El nacimiento de aquellos dos niños solamente había traído consigo cierta tensión pero al mismo tiempo alivio entre ambos, Izaya y Shizuo se habían mantenido pegados a aquellos dos niños que dormían tan placidamente... Shizuo no podía creer que aquellos dos ya habían nacido, los dos niños que había estado protegiendo, ignorando y de más, no podía creer que ahora podía verlos como si nada, que realmente no eran una mentira por más que definitivamente creía que lo eran. Miraba a Izaya dormido por las noches, se veía bastante adorable pero siempre fingía no verle, no quería que un día despertara y le viera observándole mientras dormía aunque Izaya ya le había observado mientras dormía, lo había atrapado varias veces... aunque ese ahora no era el caso, ahora el caso era que iban a hacer, ¿Que harían? Shizuo había ido varias veces a revisar la casa mientras Izaya dormía esperando encontrar alguna nota o algún indicio... estaba en blanco, no tenía respuestas, a veces se quedaba en casa fumando en la puerta esperando ver algo, pero mantenía a Celty vigilando a Izaya y a sus niños...
Habían pasado dos semanas desde aquellos niños habían nacido, solo dos semanas y ya estaba cansado, era él quien atendía a los niños para dejar que Izaya siguiera durmiendo, a veces sentía que le costaba distinguir a Kazumi y a Abdiel, pero ellos mismos se sabían diferenciar, Kazumi era demasiado ruidoso y Abdiel solía ser bastante callado, incluso para cuando lloraba, había gastado parte de su salario en cosas para aquellos dos niños, había estado haciendo millones de cosas para que estos no despertaran a Izaya quien lentamente parecía sanar, Izaya seguía siendo atendido por Shinra quien revisaba su herida y a veces revisaba a los niños por mera precaución, eran hijos de dos hombres que ni siquiera entendía cómo demonios había pasado todo ello, suspiro apagando su cigarrillo, de nueva cuenta se había quedado hasta tarde revisando la casa, esperando que alguien llegara o hiciera algún movimiento extraño pero nada conseguía. Había caminado de regreso a la casa de Shinra, era recomendable quedarse ahí al menos mientras Izaya se pudiera sentar, cosa que ni siquiera aún ocurría, le había detenido millones de veces pues odiaba que Shizuo le diera de comer, mucho más con Shinra ahí presente.
Tras llegar a casa, Shizuo entró a aquella habitación, suspiro estirándose y moviendo su cabeza de lado a lado, estaba cansado, dormía solo cuando los niños dormían, pasaba ya la mayoría del tiempo despierto, tenía ojeras, cosa que nunca se había visto en Shizuo, vaya que los niños cambiaban demasiado la vida, pero era algo de lo que no se arrepentía
—Tardaste — murmuró Izaya tomando por sorpresa a Shizuo, este le miro y se sentó a su lado suspirando
—Estaba esperando — susurró para no despertar a los niños, no sería nada bueno que se despertaran, mucho menos porque quería dormir, ahora dormía sentado, a veces apoyado en la pared, solo quería dormir y no podía. Se quitó aquellos lentes azules mostrando sus ojeras y recibiendo una risilla de parte de Izaya, este le miro y frunció el ceño
—¿Qué es tan divertido pulga? —
—Tienes ojeras —
—Lo se — tomo el punte de su nariz y suspiró cerrando los ojos —¿Porque no estás dormido? —
—Se me fue el sueño —
—Mientes —
Izaya frunció el ceño, ¿Porque siempre le decía que mentía? Quizá era porque la mayoría del tiempo lo hacía, no pensaba admitir lo que pasaba por su cabeza así que daba respuestas completamente sencillas y fuera de lugar
—Gracias — agregó Shizuo haciendo que él informante solo frunciera más él ceño
—¿Porqué? —
—Por esperarme, pero ahora vuelve a dormir, no has dormido bien —
Izaya desvió el rostro, si pudiera darse la vuelta lo haría —No te estaba esperando, es aburrido dormir en él piso —
—Pensaba que te gustaba más dormir en el piso — le miro mientras una sonrisilla aparecía en su rostro —¿O es que no puedes dormir sino estoy yo al lado de ti? — era hora de aplicarle una de las tantas que él le había hecho.
—Como si necesitara a una bestia para dormir — respondió ligeramente resentido a lo que Shizuo solo suspiro, Izaya nunca iba a admitir nada, seguía pensando que admitir que le quería había sido un error, seguían atorados en lo mismo, negó al mismo tiempo que se acomodaba cerca de los niños dándole su espacio a Izaya
—Duerme... — fue lo único que dijo, Izaya giro el rostro para verle, seguía pensando millones de cosas, no sabía que pasaba por la cabeza de Shizuo y tampoco era como si pudiera adivinarlo, no al menos con él, siempre era un misterio, siempre pidiendo cosas irónicas, siempre hablando tonterías, incluso le había visto millones de veces dormir mal o no dormir por atender a los niños... ¿Por qué no solo los dejaba llorar? Sería normal que en algún punto se hartara y gritara por la desesperación, pero en cambio, veía a Shizuo calmado, le escuchaba pidiendo ayuda con los biberones, con él cambio de pañales, con la ducha que debían tener... ¿Porque estaba tan apegado a aquellos dos niños?
Suspiro mirando al techo, ¿Porque se sentía inconforme? Tenía dos semanas durmiendo plácidamente, durmiendo a la hora que quería, comiendo lo que quería, sin molestias de parte de Shizuo, sin quejas porque no se levantaba aunque era obvio porque no lo hacía, había tenido cuidados extra por parte de Shizuo... pero entonces, ¿Por qué le molestaba tanto? Frunció el ceño
—Shizu-chan — le llamó atrayendo la atención de Shizuo quien se acercó para detener que se levantara, Shinra le había advertido que no podía levantarse, no hasta dentro de otra semana.
Recibió un manotazo y una mirada que parecía estar llena de frustración... ¿Que le pasaba a la pulga? Shizuo negó, le detuvo recibiendo varios golpes en las manos, tomó las manos de Izaya y las puso a los costados de su cabeza, negó de nueva cuenta recibiendo aquella mirada molesta pero que a Shizuo le parecía solamente llena de desesperación, parecía la misma expresión que hacía cuando tenía a Kazuka en casa. Se acercó a Izaya besando su frente solo haciendo que este chasqueara la lengua, no quería esa clase de comportamiento con Shizuo
—Quit... —
—Me gustas — interrumpió viéndole, Izaya se quedó completamente en blanco, veía a Shizuo con los ojos completamente abiertos, ¿Que demonios le pasaba?
—¿Que estup...? —
—No son estupideces — no le dejaría huir solamente con palabras "hirientes" que siempre sacaba para separar a todos de él, suspiró soltando sus manos, apoyó sus manos a los costados de Izaya viéndole —Me gustas pulga — repitió haciendo que Izaya quedara completamente en blanco, no estaba bromeando...
Izaya, sin poder evitarlo, comenzó a reír, Shizuo ya lo esperaba, era claro que se burlaría de él, que simplemente no le aceptaría y más que nada, que le dejaría claro con aquella risa que no pasaría, que simplemente no pasaría. Se apartó dejando que este se riera, Izaya tapaba su boca intentando no reír, era completamente ridículo, el estómago le dolía por reír, algunas lágrimas de risa salieron por sus ojos, no podía evitarlo, y ahora que Shizuo evadía verle solo podía darle más risa... ¿Estaba bromeando cierto?
Shizuo no hizo más ruido, se alejó revisando a los niños quienes seguían dormidos a pesar de la risa de Izaya. Este tardó en dejar de reír, aquella broma había sido buena, pero el silencio le decía que quizá había hecho mal en reirse... ¿Que esperaba Shizuo?
—Oye Shi... —
—Solo fue una broma — respondió de inmediato —Así dejarás de poner esa estúpida cara de frustrado, ya te reíste, ahora duerme o despertarás a los niños —
Izaya se quedó en completo silencio, suspiró rodando los ojos, así que si había sido una broma... Le miraba aunque por la penumbra no podía ver la expresión de su rostro, solo tenía un poco de luz por la luz de la luna que se colaba por la ventana pero algo no le gustaba del todo... ¿Porque había dicho algo como ello solo para hacerle reír? ¿Porque bromearía con algo así...? No lo sabía, pero ciertamente aquella risa le había hecho sentirse ligeramente mejor, pero al mismo tiempo tenía un nudo en el estómago, ¿Si estaba bromeando? Esperaba que si...
La noche había pasado, Izaya había despertado y no había visto a Shizuo... frunció ligeramente el ceño pero al escuchar su voz fuera, resopló, parecía estar hablando de algo con Shinra pero no lograba escuchar nada
—Izaya... —
Fue lo único que pudo escuchar, ¿Porque estaban hablando de él? ¿Estaban hablando de él o no?
—No te preocupes — escuchó la voz de Shinra para después escuchar como la puerta se abría y se cerraba, ¿Quien había salido...? Pudo ver a Shinra entrar quien le sonreía con completa normalidad, Kazumi y Abdiel no estaban en la habitación, Celty los tenía con ella en la sala, era su día libre así que podían darle algo de tranquilidad a Izaya a Shizuo por separado.
El día había pasado más lento de lo normal, Izaya había estado todo el día en aquella habitación completamente solo, tenía uno de sus teléfonos pero este no había sonado en todo el día, lo había estado revisando sin encontrar ninguna llamada o algún mensaje de Shizuo cuando en aquellas dos semanas había estado recibiendo algunos mensajes de parte de este, algunos eran para Shinra, otros eran para él, pero ahora todo simplemente estaba en silencio, sus niños estaban más lejos de él de lo que esperaba, antes podía verlos dormir en aquella cuna, ahora solo podía escuchar a veces los sonidos que hacían cuando Celty los tomaba o cuando Shinra tomaba aquellas pequeñas manos, era él único que no había podido tocar aquellos niños, pero en parte no era como si quisiera hacerlo, seguía algo rejego a aceptar que aquellos niños habían salido, que su vida estaba cambiando a lo que él no quería, que ahora incluso tenía "responsabilidades" que nunca había tenido... no podía continuar con las cosas así, no quería continuar con ello, estaba... estaba aterrado.
Había pasado todo el día, era tarde y Shizuo no había regresado... no quería tener que llamarle pero lo había hecho, era al menos raro para él que no estuviera avisando donde estaba o alguna tontería así. Tenía el teléfono en el oído escuchando el tono solo para que este marcara ocupado, lo bajó y colgó, había escrito un mensaje pero no lo había mandado, dejó el teléfono así y cerró los ojos, no había dormido en todo el día, era hora de dormir pues no pensaba esperar más a Shizuo.
Cerca de media noche, algo de ruido se había escuchado, Izaya abrió los ojos y frunció el ceño, Shizuo había llegado, le reconocía por aquellos pasos que tenía escuchando nueve meses continuos, esperaba que entrara pero escuchó ruido en la sala... Shizuo se había quedado a dormir en la sala. Izaya veía la puerta en silencio, todo se había puesto de aquella forma solo por aquella estúpida "broma", si las cosas iban a seguir así, realmente no quería tener que seguir pasando por aquello, Shizuo sabía como era Izaya, no entendía que esperaba de él o porque había comenzado a esperar algo. Negó queriendo solo dormir, pero aquella inconformidad se hacía más presente. Ambos estaban completamente inconformes él uno con él otro, pero Shizuo entendía que él había sido quien más mal había cometido, era una tontería tener que aceptar que Izaya le gustaba y ahora más que nunca las viejas palabras de Shinra se hacían presentes en él
"Siempre habrá una línea que separa a Izaya y a las personas de su propio corazón, si es que tiene"
Tapó su rostro con sus manos, frotó su rostro y negó, debía aceptar que todo estaba mal, que el mismo estaba actuando mal al haber simplemente dejado a Izaya de aquella forma, era tiempo de confrontar la realidad y no estar sentido por una "estupidez" era solo tiempo de que Shizuo siguiera aquello hasta encontrar la verdad y quizá después ellos encontrarían la respuesta para su vida diaria, para que pasaría con aquellos dos niños y ellos, si bien sabía que Izaya no podría cuidarlos, por el no había problema en quedarse con los dos, si Izaya quería seguir su vida de informante, bien podía hacerlo, no le reclamaría nada, le dejaría vivir completamente bien y sobre todo, le dejaría hacer lo que él quisiera, no podía atarle a algo que había sido una mentira desde un principio, no podía imponerle "sentimientos" a Izaya que seguramente solo eran parte de una confusión ocurrida por los meses que tenían juntos, que aquella costumbre se disiparía en cuanto ellos se separaran... que ambos volverían a ser "heterosexuales" cuando realmente no les interesaba nadie. Negó rotundamente, no era tiempo de pensar ello, se levantó y caminó a aquella habitación, abrió la puerta encontrándose con Izaya dormido pero todo desordenado, Shinra no sabía cómo cuidar a nadie, solo tratarlos o al menos eso pensaba él. Había comenzado a ordenar todo sin hacer ruido, no quería despertar a Izaya aunque este seguía despierto, casi había terminado cuando...
—Quiero el divorcio... deshacer esta estupidez y quizá atraer las respuestas que necesito — Izaya había dejado de hablar de ambos, Shizuo se había detenido unos momentos, siguió limpiando y antes de salir de la habitación asintió viendo de reojo a Izaya
—Lo tendremos entonces, en una semana podrás levantarte y caminar, iremos entonces —
Izaya asintió, cuando Shizuo cerró la puerta este resopló, esperaba otra reacción pero ahora su pecho se sentía de una horrible forma, aquel horrible sentimiento de inconformidad había aumentado de formas que ni siquiera él lo esperaba, por primera vez, Izaya Orihara estaba molesto consigo mismo...
Aquella última semana había pasado, ambos estaban ahora "completamente bien", habían avisado que irían a un lado y por ello dejarían a los niños al cuidado de Shinra y Celty, ellos habían aceptado pero Shinra les veía ligeramente preocupado, sus expresiones no anunciaban nada bueno...
Ambos caminaban en completa tranquilidad, Izaya se veía normal, ya no tenía que ocultar aquel estómago que había cargado pero aún no podía moverse del todo con libertad, este mantenía una cierta distancia con Shizuo, nadie se les metía en medio y nadie se atrevía a susurrar, por las expresiones en sus rostros, parecía que una bomba estuviera a punto de explotar si alguien se metía con ellos. Habían hecho todo lo necesario para terminar en divorcio, nadie se atrevía a hablar mientras aquel par estaba en ello, nadie cuestionaba nada y aquella encargada que les había divorciado, solo había sonreído con completo nerviosismo una vez actualizó el sistema, ambos veían aquella pantalla en completo silencio, ya no se actualizaba de nueva cuenta diciendo que seguían casados, era oficial, ambos habían vuelto a ser quienes eran, Izaya Orihara y Shizuo Heiwajima...
El regreso había sido incluso más callado de lo que esperaban, Shizuo había encendido un cigarrillo aunque a Izaya le molestara, ahora que estaban divorciados, ¿Que iban a hacer? ¿Como las respuestas llegarían? Habían pasado por la casa de Shizuo, se detuvieron ambos mientras Izaya sonreía
—He aquí el inicio de las respuestas — murmuró viendo un horrible graffitti en la pared de aquella casa
"Sigamos el juego, ya no hay vuelta atrás"
Estaba pintado en enorme con letras rojas, a duras penas se entendía, pero aquello significaba una cosa, ya no había vuelta atrás, ahora era momento de seguir adelante viniera lo que viniera...
—Ahora solo queda asesinar a Varona — agregó Izaya levantando las manos soltando una risilla
—No — respondió Shizuo tomando a Izaya por sorpresa, este le miraba frunciendo el ceño
—¿Como que no? —
—No pienso asesinar a Varona — sentenció Shizuo
—Si tu no lo haces, lo haré yo —
—No te vas a acercar a Varona —
Izaya le veía con el ceño fruncido, de nuevo aquella inconformidad crecía en él
—Parece que tu cerebro de bestia se secó aún más, Varona fue quien.. —
—Se que hizo — le interrumpió —Pero no pienso dejar que la asesines, vas a encontrar otra forma de solucionar todo esto porque no dejaré que le toques un... —
Una repentina cortada había aparecido en su mejilla, Izaya le veía completamente molesto mientras Shizuo apagaba su cigarrillo, no quería tener que pelear con Izaya y mucho menos sabiendo que tenía aquella herida aún reciente, que podría empeorar cons solo unos minutos de pelea, pero no pensaba dejar que involucrara más a Varona, debía haber otra respuesta
—I~zaya — volvió a hablar con aquella extraña pausa que tenía.Izaya le sonrió con completa molestia, no dejaría que Shizuo se "revelara" era solo su perro, no tenía porque contradecirlo, no tenía porque defender a nadie más que no fuera él.
Sonrió aún más sacando su pequeña navaja, le mostraría que pasaba cuando alguien se revelaba contra él, habían sido nueve meses soportando la idea de tener que ser defendido por alguien más, de haber tenido que soportar estúpidos apodos, de haber tenido que soportar a Shizuo y verle cada maldito día de aquellos nueve meses, aunque pensaba de aquella forma, su pecho solo se oprimía cada vez más, pero aquella sonrisa solo se ensanchaba, su expresión se llenaba de malicia pero Shizuo solo fruncía el ceño, ¿Que le estaba pasando a la pulga? Ambos se habían vuelto un completo desastre desde que Shizuo había hablado con la verdad, pero no tenía porqué verse afectado por ello, Si Izaya se había burlado de él había sido porque estaba claro que no tendrían nada, que Izaya se burlaba de que Shizuo hubiera comenzado a sentir "algo" por él cuando nunca se había visto interesado en nadie, ni siquiera en aquella rubia que a veces le perseguía con segundas intenciones, gracias a Izaya se había dado cuenta de ello, pero ahora no era momento de eso, era momento de dejarle bien claro que no tenía pensado asesinar a nadie más ni siquiera por mero accidente, estaba renunciando a seguir siendo un asesino y más que nada a dejar que Izaya le hiciera daño a alguien que él consideraba valioso para él, por más que quisiera a Izaya, por más que supiera que no se atrevería a hacerlo, no dejaría que las cosas siguieran así, era al menos momento de poner un límite... pero se detuvo al ver la expresión de Izaya, ¿Que quería de él? ¿Porque estaba tan malditamente afanado en...? Negó, no era momento de ello, no era momento de esperar algo, mucho menos de Izaya, era momento de actuar por instinto.
Shizuo se había acercado a Izaya en tan solo dos pasos, había recibido múltiples cortadas pero había detenido las manos de Izaya, tenía mucho sin usar aquella fuerza contra Izaya que ya era algo normal, le cargó aún con quejas, aún cuando Izaya pataleaba, le jalaba él cabello, le pegaba, no le dejaría escapar. Había entrado a casa tirándole a la cama, se quitó aquel moño ignorando que toda su casa estaba hecha un desastre, habían entrado a dejarle una "advertencia" pero ahora solo se centraba en Izaya, le aprisionó contra la cama haciendo que Izaya le rasguñara la cara antes de siquiera poder evitarlo, le detuvo las manos y le beso recibiendo múltiples mordidas haciendo que sus labios sangran, se separó viendo aquella expresión, no entendía a Izaya, pero era claro que estaba demasiado agitado y enojado como para escucharle. Escupió un poco de sangre y se limpió con aquella camisa blanca manchandola de sangre, miró a Izaya y murmuró
—Una última vez, será la última vez que te haré hacer esto, después, volveré a ser tu perro, tu juguete, la bestia que quieres que sea, pero tu debes encontrar otra forma de solucionar las cosas —
Izaya le veía en completo silencio, su expresión decía que rompería en llanto, las palabras pueden doler, pero aquello en especial había sido quizá lo más doloroso que le había pasado. Shizuo le veía en silencio, sus labios sangraban ligeramente, él tampoco quería aquello, pero ambos estaban lo suficientemente atrapados como para tener que obligarse a sí mismos a cometer alguna estupidez, ahora no eran nada, no eran esposos, no eran ni siquiera una pareja, solo eran enemigos que tenían en común un par de niños...
—Cuando resolvamos todo esto, podrás hacer lo que quieras, me quedaré con Kazumi y Abdiel — susurró acercándose a los labios de Izaya, este soltó una risilla que escondía dolor
—Entonces tu te harás cargo de ellos... —
Fue lo último que pudo decir, le abrazó por encima de los hombros comenzando a besarle... ambos habían cometido una estupidez, ambos se sentían acorralados por un montón de emociones que no entendían y quizá aquello sería su última vez juntos...
~Jelouuuu!!! Vengo a entregar tristeza y desesperación .w. xD jajajaja!!!!! ahora me voy antes de que me maten(?) okno xD lágrimas y desesperación son aceptadas xD
Nos leemos después
BillDippCipher~
