Claim: Keith Goodman/Ivan Karelin.
Notas: Sirtuado en un Universo Semi-alterno, donde Ivan no es un héroe.
Rating: T.
Género: Romance/Angst.
Tabla de retos: Fantástica.
Tema: 04. Ajedrez.


Keith no puede evitar el grito de sorpresa que escapa de sus labios cuando, la mañana del lunes siguiente, tres días después de haber visto a Karina en el bar "La Rosa Azul", ésta vuelve a aparecer frente a sus ojos, con una apariencia totalmente distinta, casi hasta irreconocible, salvo por su juventud inminente y su semblante serio, pero todavía aniñado. Su jefe los ha reunido (a él y otros héroes más), para reunión urgente esa mañana y al verla, por un momento piensa que se ha metido en problemas.

—Les presento a su nueva compañera —anuncia el hombre, enfundado en el típico traje de corte recto de color negro, con una corbata roja para adornar—. Esta es Karina Lyle y desde hoy se incorpora oficialmente al equipo de HEROtv como Blue Rose, la princesa de hielo.

—Pero, ¿cómo? —exclama Keith, todavía confundido. Por suerte y debido a que es el héroe que aporta mayores ingresos (sin mencionar su chispeante personalidad), no recibe ninguna reprimenda por interrumpir al hombre, que le dirige una sonrisa afable.

—¿La conoces, Sky High? —aunque la pregunta va dirigida a él, sus ojos se deslizan hacia Karina, que parece hacer un esfuerzo por permanecer compuesta y no delatarse, aunque Keith ya ha hecho lo suficiente por los dos.

—Sí —afirma el rubio, regalándole una sonrisa a la joven—. Lo que no entiendo es... ¿Cómo? ¿Por qué? Hace unos días estaba trabajando en...

—Hace unos días —lo corta Karina, como si se avergonzara de ese periodo un poco—. Ya terminé. Escucha, es algo difícil y no sé si tengo autorización para revelarlo. ¿Jefe, puedo?

Las cosas parecen complicarse un poco más, mientras Keith espera, ansioso, a que le den una respuesta. Después de todo, no puede negar que se siente bastante tranquilo viendo a la chica en las limpias y tecnológicas instalaciones de HEROtv, alejada del horrible ambiente que reinaba en el bar, lleno de ebrios y ladrones. Pero quiere saberlo todo, no puede conformarse con sólo el final feliz de ese cuento, nunca le ha gustado.

—Puedes, Karina. Por eso te llamé —el hombre da dos pasos hacia atrás, para indicarle a la joven (que parece muy pequeña entre tantos hombres y mujeres tan entrenados y experimentados), que tiene la palabra para explicar la situación.

—Soy... Era espía —empieza a decir y sus palabras van ganando seguridad conforme las pronuncia—. Durante seis meses trabajé en el bar "La Rosa Azul", un lugar conocido por ser la sede principal de las Mariposas Negras, por lo menos entre los barrios bajos. Aunque no se escuche mucho de ellos, pues están muy bien cubiertos, han estado llevando a cabo operaciones que ponen en riesgo al país. Narcotráfico, trata de personas, robo y posterior venta de dichos objetos en el mercado negro. La economía está comenzado a moverse en su dirección y si dejamos que ocurra, ¿quién sabe? Había rumores sobre la presidencia, el chantaje, la manipulación e infiltración en los cuerpos policiacos. En fin, estoy hablando de que el país sería gobernado por ellos, a la fuerza o no, terminaríamos a su merced.

—Precisamente esto es lo que queremos evitar —acota el hombre desde las sombras, cuando Karina le dirige una mirada pidiéndole auxilio, pues no sabe cómo continuar o en realidad qué sucede, no del todo—. El gobierno dio carta blanca al proyecto Tornado, para quienes no lo sepan, consiste en que todos los esfuerzos de los héroes se concentrarán en encontrar, detener y capturar a la organización llamada como las Mariposas Negras. Dado que son los únicos con poderes NEXT en los que podemos confiar, su tarea se centra en detenerlos lo más rápido posible. Sin embargo, tendrán que seguir saliendo en los programas regulares de HEROtv para no levantar sospechas, lo cual implica un trabajo doble o incluso triple.

—¿Y cómo lo haremos? ¿Por dónde empezamos? —pregunta Barnaby Brooks Jr., que acaba de incorporarse hace medio año a las filas de la empresa y que mantiene una competencia cerrada con Keith para ser Rey de los Héroes.

—Karina los conoce —sonríe el hombre, poniéndole una mano en el hombro a Karina, para demostrarle, como si fuera su padre, cuán orgulloso se siente de ella—. Ella también tiene un trabajo doble, seguirá espiando. Se infiltrará aún más en sus filas y nos dirá quiénes son, dónde podemos encontrarlos y aprehenderlos.

—¿No es muy peligroso para ella? —interrumpe Keith, que a pesar de que le gusta el plan, lo siente un poco pesado para una chica de, presumiblemente, 16 años.

—Puedo hacerlo —responde la joven, dirigiéndole una mirada desafiante—. Sólo porque soy mujer no significa que...

—Basta, basta. No es eso lo que Sky High ha querido decir —el hombre, su jefe (de cuyo nombre nunca ha podido acordarse bien), vuelve a interrumpirla, señalándole con un gesto que no es tiempo para discusiones triviales—. Confío en ella, Sky High. Ha logrado pasar desapercibida por medio año y planeo que siga así al menos dos meses más. Sé que no es sensato arriesgarse, se darán cuenta de que algo anda mal pronto y para ese entonces, la chica que cantaba y tocaba el piano en su bar habrá desaparecido sin dejar rastro. Y esperemos que para el día en que se den cuenta, ellos mismos ya estén mermados de fuerza.

—Muy bien —acepta Keith y se siente bastante emocionado de pronto, incluso un poco eufórico. Ahora que van en busca de las Mariposas Negras todos juntos, ahora que no es un proyecto en solitario, destinado a salvar a Ivan, siente que las cosas serán mucho más fáciles y, a la vez, difíciles. Pero también hay más posibilidades de encontrar al hombre que presuntamente es Ivan, más posibilidades de hacerlo hablar y confesar sus crímenes, más posibilidades, por supuesto, de que Ivan salga.

El tablero de ajedrez está listo y cada pieza, en el lado de las blancas, en su correspondiente posición. Keith se mantiene atento mientras asignan deberes a cada uno de los héroes presentes, por supuesto, a él le dan el deber del reconocimiento aéreo, el patrullar tanto en horas laborales como en horas libres, alrededor de la zona del bar, en busca de algún indicio extraño, de algún rostro, muy bien descritos y dibujados por Karina para su reconocimiento.

Sí, de nuevo hay esperanza, aunque para ello sea necesario una guerra cruel. Esperanza de que el mundo (el mundo que Keith había comenzado a ver como confuso y extraño), vuelva a su lugar, equilibrado y pacífico. Pero también esperanza (y esto lo hace extrañamente más feliz), de que Ivan salga libre pronto, muy pronto.