¡Te gane!
-"¿Cómo pudo haber tirado esta belleza?... toda mi información… no es que sepa mucho de estas cosas pero se podrá arreglar… ojala.."- pensaba la joven de cabellos cafés guardando sus artefactos de espía.-¡Es cierto!... deje algunas fotos en la cámara…jeje…esa no la destruyó…mejor la escondo- susurró mientras la metía en su estuche y lo ocultaba.
Al día siguiente, el desayuno concurrió normalmente a excepción de las dos jóvenes hermanas que no se dirigían la palabra, Akane se estaba tomando muy en serio las palabras dichas el día de ayer, y Nabiki que más le quedaba no quería agrandar más el conflicto.
A la hora del receso, Nabiki salía de su aula con un maletín, en el cual llevaba la computadora dañada a la sala de cómputo para que el profesor se la viera.
-Nabiki que sorpresa…como así por estos lados- saluda el profesor dejando a un lado su laptop para atenderla.
-Buenos día profesor, mire le he traído esta laptop, no se mucho de estas cosa pero se puede arreglar, ¿verdad?- preguntó seriamente enseñándole la máquina.
-¡Por Dios! ¿Nabiki en qué lio te has metido para que salga tan perjudicada la computadora?-cuestionó a la muchacha revisando las diferentes partes sueltas del artefacto.
-Ni se imagina, profesor… ¿puede salvar la información que tenía en ella?-se limito a decir la joven sentándose en la silla junto al escritorio.
-Déjame decirte que estas de suerte, esta tablita con muchos circuitos, algunos cables y cosas metálicas es la tarjeta madre-le dijo mostrándosela- para sacar la información necesito instalársela a otro computador y tratar de recuperar la información pérdida, pero esto tardará algunos días- comento el profesor tratando de armar de nuevo el aparato.
-Muchísimas gracias profesor esa información es muy importante para mí, ¿cuántos días se tardaría?- preguntó alegre la chica.
-Más o menos una semana… sino es más-contesto el profesor guardando las piezas en el maletín.
-Mucho tiempo…pero… no importa me tocará esperar, gracias profesor- dijo y avanzó a la puerta para salir.-Ah… pero no le diga a nadie que esto por favor- fueron las últimas dichas antes de dirigirse a su aula.
-Tranquila no se preocupe- respondió el profesor. –"Esta chica que tendrá que en este ordenador parecía muy preocupada por esa información"- pensó el maestro volviendo a su tarea.
Llegada la tarde, una suave brisa visitaba la casa de los Tendo, a la vez que llegaba un joven preocupado por la situación en que se podía convertir si los padres de la casa se llegaran enterar de las fotos y videos que Nabiki tenía, aunque eso no era lo que verdaderamente le molestaba y preocupaba, ya que el ordenador fue destruido por su prometida, sino el hecho de que habían violado su privacidad y sus momentos íntimos con su novia.
-Señor Tendo, padre podemos hablar en privado- dijo Ranma al entrar a la sala, donde se encontraban los mayores jugando.
-¿De qué quieres hablar hijo?-cuestionó Genma al ver la seriedad de su hijo.
-Es un privado- se limito a decir, subiendo a su habitación, seguido por los señores.
-Dime Ranma de que quiere hablar-comento el señor Soun sentándose junto a Saotome.
-Primero que todo voy a aclararles que su plan maestro no funcionó esta vez y ni lo hará otras veces…… estoy harto que de armen supuestos planes con Nabiki para hacernos casar a Akane y a mi- comenzó su discurso el joven tratando de controlar su furia hacia los señores.
-Pero hijo ¿de qué hablas?- protesto Genma convirtiéndose en panda.
-Señor Saotome no sea cobarde… Ranma no sabemos a qué te refieres- comentó Soun golpeando al panda sentado a un lado.
-¡¡NO SE HAGAN LOS IDIOTAS!!... si bien saben de lo que les hablo… Akane ya sabe que fueron ustedes los de la idea principal, así que los advierto porque ella le puede hacer cualquier cosa, está muy enojada… y si llegan a intentar alguna otra estupidez no respondo de mis actos- dicho esto salió de la habitación, dejando al señor Soun y el panda llorando a mares.
Los días de la semana pasaron, un poco tensos para la familia de parte de Akane que no dejaba de estar enojada con su padre y hermana. Por lo que el fin de semana lo dedicó exclusivamente a practicar para descargar su furia de una manera sana, excluyendo a toda distracción posible, es decir, que excluía a Ranma, ignorándolo todo el día.
El joven sabía que si llegaba acercársele a su prometida iba salir mal herido pero la falta de sus abrazos, besos y caricias hicieron que arriesgará su pellejo por aquellos manjares.
Así se dispuso a observarla mientras entrenaba sola en el dojo, estaba asombrado del mejoramiento de ella y de la gran fuerza con la que practicaba cada uno de los golpes y patadas al aire.
Pero lo que más le gustaba de todo era como su ropa se apegaba a su cuerpo y dejaba ver las escandalosas curvas de la joven, dando paso a que se imaginará mil y una cosas sobre él con su prometida.
-¡Sorprendente! Has mejora mucho- dijo interrumpiéndola sin dejar de mirarla.
-Gracias, ¿Cuánto llevas ahí sentado?- cuestionó lo joven con voz de fastidio sin mirarlo.
-Lo suficiente para no dejar de admirarte…¿te molesto?-dijo seductoramente dedicándole una mirada lujuriosa al tener la atención de Akane.
-"¡Que divino!"… si me molestas- reprochó fingiendo la voz de enojo.
-Pues parece que no…-musito divertido el muchacho levantándose para acercársele y ponerse en posición de pelea.-Vamos, pelea un ratito conmigo-
-¿Porqué?... ¿Quieres que te de una paliza?- exclamó con sátira.
-No lo creo…mejor hagamos un trato si yo gano me prestarás atención y dormiré contigo en tu habitación por una semana- exclamó con malicia y mucha confianza.
-¡Ja!... como si fueras a ganarme… no me tientes Ranma porque te ira mal…-decía la joven comenzando el ataque- además… ¿por qué quieres que te preste atención?- comentó jadeando luego de una sección de golpes.
-Porque…… me haces falta… por eso- comentó fugazmente el muchacho sonrojándose.
-Ranma…y ¿si yo ganó qué?-musito Akane comenzando a atacar de nuevo.
-No se… ¿qué quieres?- preguntó el joven dándole un suave pero certero golpe en el hombro provocando que su prometida cayera.
-ehh… puede ser…-musito sentándose a pesar por un momento-¡ya se!... si gano tendrás que tener 3 citas conmigo: una cenar en un lindo restaurante, otra a pasear por la cuidad y por ultimo debes darme un regalo especial… el que desees-comento divertida imaginándose a Ranma con ella muy pegaditos paseando frente a las demás prometidas.
-¡¡COMO??... ¡Todo eso!... no lo creo..-dijo el joven volteando la cara.
-¡ah! Me olvidaba y nada de otras "prometidas" por un mes- sentencio la muchacha.- así que elige ¿peleas o no?-
-Claro que peleo… pero porque te ame no quiere decir que me dejaré perder- dijo seriamente parándose y poniéndose en posición.
-Así… eso veremos Ranma Saotome- musito comenzando el ataque.
El pequeño combate pero algunos minutos entre patadas y golpes suaves por parte de Ranma, en cambio Akane ponía todo su empeño en acabarlo con duros y determinantes golpes.
Todo iba marchando bien según Ranma porque estaba ganando el enfrentamiento, así que para asegurar su victoria tiro una patada a uno de los pies de Akane provocando que esta perdiera el equilibrio cayera, pero su sorpresa no lo hizo, sino que su prometido la había sujetado de la cintura con una mano y la otra por el cuello para que no se lastimará.
-¿porqué no me dejaste caer?...ibas a ganar-dijo la joven apartando su mirada de unos ojos grisáceos que se la comían con solo verla.
-Porque no quería que te lastimaras… además creo que ya gane- dijo acercando su rostro al de su prometida para besarla mientras la depositaba en el piso.
-Parece…-musito están a escasos milímetros de besarse.-Ranma…antes de eso… me bajarías la blusa… por favor- dijo mirándose su abdomen semi descubierto.
El muchacho no se había dado cuenta que al momento de atacarla produjo y depositarla en el suelo lentamente la blusa de su prometida se le alzó hasta la mitad del pecho, dejando ver el liso abdomen y una parte del montañoso pecho invitando a ser tocado por él.
Excitándolo sobre manera y descontrolándolo, haciendo que ceda del agarre en sus manos, Akane al darse cuenta de que ya no ejercía tanta fuerza para mantenerla quieta, realizó un fugaz pero fuerte movimiento haciendo que su prometido perdiera el equilibrio y cayera para ella colocarse encima y acorralarlo con mayor fuerza, ganando el combate.
-¡Te gane!- le dijo sacándole la lengua y guiñándole el ojo.
-¿Eh?...¡¡QUE!!...¿¿COMO??... yo iba ganando-protesto el joven viéndose engañado y derrotado.
-Bien dicho ibas ganando- dicho esto se paro y se alejo del muchacho.
-¡TRAMPOSA!-le grito el joven enojado, por ser tan tonto y dejarse ganar de esa manera.
La joven no le prestó atención a lo que había dicho el joven, así que lo único que le limito a ser era lanzarle un beso volado antes de salir del dojo, dejándolo solo.
NA:
Holas… ¿Les gustó?...Pues a mi si… me recordó una anécdota muy bonita… (ahhh… el pasado)… pero bueno…… espero que le haya gustado y también sigo esperando sus opiniones, comentarios sean buenos o malos… de los errores se aprende, ¿no?. Saben que es lo mejor de estar de vacaciones…es… ¡poder inspirarse y actualizar más rápido!
Mil gracias por sus reviews, cuidecen besos
Ryames
