Resumen: Después de que el maestro Fu se viera forzado a recolectar el Miraculous de Ladybug y de la ruptura entre ella y su partenaire, Marinette se convierte en la nueva CEO de Gabriel y hereda algo más que su compañía. Y Chat Noir tendrá que enfrentar solo a Hawkmoth con una grave desventaja.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
DISCORDIA
CAPÍTULO 21
Pont Notre Dame
Al mismo tiempo
Coccinelle y Viperion habían estado peleando hombro a hombro contra los monos alados que estaban comenzando a abrumarlos, pues aun no lograban identificar dónde se encontraba el original, el que tenía consigo el objeto akumatizado. Parecía ser un akuma parecido a Le Chevalier Noir, quien podía convertir a los ciudadanos de París en peones que siguieran sus órdenes cada vez que un mono los mordía.
No que Coccinelle dudara de su lealtad, pero Viperion ya había logrado probarla al salvar a la heroína cuando uno de los monos la atrapó y estuvo a punto de arrancar sus aretes. En consecuencia, Viperion tuvo que usar su poder para rescatarla.
-No nos queda mucho tiempo- dijo Viperion nerviosamente mientras que pateaba a un mono que se había lanzado contra él y miraba preocupado su Miraculous, notando que le faltaba poco para detransformarse- tenemos que hacer algo para detener este akuma. Marinette…-
-Lo sé, lo sé- dijo Coccinelle mientras que golpeaba a otro mono, frunciendo el entrecejo y mirando a su alrededor. Tenía que haber una manera de destruir el objeto akumatizado, pero primero tenían que encontrar al mono original para hacer eso. Tenía que ser uno que fuera diferente, si no… De pronto la chica abrió los ojos desmesuradamente al caer en cuenta de que había un mono diferente a los demás, que parecía estar dirigiendo el ataque- mira, serpiente, ese mono-
Viperion lo vio y asintió, notando que el mono que hacía señas a los demás monos y tenía un sombrero dorado en su cabeza, a diferencia del resto de sus clones.
-Esa debe ser la víctima, y el objeto akumatizado debe ser ese sombrero. Si tan solo tuviéramos el poder de Destrucción de Chat Noir- dijo el chico haciendo una mueca.
-Pero no lo tenemos en estos momentos- dijo Coccinelle rodando los ojos- así que hay que usar nuestros propios poderes. LUCKY CHARM- añadió mientras que unas tijeras rojas con motas negras caían en sus manos- mmm… es poco convencional, pero podemos hacerlo-
El chico asintió y corrió hacia L'Ile de la Cité, donde estaba ese mono en específico dirigiendo a su ejército de monos. Viperion golpeó una chimenea para destruirla y hacer caer los escombros sobre el mono, distrayéndolo mientras que Coccinelle lanzó su yoyo para atrapar el sombrero de su cabeza.
El sombrero regresó a las manos de Coccinelle, y estuvo a punto de romperla con las tijeras cuando un grito horrorizado del otro chico la distrajo.
-¡NO!- escuchó gritar a Viperion. Coccinelle se volvió alarmada, y vio que uno de los monos llevaba consigo un bulto que dejó caer al Sena, y ambos lo reconocieron antes de que el mono lo dejara caer.
-¡Marinette!- dijo Coccinelle palideciendo. Su mente comenzó a formar probables razones por las que esto había pasado. ¿Hawkmoth los había descubierto?¿Chat Noir había sido vencido?¿Qué le había pasado? Sacudió la cabeza. Tenían que hacer algo pronto.
Demasiado tarde. Los monos los rodearon, intentando arrebatarles el sombrero dorado, y ambos vieron con horror a la chica ser lanzada al río frente a la place du Châtelet. Coccinelle se volvió a Viperion, quien asintió antes de lanzarse al río tras la chica que desapareció bajo la superficie, mientras que la heroína se volvía a romper la banda con las tijeras y a purificar el akuma antes de que el enemigo se lo arrebatara.
Viperion quitó a un par de monos de su camino y se sumergió en el río tan rápido como pudo en el mismo sitio donde vio a Marinette desaparecer. Conforme el héroe nadaba hacia el fondo, su transformación desapareció tras haber usado su poder. Aún sin sus poderes, Luka siguió buscando con desesperación a la chica desesperadamente entre las aguas. No podía ver nada en las profundidad del río y ya había oscurecido.
"Marinette", pensó Luka mientras que se sumergía aún más dentro del río, extendiendo las manos en caso de que pudiera alcanzarla, ya que no podía ver nada "¿dónde estás?"
Tras unos minutos, Luka tuvo que salir a la superficie a tomar algo de aire, y volvió a sumergirse con desesperación. No lograba encontrar a Marinette. Si tan solo pudiera transformarse de nuevo y utilizar su poder de detectar el calor corporal, podría encontrarla. O quizá no, pues el agua estaba helada y la chica llevaba mucho tiempo bajo la superficie.
"Marinette, por favor", rogó el chico con su mente mientras que la buscaba desesperadamente con el escaso aire que le quedaba "tengo que encontrarte…"
Un pequeño reflejo color verde llamó su atención en el fondo. Luka abrió los ojos desmesuradamente y se sumergió aún más para alcanzarlo. Era Sass, quien le estaba indicando dónde estaba Marinette. Luka asintió agradecido con su kwami y nadó hacia donde estaba el brillo. Extendió su mano y, a pesar de que no podía verla, pudo sentir con sus manos uno de sus brazos de la chica en la oscuridad. Sin pensarlo, lo tomó y apoyó los pies en el suelo del fondo para impulsarse hacia la superficie junto a ella.
Una vez que salió a la superficie, Luka tomó aire y abrazó a Marinette por la cintura para mantenerla a flote, y comenzó a nadar hacia el Pont du Change, donde Kagami lo estaba esperando, detransformada tras haber purificado el akuma.
-¡Apresúrate, Luka!- gritó la chica extendiendo sus brazos hacia él para ayudarlo a sacar a Marinette del agua.
-No está respirando- dijo Luka alarmado tan pronto como alcanzó el punte. Entre ambos sacaron a la chica del río y la tendieron en el suelo boca arriba.
-Vamos, Marinette- dijo Kagami, poniendo sus manos en el pecho de la otra chica y comenzando a presionar- vamos, respira…-
Luka salió del río junto a Kagami, mirando preocupado a la chica. No sabía qué era lo que había pasado, pero seguramente no era nada bueno. No sabía qué había pasado con Chat Noir, o cómo era que había otro Hawkmoth, pero en esos momentos solo le importaba que la chica estuviera bien.
Casi de inmediato, Marinette se volvió hacia un lado y comenzó a toser y escupir agua.
-Cofff… coff… ¡Adrien!- dijo Marinette débilmente mientras tosía- cofff… Hawkmoth… cofff… Adrien está… cofff cofff cofff-
-Shhhh…- dijo Luka, poniendo una mano en su hombro- estás a salvo, pero estás herida-
Marinette siguió diciendo incoherencias con sus ojos cerrados y sacudiendo la cabeza de un lado a otro, cada movimiento más débil que el anterior, como si estuviera teniendo una pesadilla, hasta finalmente volver a quedar inmóvil. Luka miró a Kagami aprensivamente, y ésta asintió levemente.
-Ya sé que es lo que tenemos que hacer- dijo Kagami, mirando hacia la place du Châtelet con los ojos entrecerrados. Se podía ver la mansión Agreste en la distancia- la llevaremos con quien la pueda curar y nosotros nos podamos preparar, porque no hemos escuchado lo último de este asunto. Ayúdame a levantarla y sígueme-
Luka asintió, alzando a Marinette en brazos con cuidado de no lastimar aún más su mano rota. Kagami la acomodó con cuidado sobre su abdomen, preocupada por no tener nada con qué inmovilizarla. Después de ello comenzó a caminar a la margen Izquierda del Sena.
-¿A dónde vamos?- dijo Luka sin entender.
Kagami lo evaluó con la mirada. Sabía que podía confiar en él.
-A ver a alguien que puede ayudarnos a curar a Marinette y reagruparnos después de esta derrota- dijo la chica entrecerrando los ojos, sabiendo bien que Chat Noir debía estar en garras de Hawkmoth en esos momentos- vamos con el Guardián de los Miraculous-
X-x-x
Guarida de Hawkmoth
Más tarde
El akuma con los monos alados había sido purificado, pero para entonces Adrien no tenía ninguna escapatoria. Estaba atrapado en la guarida de Hawkmoth, solo y en completa oscuridad. Gruesas cadenas en sus muñecas y tobillos lo tenían atado contra una de las paredes de la guarida y lo mantenían de rodillas en el suelo. El chico se mantenía cabizbajo, temblando mientras que sollozaba pensando en lo que acababa de pasar. Hacía poco más de veinticuatro horas todo había estado bien, pero ahora todo lo que amaba había desaparecido. La idea de su padre que, aunque frío y estricto, era honesto y lo había amado era una mentira, y Adrien sabía que, para su padre, él había sido solo un peón o un medio para conseguir su fin.
Había perdido a Plagg a manos de Hawkmoth. Y Marinette…
Un sollozo escapó de sus labios a pesar de lo mucho que lo quiso evitar. Marinette lo había traicionado y le había mentido. Quizá lo había amado, pero había aterrorizado a todos en París y convertido a sus habitantes en monstruos. Aunque Hawkmoth había dicho que la había engañado y manipulado no podía creer que alguien como Marinette, Ladybug, hubiera caído tan bajo como para akumatizar inocentes y jugar con sus sentimientos como Chat Noir.
Una chispa de entendimiento lo golpeó. Por eso su padre se había comportado así con Marinette cuando recién comenzó a trabajar para él. La estaba manipulando y envolviendo en su engaño, haciéndola creer que era una persona buena y que su causa era justa. ¿Acaso él se hubiera resistido si su padre hubiera intentado reclutarlo de la misma manera para ayudarle a obtener los Miraculous?
Quizá él habría cometido el mismo error si hubiera estado en su lugar, pero aún así se sentía traicionado y engañado por ella. ¿Porqué Marinette no le había dicho la verdad? Se suponía que lo amaba, ¿no?
"Eso ya no importa", se dijo a sí mismo "viste lo que Hawkmoth le hizo… no hay manera de que puedas hablar con ella. No hay manera en la que hubiera podido sobrevivir a eso"
Las lágrimas reaparecieron en sus ojos. Marinette, la mujer que amaba, había muerto por culpa de su padre. Ahora sí había perdido absolutamente todo. Sus sollozos resonaron en la guarida vacía.
El sonido del mecanismo de la ventana hizo que diera un respingo, así como una mueca molesta al sentir la luz de la luna entrando por la enorme ventana y lastimando sus ojos.
-Ah, veo que sigues despierto- dijo Hawkmoth, haciendo temblar al chico conforme se acercaba a él- me viene bien, porque tú y yo necesitamos tener una pequeña conversación sobre la identidad de Coccinelle-
Adrien levantó la vista hacia él con una expresión desafiante. Su corazón estaba roto, pero no iba a dejar que Hawkmoth lo viera tener miedo. Frunció el entrecejo.
-No tengo idea- dijo Adrien fríamente.
Como respuesta, Hawkmoth lo golpeó con la parte posterior de su mano, arrancándole un leve gemido de dolor.
-Dime el nombre verdadero de Coccinelle. Sé que lo sabes- siseó Hawkmoth, mientras que Adrien apretó los dientes. No le iba a dar la satisfacción.
Como respuesta, Hawkmoth tomó una de las mariposas blancas que revoloteaban alrededor de la guarida, convirtiéndola en un akuma. Adrien lo miró con horror al verlo soltarla en dirección a donde se encontraba. No podía huir y se sentía realmente devastado física y mentalmente. No encontraba una salida a su situación. Si lo akumatizaba, iba a decir todo lo que sabía y tanto Kagami como el Guardián estarían a merced de su padre.
La mariposa voló hacia el chico, quien intentó en vano forcejear con las cadenas, negándose a ser akumatizado. Pero para sorpresa de ambos, el akuma solo revoloteó alrededor de él y finalmente se alejó.
-Ah, muy listo- siseó el villano- el Guardián te otorgó una protección contra los akumas. Así que conoces al maestro Fu. ¿Dónde está?-
Adrien hizo un esfuerzo por levantar la mirada.
-No… no sé de qué hablas…-
-No necesitas mentir- dijo Hawkmoth, detransformándose y mirándolo con desprecio. Adrien palideció ante los ojos fríos de su padre, lo cual le parecía mil veces peor que ver a Hawkmoth- Nathalie estuvo espiando a Marinette todo este tiempo, en caso de que descubriera el engaño y se volviera contra nosotros. Sabemos que conoces la identidad de Coccinelle y la ubicación del Guardián de los Miraculous-
Adrien frunció el entrecejo y cerró la boca, mirando desafiante a su padre por un momento antes de apartar su vista. No iba a decir nada. Después de lo que había visto que le hizo a Marinette, no iba a ayudarlo de ninguna manera. Gabriel tomó sus cabellos y lo obligó a levantar la vista.
-Argg….-
-¡Habla!-
El chico continuó con su estoico silencio. Gabriel lo soltó, dejándolo caer de nuevo al suelo.
-Bien, así lo quisiste- dijo el hombre maliciosamente- lanzaré un último ataque contra los parisinos y contra Coccinelle para terminar con este estúpido enfrentamiento de una vez por todas. Con una portadora tan inexperta e impulsiva como ella peleando sola contra mí, el Miraculous de la Creación pronto será mío. No te preocupes- añadió mirándolo con desprecio- pronto me encargaré de que te reúnas con la traidora que te metió en este problema-
X-x-x
Apartamento del maestro Fu
Al amanecer
Luka caminaba en círculos mientras que Kagami bebía una taza de té y miraba a los dos kwamis recargando sus energías, al mismo tiempo que el maestro Fu hacía sonar el gong para curar a Marinette, quien yacía inconsciente en el futón de terapia del anciano. El chico tenía una expresión mortificada y se negaba a beber nada a pesar de que temblaba de frío.
Hacía unas horas habían llegado al apartamento del maestro Fu llevando consigo a Marinette. El Guardián los había hecho pasar y le había indicado a Luka poner a la chica sobre el futón. El chico había dudado, pero decidió confiar en Kagami e hizo lo que se le dijo. El grupo llevaba la mayor parte de la noche esperando a que Marinette despertara.
-Deberías tomar un poco de té, Viperion- dijo el anciano a Luka sin volverse a mirarlo, interrumpiendo sus pensamientos.
-No me siento muy bien sobre…-
-Necesitas tomar algo para calentarte después de esa zambullida en el Sena- dijo el maestro Fu- enfermo no servirás de nada en la pelea que se aproxima-
Luka asintió cabizbajo, y tomó la taza que Kagami le estaba ofreciendo. Al acercarlo a sus labios, el chico se sintió inmediatamente mucho mejor, como si un le quitara un peso de encima. Respiró hondo y tomó asiento junto al maestro Fu, mirando con atención lo que hacía. Sass se posó en su hombro.
-Marinette estará bien, Luka- dijo Sass con un suave siseo- puedes confiar en el maestro Fu. Él sabe lo que hace-
-No es eso lo que me preocupa. Todo esto fue mi culpa, Sass- dijo Luka en voz baja, mirando con horror la mano hinchada de Marinette- yo… dejé que mi cariño por ella me cegara. Debí haber sospechado que algo no andaba bien. Que la historia que Hakwmoth le contó no tenía sentido y…-
-No te culpes- lo interrumpió Kagami bruscamente- además, no importa de quien sea la culpa. Lo que está hecho, está hecho. Ahora tenemos que seguir adelante. Averiguar qué fue lo que le pasó a Chat Noir, y vencer a Hawkmoth-
Luka la miró con una expresión mortificada.
-Kagami tiene razón- dijo el maestro Fu benévolamente- no tienes porqué temer, Luka. Tras unos momentos más, Marinette estará bien-
-Físicamente- dijo Luka tristemente.
-Todas las heridas sanan- dijo el maestro Fu en su habitual tono sabio- las heridas del cuerpo son las más fáciles de curar. Pero las del alma no son imposibles de sanar. Para que su corazón sane, primero tiene que recuperar a Adrien-
Luka sonrió levemente ante el comentario del anciano, pero su sonrisa se borró casi de inmediato. No entendía cómo él había podido creer que ese hombre podría ser el villano de esa historia. Y más importante, ¿cómo lo había creído Marinette, si ella lo había conocido personalmente?
Mientras que el maestro curaba a Marinette, Luka les había contado todo lo que sabía desde su punto de vista: la revelación de que Gabriel Agreste era Hawkmoth, la historia que le había contado a Marinette para engañarla, haciéndola creer que Fu era el enemigo, y cómo la chica había tomado su sitio y lo reclutó para ayudarle.
Tras unos minutos de silencio, Wayzz se apresuró a ellos.
-Espero que estén próximos a terminar, maestro, porque nos acaba de llegar una amenaza- dijo el kwami verde, llamando la atención de todos los presentes, señalando la tablet del anciano. Luka se levantó y tomó la tablet, mirando la pantalla junto a Kagami.
-Tenemos el reporte de un akuma en la cima de la torre Eiffel- dijo Nadja Chamack en la pantalla- con un mensaje de Hawkmoth dirigido a Coccinelle-
En la pantalla apareció un hombre vestido como un vampiro, cosa que hizo que todos los presentes fruncieran el entrecejo.
-Coccinelle, sé que me estás escuchando- dijo el akuma- tengo a Chat Noir en mi poder, y ya sabes lo que le pasará si no me entregas tu Miraculous. Tienes hasta que se ponga el sol. Estoy seguro que ya sabes donde estamos-
Dicho eso, el akuma abandonó a su víctima y se purificó solo mientras que el chico que había sido akumatizado miró a su alrededor confundido.
-Esto no es bueno- dijo Luka con una expresión preocupada volviéndose a Sass- Hawkmoth debe estar preparando algo grande. Esto no es…-
-¿Adrien?-
La voz de Marinette alarmó a todos los presentes haciendo que todos se volvieran hacia ella. Sus ojos se abrieron y miró a su alrededor con una expresión confundida. Después de ello, se miró a sí misma, su mano vendada y sus ropas mojadas. Se llevó una mano a la frente, pero un par de manos la devolvieron a su posición original.
-Trata de no moverte, hija- dijo la cansada voz del anciano poniendo su mano herida con cuidado de regreso al futón- aun no estás completamente curada-
-¿Maestro Fu?- dijo Marinette al volver su confundida vista hacia él, quien le sonrió amablemente.
-Salut, Marinette- sonrió el Guardián amablemente, dejando a un lado el gong y tomando la mano de la chica para comenzar a quitarle la venda de la mano- ¿cómo te sientes? Nos diste un buen susto-
Luka estuvo a punto de decir algo y lanzarse a abrazarla, pero Kagami puso una mano frente a él para detenerlo. Sin darse cuenta de ello, Marinette miró a quién se refería. Kagami, Luka, Sass, Wayzz y…
-¡Tikki!- dijo Marinette, volviéndose hacia un lado para mirar a la kwami, quien se posó en el colchón a su lado y abrazó la cara de su ex portadora.
-Oh, Marinette, nos diste un horrible susto- dijo Tikki con una expresión aliviada- creí que te iba a perder-
La chica tardó unos segundos en recordar lo que había pasado. Gabriel Agreste, Hawkmoth, estaba vivo. Hawkmoth la había engañado para que hiciera su trabajo sucio. Mayura la había emboscado y le había roto la mano, para tomarla como rehén para obtener el Miraculous de Chat Noir. El chico había ido a rescatarla a pesar de que Marinette le advirtió que era una trampa, y perdió su Miraculous. Y fue entonces cuando Hawkmoth reveló su traición.
La expresión herida de Adrien mientras que Hawkmoth revelaba que ella era la culpable de su sufrimiento apareció en su mente, y las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.
-Marinette…-
-Dios, ¿qué hice?- dijo la chica, cubriéndose la cara con las manos y sollozando en voz alta a pesar de que el maestro Fu le había dicho que no se moviera- yo causé todo esto. Plagg está en poder de Hawkmoth, y Adrien es su prisionero también. Lo va a lastimar… lo va a…-
-Marinette, por favor tranquilízate- dijo el maestro Fu, ofreciéndole la mano para ayudarla a incorporarse sentada- necesitamos que nos digas todo lo que sabes, así podremos tener una oportunidad de rescatar a Adrien y de vencer a Hawkmoth de una vez por todas-
La chica tomó la mano del anciano con su mano sana y se incorporó. Miró con algo de vergüenza a Kagami y a Luka, quienes estaban de pie apoyados contra la pared. Luka se acercó finalmente, sentándose junto al maestro Fu, y Kagami finalmente hizo lo mismo.
Marinette tomó aire y comenzó a contar todo lo que había pasado. Como había odiado a Chat Noir por tomar su Miraculous a la fuerza, como había advertido a Luka que escondiera su propio Miraculous, Adrien sugiriéndole ver a su padre seguramente para calmar su conciencia, Gabriel llenándola de halagos y admiración. Gabriel revelándole que era Hawkmoth y convenciéndola de que Fu era el villano durante todo ese tiempo. Recibiendo el Miraculous de Papillon cuando creía que Gabriel estaba a punto de morir. Que había reclutado a Luka para que le ayudara. Y todo lo sucedido ese día.
Marinette se dio cuenta de que estaba llorando al sentir el sabor salado de sus lágrimas llegar a sus labios. Sabía que Adrien no la perdonaría jamás por haberlo engañado, incluso si lo rescataban y lograban vencer a Hawkmoth.
-Bien- dijo el maestro Fu finalmente cuando la chica terminó su relato- evidentemente solo nos queda una cosa por hacer- sonrió levemente mirando a Marinette- rescatar a Adrien y vencer a Hawkmoth. Ladybug siempre dijo que a cada problema hay una solución, ¿no es así?-
La chica bajó la mirada.
-No merezco haber sido Ladybug, maestro- dijo Marinette cabizbaja- lo arruiné todo, solo porque quería que… solo porque quise creer las mentiras de Gabriel. Solo porque quise creer que lo que Chat Noir había hecho era una injusticia y…-
Luka abrió la boca para decir algo, pero Kagami lo cortó.
-Tienes razón, quizá no lo mereces, Marinette- dijo Kagami en un tono cortante que hizo que todos los presentes, incluido el maestro Fu, se sobresaltaran- pero en estos momentos la cuestión no es si mereces hacer sido Ladybug o no. La cuestión es, ¿qué estás dispuesta a hacer para reparar tu error?-
Marinette volvió sus ojos enrojecidos hacia la japonesa.
-Kagami…- dijo Luka en tono reprobatorio.
-¿Qué?- dijo la japonesa, volviéndose hacia él- mi mejor amigo está en las garras de Hawkmoth por culpa de ella. Ya es hora de que deje de lloriquear y comience a ayudarnos a reparar su error-
Marinette abrió los ojos desmesuradamente al caer en cuenta de que Kagami tenía razón. Había cometido un error garrafal y por su culpa uno de los dos Miraculous más poderosos estaba en manos del enemigo. Chat Noir había peleado tan ferozmente para protegerla de Hawkmoth, y había renunciado a su anillo para salvarla a ella, la traidora que lo estuvo atormentando y jugando con sus sentimientos durante los últimos cuatro años.
No más. Marinette cerró sus manos y las empuñó con determinación. Incluso si Adrien la odiaba para siempre, incluso si al terminar perdía para siempre todo contacto con el mundo de los Miraculous, justo ahora tenía que vencer a Hawkmoth y rescatar a Adrien.
Y necesitaba ayuda.
-Maestro Fu- dijo Marinette de pronto, volviéndose al anciano- sé que no soy digna de que confíe en mí de nuevo, pero por favor, confíe al menos en que quiero salvar a Adrien y reparar todos los problemas que provoqué con mi estupidez. Y para hacer eso, necesito…- dudó unos segundos, pero finalmente continuó- necesito que me preste un Miraculous-
Luka, Kagami y los kwamis guardaron silencio. ¿Acaso Marinette estaba desvariando? Después de lo que ambos había hecho, todos suponían que el anciano no dejaría que ni Luka y ni Marinette volvieran a siquiera acercarse a un Miraculous ¿O acaso el maestro Fu…?
Como respuesta a las palabras de Marinette, el anciano sonrió ampliamente al tiempo que se levantaba del suelo y caminaba hacia el gramófono para sacar la Miraclebox. Una vez fuera, la puso en el suelo y la abrió, tomando el Miraculous del Dragón y levantándolo entre sus dedos índice y pulgar.
-Gracias, Marinette Dupain-Cheng- dijo el maestro Fu con una sonrisa benévola mientras que levantaba el Miraculous del Dragón frente a los ojos de Marinette- justamente eso era lo que quería escuchar-
X-x-x
Guarida de Hawkmoth
Después del mediodía
Gabriel comenzó a caminar en círculos, sus pasos resonando en el espacio vacío y causando escalofríos en el chico ovillado en un extremo del gran espacio. Adrien se había negado a decirle el nombre de la portadora del Miraculous de la Catarina, pero pronto estaría en sus manos. Ya tenía uno de los dos, y tenía en su poder al chico que era importante para la heroína de alguna manera, pues era su compañero y no lo abandonaría.
Los Miraculous eran prácticamente suyos.
¿Quién iba a pensar que esa estúpida de Ladybug, Marinette Dupain-Cheng, sería tan útil para su causa? Si no fuera por ella, jamás hubiera llegado tan lejos.
Recordó que, hacía cuatro años, comenzó a creer que el Guardián sospechaba de él, el día que vio a Chat Noir rondando cerca de su casa con las cámaras de seguridad. Tras poner atención, se dio cuenta de que esto ocurrió en varias ocasiones. Ahora sabía que era porque Adrien era Chat Noir y estaba escapándose por la ventana de su habitación a pelear contra los akumas, pero en ese momento creyó que el héroe lo estaba investigando. Con Marinette completamente convencida de que él era el bueno de la historia, decidió fingir su muerte y convencerla de que continuara creando akumas para obtener los Miraculous.
Gabriel sonrió. No le fue difícil, siempre había un par de médicos dispuestos a ayudarle si les ofrecía la cantidad adecuada de dinero por ello. Ellos le ayudaron a hacerlo creíble, dándole una oportunidad de "despedirse" de Marinette y pedirle que continuara con su legado. Nathalie seguiría trabajando para ella para poder mantenerla vigilada, y sabía que le llamaría en caso de que la chica tuviera éxito o que decidiera cambiar de bando de nuevo. Él podía esperar todo lo necesario en la Riviera Francesa, lejos de París y del caos que estaba causando su protegida.
Y así había sucedido. Unos días antes, cuando Marinette decidió perdonar a Chat Noir, Nathalie le había llamado y urgido que regresara a París. Y tan pronto como Marinette le dijo a Nooroo que le confesaría toda la verdad a Chat Noir, Nathalie supo que su momento de volver a intervenir había llegado. La atacó para silenciarla antes de que confesara todo, y preparó junto con él la trampa con la que había atrapado a Chat Noir. A Adrien.
Se volvió hacia un lado. Adrien seguía cabizbajo y entristecido, pero había logrado contener sus lágrimas, intentando dar la apariencia de no tener miedo. El hombre sonrió maliciosamente.
-Tú mismo provocaste esto, Adrien- siseó Gabriel, plantando los pies frente a él- siempre fuiste débil y sensible. Debiste haber caído en cuenta de que te iban a traicionar. Tu amada Marinette te mintió también sobre la identidad de Viperion. ¿No te gustaría saber quién es en realidad?-
Adrien lo miró con una expresión desafiante, sin responder.
-Marinette eligió a su amante, Luka Couffaine, para ser su héroe- continuó el hombre- era obvio que te mintiera, ¿no? Preferiría proteger al artista famoso que al tonto que le había arrebatado su Miraculous y su vida anterior-
El chico no dijo nada, intentando parecer impasible, pero el temblor en todo el cuerpo lo traicionó. Cerró los ojos, seguramente repitiéndose que aquello no era cierto. Una vocecita en su oído derecho comenzó a repetir en voz baja que Marinette lo amaba, a pesar de los errores que cometió, ella siempre lo había amado.
Adrien se volvió, y notó que era Nooroo quien susurraba esas palabras. El kwami parecía sumamente derrotado y triste.
-Deberías saber que el amor es debilidad- continuó Gabriel, al parecer sin percatarse lo que estaba haciendo su kwami- mira donde te dejó…-
Se interrumpió al escuchar su teléfono celular, y respondió.
-¿Diga? Bien, estamos listos- dijo Gabriel antes de colgar. Se volvió a Nooroo, quien estaba sentado en el hombro de Adrien como si quisiera consolarlo. Frunció el entrecejo- ¿qué crees que haces, Nooroo? No importa, ya me las arreglaré contigo cuando todo esto termine. Nooroo, transfórmame-
Nooroo asintió tristemente y fue absorbido por el broche de la Mariposa, transformando a Gabriel Agreste en Hawkmoth ante los ojos de Adrien. Éste lo miró con horror al caer en cuenta de lo que eso significaba: que Coccinelle había caído en la trampa. El akuma y el sentimonstruo que Mayura iba a crear la iban a abrumar, iba a perder su Miraculous, y seguramente le harían a Kagami lo mismo que a Marinette.
Adrien forcejeó con sus cadenas, haciendo que Hawkmoth se echara a reír de sus débiles intentos de liberarse mientras que tomaba una mariposa y la convertía en un akuma, para enviarlo hacia la ciudad.
Unos minutos después de que el villano envió el akuma, la ventana abierta de pronto fue quebrada desde el exterior. Cientos de fragmentos salieron volando y cayeron al suelo, haciendo que Hawkmoth se cubriera la cara con los brazos, y dos héroes entraron por el hueco de la misma. Al levantar la vista, el villano frunció el entrecejo.
Ninguno de ellos era Coccinelle.
-¿Qué significa esto?- siseó el hombre.
Adrien levantó la mirada para ver a los recién llegados. Viperion estaba de pie del lado derecho, el mismo Viperion que estuvo amenazando con atacar a Marinette, con su lira en una mano y la otra empuñada en guardia. La otra heroína era desconocida para Adrien. Usaba un traje rojo con negro y dorado, con una máscara roja y dos pares de cuernos en sus cabellos, además de una espada en su mano derecha.
-¿Quién…?- dijo Adrien moviendo la boca, pero ningún sonido escapó de sus labios. ¿Era acaso una nueva portadora? ¿El Miraculous del Dragón?
Pero a Hawkmoth no le interesaba eso.
-Esto no fue lo que les ordené- dijo Hawkmoth empuñando su bastón con ambas manos- ¿dónde está Coccinelle?-
Como respuesta, los dos héroes miraron hacia el hueco en la ventana, por el cual apareció finalmente la heroína vestida de un traje rojo con motas negras, blandiendo su yoyo en sus manos. Pero ella tampoco era Coccinelle. Unos centímetros más baja, su cabello atado en dos largas coletas con listones rojos, manejando el arma entre sus manos como si hubiera nacido para ello.
-Lo siento- dijo la recién llegada en un tono serio. El corazón de Adrien dio un vuelco al reconocer la voz y el tono decidido de la heroína- Coccinelle no pudo asistir a tu pequeña reunión. Me temo que tendrás que conformarte conmigo, Hawkmoth-
Tanto el villano como Adrien miraron boquiabiertos a la heroína, sin poder creer que esa persona estuviera haciendo una aparición en ese momento, después de seis años de ausencia. Adrien apenas pudo separar los labios y pronunciar una sola palabra sin aliento.
-Ladybug…-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Marinette está dispuesta a arreglar todo el desastre que provocó, incluso si eso significa que Adrien no la perdona. Hawkmoth definitivamente no se esperaba volver a ver a Ladybug, sobre todo después de cómo la dejó en el capítulo pasado. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
