Enfado, ira. Eso es lo que sentía dentro de ella mientras veía cómo Jinx se marchaba con Viktor. Ambos estaban tan ocupados en la conversación que mantenían que no se dieron cuenta de las maldiciones e insultos que Vi les estaba dedicando mientras se iba a su habitación de nuevo.
Pasó de ir a cenar ya que el cabreo evitaba que sintiera hambre. Además, estaba un poco mareada por todo lo que había pasado durante el día, la llegada de Jinx, las noticias del periódico, la discusión con Caitlyn… se quedó pensativa, deteniéndose en el pasillo que llevaba a los dormitorios, recordando a la castaña.
Detestaba estar peleada con Caitlyn, así que se dirigió a su habitación, aunque sabía que no iba a encontrarse allí. Seguramente estuviera cenando tranquilamente con el resto de campeones en el comedor mientras ella se hundía en su propia miseria, esperando que le llovieran las respuestas que buscaba sobre Seth y sobre quién diablos era Jinx.
Cuál no fue su sorpresa al notar cómo alguien se movía detrás de la puerta y se abría, dejando entrever la figura de la castaña, que se apoyó en el marco de la puerta, mirándola de arriba abajo. Su sombrero estaba en la mesa que había en la habitación y Vi no pudo evitar tragar saliva al ver la forma de su jefa a contraluz, demasiado sexy para este mundo, pensó.
Puso una mano sobre su cadera y la echó para atrás, entrando en la alcoba sin pedir permiso y cerrando la puerta detrás de ella, una vez cerrada, se apoyó en la madera observando a Caitlyn, que todavía la miraba con los brazos cruzados.
–¿Vas a decirme qué mosca te ha picado? – le preguntó Caitlyn a Vi.
–No… no lo sé – le dijo ella agachando la mirada, incapaz de fijar su mirada en los ojos de la castaña –. Soy un desastre de persona, lo siento mucho.
Caitlyn notó cómo los ojos de Vi se oscurecían, así que se acercó a ella, apoyando una de sus manos en su mejilla, haciendo que se fijaran en los suyos. Estaban llenos de pena y de angustia, ¿qué te estaba ocurriendo, Vi?
–No me gusta nada lo que te está pasando – le dijo la castaña –. Tengo la sensación de que te vas a ir en cualquier momento.
Vi se quedó en silencio, con las manos apoyadas en las de Caitlyn, intentando buscar una respuesta a esa frase, sin ser capaz de hacerlo. Se agachó para besarla y la castaña accedió mientras se le rompía el corazón. Si no le respondía sólo podía esperar lo peor.
La atrajo hacia ella con dulzura, intentando no romper el contacto que estaban manteniendo, mientras apoyaba la espalda de Caitlyn contra la pared, con cuidado de no hacerle daño. Sus manos vagaron por su espalda y cuando se separaron, Caitlyn pudo comprobar el dolor que los ojos de Vi mostraban, un dolor más grande que cualquier otra cosa que hubiera visto jamás.
–No dejes que me vaya – le dijo en un susurro –. No podría seguir viviendo sin ti.
Caitlyn notó temblar su pulso, su corazón desbocado ante lo que le había dicho Vi. Miró sus ojos, llenos de pena y notó cómo los suyos aguantaban las ganas de llorar mientras un nudo se formaba en su garganta. La besó otra vez, con más fuerza, intentando mantener el contacto con ella todo el tiempo posible.
Vi notó la necesidad que tenía de quedarse junto a ella y comenzó a desvestirla, sin separarse en ningún momento. Las caricias de la Sheriff llenas de anhelo y haciendo lo mismo con ella. Se quedaron completamente desnudas ante la luz de la luna que cruzaba la venta que Caitlyn tenía en su habitación y, cuando ya no podían aguantar más, se separaron. Los ojos de ambas llenas de deseo la una por la otra.
–Dime qué te pasa, Vi – le dijo ella en voz baja mientras ponía una mano sobre su clavícula, echándola para atrás.
Notó la mirada de Vi sobre ella, sopesando qué decirle cuando se cayó de espaldas. Caitlyn se agachó sobre ella, poniéndose a horcajadas sobre su cintura, agarrando sus muñecas, fijando sus orbes castaños en los zafiros de la joven.
–No puedo obligarte a llevar esta carga, Cait – le dijo besando su mejilla lentamente, mientras la castaña pegaba más su cuerpo contra el de ella, ya podía notar los latidos de la joven golpear contra su pecho, su respiración, el calor que emanaba de ella…
–Eres la persona más cabezona que he conocido nunca – le dijo besando su cuello, en la zona donde tenía el tatuaje –. Y te odio mucho por haberme hecho caer tanto por ti. Nunca me había preocupado tanto por una persona tan distinta a mí, nunca había querido a nadie como te quiero a ti… y aun así, parece que no es suficiente.
–No te entiendo – le dijo ella notando que se volvía a incorporar y la miraba fijamente.
–¿Acaso no confías en mí? – le preguntó apoyando su frente contra la de ella, soltando una de sus muñecas y acariciando su cuello.
–¡Claro que lo hago! – exclamó sorprendida por las palabras de la joven.
–Entonces dime qué te pasa.
Vi cerró los ojos y relajó el cuerpo, notando cómo Caitlyn se mantenía encima de ella, su cuerpo dando calor al suyo, su corazón latiendo contra su pecho. Su respiración sobre ella, el olor de su cuerpo, su sabor. Sus labios peligrosamente cerca de los suyos. Levantó la mano para acariciar la cara de la joven, bajando por su cuello, a su hombro y a la espalda y suspiró.
No podía apartar más a Caitlyn de su vida. Había sufrido mucho cuando se marchó para ponerla a salvo, pero el remedio fue peor que la enfermedad. No tenía intención de perderla de nuevo por una gilipollez y no estaba dispuesta a arriesgar lo que tenía con Caitlyn por algo que su hermano le hubiera dicho hace tiempo. No.
Amaba a la mujer que se encontraba con ella más de lo que había querido a nadie más a lo largo de su existencia y lo único que quería hacer cuando estaba con ella, era mirarla a los ojos durante el resto de su vida. Quererla, cuidarla, besarla. Estar en los momentos difíciles y en los fáciles. Esperando que pudieran pasar el resto de sus días juntas, hasta que la muerte las separara. Volvió a suspirar abrazando la cintura de Caitlyn, besando sus labios lentamente, alargando la sensación lo máximo posible, notando cómo su corazón se derretía por ese simple gesto.
–Jinx es mi hermana – dijo en un susurro contra sus labios –. Sé que vas a decir que es una locura pero hay algo en ella que me lo confirma cada vez que la veo.
–¿Qué? – preguntó Caitlyn llena de sorpresa, pero sin separarse de ella. Apoyó la cabeza en su hombro notando los relajados hombros de su compañera.
–Mi hermano mayor sigue vivo. Él la ha mandado para llevarme de vuelta a casa, Caitlyn.
Esta vez sí que levantó la cabeza, fijando su mirada en los ojos azules de Vi, sin una pizca de mentira en ellos, sin ninguna duda de lo que estaba diciendo.
–Seth me sacó de la cárcel. Seth hizo que me uniera a la Liga, al igual que ha hecho que Jinx se una – le dijo ella sin dejar de mirar sus ojos – Y si te soy totalmente sincera, hice que escapara de la mansión de Adams tras matarlo de un disparo. Él es el asesino que buscabais y yo lo encubrí.
Caitlyn no dijo nada, sin saber qué responder a lo que le acababa de decir. Enterró la cabeza en su cuello y la besó, mientras los brazos de Vi rodeaban el cuerpo de la castaña, impidiendo que se fuera de allí, impidiendo que se separara de ella.
–¿Qué vas a hacer tú, Vi? – le preguntó Caitlyn levantando la cabeza, besando sus labios de nuevo, con ferocidad.
–Haga lo que haga y pase lo que pase, siempre volveré a ti – le dijo con media sonrisa –, no lo olvides jamás, Caitlyn. Siempre volveré a ti.
La castaña intentó esbozar una sonrisa, pero sin conseguirlo lo único que pudo hacer fue fundirse con ella en otro beso lleno de amor y cariño, que la dejó sin aire. No tenía fuerzas para discutir con ella, ni siquiera para intentarlo. Quería que este momento fuera eterno, que nunca se fuera de su lado.
Tomó una decisión mientras se tumbaban de nuevo en la cama, dejándose llevar por los gemidos y las caricias que se sacaban la una a la otra. Averiguaría lo que estaba pasando y la ayudaría a quedarse junto a ella, por muchos planes que su hermano tuviera para ella. Ahora que estaban juntas no iba a dejar que cualquier persona se la llevara de su lado.
Sobre las diez de la mañana, alguien llamó a la puerta de la Sheriff de Piltover. Se desperezó medio dormida, cogiendo algo de ropa del suelo para adecentarse, ya que se encontraba desnuda. Se puso la chaqueta de Vi y se la abrochó mientras encontraba sus bragas entre el desastre de habitación que habían formado ayer.
Cuando abrió la puerta se encontró con la sonrisa de oreja a oreja de Ahri, quien movía las colas que tenía detrás de ella maliciosamente. A su lado se encontraba Leona, que se llevó la mano a la cabeza molesta. Caitlyn las miró sin entender qué estaba pasando.
–¿Lo ves? Te lo dije – empezó a decir Ahri –, ya te cobraré la apuesta, Leona.
–¿Cómo pudiste verlo desde tan lejos? Ni siquiera estabas cerca para olerlas – dijo Leona maravillada por la capacidad de deducción de la otra mujer.
–¿Me he perdido algo? – preguntó Caitlyn enarcando una ceja.
–Llevas puesta la chaqueta de Vi – le dijo Leona con una sonrisa. Caitlyn se dio cuenta de su vestuario y empezó a sonrojarse con fuerza –. Ayer Ahri al veros entrar dijo que ibais a pasar la noche juntas y por lo que veo, no se equivocaba.
–¿Esto lo sabe alguien más? – preguntó sorprendida y avergonzada.
–Tu secreto está a salvo con nosotras – le dijo Ahri con una sonrisilla de oreja a oreja –. Aunque eres demasiado obvia, Caitlyn, esa chica te trae loca, ¿verdad? Sólo me hace falta verte, sin llegar a oler nada más.
–¡Deja de ser tan entrometida, Ahri! – le dijo molesta.
–¿Celosa? – preguntó una voz detrás de la castaña. Al girarse vio a Vi vestida con su ropa interior y con los pantalones puestos, por lo menos, pensó Caitlyn.
–Puede que un poco – le dijo lamiéndose los labios mirando a la pelirrosa de arriba abajo, esbozó una sonrisa. Vi se rió.
–Dejad a la pobre Sheriff, la estáis avergonzando – les dijo agarrando la cintura de la joven y haciendo que entrara a la habitación –, nos vemos luego.
Antes de que cerrara la puerta Leona les dijo que tenían que competir en media hora las dos. Que se dieran prisa en terminar lo que estaban haciendo.
–No me lo puedo creer, ¡lo saben! – dijo Caitlyn paseando por la habitación nerviosa.
–¿Hay algún problema? ¿Crees que se lo van a decir a alguien más? – preguntó mirando a la joven pasear con una sonrisa en el rostro, era demasiado adorable para su propio bien.
–¡No! ¡No lo sé! No tengo ni idea, Vi… – paró de moverse para fijar sus ojos en los de ella – Esta es la primera vez que me pasa algo así, nunca he tenido ninguna relación y la verdad, nunca me he tenido que preocupar por estas cosas. No sé cómo debería reaccionar.
–La verdad, si te soy sincera, yo tampoco – le dijo con una sonrisa acercándose a ella –. Pero las ganas locas que tengo de quitarte mi chaqueta no son normales.
La atrajo hasta ella, besando sus labios, acariciando sus hombros mientras le quitaba la prenda de ropa, Caitlyn se rió contra sus labios, agarrándose a su cuello, sin borrar la sonrisa.
–Te queda bien – le dijo cuando se separaron, la chaqueta de vuelta al suelo.
–Tenemos que estar en media hora en la Grieta – le dijo volviendo a besarla, advirtiéndola.
–No creo que me pueda resistir, cupcake. Prometo ser breve – le dijo mientras sus manos vagaban por su cuerpo, reclamando los labios de la joven como suyos de nuevo. Caitlyn se volvió a reír.
Y como si Caitlyn hubiera sido bruja, llegaron tarde. Corrieron por los pasillos, adecentándose un poco para entrar directamente a la Grieta, maldiciendo a cada paso que daban las cosas que Vi le había hecho. Las piernas aún le temblaban de la excitación y tardaron un tiempo récord en llegar a los vestuarios y coger las armas para luchar contra el resto de Campeones.
Nada más salir para llegar a la plataforma de invocación, el resto de compañeros las miraron nerviosos, pensaban que ya no llegaban. En su equipo se encontraban Thresh, Ahri, quién les dirigió un guiño seductor a las dos y Fiora. En el equipo contrario se encontraban Darius, Warwick, Viktor, Jinx y Nami. La peliazul empezó a chillar de alegría cuando vio aparecer a Vi y subirse a la plataforma de invocación, llena de excitación.
Nada más entrar en la Grieta, el fervor se apoderó de ellos. Sus mentes se unieron para estar en sincronía y comenzaron a moverse con cuidado, sobre todo Vi, quién tenía que estar pendiente de su jungla y la del enemigo, para que no tuviera ninguna sorpresa desagradable mientras luchaban.
Empezaron ganando, ya que Fiora mantenía a raya a Darius y pudo matarlo un par de veces antes de que llegaran al minuto diez de partida. Vi le robó varios campamentos a Warwick, lo que le daba cierta ventaja, así que pudo ayudar a las demás líneas antes que él, aunque Ahri mantenía un equilibrio bastante tenso con Viktor en medio.
Bajó para ayudar a Caitlyn, quién no paraba de sufrir los balazos de Jinx y le estaba tomando ventaja en la línea, así que cuando llegó para empezar a luchar, consiguieron llevarse la muerte de Nami, aunque Jinx logró escapar con una de sus risas maliciosas, haciendo que Vi se enfadara por no haberla conseguido matar.
Las líneas empezaban ya a estar un poco tocadas, por lo menos la única que habían ganado era top, así que Fiora se encontraba en la segunda torre, forzando a un Darius desesperado por intentar ganar un poco de espacio para matarla, sin conseguirlo. Incluso con la ayuda de Warwick se escapaba.
No así tuvo tanta suerte Ahri, quién pudo contemplar cómo el lobo se lanzaba contra ella, haciendo que reculara hasta la trampa de Viktor, quién en un movimiento de su bastón la mató en menos de un abrir y cerrar de ojos. Vi se encontraba abajo ayudando a Caitlyn y a Thresh, quién había enganchado a Jinx y estaban a punto de matarla cuando aparecieron de los arbustos el resto del equipo.
Darius destrozó a Thresh mientras Viktor y Jinx mataban a Caitlyn en menos de dos segundos, sin que ella pudiera hacer nada, Vi intentó escapar, pero Jinx le gritó algo que no logró distinguir y le lanzó un misil que impactó contra ella, arrebatándole la vida, oyendo la risa de la peliazul de nuevo, resonando en su mente una y otra vez.
Por lo menos se llevaron un inhibidor, lo cual alegró bastante al equipo y con retomadas fuerzas empezaron a ir cinco contra cinco. Tardaron más de lo normal, pero después de estar intentando esquivar la ametralladora de Jinx y la trampa mortal de Viktor, consiguieron hacerles recular hasta su base. Vi y Caitlyn despacharon a la peliazul en unos segundos, antes del final, consiguiendo ventaja y terminando de destruir el nexo enemigo, ganando el combate.
Cuando volvieron a la sala de invocación, estaba bastante contenta, aunque Jinx no paraba de gritar que habían hecho trampas y demás cosas, enfadada por haber perdido el combate. Aunque en parte era normal, ella era la que más fuerte iba del otro equipo. Vi le dirigió una mirada de superioridad mientras se dirigía a las duchas seguida de la joven peliazul, que pasó de ducharse con ellas y se marchó de los vestuarios, despidiéndose de Espinas con tristeza.
Vi la miró marcharse notando pesar en los pasos de la joven. Sabiendo que algo no le había sentado bien, aunque decidió no darle importancia. Estaba harta de tener a esa joven metiéndose con ella día sí y día también.
La semana pasó relativamente rápida, con combates bastante buenos, entre los que destacaba Jinx en casi todos, quién se dedicaba a hacer criba con sus armas y a dominar la línea con una facilidad pasmosa. Aunque eso no fue lo único reseñable, ya que a Vi le dieron un uniforme de policía para luchar, algo que le hizo mucha gracia a la Sheriff, ya que ella tenía otro uniforme, aunque distinto, de la policía también.
Estuvieron toda la semana durmiendo en la habitación de Caitlyn, con cuidado de que nadie las viera, pasando todo el rato que podían juntas y charlando de cosas sin sentido hasta que caían rendidas de sueño. No se mostraron mucho en público, haciendo que algunos rumores se dispersaran entre los Campeones, aunque la Sheriff había decidido ignorarlos todos.
Pronto tendrían que volver a Piltover, donde se enfrentarían a la joven peliazul, aunque esta vez sin poder matarla, ya que estaba en contra de las leyes de la Academia herir a cualquiera de los Campeones de la Liga. De todas formas, ambas sabían que eso Jinx no lo iba a tener en cuenta, así que tendrían que andarse con mil ojos cuando volvieran.
Siento la espera y muchas gracias por vuestras reviews! ^^
