La anteúltima fase de la pelea contra La Secta da inicio, y las cosas no parecen dejar de estar complicadas de momento, lo que si veremos en cambio, es un reencuentro muy esperado, pero que seguramente no será lo que muchos pensaban que pasaría. Por cierto, en cuanto a la curiosidad numérica sobre el orden de Wus que menciona Raimundo, ya no conservo las listas de que Wus poseía cada bando en este momento exacto del fic, ya que hace años que las borre (solo las usaba para manejarme yo con las cosas), pero es totalmente al azar el hecho de cómo terminaron viéndose divididos, diversión al máximo con el fic, XD.

Por cierto, el Wu que se activa en Destino capitulo 15 (el del Chameleon Bot 3.0 en primera persona), es la Flauta Nonchoku, que permite dormir a cualquiera, listo, tema resuelto.

Disclaimer: Los personajes de Duelo Xiaolin no me pertenecen.

Raimundo y Kimiko estaban frente a frente, no se habían visto en varios meses, pero no importaba, era fácil reconocerse.

Sus corazones empezaron a latir rápidamente, y entonces, Raimundo la beso.

Duelo Xiaolin, El juego de la vida, 6ta fase: "El ángel de la muerte" capitulo 21: "El comienzo".

El beso se prolongo y Kimiko tenía los ojos abiertos cuando separo a Raimundo.

"Perdona, fue solo la emoción", fue todo lo que dijo Raimundo.

"No, lo entiendo, es solo que…", Kimiko duda antes de hablar, "nunca llegamos a ninguna conclusión sobre nosotros luego de… de todo".

"Creo que será mejor que nos pongamos al tanto, ha sido mucho tiempo".

"Empieza tu, me vendría bien una historia feliz luego de todo lo que me paso".

"Como si lo fuera, ¿supongo que ya conoces a La Secta?".

"Si, me he encontrado con algunos de ellos, 7 para ser exactos".

"Parece que el suertudo fui yo, solo me encontré con uno, aunque nos causo unos cuantos problemas, no lo niego".

"¿Y Clyde?".

La pregunta pareció tocar una vena sensible en el chico brasilero, y tardo en responder.

"No está…conmigo".

"No me digas que…", empezó Kim, temiendo lo peor.

"No, está vivo, no te preocupes, es solo que…".

Los recuerdos de los últimos días de Raimundo arriban a su mente, Clyde recién había salido del hospital, y no le había dicho ni una palabra.

"Clyde, ¿te sucede algo?", intento preguntarle Rai.

"Aléjate", fue su única respuesta.

"Clyde, no te entiendo".

"Dije que te alejes, no quiero estar cerca de ti nunca más".

"Pero…, ya vencimos a Andy, todo está bien".

"No, no lo está, se lo que paso", Clyde parecía sufrir a medida que hablaba, "se en lo que me transforme, ese monstruo de piedra, yo destruí todo Texas, mi familia entera estaba ahí, todo lo que quería, millones de inocentes muertos por mi culpa".

Raimundo intento colocar su brazo en el hombro de Clyde.

Por un segundo Clyde transformo su brazo en piedra y de un golpe estrello a Raimundo contra un muro.

"Todo es por culpa de los malditos Wus", empezó a llorar Clyde de rabia, "si no hubieran existido, La Secta no nos perseguiría, Ashley, Jessie, mi familia, todos estarían vivos, todo es por culpa de Dashi".

"Al menos quédate el puño de Tebigong", intento insistir Raimundo, preocupado por su compañero.

"Quédatelo tu, no lo necesito, como si mi vida valiera algo ahora".

"Fue la última vez que lo vi", termino de contar Raimundo, "no supe que mas decirle tras escuchar eso, luego de eso obtuve este Wu, La lámpara de Cruz, permite saber las verdaderas intenciones de alguien", intento sonreír levemente, "no sabes lo que quieren varios presidentes, y además recupere el Ratón Hodoku, no niego que costo, fue por ese tiempo que oí la leyenda del ángel de la muerte, y me pareció que sería interesante saber algo acerca de eso, tal vez podría ser útil para la batalla, por cierto", agrego, "me entere de que tu y Omi son criminales buscados".

"Oh, por dios, que vergüenza, no hables de eso, por favor", dijo Kim, también intentando bajarle tensión a la charla.

"Los famosos superhéroes de La Secta pelean contra los misteriosos criminales que destruyeron Shinjuku", dice con humor Raimundo, "¿sabías que los culparon por lo que Clyde hizo en Texas?".

"No me sorprende".

"Y si, te lo digo, además se está hablando en todos lados de lo que paso hace poco en Estados Unidos, nadie entiende nada, pero aparecieron un montón de cuerpos en medio de unos escombros".

"Una larga historia para contarla ahora".

"¿Tienes otra cosa que hacer acaso?".

Mientras, a muchos kilómetros de distancia.

"Sani, ¿por qué quieres ir a Europa?", pregunta Stella sin comprender, "dos de los monjes Xiaolin siguen en este país, además no son los únicos objetivos que quedan con vida en la zona".

"Es igual", dice Sani sin emoción, ya no parece la misma persona alegre de antes, "quiero acabar con esa chica japonesa, se que sabe algo".

"Claro, claro, agárrate de la paranoia", Stella ya no disfruta de la situación, "sabes, el orden de jerarquía era Nupao, Kzhiitho, Gabo, Pascua y Joubert, pero medio que ninguno de ellos está vivo, y como Andy no se ha reportado daré por hecho que también ha ido por el mismo camino, así que creo que yo mando aquí, y tu eres mi única subordinada".

"No esperes que te haga caso".

"Sani, tienes que aceptarlo, el no va a volver".

"Lo acepto", grita Sani, "pero no me hace bien, matar a todos, si lo hará".

Sani desaparece al usar la súper velocidad.

"IDIOTA, me dejaste abandonada en medio de la nada", grita Stella, sabiendo que no será escuchada, entonces saca un mísero billete de uno de sus bolsillos, "es todo lo que me queda, Nupao tenía nuestro dinero, maldición, te podrías haber muerto de un disparo o algo, pero no, te prendiste fuego con todo lo que teníamos, ni para morirte sirves, ¿será tan difícil colarse en un barco?".

"¿Notaste que tenemos 45 Wus, y La Secta tiene 45 Wus también?", pregunta Raimundo curioso.

"No sé a qué viene", dice Kim sin emoción, luego de contar lo que le paso en todo este tiempo, ha perdido las ganas de seguir conversando.

"A nada, ¿sabes quién mato a Doyo?".

"No, no vi una herida así antes, Sani no pudo haber sido y por lo que se Nupao y Pascua estaban ocupados, así que debe haber sido Stella".

"¿Probaste usar la Invocación Lel con Tubimura, Germain, Jack u Omi?".

"No puede traer a nadie a más de 100 metros, así que es totalmente inservible".

"¿Crees que estén vivos?".

"No sé qué pensar, aunque en el caso de Jack no es que me importe tanto".

"Hey, tu nunca decías cosas así", se sorprende Raimundo.

"Pues las cosas no son las mismas ahora", dice Kimiko con una mezcla de furia y tristeza, "no sé qué piensas tú pero yo no estoy demasiado feliz con lo que nos ha estado pasando desde que nos dividimos en grupos".

"Kim, ¿qué te paso?".

"¿Qué que me paso? que mientras estabas tan campante peleando contra uno solo yo tenía 7 locos corriéndome, y tuve que matar a uno, ¿no lo entiendes?, mis manos están manchadas de sangre de otro ser humano, y no importa lo que haga, nunca, pero NUNCA volveré a ser feliz de nuevo, mate a alguien, Rai, y no me importa si estaba loco o no, era una vida, una vida humana".

"Yo…, no lo sabía".

"Obvio que no lo sabías".

"Pensé que si estabas con Omi ibas a estar más segura que conmigo", se entristece Raimundo, "veo que me equivoque".

"Me da igual, haz lo que quieras", dice Kimiko preparándose para ingresar al curioso y ostentoso templo.

"Espera…".

"La chica te dijo que la dejes", dice una anciana que se encuentra allí.

"¿Quién es usted?".

"Te sugeriría que me respetes, esto es territorio sagrado".

"Mire, anciana, no quiero sonar fuera de lugar pero…".

La anciana golpea a Raimundo con un bastón sin que este pueda siquiera razonar un movimiento para esquivarlo.

"¿Qué anciana?", pregunta la mujer enojada, "soy la prestigiosa Evelyn Ariadna, sacerdotisa del Ángel de la muerte, y no soy una anciana".

"¿Ángel de la muerte?", se sorprende Raimundo, "¿qué sabe de eso?".

"Todo, tal vez, o tal vez nada", dice enigmáticamente, "si me vences tal vez te lo diga, tal vez".

"Juego de niños", se jacta Raimundo.

Raimundo pega una patada pero Evelyn Ariadna la esquiva sin problemas y con el bastón corre la pierna de Raimundo que cae por la escalera.

"Mucho ruido y pocas nueces", se burla la anciana, aunque con mucho respeto.

"Vortex de viento", grita Raimundo, que ya no va a confiarse de nuevo.

La ráfaga va hacia Evelyn que levanta la mano y la frena.

"Eres fuerte", dice la mujer, "y puede que seas el Elegido que aun no ha llegado, ven, entra, te esperábamos, y a ti también", finaliza, dirigiéndose a Kim.

Kimiko y Raimundo siguieron a Evelyn a través de la puerta gigantesca del templo y esta se cerró detrás de ellos.

Continuara…