando a su hermano y su padrino, ellos siempre habían sido muy cercanos emocionalmente entre ellos. Harry encontraba estimulante la mente de Severus, inteligente, pragmático y con un sentido del humor bastante retorcido, Harry siempre se sintió cómodo con Severus de un modo que ni Neville, Devdan, Sirius, Remus, Peter o su propio padre James podía sentirse. Ella y su madre no contaban porque Harry tenía cosas que no podía decirles por ser terreno exclusivo de "los hombres".
Silene analizo cada cosa que recordaba de ellos, y por fin encontró algo inusual en esa relación. Justo después del viaje que hicieron después del cumpleaños 17 de Harry, algo había cambiado, algo tan sutil que casi nadie se dio cuenta, ella lo noto porque conocía cada gesto de ambos hombres. Su padrino miraba más a Harry, tenía un brillo especial en sus ojos, una especie de orgullo, ¿O no era orgullo? No, si era orgullo, pero también había algo más, esperanza, ternura, cariño, protección. Y Harry regresaba esa mirada de reojo cuando la capturaba. Era la misma mirada que... ¡Oh Merlín!
El cubierto de Silene cayó haciendo ruido mientras ella trataba de poner en orden sus ideas. Natt la miró sabiendo que ella había llegado a sus propias conclusiones y con suerte serían las mismas que ella.
Silene estaba conectando muchas cosas que paso por alto, Harry le había dicho que ya había logrado tener sexo con alguien, que no se preocupara por su inocencia, pero Harry en su cumpleaños 17 aún tenía esa "aura" de inocencia, que solo tienen aquellos que no han tenido nada, pero después del viaje tenía algo, esa "aura" se había perdido y había algo más entre ellos, una electricidad sutil pero aun así palpable. Harry había tenido sexo con Severus. Harry y Severus, ellos... Harry se había entregado a Severus. Conociendo a su hermano, era probable que lo hubiera acorralado con algún retorcido punto de vista "demasiado lógico".
Y si Silene estaba en lo correcto, Severus no había podido negarse, así que entonces, Severus planeo las cosas para que Harry tuviera una primera vez especial. Su padrino no era demostrativo, pero tenía una forma de hacer sentir especiales a las personas. Silene había visto la "relación" extraña que guardaba con sus "tíos" Sirius y Remus, se parecía un poco a esas miradas que tenían él y Harry, pero las que había con su hermano eran diferentes, profundas, había un anhelo insatisfecho ahí. Deseo y amor. Silene lo sabía porque era la misma mirada que ella le daba a Devdan y él a ella. Excepto porque ellos, no habían tenido sexo.
—¡Oh Merlín! —Silene se llevó las manos a la boca para ahogar el llanto que asomaba en su rostro. Sólo había una razón ahora para que Severus se aislara del mundo como lo hizo, y poco tenía que ver con cualquier excusa que él hubiera dado en el pasado. Estaba jodidamente enamorado de su hermano y por lo que sabía de su hermano, Harry lo amaba con la misma intensidad, aunque ahorita sintiera algo por Tom, y en algún momento por el príncipe.
—¿Qué sucede? —Preguntó Natt preocupada por la reacción de la joven Potter. Fuera lo que fuera que había pensado, o recordado, debía ser algo grave.
La voz de Natt hizo que Silene se forzará a recomponerse para comunicarle sus hallazgos, pero primero debía obtener una promesa de la socialité de los Prince.
—Se qué le pasa a mi padrino, y se la causa también, creo saber dónde empezó todo. Pero debo pedirle que prometa que no usara esta información para su beneficio y que me ayudara a solucionarlo—.
—Lo prometo—.
Silene respiro profundamente.
—Creo, que todo empezó un mes antes del cumpleaños 17 de Harry, Harry había estado extraño por semanas y algo les dijo a mis padres, luego me enteré de que les reclamo sobre el cortejo, que tuvieron a bien ocultarle, él se molestó y huyó a casa de Severus. Regreso al día siguiente más calmado y dijo que aceptaba el cortejo, pero que desde ese momento tenían que incluirlo en los preparativos y eso. Otra condición que puso fue que Severus le prometió un viaje de un mes para que se tranquilizara antes de que empezara el cortejo en regla—.
—...Luego de ese viaje, Harry tenía algo diferente, pero no lo relacione hasta ahora. Creo que mi hermano convenció de alguna forma a Severus de que fuera "su primera vez". Yo... como que le espante a sus prospectos durante la escuela. Pensé, que mi hermano merecía a alguien especial en su vida, y que sus elecciones de pareja no estaban ni cerca de lo que él necesitaba—.
—...Cuando me enteré del cortejo, me quería morir, ya que mi hermano iba a llegar virgen "como un sacrificio" o algo así para sus prospectos, y le dije a Harry que lo sentía mucho, pero él me tranquilizó diciendo que no me preocupara, que él ya había tenido sexo, pero yo sabía que no era así. Luego de ese viaje, era evidente que ya no lo era. Se sentía más seguro de sí mismo, si pudiera describirlo, diría que se sabía atractivo—.
—...Pero Harry no era el único, mi padrino se veía más protector hacia Harry, era como si algo lo atrajera hacia mi hermano. Ahora me doy cuenta de que ellos dos habían pasado ese mes juntos y que su relación se transformó en una de afecto a una de amor, y creo que fue mucho amor. No veo otra razón por la cual mi padrino esté tan deprimido. Severus se fue de la vida de Harry y la mía, luego de la fiesta de Navidad en el castillo de la familia Nikolaus, cuando Harry aún tenía 17. Sé que algo pasó, pero no me imaginaba que tuviera que ver con Harry—.
—...No creo que sea un afecto surgido de "ese mes". Harry y Severus siempre tuvieron una relación especial. Harry confiaba más en Severus que en cualquier otra persona, y Severus siempre lo trato como un adulto, le decía la verdad, aunque doliera. Harry incluso bautizó a su serpiente mascota como Snapy. Creo, que muy en el fondo, Harry siempre se sintió atraído por Severus, sus mentes son muy afines, y que cuando se vio acorralado por el cortejo, aprovechó la situación para obtener algo del hombre que siempre había estado en su mente, es decir, Severus—.
—...¡Oh Merlín! Y yo le escribí anoche para decirle sobre el compromiso de Harry, debe estar sintiéndose terrible—.
Natt estaba impresionada, eso explicaba muchas cosas. Su abuelo parecía estar hecho un manojo de nervios luego de haberle dicho a su primo sobre que él había enviado una solicitud a su nombre para cortejar a Harry. La necesidad de crear al "príncipe", su depresión rayando con algo parecido al beso del dementor, esos arranques de violencia destructiva hacia objetos inanimados (léase muebles, armaduras, etc.), y, sobre todo, las ganas de morir.
—Creo que coincido contigo. Debo decir que sabía que mi primo estaba enamorado de tu hermano, pero no tenía idea de cuándo había empezado todo. Y debo decirte algo más, pero debes prometer que no dirás nada—.
—Lo prometo—.
—Severus es el príncipe mestizo—.
—¡Oh Merlín! —.
—Mi abuelo había enviado una solicitud de cortejo a tus padres, como Lord Prince puede hacer eso a nombre de cualquiera de sus descendientes, más en el caso de Severus, por ser el heredero. Severus estallo en furia cuando se enteró, al menos eso dijo el abuelo. Como no sabían si Riddle aún era peligroso, Severus ideo un plan para disfrazarse como alguien más, de forma que Riddle no pudiera rastrearlo, por eso ocupa el nombre del "príncipe" en español. Severus tiene una poción multijugos que tiene un efecto de 12 horas y ha estado usando distintos "cabellos muggles" para fingir—.
Silene se quedó callada un momento, digiriendo lo que acababa de escuchar, pensó en Tom Riddle y su hermano, esa unión se sentía "forzada", como si Harry quisiera convencerse de que Tom era el ideal para él. Silene siempre sintió una preferencia inusual por el príncipe, le parecía más adecuado para su hermano. Pero ahora, pensando en su amado padrino y su hermano, al pensar en ellos dos juntos, en que se unieran como pareja, su corazón se calentó con ese pensamiento. Sintió en algún punto de su mente, como si una cuerda se estirara hacia ella, un sonido como de campana, inundando sus pensamientos. Pensar en ellos dos se sentía tan correcto, que ellos fueran pareja era lo correcto.
—¿Cómo los juntamos? Haré lo que sea necesario—.
Natt sonrió, Silene sabía lo mismo que ella, esos dos debían estar juntos. Así que procedió a contarle su plan a su nueva cómplice.
Lo que había ido a hacer ese día tendría que haber sido fácil, se decía a sí mismo Harry, intentando convencerse de que no había destruido el alma de alguien, de que él no había hecho tanto daño en un corazón como el que él había sentido hace un tiempo.
Pero no fue así.
Había citado al príncipe en uno de sus lugares favoritos, era una especie de mirador cerca de Hogsmeade, se podía ver el castillo y el pueblo, pero al ser parte de una montaña, y no de una formación hecha por el hombre, casi nadie sabía de su ubicación. Harry había llevado al príncipe ahí en una de sus primeras citas, hace tiempo.
Harry estaba nervioso y no se atrevía a ver al príncipe de frente.
—Vas a terminar conmigo—No era una pregunta, sino una declaración de hechos. Harry pudo notar el dolor detrás de esas palabras.
El príncipe había decidido usar un disfraz dolorosamente familiar. Era como una versión muy joven de Severus. Se parecía a las fotos que había visto de él en el álbum de su madre, excepto que el príncipe lucía más delgado que el Severus joven.
—Yo... lo siento. Acepte la propuesta de Tom. No me malentiendas, me agradas, me gustas mucho, pero ni siquiera sé cómo eres en realidad, siempre te disfrazas como alguien más, y eso me hace pensar que no confías en mí—.
—Esta es mi apariencia real Harry, o, mejor dicho, alguna vez lo fue—.
Esto era más difícil de lo que esperaba Harry, el príncipe se parecía entonces a Severus. Lo que hubiera dado por que Severus fuera el príncipe, pero no, eran personas diferentes, las similitudes eran físicas nada más.
—Yo… lo siento, de verdad—.
—No te preocupes Harry, estás en tu derecho de buscar tu felicidad. Felicitaciones por tu compromiso—.
El príncipe estaba por irse, pero Harry lo detuvo agarrándole del brazo.
—Yo... no sé qué decirte, puedo ver que sufres—.
—Estaré bien si tú lo estas, verte feliz es todo lo que quiero—El príncipe abrazo a Harry, un momento después se separó ligeramente de él—Harry, ¿Podría pedirte un favor? —.
—Si—.
—Permíteme besarte, una vez más, nada más—.
Harry suspiro, pensó que le pediría algo diferente. Asintió con la cabeza y cerró los ojos, esperando el familiar contacto de labios cerrados y de segundos de duración.
Esta vez no.
El príncipe posó sus labios sobre los de Harry en un gesto lleno de pasión y deseo. Harry se sorprendió gratamente. Había algo ahí, una llama poderosa, que barría sus inhibiciones, era deseo puro, en la forma de un húmedo beso. Sus lenguas se encontraban como si hubieran estado esperándose mutuamente, sus cuerpos encajaban uno contra el otro y pronto, su cuerpo estaba en llamas, deseando profundizar el contacto.
Se separaron con las mejillas encendidas.
—...Adiós mi dulce Harry. Te amo. Por favor, se feliz—.
Esta vez, Harry no detuvo al príncipe. Una lagrima asomo a sus ojos y corrió por su mejilla antes de caer al suelo, a esa le siguieron otras y otras. Harry se sentía terrible, como si le hubieran arrancado parte de su corazón. Lloró y lloró, como nunca había podido hacerlo, eran las primeras lagrimas que derramaba en su vida y no podía hacer que pararan.
Toda su vida, el llanto lo había eludido. Ahora lloraba por el amor que alguien más le había prodigado y el cual, él no pudo corresponder, y que hubiera deseado poder hacerlo. Ya no podía volver el tiempo atrás. Había perdido a su primer amor sin saber por qué, y había perdido al segundo por no poder confiar. Solo le quedaba Tom, pero, aunque lo amaba (al menos un tipo de amor más tranquilo y mesurado), no sentía por él lo que el príncipe había despertado con ese único beso.
Harry no entendía qué demonios estaba pasando con él, pero si sabía una cosa, había destruido el corazón del príncipe mestizo. Él había roto un corazón en pedazos, justo como a él se lo habían hecho.
Lloró otro tanto más y cuando se hubo tranquilizado, se apareció al frente de Hogsmeade. Necesitaba un trago y se dirigió a Las Tres Escobas. Tomaría algo fuerte, una botella de whiskey de fuego, o dos, o tres. Y quizás se quedaría a dormir en el pueblo. Harry iba pensando en eso, cuando sintió un hechizo golpeándolo y cayó inconsciente.
Unas ominosas figuras se acercaron al joven y tomándolo de la ropa, se desaparecieron con él.
