Hola a todos! Gracias por leer el fic que ya esta llegando a la recta final. Aqui veremos otra final noticia para Dean, no solo tiene que soportar ver a Cas con Meg, alimentar a Benny, a los angeles, ahora tambien debe aceptar la decision de su hermano menor.
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Dean se despertó con un pequeño gruñido, tenía al vampiro pego a su cuello, tomando sangre como si la vida se le fuera en ello. Resistió lo mejor que pudo y esperó a que terminara de calmar su sed. Nuevamente, las manos del vampiro comenzaron a acariciarlo bajo la camiseta, Dean cerró los ojos despacio cuando un dolor punzante se origino en su cuello. Abrió los ojos para fijarlos en Castiel, este había apartado a Benny sin ninguna delicadeza.
-¿Qué haces aquí, Castiel?- preguntó el cazador mientras se levantaba.
-Sam dijo que viniera a buscarte-
-Ya has cumplido, ahora vete- el ángel lo observó igual de enojado y desapareció de la habitación.
-Nunca había visto a un ángel celoso- dijo Benny.
-¿Celoso? Castiel tiene a su noviecita para satisfacerlo-
-¿Entonces qué fue lo de ahora?-
-Me odia, no soporta verme y a ti tampoco, solo ignóralo y estará bien-
-¿Eso te funciona?- Dean lo miro unos segundos y bajo la vista.
-No quiero hablar de eso-
-Bien- se acercó para inclinarse junto a Dean y lamer su cuello despacio. El cazador se estremeció despacio- Tenias sangre-
Luego de tomar sus cosas, fueron al cuarto de Sam, este miro fijamente al vampiro, sin ocultar la rabia que sentía contra él. Castiel hizo lo mismo.
-¿Podemos dejar las miraditas de odio para después?- dijo Dean enojado- Les recuerdo que tenemos que encontrar a Crowley antes de que abra la maldita jaula de Lucifer-
-Y así te podrás acostar con ese vampiro cuando terminemos- dijo Castiel observándolo con odio. Sam abrió la boca en un gesto de sorpresa.
-¿Qué?... No… Dean… ¿te estás… estás…?-
-No tiene nada de malo- dijo Meg divertida- Dean puede follarse a quien quiera- el cazador golpeo la mesa enojado.
-Una palabra más y te matare-
-No la tocaras- dijo Castiel dando un paso hacia adelante
-Entonces controla a tu noviecita o colócale un bozal-
-Chicos- dijo Balthazar moviendo las manos para llamar la atención- Luego podremos hacer una terapia familiar pero tenemos cosas más importantes ahora-
-Esto no funcionara- dijo Castiel- Hay que matar al vampiro y luego vamos por Crowley-
-Inténtalo y freiré tu trasero con aceite sagrado- dijo Dean amenazante.
-Solo eres un humano, puedo chasquear mis dedos y te mataría. Así como te traje del infierno-
-Puedo regresarte, pensé que ya habías dejado esa amenaza- se acercó a Castiel para quedar a centímetros de su rostro- Inténtalo si puedes, angelito-
-Por favor, vamos a calmarnos- insistió Balthazar- Tenemos que detener a Crowley-
-No hare equipo con ese vampiro- dijo Castiel enojado, Dean sonrió.
-No te preocupes, no te necesitamos para esto, ve a esconderte con papi-
Castiel lo miro enojado y le dio un fuerte golpe en la mejilla. Dean respondió a sus golpes y ambos comenzaron a pelear. Balthazar tomó la mano de Sam para atraerlo a su lado y evitar que Castiel lo golpeara. El cazador se abalanzó sobre el ángel y ambos cayeron a un lado de la cama. Balthazar los miro enojado y los aventó a ambos contra la pared, inmovilizándolos por completo.
-He dicho que basta, mira cazador, me importa una mierda que estés acostándote con ese vampiro, me importa una mierda lo que hagas con tu vida pero no voy a permitir que por tu culpa fallemos en esto- dirigió la mirada a su hermano- Y tu Cassie, más vale que controles tus celos y te centres, una escena más como esta y te juro por nuestro Padre que te enviare de regresó al cielo ahora mismo- ambos lo miraron conteniendo su rabia- Ahora se comportaran como adultos y harán una tregua mientras arreglamos esto, ¿Quedo claro?- ninguno respondió- ¡¿Quedo claro?!-
-Sí- dijeron ambos mirándose fijamente.
-Muy bien- los libero de su poder suspirando- Maldición, ya no estoy en edad para ser niñera de nadie- Sam sonrió palmeándole el hombro.
-Gracias Balthy-
-De nada Sammy-
-Fantástico- dijo Dean caminando hacia ellos- Ahora mi hermano se está tirando a un ángel-
-Dean- espeto Sam enojado.
-¿Acaso es mentira?- pregunto arqueando una ceja- Como sea, es mejor que veamos que hacer-
Estuvieron conversando durante algunas horas, sobre cómo sería la mejor manera de atrapar a Crowley, estaba claro que tendría una escolta muy grande y estaría preparado para combatir a los ángeles. No tenían una manera efectiva de hacerse cargo de todos los demonios que podría haber y conociendo a Crowley, era probable que también estuvieran los ángeles. Sam suspiró resignado.
-Tenemos otra opción- Dean lo observó y negó despacio.
-No Sammy, eso sí que no-
-Es nuestra única opción Dean, entre más poder tengamos a nuestro favor, será más sencillo llegar hasta Crowley-
-¡Ni de broma lo harás!- grito el mayor.
-¿De qué hablan?- pregunto Balthazar cansado de los gritos.
-Sam quiere recurrir a la sangre de demonio-
-Es peligroso- dijo Castiel- La última vez… no termino bien-
-Lo sé Cas pero ahora es necesario, cuando acabemos… tendré que desintoxicarme de nuevo-
-No Sam-
-No tienes derecho a prohibirme nada Dean, tu nunca me escuchas ¿Por qué debo hacerlo yo ahora?-
-Es una estupidez-
-Fue mi culpa que Lucifer saliera de su jaula, es mi responsabilidad asegurarme que permanezca ahí-
-Pero Sam-
-Ya lo decidí, Balthazar acompáñame, necesitaremos algunos demonios-
-Claro-
-Sam-
-Asegúrate de avisarle a esos demonios lo que tienen que hacer, Meg- dijo Sam hiendo hacia la puerta-
-No Sam- Dean lo detuvo por el brazo preocupado- Escucha, sé que no he hecho las cosas bien últimamente, no tengo ningún derecho a decirte que hacer pero por favor, no quiero pasar por lo mismo de nuevo- el menor lo observó- No hay cuarto del pánico ahora, tendré que encerrarte en la cabaña de Bobby…-
-Soy yo quien debe soportar el dolor y las alucinaciones, no tu-
-¿Y crees que no me duele verte así? La última vez que bebiste… ¿Recuerdas como acabamos? Me diste una paliza y luego te fuiste con Ruby-
-Ruby no está-
-¿Y si no quieres detenerte?-
-Tú mismo lo dijiste Dean, no tienes derecho a decirme nada, es mi decisión-
-Sam- lo sostuvo con fuerza del brazo- Una vez que comiences no podrás parar, no habrá marcha atrás-
-Lo sé- Se liberó del agarre de Dean para abrir la puerta-No tenemos otra opción-
Sam se marchó de la habitación resignado. Dean apretó el puño frustrado, nuevamente tendría que ver como su hermano era consumido por la sangre de demonio. Era necesario detener a Crowley pero no quería hacerlo a costa del sufrimiento de Sam. Detuvo a Balthazar antes de que siguiera a su hermano.
-Dean- dijo el ángel suspirando.
-Sé que hay algo entre tú y mi hermano, si realmente te importa, no lo dejaras hacer esta locura, si bebe esa sangre… no habrá vuelta atrás, Balthazar, si Sammy te importa un poco, evitaras que cometa esa estupidez-
-Él ya lo decidió- respondió el ángel liberándose- Sammy tiene razón, es la única opción para detener todo esto- el ángel se marcho cerrando la puerta. Dean golpeo la mesa enojado.
-Mierda…-
Comenzó a dar vueltas por la habitación sin saber qué hacer. Sam iba a cometer un grave error pero no tenia forma de hacerlo razonar. La idea de perder a su hermano de nuevo lo atemorizó. Meg lo miraba sonriendo, era divertido ver tan frustrado al cazador.
-No será algo irreversible, basta con que Sam se desintoxique y ya- dijo el demonio.
-Tú no entiendes, la última vez que mi hermano bebió esa sangre de demonio se volvió un imbécil, la última vez que la bebió… ¡Acabo en la maldita jaula de Lucifer!-
-Pero ya regresó- respondió sonriendo.
-Mantén la boca cerrada o te matare aquí mismo-
Dean salió del hotel muy enojado, se subió a su auto y condujo sin importar donde, necesitaba pensar y no había nada mejor que hacerlo mientras conducía a su amado Impala. Salió de los límites urbanos cuando una figura apareció en medio de la carretera, dobló rápidamente estrellándose contra un árbol. Abrió los ojos despacio y bajo del auto adolorido, se había golpeado la cabeza con el volante. Alzó la vista y reconoció una figura femenina antes de desmayarse.
Cuando volvió a abrir los ojos, estaba sobre una cama, recordaba haberse estrellado contra un árbol pero atribuía el haberse desmayado a toda la sangre que Benny tomó de él.
-Al fin despiertas- Dean se giro al lugar de donde provenía la voz y distinguió a la mujer que se le atravesó en la carretera. Busco el cuchillo que llevaba en caso de que algo ocurriera pero no estaba- Tranquilo, no pienso hacerte nada, aun-
-¿Qué quieres, Barael?-
-He oído lo que harán, detener a Crowley y evitar el apocalipsis, de nuevo-
-¿Vienes a detenernos?-
-No, quiero proponerte una pequeña alianza, el apocalipsis sería lindo pero mis órdenes son llevar a Castiel de nuevo al cielo para que reciba su castigo-
-Como si fuera a permitir que hicieras eso- respondió el cazador serio.
-El trato es el siguiente, te ayudare con los demonios que escoltan a Crowley- el cazador la observó- Y cambio, tú te entregaras a nosotros-
-¿Qué?-
-Sé que serás el cebo perfecto para atraer a Castiel-
-No hare eso, además pierden el tiempo, Castiel está con esa demonio-
-¿Aceptas o no?-
-No, la última vez que me alié con ángeles, acabe encerrado en Banana Ice, con mi hermano intoxicado en sangre de demonio y rompiendo el último sello-
-Pues ahora acabaras con tu hermanito intoxicado de nuevo, con Crowley trayendo a Lucifer y Miguel de regreso, con el apocalipsis encima-
-No, siempre hay una trampa en esto-
-Ninguna, míralo de esta forma, si tienes mi ayuda, tu hermanito no tendrá que beber esa sangre de demonio- Dean bajo la vista- Piénsalo y llámame cuando lo decidas-
Colocó sus dedos en la frente de Dean y este apareció en su Impala, a las fueras de la ciudad. Se quedó pensando unos minutos y luego condujo de regreso hasta el hotel. Quizás no era mala idea contar algo de ayuda celestial extra pero no le gusto para nada lo que le pedía. Estaba dispuesto a entregarse pero ellos querían llegar a Castiel, si se aseguraba de hacer que lo odiara, entonces Barael fallaría en sus planes, aunque probablemente lo matarían si no funcionaba como cebo. Se detuvo en la entrada del hotel suspirando.
-Es la única opción-
Entró en silencio, aguardando el regreso de Sam. Meg ya había regresado, estaba jugando con un cuchillo mientras miraba a Benny. Dean se percató que había sangre en sus dedos y el vampiro no apartaba la mirada. Castiel estaba mirando listo para intervenir si era necesario. El cazador frunció el ceño y tomó la mano de Meg con fuerza. Estaba sobrepasado con todo lo que ocurría y ahora esos dos querían hacer que Benny perdiera el control para justificar matarlo.
-¿Se puede saber que mierda hace la parejita feliz?- Meg sonrió.
-Nada- dijo con inocencia.
-Ya me estoy cansando de ti y- sintió una mano en su hombro y se volteo para ver a Benny.
-Déjala amigo, ya oíste a ese ángel, no quiere peleas hasta que acabe lo de Crowley-
-Pero Benny-
-Déjalo- Dean la soltó para luego voltearse al vampiro, Castiel lo sostuvo por el brazo izquierdo.
-No lo hagas-
-Suéltame Castiel-
-Cada vez necesitara más sangre, mucha más de la que puedes darle-
-Benny estaba bien, hasta que tu noviecita lo provocó y tú también-
-No estás entendiendo-
-Suéltame, no me interesa lo que digas, yo hare lo que quiera ¿Te quedo claro, Castiel?- Dean se libero de su agarre- No tienes derecho a pedirme algo, porque no nos haces un favor y regresas al cielo, de paso te puedes llevar a tu noviecita también-
El ángel lo desafío con la mirada y Dean se fue hacia la habitación con Benny. El vampiro se quedó de pie junto a la puerta sin quitarle la mirada de encima. Dean tomó el cuchillo que ocultó bajo el colchón y se quitó la camisa que usaba para hacerse un corte en el cuello y otros pequeños en el pecho. Benny se lamio los labios despacio.
-¿Te quedaras ahí o vendrás conmigo?-
Castiel estaba observando por el pasillo que se fue Dean hacia la habitación. Meg le dio una palmadita en el hombro y el ángel fue hacia el cuarto deteniéndose en la entrada. Benny estaba sobre el cazador mientras mordía su cuello con fuerza y sus manos se paseaban inquietas por la cintura del cazador. Dean le abría la camisa al vampiro y gimió cuando Benny se separo de su cuello. Castiel frunció el ceño observando la escena, Dean tomó al vampiro por las mejillas para besarlo.
El ángel regresó junto con Meg, sentía algo extraño en su pecho, le dolía mucho y se sentía muy triste, la rabia había dado paso a otra cosa, a algo mucho peor y que lo hacía sentirse horrible. Meg lo tomó por los hombros para recostarlo en el sillón. Comenzó a gritar para llamar al cazador, luego de unos segundos, este apareció en el pasillo en compañía de Benny. En cuanto vio a Castiel sobre el sillón se acercó corriendo.
-¿Qué ocurre?-
-No lo sé- dijo Meg- De repente se desmorono-
-Hey Castiel- se arrodilló junto al ángel para tomarlo por los hombros y se inclino para quedar a centímetros de su cara- Cas, ¿Estás bien? ¿Qué te duele?-
En cosa de segundos el cazador fue arrojado contra la pared cercana, vio desde el suelo como el ángel se incorporaba algo agitado y lo observaba con odio.
-No me toques… me das asco-
Dean se levantó sin apartar la mirada del ángel, se sentía muy enojado por lo que acaba de decir. Se acercó amenazante al ángel.
-Si tanto odias estar aquí, entonces vete de una vez. Ni de broma te tocaría, mírate, eres patético, ya ni siquiera sé si eres un ángel o un humano. Así no nos servirás-
El ángel apareció frente al cazador y ambos comenzaron a pelear, Dean se abalanzó sobre él y ambos rompieron el cristal de la ventana que daba a la calle. Meg marcó un número y espero a que respondieran.
-Sam, tenemos un problema aquí, manda a Balthazar antes de que Clarence mate a Dean-
