Disculpen la tardanza se que no tengo perdón, solo puedo decirles que tuve muchos problemas al finalizar el año 2014, pero gracias a Dios actualmente ya se están mejorando, gracias por esperar y bueno a leer, disculpen por las faltas ortográficas no tuve mucho tiempo, el Internet café es caro :3 bueno espero que les guste, espero que no este tan confuso.
Disclaimer: la historia no es mía sino de la escritora Sarah Holland y los personajes de Inuyasha.
bien a leer
CAPITULO 18
CONFECCIONES
Desde que Sesshomaru la había llamado para decirle que había encontrado a Rin y que no se preocupara que iban a regresar pronto, pudo estar mas tranquila.
Desde la noche no había podido pensar las cosas con claridad, todo había sido una avalancha de emociones que ni ella misma lograba ponerlas en orden. Viniendo desde la extraña declaración de Sesshomaru de que la amaba, todo era confuso pero lo único que tenía claro era que él la amaba se lo había echo saber no solo con palabras sino con hechos.
Escena retrospectiva
- ¡Te amo! – Sesshomaru arrodillo una pierna y le tomó una mano -. ¿Te casarás conmigo?
Destelló un flash y él público se quedó atónito.
Kagome no podía respirar, estaba de pie, sin moverse y sin apartar la mirada de Sesshomaru.
- ¡Mi futuro está en tus manos! – dijo él -. ¡No me destruyas; por favor, cásate conmigo, di que sí!
- ¡Sí! – murmuró Kagome.
Sesshomaru se puso en pie, la abrazó y la besó con pasión mientras los flashes destellaban una y otra vez para captar el momento en que él estrechaba el esbelto cuerpo de Kagome contra el suyo.
- Te amo – murmuro Kagome junto a la boca masculina.
- ¡Kagome! – suspiro él-. Pensé que nunca me creerías.
- Estaba muy temerosa y segura de que sólo deseabas el sexo…
- Tuve que hacerte creer eso. Era la única manera en que podía explicarte mi comportamiento – sonrió titubeante y la beso en la mejilla-. ¡No podía dejarte en paz ni siquiera cinco segundos! Dios mío, incluso Rin sabe que estoy locamente enamorado de ti. Me tome tiempo del trabajo, te acorralé sin cesar, te compré un vestido de fiesta absurdamente romántico.
- ¿Ella lo sabe? – pregunto Kagome, sorprendida-. ¿Se los has dicho?
Por supuesto que no. Nadie en el mundo me lo hubiera sonsacada. Pero es mi hermana y me conoce, hasta mejor que yo mismo Cherie. Seguro que has notado sus comentarios críticos respecto a nosotros. Nos llamó pareja de enamorados, dijo que no podíamos estar el uno sin el otro y todo el tiempo nos ha dejado solos.
- Pensaba que no quería interferir en tus habilidades técnicas de seducción que usabas conmigo – confeso la joven.
- Cherie, siempre hablas de mis habilidades, pero supongo que sabes que esas habilidades y mi experiencia me hubieran permitido poseerte en cualquier momento, de haber deseado sólo el sexo de ti – le sonrió y agrego en voz baja-: ¡Ven a casa conmigo, ma cherie! Quiero ponerte mi anillo en el dedo antes que tengas la oportunidad de volver a huir de mí.
Se volvieron, agarrados de las manos y bajaron los escalones. El público comenzó a dispersarse.
Un paparazzi solitario les tomó otra foto.
- Gracias, Sesshomaru. Estas fotos me harán ganar una fortuna – sonrió el hombre mientras caminaba hacia atrás -. ¡Te debo un favor!
- ¡Vete, Mioga! – replico Sesshomaru -. El hecho de que este de buen humor no significa que no te daré un puñetazo y que no te quitare la cámara.
- ¡Antes tendrías que pescarme!- Mioga corrió hacia su moto y encendió el motor que rugió antes de emprender la marcha.
- No me lo puedo creer – comentó Sesshomaru sonriendo resignado -. Uno de los momentos más íntimos de mi vida y ese paparazzi lo capta, instante por instante y lo deja plasmado en la película.
Hizo una mueca, le rodeó la cintura a Kagome con un brazo y siguieron caminando hacia la casa.
- Debe ser el destino. No puedo cambiarlo. Pero cuando pienso en lo que han captado esta noche. Ay, Dios…- se rió y escondió su cara entre los cabellos de Kagome para poder embriagarse de su aroma. Salieron de la plaza del casino -. Cuando llegamos al baile, luego nuestra discusión en la salida del evento y finalmente cuando te he pedido que te cases conmigo, poniéndome de rodillas a tus pies. Ocupará al menos diez páginas con las acostumbradas bobadas. ¡Los odio!
- Puedes decir que fue un ardid publicitario – Kagome titubeó y levanto la cabeza para observarlo -. No tienes que casarte conmigo si…
- Cherie, ¿Cuándo te darás cuenta de lo mucho que te amo y de que me enamore de ti desde la primera vez que te vi?
- ¿Qué…? ¿Cuándo me viste? – abrió mucho los ojos.
- ¿Olvide decírtelo? – pregunto él mientras caminaban por la avenida de la madona – fue cuando salí de mi coche en el aeropuerto de Niza. Te vi y de pronto sentí que caí de rodillas. Luego me di cuenta de que seguía de pie y me sorprendí tanto que me quite las gafas de sol para verte mejor y asegurarme de que no eras un producto de mi imaginación.
- Pero… - el corazón de Kagome estaba latiendo muy fuerte -… yo no tenía la menor idea. Creí que me observabas sólo por interés.
- No podía decirte la verdad, ¿no? – sonrió -. Sobre todo porque me mirabas con mucho desdén – esto lo dijo de manera triste. Luego, cuando traté de usar mis encantos contigo tú no dejaste de rechazarme. Estaba muy triste cuando llegamos a Fontvielle, porque no se me ocurría nada para cambiar la situación. Luego en el espejo retrovisor, noté que me observabas.
- Y adivinaste lo que yo sentía realmente debajo de mi grata indiferencia – dijo Kagome.
- Sí y fue una suerte. Me dije que debía tener paciencia… que tu no dejabas de discutir conmigo ni de decir que yo te irritaba; y que me observabas cuando yo no te miraba… imaginé que me deseabas y me dije que debía recluirte conmigo para que lo aceptaras.
- Aquel día estuve aterrorizada cuando no quisiste aceptar mi disculpa – Kagome se rió, ruborizada-. Casi no podía pensar con claridad.
- Lo sé y fue en ese momento cuando sospeche que algo no encajaba. Era evidente que no comprendía lo que yo trataba de hacerte aceptar. Ni siquiera sabias que yo te atraía. Eso sería aceptable en una chica de 17 años, pero, ¿en una mujer de 27 años con experiencia y que llevaba viviendo tres años en un país extranjero? No. Eso no era lógico. Por eso fui a tu habitación. Sabía que la única manera de que lo aceptases era besándote primero.
- No te imaginas lo conmocionada que estaba. No podía creer que te acercabas a mí, con esa mirada, en mi habitación.
- Planeaba besarte con pasión, pero no imagine lo asustada que estarías cuando lo intentara. Me di cuenta que no tenías experiencia en este campo. Por eso te agarre y termine con el asunto. Sabía que era la única manera de echar a rodar la bola. Si lo hubiera dejado en tus manos, habríamos vivido en un campo de batalla sexual y emocional constante.
- Sin la menor duda – acepto consternada-. También recuerdo que dijiste que no estabas dispuesto a vivir de esa manera. No tenía la menor idea de lo que ocurría entre los dos, pero empecé a darme cuenta de lo atento que estabas a cualquier pista que yo te diera.
- Estaba locamente enamorado de ti, cherie – llegaron al edificio del apartamento y entraron al vestíbulo-. No podía pensar en otra cosa que no fueras tú. Realmente fue un flechazo.
- Creo que a mí me paso lo mismo, pero tarde más tiempo en comprender – Kagome le dio un beso en la mejilla.
- Si… - entraron al ascensor, él sonreía -. ¿Cuándo supiste que me amabas?
- Anoche – admitió ronca -. Aunque desde antes supe que corría peligro. Fue un proceso gradual, Sesshomaru, igual que el de aceptar que deseaba que me hicieras el amor. Lo desee de inmediato, pero estaba muy asustada y muy herida para aceptarlo.
- Viviste un infierno, ma chérie, ¿Verdad? La observó-. Tengo que hacerte otra confesión. La rabia y el miedo que sentí cuando hablaste con Balanchine tiene una explicación.
- ¿Lizmarie? – respondi
- No tienes motivo para estar celosa, cherie ella esta….
- Lo se…
- Lo sabes ¿Cómo? ….
- Rin me dijo… al día siguiente de la cena, no te enojes con ella
- Ahhah no esta bien, entonces no debo explicarte nada más…
- No por favor quiero escuchar tu versión hay muchas cosas que Rin no sabe y quisiera saberlas de ti.
- Ma Cherie no es una historia alegre…
- Lo sé pero quiero que tú me la digas -. claro si tu quieres, ademas Tú también necesitas ser sanado.
El la miro intensamente y le sonrió. Dejo caer las llaves sobre la mesita del vestíbulo y camino con Kagome hacia el pasillo de las habitaciones.
A ella no le importo que Sesshomaru la llevara a la habitación de él y cerrara la puerta.
- Lizmarie era dulce, bella e inocente cuando la conocí -. Llego a Mónaco con sus padres que eran dos reconocidos médicos que habían sido trasladados a esta ciudad. Cuando llego al colegio quedo en la misma aula en la que Balanchine y yo estaba. Al ser el primero en las clases me toco a mi enseñarle el colegio y presentarla a los diferentes profesores, poco a poco empezó a acercarse a mí ya que no conocía a nadie y le cayó muy bien a Rin desde ese momento no nos separábamos. Siempre íbamos juntos a todas partes.
La sentó en la cama.
- Al graduarme de secundaria me fui con Balanchine a estudiar fuera de la ciudad lejos de mi padre. Pero Lizmarie decidió quedarse su padre había muerto, nunca supimos de qué y ella no quería dejar sola a su madre. Así que Rin y ella se hicieron muy cercanas. Claro más de lo que eran, Balanchine venía a la ciudad cada fin de semana y yo solo lo hacía cada quince días, como ya te dije quería estar lejos de la mirada de mi padre-. Me imagino que Rin te contó sobre su accidente.
- Si me lo dijo…
- Entonces esa parte la saltare, imagino que te habrá dicho que Balanchine la salvo de un abuso y de una muerte casi segura, ella quedo muy agradecida con él-. Esto último lo dijo con un deje de irritación en su voz-. Pero bueno yo también estuve agradecido con él por haberla salvado. Aunque claro en ese momento no me entere de nada ellos tres lo escondieron muy bien. Luego de haber terminado mis estudios regrese a Mónaco, desde ese día todo a mí alrededor se volvieron mentiras tras mentiras.
Vi como de sus ojos dorados resplandeció una chispa de furia, tome sus manos y las bese, el solo volvió a posar sus ojos en mí y sonrió.
- No supe nada de su secreto; pasaron tres largos años en donde fui feliz inmensamente Feliz, Lizmarie y yo nos quedamos solos en Mónaco ya que Rin se había ido a estudiar lejos y Balanchine estaba terminando su carrera, al principio me pareció raro ya que él me había dicho que no quería seguir en los negocios de su Padre. Pero claro al subsistirse esta mentira debía mantenerse alejado de mi yo lo conocía muy bien o creía conocerlo ya que nunca me di cuenta hasta que fue demasiado tarde-. Después de un tiempo ya no me importo mucho empecé a salir con Lizmarie, hasta me comprometí con ella públicamente ella sería la mujer de mi vida-. Pero unos meses antes que Rin regresara de norte América, Lizmarie cancelo el compromiso conmigo me dijo que buscara a alguien mejor, que ella no era la indicada para mí, al principio no comprendía y me puse furioso con ella, pero luego se me paso ella se fue de Mónaco con su madre, Balanchine regreso de su viaje y se dio cuenta de nuestro alejamiento estuvo conmigo todo ese tiempo, después de unos meses ella regreso lo supe porque Balanchine me lo dijo, pero ella no quería saber nada de mí solo me quería junto a ella como amigo y cómo demonios quería que yo fuera su amigo si la amaba; Rin regreso y se dio cuenta de una vez de nuestra situación pero nadie quería decirle nada ni ella, ni yo el único que estaba neutral era Balanchine; bueno eso creía yo, ya que unos días antes también había terminado su amistad, había encontrado a Lizmarie en su casa por un momento los celos me cegaron y pensé que ella me había dejado por mi mejor amigo, ellos lo negaron pero yo no les creí; días después cuando estaba más calmado me dije a mi mismo que no podía ser verdad que Balanchine jamás me mentiría, este conflicto había sido peor que con él de Lizmarie me la pasaba siempre trabajando e irritado -. De todos la que más sufría era Rin ella no sabía que había pasado con nuestra amistad porque se estaba deteriorando en tan solo cuatro años. Sabía que Rin tenía una adoración predilecta por Balanchine así que no quería decirle lo que sospechaba o lo que yo mismo me había creado en mi cabeza. Pero al fin y al cabo todo lo que pasaba no era lo que yo creía y Rin sabía más que yo claro una parte pero si sabía más que yo. Ella los cito una tarde en el apartamento pensando que yo no llegaría temprano a casa, quería encarar los a ambos quería una explicación. Pero yo llegue antes de lo que pensaban y escuche todo, pensaba que me enteraría del motivo por el cual Lizmarie se había alejado de mí y lo que descubrí fue una mentira que me habían ocultado los tres. Una donde ella era la víctima y casi había muerto. Recuerdo que esa noche me puse furioso y perdí el control, y la que salió herida fue Rin. Unos días después ella me contó la verdad, Lizmarie se había ido de Mónaco nuevamente y no podía negar el hecho de que Balanchine había ayudado a Rin y que tal vez todo lo demás que había pensado era mentira, decidí hablar con él, necesitaba una explicación, pero el destino nuevamente juega una mala pasada llegue en el momento menos indicado volví a escuchar una conversación de la cual hoy día me arrepiento de haber oído.
Recuerdo Sesshomaru
Lo escuche hablar con unos tipos muy extraños al cual a uno le decía Tío, escuche como terminaban de cerrar un trato y luego salían, me di cuenta que eran peligrosos espere un tiempo prudencial y luego Salí, entre a su oficina y lo vi sentado en su silla tomándose un Wiski.
- Naraku Balanchine ... dije
Él se volteo sorprendido hacia unos minutos 5 hombres estaban en su oficina y no tenia la mínima expresión ahora estaba yo y parecía como si tuviese miedo, miedo de verme allí.
- He venido a darte las gracias, por lo que hiciste por Rin… si ya me lo contó todo, no tienes que decir nada mas… también había venido a pedirte disculpas por la forma en que te trate ese día en verdad no quería golpearte.
Me que de en silencio por un minuto, empece a notar como la rabia empezaba a confundirme nuevamente. Note que iba a hablar pero lo calle con un gesto de mi mano ya no quería escucharlo, en estos momento me sentía como un tonto sabiendo que gracias a él habían podido haber matado a mi hermana, así que con toda la calma que fui capaz de tener le dije.
- No me interesa los negocios que tengas ni lo que hagas con tu dinero, después de todo es tuyo, lo único que te voy a pedir es que te alejes de mi hermana.
- Sesshomaru yo ...
- Ya te lo he dicho, te agradezco por lo que hiciste por ella aunque no le hubiese pasado nada si no hubiéramos estado tan cerca de ti, pero al comprender que aún no sabías nada de los negocios de tu familia te he exonerado de esa culpa aunque la forma en que los hicieron callar sea tan despreciable, espero no tener que enterarme que algunas has tenido tu que ver, no me arrepiento de haberte conocido pero si de continuar creyendo que eras mi amigo al final los dos hemos errado, yo por creer y tú por confiar. Como ya te he mencionado aléjate de mi hermana no quiero saber que por tu culpa la vallan a lastimar a ella y por lo que refiere a Lizmarie cuídala mucho.
- Ya te he dicho que no tengo nada con ella…
- No me importa lo que me digas, solo quiero que cumplas tu parte aléjate de Rin…
Y me fui de su departamento
Fin del recuerdo Sesshomaru.
- Sesshomaru, alguna vez has dejado que él te cuente la verdad que él te diga que fue lo que paso con Lizmarie.
- No necesito saberlo – y se levanto de la cama.
- Pero Sesshomaru… él es el único que sabe la verdad
- Ella no confio en mi…
- Y si lo hizo porque te amaba…
- De que hablas…
- A veces hacemos cosas estúpidas por amor….
- Asi, como cuales… - pregunto él sin mirarla
- Te dije que me buscaría a otro hombre si no te alejabas de mi…
- Si recuerdo lo que dijiste…- y volteo a mirarla
- Pero jamas lo hubiera echo porque mi corazón era tuyo – dijo ella acercándose a él y tocando su mejilla con la yema de sus dedos.
- Aja… - fue lo único que respondió él sintiendo la pequeña caricia que ella le brindaba.
- Que tal si Lizmarie solo se alejo de ti para protegerte, que tal si ella sufrió más con tu desprecio y desamor.
- No lo sé Kagome, todo es tan confuso, han pasado 8 años desde su muerte y aún sigo descubriendo secretos que prefiero ignorar.
- Y Naraku Balanchine es el único que lo sabe. Estas molestos con él no solo por los secretos que te ha escondido si no porque sabes que él, es el único que lograra darte la paz a tu corazón.
- Hay cherie que buen maestro he sido verdad…
- De que hablas…
- Primero fui yo sacando tus espinas, y ahora eres tú las que saca las mía…
Ella sonrió era un bonito alago después de todo.
- Bueno tienes razón después de todo, la última vez que hable con él no me contesto algunas preguntas. Aunque claro tampoco era que estaba de un muy agradable humor.
- Y desde cuando estás tú de buen humor…
- Hay cherie no tientes a tu suerte – y la beso
- Mmm, Sesshomaru ...
- Si…
- Prométeme que hablaras con él…
- Está bien – y volvió a besarla
- Sesshomaru, hablar no a gritarle por favor…
- Y desde cuando te importa Naraku Balanchine
- Desde que me he dado cuenta que tenemos muchas cosas en común…
- Así – y alzo una ceja – como cuales si se puede saber
- Los dos estamos luchando para que las personas a las que más amamos dejen las mentiras, los miedos y el dolor atrás.
- Así y se puede saber quiénes son – y la miro con una sonrisa en su rostro.
- Pues Rin y tu Sesshomaru Taisho – y esta vez ella fue la que lo beso.
- Donde estuviste durante todos estos años, cherie
- Jajjaj donde crees formando mis heridas jajajajja – esta vez era una risa tan sutil y hermosa nunca la había escuchado reír así.
- Hay Kagome que ciego fui, como pude ser tan ciego…
- Oye no digas eso, después de todo esa era tu manera de pensar.
- Si una manera fría y vacía, pero que podía hacer me forme esa reputación desde que Lizmarie se fue.
- Y por dentro…- Kagome le miro los ojos.
- Ah… - le tomo una mano-. Por dentro, cherie, quede destrozado. No podía asimilar esta humillación. Mi amigo, mi prometida y mi hermana todos me habían mentido. El único refugio que tenía era este apartamento y mi trabajo. Los siguientes años después de que Rin se marchara los utilice para crearme mi nueva imagen pública, la imagen del casanova arrogante del ser frió y sin corazón El príncipe de hielo o el Demonio blanco así me llamaban hace unos años. No podía dejar que la prensa viera que mi mundo se desmoronaba a mí alrededor.
- Sesshomaru… no imagine que hubieras sufrido tanto.
- No – sonrió él -. Ahora te das cuenta de que intente aferrarme a mi dignidad.
- Es increíble – murmuro admirada -. Nadie pudo adivinarlo. Yo no lo hice. Creía que todo lo que decían los artículos de ti y las fotos que veía era cierto. Por eso al conocerte estaba convencida de que solo querías seducirme.
- Hmmm – los ojos dorados brillaron -. Quería… todavía quiero seducirte, cherié. Pero debo decirte que no he seguido ese juego con las mujeres desde hace cinco años. Por eso paso tanto tiempo en el trabajo. Desde luego, no me han faltado mujeres, pero fueron pocas y siempre muy bien elegidas. Logre que la gente no supiera lo que me había sucedido por dentro. Y sin la menor duda… enamorarme locamente de una belleza llamada Kagome, de pronto me hizo comprender que todo había merecido la pena.
Ella sonrió y lo volvió a besar.
- Te amo mi demonio blanco o debería decirte mi príncipe de hielo…
- Me gusta más príncipe blanco
Ella volvió a reír con esa risa fresca y sutil que hacía muchos años no utilizaba.
- Aún no he terminado de contarle la historia pero si lo deseas la podemos dejar hasta allí y hacer algo más placentero.
Ella lo pensó por un segundo, pero su curiosidad era mucho más grande, además él sabía mucho de ella y ella aun lo estaba conociendo.
- Prefiero que sigas con la historia, además pienso que esta parte que sigue es la más importante.
- Entonces ven cherie… que lo que sigue no es muy agradable.
Tomo su mano y la volvió a conducir así la amplia cama para ambos sentarse.
- Balanchine regreso y por casualidad de la vida Rin regresaba a pasar unos días en Mónaco. Y al primero que encuentra es a Balanchine. Te preguntaras de qué forma lo supe, bueno desde que me había enterado de lo que era Balanchine le puse protección claro una silenciosa protección. Ellos me informaron que ella se había ido con él. Estaba furioso otra vez la rabia me hacía perder la razón. Pero ya no podía hacer nada Rin era adulta y no podía prohibirle alejarse de él. Espere que regresara al apartamento pero ella no regreso. Al parecer se había quedado en el hotel, yo había estado bebiendo desde la tarde así que cuando me lo dijeron fui a buscarla. Esa noche me entere de la triste verdad; Lizmarie, la mujer que pensé que había dejado de amar aún seguía viva en mi corazón y me entere que había muerto. No recuerdo muy bien esa noche ya que cuando Rin me lo dijo quede en shock, no podía creerlo y al escuchar de sus labios quien se lo había dicho y que él era el único que había estado allí con ella, lo odie, odie tanto a ese hombre que alguna vez había llamado amigo. Salí del hotel dispuesto a encararlo quería que me dijera la verdad pero en la situación en la que estaba no podía exigir nada. Lo busque en su apartamento y quise romperle la cara cuando me dijo tan secamente que no podía decirme nada más solo que había muerto y que esa había sido su decisión. Esa noche llore todo lo que no había llorado en tantos años.
Sesshomaru se sentó junto a ella y agarro su cabeza, ella ya no podía soportarlo sabía que era muy duro para él recordar así que lo abrazo sintió como él se aferró a su cuerpo como si ella fuera su salvavidas.
- Lo siento cherie, te he hecho llorar otra vez…
- No importa porque esta vez estas lagrimas son de felicidad, has confiado en mí y me has contado tu pasado aunque sé que es muy doloroso para ti recordarlo- le echo los brazos al cuello y lo besó-. Te amaba antes que me revelaras todo esto, pero debo admitir que mi cariño ha aumentado con cada palabra tuya. ¡Ahora todo tiene sentido! Con razón has sido tan paciente conmigo, siempre has sabido cómo manejar mis emociones.
- Hay cherie, te amo, te amo tanto – agarro su rostro y la beso – es por eso que deseo casarme contigo; ah eso me recuerda que el anillo sigue en mi chaqueta. ¿Dónde está?
- Me lo darás después – dijo ella sonriendo -. Lo que era importante para mí era tu declaración de amor y tu confianza.
- Tiene un hermoso diamante azul, quedara maravilloso en tu dedo.
- Me lo imagino, ven ahora debemos descansar, esta noche a estado llena de muchas emociones para ambos.
Ella lo miro quería saber si había algo más que él quisiera decirle, pero al parecer ella estaba equivocada él sonrió y volvió a abrazarla.
- Si cherie es cierto, esta noche ha habido muchas emociones y confesiones, mañana será un hermoso día, el primero de muchos.
Él volvió a besarla y se acomodaron mejor en la gran cama.
- Aunque no pienses que te dejare volver a tu habitación- ella miro esos brillantes ojos dorados.
- De que hablas….
- Desde esta noche dormirás aquí junto a mí, serás mi esposa así que no pienso alejarme de ti.
- Ella sonrió y el beso su frente.
- Así que seré su prisionera mi Lord…
- Así será My Lady...
- Está bien, gustosamente acepto ser su prisionera…
Él la estrecho más junto a él. Y aunque pareciera mentira los dos se quedaron profundamente dormidos.
Fin del Flashback Kagome.
Ella había creído que él le pediría que pasaran la noche juntos, pero lo único que le había exigido era que se quedara junto a él, estaba tan feliz porque él no solo le había demostrado que la amaba si no que la esperaría el tiempo necesario.
Se había despertado entre sus brazos esa mañana así, que sabía que no había sido un sueño.
Él le coloque el anillo en su dedo apenas se levantó y se dio cuenta que le quedaba perfecto.
Sesshomaru y ella desayunaron temprano y él se fue hacia la oficina. En esos momentos ninguno de los dos cayó en cuenta que Rin no había llegado a casa. Y cuando él salió, fue que recordó a su amiga, fue a buscarla quería darle la noticia pero ella no estaba en su habitación.
Desdés ese momento dejo de pensar en Sesshomaru y se concentró en saber dónde estaba su amiga. Había estado tan preocupada que desde que le había informado a Sesshomaru que Rin no había regresado había dejado de pensar en su felicidad, hasta este momento en donde había vuelto a recordarlo todo y ya que habían encontrado a Rin su felicidad seria completa, bueno casi hasta que Sesshomaru no dejara ese odio irracional por Naraku Balanchine no podía estar tranquila, ella lo ayudaría a superar cualquier cosa. Ella siempre estaría a su lado apoyándolo ya que Lizmarie no sería una sombra de su pasado si no el mejor de los recuerdos de su futuro esposo.
Y con ese pensamiento se fue a ayudar a la Sra. Kaede ha preparar una deliciosa cena.
Continuara….
Gracias a todas por esperar, sé que no tengo perdón por haber demorado tanto, pero bueno ya saben algunos problemas que tuve. Pero bueno aquí está al fin el capítulo; ya la historia está llegando a su fin así que espero actualizar pronto.
Chao cuídense mucho
Ojala que no este muy confuso, aqui esta un poco el pasado de Sesshomaru y Naraku y de su odio, aunque no es odio si no un poco de desconfianza ya que el era su amigo y le mintio en todo. espero que les haya gustado, Review porfa y de nuevo gracias por esperar.
Nos vemos en las estrellas.
