Disclaimer: Salvo los OCs de este autor y aquellos generosamente prestados por sus respectivos creadores… Robotech todos sus personajes, vehículos, etc., derechos reservados propiedad de Harmony Gold, relato sin fines de lucro.

Aviso: Capitulo con terminología técnica, algo de geopolítica a como el autor la entiende, por lo que puede cansar a más de uno, toda la acción se desarrolla en el año 2013... Si finalmente pasamos el año. Leerlo o no depende de cada uno.

Aviso No.2: Se me olvidaba Beta, Editora de este capítulo Jandi.

Sinopsis: UA… La certeza y la incertidumbre siempre encuentran la manera de complementarse.

NIEBLA DE GUERRA

Capítulo 20: Claroscuros

Cuarto de Guerra. Cuarteles Supremos de los Poderes Aliados de Europa. Casteu; Mons, Bélgica.

-Es inaceptable.- Las palabras produjeron silencio en todo el lugar, no iban cargadas de veneno sino de una evidente ira contenida, mientras que las miradas de todos los presentes se concentraron en el hombre que las pronuncio, se encontraba en uno de los costados de la mesa de pie aunque apoyándose con ambas manos sobre la mesa mientras repasaba las miradas de todos los presentes.

Un general holandés trato de mediar el asunto. -Señor Presidente no hemos tomado una decisión aún…- no llegaría muy lejos.

Pero el hombre que tenía la palabra endureció el ceño y el tono -Por favor el solo hecho de estar considerándola significa ya deben tener un análisis preliminar de los pros y contras de dicha acción…- miro al jefe de inteligencia militar de la NATO, un general italiano cuyo apellido no alcanzo a recordar -¿No es así?- el silencio se hizo más pesado en el lugar. Lo que tomo como una indicación para continuar. -Hablan de abandonar a mi país damas y caballeros.- nadie trato de rebatir esa afirmación.

Ryzard Schetyna dejo escapar un breve suspiro -No esperen que lo acepte, no esperen que ningún polaco lo acepte.- el que era apenas sexto presidente de la Republica de Polonia desde que fue restablecida tras la caída del régimen comunista, miro con una expresión dura, pero sobretodo fría como el acero a todos los presentes y a quienes seguían la conferencia desde enlaces de video. Tenía que dejar perfectamente claro que él de ninguna manera apoyaría una acción que implicase abandonar a casi 38 millones de personas y convertirlas en prisioneras con tan solo la firma de un papel. -Ya una vez fuimos piezas de cambio en el tablero de la geopolítica…- su postura se mantenía firme a pesar de la evidente carga emocional que llevaban sus palabras. -nuestra ocupación compro tiempo que los líderes de una generación anterior malgastaron. No creí que viviría para ver que le ocurriese de nuevo a mi nación.- con eso recogió sus documentos y salió acompañado del resto de la delegación polaca.

-No debe salir del edificio, debemos hablar con él de inmediato.- replico el PM Malcom Beasley por una de las pantallas de plasma que se encontraban el cuarto.

Antes de que alguien pudiera reaccionar un hombre se levantó de su asiento. -Iré por él y lo traeré de vuelta.- con eso Napoleón Russo se apresuró a la puerta. -No podremos hacer esto sin su cooperación.- comento abandonando el recinto.

El Cuarto de Guerra se quedó en un incómodo silencio que fue apagándose por las voces de los distintos representantes, jefes de estado y oficiales militares de los diferentes miembros de la alianza que estaban presentes en el mismo. A nadie escapo la alusión que Schetyna hizo a los eventos anteriores al inicio de la IIGM cuando una débil Polonia busco el apoyo de las potencias europeas para ahuyentar la amenaza nazi, solo para que fuese por desidia, indecisión o ingenuidad estas cayesen en la red de mentiras que el régimen nazi había construido alrededor de su política expansionista que buscaba agrupar a todos los grupos germanos, separados por fronteras y accidentes geográficos creando la Gran Alemania soñada por un desquiciado.

Jacques Chastain, el presidente francés fue quien lo puso en términos simples. -El hombre ciertamente tiene un punto no es así caballeros. Si fuera alguno de nuestros países, seguro que reaccionaríamos de igual manera, bueno tal vez de forma no tan educada.- su ironía no provoco sonrisas ni siquiera disimuladas, y eso era bueno ya que no había sido esa su intención.

-Yo no lo hubiera hecho…- declaro Beasley mientras trataba de exorcizar la imagen de ver tropas blandiendo los pendones del ESBIN mientras marchaban por todo Trafalqar Square.

Nadie de los presentes estaba cómodo con el paralelismo disimulado, de nuevo seria Polonia quien pagara las consecuencias de decisiones tomadas por el bien mayor, en este caso recomendado por los analistas de inteligencia, tanto civiles y militares que observaban con preocupación como el ESBIN no solo parecía estar cambiando todo su enfoque en cuando a las operaciones militares en Europa continental, sino también al parecer contaba con los números de hombres, armas y equipamiento para respaldar tales requerimientos.

-Acabamos de meternos en un gran pozo de serpientes caballeros…- Harlan Niven como el resto de sus colegas participaba desde la Casa Blanca por video conferencia. -por nuestro bien será mejor que estemos absolutamente seguros de algo como esto.- con eso se dirigió a los militares que dirigían las operaciones de la NATO en el viejo continente. -el público de nuestras naciones nos acabara por esto y los polacos nos condenaran y maldecirán por largo tiempo.-

Fue el momento en el que Anatole Leonard eligió para romper el silencio que había mantenido durante buena parte de la reunión. -Si me disculpa señor presidente.- se inclinó un poco en su asiento al tiempo que entrelazo sus manos mientras las apoyaba en la mesa. -las conclusiones de nuestro análisis no fueron elaboradas a la ligera, hay un enorme trabajo tras el cual la sección de inteligencia llego a tales determinaciones.- declaro con tono neutral.

-Estoy consciente de eso General Leonard…- respondió Niven al francés -creo que todos lo estamos.-

-Desde luego señor presidente- agrego con tono incisivo antes de proseguir. -Creo que entenderá que para nosotros tampoco es fácil aceptarlas señor presidente.- apretó los puños mientras su voz bajaba un octavo, no le gustaba la decisión a la que se había llegado, pero su responsabilidad como comandante de todo el frente europeo estaba por encima de cualquier consideración. -Sin embargo dentro de las opciones disponibles es la más sensata ya que nos permite sostener una mejor postura ante los ataques del ESBIN.-

Niven podía ver que el hombre que ocupaba el cargo de SACEUR, tampoco estaba a gusto con la decisión. -Como debería ser, prácticamente estamos entregando a un aliado en bandeja de plata...- lo cual evito que externara frases más ríspidas de momento dirigidas a buena parte de los mandos militares de la alianza.

Fue sin embargo el PM ingles quien soltó sin anestesia lo que significaba la situación. -Estamos frente a una derrota con tintes estratégicos significativos para el futuro de la guerra.- hubo leves murmullos ante esa admisión. -Seguro podemos desde ahora pregonar a los cuatro vientos que se trata de una medida calculada y planeada con antelación, pero enfrentaremos críticas enormes, las protestas en casa se intensificaran y nuestra posición con los países no alineados se volverá más vulnerable.-

Anatole Leonard nunca ha sido un hombre particularmente dado a la especulación o los vaticinios, creía en los análisis concretos basándose en estadísticas, estudios y pruebas y no en las predicciones con sus azarosas formas. Con todo cuando se llega a un cierto nivel en una profesión como la suya. Tratar de predecir las acciones del enemigo se volvía una habilidad necesaria. Y ahora resultaba evidente que esos análisis no le pintaban una imagen positiva para los próximos días.

Después de meses de lucha encarnizada, interrumpida por el corto pero intenso invierno europeo, los combates se habían reiniciado y recrudecido. Los refuerzos del ESBIN parecían llegar con mayor rapidez, sus abastecimientos eran considerables, y si bien el equipamiento y materiales no eran del nivel con que las ya no tan comunes tropas de primera línea contaban… una bala era una bala, con la misma capacidad para herir, incapacitar o matar a cualquiera que sea su blanco, lo mismo iba para los proyectiles de los morteros, los cañones, los tanques, etc.

No importaba que fuesen munición de primera calidad o los restos de un lote almacenado por años si funcionaba con efectividad. El efecto de esta al parecer casi inacabable ola tras ola de fuerzas enemigas sobre las tropas de la coalición, y en particular para las unidades polacas, había sido lento pero constante y poco a poco la efectividad de las unidades en Polonia comenzó a descender peligrosamente. Sin mencionar los daños multimillonarios que la infraestructura de la nación había estado recibiendo, durante los meses de operaciones.

-Será un desastre sin paliativos con los polacos y comprometerá nuestra posición si nuestros sondeos con el BRINIR son correctos…- Chastain no dijo más, desde hace semanas una delegación del UEG se reunía cada tres días en Nueva Dehli con gente del ESBIN.

Claro que nada de eso se le escapaba al oficial francés que presidia la sesión, ni a ninguno de los altos oficiales que lo acompañaban en la mesa o virtualmente desde sus respectivos comandos.

-Tratan de apuntalar su posición, para conseguir más en la mesa.- SACEUR solo frunció levemente el ceño, aquello no era un giro en los eventos que le gustase.

Desde su asiento el comandante de AFCENT*, el comando responsable de operar en Polonia interviniera. -A pesar del panorama sombrío que tenemos ante nosotros no debemos olvidar que al menos en el caso polaco, podemos cambiar el enfoque de nuestras acciones… De guerra convencional a una asimétrica.- el oficial ingles procedió a dar los detalles generales del plan de resistencia.

-Como apunta el General. Guthrie, nuestra red de apoyo clandestino ha sido activada desde el primer día.- Leonard se recostó levemente en la mesa. -Con nuestra inminente retirada, la misión de esta red aumentara de recolectar información del enemigo, a actos de sabotaje contra objetivos del ESBIN según la oportunidad se presente.-

De alguna manera Niven no se encontraba impresionado. Los dirigentes del UEG necesitaban de una repuesta directa o de lo contrario muchos se cuestionarían el permanecer en una organización que no era capaz de defender a sus miembros. -La pregunta obligada en estos momentos General Leonard…- se inclinó levemente en su asiento. -¿Podremos ser capaces de revertir el impulso que están ganando las fuerzas enemigas?- dijo con mientras miraba al hombre con inusual dureza para aquellos que estaban acostumbrados a su presencia.

Sin demostrar alguna clase de reacción ante lo que era un velado cuestionamiento a su capacidad de mando Leonard junto las manos y adquirió una actitud meditativa por unos segundos, una pequeña parte suya lamentando el haber llegado tan lejos en su carrera militar. Lidiar con políticos de forma diaria, jamás era algo que un militar de carrera que se respetase desease. Sin embargo era una de las cláusulas del contrato que firmo metafóricamente hablando cuando llego a ser un oficial superior del Armée de Terre, aunque en esos tiempos su interacción se había limitado a sus propios connacionales, eso naturalmente cambio en el momento que se integró a las estructuras multinacionales del UEG y en específico de la NATO.

Con eso en mente se levantó de su asiento -Señores y señoras presidentes, primeros y primeras ministros…- se dirigió a todos los jefes de estado presentes en la conferencia. Jamás había sufrido de nervios cuando hablaba en público, por lo que dudaba que ahora tuviese esos problemas. -Somos los primeros en reconocer que el plan propuesto no es por mucho el ideal dentro de un futuro inmediato.- recorrió la mirada en los presentes antes de continuar. -Como apunta el presidente Niven, junto con los demás representantes de la alianza… esta es una decisión controversial. Pero impostergable me temo.- a pesar del matiz de urgencia en su voz, él estaba consciente de que debía mantener la impresión de que a pesar de los reveses la situación distaba de ser irreversible ni irremediable. De eso dependía la autoridad y libertad que obtuviese para librar la guerra en el viejo continente, por lo que debía demostrar que él también poseía de la capacidad de influir en las personas, como sus múltiples tratos con civiles y políticos le habían enseñado. Se trataba de algo en extremo difícil al estar rodeado de demasiados políticos y oficiales veteranos, pero no por ello se cohibiría, no se había convertido en apenas en el segundo SACEUR que no fuese norteamericano en las casi siete décadas de historia de la organización por nada.

Mientras las miradas se fijaban en él esperando a que continuase. Él robusto militar francés se dio el lujo de repasar los datos concernientes a las fuerzas aliadas que ahora se encontraban en retirada hacia Alemania, dedicando especial atención a las Wojsko Polskie* datos que no eran halagadores. " reducidas a solo un 17% de su estado previo a la guerra, en condiciones de servicio que lograron cruzar a Alemania cuando se hizo el anuncio, en gran parte debido a que se encontraban cerca de la frontera." Rezaba el informe, solo podrían conformar ahora apenas tres o cuatro brigadas si las estiraba al máximo, sus números de vehículos de combate, incluyendo a los MBTs eran también bajos y por lo tanto esas brigadas carecían de equipamiento suficiente, peor aún cantidades de equipo pesado y suministros debieron ser abandonados, además de que unidades completas no consiguieron llegar a sus puntos de reunión perdiendo varios veteranos. Eso sin tocar el estado operacional de la Fuerza Aérea y Armada polacas.

-Un costo elevado…- se permitió un breve momento en memoria de todas las vidas perdidas, cuyo sacrificio era necesario para proseguir con la estrategia que se había delineado. -sin embargo era necesario, para nuestros propósitos.- adopto una expresión tranquila antes de continuar.

-Para nuestros aliados polacos es definitivamente un golpe doloroso, de igual manera para todos aquellos soldados y oficiales de la NATO que han peleado con tanta devoción para mantener nuestras tierras libres de la agresión del ESBIN…- nadie se movió un ápice en sus lugares. Por su parte el francés se giró para quedar frente al escudo de la organización y la colección de las banderas de las naciones integrantes, dándoles la espalda brevemente -Les recuerdo sin embargo que nuestro deber no está limitado solamente a un país damas y caballeros. Somos responsables de todo un continente, nuestro continente, nuestro hogar…- contrajo sus labios brevemente antes de proseguir. Satisfecho de ver que la determinación se asomaba en los rostros de varios oficiales europeos. -y me atrevo a decir, que de todo el mundo. Por lo que tenemos que tomar decisiones difíciles que nos afectaran a todos, pero que son vitales dada la tarea a la que nos enfrentamos.-

Durante años una de las mayores críticas a la NATO y a los gobiernos europeos fue la evidente interdependencia política y militar del resto de los miembros hacia Washington. Presupuestos de defensa que disminuían periodo a periodo, números de tropas que se reducían lo mismo que las cantidades de equipo. Por mucho tiempo la mayoría de gobiernos europeos pareció confiar en las decenas de miles de tropas norteamericanas estacionadas por toda la Europa occidental durante la Guerra Fría. Muchos políticos y civiles llegaron a expresar el deseo de desaparecer dicha organización al término de la misma.

Thanatos junto con su abrumadora devastación que trajo en su estela había sido el recordatorio perfecto de que en última instancia, cada nación debía ser capaz de poder mantenerse sola en momentos de gran necesidad. Lo que termino por desencadenar grandes reacomodos en las posiciones de autoridad e influencia en el seno de la NATO y en última instancia derivaría en la conformación del UEG.

-Mantener testarudamente una posición que se vuelve indefendible con motivo de los cambios en el campo de batalla, es algo cuestionable.- se giró para encarar a sus colegas y a sus superiores civiles. -La historia nos ha enseñado que debemos escoger nuestras batallas, aquellas que se luchen en nuestros términos, aprovechar las debilidades del enemigo y ser eficientes en la ejecución de dichas batallas.- su mirada cambio al costado derecho donde se encontraba una de dos proyecciones que reflejaban la disposición de frente de batalla en Polonia. -Y ahora mismo, si nos mantenemos allí. Estaremos cometiendo un error de repercusiones estratégicas que lamentaremos más adelante.- declaro con toda seguridad dejando que su voz llenara el recinto.

-Es solo hecho de plantearnos una acción de esta naturaleza nos dice que ya hemos cometido errores de dicha indole…- Desde su propio cuarto de conferencias en Northwood, Donald Hayes además varios altos oficiales británicos también participaban de la reunión.

-Y pensar que hubo un tiempo en que resultaba difícil que los franceses se involucraran activamente en los asuntos de seguridad europeos…- murmuro un oficial de la RAF a un general del RA.

-Ahora consiguieron a SACEUR.- fue la respuesta del colega.

Hayes coincidió en silencio con tales comentarios. Durante los días más álgidos de la Guerra Fría, el gobierno francés había mantenido su propia independencia de la NATO en todos los aspectos, aunque siempre el acuerdo tácito de que proporcionarían cantidades ingentes de tropas a modo de reserva estratégica. Ese planteamiento fue replanteado después de Thanatos y el surgimiento del ESBIN. Con Francia y el Reino Unido a la cabeza de un proceso de rearme continental, la capacidad para ejercer presión dentro del seno de la organización multinacional creció y en un hecho histórico, puestos significativos de comando en la estructura militar quedaron encabezados por oficiales de países europeos.

-Caballeros por favor, estamos en una reunión importante.- Donald reprendió a sus colegas. Aunque el también concordaba con que sus países debían ser responsables por su seguridad y soberanía nacionales. -No estamos en la barra del bar… los cuchicheos no tienen cabida aquí.- el silencio fue la indicación de que sus palabras habían hecho blanco.

No era el momento de externar dichas preocupaciones, aunque estaba seguro de más de uno de sus colegas se habría cuestionado este proceder con anterioridad a la reunión. -Ahora solo estamos intentando corregir el problema, pero la inercia que el enemigo ha ganado puede ser considerable.- para Hayes no dejaba de ser preocupante que con este acto se aceptase tácitamente la ocupación de un segundo país de la NATO -el primero había sido Noruega, que aún se mantenía partida por la mitad, incluyendo la isla de Svallbard.- con todo la atención suya al igual que la de sus colegas estaba centrada en la figura corpulenta del SACEUR que continuaba aleccionando al resto de los mandos de la alianza.

-… De esta forma acortaremos nuestras líneas de suministros…- Leonard seguía hablando señalando el mapa y haciendo gestos con la mano con un ímpetu vertiginoso, además de que su voz potente de por sí, esta vez se escuchaba con una determinación que era contagiosa, admitió Hayes fortaleceremos nuestras posiciones defensivas y podremos entrenar a consciencia a nuestras reservas para cuando sea el momento de lanzar nuestra contraofensiva.- Cuando termino de hablar no le quedaban dudas de que había conseguido su objetivo.

Las tropas del UEG se retirarían escalonadamente de Polonia, para fortificarse en Alemania esperando que el ESBIN lanzara una ofensiva general, que dado los indicios sucedería pronto. -Puede iniciar con la operación en cuanto lo considere prudente.- comento Chastain.

-Se trata de una situación extraordinaria General Leonard.- admitió Niven que no había cambiado su actitud consternada desde que Schetyna se había marchado. -una que aunque no contemplamos con anterioridad…- dejo su idea en el aire.

-Lo entiendo señor presidente…- el francés fue rápido en coger el hilo de la conversación -Le garantizo que no volverá a ocurrir.- aseguro con vehemencia al tiempo que su expresión

-De alguna manera sé, que esa es una promesa difícil de cumplir.- desde Northwood, Don Hayes no pudo evitar sentirse un tanto pesimista de los dirigentes civiles, era como si esperasen que en una guerra no sucediesen los contratiempos.

La reunión se daría por terminada toda vez que los dirigentes y representantes civiles dieran su aprobación oficial al plan, a poco de escuchar los detalles del mismo. El presidente polaco regresaría para una vez más condenar la decisión, aunque estaba consciente de que había muy poco que pudiese hacerse de parte de su gobierno, irónicamente lo más inmediato era preparar un mensaje para el pueblo polaco para informar de lo sucedido. Todo lo anterior atestiguado por los oficiales presentes y por un Anatole Leonard que se mantuvo impasible cuando se le recordó de nueva cuenta que era preferible que una situación de dicha naturaleza no se presentase de nuevo.

Apenas había cruzado la puerta cuando Leonard comenzó a dar instrucciones a su asistente personal. -Quiero a mi staff reunido en la sala de planeación en 30 minutos, hay que revisar el plan de operaciones una última vez antes de dar la orden de ejecución.- soltó mientras mantenía la vista al frente y recorría los pasillos rodeados de diversas personas. -Necesito una actualización sobre el estado de nuestras reservas…- continuaba con sus órdenes. -y la última estimación de inteligencia sobre las unidades del enemigo en Polonia.- cuando llego a la puerta de su oficina reguardada por dos policías militares, despidió a los presentes entrando en ella.

En privado por primera vez en el día, se dejó caer en el sillón cómodo que se ubicaba tras su escritorio. Sin embargo no pudo relajarse, la pila de papeles que lo saludaba cada vez que entraba a su oficina no había hecho más que crecer durante su ausencia, emitió un pesado suspiro antes de comenzar a revisar todos aquellos documentos que le fuesen posible antes de asistir a la reunión que había convocado.

-Llegar hasta aquí significa hacer contrato con la burocracia y la política.-

Dejo escapar antes de tomar su bolígrafo para estampar su firma en papeles tan diversos como era recomendaciones para ascensos y medallas; requisiciones para equipos diversos, municiones y suministros médicos, evaluaciones de desempeño de unidades y oficiales. Todos importantes a su manera, todos necesarios, todos urgentes. La mano de Leonard apretó más el bolígrafo mientras dejaba su rúbrica en todos los documentos al tiempo que revisaba el reloj de su oficina para ajustar su tiempo hasta la reunión. Hasta que un documento llamo su atención.

-¿Qué estás haciendo tú aquí?- se dijo mientras tomaba la carpeta rotulada NATO RTO* además de los consabidos avisos de Material Clasificado. -Tendré que cambiar de asistentes.- frunció el ceño ante esa resolución, cambiar de personal periódicamente alteraba su rutina. Pero el mezclar documentos clasificados con aquellos de acceso común no era una falla de seguridad y protocolo menor.

Comenzó a hojear el documento mientras lo hacia lo más parecido a una sonrisa se posaba en el rostro del militar a medida en que devoraba las cuartillas del mismo. -Lo sabía, este puede ser la herramienta que incline la balanza a nuestro favor- la satisfacción no era algo que pasase por su cabeza seguido durante los últimos tiempos pero el tener la evaluación hecha por los científicos y especialistas de la NATO sobre Pegasus, el proyecto privado de AJAX Corp, para la construcción de una flota de UCAVS.

Observo los gráficos, los comparativos, las fotografías de los prototipos. El análisis era bastante favorable al proyecto. Lo que ayudaba a la causa de patrocinar su rápida adopción por parte de las GDF lo cual no era una tarea sencilla, por lo que necesitaba que la gente de B.D. Andrews cumpliera con lo prometido y que el producto final fuera más sorprendente que los prototipos que vio en acción en Canadá, si ellos hacían su parte. Le harían más fácil hacer la suya.

Descolgó el teléfono y soltó casi de inmediato. -Mayor Evra. Necesito que agende una reunión con la gente de AJAX a la brevedad…- miro brevemente su agenda personal -de preferencia durante esta semana.- para luego usar su tono de voz más firme. -No acepte retraso alguno.- con eso colgó. Reviso su reloj -Tengo tiempo todavía.-

Se levantó hasta un gabinete en donde además de diversas fotografías suyas tomadas a lo largo de su carrera, diplomas, medallas y reconocimientos a su trayectoria militar que se extendía por poco más de tres décadas. Se encontraba uno de los pocos abusos de sus privilegios que su calidad de máximo responsable militar de Europa le permitía, un tazón de cristal lleno de macarones* de colores tan diversos como sabores, elaborados por una de las mejores casa reposteras de Francia, que le enviaban semanalmente una generosa caja con los mismos y que él compartía ocasionalmente con los invitados que recibía en su oficina o con algunos de los miembros de su staff, que el mismo seleccionaba. El resto de las veces sin embargo las delicadas confituras eran solo para su uso y consumo personal. Al igual que el café molido, tostado y empaquetado proveniente de Colombia. Mientras preparaba su taza de café y se disponía a probar un par de macarones. Repaso apresuradamente las fotografías que retrataban su vida y obra dedicadas a la milicia y al servicio de su país.

-¿Quién lo diría?- se fijó en una de las fotografías, en donde se apreciaba a dos jóvenes uno de mayor altura que el otro, ambos con uniformes de campaña parados al costado de un tanque -Al final de día tenías razón Armand, este trabajo es igual que ser…- no termino su frase ya que el teléfono de su oficina le interrumpió.

-General Leonard de parte de AJAX Corp.- le dijo su asistente apenas levanto el auricular. -Han confirmado para el próximo miércoles en el horario del cual usted disponga.-

-Fue rápido.- comento con satisfacción para sí mismo. -Muy bien. ¿Algo más?-

-Me informaron que quien estará en la reunión será el Sr. B.D. Andrews.-

-Perfecto directo con la fuente.- murmuro -Disponga de las atenciones para invitados distinguidos usuales y una de las salas de conferencias para la fecha convenida, más adelante le pasare la hora exacta.

-De acuerdo señor.- la línea cayó muerta después de eso.

Leonard regreso a su café mientras ponderaba el porqué de la visita de Andrews, no que le molestase sino simplemente porque era excepcionalmente raro que no hubiesen tratado de sugerir una hora. -Andrews debe de estar sumamente interesado en esta charla para venir el mismo. Excelente podremos avanzar rápidamente sobre los puntos necesarios para despegar a la brevedad.- SACEUR barajo lo que sabía del ejecutivo norteamericano. El CEO de Ajax era un hombre bastante ocupado, las presiones de dirigir un conglomerado multinacional en tiempos como estos no eran sencillas, eso lo tenía claro Leonard que tenía una cierta simpatía por la manera directa en que el civil encaraba sus asuntos cuando trataba con la milicia.

Reconocía la ambición y el buen ojo para explotar debilidades de sus oponentes, además de una implacable determinación a la hora de seguir las estrategias trazadas y buscar las condiciones de mercado más favorables para sus productos. Dirigía el conglomerado con mano de hierro, con cada dato que repasaba sobre Andrews, el respeto del francés crecía un poco más. Sin mencionar el hecho de haber sido un crítico feroz de las decisiones de varias figuras de estado durante los primeros años del mundo pos Thanatos, lo cual a sus ojos era un factor de peso a la hora de haber decidido apoyar su proyecto Pegasus. De alguna manera, sentía que tenían caracteres e ideas bastante parecidos.

Sin embargo no perdía de vista que para llegar hasta donde se encontraba, un hombre como ese debía tener su particular colección de enemigos, algunos cuantos esqueletos en el closet y una manera de vigilar todo lo que ocurría a su alrededor, eso lo volvía un factor de potencial riesgo para su gestión, ya que era obvio que ambos se necesitaban de momento, puesto que compartían una agenda común. Lo cual en el mejor de los casos los convertía en socios, más no amigos.

-Habrá que mantener un ojo sobre ti y Pegasus.-Saboreo su macarone, para después terminar su taza de café, preparo algunos documentos y firmo el resto para después salir de la oficina flanqueado por un par de edecanes. -Si eres como yo, aunque sea una mínima parte…- murmuro.

-¿General?- uno de los asistentes pregunto ya que no era costumbre que su jefe hablara solo.

Leonard solo movió su mano en actitud diminutiva, el gesto fue entendido de inmediato por este. -Tienes un plan y maneras para asegurarte de que dicho plan tenga éxito.- llegaron a la puerta de la sala de juntas.

Su mente maquinaba ya varios escenarios no solo para las operaciones a futuro, sino sobre cómo lidiar con el empresario. Una parte de su persona no deseaba recurrir a acciones así, pero tampoco podía darse el riesgo de no mantener una adecuada vigilancia en un proyecto de tal envergadura, aunque al menos para eso contaba con el hecho de que disponía de una gran cantidad de recursos con los cuales podía mantener vigiladas todas las etapas del mismo.

-Hay que mantener una buena atención a tus actividades.-

Concluyo antes de ingresar a la sala donde sus comandantes subordinados le esperaban. Anatole Leonard se enfocó entonces a la tarea frente suyo. Asegurarse que las tropas en Polonia se retiraran de la mejor manera posible para asegurarse que tendrán otro día para pelear. Había un aspecto positivo -en opinión de Leonard- que sacar de la fracasada campaña polaca para las fuerzas de la NATO/GDF. Esta derrota les demostraba a los políticos de occidente que nada más contundente que el compromiso absoluto con el esfuerzo de guerra, era necesario.

Mientras sus comandantes detallaban buena parte de los procedimientos, Leonard seguía en sus cavilaciones. -Un compromiso en que ninguna opción quede descartada del todo.-

Un militar de carrera, la relación de su familia con la profesión de las armas que data de varias décadas atrás cuando su abuelo Edgar, entonces un simple cocinero que siguió al General Leclerc y sus fuerzas de la Francia Libre desde el África Ecuatorial hasta Paris durante la IIGM y termino su carrera como coronel de un regimiento de infantería mecanizada en Argelia. A partir de allí, el servicio de las amas en aras de Francia fue el camino pautado para todos los varones de la familia, y Anatole el tercer hijo, del segundo hijo de Edgar había probado ser el más exitoso de sus descendientes.

También había heredado la fuerte convicción de su abuelo, acerca de que Francia y Europa en general debían permanecer independientes y firmes ante la influencia de actores externos como lo eran los USA y Rusia. Ya era suficiente para los Leonard el haber perdido buena parte de su influencia en buena parte de los antiguos territorios colonos de su patria, como para que en una actitud de desidia por parte de los dirigentes europeos se recurriera a los norteamericanos cada vez que alguna crisis que implicara la posibilidad de uso de la fuerza apareciese.

Con todo, su antipatía general hacia ellos y su consabida arrogancia y crudeza a la hora de conducirse en casi todos los aspectos, palidecía con el evidente desprecio que experimentaba cuando alguien tocaba los temas de comunismo, socialismo, el proletariado y demás conceptos de índole marxista. A su modo de ver la URSS y su sucesora espiritual, el ESBIN resultaban ser entidades que conducían al mundo por un camino de conflictos pregonando imposibilidades sociales que solo era un elaborado canto de sirena que conducía al desastre. Y eso era algo en lo que su difunto abuelo y él estaban plenamente de acuerdo.

Leonard clavo su vista en el mapa de operaciones en Europa que dominaba la sala, especialmente en la parte oriental del continente y juro en memoria de su abuelo y de todos aquellos parientes suyos caídos al servicio de su nación y de la libertad que destruiría a sus enemigos, sin importar los costos ni sacrificios.

-Acabaremos con ellos…- apretó su puño. -y esta vez será para siempre.-

Prisión Militar No. 3, El Aaiún, Provincia de Laâyoune-Boujdour-Sakia El Hamra, Marruecos.

La luz blanca era demasiado brillante, tanto que desde el ángulo adecuado esta se reflejaba en la mesa dejando un destello particularmente incomodo si una persona se encontrase en el ángulo adecuado para recibir tan desagradable efecto. Eso sin mencionar el calor húmedo que se sentía en el cuarto, al cabo de unos minutos una persona podía empapar sus ropas debido al mismo. Lo cual era una situación que se buscaba deliberadamente en el cuarto de interrogatorios.

-Es muy temprano para tener sueño Samil…- comento sin aspaviento el responsable de la sesión en turno. -No tienes buen aspecto. ¿Seguro que comes lo suficiente?-

-Ya sabes la respuesta a eso.- respondió con clara frustración el aludido a su captor, para después mover su cuello en un pequeño círculo tratando de aliviar el cansancio que experimentaba en su cuello. -Además no es como si les importara de verdad lo que me ocurriese.

-No puedo hablar por quienes brindan el servicio de alojamiento.- murmuro la mujer con uniforme militar frente a él -Pero a nosotros nos causaría problemas que algo ocurriese contigo.-

A pesar del tono neutro de esa mujer, el huésped reusaba a morder el anzuelo de la charla trivial. -Quieren que hable y entregue a mi gente.-

Era cierto, concedió su interrogadora. -Las cosas serían más fáciles para ti de hacerlo…- bebió agua de una botella. Entonces noto como la garganta del sujeto hacia el reflejo de tragar. Por unos momentos detuvo su acción para mirar al sujeto. -¿Tienes sed?- recibió una mirada desafiante de nuevo. -Como quieras, yo si tengo sed.- la reanudo de inmediato para fastidio de este.

Samil Mahoud Nasrallah llevaba dos semanas detenido e incomunicado del mundo, pasaba cerca de 20 horas al día en una pequeña celda de 3x3 metros con apenas lo básico, el sueño llegaba con dificultad y solo cuando sus captores lo consideraban necesario. -No pasara no importa lo que intenten.- las fuertes notas de decadente música Heavy metal norteamericana, o una fuerte luz blanca que le impedían cerrar los ojos y conciliar el sueño, además interactuaba con otros prisioneros y sus guardias tenían órdenes estrictas de no entablar conversación alguna con él. Cuando salía pasaba largas horas sentado en una habitación similar a la que se encontraba.

-Hhmm…- con eso el hombre destapo de nuevo la botella de agua fresca que mantenía en su lado de la mesa y le dio un generoso sorbo. -Por lo visto sigues deseando no comer lo necesario, es una pena…- dijo moviendo la cabeza sin exagerar ni los ademanes o su voz. -Te tengo noticias, al parecer tú sobrino Saad ha entrado a la universidad.-

La adrenalina recorrió el cuerpo de Samil que se tensó de inmediato. -Déjenlo fuera de esto…- dijo con profunda convicción. -o les prometo por Allah que se arrepentirán.-

Mirando una pantalla de televisión que mostraba la conversación que ocurría en la habitación contigua, -Eso si provoco una reacción en el sujeto.- Allen Fredericks comento notando que la sesión del día parecía haber hecho algún progreso. Nasrallah no se encontraba en ese lugar sin motivo alguno. El expediente de la CIA y su equivalente marroquí la DEGD* tenían sobre él, lo vinculaba como un reclutador de cierto prestigio para diversos grupos extremistas de la región, aunque lo notable de su caso particular, era el hecho de que su trabajo de unos años a la fecha se limitaba al GLA.

Y dado que esto último implicaba ser un experto en mover gente, mercancía o información por todo el norte de África sin ser detectado, su presentación había sido algo que particularmente había interesado al operador norteamericano, que sin ser excepcionalmente fluido en árabe entendía una buena parte de la conversación. Se giró para observar al hombre que monitoreaba la conversación desde una computadora. -Que comience a ablandarlo, y que se quite los guantes.-

-Ok rubia, el estirado quiere que dejes de ser amable con el sujeto.- susurro Ron Barkley por el micrófono de su diadema.

La indicación llego a su oído derecho gracias al pequeño radio en este. Por lo que Rook solo movió la cabeza para señalar que había entendido la orden de su jefe preliminar -Creo que tú conoces lo suficiente de este negocio como para imaginar lo que sigue.- escucho que alguien gritaba, además de los guardias y la cogida que les agradaba.

-No hablaré… puedes amenazarme a mi todo lo que quieras, puedes usar a mi familia todo lo que tus jefes quieran y aun así no tendrás nada.-

-¿Quizás debamos traer a tu sobrino para hablar con él?- se acercó al rostro de Samir, mientras colocaba una mano en su barbilla -Quizás el si este menos renuente a cooperar.-

Frunciendo sus labios este espeto. -Él no sabe nada y yo no les dure nada.-

-Según tú…- ella se encogió de hombros. -puedes estarnos mintiendo para que no busquemos donde debemos buscar.-

-No te miento.- declaro con profunda convicción. -Allah no permite la mentira.-

-Excepto cuando hay infieles involucrados.- atajo la inglesa. -según muchos de tus imanes, esa es una excepción valida en casos de gran peligro.- miro a los ojos del prisionero -Ves como eso nos coloca en una posición difícil.-

Con marcado desdén este siguió en su postura. -No lo entiendes-

La mujer por su parte movió la cabeza en señal de hastío, desde que había llegado al país, había sido asignada para apoyar en la interrogación de sospechosos y prisioneros. -Creo que si lo entiendo…- reviro Rook -desafortunadamente para ti, eres tú quien no lo hace aún.- extendió sus brazos.

-Me tiene sin cuidado lo que una ramera como tú piense o lo que los bastardos que llamas jefes guste.- sonrió mientras escupía esas palabras. -Soy un seguidor del profeta, lo que me hagas a mí o a mi familia no tiene importancia.-

-Sigue engañandote a ti mismo idiota.- no dejo que el enojo pasara a través de su rostro. -Suponiendo que sí nos dices la verdad sobre el chico; y aquí entre nos ese es un gran "sí"- le sonrió brevemente -Estamos en cero, y a mis jefes no les gusta que estemos de esa manera.-Era una labor bastante cansada en especial cuando los sujetos mostraban una tozudez inflexible basaba en arcaicas creencias arraigadas en su mente. -Bueno tendré que explicártelo brevemente.- abrió las carpetas que se encontraban en la mesa. -Si no podemos obtener nada de ti, por las buenas. Entonces tendremos que asegurarnos de obtenerlas de alguna manera.- deslizo una de ellas por la mesa para que fuera capaz de leerla.

-¿Qué significa esto?-

Rook endureció su rostro y su voz. -Lee, y lo sabrás.- no fue una petición, era una orden.

A regañadientes Nasrallah lo hizo, seguro de su convicción y lealtad a la causa. Había aguantado el maltrato impartido por los guardias durante los primeros días, las golpizas, las duchas con agua fría, cortes con bisturí fueron reemplazados con privación de sueño, calor sofocante en su dormitorio. Nada de eso ha hecho mella en su espíritu y nada de lo que le mostrasen lo hará. Eso es hasta que llego a la mitad de la primera hoja del documento que la mujer le pasó. -¿Qué significa esto?- levanto su mirada cargada de desdén hacia su interrogadora.

-Como te dije antes. Obtendremos lo que queremos de una forma u otra… y cómo estás tan empeñado en demostrarlo, tu propia testarudez ha sido la que nos ha llevado hasta aquí.-

-¡Ustedes! Todos son unos malditos.-

Los azules ojos de la mujer brillaron de forma atemorizante. -Yo sé muy bien lo que soy. El problema aquí eres tú.- señalo con un dedo al hombre que se revolvía tratando de liberarse de sus ataduras. -Crees que resistir es una opción, crees que si aguantas lo suficiente perderemos interés en lo que sabes, crees que no tenemos la determinación suficiente para no considerar nuestras alternativas…- después una sonrisa perturbadora se formó. -No tienes la menor idea de lo que estamos dispuestos a hacer.- con eso se levantó dirigiéndose a la puerta. -Disfruta tú lectura. Cuando termines estoy segura de que hablaras con nosotros.- con eso salió de la habitación.

-Aumenten la calefacción y la intensidad de la luz…- instruyo Fredericks que con satisfacción observo como la ira daba paso a la ansiedad en el hombre. -quiero al sujeto presionado por completo.-

-De inmediato.- uno de los encargados del control ambiental hizo los ajustes necesarios de acuerdo a las indicaciones recibidas.

Un leve chirrido de la puerta anuncio la entrada de Rook. -¿Cómo resulto?- mientras se dirigía a donde Allen se encontraba.

-Tan bien como podía esperarse.- contesto su jefe eventual. Mientras revisaba documentos e informes depositados en una mesa de la habitación. -Ahora solo hay que esperar a que las grietas aparezcan en poco tiempo.- comento sin levantar la mirada. -Por ahora hay que revisar los demás candidatos.- le acercaba un grupo de expedientes a la mujer. -Langley termino de filtrarlos. Sugieren que comencemos por alguno de estos tres.-

-De acuerdo.- a Rook no se le escapo el hecho de que su jefe provisional ni siquiera le hubiese preguntando su opinión sobre la sesión que acababan de terminar recién. Pero sin realmente ánimos para discutir solo lo ignoro.

Ni la sala de monitoreo, o la de interrogación se parecían a la imagen clásica de las películas sobre esa clase de lugares. La base en donde se ubica la prisión en sí, puede que mantenga en su exterior mantuviese un aire antiguo, pero los interiores de la misma se encuentran adecuadamente modernizados para funcionar con su propósito de mantener en custodia a varios de los individuos más peligrosos para el gobierno marroquí. Haciéndola por tanto la elección idónea para funcionar como la base de operaciones del grupo que Fredericks encabezaba.

Después de pensar en varios escenarios por fin el agente hablo. -Prepararemos a estos dos…- señalo dos fotografías. Con eso un militar marroquí se acercó a la mesa y recogió las mismas, para salir del lugar. -y mantendremos al tercero en espera.-

-¿Si esto no funciona?- comento con cierta preocupación Ron que dejo por unos momentos la computadora. Al no tener una respuesta rápida añadió una frase más -tendremos que abrir la panoplia de objetivos a encontrar.-

Pero el agente norteamericano no dijo nada, simplemente siguió en lo suyo, ya que tenía claro lo que debía hacerse en esta situación, por lo que no tenía sentido para él repetir el plan de acción -todavía es temprano para decidir si este curso de acción funcionara o no, lo sabremos dentro de poco.- levanto su mirada para observar a sus dos colegas. -sin embargo está es la manera más segura de obtener la información que requerimos de nuestros sujetos. Usar otros métodos es invitar al caos, además de ojos y oídos ajenos a esta misión, sin mencionar que puede llegar a ser un verdadero calvario.- no necesitaba abundar detalles ya que esperaba ser entendido por sus colegas ingleses.

Ninguno de los hermanos protesto esa idea, aunque cualquiera de los dos interpreto a su manera los motivos de este para no rebasar el límite de lo necesario. Rook sin embargo estaba casi dispuesta a apostar que la preocupación del norteamericano tenía poco que ver con el bienestar de alguno de los objetivos, o por la legalidad de los métodos. Contrario a lo que se cree, la tortura y la coerción físicas tienen sus límites. Una persona torturada tiene un límite al dolor y al maltrato físico o sicológico que es capaz de recibir, pero el que lo alcanzase no validaba de manera automática lo que saliera de su boca, porque como se ha mostrado en ocasiones anteriores, las personas dirán lo que sea para el castigo se detenga así solo fuese por unos momentos.

-Sugiero que trabajemos con este primero.- Rook mostro una foto de las carpetas anteriores -Lo trajeron hace solo unos días y ya es hora de que le demos a su mente algo que trabajar.-

-Aún le falta más tiempo para ser más receptivo a la idea.- comento su hermano.

-Tal vez, pero debemos empezar por algo, y quien sabe quizás tengamos más suerte y terminamos con algo más sustantivo que la última vez.-

Allan estaba a punto de comentar ese punto, cuando una mujer en traje de negocios apareció en la habitación y lo llamo -Agente, su equipo está llegando con la captura de hoy.- con un gesto le conminó a que la siquiera.

-Repasen la información, seguiremos con Nasrallah en cuanto regrese.- instruyo antes de dejar a los hermanos en la habitación.

Una vez que estuvo segura de que la puerta no se abriría intempestivamente y el norteamericano no regresaría Rook comento con sorna a su hermano. -¿Crees que alguna vez le habrá dicho palabras amables a alguien?-

-¿Qué ahora eres sensible hermanita?-

Esta movió la cabeza. -Para nada, es solo que es la primera vez que tengo que lidiar con un yanqui que es tan…-

-¿Insufrible?- Ron interrumpió a su gemela. Por su parte ella solo movió los hombros. -Si bueno, así es este trabajo.- una idea cruzo fugazmente por su cabeza y transformo el rostro del hombre. -aunque entiendo tú reticencia a pasar tiempo con él y no con compañía más agradable…- antes de que voz tomara un tono más insidioso para su hermana -Como la de Randall.-

Una curvatura descendente en los labios de su hermana fue todo lo que necesito su gemelo para saber que había pateado el avispero. -Una palabra más Ronald- mascullo en el tono más serio que pudiese encontrar -y te enviare a casa… en varios pedazos.- con eso regreso a su trabajo, a veces no entendía como su hermano podía meterse bajo su piel con una sola frase, aunque ella también era capaz de hacerlo. Ron siempre había tenido un instinto más entrenado en esos menesteres.

Este solo sonrió. -Lo que digas.- contesto con ademan de ignorar lo que esta le decía.

-¿Entonces como nos va?- pregunto la mujer mientras recorrían el interior de la prisión hasta el patio de maniobras.

Imaginando el cariz que tomaría la conversación, pero sin deseo alguno de parecer un sabelotodo, Frederick contesto con la verdad. -Tan bien como se podía esperar. Los individuos no cooperan y el método pasivo tarda en hacer efecto.- con eso le lanzó una mirada criptica a la persona que fue asignada por la inteligencia marroquí para ser la oficial de enlace durante la estancia del equipo de especialistas del UEG.

-Sigo creyendo que deberíamos haber sido más asertivos con nuestros métodos.- añadió la mujer. -Ya tendríamos un mejor panorama de como reclutan gente.-

-O no…- devolvió calmadamente -creo que hacerles creer que necesitamos de ellos, que tienen cierto espacio para negociar y entablar una relación de conveniencia es el modo de acción correcto.-

-Para luego destruir esas esperanzas.- insistió su colega. -No olvide agente Fredericks que a pesar de cualquier información que ustedes obtengan, mi gobierno debe ser consultado si existe la posibilidad de negociar algún tipo de acuerdo…- el norteamericano miro inexpresivamente a la mujer. -y debo recordarle que aun los queremos en prisión.- remarco está dejando en claro que por mucha cooperación imperante entre los dos organismos, ella tenía clara donde residían sus esfuerzos. -ahora mismo la prioridad de mi gente es encontrar a las células que realizaron el ataque al Comando Central del Ejército en Rabat.-

-Desde luego directora Battuta. Estamos conscientes de la prioridad inmediata de su gobierno- devolvió sin perder el paso el rubio. -Al llegar a ese punto, lo trataremos de manera correspondiente.- contesto sin cambiar su monótona voz.

El ataque había sido efectuado hace cosa de una semana, con coches bombas y grupos de tiradores. Se cobró la vida del viceministro de defensa, varios oficiales y soldados, además de dejar decenas de heridos entre el personal del comando. Por supuesto que ninguno de los cerca de treinta agresores sobrevivió, aunque el norteamericano sospechaba que esa no era una cuestión que se hubiese planeado por parte de los terroristas.

-Y encontraremos la manera de solucionarlo.-

La directora Battuta decidió que eso tendría que funcionar por el momento. -Lo sé.- con eso el tema quedo zanjado para una futura ocasión. Satisfecha de que el huésped entendiera al menos por el momento, que no se le permitiría hacer ninguna clase de acuerdo que lesionase la seguridad de su país.

Allan repaso de nuevo lo que sabía de su contacto. Sanaa Battuta era una rareza en los servicios de seguridad de su país. Proveniente de una familia bien conectada al gobierno monárquico, más no acomodada, logro estudiar en prestigiosas escuelas de Marruecos, España y Francia, regresando a su país como una joven analista socioeconómica, que por ser demasiada buena en su trabajo llamo la atención de la seguridad estatal quien contrato sus servicios, primero como analista externa, después como parte integral de la misma. De eso ya habían transcurrido cerca de 20 años y la mujer bajita y rechoncha era ahora cabeza de toda una división de la DEGD.

El norteamericano entendía el porqué de los señalamientos, cuando esta situación terminara, él empacaría todo y regresaría a casa. Sus anfitriones sin embargo aún se quedarían aquí, y si algunas decenas de terroristas llegaban a prisión o eran retirados de las calles en el proceso, entonces eso era una ganancia para cualquiera. A decir verdad él no tenía problemas con la actitud territorial que desplegaba la directora, en su opinión dicha conducta estaba dentro de lo razonable y no contemplaba enviarla en los reportes diarios que mandaba a Langley.

-Lo que sea para mantener las cosas fluidas e indoloras.- fue el último pensamiento antes de llegar a la zona de recepción.

Allí había un convoy de varios vehículos y camiones, además de un numeroso contingente de soldados y personal con vestimenta civil que estaban procesando a cinco individuos, cuatro hombres y una mujer. Battuta se separó de Fredericks para dirigirse al sitio donde tomaban fotografías a los recién ingresados, para cotejarlos con las bases de datos sobre terroristas y criminales internacionales. Su colega por el contrario se dirigió a una Land Rover de color beige modelo desfasado de la cual cinco personas estaban descendiendo.

Scott fue el primero que vio al agente de inteligencia que ya los esperaba. -Jefe tenemos comité de bienvenida.-

Wolf observo al agente acercarse -Grandioso.- murmuro con fastidio. -Bien dejen que yo lidie con el "jefe", ustedes limpien el auto, lleven el material y vean si pueden apoyar a Rook y Ron.-

Lunk apenas retuvo una pequeña risa -No se olvide de comer y darse una ducha señor.-

-Si puedes llegar al comedor de la base déjame un poco de pan de pita y mrouzia*- comento Randall mientras estiraba las piernas, el viaje de tres horas a través de terracería lo había estropeado bastante.

-Qué sea doble grandulón…- Lancer se añadió a la petición.-

-Yo me conformo con saber si hicieron Tanjine*- dijo Scott antes de comenzar a apearse en un costado del todo terreno.

-¿Jefe usted querrá algo?- pregunto el moreno canadiense pero Wolf solo movió la cabeza. -de acuerdo. Solo déjenme llevar las armas a nuestro locker, con eso saco una pesada mochila militar con un par de ametralladoras ligeras M249 Mk 46 usadas como apoyo en la misión, además de un par de cargadores abastecidos para las mismas y varias cosas más.

John solo observo en silencio como el hombre parecía cargar casi 50 kilos con una sola mano como si nada.

-¿Algo interesante que quieran contarme?- comento al notar varios impactos de bala en el vehículo. Pero las caras impávidas del equipo de soldados revelaban que no estaban entusiasmados por conversar.

-Buenos días para usted también agente…- Rand contesto no particularmente entusiasmado de verlo.

-En realidad buenas tardes.- John Wolf solo encogió los hombros mientras se quitaba sus anteojos obscuros. Conocía a la clase de individuos que el hombre la compañía representaba, cosas como la cortesía no estaban entre las prioridades de estos. -Lo de siempre, gente no cooperativa.- simplificaba un poco las cosas pero en honor a la verdad después de tragar arena por tres días esperando la oportunidad para capturar a una persona de interés para su caso, lo había dejado con poco humor para conversar con su jefe inmediato.

Paso el seguro a su confiable y casi eterna MP-5K, mientras se sacudía un poco de polvo del desierto -Lancer lleva los computadores que encontramos donde Ron, para que se ponga a revisarlos cuanto antes.- por respuesta recibió un pulgar en lo alto.

Allan levanto una ceja. -Creo que eso es obvio.- emitió un suspiro. De verdad le costaba trabajar con el sujeto. -Me refiero a que sí ocurrió algo particularmente notable.- Con eso ambos hombres miraron los agujeros de bala.

-¿Eso? ¡Oh vamos! son gajes del oficio…- comento John mientras ayudaba a sus hombres a sacar el equipo que utilizaron en la misión. -además fue una captura relativamente sencilla.- en ese momento un equipo médico apareció en el lugar para atender a un trio de soldados marroquíes que habían resultado heridos durante el transcurso de la misma.

Sin estar particularmente impresionado Allan solo observo al veterano soldado, quien no parecía encontrarse de un modo receptivo. -De acuerdo como digas. ¿Qué obtuvimos?-

-Mantuvimos la vigilancia en el sujeto que nos pediste hasta que este apareció, lo rastreamos y nos llevó a una casa de seguridad.- señalo a un sujeto alto, de aspecto desaliñado que era procesado por la gente del DEGD -De ahí lo normal… esperar, planear el asalto, entrar y someter… limpiar, recoger y catalogar.-

-¿Tenemos una lista de lo hallado?- interrumpió el agente.

-Seguro…- John miro a Bernard quien produjo una hoja de papel de un bolsillo y se la llevo. -Celulares, cuadernos de notas, computadores, fotografías. Todo está allí.- entrego el papel.

Fredericks tomo el papel y se dio la vuelta, termino diciendo. -Lo revisare con Langley.- con eso empezó a caminar, hasta que una pregunta lo detuvo haciéndole girar brevemente la cabeza.

-¿No cree que los locales quieran echarle un vistazo a eso?- El joven segundo al mando del equipo lo miraba con ojos interesados. -Quizás ellos puedan hacer un análisis paralelo y darnos información de manera más inmediata.- Scott dejo flotar su pregunta y su sugerencia por unos momentos. Su tiempo en operaciones especiales le había enseñado que cuando se trabajaba con aliados, o se operaba en países aliados. Era bueno mantenerlos informados lo mejor posible de todo lo que ocurría en una operación, ayudaba a mantener el espíritu de cooperación alto y las intrigas y juegos de poder bajos. Y para operadores como él, que se encontraban en la línea de fuego constantemente poder confiar en los elementos locales cuando las balas volaban, era una consideración demasiado importante como para no recodársela a su jefe eventual.

-Ellos podrán mirarlo todo lo que quieran…- comento Allan mientras se guardaba el papel en su camisa -después de que nosotros terminemos de revisarla primero.- no era una sugerencia, tampoco una orden. Pero el agente sabía cómo hacer entender su punto, tampoco pensaba en dedicarle más tiempo a esos cuestionamientos, con lo que se giró y salió del lugar, haciendo su ajuste una video llamada llegara a la hora del almuerzo a la sede de la compañía. -Terminen de desempacar para que descansen así solo sea un rato, quizás tengan que salir de nuevo.-

Wolf solo observo la figura del rubio desaparecer por la puerta, la cual no se tensó, ni incomodo por la pregunta de Scott. -Deje de preocuparse por cosas como esa teniente, aun si tiene razón, no cambiara nada.- Claro que él sabía cómo el intercambio terminaría aunque quizás le sorprendió el hecho de que Fredericks no alecciono a su muchacho sobre mantener sus prioridades en orden. -Bueno chico, vamos tenemos cosas que hacer y deseo poder descansar antes de probar arena de nuevo.- dijo palmeando la espalda de su joven subordinado.

-Si señor.- Scott decidió que era mejor seguir la sugerencia de su comandante y concentrarse en sus tareas inmediatas. Mal que mal estaba seguro que si ocurría algo que pusiera la misión en riesgo, su equipo lidiara con eso.

John siendo un veterano, ya había presenciado como muchas "colaboraciones" terminaban por falta de cooperación entre agencias o unidades aliadas, la política siempre encontraba la manera de inmiscuirse en todos los asuntos de la vida. Y la manera en cómo se libraba una guerra no era la excepción, como lo probaba la historia misma. Operaciones a pequeña, mediana y gran escala que jamás debieron emprenderse de evaluarse solamente los aspectos tácticos, estratégicos o prácticos vieron sin embargo, la luz verde gracias a la presión y al ego de alguien que pocas veces estaba allí para reclamar la autoría o responsabilidad por las consecuencias de las más mismas.

Lo cual anteriormente había sido causa de muchos dolores de cabeza, maldiciones dedicadas a varias docenas de personas y una saludable fobia a cualquier persona que desestimara sus observaciones de campo, por no ser capaz de apreciar la imagen completa. Wolf encogió los hombros antes de palmear el hombro a Scott -Créeme muchacho, será lo mejor.- sentencio antes de volver a lo suyo. Si el tipo de la CIA decía que se encargaría de esa cuestión, él no sería quien para discutirlo. Pero tampoco movería un dedo si las cosas le explotaban en la cara a Allan Fredericks.

En otra parte del complejo, el agente conversaba mediante video conferencia con su personal en Langley -Esto es interesante jefe…- las palabras de Mick Cruz llamaron la atención de este, aún si no fue capaz de expresar emoción alguna.

-¿Qué encontraste?-

-Es lo que no encontramos jefe.- recalco el joven desde el otro lado del monitor.

Al ver que Allan esperaba una clarificación Hannah Winters intervino. -Hemos revisado minuciosamente la información que nos han enviado desde Marruecos y el resto de la región. Y puedo decirle que los movimientos del GLA están por todo el lugar señor.

Una ventana adicional con un mapa del Norte de África se desplego en el monitor. -Estos son los ataques del GLA en los últimos 4 meses desde que la guerra se inició…- varias docenas de puntos amarillos aparecieron en el mismo. Winters prosiguió. -Ahora dividámoslos de acuerdo en objetivos nuestros y del ESBIN.- Los puntos cambiaron de color a azul y rojo.

-Parecen estar por todo el lugar.- añadió Fredericks. -Sin propósito general, el trabajo de varias células dispersas.-

-Como lo indica el análisis de la Sección del GLA.- añadió Mick. -Mírenlo desde Marruecos, pasando por Tunez, Libia, Egipto incluso llegando tan lejos como Arabia Saudita y Yemen.-

-Han aprovechado que nuestra atención está enfocada en combatir al ESBIN como para dedicarles demasiado interés…- Hannah coloco las fechas de los ataques visibles. -Y en el ínterin ejecutan ataques para hacer acto de presencia en la región, como si dijeran "seguimos aquí" y mantener vivas sus propuestas políticas.-

Ninguno de su equipo y para efectos prácticos nadie de la compañía o de cualquier otra agencia de gobierno del UEG le extrañaba que el GLA hubiese retomado sus actividades terroristas después de iniciada la guerra, sus atentados y ataques habían resultado ser una molestia considerable que se había decidido tolerar hasta que la situación de la guerra resultase tolerable y se encontrase debidamente estabilizada. Por lo que la gran variedad de movimientos de la organización habían sido contestados de manera tibia por los gobiernos de la zona. Eso estaba por cambiar, sin embargo. No se podía permitir que la organización operara sin oposición alguna, no desde que se encargaba de avivar las flamas de los viejos y diversos conflictos territoriales, étnicos, políticos de la zona. Todo para aumentar el fuego de ese gran caldero que era el Medio Oriente.

Sin ser un hombre particularmente impaciente, Frederick no gustaba de andarse por las ramas cuando había mucho trabajo por hacer. En particular desde que toda la actividad terrorista del GLA a últimas fechas había aumentado en sofisticación. -Ok la sección no estaba equivocada en el análisis. ¿Estamos repasando esto por algún motivo?-

-Un momento jefe…- Mick tecleo desde su computadora, haciendo que otra ventana similar a la primera en la pantalla apareciera. -Ahora bien estos son los ataques que exhiben características de "fantasmas"-

Repasando velozmente los puntos en el mapa digital, Allen llego a una rápida conclusión. -Son ascendentes, comenzaron en Yemen y subieron hasta el norte.-

-Pero eso no es lo importante.- señalo Cruz.

-Adelante el suspenso me mata.- reviro con excesivo sarcasmo Allan.

-Por sí mismo los mapas nos muestran dos clases de ataques diferentes.- Winters paso rápidamente el cursor por varios de los puntos, al hacerlo una breve sinopsis aparecía en pantalla. -Los ataques del GLA están dispersos, atacan blancos duros y blandos por igual.-

-Una base militar en Sudan, convoyes militares en Libia, plantas de energía eléctrica en Argelia etc, etc,…-

Allen prosiguió -Nuestros fantasmas atacan instalaciones de valor estratégico, como ese puesto de escucha e inteligencia en Sudán, o bases aéreas en la frontera con Egipto y Libia.-

-Claramente son dos clases de ataques diferentes.- en ese momento Fredericks giro para encontrarse con Wolf. -Si se suma que una de las consecuencias de dichos ataques es el hecho de que un alto oficial del GRU vino a inspeccionar en persona los daños…-

-Algo no tiene sentido…- termino el agente mientras miraba al soldado.

-Precisamente…- Mick continúo describiendo más características sin prestarle demasiada atención al sujeto que acaba de llegar.

-Creí que la puerta estaba cerrada.- comento por lo bajo Allan.

Wolf ignoro el cuestionamiento implícito. -Bueno no sirvió de mucho, ya que después de todo estoy aquí adentro.-

-Así parece.- fue lo único que el agente agrego. -¿Qué han sacado de los prisioneros?-

-No gran cosa…- John se apoyó en una pared -son creyentes de la causa. Será difícil sacarles algo.- se quedaba corto. Su experiencia lidiando con fanáticos, le había enseñado que tratar de ablandarlos psicológicamente era un asunto tedioso y tardado. -Aunque de acuerdo a Ron, su seguridad electrónica es deficiente esperan sacar algo de los equipos que trajimos con nosotros.-

Sin inmutarse ante las noticias el rubio regreso a la explicación de su personal. -Me ocupare de eso.- comento al paso.

El soldado reprimió una sonrisa sarcástica -Por supuesto que lo harás. Pobres diablos.- ya se imaginaba como terminarían esos sujetos. No era compasión, sino más bien lástima. Conocía como interrogaba la CIA, en otras ocasiones ha sido testigo de primera mano de esos eventos. Todos se quiebran, sin excepción.

-Podemos observar dos patrones diferentes en la escalada del GLA y nuestros fantasmas.- concluyo el analista. -Del Norte de África hacia el centro del continente, extendiéndose al Sinaí.

-Ajah…- hasta ese momento Allan había contenido su frustración por los eventos. Casi dos meses y solo coleccionaba polvo, terroristas muertos, además de un malsano incremento en su presión arterial. -Nuestros fantasmas van del Golfo de Adén hacia el Mediterráneo, sin que se crucen si el análisis es exacto.- Pero como todo en un hombre con un control notable en su estado de ánimo su exabrupto fue apenas un audible -¿entonces estamos perdiendo el tiempo aquí?-

Convencer a sus superiores no había sido fácil, tampoco establecer su estudio del caso usando recursos que otras secciones consideraban les eran mucho más necesarios a sus tareas en lugar de estar persiguiendo quimeras, y lo que era peor para Fredericks, era evidente que basados en lo que llevaba hasta ese momento, si en unas horas una orden de suspender sus trabajos llegara, él no tendría manera de contrarrestar esa decisión. A estas alturas la paciencia en Langley por la falta de evidencia o resultados tangibles de su investigación se estaba acabando.

Hannah percibió el cambio de humor de este. -No del todo jefe.- rápidamente agrego otra ventana. -Aquí es donde se pone interesante…- más puntos aparecieron en otra grafica -hasta el momento sabemos que se trata de dos patrones de ataques diferentes, uno desorganizado, otro con un propósito.- extendió las tres ventanas, la más reciente en el centro. -Ahora revisemos los movimientos más recientes.-

Los puntos cambiaron de color. Mick retomo la palabra -Justo antes de la operación en Corea del Sur, el GLA inicio una acumulación de fuerzas que preveíamos serían usados en una nueva ofensiva.- espero a que su jefe y al sujeto de operaciones estudiaran la imagen frente a ellos.

-Bueno sin duda es interesante…- murmuro Wolf.

-Definitivamente.-

-¿Lo ven? No es así…- Winters se permitió sonreír con satisfacción. -Mick y yo revisamos el modelo cien veces para estar seguro. Estamos seguros de que estamos tras el indicio correcto.- En silencio Allen y John acordaron con los analistas, la reunión término poco después.

Pronto los dos hombres se dirigían a informar al resto del equipo. -Hablare con Battuta.- comento Allan. -Es momento de quitarse los guantes con los prisioneros.- en silencio Wolf solo pudo acordar con la conclusión.

-Pobres bastardos.-

Alrededores de Wrzesnia, Distrito de Wrzesnia; Polonia.

Si fuera cualquier otra persona encontraría la vista sumamente llamativa, parches de verde comenzaban a notarse a la distancia, ese no era caso para el hombre que sentado en la puerta trasera del Mi-17-1V revisaba el paisaje mientras mantenía un agarre considerable en la ametralladora montada en el afuste. -Inútil… esto es inútil.- se lamentaba el joven soldado, aburrido de la monotonía de las misiones que su regimiento volaba.

A pesar de que el ruido de las aspas y los motores del aparato se filtraba a pesar de los cascos y recubrimiento aislante el quejido se escuchó en el área de carga del helicóptero, provocando la pronta respuesta del Stárshiy Serzhánt Andropov el jefe de tripulación del aparato. -Vitaly, cállate ya, todos los días es lo mismo.-

Lejos de amilanarse el muchacho contesto con rapidez y aplomo al sargento al tiempo que lo miraba con decisión. -Podíamos estar haciendo algo de mucho más provecho, en lugar de eso estamos vigilando bosques y pasturas. Tratando de encontrar infiltradores, o actividad sospechosa en la retaguardia del frente.-

-Son actividades necesarias Nagurski, como proporcionar seguridad y reconocimiento a los convoyes de suministros. Trasladar equipo.-

-¿O hacer misiones de búsqueda y rescate?- le interrumpió el muchacho. -¡Oh espere sargento!- agrego con sarcasmo -No hacemos de estas, porque estamos operando en la otra dirección del frente de operaciones.-

-Andropov solo meneo la cabeza. Era obvio que el chico tenía entusiasmo y deseaba ser de utilidad en el esfuerzo de guerra, por lo que tenía problemas a la hora de aceptar las órdenes que llegaban desde el comando de la división en donde se encontraban desplegados. -Chico no te preocupes, habrá tiempo para que ganes la Estrella de Oro.-

-Escucha al amargado…- añadió el tercer hombre de la tripulación. -además ganar condecoraciones al valor no garantiza una buena posición, sino pregúntale al sargento.-

-Cállate Krukov- respondió el sargento.

-Oye soló trato de orientar al chico, tú pareces estar ocupado en tratar de hacer que este se conforme con ser un fracasado como tú…- Andropov solo alzo una ceja. -comprenderás.- lo que inicio un intercambio de dimes y diretes entre ambos suboficiales.

Vitaly Nagurski esbozo una pequeña sonrisa, a pesar del carácter y de lo rígido que podían ser sus jefes, lo habían recibido relativamente bien si comparaba la bienvenida a otros de los reemplazos de la división. -15 minutos para regresar a la base.- se escuchó por el auricular del casco. La respuesta de Vitaly fue mover la cabeza afirmativamente y regreso a su tarea de seguir revisando el paisaje polaco mientras contaba el tiempo para regresar a su base, a la litera de sus barracas y tener algunas horas de merecido sueño, para el nativo de los Urales, que formaba parte como cientos de miles de jóvenes formaba parte de los reemplazos que eran enviados a las divisiones en todos los frentes de combate.

El sargento Andropov también regreso a lo suyo, por lo que el resto del vuelo transcurrió sin problemas, para cuando llegaron a la base de su regimiento a las afueras de Poznan, Polonia, habían contado no menos de 8 columnas de vehículos de poco menos de un kilómetro cada, todas convergiendo a la zona donde su unidad se encontraba desplegada. Actividad que iba aumentada por todo el tráfico aéreo que vieron y escucharon por la radio mientras regresaban por la base.

-Hay visitas.- comento el sargento al observar por una de las ventanas del Mi-8 en que volaban, una formación de dos Mil Mi 28N y un Kamov Ka-60 Kasatka a un costado de la pista de la base, con una notable presencia de soldados alrededor de los mismos.

-Bueno muchacho tendremos noticias pronto.- con eso Andropov palmeo la espalda del joven soldado que solo contesto con un rostro lleno de ensoñación, algo que preocupo al suboficial. Obviamente el chico no tenía idea de lo que estaba por pasar.

Pero él sí que la tenía, para el suboficial era obvio que los comandantes ya habían recibido sus órdenes y si las hileras de tanques que habían visto, justo con quien sea que estuviese en la base, quizás incluso proveniente de Moscú; eran algo por lo cual guiarse. Pronto los ímpetus del camarada Nagurski serían calmados dentro de poco.

En uno de los búnkeres de la base, un grupo de generales conferenciaba acerca de los planes que su visita discutía con ellos. Varios de los presentes se encontraban nerviosos por los recientes cambios de estrategia que se habían implementado

-General Tankayev entiendo sus reservas ante la nueva dirección adoptada por el Estado Mayor pero se trata de una orden directa de los mandos superiores que han considerado todas las alternativas.- comento el Comandante del Grupo de Fuerzas del Norte, una de las formaciones de fuerzas que había sostenido el peso de la ofensiva en Polonia, con las consabidas perdidas, pero que hará cuestión de pocos días podía presumir de haber alcanzado su objetivo primario y llegar a "recuperar" Polonia de los occidentales.

Sin embargo el "éxito" fue agridulce ya que a pesar de los denodados esfuerzos de las tropas del ESBIN por lograr una ruptura estratégica en el frente para que oleadas subsiguientes en formas de Grupos de Maniobra Operacionales pudieran explotar y llegar hasta el centro de tierras europeas se toparon con la igualmente obstinada defensa y retirada ordenada por parte sus enemigos, quienes montaron acciones de retaguardia y de obstrucción que permitieron que buena parte de estas pudiesen evacuar el país. Todo mientras sumaban más bajas entre muertos y heridos en las tropas del ESBIN.

-Pero camarada general lo que están proponiendo es extender nuestro frente por todo el lugar.- comento el aludido Tankayev. Otros movieron sus cabezas en tacita aprobación de su camarada.

-Nuestros ejes de movimiento pasaran de tres a seis y diluiremos nuestras fuerzas.- agrego un oficial de la Fuerza Aérea. -Estamos abriendo varios subfrentes mientras que las tropas de UEG se atrincheran en Alemania.-

-La sangría que se experimentara será considerable, sin mencionar nuestras pérdidas materiales.-

-Eso solo en un principio.- remarco con convicción Konstantin Dubynin el comandante del GFN, mientras que con un puntero señalaba el mapa de la zona de operaciones. Una vez que logremos extender el frente, a las tropas occidentales no les quedara más opción que salir de sus posiciones atrincheradas, donde podremos enfrentarlos en nuestros términos.- Dubynin cruzo sus brazos esperando la réplica de sus subordinados. No en balde era un Coronel General del ejército ruso con casi 40 años de servicio.

Un hombre que había permanecido en silencio durante todo el intercambio sin embargo se decidió a hablar ante la aparente muestra de excesiva confianza de su superior. -¿Conocemos los planes del enemigo camarada general?- comento un hombre de estatura promedio, ojos negros como su cabello. -Sabemos que saldrán a nuestro encuentro… ¿Qué nos dice el GRU y el resto de los servicios de inteligencia de nuestras rutas alternas?- pero con una voz cargada de autoridad. -Pelearan, se rendirán. Se tragaran nuestra Maskirovka, los camaradas de la Fuerza Aérea y del resto de nuestros países aliados están de acuerdo en este movimiento.-

Dubynin miro al oficial que lo cuestionaba, ciertamente tenía una apariencia promedio para la mayoría con un cuerpo delgado y su cara que comenzaba a mostrar las señales del paso de tiempo todo envuelto en el uniforme de campaña invernal ruso, solo que el oficial llevaba además una chaqueta de cuero de tanquista. Pero detrás de esa apariencia olvidable estaba uno de los mejores comandantes de división para el ejército ruso y el ESBIN en lo que llevaban de la guerra.

Sabedor de que era preferible ganarse a sus generales más que enemistarse con ellos. Dubynin prosiguió contando ciertos detalles del teje y maneje de la política a los que pudo acceder en su calidad de comandante de frente mientras estuvo de viaje oficial en Moscú -Nuestros aliados han manifestado su comprensión y apoyo ante el nuevo plan formulado por la dirección estratégica, de hecho ellos mismos han llevado a cabo su propio proceso de reemplazo y expansión de fuerzas.- eso llamo la atención de sus comandantes.

-¿Tendremos refuerzos aliados señor?-

-En efecto…- devolvió Konstantin. -Recibiremos un considerable impulso de parte de nuestros aliados, uno que puede ser definitivo.- el anuncio provoco murmuraciones de los presentes. -Como lo fue en su tiempo el Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua. El resto de nuestros aliados ha contribuido con ingentes cantidades de equipos y hombres a nuestra causa.-

El Comandante no se equivocaba a pesar de que las tropas del ESBIN empeñadas en combate en Europa son rusas en un enorme porcentaje, naciones alineadas con Moscú como lo eran Rumania, Bulgaria, Serbia, Ucrania o las diversas repúblicas de la Federación Rusa, prestaban enormes contribuciones a la guerra. Como por ejemplo en los Balcanes donde las tropas no rusas representaban hasta un 40% del total de las fuerzas que combatían en ese teatro. Más importante aún, proporcionaban materias primas, fabricas, yacimientos petroleros y campos de reclutamiento en donde se podían reponer las pérdidas de manera mucho más inmediata, además de la superficie a su disposición que facilitaba la dispersión del esfuerzo bélico para ellos, además que su cadena logística no implicaba atravesar un océano para obtener buena parte de esos repuestos y suministros. Aunque hasta ahora, la falta de presión a las vías comerciales de navegación del UEG era una de las fallas más notorias para la coalición oriental.

Diferente del caso de las fuerzas del UEG que debían replicar con el doble, triple o cuádruple de esfuerzo todo el material que era dañado, destruido, perdido en los combates, reunir, entrenar y equipar a los reemplazos, la capacidad de reservas de hombres preparadas para ser movilizadas ya estaba acercándose al límite, lo mismo que los suministros bélicos. Sin embargo tras sobrevivir las primeras ofensivas enemigas, las fuerzas occidentales se encontradas si bien cansadas, aún contaban con la adecuada motivación para continuar persiguiendo sus objetivos estratégicos a pesar de los últimos reveses sufridos.

Con la escena ya tomada por Dubynin, este se dispuso a pasar a los detalles del plan de acción para la siguiente operación. Una que tanto el Ministerio de Defensa como el Kremlin esperaran diera la vuelta definitiva en la situación posándola firmemente en el terreno de la Rodina y sus aliados.

-¿En qué basamos estás estimaciones?- Todo el mundo alzo la vista para encontrarse con la única persona que no había participado de la misma hasta ahora. -Me parecen demasiado optimistas camarada general.- el hombre con la chaqueta de cuero dijo con un tono de cierto escepticismo que bajo la temperatura del cuarto en varios grados.

Amainando que se formaba por el desparpajo de su subordinado Konstantin se recordó que él era el oficial al mando y quien tenía los detalles de la operación. Y que uno de sus deberes era explicar los planes formulados a detalle a sus comandantes subordinados. -¿Quiere compartir algo con nosotros General Vostok?- y escuchar los cuestionamientos de los mismos, por más que el interlocutor de los mismos sea un tanto impertinente. Una idea surgió intempestivamente en la cabeza de este -Que seas un comandante efectivo no significa que tengas derecho a hacer y deshacer a tú voluntad camarada.-

Pero Oleg Vostok no levanto la vista de los documentos que repasaba una y otra vez, desgranando todo lo que podía colegir de los mismos. El teniente general veterano de 30 años y comandante de la 6ta. División Motorizada de Fusileros Guardias, parecía ignorar a su superior inmediato conscientemente. -Camarada Comandante Dubynin… no veo las estimaciones sobre la respuesta del UEG. Sabemos que sus fuerzas convencionales están exhaustas, pero el repliegue en Alemania le ha comprado tiempo para reponer y descansar en lo posible.-

Ahora la atención estaba fija en los dos hombres, uno era el comandante de toda la formación, el otro era comandante más efectivo de toda la agrupación. Su división se había batido con éxito en diversos combates durante la extensa campaña polaca, destacado su papel en contra de fuerzas de varios países enemigos entre las que se encontraban unidades americanas, alemanas, polacas y británicas durante la particularmente ardua y extensa batalla por atravesar la planice meridional de Polonia hasta llegar a Breslavia en la Baja Silesia polaca. En particular su regimiento de tanques que había logrado un radio de bajas de casi 2.5 a 1, lo cual era decir mucho debido a la cantidad de medios aéreos que el UEG empeñaba a la hora del combate. No era fortuito que la 6ta Motorizada fuese considerada una división de élite mucho antes del comienzo de la guerra. Y que todavía conservaba buena parte de su núcleo veterano de tropas.

-Su punto ya lo hemos tocado con anterioridad camarada Vostok.- remarco el comandante del GFN dejando en los debidos lugares de ambos. -quizás si su atención estuviese con nosotros por el resto de la reunión. Esta no se retrasaría….- Pero el aludido no sé inmuto ante el velado ataque recibido, de hecho no lo había siquiera registrado. Esa actitud estaba irritando al comandante del GFN -ya que todos tenemos nuestros deberes que atender.-

Vostok por su parte ignoraba claramente a su oficial superior, mientras procesaba toda la información que tenía ante sí. El plan de operaciones no estaba completo eso se notaba, ya que en los documentos solo venia lo pertinente a las acciones correspondientes al GFN, sus objetivos, ejes de movimientos, unidades empleadas y demás. -O quizás si este completo.- la idea no sonó del todo descabellada. Solo los comandantes de TO y la jefatura en Moscú tendrían los planes en detalle, pero eso dejaba fuera una importante cuestión.

-Camarada General Dubynin.- levanto su mirada para encontrarse con el rostro exasperado de su comandante.

Konstantin conto hasta mil para no perder los estribos y soltar una profanidad. La actitud de ese oficial le estaba sacando de sus cabales. Una cosa era que se tratase de un oficial bastante competente, otra muy diferente que creyese que eso le daba cierta latitud en sobre cómo debía comportarse. -Camarada Vostok ¿tiene algo que decir del plan de operaciones?-

Oleg miro rápido los rostros de sus compañeros comandantes de división, algunos mostraban en sus ojos que se habían dado cuenta del detalle que quería traer a la discusión, pero que por alguna razón no lo habían hecho. Podía entenderlo, a pesar de estar librando una guerra global, aún era común temer a las repercusiones si se cuestionaban las órdenes.

-Con respecto al plan parcial…- remarco esa palabra adrede -no tengo objeciones.- su superior levanto una ceja. -aunque poco ortodoxo, ciertamente disponemos de los recursos para llevarlo a cabo. Si tengo algunas dudas sobre las estimaciones de bajas que recibiremos…- con eso tenso a todos los presentes. -Pero es una preocupación derivada de mi duda principal.-

-¿Qué es cual exactamente tovarich?-

-No veo por ningún lado la evaluación del GRU sobre uso potencial de armas tácticas nucleares por parte de las fuerzas enemigas.-

-Ublyudok*- Fue lo primero que se le ocurrió al atribulado coronel general, el mismo había hecho esa observación en la junta de oficiales donde se detalló la estrategia general y tampoco se sentía del todo cómodo con las proyecciones del GRU y del Ministerio de Relaciones Exteriores, sin embargo aprendió a darlas en privado. Con eso los murmullos se hicieron voces aireadas y Dubynin comenzó a evaluar seriamente el mandar al impertinente a otro frente de combate.

NSWAC. NAS Fallon; Ciudad de Fallon, Nevada. USA.

-Así pues se ha decidido que la persona en cuestión se retire de este curso.- dijo el Capitán Adams refugiado en su escritorio. Una medida de precaución tomada en virtud de una de las personas que se encontraba en la oficina. -La orden es efectiva de inmediato.-

La temperatura cayó casi a 0°C después de que el comandante del programa dio la noticia, sumergiendo en silencio a todos los presentes que se encontraban en su oficina. Las caras largas algunas inexpresivas, otras con la sorpresa dibujada en sus rostros, todos igualmente tomados desprevenidos por tales palabras.

Indignado ante tal anuncio solo alcanzo a apretar los puños. -¿Es una broma? En que se basan para sacarla del programa, además de los rumores y temores infundados que hemos escuchado.- miro con incredulidad a su superior provisional, el jefe del NSWAC*. -tiene que haber alguna razón para una decisión tan abrupta. Está a poco de terminar el curso SFTI* con calificaciones sobresalientes. Esto es un despropósito.- su voz poco a poco estaba adoptando un cariz de desesperación, tratando de encontrar sentido a algo que a todas luces no tenía

Pero Adams no tenía intención alguna de revelar de lo que había informado desde Washington. Así que manteniendo la misma rigidez solamente suspiro. -Me temo que no Teniente Fockker. Esas consideraciones están por encima de su grado y del mio al parecer.- Adams entrelazo sus manos.

Roy no se creía que hubiesen dejado fuera al jefe del NSWAC. Por lo que se acercó al escritorio de Adams para darle una dura mirada -Al menos sabemos quién da la orden.- comento tratando de contener el enorme sentimiento de impotencia que comenzaba a sentir.

-Saberlo no cambiara nada Fockker…- replico Adams que comenzaba a impacientarse por el tono asertivo del que el piloto hacía gala -¿o es que acaso piensas liarte a golpes con un oficial superior de nuevo?- con satisfacción observo como Roy se mordía los labios -pero si estas interesado en saber. La orden llego directamente de la oficina del CNO*, no hay nada que se pueda hacer.-

A pesar de sus impulsos, sabía bien que había ocasiones en que no era adecuado morder ciertas carnadas, por lo que se decidió a cambiar de enfoque. Por lo que volteo para mirar al resto de los presentes en la oficina. Todos oficiales y pilotos navales de las diversas marinas que integraban el programa, particularmente a uno de ellos. -¿Qué dicen los franceses?- lo miro recostado en un costado de la oficina con una expresión indescifrable -Seguro que no están de acuerdo con que marginemos a uno de sus mejores pilotos. No me equivoco ¿verdad? Capitaine de Frégate Villeu-

La mirada de Marcel Villeu adopto un caris frio ante las palabras del americano. -Me temo que el Capitán Adams está en lo correcto…- eso dejo a Roy boquiabierto. -no hay nada que hacer.-

-¿Quieres decir que están de acuerdo?- murmuro un oficial inglés.

-Si somos estrictos esto es bastante irregular.- expreso un oficial italiano.

-Mi gobierno es el principal afectado, sin embargo entendemos la decisión que ha tomado la US Navy…- el francés se giró momentáneamente para observar a Adams. -Han presentado argumentos razonables, además no debemos perder de vista que se trata de solo un piloto…- Villeu encogió los hombros pero siguió con su tono indescifrable. -uno muy bueno. Pero tengo otros 21 de los cuales preocuparme.-

Una risa estridente, hueca e irónica se escuchó en el lugar, lo que provoco que miraran al responsable. Pero Roy mantuvo su carcajada por unos momentos más. -Llamarla solo un piloto es cometer otra injusticia…- el tono de su voz paso a uno totalmente serio -ella forma parte de la elite, no es una más del montón Villeu.- remarco con dureza.

Dejando el rincón y colocándose frente al rubio le contesto. -Conozco de sobra sus aptitudes Fockker, fui YO quien la recomendó para el programa.- Fockker quizás fuese un hombre alto, pero eso no significaba que pudiese intimidarlo

Este por su parte puso su mirada al mismo nivel que la del francés. -Y sin embargo…- lo miro directo a los ojos -aquí estas, entregándosela a los lobos.-

Antes de que las cosas pasaran a mayores, Adams intervino para dejar zanjado el tema todo lo que fuese posible. -Caballeros es suficiente, estamos en el cuartel no en algún bar de mala muerte o en el ring de pelea.- cuando ambos hombres reconocieron la voz de mando del capitán, se abstuvieron de seguir con sus agresiones.

-Esta no es una decisión abierta a la opinión. Defendemos la democracia, pero en la milicia no vivimos en una…- sentencio Adams -Es una orden de los más altos niveles y debemos de responder acorde con dichos lineamientos. ¿Está claro?- dijo mientras le daba a Fockker la mirada más dura que recordase en su vida.

-Si señor.- mascullo este sabiéndose derrotado.

Adams prosiguió satisfecho de ver como Roy se resignaba. -Se le dejara culminar esta fase del entrenamiento, pero entonces será su responsabilidad hacerla marchar Capitán Villeu.-

-Enterado Capitán.- fue la primera vez que el francés mostro algo de inconformidad ante la comisión que le había tocado. -Partirá de aquí en menos de 48 horas.-

-Muy bien.- Adams cogió una carpeta de su escritorio. -Con ese asunto resuelto, pasaremos al que sigue.- les indico a los oficiales que volvieran a tomar asiento. -las pruebas de calificación para los escuadrones de ataque…-

La reunión duraría una hora más al cabo de los cuales, ni bien habían salido de la oficina cuando Roy dio alcance a Villeu -Capitán… capitán Villeu- pero el francés parecía ignorarlo.

-Ahora no es un buen momento Teniente Primero Fockker- Marcel comenzaba a exasperarse por la insistencia del piloto norteamericano. -Tengo cosas que hacer.- su tono dejo de ser jovial.-

Conteniendo una maldición dirigida a la progenitora del oficial extranjero, suspirando el piloto decidió que se requería una acción más contundente, por lo que se le adelanto y planto enfrente y le coloco una mano en el hombro. -necesitamos hablar. Señor.-

-Supongo que es inevitable.- murmuro Marcel. Con un ademan de su cabeza lo guio hasta una pequeña oficina que compartía con otros dos oficiales extranjeros, que comandaban los destacamentos de respectivos países para el programa. -Supongo que esto tiene que ver con Peregrine.-

Fockker quiso llevarse una mano a su rostro. -Claro que tiene que ver con ella idiota.- sabiamente no expreso esa idea tampoco. -con el respeto que usted se merece señor. Pero ¿Qué demonios paso allí adentro?- elevo su voz como para no dejar duda alguna acerca de que tan contrariado se encontraba en esos momentos. -Creí que habíamos acordado que nos apoyaríamos para que Adams tomara una decisión positiva y le permitiera quedarse.-

Los labios de Villeu se contrajeron dejando salir un poco del cansancio que hacía en él -Me temo que las cosas han cambiado- dijo mirando por las persianas de la ventana la oficina que daban al patio de maniobras de la base. Ahí, cerca de una veintena de aeronaves, una mezcla de aviones caza, de transporte, helicópteros y demás eran preparados para realizar misiones por la tarde o salir a patrullar.

-¡Vaya! No me había dado cuenta- reviro con veneno Roy. -Estamos hablando de dar de baja del programa al mejor piloto de combate de todo el curso. Más aun señor…- levanto una mano y la abrió, sabía que el francés podía ver su reflejo en la ventana -en todos mis años de pilotear aviones de combate solo me he topado con 5 personas que hubiesen mostrado ese nivel de habilidad…- dejando claro con ese ademán toda desesperación y frustración que le causaba ese tema. -No se encuentran pilotos así en los árboles, usted lo sabe tan bien como yo. No podemos darnos el lujo de rechazar a alguien por razones que no son culpa suya indirecta o directamente, eso está mal… no podemos perderla.

Villeu se giró brevemente para encarar al americano. Entendía perfectamente la posición de Roy, sin embargo también entendía las cuestiones que se tomaron en consideración para llegar a este momento. -Tengo en cuenta la habilidad que Peregrine ha demostrado, ha servido bajo mi mando y fue la mejor estudiante de mi…- contrajo sus labios, nadie necesitaba conocer la historia de su vida. -la conozco mejor que usted teniente…- dijo asumiendo que tendría que conformarse con ser el blanco de la ponzoña que el piloto destilaba a diestra y siniestra por un buen tiempo. -la he dirigido en combate y se perfectamente de lo que es capaz.-

-¿Y a pesar de eso dejara que la echen? Como tomaran sus superiores allá en Paris que su mejor prospecto sea reprobado…- el piloto no daba señales de ceder en sus demandas. -una evaluación negativa afectara su carrera, eso si todavía tiene una.-

Con una mano Villeu desestimo la preocupación de su acompañante. -Su carrera en la Aeronavale no está riesgo Fockker. Ella continuara su progresión normal y en unos años comandara su propio escuadrón.-

-Seguro.- Roy no estaba en absoluto convencido, había conocido casos de oficiales superiores que se empeñaban en hacer que un subordinado quedase atrapado en tareas insignificantes o demasiado tediosas, todo para hacerlos dejar la armada. No se supone que deba pasar, pero pasaba. Y su instinto le decía que este era uno de esos casos. -¿Lo tiene por escrito señor?- le increpo con una voz que rayaba en la insolencia.

-No hace falta, como usted acertadamente ha dicho se trata de un individuo con características particulares, y a pesar de este inconveniente aun vemos los beneficios de tenerla en nuestras filas.-

-Tienen que haber conseguido algo de Washington como para que usted este demasiado tranquilo por lo que le pasa a su pupila.- soltó Roy.

Una pequeña sonrisa paso y desapareció en el rostro del francés -Ciertamente hubo una negociación, y ciertamente se compensara a la Aeronavale por este incidente.- volvió su vista a la ventana. -Desafortunadamente la decisión tampoco está en mis manos Teniente. Yo hubiese rechazado ese arreglo.- recalco Villeu con un semblante apesadumbrado -La política encuentra la manera de inmiscuirse en todo lo que el ser humano realiza.-

-Maldita política…- espeto con desdén e ironía el rubio.

-Estoy de acuerdo, en la gran mayoría de los casos así es…- fue el turno de Marcel para revirar y devolver los golpes. -pero ¿y si eres tú quién se beneficia de ella?- Roy entrecerró los ojos. -por lo que tengo entendido estuviste en una posición similar hace un par de años. Como se llamaba el proyecto… ah sí. AURORA.-

Tomado por sorpresa Roy solo pudo ofrecer un escuálido -Las circunstancias fueron otras.-

-¿Lo fueron?- el deleite de saber que le había dado donde le dolía al americano, provoco una inmensa ola de satisfacción en Marcel. -Cometiste un error Fockker, querían tú cabeza, pero resultabas demasiado valioso.-

Roy solo apretó los dientes, ya averiguaría quien le había estado pasando información confidencial de su expediente a un sujeto como el francés. -Yo no cometí falta alguna.-

Marcel no estaba impresionado con la expresión de furia contenida en el piloto. -No solo fuiste demasiado estúpido como para usar la cabeza pequeña.- sonriendo irónicamente dio la estocada final. -Pero alguien con suficientes influencias movió algunos hilos, hizo algunos favores y tú seguiste en la USN, y pronto serás líder de escuadrón.-

-Esto no es sobre mí.-

-Cierto, pero yo solo te recuerdo que ya ha habido antecedentes Fockker. Y no eres nadie para reclamar cuando tu puesto en el programa debía ser ocupado por alguien más. Pero como mencionas, tienes talento y un buen patrocinador, así que estamos atorados contigo.-

Haciendo gala de todo el autocontrol que poseía contesto. -Mis antecedentes no justifican lo que hacen con ella.- se defendió.

-Yo lidiare con eso Fockker.-

-Seguro.-

Ambos hombres se quedaron callados mirándose fijamente, habían llegado a un impasse, estaba claro que ninguno de ellos cambiaría su posición sobre el tema. Pero al menos Roy era consciente de que se trataba de una pelea que no ganaría, desde lo más alto de los mandos navales se había asegurado el desenlace de la cuestión, lo único que podía hacer era hablar con la afectada para explicarle los pormenores de la situación. Aunque el mismo admitía que la situación no podía revertirse, lo cual era una lástima.

Villeu fue el primero en romper en silencio. -Si eso es todo…- miro a la puerta de la oficina, para adoptar una pose más formal. -creo que ya es momento de que se retire.-

-Tiene razón.- Roy movió la cabeza dándose de inmediato la media vuelta para dirigirse a la salida.

-¿No se le olvida algo Teniente Fockker?- le increpo el francés cuando este alcanzo la perilla de la puerta.

Ante eso el piloto norteamericano se giró para devolverle una sonrisa cargada de desfachatez para luego soltar -Uhmm… no, no lo creo… señor.- con eso salió de la oficina, dejando con un palmo de narices a su superior.

Pero la satisfacción le duro poco, llego a la sala de operaciones donde se informó del resultado de la misión simulada de hoy. El reporte que leyó no hizo más que reafirmar su creencia, por lo que se dirigió a los hangares donde ya se encontraban llegando los pilotos estudiantes y los instructores. Después de ducharse y darles tiempo para almorzar discutirían el desarrollo de la misión, sus colegas instructores le saludaron pero él fue rápido y no se quedó a hablar con ellos, en lugar de eso miro por todo el lugar hasta hallar a la persona que estaba buscando, hasta que la encontró estaba hablando con la tripulación de mecánicos señalándoles algo en el tren de aterrizaje delantero del F/A-18E que se le había asignado durante el curso por lo que se dirigió hacia ella.

-Peregrine.- la llamo por su indicativo.

-En un momento estoy contigo Fockker- contesto esta sin voltearse.

Roy contuvo un suspiro ya que lo mejor era terminar con esto de una buena vez, así no habría tiempo para repensar o tratar de endulzar nada. -De verdad es importante Miriya.- No había garantías que ella entendiese, su voz sonaba ominosa.

-Ok…- La mujer de cabello verde se giró y le devolvió una sonrisa -¿Qué pasa…- que desapareció en cuanto noto la ansiedad de su colega. -Roy?-

Sin tener algo mejor que decir y sin ánimos de prolongar la agonía más de la cuenta. Roy Fockker miro seriamente a la joven frente a él y se dijo que era mejor que se enterara por medio de uno de los pocos amigos que había hecho durante el curso, a que alguien como Adams o el mismo Villeu la citasen en su oficina. Suspiro fuertemente antes de hablar.

-Lo siento mucho…- los ojos de la joven se retrajeron y esta asumió una actitud defensiva preparándose para las malas noticias, que obviamente estaba por recibir. -No estaba en mis manos y si por mi fuera esto no siquiera hubiese salido a la luz.- dijo con un tono muy sombrío poco común en él -pero alguien de arriba ya tomo su decisión y nadie nos apoyo…-

SDCV-1 Macross, Océano Índico.

-… así que dado que nadie nos apoyó, cubriré a Lisa en el CIC, por lo que no puedo …- Claudia hizo una pausa al notar la mirada ausente del piloto indicando que se encontraba en otra parte y no en la mesa del camarote que compartían en la nave. -Roy ¿me estas escuchando?- no obtuvo respuesta -Roy.- con eso decidió darle un pequeño pisotón al piloto.

-¡Ouch!...- el dolor hizo que Roy volviera a la realidad. -¿Qué pasa contigo Claudia?- dijo desconcertado por la actitud de su esposa.

-No señor Fockker…- reviro la morena. -esa es mi línea. ¿En que estabas pensado?- Claudia observo a su esposo, últimamente había estado actuado bastante diferente, sus lapsos de atención eran evidentes cuando se encontraban fuera de turno, aunque afortunadamente nada de eso parecía trasladarse a su trabajo en la nave. Su conducta por la falta de vuelo constante le preocupaba, ahora habría que sumarle la presencia de esa piloto

Atrapado en el acto trato de desviar la conversación. -En nada mi amor.- dijo mientras daba un sorbo a su vaso con jugo de manzana. Buscando una manera de salir del atolladero al que se dirigía.

-¿Seguro de que no es nada Fockker?-

-Nada que tú puedas resolver amor.- debió admitir Roy, para después cambiar el tema rápidamente, tratando de actuar normal y recuperar ese aire de autosuficiencia para evitar mayor escrutinio de su esposa. -Así que estarás metida cuidando el fuerte mientras Lisa participa de la junta con los franceses, lo cual es algo por lo que la compadezco.- dijo sucintamente el piloto -¿Se me olvido algo?-

-Al parecer sí.- afirmo la morena sin estar del todo convencida de la actuación de su esposo.

Con un mohín de confusión Roy bebió de su vaso. -Ajah, ¿y eso sería?-

-Que tú también participaras en la misma.- reviro Claudia con una sonrisa en los labios cuando la cara de Fockker fue golpeada por la revelación de que había olvidado ese pequeño detalle. Se levantó de la mesita dejando sus trastes en el lavabo tomo la chaqueta de su uniforme y le dio un beso en los labios. El piloto trato de acercarla a él pero ella fue rápida y aparto las manos de su esposo. -No señor, usted tiene el tiempo justo para llegar, no se distraiga.-

-Uhmm…- gruño Roy contrariado de que sus avances fuesen rechazados por su mujer, y porque ella al fin y al cabo tenía razón, este no era el momento para estar de tortolitos, tenían trabajo por hacer. Aunque él desease regresar a su cama con ella y que otro lidiara con sus asuntos.

-Ok buena suerte, Comandante, procure no hacer el ridículo, yo estaré ocupada lidiando con sus muchachitos.- le apretó una mejilla sonriéndole -si usted me promete ser un oficial responsable, le prometo que más tarde…- se acercó a su oído para susurrar.

-Tienes un trato.- contesto un sonriente piloto que observo como su mujer desaparecía tras cerrar la puerta.

Se quedó unos momentos más meditando mientras jugaba con su ya vacío vaso. Desde que el par de pilotos francesas apareció por primera vez en el Macross, muchas preguntas incomodas acerca de cuál era el pasado común entre Miriya y él se habían vuelto comunes para su infortunio, particularmente en lo que respectaba a Rick y varios de sus comandantes de escuadrones. -Dios juro que el trío es una mala influencia para todos en la nave.- la buena noticia es que todavía lo respetaban lo suficiente para que cuando él les soltaba que no era su maldito asunto, entendían esa indicación. -Pero al menos Claudia lo entiende.- dijo mirando su anillo de bodas. No podía ocultarle nada a su esposa, así que lo primero que hizo fue darle todos los detalles a esta. -Que lo demás piensen cosas que no vienen al caso.-

-Ella, Claudia y yo sabemos la verdad y eso es algo que eventualmente saldrá a la luz.- convencido de sus propias palabras salió del camarote enfilándose hacia la cubierta inferior de la nave, disponía de tiempo para una rápida visita a sus pilotos.

Su llegada no pasó desapercibida para nadie, los saludos formales e informales, de parte de los pilotos, personal de servicio y marines de la nave no se hicieron esperar. La cubierta inferior de la nave era de dimensiones enormes, aunque lo atestado del sitio en ocasiones no permitía una adecuada apreciación de las mismas, además de que no disponía de más vista al exterior que la de los seis elevadores que subían las aeronaves a la cubierta de vuelo. Con todo tener poco más de seis docenas de aparatos en diferentes grados de alistamiento en la cubierta, todo el tiempo, no era algo que incluso los portaviones de la USN podían hacer, sin comprometer la operatividad y seguridad de los mismos. El Macross sin embargo podía hacerlo sin que eso supusiera problema alguno.

-Hola CAG. ¿A que debemos el milagro de su vista?- Le increpo Ahmed Massoud, el comandante de los Iron Chiefs con el respectivo saludo, a pesar de conocerse por varios años y de que Fockker fuera un tanto laxo con la etiqueta. Era bueno mantenerla en buen nivel, especialmente ahora que tendrán visitas. -Vienes porque extrañas estar dentro de una carlinga, o solo te mandaron para acá porque no servías para el puesto.-

Lejos de ofenderse Fockker sonrió a medias ante la pulla del egipcio. -Deja eso- comento mientras le devolvía el saludo -solo vengo a revisar a mis muchachos.- para después palmearle la espalda. -Ya sabes. Asegurarme de que no rompan nada, y así no tener a Maistroff y Hayes respirándome en la nuca porque ustedes no pueden estar ni cinco minutos sin provocar problemas.- Ambos hombres caminaban esquivando al personal de servicio que trabaja con intensidad en sus respectivos aviones y helicópteros.

-Seguro.- mascullo Massoud con una sonrisa sardónica. Para continuar con su pequeño ataque verbal a su comandante. -Y no queremos que algo como eso se refleje negativamente en el informe de desempeño que envías cada semana.- declaro tratando de mantener su cara impasiva, aunque era más difícil de lo que parecía.

-Continúa fastidiándome y lo verás.- sentencio Roy en el tono más serio que este pudiese emplear, por unos momentos pareció funcionar.

Ahmed solo lo observo detenidamente antes de que una breve sonrisa apareciese en los labios del norteamericano. -Uhm. Definitivamente te hace falta volar Fockker.-

-Muérdeme.- reviro el rubio.

-No gracias.- fue la respuesta.

Ambos hombres se rieron después de ese último intercambio, para Roy siempre era bueno tener esos momentos de relajación, en particular tenerlos con buena compañía a pesar de todo. Con cerca de 10 años de experiencia, Ahmed era un antiguo piloto de la Fuerza Aérea Egipcia, con participación en misiones internacionales, al que le fue ofrecido la oportunidad de formar parte del programa de selección para pilotos del Macross, debió dejar su antiguo escuadrón y montura, un Mirage 2000 e ir a los USA a aprender a volar F/A-18. Donde conoció a Fockker y posteriormente llegaría junto con el primer grupo de pilotos a Ataria del Sur. Ahora comandaba el escuadrón con más veteranos y derribos confirmados de la nave, después del Skull claro está, además de que ser un as con 17 derribos en su cuenta personal.

Dejando atrás las risas Massoud continúo. -Una visita normal de inspección entonces.-

Fockker encogió sus hombros -Si te es más fácil de esa manera.- para luego mirar el atestado lugar. -Solo quiero cerciorarme de que todo está en orden por aquí. No quiero que los problemas salten a la hora de la misión que haremos en un poco tiempo.-

-Te entiendo CAG.- Massoud movió la cabeza y señalo hacia donde se encontraba un grupo de mecánicos y pilotos trabajando frenéticamente. -Aunque a Lackland y el resto de Panther les haría bien recordarlo.-

Roy movió la cabeza en desaprobación - Los Panthers de Adam Lackland ¿Cuándo no?- murmuro al darse cuenta de que allá se iba su visita rápida a los escuadrones. -Mhm…- dejo salir un breve suspiro, los problemas nunca parecían detenerse. -¿Ahora qué fue lo que hicieron?- con eso ambos hombres se dirigieron al grupo con los susodichos.

Los Panthers de Adam Lackland ¿Cuándo no?, se había vuelto una expresión común para el personal de la nave, eran casi como las ovejas negras del Ala Aérea del Macross. Poco ortodoxos en sus misiones, un tanto indisciplinados, propensos al exhibicionismo y a las peleas con sus escuadrones hermanos. Marcel Villeu el antiguo CAG de la nave, trato de deshacer el escuadrón una vez, desistió cuando los miembros del mismo comenzaron a dar más problemas en los equipos asignados. Eso no significaba en absoluto que fueran malos pilotos, de serlo, no hubiesen sido considerados para integrarse al grupo. Simplemente cualquiera que llegara a la unidad, parecía que adoptaba pronto las costumbres y desfachatez que han hecho famosos o mejor dicho infames a los miembros del escuadrón.

-Es la misma cantaleta de hace dos semanas Big Cat…- un contramaestre se encontraba visiblemente agraviado mientras señalaba a un par de pilotos. -Nos pasamos horas recorriendo los aparatos, asegurándonos de que nada falla allá arriba y luego vienen estos niños…- las venas de la frente pulsaban con vigor mientras que la cabeza del hombre iba de un lado para otro moviendo el cabello gris que llevaba sobre la misma. -y los descomponen en un condenado vuelo de acrobacias.-

Big Cat era el indicativo que recibía el comandante de los Pathers, y que recaía en un piloto norteamericano que llevaba una expresión cansada en el rostro. -¿Es eso cierto?- miro al par de pilotos señalados. El Teniente Comandante Adam Lackland era originario de Sarasota, Florida. Su familia era una de comerciantes y abogados, aunque tenían una afinidad por la pesca y la navegación, él había ido contra los cánones de la familia al decidir ir a Annapolis en lugar de la Universidad de Miami. Ahora era no estaba del todo convencido de la certeza de su elección.

-No del todo señor.- respondió una joven de ascendencia asiática. -solo hacíamos rizos, loops y toneles. Nada complicado Big Cat.-

-Si acaso les pusimos 5gs en una picada.- se defendió otro piloto, este un hombre que estaba por llegar a los 30 años.

-Díganle eso al sistema hidráulico y al sensor de altitud.- reclamo el contramaestre. -hay que ponerle un par de nuevos chips y revisar el cableado de ese par de aves. ¿Tienen idea de cuánto trabajo les tomara hacer el recorrido a mis muchachos. Esas aves no volaran en al menos una semana Big Cat.-

-Genial. Voy a tener encima a Fockker y Maistroff de nuevo.- Lackland evito decir lo que pensaba.

Una de las características más llamativas de la unidad cuando se tenían periodos de inactividad, era la tendencia a ejecutar rutinas acrobáticas, llevando sus cazas y a los pilotos en ellos al límite, con la consecuente baja disponibilidad de sus aeronaves dado que salvo contadas excepciones hasta la mitad de estas se encontraban pasando por reparación o mantenimiento la mayor parte del tiempo que han sido embarcados.

Un teniente del escuadrón fue el primero que diviso al par que se aproximaba. -Atención, oficial en cubierta.- llamo al orden al grupo. Rápidamente cerca de docena y media de hombres y mujeres se cuadraron ante los recién llegados.

Devolviendo el saludo Roy fue rápido en divisar al comandante y al suboficial mayor de los Panthers -Ok…- alzo una mano con su palma abierta. -¿les importaría decirme que ocurre?-

Océano Índico.

-Ya deberían de haber llegado.- Murmuro para sí Miriya al observar por enésima ocasión el cielo que se filtraba en la cabina de su Rafale. Sus dedos juguetearon con los botones de la radio en su máscara. Pero solo se contuvo para observar a su derecha y notar a su copiloto, que se encontraba sosteniendo algo en sus manos. -¿Ahora qué demonios haces?- se preguntó al distinguir a su compañera. -Epervier ¿Qué haces?-

-Leyendo.- fue la respuesta automática de esta que no despego su mirada del libro.

-Lo sé, puedo verlo desde aquí.- reviro Miriya.

-¿Entonces?- contesto tratando de contener una impertinente risotada. Meterse debajo de la piel de su amiga era algo que siempre animaba las cosas. En especial hoy que estarán metidas en aburridas reuniones. -¿Quieres saber que leo Peregrine?-

-Negativo.- fue la respuesta seca de esta.

-Como gustes, tú te lo pierdes.- regreso a su lectura sosteniendo el libro de bolsillo con una mano, mientras que con la otra le daba pequeños golpecitos a la palanca de vuelo para mantener el curso de su avión. -en verdad necesitamos hacer que te diviertas, así sea por una noche o una hora.- soltó con partes iguales de seriedad y desparpajo.

-…- fue la contestación.

Miriya Parino tenía una idea muy diferente a lo que su compañera llama diversión, sin embargo, a pesar de estar acostumbrada a la actitud de su amiga y conocer de su personalidad había momentos en lo que los desplantes de esta probaban en serio los límites de una mujer conocida por no tener paciencia. -A veces eres exasperante.- fustigo derrotada por la radio.

Con una sonrisa Seloy se imaginó la sonrisa resignada de su amiga -Dime algo que no sepa.-

-N'importe quoi…*- respondió Peregrine.

-Como digas chica.- con eso Seloy se aseguró de tener la última palabra, como ocurría en la mayoría de sus discusiones.

Miriya opto por no continuar, por lo que sus ojos regresaron de nuevo a su tarea de examinar sus alrededores esperando por el paquete que debían escoltar. Un helicóptero que llevaba a varios de los oficiales al mando del Gruope Áeronavale, incluyendo a su comandante, hasta el SDCV-1, para una reunión diseñada para discutir y poner a punto los planes de la próxima operación, además de aprovechar para ayudar a establecer una relación más informal entre ambas fuerzas.

-Va savoir pourquoi.*- soltó al mirar el caza de su amiga en su costado. Preguntándose cómo era que se habían tolerado hasta ahora.

Mientras que en su mente se preguntaba por enésima ocasión como es que podía tolerar a su piloto de flanco, peor aún como era posible que llamara amiga a una persona que gustaba de sacarla de quicio. Concluyo como lo hizo alguna vez, que era la manera en que la vida la castigaba por haber desafiado a sus padres y proseguir con su deseo de tener una carrera en la milicia. No se engañaba con lo extenuante que podía ser tratar diariamente con una mujer tan desinhibida como era la morena de cuerpo voluptuoso, lo irónico era que se trataba de unas pocas personas a las que podía considerar cercana, a pesar de que su relación no había comenzado de la manera más auspiciosa.

Su radio sonó -Vuelo Cruze aquí Delta 1-

-Líder Cruze aquí…- Mir se apresuró a responder dando una rápida mirada al mapa que tenía desplegado en el piernógrafo en la pernera derecha de su traje Anti-G. -Se reportan temprano. Aún faltan cerca de 45 km antes de llegar al punto de espera designado.- eso activo sus instintos. -¿Todo en verde Delta-1?-

-Boogie detectado rumbo…- mientras la operadora daba los datos del contacto desconocido, ella daba una rápida revisión a todos sus indicadores en caso de que se viera forzada a intervenir. -CAP en curso de interceptación.-

-Copiado Delta-1. Notifique cualquier cambio.-

-Enterado Líder Crouze- El intercambio se cortó y Miriya reviso de nuevo el cielo para tratar de distinguir la aeronave que debían escoltar.

-¿Tienes contacto con el paquete Peregrine?- pregunto Epervier con un tono de voz diferente al que anteriormente había empleado. Ayudaba que también hubiese escuchado la conversación de su líder con el Macross.

-Negativo. Creo que hay que asegurarse que esa oveja no se haya extraviado.- Mir abrió su radio buscando el canal reservado para el GAN francés. Las órdenes que recibieron esta mañana en el Charles DeGaulle, establecían limitado contacto de radio, a menos que una situación imprevista se produjese. -Demos una revisión, después de eso…-

-Encenderemos los radares.- Epervier ya sabía adonde se dirigía su jefa. Y no le agradaba.

-Positivo.- dijo Mir consciente de que encender sus sensores de forma activa, revelaría la presencia del par de cazas a cualquiera que estuviese cerca, incluyendo los boogies que el Macross acaba de reportar hace poco.

-Y dar con al traste con la discreción con la que el vuelo de enlace debía transcurrir.- soltó Seloy. Con sarcasmo en sus palabras dejo escapar un seco -Fantástico.- antes de ponerse a revisar el cielo. -Nunca un minuto aburrido cuando eres piloto de la Aeronavale.- sin mediar palabra alguna, ambas hicieron un giro simultáneo a dos direcciones opuestas para buscar a la aeronave retrasada. No requieren comunicarse, años de volar juntas las había dotado de una intuición notable cuando se trataba de predecir las acciones de la otra. No siempre fue así.

Se conocían desde hace casi 8 años, cuando ambas se presentaron al examen de admisión para la École Navale en Brest, no que se hiciesen amigas de la noche a la mañana. De hecho su tiempo como "bordaches" fue marcado por la velada rivalidad que sostenían, cada una buscaba ser la estudiante destacada que guiara al grupo de cadetes femeninos. Pero en donde Miriya estaba completamente dedicada a los estudios, a la meta final de convertirse en piloto de la Aeronavale, mientras la cubano-francesa no tenía empacho alguno en colgar el uniforme los fines de semana y disfrutar de la relajada vida nocturna en la ciudad portuaria. La animadversión continúo una vez que la vida volvió a juntarlas en la École Aeronavale en la base aérea de Salon-de-Provence.

-Las cosas ocurren porque tienen un propósito.-

Recuerda que decía su abuelo en su natal Rusia, algo que sus padres negaban contundentemente. Una visión pre diseñada de la vida no cabía en la mente de sus padres, ella por lo general no suele prestar atención a algo como eso, aunque en los últimos tiempos desde que conoce a Seloy, se ha cuestionado seriamente el enfoque agnóstico con la cual la criaron sus padres. Una de las razones por las cuales los ha desafiado tanto durante los últimos años, eso y su ferviente deseo de proteger el lugar que ella considera su hogar.

Un chasquido en sus auriculares precedió la claridad que traían consigo las palabras -Atención Crouze Líder aquí Marinier.*-

Miriya dejó escapar un pequeño dejo de alivio antes de atender la radio.-Marinier. Aquí Crouze Líder copiado. ¿Dónde estaban?-

-Inconvenientes con el aparato- Una voz suave de acento firme prosiguió sin ánimo de querer entrar en detalles, por lo que fue rápida en continuar con las instrucciones. -ETA +5min de retraso.-

-Copiado.- Si bien tenía algo de curiosidad Peregrine sobre la clase de inconvenientes que provocaron el retraso, se dijo que ya tendría tiempo para averiguar sobre tales. -Manteniendo posición.- reviso su reloj de pulsera e hizo cuentas mentales, a la velocidad actual estarían en el Macross en media hora. -A pesar de todos vamos de acuerdo al itinerario.- ahora solo quería terminar con esta parte de la misión.

El par de pilotos no debió esperar demasiado ya que al cabo de unos momentos un AS365 MB Panther con el esquema gris claro que identificaba a la mayoría de los aparatos de la Aeronavale finalmente apareció en el horizonte, con lo cual la escolta volvió de nuevo a adelantarse para establecer el cordón de seguridad alrededor del helicóptero.

SDCV-1 Macross, Océano Índico.

-Copiado Harpy 02 mantengan el rumbo y quédense con ellos por un tiempo.- Claudia cortó la comunicación. -Nuestro boogie es un avión de pasajeros de Indian Air que va a Maldivas.- se dirigió al Capitán Maistroff que sustituía a Global por los momentos.

-Ya veo.- murmuro el americano. -¿tenemos algún otro contacto por el aire?-

-Nada por el aire, salvo la patrulla de la IAF al norte que se detectó más temprano. Pero se ha mantenido haciendo círculos- reporto Claudia.

-Ok. Mantengámoslo de esa manera que la CAP extienda su anillo exterior y revise un perímetro más amplio en un 15% adicional.- se dirigió a Leeds que de inmediato atendió la orden. -Teniente Grant, nuestros invitados traen su propia seguridad, pero en cuanto CTF-473 se reporte, instruya que una pareja de cazas se mantenga cerca de ellos.-

-Como ordene señor.-

-Todo debe salir perfecto.- se permitió pensar el americano.

Coloco su vista sobre el mapa de operaciones en especial en el círculo en azul que indicaba la última posición conocida y rumbo estimado del Groupe Áeronaval francés o como se les conocía en el código numérico de unidades de la OTAN y que las GDF compartían. La Task Force 473. Aunque la composición del GAN era variable de acuerdo a la naturaleza de la misión, en esta oportunidad contaba con siete naves. Junto con el Charles de Gaulle, corazón del GAN, encontraban además el destructor de defensa antiaérea Chevalier Paul, el destructor ASW Aquitaine, las fragatas multipropósito Montcalm y Primauguet, además del SSN Perle y el buque de aprovisionamiento logístico Marne. Con lo cual se sumaban poco más de tres mil elementos de la marina francesa e incluía un batallón reducido de Fusiliers Marins para realizar incursiones rápidas en territorio enemigo cercano si la ocasión lo ameritase.

Sammie que si bien estaba al pendiente de su consola no pudo evitar extrañarse por la actitud de varios organismos civiles desde que entraron en la región. -¿No escucharon el aviso de precaución que se emitió?- dijo confundida por la actitud en apariencia despreocupada de varios gobiernos neutrales de la zona, que parecían no darle importancia al hecho de que se estaba librando una guerra en casi todos los continentes del mundo.

-Lo dudo.- agrego Kim. -es probable que simplemente lo están ignorando, después de todo estamos en aguas internacionales.- razono ella. -Siempre que se identifiquen con claridad y sean parte de países neutrales lo único que podemos hacer es seguimiento cercano de los mismos. Sin embargo tampoco son tan imprudentes, están sondeando hasta donde pueden acercarse.-

-Kim tiene razón.- agrego Claudia. -Por eso es que sus aviones y embarcaciones pasaban un poco más cerca de nuestros perímetros para evaluar nuestra respuesta.-

Sammy se quedó pensativa por un rato -De todas maneras no me gusta. ¿Qué pasa si alguno de ellos queda atrapado en medio de algún combate?- pregunto con cierta pizca de miedo. -Puede haber repercusiones, si alguna de nuestras naves termina liándose con aviones o embarcaciones neutrales ¿verdad?-

Vanessa hizo un mohín de resignación, cuando se lo proponía su amiga podía ser bastante perceptiva en sus observaciones. -Dependerá de la gravedad del incidente en cuestión Sammy, aunque es casi seguro que en el caso de que lleguemos a entablar combate con las fuerzas del ESBIN, se alerta al tráfico civil.-

De alguna manera lejos de tranquilizarse la rubia se encontraba un tanto más nerviosa. -¿Crees que eso será suficiente.-

-No le veo el caso a preocuparnos por supuestos que no han ocurrido y podrían no ocurrir, no desgastemos energía en algo como eso.- Maistroff que había escuchado algo de la conversación decidió que era el momento de que todas regresaran a sus actividades. El personal del CDC interrumpió un momento para escucharlo. -Y me temo que ese será un trabajo para nuestros superiores civiles Suboficial Porter. Lo que sí podemos hacer es mantenernos realizando nuestra función con eficiencia, para poder resolver de forma adecuada cualquier situación imprevista. ¿Estamos en la misma página?-

Sammy solo asintió con la cabeza. Era raro que el Zar fuese tan comprehensivo con los enlistados, así que para no tentar la suerte Porter le dio un fuerte si señor como respuesta, que dejo satisfecho al oficial norteamericano.

-Señor…- Claudia giro desde su asiento para mirar a Maistroff. -Contacto con Marinier.- mientras ella daba las instrucciones, todo el personal pendiente de lo que la morena hacía. -Copiado. Le daremos su saludo de su parte. Cambio y Fuera.- la transmisión se cortó pero ella dio todavía unos ajustes a su consola antes de hablar finalmente. -Señor. ETA en 15 minutos.-

El Capitán Maistroff solo asintió con la cabeza antes de dar las instrucciones necesarias. -Notifiquen al Comodoro de inmediato y revisen con AirOps que la ruta de vuelo este despejada…- el zar continuo dando instrucciones, mientras que todos a su alrededor se movían para ejecutar las mismas.

-De inmediato.-

Una vez que todo quedo resuelto, el capitán se permitió tomarse unos minutos para relajarse, a sabiendas que una vez que se terminaran de preparar los detalles la misión en contra de los objetivos del ESBIN en la zona entraría en su cuenta regresiva. A Maistroff no le agradaba nada el tener que operar tan cerca de aguas territoriales indias, tratando de suprimir una presencia enemiga que podía ser contenida mediante un bloqueo de los puertos enemigos. Pero los altos mandos políticos y militares en el UEG habían decretado otra cosa, así que el Macross, su grupo de batalla y sus aliados franceses serían los encargados de destruir o degradar las bases navales enemigas, así como el trafico mercante que llevase provisiones y mercancías a la RPC.

La llamada Cadena de Perlas que los teóricos chinos propagaron y el régimen en Beijing acepto como política de estado a finales del siglo pasado y que fue perseguida de modo incesante después de la caída de Thanatos y el reacomodo geopolítico que el mundo experimento.

-Me pregunto si quien diseña estos planes "estratégicos"…- ironizo internamente al tiempo que miraba su copia del informe diario que recibían del CENTCOM de la USN que reporta los pormenores de la actividad enemiga. -sabe realmente a lo que nos estamos enfrentando.- repaso la lista de objetivos, las distancias, el orden de batalla enemigo. El factor más preocupante al menos en su caso, era la actitud que tomaría el gobierno de la India, que hasta el momento solo se había limitado a mantener una férrea vigilancia de todo lo que ocurría en lo que era prácticamente el frente de su casa. -Esas condenadas perlas serán un quebradero de cabeza.-

Refiriéndose así a diversas islas y archipiélagos que por su posición cercana al Mar del Sur de China o su paso en las rutas comerciales hacia su metrópoli, cuyo control fue considerado vital para el estado chino. Sin importar que otros países, vecinos suyos en su mayoría no solo tuviesen mejores reclamos, o incluso tuvieran soberanía sobre estas. Afirmando que eran de interés vital para el futuro de su estado, y ganándose una buena cantidad de animadversión de sus vecinos. Pero la diplomacia china logro establecer cabezas de playa en esos lugares y por eso ahora estaban ellos allí.

-Marinier está a la vista.- la voz de la teniente Grant interrumpió el flujo de ideas del oficial. Maistroff solo movió la cabeza. La morena continúo escuchado por los auriculares de su diadema la conversación entre la torre del Macross y el aparato francés. -AirOps les está facilitando el patrón de aproximación respectivo.

Los objetivos prioritarios eran Colombo y Hambantota en SriLanka, Isla de Cocos y Sittwee en Myanmar, y Chittagong en Bangladesh. Que constituían instalaciones navales de doble propósito dado que eran bases de reaprovisionamiento, puestos de escucha de inteligencia y pequeñas bases aeronavales, que lo mismo recibían unidades militares como tráfico civil destinado a los países del ESBIN de la región y en el Océano Pacifico. Había un par de lugares que se decidió omitir. Marao en las Maldivas y Gwandar en Pakistán. Ambos en países neutrales, el primero y el segundo era responsabilidad de las fuerzas del Medio Oriente. No que eso aliviara mucho la carga de trabajo que tendrían de acuerdo a Maistroff. Todos las bases se encontraban en países hostiles al UEG, que se habían mantenido al margen de la guerra, pero el marino norteamericano intuía que eso pronto cambiaria.

-Bien iré a cubierta.- contesto Maistroff -el CIC es suyo Teniente Grant.-

Claudia le devolvió un saludo perfecto -Si señor-

Después de devolver el saludo, abandono el puente aun con varias cosas que pensar sobre su misión actual. No había gran cosa que hacer excepto prepararse adecuadamente para la tarea. Y la tripulación y las naves que tenían a la mano para realizarla le daban al oficial norteamericano confianza para llevarla a cabo. Sin embargo el enemigo también jugaba y hacia su parte como lo atestiguaban las pérdidas que habían sufrido hasta ahora.

-No se puede hacer nada por el momento.- murmuro Maistroff mientras se perdía por los pasillos.

Una de las máximas de la guerra y que se extiende a la vida cotidiana, es que los planes rara vez sobreviven el primer contacto con el enemigo. Lo cual significaba que no importaba cuanto uno se esforzase en ordenar cada aspecto de su vida, ya sea personal o profesionalmente hablando. Siempre habría momentos y situaciones para las cuales no se estaba listo, esos imponderables que siempre eran temidos y descartados al mismo tiempo por las probabilidades, aunque la posibilidad de la misma estuviese allí, flotando como si esperase el momento más apropiado para saltar al frente de la palestra arruinando los planes meticulosamente elaborados por uno.

Ciertamente ese era el caso para Lisa, que formaba parte de la comitiva que recibiría a la delegación francesa. -y de todas las personas en la nave. Teníamos que toparnos ahora.- miro de reojo a Rick que también había sido ordenado que presentarse en la cubierta de vuelo con el mismo propósito que ella, y Lisa francamente dudaba que fuese obra de la casualidad. Por suerte su entrenamiento le permitía mantener una fachada inexpresiva aunque cordial para con todos los que se fijaran en ella, una que ocultaba bien el hervidero de actividad que era su cabeza en esos momentos. -¿Habrá sido Claudia o Roy, la persona responsable de estos?-

-¿Cómo has estado?-

-Con demasiado trabajo haciendo papeleo y colaborando con los planes.- se reprimió mentalmente por usar su tono profesional con el piloto.

Sin amilanarse, Rick Hunter se dio una palmada mental anticipada por lo que iba a decir -Me lo supuse. Roy me ha contado algo sobre la próxima operación.- remarcaba lo obvio se dijo así mismo, pero ciertamente no había anticipado que lo llamase para estar en el recibimiento a la delegación francesa.

-Ajah.- comento con voz monótona Elizabeth Riber.

Ninguno de los dos hizo comentario alguno por unos momentos. Ambos estaban tratando de superar la incomodidad de saber que tenían una conversación pendiente, una que ambos sabían era necesaria y sin embargo ninguno se sentía listo para encarar. La actividad de los últimos días les había dado tiempo de sobra para pensar sobre lo que querían decirse, sobre lo que cada uno anhelaba conseguir, pero curiosamente también les había restado algo de la determinación que poseían después de que acudieron pidiendo concejo. Inconscientemente posponiendo la resolución de un tema pendiente y bastante importante para ellos. Así que allí estaban juntos, muy cerca el uno del otro tratando de decidirse sobre iniciar o no el contacto.

-Entonces…- escucho la voz nerviosa de Rick tratando de romper el hielo entre ambos -¿Cómo se ha portado la bola de pelos? ¿No te ha dado muchos problemas ahora que por fin ha sanado completamente de su patita?- fue un intento patético y Lisa solo abrió los ojos mientras trataba de decidirse si reírse del rostro compungido del piloto que trataba de corregirse en su posición de firmes o indignarse por el tema que este había escogido para hacerle conversación.

-No me ha dado problemas, el pequeñín sabe comportarse cuando está conmigo, o con alguna de las chicas...- comento en voz neutra Lisa, aunque si era honesta, Rags de un tiempo acá, ya no era el diminuto cachorro que metieron de polizón a la nave. -Es solo cuando está con ustedes que se comporta de manera tan revoltosa.- añadió quitada de la pena.

Hunter no supo que decir, podía echarle en cara que ella era quien lo había malcriado consintiéndole casi todos los caprichos que se le antojaban al can o que lo defendía a capa y espada cada vez que Roy lo acusaba de algún extraño suceso que le ocurría a sus playeras cuando, la pareja de esposos hacia el favor de cuidarlo. -Eso solo sería ganarme más problemas de los que ya tengo.- concluyó después de un breve análisis de escenarios que lo mejor sería pasar directo al grano.

-Escucha Elizabeth…- Hunter decidió armarse de valor -tengo algo que decirte, bueno creo que los dos tenemos algo de lo cual debemos hablar.-

Los latidos de la mujer, dieron un enorme salto, su mente tuvo que repasar varias veces las palabras de este antes de entenderlas. -¿Me dijo que quiere hablar conmigo?- Giro su cabeza levemente antes de contestar en voz baja -Rick no creo que sea el momento para hacerlo.- indicándole que no se encontraban solos. El Comodoro Globalsky se encontraba delante de ellos, junto con Maistroff y varios de los capitanes del grupo de batalla del Macross. -pueden escucharnos.-

Ya imaginando que le saldría con eso puesto que ciertamente tenía razón este no era el lugar para tener esa plática. Decidió expresar una parte de cómo se sentía. -Lo sé. Seré un tanto denso…- se defendió elevando levemente el tono de su voz. -Ya deja eso Hunter, no es lo que quieres decirle a esa mujer.- el piloto empezó a contar aviones para tranquilizarse, de alguna manera estar con la inglesa probaba ser siempre una experiencia estimulante. Eso o quizás necesitase visitar al médico.

-¿Solo un poco?- devolvió ella.

La lengua de Hunter estaba a punto de salir desbocada, pero noto que además de la ceja levantada Lisa llevaba una pequeña sonrisa. -Ok me merezco eso.- No era la típica sonrisa que ella usaba cuando barría el piso con él o con algún impertinente que le daba problemas, esta era diferente en la manera en que no había una doble intención de ofenderlo. -Bueno seré bastante denso…- la sonrisa de Lisa se hizo más grande. -pero no uno sin remedio.- dijo mirando hacia la hilera de adelante tratando de adivinar si lo habían escuchado. Su rostro adquirió un matiz serio y preocupado -pero creo que no podemos seguir en esta situación los dos.-

Admitiendo que esa podría ser una posibilidad pequeña, pero posibilidad al fin Lisa decidió envainar su espada. -Ok, esta vez él está en lo correcto.- tenía que sacar algo en firme con el piloto y ponerle sus asuntos con él en orden. -Tienes razón, debemos hablar de esto.- con un gesto en su cabeza le invito a acercarse cuidando de no parecer demasiado sospechosos para el resto de los miembros de la comitiva que parecían estar ocupándose de sus propios asuntos.

O al menos eso era lo que ellos creían. Con una sonrisa un tanto atípica para todos los que lo observaban, Henry Globalsky no pudo evitar escuchar parte de la conversación entre Lisa y el Teniente Hunter. -No creo que le estén haciendo daño a nadie Capitán Maistroff.- comentó por lo bajo a su segundo al mando, cuando le observo al americano un dejo de desaprobación en este.

-Créame que soy consciente de que ellos no buscan a propósito ocasionar un prejuicio a la tripulación o a la nave señor…- Maistroff como todos en la nave a estas alturas, conocía de antemano lo que ya se le había dado el nombre de la novela Hunter-Hayes. -pero no creo que sea la forma ni el lugar apropiados para ventilar lo que sea que esté ocurriendo con ellos.- Un término que no le hacía gracia alguna, aunque de nuevo pocas cosas parecían agradarle al severo hombre a lado suyo.

Henry concedió ese punto a su segundo pero añadió -Justamente eso es lo que parece que están arreglando.- Stanislav miro de reojo al par, que regresaba a sus posiciones marcadas y adoptaban la pose correspondientes. -Los militares también son personas, esa es una creencia que comparto con muchas otras tantas gentes capitán.-

Sin estar convencido del todo de que no debería llamarle la atención al par de jóvenes oficiales, Maistroff admitió internamente que estaba buscando hacer una tormenta en un vaso de agua. -Muy cierto señor. Pero todo tiene su tiempo y lugar.- concedió finalmente, aunque agrego esa muletilla para mantener su inconformidad.

No todo en la milicia debía ser rígido, ser realizado de manera profesional, pronta y expedita. Había lugar para establecer relaciones afectivas tomando en cuenta lo que los reglamentos marcaban y eso incluía los llamados romances de oficina, al ruso de alguna manera siempre le había gustado ese eufemismo para describir esa clase de relaciones.

-Bueno capitán- comento en tino un tanto conspirador -estoy seguro que escucharemos la resolución a la que ambos lleguen.

Maistroff solo atino a pronunciar un seco. -Mmm-

Eso por una parte, por la otra, una de las personas en cuestión se trataba de la hija de su mejor amigo, una joven que hasta hace poco tenía una fama de eficiencia, formalidad, pero sobretodo desapego de cualquier clase de contacto personal; claro que eso era falso ya que el viejo marino sabia de primera mano la importancia de aquellos a los que Lisa otorgaba la confianza de ser considerados amigos, pero los malos hábitos eran bastante difíciles de cambiar. Por eso verla un tanto desubicada cuando se trataba de lidiar con Rick Hunter era algo curioso, había algo en el joven piloto de cabellera rebelde que simplemente confundía a su jefa de staff. Ya sea su actitud contestataria cuando trataban de pasarle por encima, el desparpajo con el cual revelaba su honestidad, una poco común humildad en un piloto cuando se traía a colación su record de derribos o la habilidad con la que volaba.

-Shchenyach'ya lyubov'*- murmuro el ruso agradeciendo el toque de cotidianeidad que el par de jóvenes llevaban a sus oídos. -Ojala lleguen a algo jóvenes… de lo contrario van a hacer las cosas más difíciles para todos nosotros.-

Mientras regresaba a sus asuntos en particular que los Rafales de la Aeronavale estaban apontizando en la cubierta del Macross, en poco tiempo llegaría la delegación francesa. Repaso el dossier que había recibido sobre el comandante del GAN, y los oficiales que le acompañaban en el viaje. Todo apuntaba que se trataba de elementos profesionales, obviamente calificados para hacer su trabajo, de lo contrario no estarían sirviendo como la oficialidad en uno de los dos portaaviones de los cuales disponía la marina francesa. A pesar de eso, era de esperarse tener diferencias de criterio en algún aspecto.

-Me pregunto si no tendrán ellos mismo cambios sugeridos al plan de operaciones.- como si le hubiese leído la mente, Winston Carruthers externo lo que Globalsky, junto con varios de los presentes pensaba.

-Si no los tienen, alguien no está haciendo su trabajo.- agrego con el pragmatismo de siempre Maistroff que estaba un tanto ansioso de saber que tan fluida sería la relación de trabajo. Otros no estaban tan entusiasmados.

-Yo sigo pensando que pudimos hacer esto por videoconferencia.- Agrego el Capitán Penn, que en su opinión como jefe de ingeniería no debía estar allí, dado que sus funciones pasaban más por el funcionamiento de los buques que por la planeación de combate.-mucho más rápido y sencillo.-

-Tal vez mi amigo…- Globalsky fue quien sepulto el tema. -Sin embargo es necesario, no podemos limitarnos a comunicaciones electrónicas debido al riesgo de que el enemigo pueda interceptarlas.- Penn hizo una mueca de entendimiento ante lo que le explicaba su superior.

En realidad con las ventajas en telecomunicaciones que ofrecía la época actual, no era tan necesario verse cara a cara, sin embargo no estaba de más tratarse de manera personal entre oficiales superiores, era mejor para trabajar en cualquier observación, sugerencia o discrepancia a la hora de ajustar operaciones militares como este era el caso.

En el momento en que las aeronaves terminaban de acomodarse en la cubierta, el Panther que traía a los oficiales franceses apareció en el horizonte. También fue el momento que Roy aprovecho para aparecer. Saludo rápidamente a Rick y Lisa mientras les daba una sonrisa juguetona al encontrarlos juntos y después -Espero no llegar tarde comodoro, capitán.- ambos movieron la cabeza reconociendo la llegada. Maistroff además le miro y Fockker abundo -algunos asuntos surgieron en el recorrido por la cubierta inferior.-

-¿Algo de consideración?- había algo más que curiosidad en las palabras de Stanislav. A pesar de que en el poco tiempo que el piloto de cazas tenía como CAG en funciones, había demostrado tener las aptitudes necesarias para continuar en el cargo. Los viejos hábitos tardaban en desaparecer. -Estamos cerca de la hora 0, como para tener que ajustar más de la cuenta.-

Roy trató de no girar los ojos, o de responderle de manera creativa. En su lugar se limitó a dar una rápida pero explicativa contestación. -Nada de consideración, los equipos de mecánicos están trabajando para revisar todas las aeronaves con problemas.- el Zar respetaba el profesionalismo. Y si no conseguía que lo respetara a él como oficial, al menos haría que respetara su trabajo. -Me aseguraron tener más de los números necesarios para la misión.-

-Bien Comandante.- Henry termino con la charla de un golpe. -Aquí llegan.-

Los ojos de todos se posaron en el extremo de babor de la cubierta de la nave, detrás de las catapultas, donde las líneas de pintura indicaban la zona designada para maniobrar los helicópteros en donde el Panther seguía las instrucciones de aproximación del oficial de señales al tiempo que todo un equipo de la tripulación "arcoíris" se preparaba para atender a los recién llegados, desde dar instrucciones para el aterrizaje, las señales de maniobra movimiento, asegurar la disponibilidad de la cubierta. Todo con una precisión como pocos pueden presumir. En escasos minutos la aeronave descendió, cuando las puertas se abrieron, el comandante del GAN fue recibido en primera instancia por Miriya y Seloy.

-Vice Amiral Monsieur.- saludaron ambas al unísono.

Un hombre alto y de lentes observo a las pilotos antes devolver el saludo -Capitaine, Lieutenant.- giro la cabeza mirando rápidamente hacia varias direcciones para finalmente reconocer algo. -Es más grande de lo que había pensado, las fotos aéreas ni los videos le hacen justicia. ¿No lo cree Peregrine?-

Si su comandante lo dijo con doble intención o no, era poco lo ella honestamente podía hacer. -Ciertamente señor.-

Este hizo una línea con sus labios para luego observar al grupo que lo esperaba en la isla. -Vaya es una comitiva diversa.-

-El Comandante del Grupo y su Estado Mayor al pleno…- afirmo Miriya. -Junto con algunos otros elementos.- agrego después de distinguir al piloto americano con el que se había topado unos días antes en esa escaramuza contra cazas chinos. -¿Qué haces tú allí?-

Si Jan Barthez Serrat, Vicealmirante de la Marine Nationale estaba impresionado por el hecho de que conocería al célebre Henry J. Globalsky lo oculto bien. -Vayamos pues, hay mucho que hacer antes de poder relajarnos.- con prontitud sus oficiales acataron la orden.

Un silbato se escuchó por la toda la cubierta, como correspondía cuando se recibía a visitantes especiales haciendo que los trabajos se detuvieran por unos momentos mientras la delegación francesa se desplazaba. Algunos se atrevieron a mirar más de cerca las distintas operaciones que se llevaban a cabo, pero solo fueron escasos instantes antes de que la delegación estuviera frente a sus anfitriones.

-¡Atención!- con eso todos se cuadraron.

Como era costumbre fue Globalsky el que hablo mientras los demás miembros de su equipo daban el saludo correspondiente. -Vicealmirante Jan Barthez Serrat sea bienvenido al SDCV-1 Macross.-

-Comodoro Henry Jojovich Globalsky.- Serrat devolvió el gesto. -Merci Beaucoup, tiene una nave esplendida.- agrego con voz neutra si revelar si ese comentario era simple cortesía, formalidad o algo más.

-Y con una tripulación aún mejor, si me permite decirlo Vicealmirante.- Eran pocos los hombres que podían mirarlo a los ojos al mismo nivel, por lo que el ruso había aprendido a estudiar los gestos y ademanes de la gente, y por el momento era temprano para saber cómo funcionaba el hombre frente a él.

Serrat solo replico con una sonrisa que igual que su saludo, le pareció más cortesía y política para el ruso que otra cosa. Al final se recordó que no tenían que agradarse mutuamente sino trabajar bien en equipo y con eso en mente hicieron una rápida introducción de sus respectivas delegaciones, para dirigirse después al cuarto de guerra de la nave a discutir la misión que tenían en ciernes. Sin embargo hubo tiempo para hacer algo de plática mientras caminaban por los pasillos de la nave.

-Teniente Hunter.- Rick giró su cabeza para encontrarse con Miriya y su compañera. -Es bueno volver a verlo.- comentó en un tono más cálido de lo que este recordaba. -¿Participara de la reunión?-

-Capitán Parino, Teniente DeParra.- devolvió el saludo a ambas mujeres, mientras que la mirada de la peliverde era una calmada que hacia juego con la sobria expresión que portaba. -Lo dudo, han convocado a comandantes de escuadrones, y oficiales ejecutivos. Solo fui solicitado como reemplazo.-

Lisa que iba más adelante del grupo junto con varios de los oficiales franceses solo alcanzo ver como las mujeres emparejaban con Rick que venía un poco más atrás, sin embargo no pudo hacer otra cosa que tratar de escuchar de lo que estuvieran hablando. Pronto le recordaron que tenía otras responsabilidades. -¿Es cierto que de ser necesario, el Macross dispone de sistemas ofensivos?- devolvió su atención hacia un oficial francés.

-Bueno ese es un detalle clasificado Capitán Garnier…- añadió Lisa al escuchar la pregunta del jefe del Staff de Serrat. -por el momento. Seguramente es un tema que podremos tocar en la reunión- luego miro hacia donde se encontraba el comodoro, quien respondió silentemente. -pero puedo confirmarle que existen los medios para que la nave pueda tener un rol más activo en cualquier operación.-

-Entiendo.- replico con cortesía Garnier. Haciendo una nota mental de volver a tocar ese tema.

-Por supuesto eso dependerá de la situación táctica o estratégica en la que nos encontremos.- Henry finalizo el tema. O eso creía.

-Bueno la sabiduría convencional dicta que si una nave como el Macross o nuestro Charles de Gaulle, tiene que recurrir a su armamento defensivo es que algo ha salido terriblemente mal.- añadió señalando el problema con esa clase de lógica el Vicealmirante Serrat, que parecía escuchar todas las conversaciones que ocurrían a la par de mantener la propia. -Para eso están nuestros escoltas y grupo aéreo.- añadió señalando lo obvio con particular vehemencia -¿No es verdad Comodoro Globalsky?-

-Usted tiene razón Vicealmirante.-

Los pilotos por su parte mantenían su propia conversación. Miriya conversaba en un tono profesional con Roy, para fortuna del americano. Que estaba más tranquilo ahora que cuando supo que se veria con ella de nuevo. Agradeció mentalmente que Marcel Villeu el antiguo CAG de la nave y uno de los primeros mentores en la carrera de la mujer de larga cabellera verde, no se encontrarse cerca para que las cosas de verdad no se saliesen de todo control.-

-Contamos con dos escuadrones de ataque y caza, con un destacamento AWACs y una escuadrilla de helicópteros de diferentes propósitos.- la mujer hacia un esfuerzo para que su cara no mostrase incomodidad alguna por tener que hablar con Fokker. Mal que mal ambos era profesionales en su trabajo. -será cuestión de afinar los detalles sobre la rotación y los números de paquetes de misión que se volaran.

-Tendremos los protocolos de comunicación, los de operación.-

-Los de comando y control…- agrego Miriya.

Otros no tenían al parecer esa clase de preocupaciones o al menos eso era lo que sacaba Rick de escuchar a la compañera de Miriya, que no había parado de hablar. Si le preguntasen a él, diría que se ha topado con una hermana perdida del trio.-Es una pena Peregrine y yo…- el piloto noto como la aludida apretó levemente un puños -buscábamos la manera de devolverles el gesto de acompañarnos en el desayuno que tuvieron usted y su equipo la última vez que estuvimos aquí.- comento con un dejo de decepción en su voz.

-Es muy amable de su parte teniente Parra, pero estoy seguro de que tendremos oportunidad más adelante.- solo trataba de ser amable. No se dio cuenta de que era observado de cerca por un par de ojos verdes que lo miraban con incredulidad.

Sin embargo la situación no pasó desapercibida para una de las pilotos recién llegados. -Y es de la Parra, Teniente Hunter jijiji…- La sonrisa de la morena le incomodo de una manera que no supo definir, tal vez fuese el hecho de que los ojos de llevaban una intención un tanto juguetona para su gusto -Pero no se preocupe, la gente siempre lo dice mal las primeras veces.-

La breve charla llego a su fin en cuento alcanzaron la sala de planeación. El zar se paró en la puerta del lugar. -A partir de este momento solo personal autorizado entrara.- recalco Maistroff al resto de la comitiva.

Con el mensaje implícito con el cual se le pedía a él, junto con algunos oficiales y tripulación que se retirasen. Rick se despidió del grupo, en particular del par pilotos francesas -Fue un gusto conversar de nuevo con ustedes, estoy seguro que nos veremos arriba pronto.-

Para sorpresa suya y de Seloy, Miriya contesto con genuina calidez. -Estoy seguro de eso Teniente Hunter.- mientras que su compañera solo se limitó a asentir.

Y también se despidió de Lisa. -Comandante Riber...- ella lo observo expectante de lo que diría, lo que hizo que este tragara un poco de saliva, no era recomendable lo que estaba a punto de decir. -Le llevare una copia de los informes que me pidió usted y el Comandante Fockker…- Roy alzo una ceja, él no había solicitado nada últimamente a su hermanito. -a su oficina en cuanto me lo solicite, así podremos discutir todas sus observaciones.-

-Pequeño demonio.- Roy sonrío fugazmente ante las palabras de Rick. -Solo recuerde que debo ser informado de cualquier modificación que se haga en los mismos.- no le gustaba eso de ser tapadera de este, pero siendo un hermano comprensivo como lo era no le vio más problema. -¿Entendió Teniente Hunter?- además siempre podría fastidiarlo un poco.

-Si señor.- contesto Rick mientras ahogaba un suspiro, le debería una a Roy.

Manteniendo su postura calmada, Lisa oculto el hecho de que por un momento tuvo en corazón en la boca. -De acuerdo, mandare por usted en cuanto tenga tiempo disponible.-

Con eso Rick saludo a la comitiva y se retiró, ajeno a la mueca que alcanzo a realizar Globalsky al presenciar todo el intercambio. Sin dilatar más, el grupo procedió a pasar a la sala y comenzar a afinar los planes para la operación, para pulir los detalles y delimitar la autoridad bajo la cual operarían durante la misma. Lisa observo su reloj antes de entrar, es clase de reuniones se demoraban siempre, a pesar de que estaba consciente de la importancia de la misma, una parte de ella anhelaba platicar con Rick y finalmente aclarar la situación en la que se encontraban.

-Por favor tomen asiento.- indico un enlistado a los presentes.

-No tiene caso de que te preocupes. Pasará lo que deba pasar.- se dijo con convicción antes de tomar asiento. Había mucho trabajo que hacer antes de pensar en su vida personal. Así era la vida en la milicia.

En los hangares de la nave y sin mucho que hacer salvo revisar sus aviones Rick esperaba pasar el tiempo hasta que fuera el momento de hablar con Lisa. Así que allí estaba él, con un mono naranja ayudando al equipo de mantenimiento que revisaba los aviones asignados al equipo Bermellón, ya que de acuerdo a la rotación este era su día de descanso de las misiones.

-Creo que podemos tachar la tubería de combustible de la lista Teniente.- replico el Jefe Collins el encargado del equipo de mantenimiento. -Las soldaduras aún aguantan un par de misiones más antes de necesitar una inspección mayor.-

-Ok…- Rick en automático marco en el espacio correspondiente del checklist que sostenía -Sigue el sistema de cableado auxiliar.-

-Entendido.- respondió el veterano suboficial que solo le dispenso una mirada preocupada a su jefe.

Mantener sus aviones listos y perfectas condiciones, no era algo que se lograse fácilmente, considerando además el tamaño del grupo aéreo del Macross por eso las revisiones estaban a la orden del día y se efectuaban prácticamente las 24hrs. Para su mala fortuna, el trabajo resulto ser de poca distracción para su mente. -¿Y qué hago si me dice que no?- Era la pregunta que se había anidado en su cabeza, y una que comenzaba a irritarlo sobre manera.

Max lo noto actuando más extraño de lo que este acostumbraba, por lo que decidió intervenir. -¿Jefe se siente bien? ¿Hay algo en lo que podamos ayudarte Rick?-

-Mmm…- interrumpido en sus devaneos Rick solo miro a Max confundido. -¿Cómo dices Sterling?-

-Que si podemos ayudarte en algo.- replico Max, mientras que descubierto y sin mucho espacio para maniobrar Hunter solo arrugo sus labios. -Igual si no es mucha molestia, no queremos ser entrometidos.-

Fue ahí que se dio cuenta que tanto Ben como Jacien, y algunos miembros de la tripulación mantenimiento lo miraban de reojo. -Fantástico.- destilo sarcasmo internamente -debo parecerles un idiota.- con eso les devolvió una mirada de pocos amigos que hizo que todos regresaran a sus asuntos. -¿Max?- o casi todos mejor dicho.

-¿No tienes que revisar tu caza?- la indirecta era clara.

-Ya termínanos.- pero Sterling también podía tener una vena necia y testaruda. -además es evidente que tú tienes algo que no te puedes sacar de la cabeza.-

A veces el muchacho de lentes y cabello azul era demasiado perceptivo para su propio bien. Pero eso no escondía una personalidad agradable y tranquila, en el tiempo que tenían de conocerse Rick pocas veces había visto a Max maldecir o alzar la voz de manera enojada, mucho menos alterarse de manera significativa, era como si hubiese encontrado la manera de permanecer en estado Zen todo el tiempo. Lo cual era sencillamente irritante para una persona como Hunter, acostumbrado a no quedarse callado cuando algo le parecía mal.

-Trate de hablar con…- observo de reojo que todos estuvieran ocupados., no deseaba chismosos -ella.-

Sterling entendió el mensaje críptico de su jefe y amigo. -¿Llegaste a algo?- pregunto demasiado ansioso en opinión de Hunter.

-No…- la decepción era palpable en su voz. -fue cuando esperábamos a la delegación francesa. No pudimos llegar a nada, mal momento supongo.- internamente Max coincidió con su jefe, compadeciéndolo por el mal tino que parecía tener cuando se trataba de la comandante Riber.

-Los franceses jefe…- Ben salió disparado como resorte al escuchar la mención de las visitas. -¿y ese par de bombones del otro día regresaron?-

Una palma en la frente fue el gesto de fastidio que salió de Max al escuchar a su hermano adoptivo referirse así de las pilotos que le salvaron a él y a Rick de una situación muy difícil. -Los bombones tienen nombre… ¿sabes?- replico entonces. No que su hermano fuese un misógino, sino que a veces podía ser tosco a la hora de expresarse.

-Y un rango mayor que el tuyo gordo.- Agrego entre risas Jacien, quien ya se había acostumbrado a los poco atinados comentarios de Ben Dixon.

-Como sea…- el grandulón no le presto mayor atención. -¿están aquí?-

-Si están aquí Ben…- respondió de manera fastidiada Rick. -y no preguntaron por ti gordo.- no era una mentira, tampoco una verdad pero él no estaba para soportar al grandulón.

Al parecer Dixon no estaba escuchando a nadie. -Qué pena…- murmuro -estoy seguro que la comandante Parino estaba interesada en mí.- replico con una sonrisa y tono socarrón.

Todos los presentes miraron incrédulos a su compañero. -Ben creo que deben revisar el sistema de alimentación de oxigeno de casa.- Jacien remarco lo obvio. -porque creo que estas desvariando, por falta de estr.-

-Les digo que es cierto. Esa mujer me estaba mirando a mí.- alego Dxión.

Rick y Max observaron a su par de compañeros enfrascarse en otra discusión acerca de quién era el más apuesto del equipo y tenía más carisma con las mujeres. No que en la nave hubiese mucho tiempo para andar de conquistador, y no había tenido periodos de licencia en un buen rato.

Un divertido Max sonreía al ver a esos dos alegar, hasta que recordó algo que le pareció curioso de una de las pilotos. -Sabes jefe…- se giró levemente para mirar a Rick.

-Dime.-

-¿No te pareció un tanto peculiar la conducta de Peregrine?-

Hunter hizo un poco de memoria, encontrado pronto la razón de la preocupación de Sterling. -Creo que tienes razón. Esa mujer nos miraba con detalle esa vez en la cubierta de vuelo. Digo su compañera es la jovialidad encarnada al parecer, ella…-

-Parece como si quisiera perforarte el pecho con su mirada.- contesto Max recordando el incidente en cuestión. -¿Por qué crees que sea eso?-

-Ni idea Max.- Rick encogió sus hombros para dar más énfasis en su respuesta. -esa fue la primera vez que la vi en toda mi vida.-

-Mmm… ¿crees que tenga algo que ver algo con el Comandante Fokker?-

Torciendo sus labios al pensar en la manera como actuaba su hermano y la piloto francesa, él tuvo que reconocer que esa era una posibilidad. -Tal vez tuvieron algo en el pasado…- admitió Rick. -quizá fue una diferencia personal o no. Con Roy difícilmente se sabe.- eso le preocupo -aunque mi hermano se ha transformado mucho gracias a Claudia, no sería la primera vez que su pasado viniera a morderle en el trasero.-

-Cierto, eso es más probable que pensar en la alternativa…- dejo escapar crípticamente Max.

-¿Y esa seria?-

-Qué de verdad estuviera interesada en alguno de nosotros.-

Ambos se observaron detenidamente, Rick tenía una mueca de seriedad en su rostro, mientras que los lentes de Max profundizaban esa falta de emotividad que su piloto de flanco habitual solía tener cuando trataba con las personas. -Si como no.- dejo escapar Sterling, con eso el par estallo en sonoras risotadas.

-Digo Ben tiene razón…- agrego Rick. -Ciertamente son bombones.- admitió reconociendo la belleza del par de mujeres. -Pero apuesto que el carácter de al menos una…-

-Sería demasiado para manejar ¿no jefe?- comento entre risotadas Max mientras se ajustaba los lentes. -Además ya tienes de que preocuparte con Minmay y la Comandante Riber.-

-Con gusto te paso la oportunidad Sterling.- Rick se reía sentidamente de los disparates que estaban hablando. -Total dudo que llegues a algo con ella.- palmeo la espalda de su amigo, mientras continuaba riendo. -… de hecho dudo que alguien llegue a alguna parte con esa mujer.-

-Oh vaya gracias jefe…- contesto el aludido con un dejo de sarcasmo. -Digo mujeres así están fuera del alcance de la mayoría de hombres. Pero la peor lucha es aquella que no se intenta.-

-Ahí tienes un punto amigo.- admitió Rick. -Uno bueno.- las risas se acabaron y el par de amigos se quedó pensativo.

-Hable honestamente con ella, dígale cómo se siente- Max se volvió a acomodar sus lentes -incluso si dice que no…-

-Ella sabrá lo que siento.- concluyó Rick.

-Así es como lo veo.- con eso Max se quedó en silencio meditando sobre su propio camino en la vida. Un camino que por el momento estaba falto de algo importante, aunque no supiera exactamente de qué. -¿Crees que tengamos la oportunidad?-

-¿Te refieres a la guerra?- Hunter noto el cambio de humor de amigo -¿crees que estamos haciendo algo mal?-

Su compañero movió negativamente su cabeza, había hablado sin pensar. -No me refiero a eso jefe.-

-¿De qué hablas Max?-

Sintiendo que no era aún el momento -Olvídelo jefe.- este término la conversación de inmediato. -Bueno regreso a mis cosas jefe.- dijo enfilándose a su caza, aunque la distracción había sido bienvenida, era hora de regresar a sus tareas. -Suerte en su misión.-

-Gracias.- contesto este con preocupación al verlo de ese humor.

Aunque de momento no estuviese en condiciones de apoyarlo, tomo nota mental de estar pendiente de este. Con todo el movimiento transcurrido durante los meses que ha durado la guerra, las misiones y todo el tiempo que han pasado juntos, su equipo se ha vuelto una entidad cohesionada. Cada miembro no solo era un elemento más que cumplía con su papel, las constantes batallas habían profundizado el lazo de los cuatro hombres al punto de considerarse más que simples colegas, eran mejores amigos y Dixón bromeo alguna vez en que todos eran ya eran hermanos. Sin embargo no lo presionaría, por el momento solo esperaría a que él tratara de resolver cualquier cosa que lo molestase por su cuenta.

-Te mantendré vigilado Max.- con eso observo su reloj. Terminarían con la revisión a media tarde, despues de eso dejaría los informes de la revisión en la oficina de Roy y esperaría a que Lisa se desocupase de sus asuntos. -Ojala no tardes demasiado- regreso a su trabajo.

Mentiría si dijera que no estaba nervioso ante un prospecto de dicha naturaleza. Elizabeth Riber había probado ser una persona difícil de encasillar, disciplinada, concentrada en su trabajo, de carácter intachable en el desempeño de sus labores, poseía un lado tierno si los momentos que la había visto jugar con Rags no eran producto de su imaginación. Lo mismo que un sentido del humor que podía ser irónico sin llegar a lo caustico e hiriente.

Y si era honesto consigo mismo. El hecho de que era justamente esa falta predictibilidad en su carácter cuando se encontraba en una atmosfera personal, le sumaba inconscientemente un aire de misterio. Y eso era algo que le gustaba, ella era diferente a las chicas con las que había salido con anterioridad, simplemente era especial.

Ajeno a lo que Hunter pasaba, Lisa seguía enfrascada en la reunión, particularmente laboriosa muy a su pesar. Los detalles a pulir eran no muy complicados, pero si requerían de cuidadosa revisión. Algo que estaba probando ser lo más difícil para ella en esos momentos que deseaba estar en otra parte y con otra compañía.

-¿Entonces estamos de acuerdo?- pregunto Henry a los presentes mientras se recargaba en su asiento de la jaula. -Para atacar simultáneamente los diversos objetivos en la primera fase de la misión nuestros grupos de combate se dividirán en elementos que realizaran las acciones.-

-Definitivamente es la mejor alternativa….- comento Carruthers. -Si todo saliese mal, esta nave puede disponer de armamento suficiente como para luchar ella misma con buenas oportunidades.-

-Sin mencionar que las capacidades ofensivas que tenemos.- Maistroff se dirigió primero a Globalsky, después a la delegación visitante.

-Eso es interesante…- agrego Serrat. -creo que usted comento algo de eso. Y creo que los presentes estamos autorizados para conocer más a detalle lo anterior.- miro a Lisa esperando que ella fuera a abundar en sus explicaciones.

Riber miro a sus superiores que le dieron su silente aprobación. No era algo tradicional que una oficial menor diese las mismas, pero si Maistroff no objetaba nada, mejor para ella. -Esta nave, a pesar de sus dimensiones, es un portaviones clásico en el sentido tradicional de que su ala embarcada es el medio principal de proyección de su fuerza.- comento mientras un diagrama digital de la nave, apareció en la pantalla. -El grupo de combate con el cual operamos está destinado para proteger a la nave y aumentar las capacidades de la misma. Justo como la doctrina de la NATO establece.-

-Ella debe ser la hija de Hayes.- coligió Serrat al escuchar la explicación de la joven. -Parece ser inteligente como su padre.- admitió, recordando al mayor de la familia inglesa. Un colega con el cual ha tenido la oportunidad de encontrarse y trabajar en varias ocasiones.

-Precisamente por eso…- Lisa continuaba ajena al monologo del visitante. -Esta nave fue diseñada teniendo en cuenta la posibilidad tal vez remota.- apunto mientras en la pantalla aparecían grabaciones de sus últimas misiones, en especial el asalto a Inchon -de encontrarse en un escenario donde el apoyo de su ala embarcada o su escolta no se encuentre disponible.-

-Ya veo…- comento Miriya interesada en la explicación. -¿Cómo el concepto con el cual los cruceros pesados portaaeronaves rusos fueron diseñados?- junto las palmas de las manos a la altura de su barbilla -Naves diseñadas para con capacidades ofensivas propias, independientes de su concepto original.-

-Justamente como ellos.- añadió Lisa que observo a la piloto.

No faltaba a la verdad. Ubicados en algunos de los silos del sistema VLS con el cual contaba la nave. Se disponía de poco más de dos docenas de misiles tipo RGM-84BII Harpoon y cerca de una treintena de novísimos misiles crucero MBDA SCALP-EG, con lo cual podían de ser necesario y en circunstancias apremiantes llevar a cabo ataques contra agrupaciones navales o blancos terrestres. En similitud a las naves rusas referidas por Garnier, que también iban equipadas con una ingente cantidad de misiles y cañones para papeles más proactivos, aunque en el caso de sus oponentes se trataba de colocar el mayor poder de fuego posible en el menor número de plataformas. Reconociendo tácitamente la superioridad de las marinas de la NATO y el UEG en términos de calidad y cantidad.

Sus miradas se cruzaron por unos momentos y fue obvio para ambas que se estaban analizando y valorando mutuamente. La mirada de Miriya era una inquisitiva, que deliberadamente mostraba curiosidad hacia la inglesa. Sin embargo Lisa admitió encontrarse en desventaja ya que desconocía mucho sobre la francesa, salvo que se trataba de una piloto excepcional en palabras de Fockker, lo cual era algo notable ya que este era poco dado a brindar halagos a la ligera, una oficial competente si el registro oficial que obtuvo era algo por lo cual guiarse.

-De ser necesario el Macross tiene poder ofensivo suficiente para presentar batalla ante un enemigo que plantee un riesgo contra la misión encomendada.- Maistroff abundo en el comentario de Lisa -o a la nave misma.-

-O de su grupo de batalla que nos sigue a todas partes caballeros.- agrego Winston Carruthers a la comitiva invitada -en el improbable caso…- a nadie se le escapo el énfasis que hizo en lo último -como apunta apropiadamente la comandante Riber, de que se necesite de su presencia.-

Atento a la conversación, finalmente Serrat decidió intervenir, aportando su particular punto de vista. -Si se trata de darle un papel omnirol a una nave como esta, nos estamos desviando del pensamiento que consideramos aceptable.- miro a su contraparte y todo el staff del Macross. -Creo que debo ser honesto, por todas las aportaciones en diseño e ingeniería, que esta nave aporta, y las contribuciones que ha hecho a lo largo del presente conflicto.- su voz no cambio su tono amable, pero las palabras que salían no se correspondían al lenguaje corporal relajado que tenía -Soy uno de los que piensan, que el SDF-1 fue una empresa que término siendo redundante.- cruzo sus manos apoyándolas en la mesa. -La inyección de personal capacitado que recibió esta nave y su grupo de combate… los pilotos, tripulaciones de aeronaves, oficiales experimentados, las mismas aeronaves…- observo a Roy. -Creo recordar que la USNavy incluso llego a protestar que se seleccionase tanto de su personal, con todo y la expansión que tuvo debido a Thanatos.-

Se hizo silencio en el lugar. -Bueno hasta aquí llego la buena voluntad.- Roy evaluó acertadamente mientras recorría la mesa de reuniones y observaba a todos los allí sentados. -En efecto se suscitaron ciertos problemas a la hora de integrar a toda la tripulación y pilotos del Macross.- Roy le sonrió aunque por dentro no era eso lo que deseaba hacer, pero las consecuencias de golpear a un superior no valían la pena para él o al menos se convenció a si mismo de eso. -Pero para crédito de la USN se resolvió de la manera más satisfactoria que se podía.- dijo en el tono más educado que pudo conseguir.

Miradas un tanto incomodas se colocaron en los rostros de todos allí, que hacían juego con las caras largas de los presentes. El francés tocaba un punto importante y todos los sabían. Aun con el notable desempeño de la nave y su tripulación, los críticos del programa que provenían de todos los países miembros del UEG, lo mismo militares que economistas, políticos y demás. Argumentaban que toda la inversión y costo del proyecto, bien pudo haberse empleado de mejor manera. Era un comentario tantas veces escuchado para Globalsky y los suyos, que se había vuelto gastado, cansado y en el caso del ruso, una razón para no ser tan diplomático. Aunque en este caso, el ruso decidió que era prudentes el extender su paciencia un poco más.

-Vicealmirante usted debe recordar…- Globalsky se recordó así mismo no buscar su pipa. De acuerdo al expediente Serrat tenía una política estricta hacia los fumadores en su comando. Así que su mano paso rápidamente por uno de los bolsillos de su guerrera -Al demonio.- finalmente se decidió mientras sacaba el estuche de su pipa y lo dejaba en la mesa. -Que independientemente de las políticas y criterios comunes adoptados por los miembros de un bloque.- puso su correspondiente aporte y opinión.

-Lo que se traslada a las políticas de defensa y seguridad.- añadió Maistroff, que llevaba una mueca de incomodidad.

-El Macross y grupo nace de la necesidad del UEG de contar con fuerzas independientes operativamente de las naciones miembros.- el ruso recito de memoria las justificaciones del proyecto, como cuando las escucho la primera vez, cuando el concepto fue presentado hace más de una década en Bruselas. -Para actuar como un multiplicador de fuerzas y apoyo en los distintos teatros.- coloco su mano en el estuche de su pipa. -Lo que nos lleva de nuevo a la razón de ser de ciertos proyectos es una mezcla de factores tanto políticos, como militares como ya se ha tocado aquí.-

Fue Lisa quien termino la idea de su comandante -Y cada nación mantendrá siempre sus propias políticas y se adaptará de mejor manera a los lineamientos establecidos por sus compromisos adquiridos.- en honor a la verdad se encontraba cansada, además de ansiosa por su conversación con Rick, que si era sincera no deseaba estar enfrascada en una discusión estéril, pero era bueno recordarle al almirante francés, que siempre que es mejor tocar ciertos temas con cuidado -Tomando en consideración sus propios intereses.- fue ahí que horas de devorar los libros de la biblioteca de Dravelltown, dio frutos una vez más. -Como cuando el gobierno francés decidió retirarse de la estructura militar de la NATO durante los 50s y 60s para trabajar en sus propias estructuras y fuerzas de disuasión estratégica.-

Globalsky hizo un breve gesto de aprobación, mientras que tanto Roy como Maistroff estuvieron casi a punto de soltar ataques verbales con una intensidad mucho más marcada, sin embargo el silencio en el que cayo Serrat, mientras que su grupo se mostraba un tanto incomodo por el impasse en el que se encontraban.

-Usted tiene razón en ese antecedente Comandante Riber.- el Capitán Garnier hizo un intento para suavizar el momento. Todos estaban del mismo lado en teoría, en la práctica puede haber ciertas diferencias en los objetivos puntuales. -En esos años mi país deseaba mantener sus propias capacidades de defensa.-

-Y un papel equivalente en la toma de decisiones de la organización, creo recordar…- Carruthers se unió también al creciente coro de voces en lo que amenazaba con convertirse en algo más delicado. -no algo que recriminar, si hemos de ser sinceros.-

El comandante francés tomo la palabra de nuevo. -Permanecimos en la alianza al final del día.- entendiendo que había cometido una indiscreción, Serrat compuso un poco sus palabras. La fluidez de la operación no podía ser puesta en problemas, por un par de dichos fuera de lugar, eso lo entendía a la perfección un hombre que había llegado lejos, gracias a su don para saber medir el nivel de las aguas. Por decirlo de alguna manera. -Y se estaba listo para colaborar en caso de que la situación se deteriorara, como lo estipulaban los tratados de su tiempo.-

-Creo recordar que serían la reserva estratégica de la NATO…- Miriya comento mientras bajaba ligeramente la mirada, más interesada en el diagrama general de la nave y sus especificaciones, que en ser partícipe de la discusión. -en caso de que las fuerzas en Alemania Occidental fuesen superadas.- a ella le interesaba mucho más conocer a fondo la nave. Sonrió internamente antes de continuar. -Lo cual no deja de llamar la atención, que a pesar de los cambios políticos, sociales y económicos transcurridos en el tiempo…- comento mientras alzaba la mirada que acompañaba una expresión serena. -a final de cuentas nos encontramos en mismo escenario primigenio que motivo la creación de dicha alianza en primer lugar.-

-Bien creo que a pesar de lo ameno de esta plática…- Henry aprovecho la pequeña apertura brindada por la piloto para finiquitar la conversación. -Nos hemos desviado ciertamente del tema en cuestión. Y parecer ser tiempo de tomar un refrigerio.-

Mirando a sus propios oficiales, Serrat concedió la medida que su colega y anfitrión buscaba implementar, una que permitía que salvar un poco de reputación ante sus colegas. -Ciertamente.- fue la corta aceptación del oficial francés, que se notaba un tanto más tranquilo. -Es necesario que se haga una pausa para descansar.-

Hubo algunos comentarios de aprobación, y la reunión fue interrumpida por cerca de 45 minutos, que sirvió para los ánimos se distendieran lo suficiente para que las conversaciones tuvieran un tono mucho más cordial, en la mayoría de los casos. Aunque para algunos era más fácil que otros.

-¿Entonces Peregrine?- preguntó Roy cuando ambos coincidieron en la cafetera. -¿Sabes que ha sucedido con el Capitán Villeu? Lo último que nosotros supimos es que había recuperado la consciencia…- solo cuando el rostro de Miriya se endureció levemente, Fockker se dio cuenta de que había cometido un ligero error de juicio.

-¿Qué te hace pensar que estoy al tanto de la salud del capitán?- murmuro por lo bajo tratando de que su intercambio pasase desapercibido por el resto de los presentes. No para Seloy que como su sombre rara vez se despegaba de ella, por lo que con interés observaba el intercambio entre ellos.

-Bueno asumí que era más fácil para los miembros de la MN estar al pendiente de salud de un colega suyo.- pero la inexpresiva mirada de la mujer, consiguieron ponerlo nervioso. -Ok fue un mal inicio de mi parte.- dijo recriminándose así mismo Roy. -De cualquier forma, creo que nos tocara trabajar un poco más sobre nuestra integración para esta misión ¿No opinan lo mismo?-

-Se podría decir que tienes algo de fundamento Fockker.- contesto amigablemente Seloy, mientras miraba a los ojos al piloto reclamándole el hecho de conocer la historia de su compañera, como para saber que ese era un tema delicado para ella.

Que fue corroborado cuando Miriya le contesto. -Eso es obvio Playboy.- su tono inexpresivo, idéntico a la de su mirada comenzaba a incomodar al piloto americano.

-Comandante Riber ¿tiene alguna observación sobre nuestro despliegue preparado?- Afortunadamente encontró la salvación de forma inesperada.

Riber sin percatarse de las personas alrededor y buscando un descanso de las preguntas de Garnier quien comenzó a increparla apenas se decretó el receso, Lisa fue a rellenar su vaso de jugo, colocándose inadvertidamente en medio de ambos. -¿Disculpa Fockker?- dijo mirando al piloto mientras vertía jugo de manzana en su vaso, notando al par que estaba conversando a su lado.

-Playboy…- sacudió levemente la cabeza por su desliz -El comandante Fockker desea saber si tiene alguna sugerencia u observación al plan de operaciones para la misión…- comento Miriya mientras observaba a la mujer. -Por cierto Comandante Riber me da gusto volver a verla tan pronto.- su voz paso a una un poco más amable.

-Teniente de Navío Parino, que bueno tenerla de regreso tan pronto.- devolvió Lisa, que no pudo evitar sentirse un tanto incomoda por la forma en que la piloto se fijaba en ella. -Igual que a usted Teniente de la Parra.-

-Señora.- Seloy contesto con un breve saludo mientras no dejaba de observar a las dos mujeres que estaban frente a frente. -Ok hay mucho frio de repente por aquí.- con eso solo dio un bocado a su panecillo, todo parecía indicar que las cosas se pondrían algo interesantes.

De nuevo una especie de vació se formó entre las mujeres, como si cada una estuviese reconociendo las aptitudes de la otra. Para Fockker resultaba curioso el número de similitudes que ambas tenían entre sí. Profesionales dedicadas al cien por ciento con su carrera, con aptitudes y habilidades que les hacían destacar de muy por encima del promedio, un carácter de cuidado y una reputación que las precedía a ambas advirtiendo a cualquiera que no las tomase a la ligera. Aunque también tuviesen marcadas diferencias, los orígenes de ambas mujeres son bastante diferentes, una naciendo en una familia acomodada, tradicionalista típicamente inglesa, cobijada en una rica herencia de generaciones. Otra cuya familia fue trasplantada forzosamente, casi cortada de raíz por sus creencias y la cualidad de expresarlas vocalmente su desagrado por las injusticias.

-Ya que están interesados en tener una opinión más.- la inglesa fue la primera en romper el silencio, mientras adoptaba una expresión centrada al asunto a tratar. -Creo que se necesitara aumentar los vuelos de EC-2D, no tanto por su propósito de alerta aérea, sino para usarlos en su papel de comando de misión y obtención de ELINT, tendremos una dispersión de blancos considerable, lo que a su vez provoca que nuestra flota se divida en diversas fuerzas de tarea, y nuestros UAVs, no disponen de la panoplia de capacidades de nuestros Hawkeye.- concluyó Lisa, solo para darse cuenta que había más gente observando y escuchando de lo que había creído.

Roy no pudo ocultar una expresión de satisfacción ante la explicación que Hayes acababa de dar, y que había llamado la atención de varios de los presentes en la sala. -Bueno, como te decía Peregrine, los planes siempre pueden mejorarse.- comentó con una sonrisa relajada el piloto. -Tendremos que poner esas consideraciones en los ajustes finales del plan.-

-Ciertamente.- añadió Peregrine -Aunque más medios de reconocimiento, implica más aeronaves en el aire, lo que supondrá menor cantidad de reservas disponibles si llegamos a experimentar perdidas.-

Lisa ya tenía una simple respuesta para eso. -Más medios de reconocimiento nos permitirá una imagen más nítida de la zona de operaciones, ya que si bien los sensores de nuestras naves ofrecen una adecuada resolución, no es conveniente acercarlos demasiado a la costa enemiga.-

-No puedo discutir eso.- admitió Miriya.

Observando todo el intercambio desde el otro lado de la habitación, Henry escucho la discusión con un semblante de satisfacción entre los tres oficiales jóvenes. -Así que ella es la joven Hayes.- escucho decir a Serrat. -Lo que se comenta de ella tiene sustento.-

-La Comandante Riber es una de las oficiales más capaces que he conocido durante mi carrera.- comento Globalsky. -somos afortunados en el SDCV-1 por contar con ella y sus capacidades.-

-En efecto.- comento el francés. Con eso ambos comandantes regresaron a sus propios asuntos dejando al grupo en los suyos.

-Disculpe…- cuando Miriya adopto una pose curiosa, Riber continuo -¿prefiere que le llame Peregrine? estoy un tanto oxidada en mi francés.- admitió con una ligera sonrisa, tratando de no ofender a la piloto.

Aunque acostumbrada a que la gente se sintiese incomoda por su áspera personalidad a Miriya, no le pareció gran cosa lo anterior. -Peregrine está bien, me han dicho que pronunciar mi nombre en inglés es más fácil que hacerlo en mi lengua natal. Si me permite la intromisión Comandante Riber, puedo hacerle una pregunta…-

Tanto Lisa como Roy se sorprendieron, en especial el último ya que era raro que Peregrine buscase participar de charlas triviales, muchos menos ser la persona quien las inicie. Sin dilación Riber le conminó a continuar. -Adelante.-

-¿Educación clásica?-

-El curso completo.- admitió Lisa -Literatura, artes, matemáticas, humanidades, etiqueta y urbanidad.- con una sonrisa. -Toda la educación necesaria para que una joven dama pueda conducirse correctamente en la vida.- imito el acento rimbombante de una de sus institutrices en el Queen's College.

-Se nota…- Miriya comento con mohín divertido. -¿Remo, tenis, natación, lacrosse o atletismo?-

-A decir verdad era parcial al atletismo y el futbol, mi madre sin embargo; detestaba lo último, sostiene que no es un deporte apto para señoritas…- recordó con humor la excesiva molestia de esta cuando supo que su hija deseaba ser parte del equipo de su escuela -aunque prefería la música, el piano para ser exactos. Más que el futbol, así que termine tomando las clases de música en la academia.-

-Pase por lo mismo por un tiempo en Marsella, aunque en el sentido inverso…- ella también dibujo una sonrisa atípica en la mujer. -insistencia de una tía.- recordó. -mis padres me retiraron de allí cuando mostré demasiado interés en el ballet. Tenían miedo de que terminara convirtiéndome en una burguesa.-

-Es una pena, debió ser difícil…- Riber fue rápida en presentar sus condolencias. -yo nunca pude bailar adecuadamente, por eso es que me decidí con proseguir con la música.

Un pequeño dejo de nostalgia se dejó ver en el rostro de la francesa. –Sí, nunca poder ser Odette, fue una tempranera decepción…- torció sus labios. Hacía mucho tiempo ya de eso. -pero bueno en la vida tendrás muchas de estas.- por alguna razón le parecía inocuo hablar de su pasado con la oficial inglesa, una mujer a quien apenas conocía hace poco.

-Desafortunadamente eso es verdad.- agrego Lisa más relajada. Su corazonada había probado tener validez. Miriya Parino se parecía mucho a ella. Detrás del caparazón había algo interesante digno de conocer.

-Aunque por otro lado; ahora soy un halcón, en lugar de un cisne.-

-Una mejora si se ve desde ese ángulo- conmino Lisa.

Callados y contemplando toda la plática tanto Roy como Seloy solo miraban a sus respectivas amigas intrigados, confundidos pero sobretodo sorprendidos del intercambio entre ambas. Fockker solo miro a Seloy. -¿Qué está pasando aquí?-

-¿Cómo pretendes que lo sepa?- pareció responderle la pequeña franco cubana. Sin más que hacer que volver a observar a ambas mujeres conversar, de temas variopintos como lo eran sus compositores y autores favoritos.

-Damas, caballeros. Es momento de reasumir nuestro trabajo.-

Hasta que la voz del comodoro Globalsky les hizo terminar la misma, para regresar a sus asuntos. Con lo que los trabajos de planeación prosiguieron hasta dejarlos completados casi en su totalidad, pendientes de ajustes a realizarse entre las unidades involucradas, lo mismo que las ordenes operativas que serían transmitidas a los respectivos comandos jerárquicos. El ocaso comenzaba a caer y la comitiva francesa declino la oferta de cenar en la nave, toda vez que aún debían volar de regreso a la suya, además de trabajar en los propios ajustes para operación, aunque hubo un momento para despedirse, mientras las aeronaves francesas terminaban de alistarse.

-Veo entonces que será difícil verte de nuevo en el aire pronto.- comento Miriya algo desilusionada. -es una pena.-

-Dímelo a mí.- comentó Roy mientras encogía los hombros. -Pero eso ocurre cuando comienzas a avanzar en el escalafón, sumas responsabilidades, además llega un momento en que todos nosotros deberemos colgar las alas.- hubo algo de resignación en su voz que fue evidente para quienes estaban cerca y escucharon los dichos del piloto.

-No lo hace más fácil…- replico Mir mientras posaba la mirada en las manos del piloto -aunque supongo que Claudia duerme más tranquila…- un miembro del equipo de manejo de la cubierta de vuelo se acercó a ella notificándole que su caza ya estaba listo para despegar. -con eso. Salúdala de mi parte, quieres.- un breve atisbo de sonrisa se posó en los labios de la mujer.

Una sonrisa torcida apareció en Fockker, no recordaba a la piloto tan jovial ni bromista la última vez que hablo con ella. -Lo haré.-

-Comandante Riber…- ahora se posó en Lisa, que escucho todo el intercambio atentamente. -Por si no tengo la oportunidad, buena suerte allá arriba.- comentó haciendo un saludo.

-Igualmente para usted Teniente Parino.- ella saludo de igual manera.

Con eso las pilotos se dirigieron a sus aeronaves mientras conversaban en privado. -Bien chica me vas a decir que fue toda esa cháchara que tenías con la Lady Di esa.- comentó entre sarcástica y curiosa Seloy a su compañera.-

-¿Qué estas celosa?- replico Miriya en tono burlón de su amiga.

-¿Chica que te está pasando? Me preocupa está vaina tuya.-

Peregrine solo movió la cabeza. -Será otro vuelo largo.- pensó resignada.

-El vuelo no demorara mucho señor.- comento Garnier a su comandante que se enfundaba una chaqueta de vuelo. -unos 30 minutos a velocidad crucero en el Panther.-

-Perfecto.- añadió el capitán mientras miraba el mar en dirección hacia donde se suponía que se encontrase el GAN francés -He ordenado una reunión entre los oficiales, para ponerlo al día con la operación.-

-Bien será necesaria nuestra propia reunión para ultimar detalles.- Serrat asintió, después se giró para parte mantener una breve conversación con Globalsky -Comodoro si me permite…- espero la aprobación tácita de este. -debo reconocer que posee un grupo de oficiales bastante eficiente.-

Henry acepto el cumplido hacia sus oficiales. -Son un grupo que tiene ya varios años trabajando de manera coordinada Vicealmirante, es obvio que su nivel de integración es mayor que en otras estructuras de comando.- aunque en su opinión, su equipo solo era realmente bueno para planear y ejecutar sus misiones.

-Así pareciera ser el caso.- añadió el comandante francés. -Comodoro disculpe la pregunta…- hubo una atípica seriedad monocorde escurriendo en la voz -¿Ha podido averiguar los motivos por los cuales se preparo está operación?-

Si hubo sorpresa en Henry, este no lo mostro. -Además de las fuerzas enemigas que pueden amenazar nuestros convoyes, y zonas como de retaguardia como Guam y Diego García en caso de ser dejadas sin neutralizar.-

Ajustándose su gorra de oficial, Serrat deja escapar un pequeño suspiro de cansancio antes de responderle a su anfitrión. -Me refiero a la otra clase de consideraciones comodoro. Del tipo civil.- añadió dejando claro su intención. -Cómo explicar pues el que no se realizara una campaña de contra de esas instalaciones…-

Una pequeña voz de alarma se escuchó en la cabeza de Global. -Política… por su puesto. Siempre encontrara la forma de enturbiar las cosas.- observo a Serrat que miraba al horizonte.

-… en todo el tiempo transcurrido.- su voz se elevó al tiempo que se endurecía. -Solo para enviar una gran fuerza hasta ahora.- regreso para mirar a Henry. -Usted es un hombre inteligente, estoy seguro que ha pensado algo similar.-

Globalsky se tensó, su garganta se secó y endureció un puño que guardaba en su guerrera antes de hablar. -Algo cambio, algo se está preparando y nos enviaron aquí con un doble propósito.-

Era de necios negar el punto que había sido traído a colación, las fuerzas del ESBIN en el área habían sido dejadas relativamente sin daños en sus bases, solo en casos en donde se presencia se había detectado cerca de bases del UEG o tráfico marítimo, es que las fuerzas aliadas habían sido desplegadas para actuar. Aunque en realidad el ESBIN solo se había limitado a tratar de interrumpir el tráfico aliado en la zona, limitándose a ataques esporádicos en contra de las instalaciones de las GDF en el Indico. Todo eso había creado la idea de que la zona era un teatro secundario en la guerra, hasta ahora. La pregunta en la mente del ruso era justamente esa ¿Por qué hasta ahora?

Por respuesta solo recibió un encogimiento de hombros y una expresión de confusión. Difícilmente algo que calmara las interrogantes que ahora poseía. -Las guerras modernas no se ganan ni pierden en el campo de batalla comodoro…- declaro Serrat mientras daba una señal con la mano de que lo esperaran unos momentos más. -se ganan o se pierden en la psique de nuestros pueblos. No importa lo lesivo que un conflicto sea para la infraestructura, las vidas de soldados, los intereses de una nación e incluso su economía… si la causa es asumida por una nación…-

-Estaremos preparados de mejor manera para enfrentar los desafíos y pagar los costos de un conflicto global.- razono el ruso.

-Hay una razón por lo que después de lo que sucedió en Corea, el UEG continuo con la guerra, Comodoro. A pesar de varias airadas protestas y llamamientos hacia la paz. La gente aún cree que estamos en lo correcto al mantenernos en la pelea.

Henry era perceptivo sin embargo. -¿Qué cambio?-

La opinión pública era una cuestión volátil, impredecible y variable. En un momento de ensalzan como a un héroe, al siguiente te culpan de absolutamente todos los males. Era uno de los peligros de la democracia, el poder mal aplicado de la mayoría para tomar decisiones algunas mal informadas, otras manipuladas. Un leve temblor recorrió al ruso, a pesar de las noticias, su tripulación expresaba que el apoyo desde casa continuaba fuerte asi que lo que sea que este cocinándose en los escalones superiores del UEG no pasaba necesariamente con la impopularidad de la guerra, ni con los costos de la misma. Al menos no de momento.

-Yo mismo me hago esa pregunta.- admitió el Serrat -conoce como es esto, corren rumores, algunos son evidentes filtraciones, otros simplemente desinformación. Pero la situación en Europa dio un giro en contra inesperado. Eso puede tener a la gente de arriba inquieta.

-Ojala no sea el caso Vicealmirante.- Comento Henry arrugando el cejo. -Pero eso significa que nuestra operación crecerá en su importancia y repercusiones.-

-Supongo que sabremos que tan crítica es esta misión pronto Comodoro Globaslky…- dijo mientras le saludaba.

-Asi será señor.- el ruso devolvió el saludo.

-Buena suerte para usted y los suyos.- Con eso Serrat se despidió.

El Panther despego del Macross poco tiempo después, y Henry pudo por fin encender su pipa. Esa última conversación le había dado mucho que pensar. -Ser un alto oficial es exponerse a la política, participar de ella o ser víctima de la misma.- le escucho decir a Donald Hayes en su última charla con él, allá en Isla Macross. Con una sonrisa irónica deseo que su amigo se equivocase, pero en su interior sabía muy bien que este estaba en lo cierto.

Con la partida de su visita el ruso dio la vuelta seguido de sus oficiales, aún tenían trabajo que hacer antes de poder ir a descansar unas horas. Antes de ingresar al interior sin embargo el grupo se detuvo cuando su jefe lo hizo. -¿Señor?- pregunto preocupada Lisa al notar indicios de algo que se parecía a preocupación en el generalmente parco rostro de su comandante.

Henry ignoro a la joven, miró su reloj -Regresaremos a la sala y terminares el plan de operación para nuestra nave y después será transmitido al Charles De Gaulle, mañana a primera hora nos reuniremos en video conferencia con Serrat y los mando en Bahrein.- escucho como ellos aceptaban sus órdenes y luego sorprendió a todos quienes escucharon lo que salió de sus labios. -Proklyatiye*- dijo antes de abandonar la cubierta. Dejando a su oficiales estupefactos por su reacción.

-¿Sabes?- Rick miro hacia su compañero -Creo que debí llamarla antes.- la única respuesta que consiguió fue que este resoplo y regreso a lo suyo. -Te envidio en ocasiones costal de pulgas.-

-Wof- fue todo lo que obtuvo por respuesta, con eso Rags regreso a lo que hacía, morder su carnaza mientras el par estaba parado en la puerta del camarote de Lisa esperando a que está regresase.

El piloto recostó su espalda en la puerta del mismo dejando escapar un sentido suspiro, el turno de vuelo de hoy, además de los de los últimos días estaban por dejarlo exhausto. Y si su propio cansancio se hacía evidente en esos momentos a solas, dado que su compañero canino difícilmente podría acusarlo con alguien, eso solo le indicaba que tan potencialmente cansada podría encontrarse Lisa. Con todo y eso sabía que lo que estaba por hacer era demasiado importante como para posponerlo por más tiempo.

-Tranquilo Hunter…- dijo intentando calmarse por centésima vez, desde que se parara en ese umbral -ella está esperando una explicación, y más vale que sea una buena o esto se acaba antes de empezar.- eso último lo alejo de su intención de tranquilizarse, poniéndolo más ansioso de lo que ya estaba.

La idea de separarse de Lisa y quedarse solo como colegas y amigos si es que ella deseaba ser tan generosa le caía bastante mal. Y ahí radicaba el meollo del problema para ambos, en especial para él, mientras que las preguntas tomaban un número, para luego formarse en su cabeza. -¿De verdad era buena idea el desear estar con ella?, ¿Estoy preparado para poder dividir el aspecto profesional y el personal de su relación?, ¿Ella está teniendo esos mismos pensamientos y preocupaciones cuando se trata de mi?, si lo está... ¿Soy la persona adecuada para ella?... la que necesita, la que merece…- con todo lo ocurrido con ellos, su relación se basaba en un estira y afloja que amenazaba con desgastarlos de forma rápida si decidían continuar.

Siendo honesto consigo mismo a él le gustaba estar con ella, aunque tuviese aguantar alguna que otra tormenta o malentendido, ahora no cambiaría por nada el poder compartir así sea migajas con Elizabeth Riber. Claro que una cosa era lo que él prefería y otra lo que Lisa deseara que fueran. -¿Será eso suficiente para ella?- en momentos así deseaba ser más como Roy, su hermano mayor que por todos los defectos que tuviese como ser tan sutil como un golpe de martillo en el estómago de menos nunca padeció problemas en su relación con alguna mujer, al menos eso era lo que Fockker clamaba a los cuatro vientos y nadie poseía evidencia de lo contrario.

Tan metido en su pensamientos estaba que no escucho a Rags ladrar de alegría y salir al encuentro de su mama humana. -¿Chicos que están haciendo aquí?- Lisa se agacho para tomar al can en sus brazos y ser lamida en la mejilla por este. -También te extrañe pequeñín.- dijo acariciando la cabeza de este para después mirar un tanto sorprendida al piloto. -Rick ¿Qué haces aquí?- repitió su pregunta.

Hunter observo a la mujer, se veía cansada, además de intrigada por su presencia allí sin menciona que tenía unas carpetas en la mano. -Ella no me esperaba…- sintió una mezcla de alivio y de decepción, podría ser que ella se hubiese olvidado de lo que habían acordado. -Como no me llamaste, decidimos venir a esperarte.- escogió un tono cordial, ya que no quería incomodarla.

-¿Decidimos?- pregunto un tanto incrédula al piloto, para después observar a Rags que estaba parado en sus dos patas traseras mientras respiraba por la boca. No que no recordara su conversación anterior, pero a juzgar por la hora ella hacia al piloto ya en la cama de su camarote. Encontrarlo esperándola fue una sorpresa, una muy agradable.

Pero Rick tardo en responder, principalmente porque se quedó observando sus ojos que parecían chispear con alegría. -Traje cena, me dijeron que acababas de salir de una larga reunión y debes de tener hambre.- trato de no balbucear demasiado.

Sobrepasado por la imagen que en otro momento podía parecer de lo más natural aún en el contexto de la vida militar, una mujer acariciando y jugando con su mascota. Pero a pesar de llevar solo su uniforme, cabello recogido, estar sujetando documento y un perro, Lisa podía quitarle el aliento a cualquiera. Sin saber exactamente como encontró su garganta seca y los nervios en él subiendo. ¡Maldición.!-

Intentando no reírse de la cara de preocupación de Rick, ella solo contesta con un simple -Ya veo.- con una sonrisa en su rostro para completar el cuadro. Se incorporó después de acariciar de nuevo al perro. Abrió la puerta e invito a pasar al par. -Vengan adentro.- para alegría del piloto y de Rags, ella miro de reojo y aunque solo fue por breve instante juraría que tanto el can como su dueño sonrieron de la misma manera.

-¿Qué pasa?- Hunter noto su expresión.

-Nada, nada… solo son ideas mías.-

Apenas entraron Rags se dirigió al lugar donde Lisa guardaba sus juguetes, mientras que está se dispuso a tomar el paquete que Rick llevaba en las manos, para toparse con la negativa de este. -No te molestes yo me encargo.- dijo con decisión apartando el mismo de las manos de Lisa.

Las manos de esta se abrieron y cerraron en el aire, mientras comenzaba a registrar lo que había escuchado. -¿Cómo dices?-

-Que yo me encargo Riber…- repitió Rick con una seguridad que no sabe bien de donde salió. -tú descansa en lo que yo sirvo la cena.- con eso dejo el paquete en la pequeña mesa para dos personas y se dirigió a la minúscula cocineta a sacar los platos para preparar la mesa, habiendo almorzado y cenado varias veces en ese lugar le permiten saber dónde está cada cosa en la cocina, pero lo más importante es conocer los gustos culinarios de la mujer.

-De acuerdo como quieras.- Dijo sin muchos ánimos de pelear y reservando sus energías para más tarde Lisa acepto tácitamente cuando se sentó en una de las sillas de la mesa, deshaciendo la cola en su cabello. -¿Qué trajiste?- pregunto mientras trataba de abrir el paquete en la mesita.

-Bueno a pesar de que el comedor tiene un determinado menú y no se trata de un restaurante…- contesto el piloto al tiempo que servía jugo en un par de vasos, con eso llevo los trastes a la mesa. -pero para responder a tú pregunta.- destapo la comida. -Pechuga de pollo asada con queso parmesano y ensalada cesar para ti…- le sirvió a la inglesa que solo atino a degustar el olor de la comida.

-La buena noticia es que aún está caliente.- comento al notar el poco vapor que se desprendió, de verdad tenía hambre.

-Y emparedados de rosbif y papas a la francesa para mi.-

-¡Woaf!- pareció reclamar Rags.

-De acuerdo para también ti…- respondió de mala gana separando un pedazo de su emparedado ante los reclamos de perro. -y sin papas.- aseguro con vehemencia antes de poner el pedazo del mismo en el plato que Rags había traído consigo.

Lisa decidió soltar una buena carcajada al ver como el cachorro ponía cara triste rogándole al piloto que le diera unas pocas papas. -Vamos Rick dale solo un poco…-

-Pero…- fue el turno de Hunter para protestar, en especial recordando cómo se pone la inglesa con la comida del can.

-Está bien…- ella calmo la preocupación del piloto. -Solo un poco.- él solo movió la cabeza e hizo lo que le pidió. Dejando contento al perro quien no tardo en devorar su parte.

Con eso ambos emularon a su canino acompañante, la cena fue rápida pero amena para ambos que se contaron cosas que les pasaron en su día. Una especie de rutina que el par había aceptado, uno de esos momentos que debía transcurrir sin sobresalto alguno, solamente dos personas compartiendo unos breves minutos. Después de varios días de tensión entre ellos Rick agradecía el cambio de ritmo que la sencilla cena les daba.

Lisa tenia ideas similares a las del piloto, y en su caso agradecía el detalle de que este no solo hubiese traído la cena, sino además se ocupara de preparar la mesa. Pero ambos sabían también que tenían algo de lo cual ocuparse y que si bien la cena era un momento para relajarse y disfrutar la compañía del otro pronto tendrían que abordar el verdadero motivo por el cual él estaba allí, y eso era algo que los ponía nerviosos.

-¿Por qué no te pones cómoda Lisa?- Rick se encontró de nuevo tomando la iniciativa para su propia sorpresa. -Sé que has trabajado bastante el día de hoy…- arrugo los labios debía ser cuidoso con lo que diría, ya que no quería apresurarla ni hostigarla.

Pero provoco que la inglesa levantara una ceja e inclinara su cabeza un poco en un gesto inconsciente, que le pareció un tanto provocativo al piloto. -¿Qué pasa?-

-Creo que es mejor si hablamos de lo nuestro…- se corrigió de inmediato dejando de mirarla a los ojos para no sentirse incómodo. -de nuestra situación si… uhm.- y así como así su previa resolución se desvaneció al notar la curiosidad de la inglesa.

-Si será mejor que me cambie…- agrego Lisa notando como Rick comenzaba a tener pequeñas lagunas mentales.

-Ah sí, yo me ocupare de los trastes…-

-No tienes que hacerlo, tú eres mi invitado Rick-

El piloto encogió los hombros -Uno particularmente malo, mira que no dejarte descansar a pesar de la hora.- término diciendo con una sonrisa.

Moviendo su cabeza al entender que no tenía caso luchar contra esa decisión sonrió levemente. -Gracias.- con eso se dirigió a su habitación propiamente. Corriendo la puerta -no me tardo.- el piloto solo movió la cabeza y ella entro a la misma. Mientras ingresaba a la ducha la cabeza de Lisa comenzó a trabajar a todo lo que daba. -Está siendo bastante amable… tal vez ya tomo una decisión y esto se termina antes de comenzar.- ese pensamiento la lleno de zozobra, a esas alturas había considerado seriamente aceptar cualquier cosa que el piloto estuviese dispuesto a darle para no sentirse tan pérdida, una sensación que el agua caliente de la ducha solo empeoro. -Se lo que quiero, pero el problema aquí eres tú Rick Hunter.- suspiro. No estaba acostumbrada a abandonar la lucha a la primera oportunidad, pero su corazón parecía hundirse con cada minuto que transcurría. -Tienes que ser fuerte Lisa. Se lo prometiste a Claudia…- comenzó a respirar más tranquilamente antes de llegar a una última resolución -te lo prometiste a ti misma.-

Ahí radicaba su particular encrucijada. No podía negar que estaba enamorándose de ese en ocasiones exasperantemente tonto piloto americano, quizás ya lo estuviese si lo ocurrido en la boda de Claudia y Roy fue simplemente la confirmación que necesitaba. Claro que para llegar a algo más que una relación platónica en la que se encontraban necesitaban averiguar si estaban ambos en la misma página, si tenían pensamientos parecidos, más importante aún. Si sentía lo mismo que el otro. Y esa era la parte que temía Lisa.

Salió de la ducha y se sentó en su cama mientras se secaba el pelo. -¿Estoy haciendo lo correcto?- se cuestionó una vez más.

Ella no era una inexperta en el amor, su relación con Karl lo probaba, ya que fue una plena y en especial feliz. Pero también requirió de compromiso y tuvo su cuota de problemas que debieron de ser resueltos. No fue un romance típico, en especial por el asunto de la edad de ambos. Se recordó teniendo dudas de iniciar su relación con el futuro médico, cuestionándose que era lo que él veía en ella, preguntándose si no se cansaría rápidamente de una adolescente. Pero tuvo el valor de decir que sí y no se ha arrepentido de esa decisión.

-Difícil.- se levantó y saco unas ropas para dormir, entendía el predicamento en el cual estaba metido el piloto. Ella no solo era una mujer de mayor edad, aunque cinco años en estos tiempos no era un obstáculo insuperable; sus rangos y posiciones respectivas si eran algo que merecía más consideración, ya que los rumores podrían ponerlos a ambos en situaciones un tanto incomodas… -¿Tendrá miedo del que dirán?- si ella entendía todo eso. Aunque eso no hacia fácil el aceptar las reticencias de Rick. -Estas en una posición nada envidiable Rick.- admitió ella para sus adentros.

Mientras Rick se encontraba una vez más recitando todo lo que quería decirle a la mujer que se había vuelto una parte importante en su vida e imaginando como transcurriría el intercambio -Esto de pensar no se me da muy bien que digamos.- por alguna razón su subconsciente había decidido que este sería un excelente momento para probar sus aptitudes para la comedia, ya que todos los escenarios hasta ahora terminaban con el vuelto una mancha rojiza en la cubierta de la nave. -Idiota.- se recrimino por pensar de manera tan pueril. -Sé que estoy haciendo lo correcto. Ojala que ella…- nunca terminaría ese pensamiento.

-Espero no haber tardado demasiado.- Lisa salió de su habitación interrumpiendo las ideas del piloto. -Rick ¿estás bien?- comento al verlo paralizado. Probablemente era la tenue luz, el cabello suelto todavía un tanto húmedo sobre sus hombros o quizás lo pegado de la pijama deportiva blanca que la inglesa llevaba -¡Dios! ¿Ella tiene alguna idea de lo hermosa que luce así?- trago saliva rápidamente. Inconscientemente o no Lisa le había puesto un tanto más difíciles las cosas. -Si por supuesto Lisa.- contesto de inmediato. -Acabo de terminar con la cocina.-

-¿De verdad? Muchas gracias Rick- Lisa recogió su cabello y lo paso por un costado mientras le sonreía.

-No fue gran cosa Riber.- ambos sonrieron. Rags no tardo tiempo y comenzó a pasarse entre las piernas de Lisa, provocando una sensación extraña de Rick al ver como ella se divertía con el perrito.

Lo cierto es que nadie podía negar que Elizabeth Riber poseía una cierta belleza que era difícil de clasificar, haciéndola lucir en cualquier atuendo que ella eligiera usar lo cual no era algo menor. Una figura delgada, delicada para algunos aunque en absoluto frágil si su opinión personal importara, aunque el argumento más fuerte era el tiempo que ella pasaba en el gimnasio de la nave era alguna o el hecho de poseer un cinturón negro en algún arte marcial que Hunter no podía ubicar en esos momentos por tratar de contener la baba que amenazaba por escurrirle por la boca y terminar de verse como un ciervo deslumbrado por los faros de un vehículo en plena autopista.

-Bien creo que llego el momento.- se dijo mientras que sin decir nada ambos volvían a ocupar las sillas de la mesita.

-Entonces…- Lisa miro al piloto, cruzo las manos y decidió que sería la primera en hablar. -tenemos algo importante que discutir.- ella miro directo al rostro de Rick que llevaba una expresión seria, lo cual era algo bueno para ambos, además de que los ojos de este brillaban intensamente.

Al piloto no le gustaba remarcar lo obvio pero no pudo detener sus palabras -Así parece.-

-Rick…

-Lisa…-

Hablaron al mismo tiempo para retraerse casi al mismo instante.-Discúlpame...-

-Solo si tú me disculpas primero…- le atajo Hayes que se sorprendió al escucharse pedir disculpas.

-¿Por qué?- confusión evidente había en la voz de Hunter.

-Creo que es evidente.- comento un tanto irónica -ser una persona difícil de entender y una jefa aún más difícil de complacer.- tomo un poco de aliento. -además por haber mezclado nuestra relación personal, con la profesional Rick.- comento con profunda sinceridad ella.

Una mueca se posó en el rostro del piloto que se rasco la cabeza. No era el tema de conversación que deseaba, pero era bueno tener ese nivel de confianza. -Solo si aceptas mis disculpas por haber incurrido en las mismas equivocaciones.-

Ninguno dijo nada por un rato solo se quedaron allí mirándose el uno al otro antes de reírse tranquilamente les gustaba esa sensación de familiaridad, de comodidad, el poder relajarse en la compañía del otro. Pero eso no significaba que hubiesen olvidado por qué estaban allí, así que se recompusieron prontamente. En el caso de Lisa dejo a Rags en el piso y se hizo una cola. Mientras que Rick tomaba aliento.

-No tiene caso que nos andemos más con rodeos Lisa.- dijo con resolución. -ambos sabemos que hemos dejado pasar el tiempo, creo que para pensar bien lo que queremos…- hablo mientras el corazón se le aceleraba, el sudor en su frente comenzaba a formarse y un leve temblor recorría todo su cuerpo. -y a reserva de que digas lo contrario. Hemos tenido suficiente tiempo para poder decidir sobre el futuro que tomara nuestra relación, uno que necesitamos dejar en claro hoy.-

Una vez que termino de decir eso sintió como si todo el aire almacenado en sus pulmones hubiese escapado, de pronto se sintió entumecido, con la garganta reseca, imagino que podría achacarlo a los nervios de la situación en que se encontraba. Pero extrañamente se encontraba tranquilo tal vez producto de enfrentar finalmente la encrucijada en que se encontraban ambos.

-Vaya…- los ojos de Lisa perdieron un poco su calidez, y en lugar de eso mostraron un poco de ese desapego que mostraban cuando ella analizaba las cosas. -lo has puesto todo muy claro y concreto.- sonrió amablemente. -me gusta eso.-

Sin saber si agradecer el cumplido, o ponerse a la defensiva ante la postura de la inglesa, Hunter se rasco una mejilla decidiendo quedarse a medio camino entra ambas opciones. -Supongo. Entonces ¿Quién de nosotros va primero?- eso desconcertó a Riber, los labios de está hicieron una línea que indicaba claramente que simplemente no supo que contestarle al piloto. Después de un incómodo silencio en el que solo se escuchaba una respiración canina en lugar, Rick se decidió por hablar. -Si no te molesta, me gustaría ir primero.- su mirada se mostraba nerviosa de lo que ella diría, pero si dejaba que el silencio continuara tal vez las cosas se arruinarían para ambos.

-Espero exponer mi caso de manera clara, porque ya no puedo seguir así…- Así que se decidió ir al grano usando cada onza de determinación que aún poseía en su cuerpo, y que no estuviera ocupada perdiéndose en la mirada intrigada y ansiosa que Lisa le daba en esos momentos. -desde lo que paso en la boda, he estado pensando mucho en nosotros Lisa, en lo que significamos el uno para el otro…- mientras él hablaba, los latidos de Lisa se incrementaron de manera significativa. -Creo que ambos sabemos que hay cierta atracción, química si quieres llamarlo de alguna manera…- Acerco su silla todo lo posible tratando de no ahuyentarla.

Sentada en su silla Lisa solo permaneció en silencio.-Atracción es una forma de describir lo que provocas en mi Rick.- Claro que había una fuerte atracción entre ellos y se sintió profundamente aliviada de que cuando menos el piloto fuese capaz de reconocer eso. Al menos todavía tenía esperanzas.

-Bien ahora viene la parte difícil- Rick se preparó esperaba que esto resultase más fácil, pero no lo era. -Tú me gustas… eres tan decidida, tan gentil, tan hermosa e inteligente.- dijo mientras le tomaba una mano, mientras Lisa hacia una línea con sus labios, en su cabeza estaba seguro que eso no era lo que ella quería oír, pero al menos haría que lo escuchase. -Me gustas mucho Elizabeth, me gusta estar contigo, hablar contigo, comer contigo…- se rasco la cabeza -solo estar contigo.- extraño cuando no te veo ni escucho en la radio…- sonrió levemente -incluso me gustan nuestras peleas; tal vez sea poco considerando nuestra situación.-Y también sé que tenemos asuntos que resolver- No necesito decir más ambos sabían lo que él trataba de decir.

Riber suavizo su expresión. -Vaya forma curiosa que tienes de llamar a nuestra relación.- recordando que se tenía que los niños empezaban a caminar antes de correr y que esto era algo parecido. -Aunque no deja de ser precisamente eso de momento.-

-Sé que tú te mereces más que lo que estoy ofreciendo.- inhalo profundamente mientras ponía su corazón en sus palabras. -Pero quiero estar junto a ti Lisa.- con eso permaneció en silencio esperando a que ella dijera algo.

Lo último amilano los temores de la mujer y los suyos propios. Ahí estaba la clave de su futuro. Darse una oportunidad, parecían ser un simple concepto pero Lisa conocía bastante bien todo lo que eso acarreaba; lo había hecho antes y si bien no lamentaba el haberlo decidido, en el fondo de su ser, ya sea que lo supiese o no, el temor al dolor aún se encontraba marcado en ella. Hizo falta una lucha constante contra la desesperación y el fatalismo, el cariño de sus amigos y sus seres queridos e incluso encarar a su padre, pero por primera vez en años se sentía preparada para seguir con su vida y ya sea que Rick Hunter estuviese o no consciente del papel que podía jugar en la misma, ella estaba segura de continuar adelante.

-Agradezco tú honestidad Rick…- comento permaneciendo calmada mientras se permitía sentir la mano del piloto que cubría la suya. -comparto lo que dices, debimos aclarar lo que tenemos hace rato…- encogió los hombros. -supongo que ninguno tiene gran experiencia en asuntos sentimentales. Al menos no es mi caso.-

-Tampoco el mio.- admitió Rick mientras sonreía y su nerviosismo comenzaba a subir.

-Antes de darte mi respuesta, necesito que entiendas algo, que me escuches Richard…- como era ya costumbre el aplomo surgió naturalmente en ella. Rick se tensó un poco al escucharla, pero era lo justo. -Mi caso es parecido al tuyo Rick, parecido pero no igual…- con eso se soltó de su mano para pegar sus palmas. -conoces mi historia personal así que no tiene caso repetirla de nuevo. Lo que quiero que entiendas es que me ha tomado mucho tiempo el estar mentalmente pero sobretodo espiritualmente lista para no solo abrirme de nuevo a una persona, sino para desear compartir mi vida con ella.- con su mano acaricio la mejilla del piloto. -Quiero que nos demos la oportunidad de saber si somos o no la persona que estamos esperando.-

Lisa no tenía forma de saberlo, pero el corazón de Rick estaba latiendo a todo lo que daba, de hecho si latía más fuerte, estaba seguro de que terminaría reventando. Las cosas se estaban dando de manera mucho más sencilla de lo que él hubiera estado esperando. Ella quería lo mismo, y eso le proporcionaba una ventana inmensa de posibilidades para ambos, una sonrisa nació en el rostro del piloto, una que fue creciendo conforme se imaginaba hasta donde podrían llegar juntos.

Ella noto esa sonrisa. Podía reconocerla donde sea; era una sonrisa de una persona que visualiza un futuro, que tiene al alcance de su mano la felicidad. Vaya que reconocía esa sonrisa, llego a tener una igual a la suya. Cielos anhelaba poder volver sonreír de esa manera, sin embargo todavía no habían aclarado otro punto importante. -Al parecer creo que pensamos lo mismo.-

-Parece que si.- admitió Rick apenado por ser tan transparente.

Ella se rio, su honestidad, el hecho de que no tuviera miedo de admitir que no conocía todas las respuestas o cómo comportarse en determinadas ocasiones, y por ende no transmitir esa arrogancia crónica que muchos hombres que había conocido en la milicia poseían, era una de las cosas que le gustaban de él. -Hay otro tema que debemos tocar.-

-Lo entiendo.- esbozo con cautela él, aunque se imaginaba perfectamente el tema que ella quería conversar con él.

Casi lamentando borrar esa sonrisa del rostro del piloto pero ella continuo. -Este es el momento de la verdad.- apretó sus manos y miro a Rick con seguridad, aunque no abandono su brillo cálido. -Rick yo quiero volver a amar a una persona, y quiero que seas tú esa persona…-

El piloto por su parte había pasado de estar cerca del delirio a volver a tener el corazón en su boca, una parte quería saltar y decirle a Lisa que él era esa persona, pero debió recordarse que ella estaba hablando -Pero para tener esa oportunidad necesito tener la certeza de que tú solo piensas en mi como tú pareja, tú compañera, como la persona que amas…- instintivamente ambos se tomaron de las manos, cada uno pudo sentir el pulso enérgico del otro, la intensidad, el silencioso grito de necesidad por estar completo. Sin embargo también podían notar la ansiedad, la inseguridad de estar navegando por aguas enrarecidas. -es por eso que si vamos a tener una relación.- un gusto amargo se posó en sus labios.

-Necesitas que aclare mis sentimientos por Minmey.- Rick la interrumpió antes de que pudiera pronunciar las palabras. Lisa solo movió afirmativamente su cabeza.

-Creo que es lo justo. No pienso que sea saludable para ninguno de nosotros el estar juntos si siempre estaremos temerosos de saber lo que la otra piensa o sienta por aquellos que ocupan un lugar especial a su manera en nuestra vida.- listo había tocado el proverbial elefante en la cristalería. -Minmey en tu caso, Karl en el mio.- Lo había dicho, había puesto nombre y rostro a los temores de cada uno, ahora solo esperaba que el piloto no le rehuyera de la plática, ese sería un signo ominoso de lo que podría aguardarles. -Soy de la idea de que el peor error que podemos cometer es comparar el uno al otro con otra persona.-

Rick sintió como si le hubiesen sacado el aire, no que no entendiese la preocupación de Lisa. -Más bien con el recuerdo de un hombre perfecto.- la idea de luchar contra un fantasma, no era algo que le entusiasmase al piloto, pero luego ella también estaba en una posición bastante parecida.

-Aunque es cierto que tienen ciertas similitudes en su carácter, y compartían más valores de los que imaginas. Tú no eres Karl…- le dijo con profunda calidez. -tú tienes tus propios defectos y virtudes. Eres tu propia persona y yo…- hizo acopio de todas sus fuerzas. -me enamore de ese hombre.-

-Se enamoró de mí, ella…- élquiso besarla en ese momento, decirle que él también se había enamorado de ella, pero tenía que despejar las dudas en el corazón de Lisa e instintivamente supo que sus siguientes palabras marcarían el futuro de ambos. Estas serían las palabras más importantes que hubiese pronunciando hasta el momento. -Te entiendo Lisa y tienes razón en todo lo que me has dicho hasta ahora, al igual yo sé la historia de matrimonio, tú conoces mi historia con Minmey aunque quizá no con todos los detalles…- suspiro profundamente, ella se estaba abriendo ante él, era su turno de corresponderle de la misma manera. -creo que mereces saberlo todo lo que ha pasado entre nosotros.-

Lisa casi se mordió los labios, no quería conocer los detalles entre ellos, no era esa su intención. Pero después de observar la resolución en los ojos de Rick no tuvo más remedio que aceptar que este le contara. Sintiendo la inquietud de su ama, Rags se colocó en sus piernas y ella termino posándolo en su regazo mientras escuchaba toda la historia. En particular tuvo deseos de comerse las uñas cuando escucho sobre la primera impresión que el piloto tuvo de ella a la llegada de este a Isla Macross.

-Si no fue nuestro mejor momento.- comento ella tratando de relajar el momento.

-Empezamos mal, pero no fue el fin del mundo.- ambos sonrieron.

Rick no se dejó engañar, podía notar la tensión en la mujer, deseo abrazarla y estrecharla junto a su pecho, decirle que esa vulnerabilidad que se permitía mostrarle era una de las razones por las qué ella dominaba sus pensamientos, su mezcla de fortaleza, humildad y delicadeza la hacían única, distinta entre todas las mujeres que hubiese conocido. Pero refreno ese impulso, lo que ella necesitaba era escuchar la verdad.

-Después de que eso pasara, decidimos tácitamente que lo mejor era dejar las cosas como estaban antes y permanecimos como amigos…- se refería al día después de la misión en Adak. Se rasco la cabeza tratando de hacerse entender -bueno no sé cómo decirlo exactamente, supongo que no sé sintió correcto, natural. Como si solo estuviésemos siguiendo nuestros impulsos en lugar de abrir nuestros corazones, creo que comprobamos que no éramos compatibles por decirlo de alguna manera y por eso termínanos regresando a como era nuestra relación anterior. Una amistad muy cercana…- se mantuvo serio, no era el momento de tratar de ser gracioso, peor aún irónico así que solo encogió sus hombros -y creo que ya conoces el resto.-

-De verdad no deseaba conocer todos esos detalles.- lamento Lisa -pero era necesario hacerlo.- esa convicción le permitió seguir escuchando lo que el piloto tenía que decir.-

-Por eso no creo que sea justo comparar lo que siento por ti, con lo que siento por ella.- la inglesa le miro intensamente -Porque déjame decirte que tú no eres Minmey, no hay punto de comparación entre ambas, son diferentes, tan diferentes como el día y la noche…- sus miradas se cruzaron en ese momento, ninguno de ellos tendría secretos para el otro. -¿Alguna vez me he preguntado si ella y yo teníamos alguna oportunidad? Si lo hice…- dijo haciéndose énfasis en la última palabra, ya que era momento de decir toda la verdad. -en tiempo pasado Lisa.- conforme hablaba notaba que por primera vez se sentía particularmente tranquilo, estaba dejando salir todo lo que sentía en esas palabras y el alivio llegaba finalmente, no más dudas o remordimientos.

-¿Qué sí ella llegara a regresar yo te dejaría por la oportunidad de estar con ella?- eso último salió con un tono de voz más acerado -incluso si nosotros no funcionáramos, no la buscaría a ella, ni como producto del despecho Lisa.- ella se sintió un tanto mezquina por alegrarse de escucharle decir eso -¿Qué si ella es especial para mí? Si lo es Lisa, a su manera. Pero lo es así como Roy, así como lo es Claudia, como lo es mi madre, mi padre… tú me entiendes.- eso si confundió a la inglesa -todos ellos me ayudaron a ser quien soy ahora, pero la persona que quiero ser, esa solo puede llegar a realizarse si estoy a tu lado Elizabeth.-

Lo último resonó grandemente en el camarote, reverberando en todos los rincones mientras ambos se quedaban callados esperando saber que después de todo lo que habían hablado. Sus corazones latían con fuerza como si no quisieran parar su ritmo, sus cuerpos estaban cargados de emociones, había alivio, ansiedad, nerviosismo, alegría mezclados todo en algo que ninguno de los dos podía identificar. Pero lo que no había era algo que había dominado sus emociones y sentimientos, el temor. Eso había desaparecido, la incertidumbre, el miedo al rechazo que ambos experimentaban al principio, ya no estaba. En su lugar ambos se sentían fortalecidos en su convicción, estaban tomando el camino correcto al estar juntos, claro que no sería tan fácil o quizás si lo fuera, los tiempos en que vivían no estaban para permitir perder demasiado de este y eso lo entendían perfectamente.

Lisa acerco su rostro hasta el de Rick. -¿Sabes? Esto no será fácil…- admitió con una timidez que sorprendió a ambos. -yo no tengo mucha experiencia en esto.- sabía que sonaba un tanto irónico -sé que suena descabellado pero es la verdad.-

-Te creo…- Hunter fue rápido en acallar sus dudas -a mí me pasa lo mismo.- dijo repentinamente sintiéndose sin saber qué hacer o decir hasta que por una vez en su vida, llego hasta él. -Pero también quisiera que nos dieras una oportunidad…- le apretó ambas manos con delicadeza -sé que podemos terminar mal o tener algo que simplemente no podamos describir…- descanso su frente sobre la de Lisa. –Sé que quiero enamorarme de ti y te prometo que puedo ser esa persona que estás buscando Lisa.

Lisa sintió como era llevada a la luna en un instante. Pero solo atino a sonreír tiernamente ante las palabras del piloto. -Creo que esto significa que ahora estamos juntos oficialmente.- se rasco una mejilla mientras trataba de mostrarse segura. -Vaya… era sencillo.-

-Así parece.- Rick tuvo suficiente dejando escapar una pequeña risa al ver una inusual expresión nerviosa en Lisa que remato con una pregunta. -¿Qué hacemos ahora?-

Ambos rieron de buena gana, había sido una de las charlas más liberadoras que ambos hubiesen tenido en su vida, si bien ninguno había usado las palabras noviazgo, ni amor. Se había dejado claro que ambos estaban interesados en el otro, de manera mucho más profunda que solo una amistad. Sus miradas se cruzaron, y fue como si en ese breve momento pudiesen ver el interior del otro, ninguno puso objeciones, ninguno tenía secretos para el otro y así en ese instante supieron lo que querían hacer.

Él acerco sus labios deteniéndose a milímetros de los de ella para lanzar una última mirada. -¿Puedo hacerlo?-

-Hazlo por favor.- fue el clamor silencioso.

Y con eso se besaron por primera vez.

Finca Dravelltown, Danbury, Essex, Inglaterra.

Era casi medio día cuando las rejas del portón que conducían a la finca se abrieron, una veloz saeta negra paso por el camino empedrado que conducía a la casa principal deteniéndose justo en la entrada principal de la misma, una puerta trasera se abrió y antes de que alguno de sus asistentes o el personal de servicio de la casa pudiera hacer algo Donald Hayes bajo del mismo.

-Señor…- exclamo su sorprendida ama de llaves. -no lo esperábamos hasta más tarde.-

El por lo general atento oficial no devolvió la cortesía -¿Dónde está mi esposa?- pregunto imperiosamente ya que hoy no estaba de humor para ser amable.

-Se encuentra en el aviario señor…- contesto de inmediato Ana O´Malley la jefa del personal del servicio de Dravelltown desde que Donald era un joven oficial.

-¿Sola?- pregunto poniéndose en marcha.

-Brian y Paty están con la señora, están arreglando la grama y algunos de los bebederos.- contesto la mujer, temerosa de lo que veía en los ojos de su patrón.

-Ana prepara un refrigerio para el Teniente y mis asistentes- miro a las tres personas que se habían quedado atrás en el Jaguar XJ con placas oficiales. -el té favorito de señora y quiero que llames al Dr. Reginald.-

-Como ordene Amo Hayes.-

Donald recorrió la distancia tratando de aplacar los pensamientos furiosos que se agolpaban en su cabeza. Necesitaba estar en control, algo que no había conseguido durante todo el viaje desde Northwood. La situación a la que se enfrentaban era una salida directamente de sus peores pesadillas y ahora ni siquiera el lema de la familia parecía suficiente para imbuirle ánimos. Se detuvo antes de ingresar al aviario en cuanto vio a Brian su jardinero de años salir con un carrito llevando varios pedazos de pasto viejo, junto con la joven Paty.

-Señor que sorpresa.-

-Hola Brian, Paty ¿la señora se encuentra adentro?-

-Se entretiene con la pareja de Rollers*- respondió la joven.

Asintiendo en modo silente despidió al par con un solo gesto. Teniendo más años al servicio de los Hayes, el jardinero tomo a la joven y procedieron a dejar solo a Donald, mientras este juntaba lo último de valor antes de entrar. El canto de los diferentes pájaros inundaba sus sentidos, y ayudaba a hacer todo el periplo en el que pronto se encontrarían más manejable, así solo sea un poco.

Sarah se encontraba deleitándose por la manera en que uno de sus pares consentidos devoraba las semillas -Muy bien así…- comento con satisfacción. Este lugar era una de sus pasiones en la vida, junto con su familia y la música. De hecho hace muchos años pensó dedicarse de lleno a la ornitología, pero eso fue antes de conocer a Donald.

-Sarah.- escucho la voz de su esposo y se giró para recibirlo con una sonrisa, una que despedazo a Donald.

Ella lo supo en cuanto miro la expresión acongojada de este, y el corazón se le hundió hasta el fondo de su alma. Parado frente a ella no se encontraba su esposo, se hallaba un mensajero con noticias funestas, que trataba de decidir si hablar mientras apretaba sus labios, se había quitado la gorra de servicio, su semblante parecía haber sido golpeado por una fuerza inconmensurable y su rostro reflejaba la incertidumbre de lo desconocido. Hasta que en automático se acercó a ella y se hinco para quedar frente a su rostro.

-No Donald…- suplico la mujer con voz temblorosa mientras una gruesa lagrima surcaba su mejilla -no mi pequeña.- volvió a pedir misericordia a la vida, mientras este le tomaba delicadamente de la mano.

La voz dolorosa de su esposa fue la peor puñalada en el alma que Donald Hayes hubiese recibido en toda su vida, sin embargo tenía que cumplir y decirle a Sarah. Así que la miro con profundo pesar antes de decir.

-Lo siento mi amor…-

Notas y Desvaríos: Bien pues finalmente, después de sortear las demoras acostumbradas finalmente está la siguiente entrega de esta historia. Y si, finalmente esos dos tuvieron la oportunidad de dejar todo eso en claro, lo que desde luego jugara un papel vital en lo que vendrá después.

No se preocupen el siguiente no demorara, lo que este se los prometo. En particular puesto que su final hará que más de uno(a) venga a buscarme. Ok ya saben dudas, preguntas, comentarios, observaciones en sus reseñas o PMs, que nos tomaremos el tiempo de contestar y aclararlas.

Un agradecimiento especial para Jandita que me ha apoyado en estos últimos caps, un saludo para Cat que por fin ha regresado y felicidades a Rene por estrenarse como mama, digo aunque ya tenga su tiempo.

Bien nos leemos pronto.

Glosario: Bueno si les quedan algunas dudas, no sufran más.

AFCENT: Acrónimo para Headquarters Allied Forces Central Europe. Cuarteles de la Fuerzas Aliadas en Europa Central. Es el antiguo nombre para la entidad responsable para la defensa de Europa central por parte de la NATO. Dentro de la estructura de la organización AFCENT era una entidad de nivel de Teatro en tiempos de guerra.

Wojsko Polskie: Fuerzas Armadas Polacas, creo que este se explica bien por si solo.

NATO RTO: La Research and Technology Organisation. En español Organización de Investigación y Técnología de la OTAN. Se trata de un grupo de diversos paneles de científicos de los países de la organización de diversas disciplinas que a través de cooperación científica e intercambio de información técnica en al ámbito de ciencias de defensa y aplicación tecnológica para la organización.

Macaron(es): O macarrón (del francés macaron) es un tipo de galleta tradicional francesa hecho de clara de huevo, almendra molida, azúcar glas y azúcar. De origen italiano, el dulce se dio a conocer en el siglo XVI, surgiendo del horno del pastelero de la corte francesa como cúpulas redondas con base plana, y en el siglo XIX se empezaron a unir de dos en dos con un relleno entre medio. Elaborados de una amplia variedad de sabores, según la confitería y la época del año. Los macarons actuales son pastelitos hechos de dos galletas y una crema o ganache entre ambas.

DEGD: Francés para Direction Générale des Études et de la Documentation (Dirección General de Estudios y Documentación) es el servicio de inteligencia exterior marroquí es dependiente de las Fuerzas Armadas, su área de interés se concentran en África, Asia y Europa. La casi absoluta mayoría de sus miembros son hombres, siendo mujeres tan solo el 5% de sus agentes.

Mrouzia: Eun plato muy popular en la cocina de Marruecos. Se trata de una preparación en forma de un estofado elaborado con sabor dulce gracias al empleo de miel, canela y almendras, todo ello aromatizado con una mezcla de especias denominada Ras el hanout.

Tajine: Tajin o Tayin es uno de los platos tradicionales del festival musulmán del Eid al-Adha (Festival del sacrificio). Los alimentos se fríen primero y luego se cocinan estofados a fuego muy lento. Los tajines más habituales, o canónicos, son los que a continuación se detallan, pero existen gran cantidad de variantes. Los ingredientes y el modo de preparación son habituales de lo que se denomina dieta mediterránea. Los platos se pueden condimentar con una amplia variedad de ingredientes salados o dulces, miel, frutas, frutos secos y especias. Algunos de los más populares son Tajín de pollo con limón en salmuera y aceitunas. Tajín de cordero con membrillo caramelizado.

Ublyodok: Bastardo.

NSWAC: Inglés para Naval Strike and Air Warfare Center (Centro de Ataque Naval y Guerra Aérea) ubicado en la NAS Fallon, en Nevada. Es el centro premier de desarrollo de tácticas aéreas para la aviación naval de la USN. Además del entrenamiento de pilotos y tripulaciones para el resto de la USN, es la institución a cargo del curso TOPGUN, y proporciona soporte para operaciones e inteligencia aérea.

SFTI: El curso para Instructor de Tácticas de Caza y Ataque (Strike Fighter Tactics Instructor program) es acrónimo oficial y más reciente del curso TOPGUN. Dejando fuera el silabario, la finalidad permanece igual. Entrenar a lo mejor de los pilotos de cazas de la USN (y también reciben invitados de países aliados) en MCA y DACT -Combate Aéreo, para los que ya olvidaron su silabario- para que estos a su vez regresen a sus escuadrones y transmitan sus conocimientos.

CNO: En inglés Chief of Naval Operations (CNO), Jefe de operaciones navales es el oficial de mayor rango de la USN. Es un almirante y es responsable ante el Secretario de la Armada del mando, la utilización de recursos y eficiencia operativa de las fuerzas de operaciones de la USN así como de las actividades navales en tierra asignadas por el Secretario de Defensa. Forma parte del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas de USA, aunque tiene un mando más administrativo que operativo.

N'importe quoi: Frase idiomática francesa con diversos significados de acuerdo al contexto en que se emplee aunque su uso implica aceptación reticente, desacuerdo o fastidio con respecto a algo. Significa cualquier cosa; da igual; lo que sea; no importa.

Va savoir pourquoi: Otra frase idiomática que permite expresar un estado de ánimo confuso. Puede ser utilizado tanto de manera formal como informal. Su significado dependiendo del empleo puede ser: Por la razón que sea; Dios sabrá por qué; Ve tú a saber. O alguna frase similar.

Marinier: Marinero (esta era obvia, lo sé)

Shchenyach'ya lyubov': Amor de jóvenes (de cachorros, literalmente) en ruso.

Proklyatiye: Maldición en ruso.

Rollers: Especie de Canario cantor originaria de Alemania, muy apreciada por los aficionados y criadores, por su capacidad de alcanzar una amplia gama de notas musicales.