Muchas gracias por sus review, recibí su buena vibra y les agradezco con todo el corazón. Les deseo una buena lectura :D
-« Dime que estas bromeando, por favor »- preguntó Hermione mirando Draco a los ojos. Todavía seguía en sus brazos, no quería creer lo que acaba de oír.
-"No, no es ninguna broma Hermione. Esta relación tiene que acabar"- contestó con dificultad, de repente le costaba mucho encontrar sus palabras.
Hermione miró a Draco, por un momento le pareció difícil respirar, no habló ni una sola palabra, lo seguía mirando, quería tratar de encontrar una mentira en su mirada pero no encontró ninguna. Con lentitud se separó del rubio, Draco acabó por soltarla a regañadientes. Hermione cruzó el salón para pararse en frente del ventanal, la cuidad estaba sumergida en la oscuridad salvo por la multitud de luces, brindándole un poco de claridad. En este momento no se pudo resistir a pensar que este ambiento no estaba tan diferente de cómo se sentía adentro, por lo menos esta oscuridad de la noche le brindaba consuelo. Si hubiera sido un día soleado no hubiera podido soportar que los elementos se burlaran de su estado de ánimo.
Draco observó como Hermione seguía observando la vista sin pestañar, no podía tomar este silencio un minuto más. Se dirigió hacia su novia y se paró detrás de ella. Hermione vio como Draco se dirigió hacia ella y como se quedaba parado detrás de ella porque veía su reflejo por el cristal del ventanal. Draco después de muchas hesitaciones acabó por abrazar Hermione por detrás. No se atrevió a hacer otra cosa, solo se quedó abrazándola, la castaña seguía sin decir nada, la mirada perdida en la vista que le ofrecía la cuidad.
-"Di algo chiquita, por favor" – Hermione como despertada de un sueño, miró el reflejo de Draco, el rubio le sostuvo la mirada, mirando su reflejo.
-"En qué momento, nuestra relación se volvió tan complicada, dime"- preguntó Hermione al reflejo del rubio.
-"Nunca ha sido complicada, te sigo amando"- contestó Draco con determinación.
-"¿Entonces por qué diablos te casas con ella Draco?" explotó la castaña zafándose del abrazo del rubio.
-"Es complicado"- contestó sin convicción, pasando una mano por su pelo.
-"¿Mande? Me tienes que dar una mejor explicación Draco. Mira, si tiene que ver con el video, ya te he dicho que…"
-"No tiene nada que ver Hermione" – interrumpió Draco, frustrado por toda esta situación.
-"Entonces por qué haces esto. ¿Porque un día me juras que quieres estar conmigo y otro me sales con que te casas con Pansy?"
-"No te lo puedo decir, vale mejor que no lo sepas, pero te juro que no es porque la quiero. Te quiero a ti" – dijo Draco, tratando de abrazar a Hermione quien trataba de escapar de su abrazo.
-"¡Pues no parece!"
-"Las cosas no son lo que parecen" – Hermione se dejó caer sobre el sofá.
-"Te doy mi corazón una vez más y mira lo que haces con él. Me tomas y me dejas. Es como una montaña rusa, subimos y bajamos. ¿A qué juego estás jugando Draco? Lo que me da más coraje, es que te vas a casar con la mismísima persona que siempre ha tratado separarnos. No lo puedo soportar, me da rabia pensarte con ella Draco."- dijo Hermione, pasando una mano por sus rizos. Taladró a Draco con la mirada, esperando una explicación. El rubio se sentó en cuclillas en frente de ella, poniendo sus manos en sus rodillas.
-"Esto no es un juego, me tengo que casar con ella, no me queda de otra. Créeme chiquita no lo hago por gusto, yo te elije a ti, recuerdas."- secó las lagrimas que caían por el rostro de la castaña. Últimamente solo era bueno para esto, se reprochó a sí mismo. Secar las lagrimas que el provocaba.
-"Entonces quédate, quédate conmigo amor"- susurró débilmente la castaña, mientras tomaba el rostro del rubio entre sus manos-"Te necesito, por favor"- Draco la envolvió en un fuerte abrazo, acariciando su pelo. Lo único que quería era protegerla, cuando la tenía en sus brazos, parecía tan frágil, siempre despertaba en él un dedeo muy fuerte de protección.
-"Te amo chiquita"- repitió como un mantra, siguió abrazándola, como queriendo tranquilizarla y acarició su espalda circularmente.
-"Si me amas tanto como lo dices entonces no te cases, no me vuelvas a dejar Draco por favor"- le susurró al oído.
-"No puedo Hermione, créeme no puedo. Perdóname"-susurró de vuelta, al filo de los minutos, se aflojaba su determinación. Se podía perder tan fácilmente en su aroma, no la quería soltar nunca, era suya, no podía pertenecer a nadie más que a él.
-"Suéltame Draco"- el rubio suspiró y acabó por soltarla. –"¿No hay nada que pueda decir que te haga cambiar de opinión?"
-"Lo tengo que hacer"
-"Y no puedo saber porqué, eso es"- interrogó Hermione con mucha calma.
-"No me caso por gusto, es complicado."- Hermione soltó una risilla.
- "Esta bien no te voy a interrogar más entonces, si quieres acabar esta relación, que más puedo decir. Tomaste tu decisión y no puedo nada contra esto"- dijo con una voz desprovista de emoción cuando en realidad su mundo se estaba derrumbando.
-"Lo siento"- Draco no sabía que decir, lo sentía para los dos, porqué con todo esto sabia que ni de chiste podrían volver a ser una pareja.
-"Y yo siento haberme enamorado de ti." – escupió la castaña, eso era un golpe bajo, pensó Draco. Pero no podía esperar otra reacción de su parte. Hermione miró a su alrededor, el hogar que había construido con Draco, ahora ni podía soportar la vista del apartamento. Quería alienarse de todo que la podría relacionar con él. Nunca se había sentido tan traicionada y decepcionada por alguien, pero definitivamente el rubio se llevaba este privilegio y con todos los honores.
Salió del salón para recolectar algunas cosas, el resto tendría todo el tiempo de recolectarlo. Solo tomó sus libros para sus clases y algo de ropa. No iba a quedarse en el apartamento, porque esta vez sabía que no había vuelta atrás.
-"No tienes por qué irte"- dijo Draco, las manos en sus bolsillos, al ver Hermione salir de su habitación con su bolsa y su bandolera.
-"Yo creo que sí. No esperes que me quede aquí contigo pretendiendo que todo está bien. Yo prefiero irme. Además me imagino que después de tu boda, te vas a vivir en la mansión de tu familia. Puedes hacer lo que quieras con respecto al apartamento, luego vendré a recoger el resto de mis cosas"- Draco prefirió evitar la mirada de la castaña. La estaba perdiendo, lo más puro que había logrado construir con alguien se estaba derrumbando. Había encontrado el amor, una cosa que jamás había creído posible por ser quien era y ahora lo tenía que sacrificar.
-"¿Cuando podré volverte a ver?"- preguntó el rubio, mirándola a los ojos.
-"No lo sé, no por un buen momento"- el rubio asintió, Hermione trató de encontrar alguna indicación de lo que podía sentir el rubio pero su expresión permanecía inexpresiva. Draco no estaba sorprendido, sabía que no la iba a ver por un buen rato pero esto no le quitaba la esperanza. No podían estar juntos pero esto no significaba que no la quería en su vida.
-"¿Te puedo pedir un favor?"- preguntó Draco sin quitarla de la mirada.
-"No eres mi persona favorita en este momento. Mejor me voy, ya es tarde, demasiado tarde"- Tomó su varita para aparecer. Draco con sus aptitudes de buscador tuvo el tiempo de quitarle la varita de las manos y sin más ni más la besó. Empezó con tan solo un roce, solo quería saborear estos labios otra vez, luego empezó a profundizar el beso cuando sintió la mano de la castaña acariciar su quijada.
Hermione se sorprendió del beso repentino del rubio pero cuando sintió sus labios, dejó de pensar como sucedía siempre cuando se besaban. Su lengua buscó la del rubio y él acarició su cabello. Draco empezó a succionar el labio inferior de Hermione pero ella se separó de él lentamente. Tomó el rostro del hombre que amaba y besó cada una de sus mejillas luego besó su nariz y finalmente besó su frente con delicadeza.
-"Cuídate"-murmuró contra su frente antes de desaparecer, Draco ni siquiera se dio cuenta en qué momento había tomado su varita.
-"Tu también" – se quedó diciendo en la nada. Sintió algo dentro de él comprimirse, impidiéndole respirar normalmente. Hizo aparecer un vaso de agua y lo bebió de un solo trago. De soslayo vio la mesa que su novia había puesto para los dos y rugió de rabia, tirando el vaso sobre la pared. El cristal estalló en miles de pedazos como su relación.
Oyó alguien tocar a la puerta y fue a abrir maldiciendo en voz alta. Su tirada fue interrumpida al ver su madre, Narcissa Malfoy vestida élegamente parada en frente de él. Después de ver en qué estado se había ido después de su plática prefirió estar segura y ver como estaba. Solo le bastó un vistazo para leer la expresión que tenía su hijo y en segundos lo estaba envolviendo en un abrazo asfixiante.
-"Lo siento tanto hijo"- susurró Narcissa, Draco se encogió de hombros e invitó su madre a pasar. Era la primera vez que Narcissa venia en el apartamento. No la sorprendió ver tantos aparatos muggle pero la tele captó su atención. Le gustó muchísimo la decoración del apartamento, sencilla y elegante.
-"Padre debería de ser feliz, la hija de muggle no podrá ensuciar el árbol geológico de la familia"- soltó Draco con sorna.
-"No reacciones así Draco por favor"
-"Como quieres que reaccione madre, me voy a casar en una semana aunque no quiera y acabo de abandonar a la mujer que amo"- pegó la pared frustrado, Narcissa suspiró y se sentó en un sillón.
-"¿Como lo tomó la señorita Granger?" – Narcissa vio las facciones de su hijo suavizarse al mencionar la muchacha.
-"Me pidió que me quedara con ella y se puso a llorar. Después lo tomó todo con mucha calma, muchísima calma diría yo. Como si supiera que al estar conmigo solo le llevaría desgracias y que valdría mejor alejarse de mí. Pero que más podría esperar, sigo siendo un hijo de mortifago, como podía esperar llegar a casarme con ella."- miró a su madre, esbozando una sonrisa que más se pareció a una mueca. Narcissa se levantó y se acercó a su hijo.
-"No digas esto, tu padre solo hizo lo que creyó correcto para su familia. ¿Draco estas bien?"- preguntó mientras acariciaba su mejilla.
-"No"- contestó con la voz ronca mientras evitaba la mirada de su madre. Narcissa fingió no ver las lágrimas que caían por el rostro de su hijo. Se parecía mucho a su padre en este aspecto, no quería que ninguno presenciara sus momentos de debilidad. Lucius lo había aprendido a esconder sobre a esconder sus emociones y sobre todo sus debilidades porque sino la gente se aprovecharía de esto.
Le apenaba saber que no podía hacer nada para salvar a su hijo de un matrimonio sin amor, los Parkinson no querían saber nada. La boda tenía que celebrarse. Narcissa apretó la mano de su hijo y se dirigió hacia el ventanal, viendo la vista de la ciudad. Esta semana iba a ser muy larga pensó al observar el reflejo de su hijo.
-
Draco tomó días para salir de su estado comatoso como lo llamaba Blaise. Desde que su madre lo había dejado el día que se separó de Hermione, no había conseguido tener una noche decente de sueño. No podía dar un solo paso en su apartamento sin que algo le recordara su castaña. Su presencia estaba en todos los rincones, además no había pasado a recoger el resto de sus cosas. Había esperado verla cuando vendría a recogerlas pero no fue el caso. La extrañaba y lo carcomía la culpabilidad. Era él que había iniciado la separación y cada día odiaba más y más la decisión que había tomado.
Pero lo que más lo preocupaba era que no se sabía nada de la castaña. Ni sus amiguchos Gryffindorinos sabían adonde estaba y no estaba en la casa de sus padres. Cuando Ginny se enteró de su decisión, estaba a un pelo de hechizarlo pero afortunadamente Blaise le había quitado la varita de las manos. Pero desgraciadamente no había anticipado los hechizos de la comadreja y la cara rajada. Como si fuera poco la comadreja lo había golpeado en la cara, rompiéndole la nariz pero el pellirrojo recibió su merecido cuando le devolvió su puñetazo. Esto le valió una visita a San Mungo para curar sus heridas. Y para el colmo no podía soportar la idea que ahora la comadreja podía seducir su ex novia y estar con ella.
-"Draco, nos están esperando en la mansión" – interrumpió Blaise. Draco suspiró, se casaba hoy y no tenía la menor idea donde se tenía que celebrar la boda. Su casa era enorme, podía celebrarse en cualquier parte. La verdad era que ni se había preocupado de los preparativos, no quería de esta boda, tampoco iba a preocuparse de los detalles. Se lo había dejado a su madre encargarse de la organización. No le interesaba nada, solo quería acabar con esta farsa.
-"Vámonos"- farfulló.
Narcissa Malfoy era una verdadera hada con respecto a la organización de eventos. Y la boda de su hijo no era ninguna excepción. La boda iba a celebrarse en los jardines. Los arboles estaban cubiertos de decoraciones de cristal y seda blanca. Lamparillas estaban instaladas para que iluminaran los jardines cuando vendría el atardecer. El camino hasta el altar estaba cubierto de pétalos de rosas blancas. Las sillas, cubiertas de una tela de seda fina con un nudo rojo sobre el respaldo de la silla.
Los invitados ya estaban tomando sus asientos, toda la sociedad de la sangre pura estaba invitada. Los Parkinson querían mostrar su poder y pregonar el hecho de que su hija se casaba con el heredero de una de las fortunas más importantes del mundo mágico. Pero ni con todos los adornos Narcissa podía alegrar este día, porque sabía que iba a marcar la vida de su hijo para siempre. Atándolo a una mujer que no amaba, ella pudo elegir su compañero para la vida y su hijo no tenia esta suerte, lamentó Narcissa.
Llegó la hora para el novio y su testigo de bajar a los jardines y Blaise le dio un abrazo fraternal a su amigo. Draco le dio una palmada en la espalda, agradeciéndole su apoyo. Blaise siempre estaba con él cuando lo necesitaba, estaba afortunado de tenerlo con él en estos momentos. Blaise sabia lo difícil que esto podía ser para él, el conocía las razones de esta unión precipitada.
Draco miró su reflejo en el espejo y arregló su traje para la ceremonia, sacó su colgante del interior de su camisa y lo dejó a la vista para todos. Siempre lo llevaba bajo su camisa pero hoy lo quería tener fuera. Necesitaba tener algo de su castaña con él como para sentir su presencia. La necesitaba a su lado más que nunca pero sabía que eso era imposible, no podía esperar de ella que asistiera a su boda solo porque no se sentía capaz de casarse. Pero la parte más egoistica de él deseaba su presencia, aunque fuera para fingir que ella seguía siendo su novia y que por fin se iban a casar.
Draco bajó las escalaras con Blaise, cruzaron los jardines y la gente venía a felicitarlo. Sin saludar a su padre, Draco tomó su lugar cerca del administrativo que tenía que celebrar la boda.
Después la orquestra empezó a tocar la marcha nupcial y Draco empezó a palidecer. Marta Parkinson y Narcissa Malfoy llegaron las primeras y después vino Millicent. Pansy llegó segundos después acompañada de su padre. Su traje era bellísimo con una cola de casi dos metros. El vestido era muy elegante de alta costura de encaje sin mangas. Llevaba el pelo recogido en un moño, adornado con unas pinzas.
Narcissa tomó su asiento y soltó un suspiro. El administrativo empezó con su sermón, Pansy estaba todo sonriente y Draco trató de no hacer una mueca. Empezaba a dudar seriamente de su decisión, sobre todo cuando lo único que quería hacer era huir corriendo de esta boda. Cerró los ojos y pensó en Hermione, en su forma de sonreír, de besar, abrazarlo. Imaginó su boda con ella, sobre una playa, donde el viento mecería su pelo y su sonrisa seria solo para él.
Draco fue interrumpido en su sueño por la mano de Blaise en su hombro, su amigo se acercó discretamente y le susurró algo. Draco perplejo miró discretamente en la dirección que le indicaba su amigo. Cuando vio su castaña observándolo detrás de un arreglo de flores a unos metros, su corazón hizo un salto. No estaba vestida para ir a una boda, llevaba unos jean, una camisa túnica sin mangas con un cardigán blanco pero para él era la mujer más hermosa.
Sus miradas se cruzaron y se quedaron así mirándose a los ojos, despreocupándose de su entorno.
-"¿Hermione crees que sea una buena idea?"- preguntó Ginny a su lado, escondida por el arreglo de flores. La castaña apenas le había dado tiempo para llevar algo apropiado solo había aparecido a su apartamento, diciéndole que necesitaba de su ayuda y se aparecieron aquí.
-"No creo Ginny, estoy segura" –contestó Hermione con determinación. No dejaba de mirar a Draco, le estaba suplicando con la mirada que no se casara con la morena. Lo había pensado mucho antes de venir pero esto era la única solución. SI de verdad quería saber si le quedaban una oportunidad, tenía que intentarlo hasta el final. Lo único que la podía convencer era verlo casarse con otra con sus propios ojos, no lo podría creer de otra manera.
El administrativo empezó a hablar y Blaise tuvo que señalarle otra vez a su amigo que le estaban hablando. Draco dejó de fijar a su castaña para dirigirle la mirada al administrativo que pedía su atención. Pero esto no le impidió echar un vistazo de soslayo a su castaña.
-"Pansy Draco, ¿Vienen a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?" – preguntó el hombre con solemnidad.
Draco miró otra vez a Hermione, ya no le importaba si alguien lo notara. Le resultaba tan difícil negarle algo a su castaña cuando lo miraba de esta forma, tan suplicante, con los ojos brillantes por las lágrimas que no se atrevía a derramar. Hasta ahora nunca le había negado nada con esta mirada, tan enamorado estaba de ella. Draco tomó un aliento tembloroso y volvió a fijar su atención sobre el administrativo.
-"Sí, venimos libremente" – contestaron al mismo momento Pansy y el rubio.
Al oír estas palabras Hermione dejó caer las lagrimas que hasta ahora había tratado de contener. Ginny apretó su mano y Hermione le devolvió el gesto. Ginny admiraba el valor de su amiga, no sabía cómo reaccionaría si tenía que asistir a la boda del hombre que amaba con otra. Además su amiga estaba embarazada, lo que cambiaba las cosas. Ahí estaba ella tratando de rescatar su relación cuando todo parecía perdido.
-"¿Están decididos a amarse y respetarse mutuamente durante toda la vida?"- preguntó con la misma solemnidad el administrativo.
-"Sí, estamos decididos."- contestaron los dos, Draco miró Hermione y parecía sollozar más, esto era pura tortura, verla llorar y no poder abrazarla. Lo peor de todo es que su mirada seguía fijada en él, ni hacia el mínimo esfuerzo para secar sus lágrimas.
- "¿Están dispuestos a recibir de manera responsable y amorosamente los hijos de esta unión, y a educarlos según la ley de Merlín y de esta sociedad mágica?"- Draco empezaba a perder la paciencia, como quería acallar este administrativo de un buen manotazo. Cuantas preguntas iba a hacer, no podía acabar con esta ceremonia de una vez.
-"Sí, estamos dispuestos."- contestaron. Draco miró otra vez el amor de su vida pero había desaparecido. Ya no estaba, sabia en este momento que ya todo se había acabado. Volvió a sentir esta sensación de compresión en su pecho, y trató contener su expresión y no dejar nada trasparecer, en su interior estaba destrozado, acaba de perder al único amor que había conocido.
Luego vino el tiempo de dar el sí y intercambiar los anillos. Draco vaciló por un momento. Tenía el "no" en la punta de su lengua pero no salió ningún sonido, miró otra vez en dirección del arreglo de flores para ver si no veía Hermione. No vio nada, el administrativo esperó el rubio hasta que empezó a impacientarse, volvió a preguntar y Draco derrotado, contestó con una afirmativa. Blaise apretó el hombro del rubio, para cualquier invitado este gesto podía confundirse con uno de felicitación pero no era así, era un gesto de comprensión y de apatía. Pansy no sintió la menor vacilación, hasta pareció demasiada entusiástica al dar su respuesta, lo que contrastaba totalmente con la respuesta del rubio. Después de intercambiar los anillos, el administrativo los anunció marido y mujer y Pansy soltó un grito de alegría antes de lanzarse sobre los labios del rubio. Los invitados se rieron por lo infantil que parecían pero Blaise podía ver que su amigo no estaba en lo absoluto contento.
-"Ven Herm, nos vamos"- Ginny dijo con una voz compasiva. Cuando su amiga oyó la voz del rubio al aceptar la morena como esposa, se dejó caer en llantos al suelo apoyándose sobre el arreglo de flores que gracias a Merlín estaba hechizado para quedarse firme. Ginny trató de obtener una respuesta de parte de la castaña pero seguía con la mirada fijada en la nada, llorando sin consuelo. Ginny se reprochó a sí misma no haberla convencido de marcharse antes.
-"Herm no podemos quedarnos ahí eternamente, por favor cariño ya no vale la pena quedarnos ahí" – suplicó la pellirroja, silenciosamente Hermione sacó de su bolsillo una carta y se la tendió a su amiga.
Ginny abrió los ojos como platos al ver lo que contenía la carta, Pansy había tenido la desfachatez de mandarle una invitación. Ginny sintió como si se le hervía la sangre al leer la invitación, estrujó el papel y se agachó para ser a la misma altura de su amiga. Se puso en frente de la castaña para que la mirara a los ojos.
-"Herm mírame, yo sé que estas deshecha pero lo que te ha hecho esta harpía, lo tiene que pagar. Estamos aquí y no nos vamos a ir hasta que se sepa la verdad, me oyes. Reacciona, tendrás todo el tiempo para llorar pero ahora tienes que actuar amiga. Así que te vas a levantar Hermione Granger y vas a demostrar a Pansy que con un Gryffindor, uno se mete."- dijo Ginny con vehemencia.
Hermione miró a su amiga y esbozó una mueca. Ginny le dio un pañuelo y le tendió expectativa su mano para que se levantara. Ginny la taladró con la mirada y con un suspiro Hermione se levantó.
Los recién casados estaban saludando a sus invitados como lo era de tradición. Narcissa que estaba hablando con unos amigos observó como su hijo saludaba a regañadientes los invitados que lo venían a felicitar. Pansy era todo lo contrario, era ella la más amable, bromeando y conversando con los invitados. Narcissa casi dejó caer su copa cuando vio la señorita Granger avanzar en dirección de la pareja. La muchacha se destacaba del resto de los invitados, era la única que no llevaba un traje adecuado para una boda sino ropa informal.
-"Hola Parkinson, Malfoy, supongo que les tengo que felicitar" – dijo sarcásticamente. Con dificultad había recuperado la compostura y no quedaba ni un rasgo de debilidad ni de tristeza en su expresión. Tenía que parecer fuerte sino se derrumbaría otra vez. Pansy la miró de arriba para abajo, criticando su estilo silenciosamente. Draco sintió una punzada en su pecho cuando la oyó llamarlo por su apellido. Siempre la había llamado por su nombre, a veces lo llamaba amor, o osito cuando quería molestarlo pero no lo llamaba por su apellido.
-"Gracias Granger pero es Malfoy ahora"- contestó, mostrándole el anillo que adornaba su dedo corazón.
-"Para mí siempre serás Parkinson" – contestó de una manera informal. –"Además creo que tu y yo tenemos que hablar Pansy, no creías que te ibas a salir con la tuya tan fácilmente"- Hermione taladró la morena con su mirada y Pansy empezó a preocuparse.
-"Hermione por favor no creo que sea el buen momento, además adonde diablos estabas, te estuve buscando" – exigió el rubio.
-"A ti ya no te importa lo que haga o deje de hacer Draco. Vine aquí para hablar con tu esposa, estas el bienvenido si quieres acompañarnos" – acto seguido Hermione tomó la morena por el brazo y se dirigió en dirección de la mansión. Pansy se dejó guiar, no quería causar un escándalo el día de su boda. A lo lejos parecían dos amigas hablando pero de cerca se veía que solo había antagonismo entre las dos. Hermione guió la morena en la primera habitación que encontró en la mansión. Como lo había anticipado, Narcissa Malfoy y su esposo los habían seguido, Lucius se veía intrigado y Narcissa perpleja.
-"Señorita Granger, que sorpresa volver a verla"- dijo Narcissa.
-"Le puedo asegurar que si no hubiera sido por la invitación de su nuera, yo no habría venido."- Draco fulminó Pansy con la mirada, no esperaba un tal comportamiento de su amiga, esto era de mal gusto. Lucius estaba a punto de decir algo cuando de repente apareció Ginny acompañada de Millicent, que se veía demasiada alegre por haber bebido solo una copa de champán. Ginny sentó la Slytherin sobre un sillón y cerró la puerta con su varita.
-"De aquí, nadie sale hasta que se haya aclarado toda esta situación. Ya está hecho Herm."- Hermione sonrió a su amiga.
-"Mire señorita no voy a permitir que interrumpa esta fiesta solo porque se le ha dado un ataque de celos"- dijo Lucius Malfoy con sorna.
-"Señor Malfoy, nadie lo ha invitado en esta conversación así que si no se puede quedar callado, se puede ir. No voy a soportar sus comentarios sarcásticos y sus insultos. Tiene de dos sopas o se calla o puede salir" – replicó la castaña con vehemencia. Lucius Malfoy se quedó boquiabierto, nunca nadie se había atrevido a hablarle así y menos una sangre sucia.
-"Le doy diez minutos"- escupió el rubio antes de tomar asiento en otro sillón, Narcissa tomó asiento cerca de su marido.
-"Gracias. Si estoy aquí es para saldar una cuenta que tengo pendiente con su nuera."- miró a Draco-"Siempre te dije que tu amiga no era la persona que aparentaba ser, hoy te quiero probar que no estaba equivocada. No estoy haciendo esto por venganza Draco, solo lo hago por orgullo. Total, ya te casaste con ella, ¿no?"- Draco asintió débilmente.
-"Mira Granger no tienes ningún derecho a estropear mi boda, por quien te crees"- gritó Pansy.
-"A mí me parece que estás bien nerviosa Pansy, ¿por qué será? Además solo te estoy devolviendo el favor, estropeaste mi relación y yo estropeo tu boda. Estamos a mano"- Los esposos Malfoy observaban el intercambio con curiosidad.
-"¡Eres una maldita!"- gritó Pansy, acercándose a la castaña para golpearla. Draco la retuvo a tiempo. Hermione con un movimiento de varita silenció la morena y Ginny se echó a reír ante la cara que puso Pansy al darse cuenta que no podía hablar.
-"Señorita Granger, ya estuvo. Le voy a pedir que sea breve y que se deje de ataques físicos porque Pansy está embarazada"- soltó Lucius con molestia, tomó su nuera por el brazo y la llevó a sentar, pero no trató de quitar el hechizo, su voz estaba tan aguda que le daba dolor de cabeza.
-"¿Por eso te casaste con ella Draco?"- susurró Hermione, la mirada llena de tristeza.
-"No quería que te enteraras de esta manera Hermione"
-"¿Caíste en su mentira?"- Draco abrió los ojos como platos, como podía llegar a dudar del embarazo de Pansy. Sabía que las dos no se llevaban pero no era razón suficiente para que dudara de su embarazo, Pansy no sería capaz de ir tan lejos.
-"Por favor Hermione, no hables tonterías"- replicó el rubio. Pansy trataba como podía de hablar pero no obtenía ningún resultado, Narcissa palmeó su mano de una manera simpática. Ginny señaló a su amiga, Millicent con un dedo como para decirle que se apurara, el veritaserum tenía un efecto temporáneo.
-"¿Cuál es tu nombre?"- preguntó Hermione a Millicent.
-"Millicent Audrey Bullstrode"- contestó automáticamente.
-"¿Cual es el día de tu cumpleaños?"
-"El 24 de Agosto"- Los Malfoy miraban el intercambio con asombro, estaba claro que Millicent estaba bajo el efecto del veritaserum. Pero se preguntaban cómo le había hecho la Gryffindor para procurarse esta substancia tan guardada y vigilada.
Solo era el comienzo del interrogatorio pero Draco ya temía las respuestas que iba a dar. Conocía Hermione, nunca rompería las reglas si no fuera necesario.
-"¿Quien salió con la idea del video?"
-"Pansy"- Pansy trató de justificarse pero el hechizo se lo impedía. Ginny sonrió con suficiencia al ver la expresión de asombro que tenia la morena.
-"¿En qué consistía el plan exactamente?"- preguntó la castaña con mucha calma.
-"Utilizar la poción multijugos para personificarte y hacerle creer a Rick que estaba saliendo contigo. Pansy se hizo pasar por ti y mantuvo una relación con Rick por meses. El video era para hacerle creer a Draco que lo estabas engañando. "- Hermione asintió tenia la mirada fija sobre Millicent que seguía con la mirada perdida. Sabía que todo había sido un plan pero oírlo de la boca de alguien más no le quitó nada al dolor que podía sentir.
-"¿Porqué, porqué hacer todo esto?"- murmuró Hermione.
-"Porqué Pansy siempre amó a Draco y no quería que se lo quitaras. Porqué eres una sangre sucia, no tienes por qué estar con alguien como Draco. No lo mereces, es mejor que estés con una persona de tu calaña, como este imbécil de Rick. No llevas la misma sangre que nosotros, no mereces el apellido Malfoy."- contestó Millicent que seguía bajo los efectos de la poción. Ginny fulminó Millicent con la mirada, quien se creía para insultar su amiga en frente de todos de esta manera. Sobre todo cuando ella tenía cola que la pisaran.
-"¡Basta ya!"- rugió el rubio, sorprendiendo a todos los que estaban presentes en la habitación. Tomó Millicent por los hombros y empezó a sacudirla fuertemente-"¡Admite que estas mintiendo imbécil, dilo!"- empezó a gritar completamente sacado de quicio. Lucius se levantó de un salto y separó Millicent del agarre de su hijo. Siguió la mirada de su hijo que se dirigía hacia su recién esposa y lo detuvo con una mano.
-"Cálmate Draco, no olvides que ella es tu esposa, lo quieras o no"- el rubio se zafó del agarre de su padre y miró las dos Slytherin con un aire despectivo.
-"Señorita Granger, creo que es tiempo que usted se retire. La verdad ya cayó por su propio peso."- dijo Narcissa mirando con tristeza su nueva nuera, preguntándose cómo alguien pudiera hacer algo tan bajo. Hermione asintió y Ginny se dirigió hacia la salida.
-"¿Duele verdad? Pues a mí me dolió igual"- susurró Hermione a Draco al pasar. Lo quería hacer sufrir, restregarle en la cara su falta de juicio.
Draco se quedó de piedra, todo había sido una trampa, desde el comienzo. Y como un imbécil había caído, si no hubiera creído Pansy tal vez nunca de esto habría pasado, Pansy no estaría embarazada y no estaría casada con una mentirosa. No sabía si Pansy estaba embarazada o no pero tenía unas ganas de matarla con sus propias manos igual que a Millicent por haber sido su cómplice. Blaise entró en la habitación con mucha cautela viendo la expresión de todos.
-"Los invitados quieren saber donde están los novios"- Draco se quedó observando Blaise como si fuera la primera vez que lo viera y salió corriendo de la habitación. Si Blaise no se hubiera quitado del camino, de seguro su amigo lo hubiera tirado al suelo.
-"¿Qué pasó?"- preguntó el Slytherin. Narcissa sacudió la cabeza.
-"Un desastre"- susurró la rubia para nadie en particular.
-"Necesito algo de tomar"- farfulló la castaña mientras caminaba de un paso decidido y precipitado por los jardines, donde los invitados bailaban y disfrutaban de la fiesta. Hermione detuvo un elfo que pasaba entre los invitados con una bandera que flotaba en el aire y tomó una copa de champan. Estaba a punto de llevarla a su boca cuando Ginny se la quitó de las manos y la bebió de un trago. Hermione fulminó a Ginny con la mirada.
-"Porque no le di su merecido a esta harpía, dímelo Ginny. Estoy que reviento del coraje. La muy cínica hasta me invitó a su boda y esta imbécil de Millicent diciéndome en mi cara que mi sangre no es lo suficiente pura para casarme con este estúpido ese"
-"Herm ya vámonos, empezamos a atraer la atención"- dijo Ginny ojeando un periodista del Prophet que las observaba intensamente mientras hablaba con su colega. Hermione miró en dirección de los periodistas y sintió una mano agarrar su antebrazo.
-"Tenemos que hablar"- susurró el Draco. Hermione se dio la vuelta, sintió su sangre hervir cuando vio el anillo en el dedo del rubio. Sin pensarlo dos veces le dio una bofetada con todas sus fuerzas. Los invitados se callaron al instante, todas las miradas estaban fijadas sobre la pareja. Draco con la cabeza ladeada por el impacto del la bofetada apretó los dientes. Miró la castaña con molestia, tratando de controlar su ira.
-"¡Nunca más Draco, óyeme bien nunca más me vuelvas a ver la cara de estúpida! No quiero que me vuelvas a poner ni un dedo encima, te quiero fuera de mi vida"- explotó Hermione.
-"Hermione cálmate, trata…"- razonó el rubio.
-"No digas ni una palabra más Malfoy. No puedo verte sin tener ganas de sacarte los ojos, no te quiero ver, no te quiero oír, no quiero volver a saber nada de ti"- dijo Hermione entre dientes, apretando su varita con fuerza. Draco la tomó por los ante brazos y Hermione trató de zafarse de su agarre
- "Cálmate Hermione, déjame explicar" – trató de explicar el rubio, cuando vio que Hermione no iba a calmarse, prefirió desaparecerse con ella para hablar las cosas.
Ginny sacudió la cabeza, ahora todos los invitados la estaban mirando como si fuera a tener todas las respuestas.
-"Señoras y señores que tengan un buen día" – dijo antes de desaparecerse a su apartamento. Ron y Harry no se lo iban a creer cuando les cuente.
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-"Aparte de cínico eres cruel Draco. ¿Porque me llevaste aquí?"- era el mismo chalet en el que habían pasado las navidades. No había cambiado, los muebles seguían en el mismo lugar.
-"Es el primer lugar que me vino en mente. Quería un lugar tranquilo en donde podríamos hablar con tranquilidad" – Draco se quitó el chaleco de su traje y deshizo el nudo de su corbata.
-"Tu y yo no tenemos nada de qué hablar Draco. Te he dicho todo lo que te tenía que decir en tu mansión. "– dijo con un tono mordaz.
-"No se puede hablar contigo, siempre tienes que complicarlo todo. ¡Déjame hablar por una vez!"- gritó Draco, Hermione lo fulminó con la mirada, pero decidió dejarlo hablar. –"Te debo una disculpa por lo del video, fui muy injusto contigo. Pero si te pusieras en mi lugar, me entenderías" – Hermione bufó al oír estas palabras –"Cuando vi este tipo tocarte, tu y él en una cama, no me pude controlar. Con respecto a la boda, tienes que entender que Pansy le dijo a mis padres que estaba embarazada, que querías que hiciera, no la podía dejar a ella ni a mi hijo a su suerte"
-"Pero quien te asegura que no es otra mentira suya, ella estaría capaz de cualquier cosa para tenerte a su lado y lo logró. Ella tuvo el descaro de invitarme a su boda. Tú no tienes ni idea de cómo me sentí al verte unirte con ella. Ahora te veo y de pronto siento un dolor aquí adentro y ya no sé lo que siento."- admitió Hermione, no trató de retener las lagrimas porque a estas alturas ya no quería luchar con sus emociones.
-"Reconozco que me he equivocado Hermione pero podemos arreglarlo. Pansy me envenenó en tu contra, nunca me hubiera separado de ti no habría sido por todas sus mentiras."
-"¿Arreglar qué? Te lo dije Draco, te dije que ella no era la persona que pretendía ser pero no quisiste escuchar. Estuviste capaz de hacerme el amor mirándome a los ojos prometiéndome que no me ibas a dejar por ella. Y que haces, te casas con ella, otra vez mirándome a los ojos. No puedo más estar contigo, esto es algo que no te puedo perdonar"- lamentó Hermione.
-"No digas esto, sí me equivoqué pero me tendió una trampa, yo jamás me hubiera casado con Pansy de otra manera"- vaciló un poco antes de acercarse a ella, tomó sus manos que parecían tan pequeñas comparado a las suyas. –"Te amo Hermione Granger, superamos tantas cosas, no dejes este error arruinar nuestra oportunidad de ser felices. Déjame intentarlo chiquita, quiero arreglar las cosas. Te prometo que mañana a primera hora me separo de Pansy y pido una anulación del matrimonio." – la miró a los ojos, su mirada gris pidiéndole que le creyera.
-"No puedo" – logró soltar sus manos de las del rubio. –"Hasta estar en la misma habitación contigo me pone mal. Eres un hombre casado Draco y aunque me hubiera gustado ser tu esposa, esa no soy yo. Cuando veo tu anillo, siento rabia, siento dolor, no sé ni que pensar"
-"No me importa si tenga esposa o no, la única mujer que tengo, eres tú. "- la atrajo hacia él tirando levemente por su chaqueta. La abrazó contra él, besando su frente."Te quiero chiquita, tienes que darnos otra oportunidad. No sabes cuánto te he extrañado estos últimos días, te deseo tanto"-susurró el rubio, dándole un beso en el pelo.
-"Ya estuvo, no puedo ni quiero regresar contigo. Tu matrimonio fue la gota que derramó el vaso. Tú no puedes seguir sufriendo por mí como yo por ti. Ya nos hicimos bastante daño Draco. Lo único que quiero ahora es olvidarte. Olvidar que un día te llegue a conocer. Por favor no me busques más. Te deseo todo lo mejor en tu matrimonio, de verdad."- se secó las lágrimas con las manga de su chaqueta.
-"Esta es tu última palabra, en serio me quieres dejar" – los dos se miraron a los ojos. Hermione suspiró, ahí estaba el chico con el que debía haber hecho su vida, con esta mismísima expresión que la enamoró por primera vez. Una expresión llena de ternura que la hacía querer abrazarlo para nunca soltarlo.
-"Fuiste tú quien me dejó primero"- contestó débilmente antes de desaparecer y dejar el rubio con el corazón roto. Draco se dejó caer al suelo, hundió sus dedos en su pelo tirándolo. Dejó escapar un grito ronco antes de quitarse el anillo con fuerza y arrojarlo con todas sus fuerzas. Lo que él no sabía era que la castaña se había ido también con un corazón roto y un secreto que los ataban aun a pesar de su separación.
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Significado de Au revoir: Adios
