Hola Hola antes ke nada una aclaracion para Serena Princesita Hale nena Alice no es una mala persona jeje lo que pasa esque se avecinan cosas feas para Rose y ella sabe de que una de las cosas mas dificilies que Rose tendra que hacer va ser junto a Emmett es por eso que ella esta de una forma neutral, trata de no odiar mucho a Emmett por lo que le causo a Rose jeje pero si haz leido las otras historia creo que le entenderias un poco mas al caracter de Alice en esta historia jeje ya que no es la tipica Alice dulce, buena y compasiva de hecho como puedes apreciar aqui ella es un poco distinta en todos los sentidos jeje espero aver aclarado tus dudas si tienes alguna otra solo hazmelo saber y tratare de ayudarte.

Disfrutenlo!

Recuerden de que nada me pertenece

Capítulo 21

El sheriff Edward Cullen vació el lavaplatos; una de las pocas tareas que tenía permitido hacer en su nueva cocina.

—De acuerdo, a ver si lo he comprendido bien. Rosalie le contó a Emmett lo que le había pasado en la carretera de la costa esta mañana. Alice, que no sabía nada, se encontró a Emmet en casa de Rosalie y él se lo contó, pero ella, Alice, le prometió a Emmett que no le contaría a Rosalie que lo había visto allí, así que le contó a Rosalie, cuando Rosalie iba a contárselo a ella, que se había encontrado con Emmett en la carre tera mientras estaba purificando la zona. ¡Caray!

—Muy bien, eres un chico muy listo—le ani mó Bella que estaba comprobando la lasaña.

—No me distraigas. Entonces Jasper le contó a Emmett lo que Alice le había contado a Rosalie mientras Rosalie te contaba a ti lo que había pasado. Luego, Alice te contó el resto y tú me lo has contado a mí por algún motivo que se me escapa.

—Porque te quiero, Edward.

—Perfecto—se puso la yerna del dedo en el centro de le frente—. Creo que no abriré el pico, así no meteré la pata.

—No es una mala idea—oyó el repentino y alegre ladrido de Lucy—. Ha llegado alguien. Ve tú y lleva la fuente que hay en la tercera balda. Es toy experimentando unos canapés para la boda de los Rodger que voy a servir el mes que viene. ¡Ponlos donde Lucy no pueda llegar! — le gritó mien tras Edward salía y miró a Diego —. A los hombres y a los perros — dijo con un chasquido de la lengua — no puedes perderlos de vista ni un minuto.

Sin embargo, lo había hecho y tuvo que poner en su sitio todos los utensilios que Edward había sacado. Luego cogió una botella de vino y fue a saludar a sus invitados.

Jasper y Alice habían llevado a su cachorro, lo que hizo que Lucy saltara de alegría y horror y que el ofendido Diego subiera al piso de arriba con cara de pocos amigos.

Rosalie llegó con un ramo de narcisos recién cortados y se sentó en el suelo para jugar con Mulder.

—De vez en cuando pienso en tener un perro — se rió cuando el perrito se soltó repentinamente de la cuerda que tiraba y salió dando vueltas por el suelo —, pero enseguida me acuerdo del jardín — agarró el cachorro y lo levantó en el aire—. Te encantaría arrancar todas las flores, ¿verdad?

—Por no decir nada de morder tus zapatos—comentó Alice con amargura—. Aunque a ti te sobra un centenar.

—Los zapatos son una forma de expresarse.

—Los zapatos son para andar.

Rosalie bajó el cachorro y se frotó la nariz contra él.

—Qué sabrá ella...

Así se la encontró Emmett cuando apareció en la puerta: sentada en el suelo, riéndose y con un ca chorro peludo que le lamía la mejilla. Sintió una punzada en el estómago y un nudo en la garganta.

Parecía feliz y despreocupada. Tenía la falda extendida por la alfombra, el pelo le caía suelto por la espalda y los ojos le brillaban de placer.

Aquella mujer impresionantemente hermosa conservaba el resplandor de la chica que él había abandonado.

Lucy ladró, Mulder saltó y Rosalie dejó de reírse para mirar hacia la puerta.

—¡Lucy!— Edward llamó a la perra y la agarró del collar mientras recibía a Emmett —. Nada de saltar — le ordenó mientras los músculos de la perra se ponían en tensión —. Ninguno de los dos — añadió entre dientes.

Hasta un ciego habría visto la mirada anhelante de Emmett.

—Es muy buena — Emmett acarició la cabeza de Lucy y ella se tumbó de espaldas.

Le dio la botella de vino a Edward y se agachó pa ra acariciar el vientre de la perra. El cachorro se unió a ellos para recibir su parte.

—¿Qué haces aquí? — le preguntó Rosalie.

Emmett enarcó las cejas ante aquel tono, pero Jasper intervino antes de que pudiera contestar.

—Yo le he pedido que viniera—la mirada directa y acusadora de Rosalie hizo que Jasper estuviera a punto de arrugarse—. Todos estamos metidos en esto y todos podemos contribuir con algo. Tenemos que colaborar, Rose.

—Tienes razón, naturalmente — la mujer despreocupada se había desvanecido y en su lugar había aparecido otra con una voz fría y una sonrisa de compromiso —. Perdóname, Emmett. Éste ha sido nuestro club durante un tiempo y no esperaba un socio nuevo.

—No te preocupes — Emmett cogió la cuerda que Mulder le había dejado a los pies.

—La cena estará dentro de unos minutos — Bella irrumpió con naturalidad en medio de la tensión —. ¿Quieres un vaso de vino, Emmett?

—Me encantaría, gracias. ¿Su club tiene algún rito de iniciación que deba conocer?

—Sólo ese pequeño detalle de afeitar el cuerpo y la cabeza a los recién llegados— Rosalie dio un sorbo de vino —, pero creo que puede esperar hasta después de la cena. Voy a lavarme las manos.

Antes de que pudiera levantarse, Emmett le ofreció la mano.

Fuera una prueba o un gesto conciliador, Rosalie se controló para que cuando la tomara no fueran más que dos manos que se encontraban.

— Gracias.

Conocía la casa como si fuera la suya propia, pero fue al piso de arriba en vez de utilizar el aseo de abajo.

Cuanta mayor fuera la distancia, se dijo, mayor sería la soledad.

Entró, cerró la puerta y apoyó la espalda en ella. Era ridículo. Era absurdo que ese hombre la alterara de esa forma. No pasaba nada, o casi nada, cuando estaba preparada, pero cuando lo veía en esos momentos especiales, esos momentos en los que estaba abierta, la abrumaba.

Quería culparlo por ello, pero seguir hurgando en una vieja herida era estúpido y temerario. Lo hecho, hecho estaba.

Se acercó al lavabo y se miró en el espejo. Parecía cansada, un poco pálida y arrugada. Había sido un día complicado, pero el caparazón era fácil de arreglar. Se lavó las manos y dejó correr el agua fría. Se inclinó y se mojó la cara. En circunstancias normales, le gustaban los cosméticos, encontraba que le daban cierta confianza femenina, pero en ese momento, tendría que conformarse con eso.

Se secó la cara mientras hacía un conjuro para la belleza. Mirándose atentamente en el espejo comprobó que estaba mucho mejor. Parecía des cansada y las mejillas tenían un sutil color sonrosado. Los labios también tenían mucho más color y menos sutil.

Luego, con un suspiro de vanidad, se pasó la yema del dedo por el párpado, como haría cual quier mujer para aplicarse sombra de ojos, y el contorno quedó más definido.

Satisfecha, se dio un instante para asimilar las emociones y bajó con los demás.

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Mientras comía la maravillosa lasaña de Bella, Emmett pensó que formaban un grupo muy unido. El lenguaje corporal, las miradas, los pensamientos que alguien dejaba a medias para que otro los terminara, todo le indicaba claramente que esas cinco personas estaban unidas como con pegamento.

Para entonces, Bella llevaba en la isla poco menos de un año y Jasper desde el invierno pasado. Sin embargo, los habían incorporado hasta formar una unidad muy sólida. En parte se debía al enemigo común, pero percibía algo más que la intimidad propia de los tiempos de guerra.

Había algo en la forma en que Rosalie hablaba o escuchaba a Jasper: la cara expresaba cariño y diversión. Podía ver el amor, no el que brota de la pasión, pero sí algo profundo y sincero.

También notaba algo parecido en todos los demás comensales.

Bella le pasó la fuente a Jasper para que repitiera antes de que él se la pidiera. Edward cortó un trozo de pan y se lo dio a Rosalie mientras seguía discutiendo acaloradamente con su hermana de béisbol.

Bella y Rosalie se miraron y se rieron por alguna broma particular que no tuvieron que decirse. Toda esa comunión, hizo comprender a Emmett que necesitaría algo más que tiempo y proximidad para construir el puente que lo acercara desde los años de ausencia.

—Creo que mi padre y el tuyo jugaron un torneo de golf con algún fin caritativo —comentó Jasper—. Fue el mes pasado en Palm Springs o Palm Beach o Palm no sé qué.

—¿De verdad? — a Emmett nunca le habían inte resado las actividades pseudocaritativas de su padre y ya había pasado mucho tiempo desde que tenía que plegarse a sus deseos de que él también participara —. Me encontré con tus padres en varias veladas en Nueva York.

—Ya, los mismos círculos.

—Más o menos — reconoció Emmett —. No recuerdo verte en ninguna de esas fiestas.

—Bueno, eso lo dice todo — Jasper sonrió —. Entonces... ¿juegas al golf?

—No ¿Y tú? — Emmett también sonrió.

—Jasper es un patoso — intervino Alice —. Si intentara jugar al golf, seguramente acabaría arrancándose un dedo del pie.

—Es triste, pero es verdad — reconoció Jasper.

—La semana pasada tropezó al bajar las escaleras del muelle y tuvieron que darle seis puntos.

—Un perro se puso en medio — se defendió Jasper — , y sólo fueron cuatro puntos.

—Que te podrías haber ahorrado si hubieras acudido a mí en vez de ir al hospital.

—Se mete conmigo cada vez que me hago un moratón o me doy un golpe.

—Lo cual ocurre a diario. En nuestra luna de miel...

—No vamos a hablar de eso — Jasper estaba rojo como un tomate.

—Cuando estábamos duchándonos como excusa para pasar un buen rato cálido y humeante...

—Corta el rollo—Jasper puso la mano en la boca de Alice y le dio un codazo —. Además, el toallero estaba mal puesto.

—Lo arrancó de la pared con las ansias — lo miró con arrobo —. Mi héroe.

—En cualquier caso — concluyó Jasper con un suspiro profundo —. Ya que estás en el negocio de los hoteles, Emmett, deberías cerciorarte de que tus toalleros están bien puestos.

—Tomaré nota. Sobre todo si ustedes dos piensan pasar un fin de semana en La Posada Mágica.

—Bueno, si la reserva la hacen Bella y Edward—continuó Alice —, será mejor que refuerces los lavabos. Se cargaron el de arriba cuando...

—¡Alice! — exclamó Bella con espanto.

—¿Tienes que contarlo todo? — preguntó Edward.

—Ya está bien — Bella se levantó sin hacer caso de las risas de Alice —. Iré a traer el postre.

—No sabía que los cuartos de baño se habían convertido en sitios cargados de erotismo — comentó Rosallie mientras se levantaba también para retirar su plato.

—Me encantará enseñarte el mío —dijo Emmett que recibió un empujón cuando Rosalie iba hacia la cocina —. No ha comido nada; sólo ha fingido — continuó Emmett en voz baja.

—Está tensa — le aclaró Jasper.

—No tiene sentido que yo esté aquí si eso la bloquea.

— El mundo no gira a tu alrededor — Alice cogió su vaso y bebió un sorbo.

—Alice — el tono de Edward era de advertencia — Veamos cómo van las cosas en adelante.

Emmett asintió con la cabeza y recogió su plato.

—Ella confía en ti — le dijo a Jasper.

—Sí, es verdad.

—Quizá eso equilibre las cosas.


Hola a tdos jejeje espero les haya gustado el capitulo jeje

Algun review para miii jeje ya casi llegamos a los 100 OMG estooy alegreee por eso jejeje

Adelanto del capitulo 22

—Sólo quedó una — la voz de Rosalie era diáfana y la mirada tranquila—. Quedó una para conservarlo.

El intelecto, el orgullo y la pasión. No le extrañaba que lo hubiera vuelto loco, se dijo Emmett. Era el Fuego.

—La desesperación puede acabar hasta con el más fuerte — Bella posó la mano sobre la de Rosalie—, pero sola y con el corazón destrozado, tejió una red de protección que ha durado trescientos años.

—Se ocupó de que alguien cuidara de sus hijos —Jasper pensó en Lulú—. Lo que nos trae al presente —miró el café con el ceño fruncido—. Un círculo íntegro.

—Te preocupa que fracase cuando me llegue el turno. Bella y Alice hicieron frente a sus demonios —Rosalie acarició a Mulder con el costado del Pie—. Yo soy la que tiene un conocimiento y una práctica más amplios de la Hermandad.

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—De acuerdo — Jasper siguió después de que Emmett le hiciera un gesto —. Lo que se ha encontrado Rose esta mañana no era de carne y hueso, no era un ser vivo sino una representación. Lo cual me indica un par de cosas. Es posible, sólo posible, que su poder haya disminuido al permanecer el círculo íntegro, al haber sido derrotado dos veces. Ya no puede poseer, sólo puede engañar.

—O está reservando las fuerzas hasta que llegue su momento y su lugar.

—Efectivamente — Jasper hizo un gesto con la cabeza a Emmett —. Es posible que esté esperando la circunstancia más propicia. Al otro lado no le queda mucho tiempo, si se compara con tres siglos. Va a seguir presionando a Rosalie más concretamente para intentar debilitar el círculo. Intentará socavar los cimientos de vuestro poder. Se aprovechará de vuestros temores, de vuestras dudas y de cualquier debilidad que se filtre por las rendijas. Se ajusta per fectamente a ti — señaló con la cabeza a Emmett—. Es así. Intentará consumirte como hace tres siglos la consumió a ella la soledad y la desesperación por no poder vivir con quien más amaba y necesitaba.

—Lo sé perfectamente — reconoció Rosalie—, pero no estoy sola y no he perdido nada. Mi círculo se mantiene.

— Sí, pero... no creo que se pueda decir que el círculo esté completo hasta que hayas dado el paso — Jasper se detuvo un instante al comprender que era un terreno resbaladizo —. Hasta entonces, va a existir cierta vulnerabilidad y es ahí donde ejercerá la mayor presión Rose. No lo consiguió con Bella y Alice. A ti...

—Tiene que matarme — Rosalie terminó la frase sin parpadear —. Lo sé. Lo he sabido siempre. Es mi destino.

OH Dios... morir? Rose muerta? Por lo que se ve esto se esta poniendo mas caliente. Definitivamente Rose tiene ke hacer algo para burlar su destino.. Aunque desde ya les aviso que esta historia es muy impactante chavas, en pocas palabras no es una historia tipica jejeje

espero sus reviews y opiniones

hasta pronto :)