Repercussions
Aclaracion: Este fic es de Kaikouken, yo solo lo estoy traduciendo, el link para llegar al fic en su lenguaje original es el siguiente www(punto)fanfiction(punto)net/s/3790926/1/Repercussions
Resumen:
TRADUCCIÓN,AUTOR: Kaikouken Es en medio del fuego y el viento que Naruto encuentra la paz, un hogar. Donde el encuentra un tipo que supuestamente debía estar muerto y que afirma ser su padre. Spoilers para los capítulos 367, 370Futuro SasuNaruSasu
El interludio de Minato I
Esperar al sensei era muchas veces mas que un trabajo problemático. Por alguna razón—que no era tan oscura como su equipo pretendía—a Jiraiya-sensei le gustaba agrupar al equipo en la academia ninja y desde allí partir. La verdad era que, Jiraiya-sensei estaba intentando—y fallando—cortejar a uno de los profesores chunnin de la academia. Ella era inferior en rango e inteligencia y, tal vez, su único merito yacía en su pecho, el que tenía en grandes proporciones.
Minato cruzo y descruzo sus piernas sobre las ramas de uno de los muchos árboles del patio, escuchando la ociosa charla de sus compañeros bajo el. Las hojas refregaban y cosquilleaban su piel desnuda y continuo secándose su sudor con el dorso de su mano, intentado no jadear.
Había estado atrasado, y por lo tanto se había apresurado a llegar, únicamente para encontrar que su sensei aun no los honraba con su presencia. Minato esperaba que Jiraiya-sensei no se hubiese olvidado de ellos, como lo había hecho en otras ocasiones. No porque no fuera muy práctico, sino porque su compañera—Minato estaba seguro—se iría a quejar con Tsunade-sama, y entonces eso no sería muy práctico para la salud de su sensei.
Minato desato su hitai-ate y limpio su frente, disfrutando la frialdad de la briza de la mañana en su húmeda piel. Un pájaro gorjeo a su derecha y la concentración de Minato se quebró por un segundo, y así fue como perdió la oportunidad de mirar el rostro de cierta chica pelirroja. Porque, al siguiente segundo, una de las puertas de la academia fue abierta y con un golpe sordo, un cuerpo pequeño aterrizo en el suelo, inmóvil.
Miro hacia atrás afiladamente, alcanzando su bolso de kunais por instinto, pero se detuvo al reconocer uno de los dos profesores ubicados en la puerta, observando un bulto de marrón y rojo, cubierto de lodo y mugre.
"¿Cuál es tu problema?" la chillona voz de Yamada-sensei alcanzo los oídos de Minato y observo con interés como el bulto marrón-rojo intento ponerse de pie y asumir una vaga forma humana.
Era una chica. Pequeña, delgada y baja, con un fangoso cabello rojizo y si no fuera por la delgadez de sus brazos, cintura y piernas, Minato hubiese pensado que ella era un chico. Aun no estaba seguro de que ella fuera realmente una chica. Era difícil de decir hasta que ella hablo de todos modos.
Sus compañeros habían dejado de hablar y estaban observando con ávido interés en como Yamada-sensei regañaba furiosamente a la niña.
"¡tienes doce años!" el otro profesor dijo, su voz impregnada con desaprobación y algo oscuramente hostil que Minato podría sentir. Se preguntaba cual era el asunto. Aunque reevaluó a la persona en cuestión, siendo que aparentemente ella tenía dos años más que él y sus compañeros. ¿De todas formas que hacia ella aun en la academia?
"Ni siquiera puedes crear un simple bunshin; ¡no estás hecha para ser una ninja! ¡Ve a casa!" remarco con voz seca Yamada-sensei, cruzando sus brazos sobre su pecho.
"no tengo hogar," la chica hablo por primera vez, sobresaltando a Minato. Sonaba joven, terriblemente joven. Y aun así era más vieja que el. La chica jadeo levemente y continuo en un tono que parecía magullado; "no puedo regresar sin haberme convertido en ninja."
El otro profesor se mofo ligeramente, abriendo su boca para darle otro sermón pero la repentina llegada de Jiraiya-sensei zanjo ese asunto esa vez. La mujer se sonrojo y Yamada-sensei se suavizo visiblemente y se volvió mucho más agradable de lo que había estado. Minato noto silenciosamente el cambio, guardándolo para reflexionar mas tarde.
"¿Qué ocurre?" pregunto sensei y Yamada-sensei le quito importancia, preguntándole a la profesora que escoltara a la joven muchacha de vuelta a la escuela y el tema quedo allí. Cuando unos segundos más tarde Jiraiya-sensei se unió al equipo y comenzó a guiarlos a través de Konoha, Minato ya había olvidado lo de la chica pelirroja.
Sin embargo al día siguiente, resulto ser una interpretación exacta del episodio de ayer, y habían llegado al punto donde la chica se mantenía temblorosamente, puños apretados y desde su ventajoso punto de vista, Minato podía ver la humedad de las lágrimas cerca de sus pies. En principio, Minato concordaba con los profesores: alguien que ni siquiera podía producir un bunshin a la edad de doce simplemente no estaba hecho para ser shinobi.
Pero en la otra mano, tenía que darle el merito por la persistencia que mostraba. Los profesores nunca la lastimaban físicamente, fuera de arrojarla personalmente fuera de clases, pero sus frías
palabras y agudos insultos eran arma suficiente. La chica, sin embargo, se rehusaba a moverse de su resolución. Ella quería ser Shinobi.
"Tu control del chakra es espantoso," dijo brevemente Yamada-sensei.
La muchacha no respondió. Los temblores en su cuerpo no cesaban, pero ella no se rendía por alguna razón.
"Tu estilo de lucha es bruto y poco refinado, correspondiente al de los vagabundos y peleadores callejeros—no para un ninja."
El otro profesor removió su pie y dijo, "solo continuamos contigo porque el mismo Hokage nos lo pidió. Si no lo hubiese hecho, te hubiésemos echado el primer día. ¿Por qué no te rindes y dejas de molestarnos?"
Un pequeño sollozo se le escapo y el miembro femenino del equipo de Minato se mofo, remarcando despreciativamente la obstinación de la muchacha. Minato apretó sus labios y aparto su vista; el simplemente no estaba interesado en dramas.
"Regresa, ¿quieres? ¡Nuestra clase siempre tiene que estar atrasándose por ti!" dijo Yamada-sensei con creciente impaciencia. Minato se preguntaba cuanto le tomaría golpear a la chica y enviarla de regreso por la fuerza.
"Y ¿d-donde iría?" Hipó la chica. "M-mi familia ¡está muerta! ¡No tengo a donde ir!"
"¿Huh?" exclamo Yamada-sensei, viéndose perturbada por primera vez en todo el intercambio. Minato giro su cabeza y la dejo sobre la húmeda corteza, dándoles otro vistazo a la cadavérica figura y casi vacío contraste de colores esparcido en su vestido y cabello.
"R-recibí una carta de Obaa-san de mi villa esta mañana—nuestro," la chica se detuvo, trago y de alguna forma logro hacer sonar su voz firme. "nuestra villa ya no existe. Se ha ido."
En contra de si, un suave 'oh' escapo de la boca de Minato y el mordió sus labios, observando quietamente lejos de la patética figura.
"¿Qué?" exclamo la profesora—más fuerte y escandalizada que preocupada. "¿El Sandaime a sido informado de esto?"
"N-no," la chica estaba sacudiendo su cabeza, Minato la vio por el rabillo de su ojo. "siempre quieren que venga aquí a primera hora del día. Y-yo no tuve tiempo…"
Los profesores discutieron silenciosamente algo entre ellos y entonces se llevaron a la chica, muy probablemente a la torre del Hokage. Jiraiya-sensei tampoco se presento ese día, y más tarde se descubrió que había ido en rescate de alguna agresión externa a la villa del remolino—sin embargo, al tiempo que la ayuda llego, ya era muy tarde. La carta que esa chica había recibido era de varios días atrás, eso probaba el lapso de tiempo entre el ataque y la aniquilación de la villa. Minato no vio mas a la muchacha, pero esta vez, no pudo olvidarla.
fin-
La tipeja que escribe…disculpen!! TTTT de veras que yo quería traducir pero el estudio no me lo permitía…demasiado café, demasiado trabajo, poco tiempo..mala combinación..sin embargo aquí va…se que es un poco corto…pero ahora creo que podre subir más seguido O.O….porque ahora tengo compu XD…..y no tengo que esperar llegar a mi casa para traducir …. O ir a la universidad O.O….eso….espero que disfruten….O.o….
