Disclaimer: Los Personajes aquí mencionados pertenecen a E.L. James, solo algunos son producto de mi imaginación
¡Feliz Lectura!
CAPITULO XXI: ESCANDALO
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¡BRITTANY! ¡ALEX! Los gritos se escuchaban por todo el lugar, la ira y la desesperación corrían por sus venas
— ¿Si Jefe? ¿En qué puedo servirle?— sin mencionar palabra le entregó el tablet al miembro de su equipo de informática, quién no pudo ocultar su asombro al leer la noticia
—QUIERO SABER QUIEN ESTÁ DETRÁS DE ESA INFAMIA, AVERIGUA QUIEN ESCRIBIÓ EL ARTÍCULO, QUIEN LES DIO ESA SUPUESTA INFORMACIÓN, QUIERO ES INFORMACIÓN FUERA DE ESE SITIO WEB Y TODAS LAS REDES SOCIALES, NO ME INTERESA LO QUE TENGAS QUE HACER NI CUANTOS SITIOS TENGAN QUE HACKEAR QUIERO ESO HECHO HOY MISMO.
—Entendido— dijo apenas audible el joven quien salió de la oficina un poco asustado ante el arrebato de su jefe
—Averiguaré quien está detrás de esto, y juró por mi vida que será el siguiente.
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Anteriormente:
El almuerzo fue muy ameno, la comida como siempre estuvo exquisita, el Chef Bradley Williams es uno de los mejores chefs de Seattle, contamos anécdotas y reímos hasta más no poder, para el momento en el que decidimos partir, Cinthya estaba un poco mareada y un tanto alegre cantando las canciones de un tal Miguel Bosé. En unas semanas GEH no sólo será una de las empresas más sólidas de los Estados Unidos sino que también será reconocida en Europa, mejor imposible.
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Al llegar a mi departamento escucho voces, risas y el exquisito aroma de la comida invade mis sentidos, dejo mi portafolio en la entrada y me despojo de la chaqueta y corbata, desato los primeros botones de mi camisa y me enrollo las mangas.
Camino hacia la cocina que es de donde provienen las voces y puedo ver a mi madre, Mia, Kate, Ana y Gail conversando amenamente.
—Buenas tardes— les digo haciendo notar mi presencia, todas voltean hacia mí y me saludan cálidamente.
—Christian cariño— dice mi madre dándome un beso en la mejilla y un abrazo, desde el otro día no pierde la oportunidad de hacerlo cada vez que puede
—Madre— digo correspondiendo a su abrazo y le doy un beso en su frente
—Oh Cristian, siempre tan formal
—Hola Cristian— dice Ana quien se encuentra sentada al lado de mi madre en uno de los taburetes de la barra de desayuno, me acerco a ella y deposito un beso en su sien.
—Hola preciosa— digo oliendo su exquisito aroma a manzanas y vainilla
—Hermano mayor— grita Mia agitando su mano sin parar
—Hola Cristian— me saluda Kate colocando la mano bajo su barbilla y moviendo sus dedos. Todas ríen ante lo tonto del gesto.
—Sr. Grey— dice profesional y educadamente Gail
Las noto un poco extrañas no es sino hasta que veo las botellas vacías de vino que me percato que Mia, Kate y mi madre están un poco mareadas.
— ¿Hace cuanto que están así?— le pregunto a Ana al oído
—Aproximadamente una hora— dice viendo su reloj y riendo bajito
— ¡Aaaww ternurita! Se dicen secretitos ¡yaaayyy!— dice Mia aplaudiendo y Ana se sonroja
Dando la vuelta a la barra y entrando a la cocina me acerco a Gail
— ¿Hace cuanto que están aquí y hace cuanto que han estado tomando? ¿Qué más hicieron aparte de lo obvio?
—No se con exactitud señor, las señoritas y su madre llegaron poco después del mediodía y se hicieron toda clase de tratamientos de bellezas, la pobre señorita Steele fue su conejillo de Indias, yo pude escapar airosa— dice Gail divertida —Cuando regresé para preparar la comida iban a mitad de la segunda botella y ahorita que van a mitad de la tercera están bastante ligeras de lengua— Gail ríe bajito
—Oye Christian no interrogues a Gail, ella no ha sido más que una buena anfitriona— dice mi madre
—Sí y ustedes están demasiado felices.
—Siiii, ¡felicidad!— grita Mia haciendo reír al resto
—Señor, la cena estará lista en 30 minutos los señores Carrick y Elliot confirmaron su asistencia.
—Iré a darme una ducha damas por favor traten de no acabar con mi reserva de vinos.
Me alegra ver la relación que tiene Ana con mi madre y hermana, mi concepción sobre Katherine ha cambiado un poco, aún pienso que es una reportera metiche, pero su amistad y lealtad para con Anastasia es genuina. Entro a la ducha y me dedico a asearme rápidamente, al salir me envuelvo en una toalla y salgo a colocarme algo de ropa, de vuelta en la cocina Gail me informa que ya está emplatando la cena y que todos ya ocupan el comedor.
—Tristan, no, asi no va, Chris, Christian— oh cielos mi madre esta ebria — Ven, siéntate al lado de Ana
—Padre, Elliot
—Hey bro! ¿Y este entretenimiento?
—Te aseguro que cuando llegué hace poco más media hora no estaban así.
—Hijo, ¿cómo has estado?
—Muy bien padre— Gail nos trae la cena mientras reímos con las ocurrencias de mi Mia, su personalidad es extrovertida y burbujeante pero si agregas alcohol a la mezcla ¡kaboom! Obtienes a una hiperactiva Mia.
— ¿Cómo va la empresa?— pregunta mi padre
—Excelente me reuní con Cinthya Loera y Caballero, una ex compañera de Harvard, su padre está muy enfermo y quiere venderme su compañía, acepté la propuesta y gracias a eso GEH se ampliará por España y Europa.
— ¡España!, me encanta España, recuerdas Cary cuando fuimos a Marbella, lo hicimos en tantos lugares…
— ¡Madre!— exclamamos a unísono Elliot y yo mientras mi padre trataba de reponerse al ahogo con la comida, Ana reía incontrolablemente. ¡Oh Dios! Qué situación tan incómoda.
— ¿Qué? Es de lo más normal— dice mi madre, deseo que el suelo se abra y me trague
—Gracie cariño, concéntrate en la comida— le dice mi padre amorosamente pero evitando que mamá siga abochornándolo
Para cuando terminamos la comida Elliot y yo habíamos escuchado más información de la que jamás deseamos saber, gracias al cielo Kate, Mia y mi madre ya están fuera de combate, y hubo que llevarlas cargadas hasta los vehículos, probablemente mañana amanezcan con una horrible resaca.
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Han pasado varias semanas desde que Leila está internada en el psiquiátrico, intenté cumplir mi promesa de ir a verla pero no quiso recibirme, según lo que me informo Flynn ella cree fervientemente que si mantiene total distancia de mi podrá recuperarse, no es que me queje por ello.
Ana está muy recuperada, le quitaron la férula de la muñeca y ya puede caminar con la ayuda de una andadera mientras recupera la fuerza y el equilibrio, está muy emocionada porque en unos días se irá conmigo a Madrid para el cierre del trato con el Grupo Loera Internacional. Después de múltiples argumentos pude convencerla para que a nuestro regreso se reincorpore a Grey Publishing.
*Flashback*
— ¿Qué haces preciosa?— le pregunto al verla tan concentrada en su Ipad
—Estoy actualizando mi hoja de vida para aplicar a varias ofertas de empleo que he visto— ¿qué demonios dice?
—Anastasia, no hay necesidad que busques empleo en otro lugar, en Grey Publishing está tu empleo esperándote
—Christian, eso no puede ser, ¿Qué pensarán mis compañeros? Seguramente dirán que me acuesto con el jefe, del jefe de mi jefe.
—No es una mala idea y no me opongo a ello
—Christian, hablo en serio
—Me importa un carajo lo que piensen Anastasia, no hay necesidad que busques empleo en otro lugar y cuando te den completamente de alta te reincorporarás a tu trabajo y es mi última palabra.
*Fin del Flashback*
Me encuentro en la oficina cuando el ping de mi celular me informa la llegada de una notificación, tomo mi móvil y lo desbloqueo con mi huella digital, se trata de un aviso de google alert, abro la notificación y por un momento siento que el mundo se me viene abajo
THE SEATTLE NOOZ
BILLONARIO Y SOLTERO CODICIADO CON GUSTOS EXCÉNTRICOS
Queridos lectores, a la redacción de The Seattle Nooz ha llegado una información proveniente de una fuente muy confiable la cual prefirió permanecer en el anonimato, quien nos asegura que el gran empresario y soltero más codiciado de la ciudad Christian Grey, es fanático de las prácticas sexuales excéntricas. Mmmm…. ¿Chicas se imaginan ser atadas y estar a merced de ese sexy dios del sexo?
Aquí en The Seattle Nooz estaremos al pendiente sobre esta información
Siento la ira recorrer todo mi cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la coronilla, ¿quién puede ser el responsable de esto?
—Andrea, quiero a Welch en línea ¡ya!— grito por el intercomunicador, siento que en algún segundo voy a explotar de la rabia. El teléfono de mi escritorio suena y al tomarlo es Welch
—Quiero que bajen la publicación de la página de The Seattle Nooz, no me interesa que deba hacer barney, si debe hackear el sitio web que lo haga, quiero ese artículo fuera del internet y quiero que mi equipo de abogados demanden a esos malditos por difamación— digo tirando el teléfono sobre la base.
Esto no puede estar sucediéndome, justo ahora que GEH está por expandirse sale este artículo que podría mandar todo por el drenaje. Mi móvil suena indicándome la entrada de una llamada
—Grey
— ¡Hey bro! Todo este tiempo pensando que eras virgen o gay y resulta que eres un tipo con gustos peculiares.
— No sabía que eras de los que andan leyendo sitios web de chismes Elliot— digo con molestia
—Relájate hombre, fui al deli a comprar sándwiches para mí y mi equipo cuando les doy mi tarjeta para pagar, la chica me sonríe y dice que por ser hermano del dios del sexo todo va por cortesía de la casa. Obviamente le pregunte a que se refería y me mostró la noticia en su celular— dice Elliot carcajeándose
—Elliot no entiendo como esta situación puede ser hilarante, esto podría costarle a mi empresa uno o todos los negocios que están por cerrarse
—Christian, tienes el mejor equipo legal, ponlos a trabajar para que te saquen este aprieto— dice un poco más serio.
—adiós Elliot
—Sr. grey, Barney por la línea 1— dice Andrea por el intercomunicador
—Barney
—Sr. G, el artículo ya está fuera de la web. Pero yo no lo hice
—Explícate
—Alguien no solo bajó el artículo de la web, sino que también hackeó el sitio de The Seattle Nooz, no hay rastros de la publicación y la página está caída
—Averigua quien es el responsable
—Sí Señor.
— ¿Quién habrá hecho eso y por qué? No lo entiendo, ¿quién habrá querido dañar mi imagen y quien habrá eliminado la información?
Como era de esperarse cuando salí de Grey House el lugar estaba lleno no solo de paparazzi sino de mujeres gritando y algunas me lanzaban trozos de papel, otras tenía carteles con mi foto y las más osadas me lanzaban prendas de ropa intima ¡asqueroso! La cara de diversión que tenían Ryan y Taylor era impagable mientras yo solo quería estrangularlos por gozar a mis expensas.
Mi móvil suena en los confines de mi bolsillo, lo saco y respondo la llamada sin ver quien llama
—Grey
—Christian se puede saber ¿qué es eso de dios del sexo?— ¡Oh Dios ten piedad! Es mi madre y no está feliz
—Madre, no sé quién pudo haber inventado esa infamia— digo nervioso y yo no me pongo nervioso
—Christian— dice en tono de advertencia
—Madre, sé que por mucho tiempo han imaginado que soy gay o virgen, pero nada es más lejos de la realidad, no sé quién es el responsable de dar ese supuesto tip a esa página de chismes, mi equipo legal ya está trabajando en ello, por lo pronto el artículo fue retirado de internet
—Christian hijo, es hora que dejes la soltería, te cases, tengas hijos.
—Por favor no empieces con lo mismo madre, mi compromiso ahora es GEH
—Es solo que me haría muy feliz verte con tu propia familia hijo
—Lo sé madre, lo sé. Hablamos luego, voy llegando a mi departamento.
—Hasta luego cariño
Al llegar a Escala tardamos alrededor de quince minutos para poder entrar al estacionamiento, al ver la SUV los paparazzi se acercaron y tomaban fotografías, no es que pudieran obtener imágenes de mi ya que el vehículo tiene vidrios polarizados que impiden que se vea de afuera hacia adentro, había mujeres enloquecidas que intentaban trepar en la camioneta, gritaban toda clase de cosas, sostenían pancartas, era totalmente una locura. Taylor tuvo que llamar a la policía para que pudiera controlar a la turba de gente y pudiésemos accesar al garaje.
Finalmente me encuentro en la paz y quietud de mi departamento, camino directamente a la biblioteca, se que allí encontraré a Ana, para mi sorpresa no está, reviso la sala de entretenimiento y la encuentro junto con Mia, envueltas en una manta mirando lo que parece ser una película de terror, camino muy despacio, sin hacer el menor ruido me acerco hasta quedar detrás de ellas, impostando la voz y haciéndola sonar tenebrosa les digo
—Buenas tardes señoritas— el alarido que dan Ana y Mia es sumamente hilarante, sus caras de susto son algo fuera de este mundo y provocan que me doble de la risa
—Eres muy malo Christian— grita Mia casi al borde de las lágrimas, mientras Ana trata de recobrarse del susto
—Fue muy divertido— les digo.
Salgo de la sala y voy a mi habitación para darme un baño y cambiarme de ropa, de repente una fabulosa idea viene a mi cabeza, ahora que Ana puede caminar me rehúso a pasar el fin de semana encerrado aquí simplemente para esconderme del cúmulo de locas y paparazzi, tomo mi celular y llamo a Taylor
— ¿Señor?
—Taylor, Organiza que Charlie Tango esté aquí mañana a las diez en punto de la mañana, comunícate con la Sra. Genevieve para que disponga de la casa de campo. Estaré con Anastasia el fin de semana y desde allí saldremos el día lunes directamente para el aeropuerto.
—Sí señor.
—Tomo una ducha, el agua caliente corre por mi piel relajando mis músculos, tomo el gel de baño y procedo a lavarme, mañana hablaré con Ana y le propondré que se quede a vivir definitivamente conmigo, durante todo este tiempo he desarrollado cierta dependencia hacia ella y no sé si sea capaz de estar de nuevo completamente solo.
Termino mi ducha, me envuelvo en una toalla y camino hasta el walk in closet, la vista me encanta, la ropa y las pertenencias de Ana alineadas y organizadas perfectamente frente a las mías, deseo que permanezca así por siempre, visto un pantalón de algodón y una sudadera, caminando descalzo voy a la cocina
— ¿Dónde está Mia?— le pregunto a Ana quien está tomando un vaso de jugo mientras charla con Gail
—Mia se fue muy molesta— dice Ana casualmente
— ¿Molesta por qué?
— ¿Cómo que Molesta por qué? Nos diste tremendo susto Christian—Por favor, fue solo una pequeña broma, nada grave— la mirada que me dedica Ana no es para nada amistosa.
—Señor, Señorita, aquí tienen sus subs, buen apetito— dice Gail cortando con el momento incómodo. Comemos en silencio ya que no me atrevo a decir una sola palabra
—Iré a mi oficina a trabajar un poco, te alcanzo en un rato en la habitación
—Está bien— levantándome del taburete deposito un beso en su coronilla y me encamino a la oficina
Me siento en el escritorio y trato por algunos minutos de concentrarme en el trabajo pero los acontecimientos de esta tarde llegan a mi mente, por más que trato no logro entender, por una parte alguien trató de dañar mi imagen al dar esa información a ese sitio de chismes y por otra alguien actuó en mi defensa no solo desapareciendo el artículo sino también borrando el sitio web. Continúo sumido en mis pensamientos hasta que escucho sonar mi celular
—Grey
—Christian— la voz de Flynn suena por el auricular
— ¿A qué debo el honor de tu llamada? Hasta donde sé el psiquiatra eres tú
—Es Leila
— ¿Qué sucede John?
—Christian, Leila se suicidó
— ¿Qué mierdas estás hablando?
—Al parecer Leila no se estaba tomando sus medicinas sino que las estaba guardando, esta mañana se las tomó todas y murió por intoxicación. Pero eso no es todo, dejó una nota escrita diciendo que no podía seguir siendo un estorbo para tu vida.
— ¿Qué?— estoy anonadado.
—Así es Christian— dice Flynn
—Ahora la policía creerá que yo tengo algo que ver en la muerte de Lincoln y en la de ella, ¿sabes lo que eso significa John? Puedo perderlo todo
—Christian, cálmate, la policía no lo sabrá. Leila no tenía familia, sus padres murieron hace años y no tenía hermanos, así que todo esto se manejará con la mayor discreción posible, no puedo darme el lujo de que la policía intervenga, eso sería nefasto para mi institución
—Muy bien, has los arreglos del sepelio y pásame la factura— digo terminando la llamada
Me levanto de la silla velozmente, abro la puerta y camino hacia la oficina de seguridad
—Señor Grey— dicen Taylor, Sawyer, Reynolds y Ryan apenas me ven.
—Se suscitó un problema, Leila Williams se suicidó, al parecer no estaba ingiriendo sus medicinas sino que las guardaba y esta mañana decidió tomarlas todas— todos abren los ojos como platos, no puedo evitar pasarme las manos por los cabellos y halarlos en señal de frustración —Pero eso no es todo, dejó una nota similar a la de Michael
—Señor, ¿Usted cree que alguien está detrás de ambas muertes?
—No lo creo Jason, estoy seguro y no solo quiere hacerlas pasar como suicidio sino que por alguna extraña razón quiere involucrarme
—Señor creo prudente reforzar las medidas de seguridad, no pasará mucho tiempo antes que la prensa se entere.
—eso no sucederá, el Dr. Flynn me dio su palabra que todo sería manejado con total discreción ya que si la policía se involucra eso podría traer consecuencias negativas para su institución, además todo su personal ha firmado acuerdos de confidencialidad y no creo que alguno de ellos se atreva a violarlo sabiendo las sanciones que eso conlleva
—Por ahora quiero que emplees más seguridad y una agente femenina para Anastasia
—Conozco a la persona indicada— dice Reynolds
—Muy bien organiza con Taylor— dando media vuelta salgo de la oficina y me voy a mi habitación, necesito descansar y sólo sé que lo haré al lado de Ana.
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— ¡Wow Christian, este lugar es sensacional!— dice Ana sin poder ocultar su emoción
—Ves que valió la pena el esfuerzo de levantarse temprano— le digo riendo
—totalmente
— ¿Quieres un tour por el lugar?
— ¡Por supuesto!— dice Ana muy emocionada, parece una niña que recibió su juguete anhelado en navidad
Mi casa de campo es grande y espaciosa, con una arquitectura entre vintage y moderna, originalmente era una estructura de 1970 pero Elliot se encargó de hacer la remodelación y que fuese ecológicamente sostenible, contiene una gran sala y un espacioso comedor para doce personas, la cocina es amplia, cuenta con dos hornos y dos refrigeradores, en el piso principal también se puede encontrar tres habitaciones para huéspedes, una sala de entretenimiento y una oficina, en la parte superior de la superior se encuentra la habitación principal, tiene un balcón donde hay un jacuzzi con hidromasaje. La parte trasera de la casa tiene es completamente de paredes de vidrio de piso a techo, tiene una terraza con vista al Sound. De igual manera en las afueras de la casa hay una piscina térmica y una casa de huéspedes la cual es para el staff.
—Esta habitación es un sueño
— ¿Tanto así te gusta?
— ¿Gustarme? Me fascina, la adoro— anotado
—Muy bien señorita Steele, si mal no recuerdo usted y yo tenemos algo pendiente— digo salazmente abrazándola y atrayéndola hacia mi cuerpo
— ¿Y eso que podrá ser Señor Grey?
—Usted y yo tenemos una cita con la piscina climatizada— digo hablándole suavemente al oído, luego paso mi nariz por su mandíbula y dejo suaves besos en su cuello
—Christian— dice Ana jadeando
—Ana, te deseo
— ¡Pues tómame!— y solo eso bastó para dar rienda suelta a nuestra pasión y deseos reprimidos
Lentamente tomé el borde de su vestido y lo levanto mientras dejo caricias por todo su cuerpo
—Eres perfecta Anastasia— junto sus labios con los míos en un erótico beso, nuestras lenguas danzan en sincronía, como si fuesen hechas una para la otra. Poco a poco avanzo hasta llegar a la cama, la siento y procedo a quitar sus sandalias, luego comienzo a besar la longitud de sus piernas
—Christian, mmm…
—Shhh…. Todo en buen tiempo nena— continúo recorriendo sus piernas con mis labios hasta llegar a su zona pélvica, aspiro profundamente y me encanta su olor, es embriagador, con mis dedos rozo su panty y puedo sentir el calor y la humedad que emana de ella, sigo el camino de besos hasta llegar a su abdomen donde me enfoco en su ombligo, suavemente introduzco mi lengua en el haciendo que Ana se remueva debajo de mi y apreté las sabanas con su mano, verla en ese estado hace que mi erección se ponga tan dura que duele. Retomo la ministración de mis besos sobre su delicioso cuerpo hasta llegar a sus perfectos pechos, la levanto un poco para poder desabrochar el brassiere, cuando logro mi cometido lo descarto hacia un lado y poso mis labios sobre su endurecido pezón, besando, succionando y mordiendo con delicadeza mientras mi mano estimula al otro, luego de unos instantes mis labios encuentran su boca y nuevamente nuestras lenguas se encuentran encendiendo todo en mí.
Con mucho cuidado Ana desabotona mi camisa, aunque su toque no me molesta, procura ser cuidadosa para no lastimarme, una vez que logra abrirla la quita lentamente y pasa sus manos por mi espalda ocasionando que mi cuerpo se estremezca, me considero conocedor del arte del sexo, pero por primera vez en mi vida no follaré, haré el amor. Bajo de nuevo hasta su pelvis dejando nuevamente un camino de besos y poco a poco retiro su panty, la huelo y puedo ver como se enrojece su rostro
—Tu olor me excita— ella solo muerde su labio en respuesta, descalzo mis zapatos, desabotono mi pantalón y lo quito quedándome solo en bóxer, abre sus ojos como platos al ver mi enorme bulto, lo sé nena, soy un semental. Me inclino hacia ella y retiro su panty sin romper el contacto visual, luego comienzo de nuevo a besar sus piernas hasta llegar a su sexo, le doy tímidos besos hasta que roso su clítoris con la punta de mi lengua
— ¡Oh por Dios Christian!
Tomo sus piernas las abro y las levanto dejándola totalmente expuesta para mi, comienzo a besar, mordisquear y succionar torturándola lentamente, dejándola al borde del clímax, puedo oír un gemido de protesta cuando me detengo
—Aún no nena, quiero que lleguemos juntos— me quito el bóxer dejando libre mi erección, Ana se asombra y muerde su labio
—Está usted muy bien dotado Señor Grey
—Y no tienes idea de las maravillas que puedo hacer con él— nuevamente me posicione sobre ella y me dedique a besar sus dulces labios hasta que comencé a introducir mi miembro lentamente en ella.
—Eres muy estrecha Ana
—Y tu muy grande, dame unos segundos para acoplarme a ti
Al cabo de unos segundos comencé a mover mi pelvis lentamente, los sonidos que emanaban de Ana me elevaban al cielo
—Oh por Dios Christian me estás matando, más rápido— fui aumentando de a poco el ritmo mientras besaba sus senos
—Oooohhh Christiaannn, mmmm…— decía Ana en medio del éxtasis y eso era el combustible que me movía a continuar, esta experiencia sexual con Anastasia ha sido única.
—Más duro Christian— el sudor rodaba por mi frente mientras continuaba moviendo mis caderas sensualmente para complacer a mi Ana
—Vamos Ana, córrete— solo eso bastó para que se corriera gritando mi nombre a los cuatro vientos
— ¡Ana, nena!— dije vertiendo todo mi ser en su interior y colapsando sobre ella.
Al cabo de un par minutos deposito un beso en el espacio entre sus senos y levanto la mirada para ver sus hermosos ojos azules
—Hola
—Hola— digo moviéndome a su lado
— ¿Cómo te sientes?
—Como no me había sentido en mucho tiempo— dice riendo
—En serio Ana, ¿fui muy rudo? ¿Te lastimé?— digo un poco preocupado
—Christian, cálmate— dice tomando mi rostro entre sus manos —fue fenomenal, sin igual y no, no me lastimaste, estoy perfectamente bien.
—Muy bien— digo un poco más tranquilo
—Pero cuando quieras puedes atarme oh gran dios del sexo— dice ofreciéndome sus manos y riendo
—Así que lo leíste
—Por supuesto, y créeme que estoy dispuesta a experimentar cada una de esas excentricidades— ¡Demonios! Esta mujer será mi perdición.
