¡YAHOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
*bailando y saltando por toda mi habitación* (¿?)
SIIIII! TERMINARON LOS PU*** EXAMENES! ^^
Toy muy feliz asi k lo aprovechare para seguir escribiendo :3
Creo (creo) que en este capitulo ya quedarán resueltas muchas de sus dudas xDD
Y sí, habrá nanofate cannel n_n (yo tmbn lo hecho de menos TT_TT) aver k sorpresa nos traen hoy nuestras chicas xDD (esque verán ni yo misma lo se jajajja)
X cierto hoy gane una copa de pin pon ^^ asi k tmbn toy happy x eso
Supongo (supongo) que apartir de ahora tendre mas tiempo para escribir por el fin de los exámenes… ya mismo viene semana santa… etc… xD
SIN MÁS DEMORA… ¡POR QUÉ ERES TÚ! (Sí, es la ultima parte del capitulo "el descubrimiento" n_n)
Capítulo 21: El descubrimiento III
-¿Vivio? ¿Qué le pasa?
Fate preguntaba a Nanoha, las dos estaban preocupadas por la pequeña.
Ese día resultaba ser fin de semana y en ese momento se encontraban en el cuarto de la chica zorro.
Habían pasado unos cuantos días des de que habían acogido a la pequeña en su casa. Bueno, más bien en casa de Fate.
-Hay un problema, Fate-chan… -Nanoha suspiró.
-Dime. –Estaban sentadas en cama de la rubia y ella se acercó más, cogiéndole la mano.
-Vivio se niega a hablar… Lo único que dice es:
-"No puedo…" o –"No quiero que sufras..."
Fate apretó su mano y le levantó el rostro con su mano, para mirarla cara a cara.
-Esta tarde hablaremos todas con ella y la convenceremos, no te preocupes. –Le intentó calmar con una voz extremadamente cariñosa y amable.
-Eso espero… Quiero ayudarla… Porque parece estar sufriendo… -Estaba al borde del llanto.
-¿No me digas…? –Fate la abrazó, atrayéndola hacia sí.
Nanoha enterró la cabeza en su pecho y dijo entre sollozos:
-No lo puedo soportar, Fate-chan… A ella… Cada vez los dolores de cabeza son peores… Pero no es sólo eso… Pasa exactamente igual que la primera vez que se desmayó, sólo que esta vez sin que el cuerpo cambie…
-Entiendo… No dejaremos que eso ocurra más… -Se aferró aún más al abrazo, apretando los dientes con rabia e impotencia.
::::::::::
En casa de los Harlaown se había organizado una cena, a la que acudirían la familia de Nanoha. Por supuesto que Fate, Lindy, Chrono, Amy y Arf también iban a estar.
Era una cena que había organizado Lindy por qué su hijo se lo había pedido.
Realmente no sabía el por qué pero ya se imaginaba por dónde irían los tiros. Y la familia de la novia de su hermana tampoco podía faltar, así que los reunió a todos tan pronto como fue posible.
A parte, así aprovecharían la oportunidad para presentar a Vivio a los demás.
-¿Cómo os va a los dos? –Lindy preguntó dirigiéndose a la pareja que recién había llegado. Por qué Chrono había ido a recoger a su novia Amy.
Ellos se sonrojaron y sonrieron felizmente.
-¡Nos vamos a casar! –Anunció el chico muy entusiasmado y con una sonrisa deslumbrante.
-¿¡QUÉ?! –Gritaron todos al oírlo.
Algunos, como por ejemplo Fate y Nanoha, estaban bebiendo un zumo y rápidamente comenzaron se atragantaron, derramando gran parte de la bebida en la mesa. Así que Momoko, la madre de la castaña, se aproximó a ellas con su habitual sonrisa y les golpeó en la espalda lo suficientemente fuerte como para que dejaran de toser.
-¡Chrono! ¡Tendrías que haber esperado a la cena! –Le reprimía su prometida, hincándole el codo en el brazo.
Chrono rió nervioso, rascándose la nuca y dijo:
-Lo siento, es que estoy tan feliz que no me podía esperar…
La otra chica no pudo hacer otra cosa más que sonrojarse y sonreír después de suspirar.
Todos los presentes se giraron inmediatamente y se dirigieron hacia los prometidos.
-¡Felicidades!
-¡Enhorabuena!
-¡Qué alegría!
-¡Oh…! ¡Voy a ser mamá tan joven…! ¡Eso me alegra mucho!
Esta vez fue el turno de los hermanos de Nanoha de desperdiciar las bebidas, así que Lindy se acercó a ellos y les golpeó en la espalda tal y como lo había hecho Momoko anteriormente.
-¡Ma-Mamá! ¡N-No hemos dicho nada de eso! –Chrono se enrojeció hasta el punto de que se le notara demasiado, al igual que Amy.
-¡Lindy-san, no estoy embarazada! –Exclamó algo avergonzada.
-¿Ara? Oh… Bueno, no pasa nada siempre y cuando lo tengáis pensado. –Rió pícaramente.
-Mamá… - Suspiraron a la vez Chrono, Fate y Arf.
Antes de la cena, Fate, Nanoha y Arf estuvieron hablando un buen rato, mientras los hermanos Takamachi entablaban una conversación con Amy y Chrono y por último Lindy, Momoko y Shiro conversaban también animadamente.
-Ugh…
Todos detuvieron sus quehaceres o sus respectivos diálogos para enfocar toda atención en la niña que acababa de aparecer en la enorme sala.
Vivio traía el pijama puesto y abrazaba fuertemente un osito de peluche en sus brazos.
Inmediatamente Nanoha seguida por Fate se levantaron, yendo hacia la pequeña.
-¿Qué te pasa, Vivio? –Preguntó la castaña, poniéndose a su altura.
-E-Estaba durmiendo… -Dijo la niña algo nerviosa de ver tanta gente observándola.
-Ya veo, perdona que te hayamos despertado. –Sonrió Fate, revolviendo el cabello de Vivio.
La pequeña se sonrojó ligeramente y al instante todos se levantaron y se dirigieron hacia allí.
-¡Kyaaaa! ¡Qué mona! –Exclamó Momoko llevándose las manos a los pómulos.
-¡Qué bonita! –Exclamó una emocionada Miyuki al verla.
Todos parecían adorar a la pequeña y ésta se sintió agobiada y nerviosa, por lo que se escondió tras Nanoha, aferrándose a su muslo.
-Esperad, que la ponemos nerviosa. –Dijo Amy.
-Chicos, os presento a Vivio. –Sonrió Fate.
-¿Quién es? –Inquirió la madre de Nanoha.
-Es una pariente de mi difunto marido, vino a pasar un tiempo con nosotras. –Dijo Lindy alegremente.
Los demás se entristecieron al oír aquellas palabras salir de la boca de alguien tan alegre y animada. Así que decidieron no tocar el tema.
-Vivio-chan, ¿Cuántos años tienes?
-D-Dieci…
-¡Vivio-chan…! –Lindy la levanta en brazos a la altura de su rostro y se aleja unos cuantos pasos de allí.
-¡No puedes decir tu verdadera edad, Vivio-chan! ¡Invéntatela pero no lo digas a nadie! – Lindy le avisó con el ceño fruncido.
La pequeña infló los pómulos algo molesta y le respondió:
-Está bien…
Cuando la peliverde la volvió a dejar en el suelo, Vivio la miró y la jaló del pantalón para que se agachara.
-Por cierto… Vuélvete más fuerte… No puedes dejar que alguien como yo te supere en combate. –Esto lo dijo seriamente.
A lo que la almirante respondió sonriendo y revolviéndole el cabello:
-Por supuesto, Vivio-chan. Pero que sepas que aquella vez me pillaste desprevenida, si luchamos de nuevo seguramente te ganaría.
-¡O-Oye! ¡Te reto! –Le dijo la pequeña con el ceño fruncido.
Los demás rieron ante la escena, pero obviamente no tenían ni idea de que la pequeña lo decía en serio.
-Cuando quieras. –Le respondió con el mismo semblante de antes.
La niña volvió con su osito de peluche al comedor junto con Lindy y se corrigió:
-Tengo seis años. –Dijo algo ruborizada a los demás.
-Pues parece que tengas más por la forma en la que hablas… Además pareces una niña muy inteligente. –Dijo Momoko sonriendo y agachándose.
-Bueno… Vivio, ¿Te gustaría cenar con nosotras? –Le preguntó Chrono, que ya sabía la verdad acerca de la pequeña, como Arf. Más que nada porque vivían en la misma casa.
-Sí… -Asintió levemente con la cabeza.
Poco después ya se encontraban todos en la mesa, comiendo.
Vivio acomodó su peluche en su regazo mientras comía, siempre entre Nanoha y Fate. No se quiso sentar en ningún otro sitio que no fuese en medio de ellas.
Cenaron tranquilamente y dialogaron con todos, hasta que llegó la hora de irse y también la hora de Vivio para irse a dormir.
Se despidieron hablando de la boda, invitó a todos los presentes y se fueron cada uno a sus respetivos hogares, excepto Nanoha que se quedaba a dormir.
Arf se fue por que había quedado con Yuuno y más gente para ir a la discoteca, así que en casa sólo quedaron Lindy, Fate y Nanoha.
Terminaron de recoger la mesa y la pequeña también colaboró, intentando ayudar.
Al concluir la actividad, se sentaron en el sofá y Vivio se incorporó delante de ellas.
-¿Vivio-chan, nos contarás lo que te pasó? –Preguntó una Lindy sonriente.
Llegó el momento de convencer a la niña.
La pequeña bajó la cabeza y no dijo nada.
El silencio ya respondía a la pregunta.
-No puedo… De verdad… Lo siento mucho… -Dijo algo apenada, levantando el rostro para mirar a las tres chicas en el sofá.
No pudieron hacer nada sino suspirar con resignación, pero poco después se percataron de una presencia mágica al exterior, a unos pocos quilómetros de allí.
Alteradas, salieron del hogar.
Cada vez la presencia mágica se acercaba más. Pero ese poder… No era como el misterioso mago de la vez anterior que resultó ser Vivio… Si no de alguien o algo, mucho más poderoso.
Una vez en la calle, todas activaron la función del modo ofensivo en sus dispositivos digitales en forma de reloj, el cual también servía para tele transportarse.
Sí, le habían añadido esa práctica y nueva función.
Fate no sabía por qué, pero automáticamente cada vez que iba a combatir, sus características de zorro salían al exterior inconscientemente. Sería ya una manía.
Esto le sorprendió mucho a la pequeña, tanto que abrió los ojos como platos y creyó que se le cortaba la respiración.
Una vez listas para combatir contra el monstruo que se dirigía directamente hacia ellas a una rapidez incalculable, Nanoha le gritó a Vivio:
-¡Vivio! ¡Escóndete en la casa, ahora!
-¡Pero…!
-¡Vivio, vete! –Gritó también Fate, poniéndose al lado de Nanoha y delante de la pequeña en posición defensora.
-Qué escena más enternecedora…
Eso no lo dijo Lindy, sino alguien que efectivamente acababa de llegar allí y yacía sobre la rama de un árbol.
-¡Tú…! ¡Baja y pelea conmigo! –Lindy se adelantó a los hechos y rápidamente ascendió hasta quedar a su altura, flotando en el aire.
-¿Tú…? Sólo eres basura… Sólo necesito a la niña… -Dijo en un tono serio y frío.
-¡¿Qué tiene que ver ella en todo esto?! –Gritó Nanoha, quién seguía en su misma posición sin moverse ni un milímetro.
-Todo… Es por ella que estoy aquí… Es una traidora… -Explicó en el mismo tono.
Su voz era fría y distante aunque a la vez tenía algo de dulzura en ella.
Esa persona, fuese quien fuese, no se dejaba ver. Iba cubierta por una gabardina negra totalmente y tenía una capucha que le cubría todo el rostro, aunque por la voz parecía una chica. Y por la estatura y forma del cuerpo… Más o menos de la misma edad que Fate o Nanoha.
¡Me da igual quién sea o que haga aquí! –La castaña exclamó ya alterada y le dirigió una mirada de odio a la que seguía sin verse el rostro.
-¡Vivio está ahora con nosotras y jamás permitiremos que le suceda nada malo! –Remató Fate para dejarle claro a la encapuchada sus intenciones de protegerla hasta el final.
La pequeña se ruborizó y miró a las dos chicas que la protegían.
Aún así… Ella antes había matado tantas personas y había intentado… Matar a Lindy…
Vivio no sabía qué hacer. Si luchar y enfrentarse con esa maga misteriosa a costa de su vida sólo para intentar proteger a las chicas o dejarse llevar e ir con ella para que no las hiriesen.
Pero no confiaba en esa persona. Quién sabe lo que haría después de que la raptara a ella…
De repente el cuerpo de Vivio, esta vez voluntariamente, fue rodeado de rayos extraños y simplemente cambió.
Se rodeó de un aura mágica muy poderosa y la magia la invadía.
Gritó de dolor hasta que su cuerpo cesó de hacer cambios.
Automáticamente ya llevaba la ropa de combate encima y su peinado estaba recogido en una coleta al lado, justo como Nanoha.
-¡Vivio…! –Exclamaron la castaña y la rubia al verla salir disparada hacia arriba, sólo para empujar a Lindy hacia el suelo y abalanzarse contra la otra chica.
-¡Vivio-chan! –Lindy gritó mientras caía y las chicas la sujetaban evitando así el golpe.
-¡Iros, ahora! –La ya no tan niña gritó, avisando a las tres de que se alejaran cuanto más mejor.
La de ojos bicolor peleaba cuerpo a cuerpo con la otra y ésta llevaba un arma que apareció de la nada en sus manos. Eran dos espadas color plateado, con zarzas rojizas con espinas en ellas.
-¡Traidora, como te atreves a atacarme! –Le reprochó la otra, con una voz más enfurecida.
-¿Sabes? Siempre me caíste mal, además de que siempre te llevabas todo el mérito de lo que yo hacía y nunca entenderé el por qué, jamás te vi el rostro. ¡Quítate esa maldita capucha! –Le gritó la rubia, mientras peleaban.
Vivio combatía con magia, agilidad y velocidad en cambio la otra persona se limitaba a esquivar sus ataques o desviarlos con sus extrañas espadas.
Aunque era extraño por qué parecía que las espadas emanaban un aura color ceniza.
Como un humo negro.
Fate y Nanoha no daban crédito a lo que sus ojos estaban viendo en ese momento y la primera en reaccionar fue Lindy.
-¡No podemos dejarla ahí, vamos! –Ascendió arriba y comenzó a atacar también a la chica.
Sólo que ésta fue herida cayendo así en picado hacia el suelo.
Vivio detuvo su caída y la cogió en brazos.
-¡No te muevas! –Le ordenó yéndose de nuevo hacia la batalla.
Nanoha se encontraba aprisionada en el centro de un círculo mágico.
Éste lo creó la chica aquella con su misteriosa magia, la cual nadie había visto nadie.
El círculo era completamente negro, emanando un aura completamente maligna y oscura. La castaña había sido atrapada como pájaro en una jaula.
El humo negro se estaba introduciendo poco a poco en su cuerpo, haciéndola sufrir aún más.
Gritaba del dolor y ya estaba llorando.
-¡Fa-Fate…chan…!
-¡Nanoha, resiste! –Ella intentaba penetrar el círculo pero le era imposible.
Fate no aguantaría mucho más viendo aquello.
–Anunció la pequeña dejando a todas sorprendidos.
La ropa de Nanoha se iba desgarrando cada vez más y ésta intentaba reprimir los gritos, cosa que no conseguía.
-¡YA BASTA! –Fate estaba llorando. Y eso sí que era malo de verdad.
-¡DÉJALAAAAA! –La chica zorro, ahora con su pelo totalmente blanco y sus colmillos más afilados de lo normal, se abalanzó hacia la tan odiosa persona.
A la cual todavía no se desprendía de su capucha.
-¡Nanoha-mama! –Vivio se giró repentinamente al oír sus gritos y al escuchar después a Fate dirigiéndose hacia ella.
-¡¿Fa-Fate-mama!? –La rubia no daba crédito a lo que veía.
-¡LIBÉRALAAAAAAA! –Fate ya estaba peleando cuerpo a cuerpo contra esa mujer misteriosa. Desprendía un aura oscura, rodeada de un humo negro y su cola como sus orejas, ahora algo más crecidas por el tiempo transcurrido, eran de un matiz plateado casi blanquinoso, con sus extremos oscurecidos.
Le propinó tal puñetazo salió disparada hacia el suelo, pero hizo una maniobra y evitó el golpe, incorporándose de pie.
Fate acumuló una cantidad inmensa de poder mágico en algo que parecía ser un pequeño agujero negro y se lo lanzó directamente hacia la maliciosa maga.
A Nanoha ya no le quedaban fuerzas para gritar siquiera, por lo que hacía rato que ya no decía nada ni se inmutaba, tan sólo sus lágrimas resbalaban por sus mejillas silenciosamente.
-¡Aguanta, Nanoha-mama! –Vivio intentaba deshacer aquél hechizo que la apresaba con su poder mágico pero no daba resultado.
Ella también estaba perdiendo todas sus fuerzas y sólo por estar demasiado cerca de esa magia negra.
El ataque que lanzó Fate explotó precisamente en su objetivo y éste salió malherido.
Al fin su gabardina se desgarró, así como su capucha.
Tenía heridas externas y sangraba pero tampoco como para excederse, pues se había defendido con sus misteriosas espadas mágicas.
Todas quedaron petrificadas al ver aquello. Aún no se le veía nada. La extraña figura traía una máscara en su rostro y el cabello recogido en un moño.
Pero nadie le pudo ver el matiz exacto de su pelo, pues al instante se enfureció y preparó un ataque que parecía ser muy poderoso, para lanzárselo a la chica zorro.
-¡CÓMO TE ATREVES…! –Gritaba la chica de la máscara.
Para que nadie pudiera verla más de lo que ya la habían visto, creó una especie de luz intensa que poco a poco se fue convirtiendo en magia negra.
En el momento en que iba a lanzar aquél poder a Fate, una explosión las sacó fuera de lugar a todas.
Lindy y Vivio, quién intentaban destrozar el círculo alrededor de Nanoha, abandonaron su lugar y volando, se alejaron cuánto pudieron.
-¡¿Nanoha-mama…!?
La chica rubia no daba crédito a lo que sus ojos veían.
-¡FATE-CHAN…!
Entonces Nanoha se descontroló.
Fácilmente, como si los demás esfuerzos no hubieran valido la pena, ella fue rodeada de una luz intensa que cegaba todo el lugar y con una mirada muy decidida pero fría a más no poder, desintegró el hechizo que la apresaba y creó un nuevo ataque.
De repente la misteriosa chica se detuvo de sus actos y no pudo lanzar nada.
La rodearon algo parecido a unas cuerdas gruesas de luz que Nanoha creó. Apretó aún más fuerte para que la misteriosa persona se ahogara y al fin dieran por concluida la batalla.
Los ojos de Nanoha brillaban demasiado también, mucho más azules de lo habitual. Y como siempre, su cuerpo emanaba luz intensamente.
La persona torturada gritaba y se ahogaba en su propio llanto.
Vivio se apresuró y junto con Lindy se dirigió a la castaña para intentar detenerla.
Necesitarían a aquella persona con vida si querían respuestas.
-¡Nanoha-chan, cálmate! –Le insistía la peliverde sujetándola por los brazos.
-¡Nanoha-mama! –Vivio lloraba desconsoladamente, sentía mucho odio hacia aquella persona fuese quién fuese pero al fin y al cabo una vida es una vida y era hora de que ella expiara sus pecados. No mataría a nadie más y esa no era una excepción.
La castaña no escuchaba a nadie pero en cuanto oyó el grito de Fate sus ojos se abrieron mucho y comenzó a derramar lágrimas, dándose cuenta de lo que hacía.
-¡NANOHA!
La rubia había permanecido hasta entonces en su forma original, es decir la Fate que todos conocemos. Su cuerpo, así como su cola y orejas, había vuelto a la normalidad. Luchó contra sí misma en una batalla mental a la que podría traerle la muerte. Pero ganó. Consiguió dominar a su demonio interior y se logró controlar a sí misma.
Todo para lograr salvar a Nanoha y despertarla de su trance.
Al ver y oír aquello, la castaña cesó su acción y como si nunca hubiera sucedido nada, cerró los ojos y los volvió a abrir, intentando controlar su propia energía.
Y así lo hizo, cuando volvió a mirar a su alrededor estaba ya todo completamente calmado.
Excepto un pequeño detalle.
Vivio, Lindy y Fate estaban con ella pero ahí en medio de todo aquello que había sido el campo de batalla, yacía alguien nuevo, el cual nunca se vio el rostro.
Cuando el polvo que levantó la batalla se disipó, se dejó ver alguien alto, esbelto y mayor que parecía un hombre en toda regla. Éste tenía una mano alzada y más arriba había una esfera grande totalmente oscura.
Se podía distinguir que dentro había una persona y dedujeron que sería la chica de antes, aunque no se veía ni se podía distinguir ningún rasgo físico.
El hombre llevaba una bata blanca y gafas de sol.
A parte tenía puesto un sombrero, por lo que no se le vio prácticamente nada del rostro. Lo que se podía distinguir era una cicatriz que nacía de la frente y terminaba en el cuello. Seguramente también atravesaba el ojo.
Además era más difícil distinguir alguno de sus rasgos faciales por qué con la otra mano sobrante se estaba estirando el sombrero hacia abajo, de tal manera que su cara quedaba cubierta.
-Enhorabuena, habéis conseguido derrotar en combate a mi fiel servidor…
Vivio se aterrorizó pero aún así fue la primera en avanzar un paso.
Cuando se disponía a decir algo, el hombre trajeado con la bata de laboratorio la interrumpió.
-Vivio, no me esperaba esto de ti… Vil traidora… No te mataré ya que gracias a ti por fin encontré a quién andaba buscando… -El hombre pareció sonreír aunque no se le vio el rostro.
Y después sí que rió como un loco.
La de ojos bicolor apretaba los dientes con fuerza, así como los puños.
-Bien… Gracias pequeña… Ahora creo que es el momento de que me vaya…
Y dicho esto, tanto como la chica en la esfera flotante y él se disiparon, difuminándose.
::::::::::
-Vivio-chan… ¿Nos contarás ahora todo? –Lindy habló, ya convencida de que la niña o chica, en esos momentos, accedería.
-Um. –Ella asintió.
Se encontraban esta vez todas de pie en el salón de casa de Fate y Lindy. Y ninguna se había tomado la molestia de cambiarse de vestimenta, por lo que aún llevaban la ropa de combate. Desgastada y algo desgarrada, sobre todo la de Nanoha.
-Etto… Un momento… Mejor cambiémonos antes… -Nanoha propuso, viendo su propia ropa que era la que más desgarrada estaba.
Le dio a la opción del reloj y en un abrir y cerrar de ojos, ya tenía puesta la vestimenta con la que había venido a la cena.
Todas hicieron lo mismo con el único problema que Vivio no podía.
-Emm… ¿Y-Yo qué hago…?
-Depende… -Nanoha la miró con intriga.
-¿Eres una niña de seis años o una chica de dieciséis? –Preguntó Fate sonriente.
-T-Tengo séis… Es… Es una larga historia, ya os la contaré… -Dijo cabizbaja.
-Entonces si vas a permanecer en esta apariencia ven, a ver si alguna de mis prendas te van bien. –Le propuso la rubia, aún sonriendo.
-Pe-Pero yo pued… -La chica intentaba decir algo, pero Lindy la interrumpió.
-Oh, vamos… No seas modesta, seguro que ella te dará algo de ropa, si total tiene un montón. –Rió con una palma en los labios.
-Mamá… -Suspiró Fate.
Las dos rubias se dirigieron a la habitación de Fate y cuando salieron, volvieron al comedor con Vivio ya con su vestimenta nueva y sin rasguños ni nada.
Lo que sorprendió a Nanoha fue que esa ropa Fate se le había prestado en una ocasión de emergencia pero a ella en la zona del pecho le sobraba tela, en cambio en Vivio encajaba a la perfección.
-Vaya par de… -La castaña miraba con resignación alternando entre las dos rubias y poco después se rozó la zona de su propio pecho, suspirando.
-Nanoha-chan, no te preocupes, que tú también tienes mucho, es sólo que ellas son una excepción. –Sonrió la almirante.
-Ya… -Suspiró, haciendo reír a todas los presentes, aunque Vivio se sonrojó.
-Bueno… Atendedme por favor. –Se aclaró la garganta la chica.
Las chicas centraron su atención en la que iba a hablar, esperando a que lo hiciera.
-Para empezar… Ese de antes era Salander-sa…
Se quedó pensativa y se corrigió.
-Salander.
Las demás no se sorprendieron, de alguna manera u otra se podían imaginar aquello.
-No sé cuál es el proyecto en el cual está tan metido pero trama algo y no puede ser nada bueno. Para ser más específicos, busca a alguien para completar su plan pero nunca supe a quién busca. Más bien, me usaba como carnada y yo recibía misiones que trataban de matar magos poderosos alrededor del mundo y más gente. Yo siempre seguía sus órdenes…
Bajó la cabeza pero su mirada se llenó de rabia y dolor, aún así continuó:
-Pues bien… Un día me encomendó una importante misión, la cual era matar a la persona que había encargado el libro de las mil y un almas mágicas. –En esto, miró a Lindy, quien también la miraba seriamente, por muy raro que fuese.
-Esa persona era Lindy-san…
-Entonces… ¿Tú atacaste a mamá?–Fate se alteró pero rápidamente se calló porque Nanoha posó su mano en su hombro.
-Lo siento. –Vivio la miró pero la rubia pudo distinguir la culpabilidad en sus ojos, así que dijo:
-No pasa nada… Ya no volverá a ocurrir.
-Ten por seguro que no. Ya jamás seguiré órdenes de ese bastardo.
-Fate-chan, no te preocupes. Yo sabía quién era ella des de un principio por sus ojos pero no dije nada porque no la vi como una amenaza, además aquella vez cuando nos enfrentamos… Si hubiera querido, ella me hubiera matado, pero no lo hizo.
Vivio asintió dolorosamente y prosiguió:
-Fue entonces cuando traicioné a Salander. Ya estaba harta de seguir órdenes y matar gente inocente. Mi corazón se iba llenando de una congoja y dolor que no podía soportar así que decidí nunca jamás matar a alguien inocente. Fui hacia dónde se encontraba y le dije que ya había cumplid mi misión, aunque no fuese cierto.
Las demás la miraron sin palabras y también con algo de dolor en sus miradas.
-Por eso… Poco después se dio cuenta de que mentía, por culpa de la imbécil esa… -Apretó los puños.
-Ella me siguió en mi misión, por su cuenta o por órdenes de Salander, no lo sé. Pero le contó todo y entonces intentaron matarme. Al final alguien me salvó, pero no supe quién era porque me desmayé. Entonces poco después desperté en un hospital que para mí era desconocido, como una niña.
-¿Entonces… puedes adoptar las dos formas…? –Nanoha la miró con un tono de extrañeza en su mirada, a lo que la chica asintió.
-Veréis… Mi forma verdadera es la de una chica de seis años pero mi mente, así como mi inteligencia está más desarrollada de lo normal, como si fuera una adolescente. Des de pequeña siempre estuve sola por qué la gente huía de mí. No es que no me quisieran, pero los demás se percataban del increíble poder mágico que tengo escondido en mi interior, así que me abandonaban como lo hicieron mis verdaderos padres, mis padres adoptivos y más gente. Fue entonces cuando Salander dio conmigo y me acogió.
-Vivio… -Nanoha estaba ya llorando en silencio, escuchando la historia de la pequeña.
Fate frunció el ceño y apretó mucho los puños, casi creyó hacerse sangre.
Y Lindy la escuchaba atentamente, con un semblante serio.
-Pero él hizo que yo me descontrolara porque sacó a la luz todo mi poder mágico. Con un hechizo muy extraño, él hizo que por primera vez mi cuerpo cambiase, adoptando la forma de una chica adolescente y así es como toda mi magia fue aceptada porque al fin aceptó mi cuerpo. Ahora soy capaz de cambiar de forma. Aunque sólo uso mi forma de chica adolescente cuando voy a combatir. Antes no era capaz de dominar mi poder mágico y siempre estaba así pero hace poco aprendí a controlar toda la cantidad de magia que poseo y me puedo volver niña cuando quiera, eso sí, en ese modo tendré menos poderes pero igualmente tendré gran cantidad de poder mágico.
-Y respecto a mi inteligencia… Se ve que la primera vez que adopté esta forma mi cerebro y mis sentidos también aumentaron, así que no tuve que hacer nada y se desarrolló sola.
-Entiendo. –Lindy colocó una mano sobre el hombro de la rubia y le preguntó:
-¿Sabes quién era esa chica?
-No. Nunca le vi el rostro aunque parece que a Salander le importa mucho ese tema y es por eso que jamás pude mirarla a la cara. Siempre va con esa máscara extraña. Y en cuanto a sus armas, recuerdo que una vez le pregunté a Salander el por qué usaba armas. Me respondió que era para sellar su poder mágico, así que deduje que ella era como yo. Tenía una gran cantidad de poder mágico, puede que incluso más que yo y por eso siempre va con la máscara y las espadas. Ambos seguramente sean objetos mágicos selladores. –Se puso pensativa y se llevó un dedo a la barbilla.
-¿Por qué querría Salander matar a Lindy-san? –Preguntó la castaña ya más calmada.
-No lo sé, yo también me extrañé y le pregunté pero él me dijo que era una amenaza para ellos así que no dije nada más. Es como si Lindy-san fuese alguien que se interpusiera en sus planes…
Nanoha y Fate ahora sí que se habían perdido y estaban tan o incluso más confundidas que Vivio.
-Ahora sí que me he perdido. –Dijo Fate suspirando.
-Ya no tiene caso esconderlo… -Suspiró la almirante.
-Os lo contaré… Todo. –Lindy las miró seriamente y comenzó a explicar:
-¿Cómo? ¿Es que tú sabes algo, mamá? –Fate no daba crédito a lo que oía.
-No sé nada, es sólo algo de vosotras. –Anunció explícitamente.
-¿Fate-chan… y yo? –Nanoha la miraba con incredulidad.
-Sí… Veréis… Cada mago tiene un aura de una tonalidad diferente, el color depende del poder del usuario. Por ejemplo, mi aura es violeta por qué uso la telepatía, la de Vivio es…
Vivio creó una energía llameante con una mano, era de color rojo vivo.
-¿Qué poder es ese, Vivio?
-Miedo.
-¿E-Eso existe? –Preguntó Nanoha.
-Es una magia ilimitada, por lo cual es muy inusual. No conozco a nadie que tenga el mismo poder que yo. Se podría decir que es una magia que crece con la intensidad de los gritos de la gente. –Explicó la rubia.
-Miedo… -Musitó Fate.
-Bueno… Al menos tu aura es normal pero la de Fate y Nanoha no.
Las aludidas inmediatamente la miraron extrañadas, esperando a que continuase.
-Sí… Fate-chan tú tienes el poder de la electricidad, se supone que tu aura debe ser amarilla, como muchos magos de magia eléctrica pero la tuya es negra.
La rubia hizo lo mismo que Vivio y algo parecido a una llama emanó de su mano, efectivamente de un tono oscuro total.
-¿Po-Por qué…? –Fate no había caído en eso hasta ese momento y fue por qué nunca supo nada de auras mágicas.
Las demás se quedaron de piedra. Tenía razón.
¿Cómo no se habían dado cuenta antes?
Nanoha se preocupó más por su novia que por ella misma y no cayó en la cuenta hasta que Lindy le dijo:
-Nanoha-chan… por favor. –Sonrió.
La castaña supuso que aquello era una orden y enseñó su aura.
Vivio se alarmó.
-Se supone que el aura de los que usan el poder de la curación… Debe der verdosa…
-Tienes razón Vivio, pero es completamente blanca. Casi tomo una luz cegadora.
Fate y Nanoha se miraron preocupadas y disiparon su magia.
-Es por eso que me alarmé y fui a investigar a la biblioteca Infinita de Mid-childa.
-¿Y qué encontraste? –Vivio inquirió, muy ansiosa.
-Nada.
-¿¡Qué!? –Todas gritaron.
-Absolutamente nada. Encargué el libro de las mil y un almas pero cuando lo trajeron lo abrí por la página en que se supone que debería haber información sobre magia antigua, magia perdida y magia prohibida pero no había nada porque faltaba una página en ese apartado.
-Qué retorcido y malicioso es ese… Ese… -Vivio apretó los puños sin poder decir nada más.
-Lo más seguro es que la tenga él. –Nanoha habló.
No… Con todo lo que ha pasado ya no hay duda. La página faltante está en manos de Salander. –Dijo Fate seriamente.
-¿Pero cómo pudo arrancarle la página…? ¿Cuándo…? –Lindy pensaba en voz alta.
-El escondite de Salander está en Mid-childa, de eso no hay duda. –Anunció Vivio.
-¿¡QUÉ!? –Las demás pusieron toda su atención en la chica.
-Sí… Me parece que ahora todas las piezas encajan… Pues su escondite está en la inmensa ciudad de Mid-childa pero… Un castillo subterráneo es de su propiedad, lo construyó con pura magia cuando apenas yo acababa de ingresar en su grupo de maleantes…
-¿Un castillo subterráneo…? –Todos se quedaron boquiabiertos.
Nanoha parecía estar muy hundida en sus pensamientos, hasta que abrió mucho los ojos y golpeó la palma de su mano con su puño, parecía tener una aportación interesante.
-¡Ya sé! ¡Salander no es su verdadero nombre!
Todas la miraron extrañadas así que esperaron a que continuara.
-¡Claro! ¡Ahora todo tiene sentido! Para poder interferir entre la biblioteca Infinita y otras instituciones, como tener acceso al lugar dónde se guardan todos los libros mágicos, debe de ser alguien con un gran dominio de poder, es decir, alguien importante en la sociedad y el gobierno de Mid-childa.
Todas las presentes miraron a Nanoha y un brillo inconfundible apareció en sus ojos.
-¡Cierto! ¡Vamos a Mid-childa! ¡Seguramente yo lo podré distinguir! –Dijo una emocionada Vivio.
-Espera… Es muy peligroso, Vivio. Piensa que es muy posible que ese bastardo pueda usar magia de ilusión o engañarnos. A parte si creó ese castillo tal y como dices… Me da mala espina y pienso que no sólo es capaz de usar un tipo de magia, sino más… -Reflexionó Fate.
-Fate-chan tiene razón, habría que ir camuflados por si acaso. Y necesitaríamos refuerzos, alguien como Hayate-chan y sus guardianes. –Explicó Lindy.
-¿Hayate? –Vivio inquirió.
-Sí, ella es más fuerte de lo que parece y junto con sus guardianes seríamos ya suficientes. Pero por si acaso, tendrían que venir Chrono y Arf. Mejor Amy que se quede en la base central de la TSAB para guiarnos y ayudarnos.
Todas miraron a Lindy con seguridad y confianza y asintieron.
-Bien… Entonces por ahora entrenemos y demos lo mejor de nosotras en las misiones que os encomiende para mejorar vuestras habilidades mágicas. Yo lo haré por mi cuenta. –Propuso la almirante.
-Tenemos que prepararnos para el combate final. O lo más probable... Es que haya que infiltrarse dónde quiera que esté, para encontrar la página faltante. Supongo que se habrá mudado de sitio o de escondrijo pero sigue siendo alguien importante en el gobierno, por lo que habrá que investigar a cada uno de las personas nobles y que tengan una posición alta e la sociedad. –Continuó Lindy.
Todas asintieron ante la idea.
-Bien, entonces lo único que queda es un pequeño detalle.
Miró a Vivio y le preguntó:
-Vivio, tendremos que decirles a Hayate y a los demás la verdad sobre ti y sobre todo, de otra manera no nos podrán ayudar. –Sonrió.
-Además, tendrás que unirte a la TSAB.
-Está bien. –Concluyó asintiendo levemente con la cabeza, mientras tenía los brazos cruzados.
-Vivio, ya conoces a Hayate, ¿verdad? –Nanoha preguntó.
-Sí… Es la acosadora pervertida, ¿No?
-Más o menos… -Rió Fate rascándose la nuca.
-¿Por qué es acosadora? –Inquirió la castaña.
-Por qué me acosa. Cada vez que me ve no para de decirme:
-¡QUÉ MONA! o ¡QUE COSITAAA! ¡QUE ME LA COMOOO!
La chica hizo gestos algo extraños, típicos de Hayate, mientras explicaba aquello.
Lindy no pudo evitar reírse y Vivio se sonrojó bruscamente.
-¡No me hagáis hacer eso! –Se quejó algo molesta.
-Vivio-chan, ¿No te han dicho nunca que te pareces a Nanoha-chan y a Fate-chan? Pareces su hija. –Dijo la peliverde sonriendo divertida.
-¿Q-Qué? –La chica se sonrojó aún más y giró la cabeza.
Nanoha y Fate tan sólo sonrieron felices de tener una nueva integrante en su grupo y más aún por qué fuera ella.
-Además es una mezcla exacta de las dos. –Apuntó Lindy.
-¡¿C-Cómo es eso?! –Saltaron las tres avergonzadas.
-Sí, mirad. Vivio tiene un ojo igual de rojo que Fate-chan y su pelo también es rubio, aunque un rubio con una tonalidad más fuerte sigue siendo rubio, y bueno, su rostro… La verdad es que os echáis un aire, aunque no seáis parientes ni nada y la personalidad vuestra es muy graciosa.
A Nanoha se le ensanchó una sonrisa, pues la almirante tenía razón.
En ese momento se encontraban Vivio y Fate, una al lado de la otra, con los pómulos inflados.
-Se parecen más de lo que creí… -Musitó la castaña divertida.
-Y de Nanoha-chan también. –Prosiguió la peliverde.
-¿¡Q-Qué!? –La nombrada giró a mirarla y la obligaron a ponerse al lado de Vivio mientras Fate se incorporó al lado de su madre.
-Oh dios mío… El mismo peinado y la misma personalidad… Tienes razón, mamá… -Exclamó Fate con los ojos muy abiertos.
-Sí, además las dos son muy tsunderes. –Rió Lindy.
-¡Yo no soy tsundere! –Gritaron las dos a la vez, haciendo incluso los mismos gestos.
Ante esto se avergonzaron aún más y giraron la cabeza en extrema sincronización, para que las dos chicas no las miraran y pudieran notar su sonrojo.
-Ahora que lo pienso… Vivio… -La almirante puso una cara muy divertida y sonrió pícaramente.
La rubia vio las intenciones de Lindy pero aún así tuvo que contestar.
-D-Dime… -Dijo algo nerviosa.
-¿Cómo llamaste durante la batalla a Nanoha-chan y Fate-chan…?
El color de la cara de Vivio cambió de estar pálido a uno totalmente rojo.
-¿Cómo era? ¿Nanoha-mama y Fate-ma…
-¡NO LO DIGAS! –Vivio se avergonzó y le dirigió una mirada amenazante a Lindy.
-No te preocupes, Vivio. Puedes llamarnos así. –Sonrió la castaña.
-¿¡Eh!? –La chica estaba ya muy sonrojada y después de oír aquello se aclaró la garganta pero Fate la interrumpió.
-Vivio, la verdad es que me haría mucha ilusión que nos llamases así… ¿Te gustaría…?
Lo dijo con algo de rubor en sus mejillas.
-Bu-Bueno…
-E-Etto… S-Si insistís ta-tanto... –Giró la cabeza.
Pronto volvió a mirarlas con el mismo rubor intenso que antes y les dijo:
-¡Pe-Pero no es c-como si quisiera…!
-No te preocupes, Vivio-chan. ¡Qué felicidad, soy abuela y joven! ¡Aunque nunca pensé que Fate-chan fuera la primera en tener hijos pero qué se le va a hacer!
Las tres, ahora muy sonrojadas, se dirigieron hacia la almirante.
-¡LINDY-SAN! –¡MAMÁ!
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-¡OHAIOOOOOOOO! ¡Cuánto tiempo amigos! –Nanoha grita en su respectiva silla, en el plató de televisión junto con una Fate sonriente al lado.
-¡Oh dios mío, cuánto tiempo! –Saluda amable y sonriente Fate.
-¡¿Qué os ha parecido este laaaaargo capítulo dividido en tres partes?! Al fin se descubrió algo, ¿verdad? –Nanoha sonríe.
-Pues yo sé quién es Salander y cuáles son sus planes, nyahaha… Además también sé quién es la misteriosa chica de la capucha, a la que muchos odiaréis seguramente. –Sonríe de nuevo.
-Nanoha, hoy estás feliz, ¿verdad? –Fate sonríe también.
-Tú también. Es que hace tiempo que no salimos en directo, nyahaha.
Las dos se miran con añoranza y cariño pero una voz las interrumpe:
-¡EJEM! ¡NANOHA-MAMA, FATE-MAMA!
-¡Oh…! ¡Vivio, perdónanos! –Dicen a la vez.
-Bueno… Que se le va a hacer… -Suspira.
-Como ya habréis adivinado, Vivio es nuestra invitada especial.
PÚBLICO: ¡UUUOOOOOOHHHH!
-¿Qué pasa? –Pregunta Vivio.
Nanoha y Fate quienes hasta ahora no habían tan siquiera mirado a Vivio, se alteran:
-¡KYAAAAAAAAAAA! ¡QUÉ MONADAAAAA!
Se levantan de la silla y se dirigen hacia ella para achucharla y abrazarla.
-¡QUE ME AHOGOO! ¡FATE-MAMA, NANOHA-MAMA SUÉLTENME!
Vivio tenía puesto un uniforme escolar que le quedaba enorme. Casi que la camisa le cubría ya todo el cuerpo.
-¿Pero qué haces vestida así, Vivio? –Inquirió Fate.
-Fue por qué la pervertida me dijo que si no me ponía esto al salir, me destrozará la inocencia.
Todo el mundo se quedó callado y mientras algunos del público sangraba por la nariz, se apartaron de golpe para dejar ver una figura en medio de todo.
-¿¡Qué!?
Era Hayate, quien llevaba una máscara algo extraña como las veces anteriores.
Vita: Hayate… Fuiste tú… -Supira.
Signum: Creí que eras pervertida pero eso ya es pasarse… -La mira amenazadoramente.
-¡No Signum, no es lo que crees!
Shamal: Pobre niña…
A Fate y a Nanoha ya se le inflaron una vena en la frente, como muestra del enfado. Nadie iba a tocar ni mucho menos chantajear a su hija, y a parte si esa persona se llamaba Hayate Yagami… No viviría para contarlo.
-HAYATE… -Las dos se levantaron y le dirigieron una mirada amenazadora.
Entonces a Yagami se le cayó la máscara al suelo y dejando ver su rostro, se alejó hasta una esquina y se balanceó con su propio impulso, rodeando sus rodillas y susurrando cosas extrañas.
Los demás suspiraron porque no tenía remedio y algunos del público se encontraban teniendo un derrame nasal.
-¡Oigan! ¡Qué es una niña! ¡PEDÓFILOS-PERVERTIDOS! –Gritaron Nanoha y Fate preparándose para lanzar un ataque conjunto.
PÚBLICO:
-¡Vita-chan! ¿Qué haces sangrando?
-¡Yo no sangro!
-¡¿Quién está sangrando!?
-¡Que se muere!
-¡Que no! ¡Que está sangrando por la nariz!
-Pervertida…
-No me esperaba esto de ti, Vita-chan…
-¡Mira quién habla, tú también estás sangrando!
-¿Oye, y si huimos? ¿Qué tal?
-¿Por qué?
-¡POR QUÉ VAN A VOLAR ESTO EN PEDAZOS!
En ese momento, Vivio que quería que algo divertido pasara, cambió de forma a su forma de adolescente.
A lo que los demás se petrificaron. Y Nanoha y Fate no lanzaron el ataque de la sorpresa.
Vivio se encontraba con su habitual coleta al lado y con el uniforme escolar ahora bien proporcionado y en su sitio, aunque se tapaba un poco la parte del pecho porque tenía demasiado escote y la falda se la estiraba hacia abajo porque era muy corta.
-¡No miren! –Dijo sonrojada.
PÚBLICO:
-….
-Oh no…
Se desmayaron una gran mayoría a causa de la hemorragia nasal, aún así tenían la sonrisa de pervertidos.
En una esquina, parecía que había sucedido un asesinato. Se encontraba Hayate estirada en el suelo cubierta de sangre y con las paredes salpicadas. Pero con una sonrisa de súper híper mega ultra pervertida.
-¡Ayuda…! ¡Me muero…!
-¡Yo te salvaré, Vita-chan!
-¡Hayate, no te mueras!
-¡¿Pero qué pasó aquí…?!
Al instante viendo todo el panorama, Nanoha y Fate se enfadaron aún más por permitir que esos lujuriosos viesen tanto el cuerpo de Vivio.
-¡MUERAN TODOOOOOS!
-¡STARLIGHT THUNDEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEER!
Una luz lilácea tirando para rosa y otra amarillenta salió de los dispositivos inteligentes que ambas sujetaban en sus manos.
PÚBLICO:
-¡NO VAALEEEE! ¡EN ESTE FIC NO SALE NI RAISING HEART NI BARDICHE!
-¡¿Cómo que no!? ¡Salen, pero no cómo armas!
-Bueno, tienes razón… ¡Pero corre o te alcanzará esa bola gigante de energía!
Y así es como cada vez que viene algún invitado especial, termina el estudio, el plató y todo el edificio derruido.
FIN.
Vivio: ¿Cómo que fin?
Pues como que fin.
Vivio: ¡Pero no les contaste algo muy importante!
¿Como el qué?
Vivio:¡Pues que en el próximo capítulo saldrá otro nuevo personaje!
Pero eso no es muy seguro todavía…
Vivio: ¡Me da igual! ¡Además otra cosa, yo creo que Vita-chan es yuri!
¿A qué viene eso ahora?
Vivio: ¡Cállate!
Ah, por cierto… Hayate murió de derrame nasal.
Vivio junto con todos los de MSLN:
-¿¡CÓMO?!
Ok, no cuela…
Hayate con una aureola en la cabeza:
-¡YO NO MORÍ! ES SÓLO UNA DEFORMACIÓN!
Claro… Y por eso está separado de tu cuerpo…
-¡SÍ!
Bueno Hayate… Nos vemos…
¡NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO!
(Además yo creo que tiene una deformación en diversas partes del cerebro…)
-¡OYE! ¡ESCUCHÉ ESO!
