Capítulo XX.
Y llegó el jueves. El Bayern Munich tenía la costumbre de tener sus partidos los jueves por la noche, y en esa ocasión recibirían al equipo de Hamburgo, el único que podría darle guerra seria al equipo capitaneado por Karl Heinz Schneider. Sería un encuentro interesante, Genzo Wakabayashi era quizás el único portero que podría defender su meta de los tiros potentes de los jugadores del Bayern, además de que el Hamburgo era el otro equipo que había llegado invicto hasta el momento. Por su parte, el Bayern Munich era el actual campeón de la Bundesliga y contaba con los mejores jugadores del país y con el campeón goleador de Europa. Lo dicho, sería algo interesante ver el partido.
Lily y Deb estaban ya en el palco reservado para los familiares y esposas de los jugadores, a la espera de que comenzara el partido. Como era la costumbre, Genzo llegaría al estadio en el autobús del equipo, pero según habían dicho que permitirían que Lily bajara al campo por unos cuantos minutos para verlo y desearle buena suerte.
- Cualquiera pensaría que en verdad lo amas.- suspiró Débora, mientras escuchaba a su amiga decir su plan.- Haces demasiado por él.
- Le tengo amor a mi palabra, lo que no es lo mismo.- replicó Lily.- Hago todo esto porque prometí ayudar a Gen, simplemente.
- ¿Gen?.- Deb enarcó las cejas.- ¿Ya lo llamas "Gen"?
- Eso me recomendó el abogado, es más personal.- replicó Lily.- Por la misma razón por la que él va a llamarme Yuri.
- Uhm, ya empiezan a tratarse de tú, ¿cuánto faltará para que se duerman en la misma cama?.- cuestionó Deb.
- No vamos a llegar a eso.- Lily se puso colorada.- Él prometió no ponerme una mano encima...
- No... Te va a poner las dos.- bufó Deb.
Lily ignoró a su amiga; la joven debía estar al pendiente para cuando el asistente del Hamburgo la llamara para llevarla al campo de juego. Era realmente una locura tanto show, pero Lily ya había comprobado que prácticamente todos los ojos del país estaban puestos en ellos. Con lo que le molestaban a la chica las actuaciones y las cámaras... En fin...
Las pantallas de televisión mostraron la llegada de ambos equipos al estadio. Schneider fue el primero en bajar del autobús, en medio de una lluvia de flashes y de gritos de admiradoras.
- Yo si voy a la guerra.- suspiró Débora.- ¡Qué guapos están los alemanes!
- Y que lo digas.- suspiró Lily, deseando hablar con él.- Hubiera preferido casarme con él.
- Pues bota a tu japonés y ve por el alemán.- replicó Deb.- He escuchado que es soltero.
- Uhm.- Lily recordó lo furioso que se había puesto Genzo al verla a ella con Karl y se le esfumaron todas las ganas de ver al alemán.
Después de Schneider bajó Sho y después algunos jugadores más, entre ellos el portero, y casi al final bajó Levin. Lily se dio cuenta de que Débora soltó un suspiro más suave y prolongado al ver al sueco.
- Te gusta.- comentó Lily, como quien no quiere la cosa.
- ¿Quién? ¿Levin?.- Deb se delató al instante.- No, nada que ver.
- ¿Cómo supiste que estaba hablando de Levin?.- Lily puso una sonrisita misteriosa.
- Pues... ¿Quién más?.- Débora se puso nerviosa.- Fue el último en bajar.
- Claro, como digas.- replicó Lily.
Después del Bayern, llegó el equipo del Hamburgo; los jugadores empezaron a bajar del autobús y Lily reconoció a casi todos. Ya al final, apareció Genzo, vestido con el traje deportivo de su equipo, el cual era de color negro con detalles en verde. El joven portero se veía muy apuesto y muy seguro de sí mismo, y Lily muy a su pesar, se impresionó mucho al verlo.
- Cierra la boca, que se te van a meter las moscas.- gruñó Débora.- Vaya que babeas por ese tipo.
- No babeo por él.- Lily se ruborizó un poco.- Estás loca.
- Dime lo que quieras, pero él te empieza a atraer.- Débora sacó una lima de uñas de quien sabe donde y empezó a usarla.- Mala elección, bien que sabes que él no te quiere, nunca te quiso, jamás te va a querer y en cuanto le cumplas con lo que quiere, te va a botar.
- Dime lo que quieras.- gruñó Lily.- Pero Gen no me atrae.
Pasaron algunos minutos antes de que los jugadores salieran al campo; fue entonces cuando el asistente del Hamburgo le hizo una señal a Lily y ella se puso de pie, pidiéndole a Deb que la esperara ahí. Débora vio cuando su amiga apareció en el campo y se acercó a Genzo, el cual pareció esbozar una sonrisa genuina al ver a Lily. Muy poca gente alcanzó a escuchar lo que la pareja se dijo, pero los que los oyeron habrían de repetir sus palabras después ante los medios:
- Me alegra que estés aquí.- dijo Genzo.
- No me lo hubiera perdido por nada.- dijo Lily, acercándose a él.- Quiero que te lleves esto para la suerte.
Fue una imagen que le dio la vuelta al país (yaaaa): Lily se puso de puntillas y besó a Genzo en la mejilla, al tiempo que él sonreía. Fue un acto tan natural que nadie dudó que había amor puro en ese simple gesto. Genzo entonces se separó de Lily y se alejó en dirección a media cancha. Lily regresó entonces a su asiento, en donde Deb la estaba esperando con una sonrisa de burla.
- O eres muy buena actriz.- dijo ella.- O ya te empezaste a enamorar.
- Cállate, ya te dije que solo es por el trato.- replicó Lily, evitando la mirada de la chica.
- Sí, claro.- replicó Deb.- Ese cuento no se lo traga ni tu perro.
Lily prefirió evitar la voz de su corazón que le decía que su amiga tenía razón y prefirió concentrarse en el partido.
Escondido entre las sombras, Leonardo había observado todo el teatrito. Él conocía lo suficiente a su hermana como para saber que ella estaba fingiendo, su sonrisa y su postura habían sido algo forzadas aunque el beso se vio de lo más natural. Schneider pasaba su mirada de Genzo y Lily a Leonardo y se preguntó cuánto tiempo aguantaría este último antes de revelar su identidad. Sin embargo, lo que más le llamaba la atención al alemán en esos momentos era el hecho de que en esa ocasión, la mirada que le dirigía Lily a Genzo era muy diferente a la que él le había visto en la mansión.
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Akira Wakabayashi observaba el partido por televisión en compañía de su esposa. Hana y Eriko se habían marchado con todos sus hermanos a ver el partido en el estadio, de manera que los esposos estaban relativamente en calma.
Akira estaba preocupado por Genzo y no era para menos; en la última semana se había soltado la bomba y ya el país se había enterado de que el más famoso portero del país había violado a una chica japonesa. Akira había intentado comunicarse con su hijo, pero evidentemente habían bloqueado todas sus líneas telefónicas para evitar el ataque los periodistas, de manera que no le quedó más remedio que declarar ante los noticieros que quisieron entrevistarlo. Akira había dicho que él estaba seguro que su hijo no había violado a nadie y que eso muy seguramente era provocado por una fan desilusionada por la boda reciente de Genzo. Lo que Akira no sabía era el por qué Genzo se había empeñado en ocultarle ese hecho.
- Quizás no quiso causarte molestias, dada la operación.- opinó Kana.- Además, él ya es un adulto y sabrá manejar sus problemas solo.
- Pero yo podría ayudarlo.- replicó Akira.
- ¿Y para qué?.- cuestionó Kana.- Hubiera sido peor, que el padre llegara a encubrir el problema del hijo.
- ¿Y si esto se relaciona con el doctor Del Valle y su hija?.- cuestionó Akira.- ¿Y si la demanda es cierta y Genzo se casó para ocultar las apariencias?
- ¿Y si así fuera, qué?.- suspiró Kana.- Aunque no me gusta pensar que un hijo mío sea capaz de eso, es problema de Genzo y no nuestro. Déjalo que arregle sus problemas como pueda.
Akira ya no había dicho nada, pero seguía preocupado por Genzo. Y sin embargo, las dudas de Akira comenzaron a disiparse cuando Lily comenzó a aparecer en público acompañando a Genzo como una fiel y amante esposa. Akira y Kana no pudieron evitar sonreír cuando vieron a Lily darle a Genzo el beso en la mejilla antes del encuentro.
- Creo que me preocupo por nada.- opinó Akira.- Es obvio que ella lo ama.
- Sí, y él la debe amar también.- asintió Kana.
- Genzo tiene mucha suerte por haberse encontrado con alguien como la doctora Del Valle.- dijo Akira.
Claro, era muy pronto para opinar, pero lo pronto únicamente podrían disfrutar del partido.
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Yuki estaba que se la llevaba el tren. En vez de separarlos, el escándalo de la demanda parecía haber unido más a Genzo con esa... Tipa. Todos los periódicos decían que no era nada nuevo el que un famoso se la pasara violando chicas indefensas, de hecho casi todos se compadecían de Yuki, pero al mismo tiempo admiraban la lealtad que la señora Wakabayashi parecía demostrar por su esposo, cosa que estaba haciendo que Wakabayashi ganara puntos por parte del público.
- No sé de qué te preocupas, la decisión la va a dar un juez.- opinó uno de los hermanos de Yuki.
- Sí, pero el juez es también un ser humano que puede ser cautivado por tanta porquería.- Yuki gruñó al ver la escena del beso de la suerte.- ¡Es una maldita perr...!
- Es fotogénica.- comentó el segundo hermano de Yuki, mirando una fotografía del periódico.- Y muy linda.
- ¿De parte de quién estás?.- preguntó Yuki, enojada.
- Lo siento.- se disculpó el muchacho.
El padre de Yuki miraba atentamente la televisión. Él estaba seguro de que Wakabayashi se había casado por conveniencia, pero si la esposa seguía actuando de esa manera tan ejemplar, las posibilidades de que ganaran eran casi nulas.
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Eriko, Taro, Hana, Kenji, Vicky, Touya y Hotaru estaban sentados en el mismo palco en donde estaban Lily y Débora, pero unos cuantos asientos atrás. Después de un rato de comenzado el partido llegó Marlene, un tanto agitada pero contenta de estar presente.
- Kaltz me reservó un lugar.- comentó ella.
- ¿Él es tu esposo?.- preguntó Débora, ingenuamente.
- ¿Qué? ¿Quién?.- Marlene se puso colorada.- ¿Kaltz? ¡No, como crees!
- Entonces es tu novio.- adivinó Lily.
- No, nada que ver.- Marlene se puso más nerviosa todavía.- Solo somos... Amigos...
- Ah, claro.- Lily no se tragó el cuento.- Perdona, es que como siempre están juntos...
Marlene ya no supo qué responder y prefirió fingir que se concentraba en el partido. Al poco rato llegó Marie Schneider, la cual era muy buena amiga de Marlene, y la brasileña hizo las correspondientes presentaciones. Detrás de ellas, el clan Wakabayashi cuchicheaba y susurraba.
- Bonito espectáculo, casi me convencen.- dijo Eriko, refiriéndose a Lily y a Genzo.
- Fue bastante motivo.- opinó Misaki.
- Yo opino que fue bastante real.- comentó Hana.- Hacen una linda pareja.
- No me parece correcto que estemos hablando de Genzo y su esposa, estando sentados tan cerca de ella.- dijo Touya.
- Bah, si a ti también te interesa el chisme.- replicó Eriko.
- No hay ningún chisme aquí, excepto que Genzo esté acusado de violación.- replicó Kenji.- Y creo que eso más bien fue por envidia que por otra cosa.
- Eso vas a pensar porque es tu hermano.- dijo Vicky.- A mí en lo personal, me da lo mismo, me maravilla estar en un partido de sóccer, tenía siglos de no salir.
- Bonita manera de cambiar el tema.- sonrió Hotaru.
La verdad, el clan estaba intrigado, pero nadie se atrevería a bajar a preguntarle a la joven que estaba sentada unos cuantos asientos abajo y que seguía el partido muy atenta.
Comentando muy brevemente el partido, en el primer tiempo Schneider intentó atacar la portería de Wakabayashi, pero a éste no le costó ningún trabajo el detener los disparos del alemán.
- ¡Bien hecho, Gen!.- Lily se ponía de pie y gritaba cuando la situación lo ameritaba.
- Yaaa, me la voy a creer.- gruñó Débora.
- Es buen portero, no lo puedes negar.- replicó Lily.
- Y es muy guapo, además.- añadió Marie.
Lily miró con desconcierto a Marie, pero ésta inmediatamente levantó las manos para defenderse.
- Solo opinaba, se que es tu esposo y además yo estoy comprometida.- dijo Marie.
Después de detener el primer ataque importante de Schneider, Genzo realizó un largo despeje a Kaltz, el cual aprovechó el desconcierto general y metió el primer gol del partido, dejando a más de uno boquiabierto.
- ¡Ése es mi Kaltz!.- gritó Marlene, emocionada.
- Y dices que no es tu novio.- se carcajeó Lily.
- Bah, si bien que le encanta.- replicó Marie.- Y yo debería de estar enojada, yo apoyo a los contrarios.
Levin, Sho y Schneider continuaron intentando atacar al Hamburgo para conseguir el empate, pero Wakabayashi detenía cada uno de los tiros. Débora inconscientemente se emocionaba cada vez que Levin tocaba el balón y Marlene gritaba por Kaltz y Marie apoyaba obviamente a Kaltz. Lily, sin darse cuenta, contenía el aliento cada vez que Genzo detenía el balón. El primer tiempo terminó con el Hamburgo a la cabeza por un gol. Débora no resistió la tentación de hacer un comentario sarcástico.
- Tu "beso de la victoria" lo está ayudando.- se mofó la chica.
- Bah, fue solo algo estratégico.- replicó Lily.- Se lo copié a Sanae Ozhora, solo que ella se lo dio a su esposo en los labios.
- ¿Y por qué tu besaste a Genzo en la mejilla?.- preguntó Marie.
- Ahm, pues no sé... Fue algo que me nació hacer... .- respondió Lily.
El segundo tiempo se inició y entonces Schneider, en una excelente jugada en donde se desmarcó de Kaltz, consiguió anotarle al SGGK. Lily pensó que, conociendo a Genzo, éste se enojaría, pero por el contrario el portero se notaba más entusiasta y alegre. El entrenador del Hamburgo, sin embargo, no quiso arriesgarse y optó por cambiar a jugadores que replegaran al equipo en la defensa. Sin embargo, en alguna jugada sucia Karl golpeó a Kaltz en la cara y éste, fuera de sí, pateó al capitán por detrás lo que le ameritó la expulsión del partido.
- No puede ser.- murmuró Marie.
- Kaltz... .- murmuró Marlene.- ¿Por qué lo hiciste?
Genzo no quiso perder la esperanza, impulsado por una fuerza que lo conminaba a seguir luchando; el portero desobedeció las órdenes e intentó cobrar un tiro libre que se cobró a favor del Hamburgo por una falta hecha contra el capitán. Wakabayashi hizo un excelente disparo, el cual desafortunadamente fue desviado y el balón cayó a los pies de Schneider, el cual se lanzó a la portería contraria aprovechando que Genzo estaba muy lejos de ella. Wakabayashi hizo todo lo posible por volver, pero desgraciadamente Karl consiguió anotar el gol que le daría la victoria al equipo de casa. Marie, al igual que el resto de los aficionados, estaba eufórica; Débora parecía neutral, aunque Lily y Marlene estaban tristes por la derrota.
Lily se sorprendió al darse cuenta de que su sentimiento de tristeza por Genzo era genuino. Ella lo había visto jugar por primera vez en vivo y a todo color y se dio cuenta de que amaba con todo su corazón al sóccer y que le ponía mucha pasión a aquello a lo que había decidido dedicarle su vida, por lo que la chica sentía tristeza por el hecho de que Genzo hubiera perdido el encuentro; realmente merecía ganar el partido. Lily se dio cuenta que, a pesar de todo, Genzo tenía un corazón bueno, que por algún motivo se empeñaba en ocultar...
Notas:
- Olvidé decir que Jack Bauer es el protagonista de la serie de acción "24". Y bueno, el partido está más o menos basado en el partido entre el Hamburgo y el Bayern Munich que sí ocurrió en el manga.
