HOLA BABES 3 CAPITULO NUEVO PORQUE YOLO 3
LOS AMODIO
BYE 3
Marinette seguía pensando en la tremenda situación en la que estaba metida, ni siquiera había cenado y mucho menos salir de su oficina. Estaba demasiado aterrada, nerviosa y cansada de todo ese dilema.
Entonces fue cuando el pomo de la puerta color chocolate se movió con ferocidad, como si alguien intentara entrar por la fuerza. Se asusto un monton, su cuerpo se levantó con rapidez. Comenzó a sudar frío, estaba lo suficientemente asustada incluso estaba pensando en salir por la ventana. Segundos después se escuchó la voz de Gabriel detrás de la puerta.
- ¿Marinette? Abre la puerta - Exclamó Gabriel de manera seria
- Hola corazón ¿Sucede algo? - Pregunto Marinette sonriendo con tranquilidad y nerviosismo
- ¿Que me sucede? Marinette estuviste fuera casi todo el dia, ¿Sabes lo mucho que me preocupe por los dos? - Aclaró Gabriel tomando la mano de Marinette
- Estoy bien, no me ha sucedido nada - Respondió la azabache algo molesta
- Claro, y este moretón en tu mano que ¿Me vas a decir que sucedió o tengo que averiguarlo por mi cuenta? - Amenazó el rubio mirando seriamente a Marinette
¡DÍSELO MARINETTE!
NO COMETAS UNA ESTUPIDEZ
PIENSA EN TU HIJO
- Hoy me he cruzado con Felix - Contesto Marinette con la mirada al suelo
- ¿Felix? El esta... ¿Vivo? - Respondió Gabriel mirando a la azabache
- ¿A qué te refieres con eso? - Pregunto Marinette confundida
- Pues hace años... se comenzó a correr el rumor de que se había suicidado, y cuando no supimos nada mas de el, lo consideramos muerto - Aclaró Gabriel sentando a Marinette en una silla
Marinette se quedó sentada, estaba bastante cansada como para seguir hablando de ese tema en específico.
- Te llevaré a la cama, no puedo dejar que te alteres más... Mañana seguiremos hablando sobre esto - Dijo Gabriel tomando a Marinette del brazo para sostenerla
Marinette al dia siguiente se levantó con un dolor de cabeza a causa de que en los alrededores de la mansión estaban cumpliendo sus labores diarios de limpieza. La azabache hizo una mueca de desagrado y se levantó con pereza y dificultad.
Se paró frente al espejo para ver su vientre abultado, la verdad no se arrepentía de nada de lo que había ocurrido hace meses. Todos sus recuerdos vinieron a su mente de nuevo, su primer beso, las citas a escondidas después, cosas maravillosas. Marinette estaba dispuesta a formar una verdadera familia junto a Gabriel, no le importaba lo que dijera la sociedad, o la gente a su alrededor. Solo pensaba en su felicidad y en la de sus dos personas mas importantes.
- ¿Qué hacen ustedes acá? - Exclamó Gabriel bastante molesto
- Te molesta que queramos visitar a nuestro "Viejo" - Respondió Adrien sentado en una silla frente al escritorio de gabriel
- No me molesta, son mis hijos... Lo que no entiendo es porque tienen que molestar a Marinette, quieres decirme algo al respecto ¿Felix? - Contestó Gabriel mirando al rubio que portaba una chaqueta negra
- Vale vale, no le he hecho nada a tu niñita - Respondió Felix con un tono sarcástico
- Más respeto en como te refieres a mi futura esposa - Aclaró Gabriel seriamente
- ¿Esposa? ¿Acaso estas loco? - Respondió Adrien levantando la voz
- ¿Loco? Para nada, pero no quiero ser de nuevo padre y no estar casado con la mujer que adoro - Afirmó Gabriel mirando a ambos muchachos - ¿Tienen algún problema con eso?
- Qué te parece si cenamos esta noche ¿Para celebrar tu futuro compromiso? - Propuso Felix
- No lo se, no creo que Marinette apruebe esto... Y además, serán mis hijos pero ambos se han comportado como idiotas - Respondió Gabriel seriamente
- Será como una reunión para arreglar nuestras diferencias - Contesto Adrien sonriendo
- La verdad queremos arreglar todo el daño hecho - Respondió Felix abrazando a su hermano menor
- Una cena, y aqui mismo... No pienso arriesgar a Marinette - Afirmó Gabriel mirando a la ventana
- Como tu gustes, padre - Respondió Felix - Nos vemos esta misma noche
Marinette caminaba por los pasillos de la mansión, intentaba buscar a Gabriel y decidió ir a su estudio, probablemente estuviera ahí. Entonces fue cuando escuchó unas voces que ella misma conocía. Se alarmó, comenzó a temblar.
Los rubios salieron de la oficina de Gabriel con una seriedad y tranquilidad, Marinette tuvo la oportunidad de ir a ocultarse en un closet cercano a la oficina. Los observo de reojo hasta que los perdió de vista.
¿Que querían ellos ahí? Porque cuando era feliz tenía que aparecerse las personas que intentaron hacerle muchísimo daño. Marinette salió del closet y se fue directo a su habitación a recostarse, no se sentía nada bien como para esforzarse.
Gabriel observó a Marinette caminar hacia la habitación sosteniéndose con fuerza el vientre, no sabía cómo decirle que Felix y Adrien vendrían a cenar hoy según para disculparse con ellos de manera correcta. Supongo que lo dejaría pasar.
Haces mal, Gabriel.
Te arrepentiras por no decirle.
Las siete de la noche había llegado, el sol aún era presente en la ciudad y un hermoso clima templado estaba arrullando a la futura madre agreste. Sus sueños fueron perturbados por las ganas de vomitar que estaba teniendo en el momento. Rápidamente se despertó y como pudo llegó al bote de basura más cercano para desechar lo poco que había comido antes de irse a dormir.
- ¿Linda? ¿Te sientes mal? - Dijo Gabriel mientras frotaba la espalda de Marinette
- Estoy bien corazón, esto es normal - Respondió Marinette riendo mientras se frotaba el vientre
- Deberíamos de irnos de vacaciones ¿Te gustaría la idea? - Propuso Gabriel besando la frente de Marinette
- ¿Vacaciones? ¿A donde? - Respondió Marinette confundida
- Tu escojes el lugar, ahora ponte linda, tenemos invitados - Contesto el rubio levantando a la azabache
- ¿Invitados? Bajaré enseguida - Afirmó Marinette sacando un vestido comodo
Que clase de invitados podían ser ¿Empresarios? ¿Amigos de Gabriel? incluso... No, no podía ser posible. No... Gabriel no aceptaría algo así.
- Oh, Bienvenida Marinette... - Exclamó Felix sonriendo
Ellos están tramando algo... Algo muy malo.
Comenten 3
