je, la verdad es que lo tengo listo hace un largo tiempo pero recien ahora me anime a subirlo xD oh bueno disfrutenlo~ yo por mientras me voy a ver los jnfdksandjka no puedo esperar a que juegue Tomás G. Vamos Tomás! ndskjandkjas jejeje en otras noticias estoy super feliz porque ganó el alemán en all around que quería~ de plata pero igual gano x3
Bueno dejo de molestarlas! he aquí la historia
Eje Roma-Berlín-Tokio
16 de Septiembre, 1940
¡Ah! ¡Gilbert! – El aullido de dolor de mi hermano se escuchó por todo el lugar. A esta hora de seguro Inglaterra ha bombardeado alguna base de Alemania. Esa es la única explicación.
Corrí hacia donde estaba él, haciendo los últimos preparativos para oficializar la alianza entre mi antiguo amigo Japón - que sé que será un buen aliado - e Italia, un país con no muy buen historial militar pero el cual Ludwig a aceptado igualmente... y con el cual renovaremos la alianza previamente hecha. Bueno, después de todo ellos son amigos de él… al menos Feliciano
Mi hermano no estaría en tan malas condiciones si no fuese por ese estúpido error que cometieron esos oficiales, cuando dieron la orden por equivocación del Blitz (1) en Londres… ¿Cómo pueden bombardear zonas residenciales? Desde 1918 que no se hace y ahora sucede esto. Si no fuera por esa equivocación los superiores Inglaterra no se hubiese vengado de esta forma. Es una estupidez: Como nosotros atacamos zona residencial, aunque nos disculpamos por ello los ingleses no estaban satisfechos, tenían que vengarse por todas las muertes. Como era de esperarse al día siguiente bombardearon Berlín por órdenes de los superiores de Reino Unido y nuestros oficiales también reaccionaron. Desde ese punto esto se ha convertido en un maldito círculo vicioso de constantes bombardeos sobre ciudades en forma de venganza por el ataque anterior a ese. Día tras día hay uno de ellos. Esto es lo que justamente Ludwig está sufriendo. Un simple bombardeo de vez en cuando en nuestro territorio no es tan terrible para él, pero esto… No quiero ni imaginar cómo está el cejudo después de la cantidad de ataques que hemos hecho.
Lo que no he logrado entender es porqué Ludwig es el que acarrea los daños si nos hemos unificado. Porqué es él el que siente cada daño hecho en el país. No lo comprendo… Ni siquiera soy capaz de sentir el sufrimiento por el nexo mental que tenemos. Esta completamente cerrado el vínculo cuando sucede esto.
Cuando abrí la puerta lo encontré tirado en el suelo rodeado de papeles, retorciéndose de dolor mientras mordía su manga. Enseguida lo tomé en mis brazos y traté de tranquilizarlo. Lo acaricié y abracé mientras decía palabras que podrían calmarlo, que todo estaría bien y que esto acabaría pronto – Solo unos minutos… los bombardeos no suelen durar tanto. De seguro este no dura dos horas como el del 6 de Septiembre (2)… - 'Espero. No quiero verlo sufrir tanto… y por tanto tiempo nunca más' - Tu puedes hermano, tranquilo.
Yo nunca he tenido esa clase de dolor, solo el sentimiento de pérdida y una que otra punzada por cantidades de muertes pero nada más. Ahora, con estas armas de destrucción masiva, no solo es la población la que sufre daños, sino también la tierra, los animales, la infraestructura, todo. Por ende el hombre que representa a la nación ha de sufrir los estragos causados… Ha de sentir como su tierra se quema y como las formas de vida que habitan desaparecen en grandes grupos en pocos segundos.
¿Qué está pasando? – El austriaco apareció alarmado en la puerta y miró con dolor a la joven nación – De nuevo está sucediendo – Los alaridos de Alemania desgarraban mis oídos, sus ojos húmedos provocaban en mi tanta angustia. No podía aliviar su dolor, no podía detener estos momentos, solo podía observar y tratar de distraerlo pero era tan difícil – Si solo pudiésemos hacer algo por él…
No entiendo porque le tocó a él y no a mi – susurré mientras trataba de mantenerlo quieto.
Debe ser porque es más joven... Realmente yo tampoco sé, lo único que sé es que cuando realizaron la unificación se han dividido las tareas… y a Ludwig le ha tocado soportar el dolor de ambos. Ahora no se qué te ha tocado a ti… tal vez seas quien refleje el estado de tu pueblo. Has estado más deprimido y rencoroso últimamente Gilbert… - chasqueé mi lengua – No… eso es porque no soportas ver a Ludwig así… al parecer solo quedarás con las marcas de Alemania.
No es equivalente – Los gritos de mi hermano empezaron a cesar – Las marcas que han estado apareciendo lo hacen de la noche a la mañana sin que me percate. Las quemaduras al tacto no duelen, solo están allí, son simples manchones. No es justo que sea él quien sufra.
Fue lo que te ha tocado – El castaño se acercó a nosotros y empezó a ordenar los papeles esparcidos por el suelo – No es algo que elijamos… No podemos controlarlo… esta es una de la razones por las cuales se evita hacer unificaciones también. Uno de los participantes tomará el dolor de ambos y el otro solo recibirá las marcas de ambos. Como no queremos que el otro sufra por uno tendemos a evitar la unificación, pero no todos saben de esta segunda condición… Yo ya pasé por esto cuando se formó el Imperio Austro-Húngaro pero en ese tiempo los daños no eran tan masivos como ahora y las unificaciones eran obligatorias – acercó su mano a la mejilla de Ludwig y la acarició levemente – menos mal que el bombardeo esta cesando… al menos no son tan largos. Se requiere bastante armamento para que sean tan duraderos como el anterior.
¡Entonces yo debería ser capaz de sentir ese dolor si nuestras mentes están conectadas! –alegué frustrado.
Solo funciona con sus sentimientos y sensaciones, no con las del país en sí – contestó con un semblante oscuro.
Austria – empezó a hablar sin aliento el hombre – has los preparativos para una carta a Inglaterra… no debe ser localizada por nada en el mundo – el hombre asintió.
No hay problema, empezaré a hacer los preparativos inmediatamente – contesto parándose y retirándose de la habitación.
¿Para qué? – Él, si bien aun se contraía de dolor, dejó de quejarse y trató de levantarse. Rápidamente me dispuse a ayudarlo y lo guié al sillón para que se acostara y descansara. Empezó a protestar pero hice caso omiso – Tú solo duerme por un rato hasta que estés mejor, yo me ocupo de la alianza por ahora ¿Sí? – asintió levemente y se dejó recostar en el lugar indicado. Fui por algo para abrigarlo y extendí la manta sobre él. Después me senté en la orilla y empezó a acariciar su pelo con delicadeza. Odio cuando no puedo hacer nada para ayudarlo.
Debo disculparme personalmente con Inglaterra por los bombardeos… nuestros ataques son de mayor intensidad que los de ellos y si yo ya estoy así no me quiero imaginar cómo esta Arthur… Me ha ayudado tanto en el pasado y ahora sucede esto… Requiero comunicarme con él para tratar de detener esta locura. El Blitz no puede continuar – contestó con la frente perlada por el sudor. Por el intenso dolor que ha sentido – Sino varios más morirán Gilbert.
Esto no depende de nosotros. Ya he intentado hacer entrar en razón a los nuestros pero no son capaces de entenderlo… Dicen que si paramos con esta locura seremos los que se rendiría en esta batalla y lo encuentran inaceptable… quieren que Inglaterra se detenga primero. Con respecto a los estragos… sabes que para ellos somos simples marionetas. No les interesa nuestro dolor… ni tampoco nuestra gente. Están ciegos por la victoria y el poder – su expresión se convirtió en tristeza tan pronto ha escuchado esto - Solo podemos someternos, siempre obedeciendo.
Gilbert… civiles están muriendo. Mayores de edad, mujeres y niños son matados indiscriminadamente en todas partes del mundo. Se ha tenido que adaptar máscaras de gases para inocentes recién nacidos (3). Hay que hacer algo para detener todo esto – me miraba suplicante y yo no podía hacer nada, no tenía poder para ello. No podía cumplir sus deseos a pesar de cuando me esforzara y eso me frustraba – Se lo que me vas a decir, sé que solo podemos ser espectadores cuando se tratan estos temas. Nuestra opinión no vale nada ahora… pero quiero sentir que al menos lo intentamos.
Callado decidí evadir la dura verdad. Me dirigí al escritorio y empecé a leer los documentos en la mesa para tratar de olvidar lo inútiles que somos ante estas situaciones.
Podemos llevarnos bien entre países pero siempre vamos a depender de nuestro superior. Dependiendo de quién sea es que tan en cuenta somos tomados y cuando se producen estas situaciones se deja en evidencia que somos ignorados. Ese pensamiento me abruma, me irrita.
Leí rápidamente las clausulas de Japón y como era de esperase me han dejado más que satisfecho. Sabía que él sería de ayuda en alguna forma, aún recuerdo cuando nos conocimos y la buena impresión que me había dejado. En cambio las de Italia si bien estaban correctas me molestaban. No eran por los papeles era el que me daba mala espina esta alianza… se lo débil que es y la traición al tratado que teníamos con Austria en la Primera Guerra Mundial pero Ludwig lo ha olvidado todo fácilmente. Me desesperaba… no era que odiara a los Vargas en sí, es solo que cuando se tratan de asuntos castrenses no son de fiar.
No entiendo porqué debemos formar una alianza con los Vargas, solo traerán problemas – gruñí.
Sabes que Feliciano es uno de los pocos hombres a los cuales puedo llamar amigo actualmente. Lily esta neutral al igual que Vash, Francis esta con los aliados y no podemos comunicarnos, Arthur… Escandinavia es neutral y así. Además nuestros líderes se llevan bien y tienen los mismos ideales… deja el pasado atrás Gilbert – susurró.
No puedo, por más que lo intente sé en el fondo que Italia nos traicionará… ya lo ha hecho una vez (4), una segunda no me extrañaría… y a este paso no solo Europa estará contra nosotros Ludwig… Italia será una carga e incluso podría convertirse en nuestro enemigo – el alemán suspiró cansado de esta conversación. Sé que se lo he repetido muchas veces pero lo presiento y no puedo parar de comentarlo. También sé que a pesar de todo lo que diga la alianza se concretará porque, aunque sea capaz de convencer a Ludwig de las desventajas, los líderes ya han decidido. Solo quiero que Ludwig no se decepcione con la traición después, que no salga tan lastimado… no creo que pueda soportar de nuevo que Feliciano lo deje… aunque no sea culpa. Es mejor si no sucede aquello pero no me puedo arriesgar. No puedo permitir que salga dolido por algo tan común como una traición. Yo ya estoy acostumbrado asique a mi no me afecta pero el… no sé.
Lo sé Gilbert, pero también sé que si llega a traicionarnos no será culpa de los Vargas. – Me levanté del asiento furioso. Sé que no debo enojarme por esto, lo tengo claro como el agua, pero es que no puedo evitarlo. Siempre sale a defenderlo, siempre a pesar del mal historial que tenemos con ellos. Siempre lo protege ante todo ¡Ah! ¡Odio esto! Sí, Ludwig me ama a mí. Sí, los Vargas son pareja. Lo sé pero verlo tan preocupado por ese Feliciano… me saca de quicio.
¿Por qué lo defiendes tanto? – gruñí por lo bajo – Se que es uno de tus amigos pero esto no es un juego. Somos países, no podemos arriesgarnos por otro como tú lo estás haciendo por los italianos – el me miró un poco sorprendido. Al parecer a pesar de haber hecho todo mi esfuerzo se notaba mi furia.
No desconfío de él, no lo hago, se que nunca me engañaría, aún así me molesta su actitud. Frunció el ceño. Una furia abrumadora proveniente de Ludwig se apoderó de mí.
Lo mismo va para ti Gilbert. No debes protegerme a costa de tu vida. Sigue tu filosofía y tal vez así yo la cumpla pero no me pidas algo que ni tú eres capaz de hacer – Golpeé con fuerza el escritorio.
¡Es distinto! – Al darme cuenta de mi alza de volumen de inmediato desvié mi mirada avergonzado. Estos sentimientos se están apoderando de mí, no me gusta, no me gusta – Es distinto… Tú y yo somos una entidad. Ambos representamos al mismo país por lo que tengo el derecho de protegerte aunque cueste mi vida. – 'Se me está escapando de las manos pero no puedo detenerme. Debo dejar de hablar ahora antes de que empeore la situación' – Debemos velar por el otro… es nuestra obligación como país – '¿Qué estoy diciendo? ¡No! ¡Soy un estúpido! ¡No es una obligación!' – me fijé en el alarmado. Como pueden salir esas palabras de mi boca… Ahora ya no estaba furioso, le he lastimado.
El rubio ante mis palabras se levantó con debilidad y me miró con furia – Tú, Prusia, eres un país independiente… - eso fue como un golpe en mi ¿Por qué me separa? Prusia… Prusia ya no es mi nombre, Prusia ahora es solo un territorio, una parte de nuestra Alemania - Además tú sueles no atender obligaciones ¿Que ha hecho que cambies de opinión? Sí esa es tu postura no debiste haberme salvado aquellas veces. No debiste. Tú eres un hombre que rompe con las reglas, no que es sometido… - miré avergonzado y furioso el suelo. Yo ya no soy Prusia, lo he aceptado ¿Por qué tú no lo quieres aceptar? – '¿Por qué soy tan estúpido? ¿Por qué he dicho eso? ¿Por qué me quieres separar de ti?' – Si antes me has salvado porque has considerado que es tu obligación te ordeno… te imploro que no vuelvas a hacerlo. – Se dirigió a la puerta con total formalidad sin importar lo débil que estaba. Sin pensarlo fui a él y lo retuve en mis brazos, Alemania no se inmutó – Requiero que me sueltes hermano. – Hice lo contrario – Por favor, no me hagas utilizar la fuerza.
No digas estupideces. En ese estado no eres rival contra mí… solo te harás más daño – '¿por qué debo ser tan impulsivo? ¿Por qué te he hecho tanto daño?'
Por favor suéltame – suplicó con el mismo tono frio de voz.
Lo siento… sabes cómo soy. No quise decir aquello… yo… - el hombre se relajó en mis brazos y así lo solté. Le di media vuelta y quedamos frente a frente. Sonreí levemente – Tú sabes que todas esas veces no lo hice por obligación, nunca he pensado eso. Lo que he dicho… fue algo que simplemente salió, no lo pensé… pero es que… me molesta Ludwig, me molesta que hagas eso por ellos. Sé que no debería pero no puedo evitarlo… - avergonzado me separé de él y busqué los papeles de los acuerdos para evadir la conversación que podría seguir. El sonrió dulcemente.
En estos momentos agradezco tener esta comunicación en nuestras mentes, sino tal vez todo hubiese acabado de peor forma.
Siento interrumpir – una cabellera rubia se asomó por la puerta de la oficina. Con semblante oscuro Francis Bonnefoy entró mirando preocupado a mi hermano. Él, enseguida, dio media vuelta dejando cierta distancia de paso. El hombre se acercó y me lanzó una mirada de resentimiento, volvió a Ludwig y preocupación embargó sus ojos - ¿Estás bien? – Ludwig trató de sonreír.
Ja… - el aludido negó.
Escuché todo ¿Sabes? – ambos nos tensamos. Ludwig me miró desesperado y yo de igual forma – No deberías esforzarte tanto Alemania – Su mano acarició su mejilla con preocupación.
Lo miso digo Francia… deberías estar en cama. Después del ataque masivo de mis tropas no deberías estar en pie y después esta lo de la invasión. Francia es mejor que regreses – el hombre negó nuevamente – Francia…
Iré… pero primero quiero que vayas a recostarte al igual que yo – Alemania, como un pequeño niño obediente, asintió sin chistar.
Gut… - el más bajo sonrió.
Adelántate, necesito cruzar unas palabras con Gilbo – perplejo el chico me lanzó una mirada pero de igual forma se retiró.
¿Por qué a ti si te escucha y a mí me echa pelea? – gruñí.
Al menos a ti te ve como pareja… no, eres su pareja. En cambio yo… Gilbert no sabes cuanta ventajas tienes, Ludwig solo me mira como una figura a quien respetar al parecer… aunque preferiría mil veces que me mirara en otra luz ¿Sabes? – Suspiré, si bien sospechaba que era mi rival no estaba seguro, ahora lo estoy. Sabía que Francia sentía algo por Ludwig… aun así no puedo odiarle por ello, de hecho me da un poco de lástima. Sé por lo que está pasando… fue lo mismo que me había pasado a mí un buen tiempo atrás, cuando ambos éramos pequeños… - Tsk, aunque quiera odiarte no puedo Gil. Me quitaste a Lud y aun así aunque lo intente no puedo odiarte… De igual forma sabía en mi interior que esto sucedería.
¿Te consuela si te digo que yo tampoco puedo odiarte por todo lo que me has dicho? – el sonrió levemente.
Conociendo lo rencoroso y celoso que eres supongo que sí – esta vez fui yo quien sonrió – Pero tu sabes lo insistente que soy, si haces algo indebido con él te lo podría quitar.
Lo sé – para mi sorpresa su amenaza no me inquietó, fue como si nada me hubiese dicho - Por cierto ¿Estás bien? Después de la invasión aun deberías estar débil… con todos esos soldados y armas allá causando estragos… - me fui a sentar mientras tomaba nuevamente los papeles para la alianza – Deberías estar igual de débil que Ludwig.
Es algo con lo que ya tengo experiencia. Además Ludwig tiene el doble de dolor que yo… Gilbert saliste con la mejor parte… Tienes muy mala suerte – dejé de leer el documento.
Normalmente la gente diría lo contrario – Francis negó.
Creo que no hay peor castigo que ver a la persona que amas sufrir por ti – apreté levemente mi puño pero seguí leyendo.
Lo sé – con ello Francis salió de la habitación – 'Lo sé muy bien'
27 de Septiembre
Insisto en que debes quedarte acá. Yo me ocupo de esto Ludwig – Tomé a mi hermano por los hombros para que no se parase de su asiento. Durante todo este rato hemos estado discutiendo por quienes deben ir a concretar la alianza. El problema radica en que Ludwig aun se encuentra débil pero se rehúsa a no asistir la reunión. Sé que la RAF (5) no ha atacado desde el 23 pero sin duda se están preparando para uno nuevo… todo porque el 25, en forma de venganza, la Luftwaffe ha decidido bombardear Londres, Bristol y Plymouth. Si llegasen a actuar en mientras se lleva a cabo la reunión no se qué clase de medidas tomarán los jefes de Japón e Italia, o que le pasará a Alemania si el nuestro ve aquello.
Me niego, como representante del país debo estar presente. Sabes cómo son las reglas en esto – quitó mis manos de un manotazo y se paró de la cama. Se había vestido para esta ocasión mientras yo no estaba atento y ahora estaba decidido a irse. No sé qué haré – Los representantes deben estar presentes en cualquier asunto diplomático sin importar las condiciones. No hay nada que podamos hacer.
¡Pero hay excepciones! Si el país está incapacitado pueden representarte. En nuestro caso no es necesario porque conmigo vasta, yo también soy Alemania en cierto sentido Ludwig – el negó rápidamente.
Tú eres Prusia. – De nuevo se está alejando de mí - Por eso se requiere mi presencia. – el hombre se miró por el espejo y tomó una peineta. Como si ya no estuviese suficientemente ordenado arregló unos pequeños mechones de cabello – Si el problema es la repercusión de los ataques te digo de antemano que ya estoy bien. Me recupero rápido, lo sabes.
No es solo eso… ¿Qué pasa si a Inglaterra se le ocurre atacar de nuevo hoy? La reunión no será corta, ambos sabemos que las alianzas no solo consisten en firmar papeles, debemos conversar con el resto y planificar nuestro plan de ataque, distribuir territorios, ver en que nos pueden y podemos asistir… y eso es decir poco. Ludwig… han pasado dos días y aun no ha habido movimiento de Inglaterra ¿Cómo quieres que no esté preocupado con esta situación? Antes, las respuestas de ellos eran tan rápidas como la de nosotros, tomaban un día en lanzar un contraataque… y en otras oportunidades fueron horas. Sí hacen algo estoy casi seguro que la intensidad será tres veces mayor a los ataques anteriores. Si eso sucede en la reunión no se qué te va a pasar… y no podré protegerte ante nuestro jefe – desordené frustrado mi cabello. No poder hacer nada si mi hermano sufre aunque este frente de mis ojos… esa idea me aterroriza, me siento inútil, débil… Preferiría mil veces que yo fuera el castigado pero sé como es ese hombre, no accedería… y Alemania se negaría. Además esta lo de la RAF…
No requiero de tu protección, será mi debido castigo… y creo que no debes acompañarme. Además como representante de Alemania no debo mostrarme débil… - apreté mis puños con fuerza.
¿Por qué? Yo también soy Alemania – pude ver como sus ojos se entristecían.
Tú eres Prusia hermano. Debemos aceptarlo… - Gruñí.
Prusia es Alemania. Se ha convertido en Alemania del Este – Se que ante mis palabras se ha puesto feliz pero enseguida su actitud ha cambiado. No sé qué es lo que le impide aceptar el hecho – Soy… Ludwig entiende, nos hemos unificado, somos un solo país lo quieras o no. Yo ya no soy Prusia, en el momento en que se realizó nuestra unión era consciente de ello, yo soy Alemania al igual que tú.
Prusia sigue existiendo – balbuceó – Prusia no ha desaparecido.
Nunca he dicho que ha desaparecido, sólo se ha transformado. Ese nombre, Prusia, tiene bastante historia. Es por ello que le he tomado cariño y estoy orgulloso de haberlo llevado pero hermano… No todo es bueno. Ese nombre está manchado aunque no quiera admitirlo: las cruzadas, los juicios, las torturas, todo eso. Es tiempo de que deje en el pasado aquello – Alemania me miró con un semblante oscuro.
Al igual que Prusia, Alemania está siendo manchada con situaciones similares. Si quieres otro nombre por esas razones compartir el mío no cambiará nada – suspiré.
Pero al contrario de Prusia, Alemania no quiere que esto suceda. Eso ennoblece el nombre, tanto para mí como para el resto de los países que te conoce. – Me acerqué a él y traté de calmarme un poco – 'Si algo llegase a pasar en la reunión… tendré que hacer algo' – Mejor…Dejemos esto hasta acá… No tengo ganas de seguir con esto.
Bien… Pero tienes claro que iré a la reunión aunque me amarré al catre de la cama ¿no? – asentí.
Te dejaré ir… pero al más mínimo dolor tendrás que avisarme. No podemos permitir que algo salga mal… si no lo haces por ti mismo hazlo aunque sea por el bien de las negociaciones – él asintió – Vamos antes de que se nos haga tarde – fue un viaje silencio. Entre que teníamos chofer y nuestra pequeña discusión no teníamos libertad de expresión por ahora, o mejor dicho no nos convenía expresarnos libremente. No sé si estar agradecido por el hombre que conducía realmente porque sé que Ludwig por alguna razón aun no aceptaba que yo ya no era Prusia y lo más probable es que haya empezado otra discusión por el mismo tema… supongo que no debo presionarlo en esto… pero no entiendo cual es su problema. Esto debió haber sido más difícil para mí que para él. No puedo entenderle.
Cuando llegamos el dúo italiano estaba conversando con el japonés. Como suponía, cuando Ludwig se bajó, Feliciano fue corriendo a sus brazos feliz. Traté de que ese acto no me molestara pero me era imposible. Traté de pasarlo por alto, realmente lo intenté pero aun estaba ese sentimiento golpeando mi abdomen. Por suerte Kiku me detuvo antes de que hiciera algo, al parecer vio a través de mi – Gilbert ¿Cómo ha estado? – en forma de barrera el asiático se había interpuesto entre la figura de los dos italianos hablando con mi hermano y yo. Gracias al cielo tenía aquel sabio hombre a mi lado sino no sé que hubiese pasado.
Bastante bien, hace tiempo que no te veía Kiku. Supe que te insolaste unos años. Por cierto gracias por lo de antes – el hombre asintió con una sonrisa.
¿Para que están los viejos amigos Gilbert? – Rió levemente – Me sorprende el cambio que has sufrido. El Gilbert que yo conocía no hubiese sido capaz de controlarse.
¿Y tú? La última vez que te vi ni eras capaz de hablarme así ¿Y qué te pasó? De un día a otro te encerraste y no supe nada más de ti – el hombre suspiró.
Fue complicado… ni yo mismo sé que me había pasado pero ya estoy mejor. Inglaterra y otros países me han ayudado a abrirme de a poco – miré al trío y noté que Ludwig no despegaba sus ojos de nosotros. Enseguida recordé que Japón no sabe que él ha perdido su memoria y que entre esos recuerdos perdidos estaba nuestra estancia en el país oriental. En ese momento él se dispuso a caminar hacia nosotros, tenía que decirle rápido.
Kiku – empecé en voz baja – Debo conversar contigo después… por ahora no le menciones a Alemania el pasado – el asiático me miró perplejo pero asintió levemente ¿En qué momento podría explicarle que el Ludwig que conocía ha perdido su memoria? ¿Cómo le explicaría que no sabe nada de su pasado? – Ludwig, te presento a uno de mis más antiguos amigos: Kiku Honda. Honda este es mi hermano menor.
Mucho gusto en conocerlo Alemania. Gilbert me ha contado bastante de usted – se inclinó levemente – 'Aun no entiendo porque saludan de esa forma...' – Será un gusto formar una alianza con ustedes.
El gusto es mío… Umm… bueno me imagino que ya ha hablado con los representantes de Italia ¿Nein? – el aludido asintió – Bueno… será un gusto trabajar con ustedes – Japón me lanzó una mirada de leve curiosidad pero enseguida la retiro – Veo que se llevan bastante bien… ¿Se conocen desde antes?
Su actitud adquirió mi total atención. No quería pensar que estaba pasando aquello porque lo consideré precipitado de mi parte pero es imposible que no me lo imagine – '¿Se veía molesto o es mi imaginación?' – si era el primer caso creo que nada me haría más feliz aunque es por ello que no debo pensar que de hecho eso está pasando. Pero no puedo evitarlo. El solo pensar que mi tranquilo hermano se ponía celoso, lo más mínimo que sea, me provocaba genuina gracia.
Con Gilbert somos grandes amigos. Eso sí hubo un largo tiempo en que no nos vimos debido a ciertas situaciones – sin más pasé uno de mis brazos sobre sus hombros, siempre pendiente de las reacciones de Lud. Creo que la única palabra que servía para describir su expresión era estupefacción. Y no solo la de él, el dúo italiano estaba en la misma condición.
¿Por qué no dices eso de "hacerse cargo" con Prusia y conmigo sí? – Feliciano nos rodeó curioso – la primera vez que te abracé me dijiste eso…
Reí por sus expresiones y por lo que recién me han contado – Después de todo este tiempo veo que aun conservas algunas de tus excentricidades.
Solo algunas cosas… - respondió avergonzado - bueno eso es porque este hombre es uno de los pocos hombres que conozco lo suficiente… además me he acostumbrado a ello. Después de tantos años me terminé familiarizando con sus violaciones a mi espacio personal – suspiró.
No tomé mucho en cuenta lo que me había dicho cuando vi en los ojos azules de mi hermano una tormenta. Se sentía frustrado, celoso, lo podía sentir. Al fin, después de tantos años juntos, he sido testigo de sus celos, aunque no entiendo algo – '¿Por qué se siente frustrado consigo mismo?'
Ve~ entonces cuando seamos más amigos podré abrazarte todo lo que quiera ¿Si? – el nipón se removió incómodo bajó de mi brazo, enseguida lo solté. Todos menos yo estaban expectantes a su respuesta. Suponía lo que diría, si no ha cambiado mucho creo que se cual será su reacción - ¿Ve? – ansioso el italiano puso su rostro a la misma altura que el otro inclinándose levemente. Fugazmente el hombre se sonrojo y miré hacia otro lado nervioso.
Sin comentarios – no pude contener mi risa ante la ridiculez de todo esto. Por unos momentos pensé que saldría corriendo pero al final igual no ha respondido certeramente. Sin duda era el mismo Japón de hace unos cuantos años. El otro participante de la escena quedó levemente sorprendido y lanzó otro de sus "ve" pero expresando su disconformidad. Decidí intervenir para hacer más gracioso este momento.
Golpeé la espalda del latino para animarlo - ¡Ja Feli! El secreto es insistir con el contacto físico, después se acostumbra. Te lo digo por experiencia – el aludido sonrió, el nipón se tensó y pude sentir como el temperamento de Ludwig se agitaba aún más. Mis palabras gatillaron una molestia que Alemania no pudo ocultar; solo con mirarlo se notaba.
Sonreí ampliamente mientras ocultaba mi rostro de él. Ahora está sintiendo lo que yo siento cuando Italia no para de tocarlo… sé que es infantil pero es algo que no puedo evitar pensar.
Suficiente de charla hermanos patata y ojos rasgados. Debemos ingresar, la reunión con nuestros jefes está a punto de comenzar y no quiero que cierto jefe nos reprenda - Lovino, el único que no había participado activamente en la conversación para mi extrañeza, intervino diciendo algo coherente. Y no fui el único perplejo por su actitud porque mi hermano también lo estaba. Embobado miró su reloj y asintió levemente.
Está a punto de empezar – dijo.
Ve~ Vamos que no quiero que nos quiten la pasta por una semana – urgido el otro corrió a la entrada seguido por su hermano y Ludwig. Yo me quedé atrás con Kiku. Fue allí donde aproveché de explicarle un poco la situación.
Cuando Alemania llegó a la puerta y se volteó percibí como una nueva ola de celos le embargaba. Nuevamente me sentí realizado hasta que recordé algo que había dejado de lado todo este tiempo: Ludwig podría caer de dolor si Inglaterra atacaba.
Todo lo que había pensado antes desapareció de mi mente. Ahora sí que estaba preocupado… pero solo podía esperar. Así fue como pasé toda la reunión, dando miradas escondidas al rubio, observando sus gestos, vigilando, tratando de identificar cualquier señal que me indicara el inicio. Creo, que a pesar de que intenté que West no lo notara, igual sintió mi preocupación pero yo, a cambio de aquello noté que cuando el japonés y yo intercambiábamos palabras hervía su sangre. Sería genial, hubiera disfrutado esos momentos, pero con aquel pensamiento danzando en mi mente no podía encontrar sosiego alguno. Al final no pude concentrarme tanto, no pude discutir y opinar sobre los puntos del pacto, ni las estrategias, ni nada óptimamente. Solo captaba unas cuantas palabras. Cada minuto que pasaba me desgastaba más por ese peligro de las bombas.
Cuando se dio por terminada la reunión me levante agotado, mi estado metal era catastrófico. Nunca pasé tanto rato tenso… ahora que hago memoria si lo hice pero igual estoy agotado. Nuestros superiores se retiraron rápidamente y quedamos solo los países como era de costumbre. Pude sentir como sus miradas se posaban con preocupación en mí.
Ve… ¿Estás enfermo? - el italiano se acercó a mí con rapidez – Estás más pálido de lo normal.
Estoy un poco cansado, es todo – murmuré.
Alemania-san… creo que debería llevarse a su hermano por ahora – el japonés se acercó al hombre. Era impresionante la diferencia de altura que había en ambos. Mientras los comparaba paulatinamente me empecé a centrar en Ludwig. Después mis ojos no se despegaron de su figura, especialmente de sus ojos que también me observaban. Estaba preocupado por mí.
Supongo que el patata mayor debería irse a casa… - comentó Lovino con un tono preocupado – '¿De verdad me veo tan mal para que él, de todas las personas, estuviese de acuerdo con mi retirada?' – Propongo que dejemos esto hasta acá. Ya tendremos otras oportunidades para encontrarnos… además a quien realmente no conocemos mi tonto hermano y yo es a Japón asique ustedes dos deberían marcharse…
Gracias Lovino – murmuró él otro preocupado.
Estoy bien… realmente no hay problema – me apoyé contra una de las paredes suspirando – '¿Pero que estoy diciendo? Así saco antes a Ludwig de acá'
Por favor Gilbert, se racional. Mañana pasaremos a visitarte para arreglar algunas cosas y compartir nuestros métodos de entrenamiento pero es preferible que por hoy se vaya a casa – insistió el nipón mirando al rubio frente suyo preocupado – Ludwig-san mañana tendré la ocasión de conocerlo más pero por hoy es mejor que se retiren. – el asintió y se acercó a mí.
Puedes caminar ¿cierto? – asentí.
Solo estoy realmente cansado. Una ducha y una siesta me recompondrían – Me despedí como correspondía de ellos y me dirigí al mismo vehículo que nos había traído. Un sorprendido chofer abrió la puerta – Ha sucedido un contratiempo. - Subí y cerré los ojos. Mi cabeza iba a explotar a este paso. Ahora, un poco más relajado, una terrible jaqueca estaba molestándome. Masajeé mi sien a pesar de que sabía que no serviría de nada.
No era necesario que te preocuparas tanto… y pensar que terminaste así solo por eso – le miré un poco enojado.
Bueno es natural. No mires en menos el peligro inminente del ataque inglés Ludwig. Si al menos no te pude retener en casa déjame preocuparme en paz – gruñí.
¿No crees que exageras un poco? – me miró con ironía.
¿Exagerar? Ludwig si vieras los espasmos y tu cara cuando pasa eso sabrías porque "exagero" – calló unos momentos.
Lo siento Brüther… pero sabes que tenía que venir sí o sí a esto… - asentí.
Lo sé, lo sé… pero no importa, no ha pasado nada… y ya todo está listo. Ahora somos oficialmente aliados de Japón e Italia. Al fin podemos ser llamados el Eje – el asintió.
(1)Blitz (relámpago en alemán): Bombardeo sostenido en Reino Unido por la Luftwaffe entre el 7 de Septiembre de 1940 y 16 de Mayo de 1941
(2)El 6 de Septiembre de 1940 la RAF(4) bombardeó Berlín durante dos horas. Lo más impresionante de todo es que está lejos del bombardeo más largo de la WWII.
(3)No sé cuando se hicieron pero sé que existieron máscaras de gases para niños pequeños. El nivel de inhumanidad llegó a tal punto que no quedaba otra opción más que poner máscara de gases a los niños para que sobreviviesen.
(4)En la Primera Guerra Mundial - cuando Austria declaró la guerra a Serbia- Italia, Alemania y Austria tenía una especie de tratado donde se decía que si uno entraba en estado de guerra el resto lo apoyaría. Alemania cumplió pero Italia se fue a la Triple Entente al serle ofrecido ciertos territorios, claro que al terminar la guerra la recompensa no fue tan grande como se suponía.
(5)RAF (Royal Air Force) es la rama aérea de las FFAA británicas.
Francia el 40' fue invadido por las fuerzas alemanas y más de la mitad del país quedó bajo la coordinación directa de Alemania. Y bueno la otra parte igual estaba coordinada por alemanes pero indirectaente porque el que comandaba el país cooperaba con los nazis. He allí la razón de que Francia haya aparecido acá.
:o que tal? me encanta hacer personajes celosos asique no duden de que explotaré esto! Y bueno también ya tengo todos lo hechos que utilizaré para los siguientes capis x3
Bueno bueno requiero de ver los jjoo jejeje asique no se cuando subiré el siguiente capi debido a bueno eso y que ya me estan explotando en el cole ;w; oh bueno! me quedan 8-9 semanas asique vamos que se puede! el ultimo esfuerzo!
Ojalá que les haya gustado y del capi anterior ya esta la vers. no censurada para a quienes le interesa solo diganme para mandarles el link x3
bye bye~
