Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen son propiedad de Tite Kubo, pero la historia es completamente mía.
Qué tal chicos, recuerdan que la última vez les dije que me atrase subiendo el capítulo porque estaba creando las faltas de ortografía, pues me resulto todo un fallo, porque al final subí el archivo sin corregir xD eso fue muy triste u.u Pero espero que en este no se me haya pasado ninguna. Ya nos leemos más abajo.
"Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre."
- Enrique Jardiel Poncela.
CAPITULO XX. –Infiltración
El Kurosaki sonrió sancarronamente, les dio la espalda y miro su reflejo en un cuenco que contenía agua. Su cabello y su barba eran completamente negros. Su reflejo era el de un completo extraño, una completa mentira y sin embargo le parecía tan familiar.
–Mi nombre será Zangetsu… Tensa Zangetsu.
Era un jardín hermoso, las flores crecían en abundancia y observarlas le traía cierta paz y nostalgia. Mientras su mente divagaba acerca de una única persona.
Comida, agua, un techo donde dormir, amigos sinceros y respeto. Era todo lo que de niño alguna vez quiso tener y sin embargo todo se sentía tan vacío… Nunca pensó que terminaría de esa manera, por un lado agradecía su suerte y por el otro maldecía su situación, parecía estar en un paraíso, pero al final, todo se ocultaba bajo una bruma de ilusión. Sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar a un guardia llamarle a los lejos.
– ¡Toshiro, el príncipe te está llamando!
El guardia saludo a su camarada con una reverencia respetuosa.
–Enseguida voy.
El muchacho siguió su camino saliendo de aquel bello lugar e internándose en un castillo de aspecto refinado e imponente. Ese lugar estaba ambientado de una manera que le hacía sentir inquieto. Armaduras colocadas a los costados de los pasillos y varias pinturas alrededor de los mismos. Pronto llego a su destino y entro en la habitación donde le esperaban.
–Hola Toshiro me alegro que te veas cada día mucho mejor. Me preocupaba que tus heridas te dejaran incapacitado mucho tiempo.
–Eso es gracias a los buenos cuidados que he tenido, de haberme dejado a mi suerte era seguro que hubiera muerto.
–Bien. La razón por la que te he llamado es que necesito que hagas algo.
–Dígame, hare lo que sea. Estoy en deuda con usted.
Ishida se acomodó los anteojos mientras observaba como el guardia le miraba. Era difícil de imaginar cómo ese muchacho había logrado sobrevivir a heridas tan graves.
Flashback
Toshiro observo como príncipe, rey y guardias del reino Oeste se retiraban del lugar, entre ellos iba Rukia, la cual no parecía querer dejarlo solo. Su amiga le dedicaba una mirada de preocupación y de empatía, ¿pero que podía hacer ella? ¿Pero que podía hacer él? Si… aquellos seres denominados "realeza" tenían el poder de sepárales con solo unas cuantas palabras, echando abajo los planes que tenía con la chica. Incluso ahora todo era muy incierto. No pertenecía a ningún reino, así que podría ser considerando ante todos como un intruso, un desertor y por lo tanto un enemigo. El destierro era peor que la muerte, te condenaban a vagar por el resto de tu vida temiendo ser atrapado, torturado y asesinado. Un cruel destino. No tardo mucho hasta que varios guardias de Aizen llegaron a buscarlo. Uno de ellos lo miro mientras desenvainada su espada.
–¿Tu eres Toshiro Hitsugaya, cierto? Tenemos órdenes de que nos acompañes.
– ¿Qué pasa si me niego?
Todos los guardias tomaron sus armas y las dirigieron a su persona.
–Si te niegas te llevaremos a la fuerza. Ya debes conocer tu situación, así que no perdamos el tiempo.
¿Qué podía hacer? No tenía armas, ni su armadura siquiera, pero… no se dejaría matar tan fácilmente. Se lanzó al primer guardia que vio desprevenido y le quito su espada. Amenazo a todos los presentes con la espada y observo que fácilmente le superaban en número de veinte a uno. Sin embargo su semblante parecía tan tranquilo.
–Parece que será por la vía difícil. Entonces que así sea, no será difícil para nosotros someterte en el estado en el que te encuentras.
Toshiro se preparó para la batalla, pero nunca se esperó que alguien por detrás lo tirara al piso de manera brusca y le quitara el arma. ¿Tan rápido había perdido? No se había dado cuenta de quien lo había sometido hasta que escucho su voz firme hablarle.
–Toshiro mantente quito.
¡La voz de Sado! El gran guardia le tenía completamente incapacitado en el suelo. ¿Acaso ese era su fin? Los guardias de Aizen parecían felices de las acciones de su camarada. No dudaron en expresarlo.
–¡Bien hecho señor Sado! ¡Usted lo atrapo! De verdad su fuerza es increíble.
Sin embargo el gran guardia parecía inmune a cualquier alago, solo se mantenía sometiéndole fuertemente. Fue entonces que se dio cuenta que no estaba solo y el príncipe Ishida le acompañaba. El príncipe pelinegro se puso enfrente de ambos y encaro a la turba de guardias de Aizen.
–No sé a qué viene tanto escándalo, pero deben de saber que este lugar fue designado para atender a los heridos y yo los estoy cuidando. Pido que se vayan ahora mismo.
Los guardias se sorprendieron pero no retrocedieron, mientras uno de ellos se dirigía al pelinegro.
–Perdónenos príncipe, no era nuestra intención molestarlo, pero este hombre fue condenado a un destierro y sabe que…
–Por favor ahórrate tanta palabrería, yo conozco bien esas leyes.
–¿Entonces nos permitirá llevárnoslo?
–Les dije que conocía esas leyes, pero no dije que podían llevárselo. Él ahora pertenece a mis guardias y no tienen ningún motivo para molestarlo. Es más, Sado lo sometió por su mal comportamiento. Yo me encargare de su castigo correspondiente más tarde.
–Pero príncipe nosotros…
–Dije que él ahora es mi responsabilidad. No tienen motivo para seguir aquí. Lárguense.
Los guardias salieron del lugar rápidamente, mientras que él se levantó con ayuda de Sado y del príncipe. Ellos le habían salvado.
Fin del Flashback
Ishida tomo asiento en su escritorio y saco debajo de él un paquete el cual tenía atado una nota.
–Toshiro, quiero que lleves esto a unos colegas.
El muchacho tomo el paquete entre sus manos y lo examino cuidadosamente. Una caja de madera sencilla con una nota atada por una cuerda delgada.
–¿Se lo debo llevar a amigos?
–No precisamente. Digamos que eran socios de mi padre, aun después de su muerte me he seguido comunicando con ellos. Quiero que partas ahora mismo, el camino es corto pero quiero que ellos tengan ese paquete lo antes posible.
–Entonces se los llevare sin falta.
–Te lo encargo… por cierto, al terminar con tu tarea, podremos partir en búsqueda de Kuchiki, ya he terminado con la investigación. También tengo que hablar con Kurosaki.
Aunque la idea de volver a ver a Ichigo no emocionaba al peliblanco, sabía que era uno de los pasos que debía de seguir para volver a encontrarse con Rukia. Ya no la dejaría sola, lucharía por ella y ahora que Ishida le apoyaba, estaba seguro que nada se podría interponer en sus planes.
-Gracias Ishida.
Ichigo e Hisagi se encontraban en el lugar indicado, esperando junto con otros hombres a que llegaran las personas de la casta de sangre, que les reclutarían. Seguirían las instrucciones de Ashido y esperarían que todo saliera bien. Fue pasada la media noche cuando oyeron varios caballos a lo lejos y se prepararon. No tardaron en llegar los caballos, cuando dos hombres bajaron de los mismos y se empezaron a pasear entre todas las personas reunidas, mientras les hablaban con voz fuerte.
–¡Escuchen bola de inútiles! Mi nombre es Ikkaku Madarme y el hombre que me acompaña es Yumichika Ayasegawa. Nos pueden decir Ikkaku y Yumichika. Seremos los encargados de volverlos competentes para la batalla. Sé que muchos no son de la casta guerrera, pero les aseguro que aprenderán rápido.
–Ikkaku, hay algo interesante por aquí. –Yumichika señalo justo en la dirección de Ichigo y compañía.
Ikkaku se paseó por el lugar hasta que se paró enfrente del príncipe y de su guardia.
–Con que tenemos aquí a un par de intrusos. –Ikkaku desenvaino su espada y la apunto al cuello de Hisagi, mientras Yumichika le siguió apuntando al cuello de Ichigo.
Hisagi e Ichigo no movieron ningún musculo a pesar de la fuerte amenaza. El guardia del príncipe se decidió a hablar, en ese momento él era el único que tenía el poder de sacar a ambos del apuro.
–Por favor no queremos problemas, lo único que deseamos es unirnos a su causa.
Ikkau sonrió con ironía –¿Enserio piensas que nos creeremos eso? Tú eres el guardia principal del príncipe Kurosaki, un guardia del castillo de Isshin y el hombre que te acompaña es igual de sospechoso que tú.
–¿Y él que tiene de sospechoso? Es solo un comerciante de la casta de bronce que quiere revelarse por las injusticias.
–Todo él es sospechoso. Nunca le he visto en el pueblo y lo más importante –Ikkaku señalo con su mirada la espada de Ichigo –no cualquiera carga una espada de la forja real.
Hisagi vio su error. Ichigo no había cambiado su espada y ahora dicho objeto le delataba. Tenía que ingeniárselas para sacar a ambos del embrollo.
–Eso se explica fácil. He decidido traicionar al rey Isshin, debido a sus constates humillaciones y como muestra de mi compromiso he ayudado a este hombre a robar una espada del castillo. Tal vez no lo hayan visto antes pero trabajaba en el orfanato del pueblo, puede preguntarle al encargado Ashido. Su nombre es Zangetsu.
Ichigo se sorprendió del buen manejo de la palabra de Hisagi. Les había salvado el trasero.
–Un placer. Soy Tensa Zangetsu.
Ikkaku y Yumichika se miraron entre si y bajaron sus espadas.
–Nosotros somos personas de pocas palabras Zangetsu. Si lo que dice Hisagi es cierto no tendremos ningún problema y resultaran una piedra angular entre nosotros, pero si nos mienten… no será nada agradable lo que sucederá. Por el momento les daremos el beneficio de la duda y los mantendremos vigilados.
Ambos hombres se alejaron de ellos y se dirigieron a todas las personas reunidas.
–¡Es hora de irnos! Mañana mismo estarán entre sus nuevos compañeros. Serán parte de la casta de sangre.
Ichigo a pesar de las sospechas que se les estaban levantado, no puedo evitar sonreír, cada vez estaba más cerca de encontrase con Rukia. De poder arreglar todo con ella. El saber que Hisagi le acompañaría en esa misión, le tranquilizaba de gran manera. Ahora que había aprendido a controlar parte de su poder, los consejos de su guardia resultaban muy útiles. Aunque aún tenía que enfrentarse a su "otro yo", no podía seguir evitándolo e Hisagi se lo repetía constantemente.
Orihime se encontraba fuera del castillo, recargada de un árbol. Ya era muy noche, tenia mucho frío y hambre. Después de buscar al príncipe Kurosaki y enterarse de que este había salido del castillo en un viaje, no tardo en notificárselo a la princesa Riruka. Sin embargo esta le obligo a seguir buscándolo hasta que regresara y solo hasta entonces le permitiría regresar al castillo. Estaba cansada y sabía que el lugar era peligroso. ¿Qué tal si algún enemigo o rebelde le atacaban? El solo imaginárselo le hacía temblar.
–¿Mujer que haces aquí?
La voz fría de una persona le hizo voltear bruscamente, para encontrase con un hombre de ojos verdes mirándola profundamente. Su vestimenta era muy parecida a la de un guardia, pero tenía algunos cambios, como la ausencia de un escudo real. Nunca había visto a ese hombre.
–Yo.. la… yo… el príncipe… la princesa… no… yo…
–¿Te pregunte qué haces aquí mujer?
La pelinaranja evitando el contacto visual bajo su mirada.
–Estoy esperando al príncipe Kurosaki por órdenes de la princesa Riruka.
–¿Él príncipe no está en el castillo? Interesante…
–Eh… si, bueno no. Jejejeje, no debería estar diciendo esto. Lo mejor es que me vaya.
La chica intento huir del lugar, pero fue detenida por un fuerte brazo que le evito seguir avanzando.
–Espera. Si no puedes entrar en el castillo supongo que no tienes un lugar donde descansar. Ven conmigo.
–Yo, no puedo…
–No temas, no tengo ninguna orden contra ti y no me interesas en lo absoluto. Sin embargo eres una persona valiosa si trabajas en el castillo. No te lastimare si no me das razones para hacerlo y cooperas. Ahora sígueme.
Orihime aun temiendo por su bienestar siguió a aquel hombre. No tenia muchas opciones, esperaba no estar cometiendo un error.
Byakuya estaba en una pequeña habitación de madera, sentado alrededor de una mesa, estaba bebiendo té junto con otras dos personas, esperando lo inevitable.
–Ya es hora
Yoruichi puso una mano en el hombro del guardia, mientras este se mantenía sereno.
–Así parece niño Byakuya. Conoces nuestra postura, todo lo demás depende ti. Nadie puede obligarte a nada.
El rubio presente miro a ambos de manera curiosa y sonrió ante la escena.
–Yoruichi… mi amada Yoruichi, el guardia Kuchiki sabe que todo depende de él. Ahora lo importante en verdad es que decidirá. Nosotros ya no nos mantendremos al margen más tiempo y al parecer él tampoco –Urahara se levantó y abrió la puerta de aquella habitación, dando la bienvenida al nuevo invitado –¿No es cierto general Sojun?
Sojun había escuchado parte de esa conversación que aquellas personas tenían con su hijo, sin embargo no se dejó sorprender por las palabras de aquel rubio excéntrico, desde que lo conocía ese hombre había sido una persona bastante perceptiva. Si bien quería parecer un estúpido (que en parte lo era) en realidad era un hombre bastante peligroso.
–Buenas noches Urahara, Yoruichi. Saben a qué he venido ¿cierto? Mi mensaje debió de haber llegado hace unas horas. Quiero hablar con mi hijo.
Byakuya no se inmuto a pesar de volver a mirar a su padre después de tantos años. En su mente solo había lugar para el nuevo escenario que su mente planteaba. Necesitaba conocer la versión de su padre, de ese hombre llamado Sojun Kuchiki.
Byakuya dirigió su mirada a su padre y alzo la voz. –Te tomo muchos años volver a buscarme Sojun.
El viejo Kuchiki se sentó en la mesa de té, mientras Urahara le servía una tasa del mismo.
–Byakuya soy tu padre, pido que tangas más respeto en tus palabras.
–¿Por qué debería? Nunca actuaste como uno. Solo estamos hablando en este momento porque nos concierne un asunto en común. Una guerra que esta por desatarse y una mentira que se ha mantenido por años.
–¿Qué es lo que te molesta? Dilo de una vez hijo.
–Fui engañado tanto tiempo. El orgullo, la fidelidad y el honor que nuestra familia había mantenido al reino por tantos años son una completa mentira. Tú lo sabias y jamás se lo dijiste a mi madre o a mí.
–Byakuya, tu madre si lo sabía. Tú eras muy joven para decírtelo, yo llegue a un acuerdo con tu madre para protegerte.
–¿Qué hay de los Kurosaki?
–Ellos son buenas personas, que fueron inmiscuidas en un pantano de mentiras y ambiciones. Ukitake era un gran amigo mío y el pequeño Isshin era como de la familia. Pero ellos fueron corrompidos a pesar de que nuestra familia quiso evitarlo, nos dieron la espalda y prefirieron seguir siendo de la realeza que levantar sus armas junto con nosotros. No es nuestra culpa que las cosas terminaran así.
–¿Qué es lo que piensas hacer Sojun?
–Los errores del pasado, son errores que no se pueden corregir Byakuya. Voy a acabar con todo y eso incluye a los Kurosaki. Hace mucho perdieron la oportunidad de apoyarnos y hacer lo correcto.
–Entonces no te ayudare, no creo que destruirlos nos lleve a alguna parte. Hay mucho más en juego y tú lo sabes. No solo hablo de las castas y la realeza.
Sojun tomo la tasa que estaba enfrente de él y bebió el té lentamente, la dejo nuevamente en la mesa y señalo con su mano a Yoruichi y Sojun.
–Supongo que lo sabes por qué te lo contaron este par de entrometidos.
Urahara levanto la voz –No nos consideramos entrometidos, pero nos interesan más otros problemas que el simple hecho de una lucha de poder. Nosotros hablamos de algo que podría destruirnos a todos y que es aún más peligroso que una guerra.
Sojun volvió a dirigir la mirada a su hijo –Esta bien, si eso quieren, cooperaremos con la información que necesitan, pero no prometo nada. Si bien ambos queremos acabar con las castas, el cómo terminarlo es algo en lo que diferimos. A cambio Byakuya vendrá conmigo.
El nombrado respondió a las palabras de su padre –No creo que sea posible, estoy en búsqueda de mi esposa y de mi hija. No me moveré de aquí hasta que las encuentre.
–Eso se puede arreglar. Mi nieta está en mi campamento y apoya completamente mi causa. ¿Qué dices Byakuya? Si partimos ahora mismo, podremos llegar mañana.
Byakuya se mantuvo en silencio mientras las palabras eran procesadas en su mente. Rukia estaba bien. Una parte de su ser descanso de la incertidumbre y tortura que le carcomían.
–¿Ella sabe que eres su abuelo?
–Aun no lo sabe, pero se lo diré después de que nos reunamos los tres juntos. Deje de lado a mi familia mucho tiempo Byakuya, pero no volverá a suceder.
–Iré contigo. Pero quiero ver inmediatamente a Rukia y constatar que este bien.
Yoruichi y Urahara se mantenían como observadores de la situación. Si bien ambos Kuchiki no tenían ninguna pisca de "realeza" en su sangre, inevitablemente su semblante, pose y envergadura eran dignas de verdaderos nobles. En su forma de ser había más realeza y justicia, que en la mayoría de los nobles y reyes de los cuatro reinos. Tal vez en su pasado también había más de lo que parecía. El rubio se levanto y se dirigió a ambos Kuchikis, mientras su voz se hacia seria.
–Espero no tengan muchos problemas, pero yo mismo quiero corroborar toda la información. Yo también iré con ustedes. Yoruichi, ¿no tienen problemas con que me ausente un tiempo?
La chica se levanto igualmente –Yo me hare cargo de todo Kisuke. Solo no vuelvas con las manos vacías.
Shinny26: Ichigo con cabello largo es sexy y todos lo sabemos (menos Kubo al parecer). El encuentro de Rukia e Ichigo está a la vuelta de la esquina, pero tantas cosas pueden salir mal… ¿Qué sucederá?
Sarah 1807: Con mucho esfuerzo nuevo capítulo, sin tantos retardos. Espero lo disfrutes.
Wolfgang: Rukia e Ichigo están a punto de encontrarse. ¿Pero cómo actuara Ichigo? Más aun cuando se entere del embarazo de Rukia.
Inverse L. Reena: Ichigo es bastante impredecible, pero gracias al entrenamiento que Hisagi le ha estado dando los últimos meses ha podido controlar su carácter y por lo tanto la liberación de su poder. Se puede decir que controla parcialmente la liberación del "hollow" mientras este consiente, usaría algo así como 5% de su potencial. Sin embargo aún no es lo suficientemente fuerte para someterlo por completo y usar sus poderes. Sera cuestión de tiempo y circunstancias.
Este capítulo nos dio información acerca de Byakuya y Toshiro, ¡copito-kun no estaba muerto! Estaba de parranda xD. Pero no es lo único, al parecer Ichigo e Hisagi se lograron infiltrar "sin problemas". ¿Que pasara con ellos? Las ideas están en mi cabeza y la organización de la trama igual, sin embargo me gustaría tener más tiempo para escribir. Pero bueno, no olviden dejarme un bonito review diciendo que les pareció el capítulo. Muchas gracias por todo su apoyo. Muchos saludos y nos leemos pronto.
