Disclaimer: los personajes que menciono de Rouroni Kenshin no me pertenecen sino al genial Nobuhiro Watsuki , así que no me demanden, este fic fue hecho por diversión.
Gracias por sus comentarios, en especial a Amary -san , Gabyhyatt y Misao91, así como también a Assenav83, gracias por el fav.
XXI
Donde hay más intrigas
y
una que otra justificación
El inspector de policía no dejaba de fumar. Hace tres días había llegado la casi ex esposa de Seijuro Hiko a denunciar la desaparición de su hija mayor, pero por procedimiento, como autoridad no podía hacer nada. Sabía también que a partir de la desaparición de Megumi algo había empezado a moverse en el Aoyia de una manera que no había visto en años.
La familia había recibido una sola llamada, no más. Era lo único que había dicho la mujer en medio de gritos y maldiciones, había tenido que pedirle a un par de sus hombres que la sacaran de su oficina, para que hiciera los trámites correspondientes con las autoridades que llevaban el caso.
Observó los folders en su escritorio, abrió dos y cotejó la información. Los amigos con los que su hijo solía salir habían hecho curiosos movimientos en los últimos tiempos. Hyoutoko seguía trabajando en la estación de gasolinera, pero había cambiado su turno; Shikijou seguía con su trabajo como policía de tránsito y Beshimi seguía trabajando en la aburrida farmacia de siempre
En cambio a Hannya era una pesadilla seguirle la pista, cambiaba de empleo tan pronto como podía, a veces podía estar vendiendo flores, atendiendo en un bar, vendiendo en un puesto ambulante o trabajando como un empleado de la oficina postal. Pensaba que el suyo era un talento desperdiciado, no comprendía cómo no podían reclutarlo en sus filas, no dudaba que sería más útil que Cabeza de Escoba. Su vínculo con Aoshi le intrigaba, pero jamás había logrado desentrañarlo por completo. Eso sí, constaba en todos y cada uno de los expedientes, que ninguno de ellos había regresado al Aoyia, a excepción de Aoshi.
- Aplastó la colilla del cigarro y observó a su ayudante.
- Cabeza de escoba
- Si jefe
- Que noticias me tienes de Aoshi
- En realidad pocas, sigue en la universidad, trabajos , exámenes, todo parece normal
- ¿quién lo vigila?
- Agentes encubiertos
- ¿y a Cabeza de pollo?
- Sagara si se ha movido mucho, pasó la tarde de ayer en el dojo Kamiya, después fue al restaurante de las hermanas Sekihara…regresó a su apartamento, al parecer su novia canceló su cita y….
- No me interesan todo esos detalles inútiles, ¿algo importante?
- En realidad no – tuvo que admitir Cho
- Ya veo… ¿y de lo otro?
- Sigo en eso jefe
- Mas te vale no fallar – dijo sacando otro cigarro y encendiéndolo – porque si fallas
- Lo sé, lo sé
- Saitou dio una calada más a su cigarro y siguió con su investigación.
oooOooo
Aoshi estaba contrariado, aunque su cara no lo proyectara, escuela, misión Misao, malditos espías que no lo dejaban en paz…no se daba abasto y lo mejor era que como estaban las cosas no podía darse el lujo de cambiarse de casa tan tranquilamente, además, si se cambiaba de casa alertaría al enemigo, y si tenía que atraparlo debería de engañarlo y hacerle creer que lo que le había enviado carecía de importancia.
Se había hecho a la idea de que tardaría un tiempo en encontrar otro sitio con las condiciones óptimas para sus movimientos, había pensado que ahora que había desaparecido Megumi el amigo de Sano podía ser útil, pero resultó que había encontrado un nuevo comprador y el sitio ya estaba ocupado.
Había quedado de verse con su novia en una estación del tren, fingirían encontrarse y marcharían a un sitio fuera de la zona conocida. No volverían a reunirse en su casa, el error no se repetiría una vez más. Se sentó a esperar el tren, había llegado un poco antes, compró un periódico y leyó tranquilamente en lo que llegaba la chica de los ojos aguamarina. Un abrazo y un beso en la boca fueron su saludo.
- Hola amor
- Misao
- Perdona el retraso, pero tuve que acompañar a despedir a Om, Shiro y Mizuo parten a Izu
- Así que Mizuo – dijo mientras su novia se sentaba a su lado – niño del agua
- Es un nombre bonito, Omasu dijo que se lo pusieron porque había nacido en medio de la tempestad
- Ya veo.. supongo que okon regresa para suplirla
- Si…pidió un permiso y viene en unos días
- Debí suponerlo – dijo cerrando el periódico
- ¿y a dónde iremos?
- Me acompañarás a buscar un nuevo apartamento
- Pero… ¡si te acabas de cambiar!
- Misao… escucha, tenemos un problema…
- ¿problema? – dijo desconcertada
oooOooo
Megumi abrió débilmente los ojos una vez más. Estaba perdiendo la cuenta de los días y las horas. Se incorporó con cuidado, se sentía débil y tenía muchas ganas de llorar, pero no pudo, sus ojos se cerraron una vez más. Lo siguiente que recordaría serían momentos intermitentes, un par de desconocidos que la trasladaban a la tía de baño, gente que trataba de alimentarla ,sueño, mucho sueño y un imbécil recitándole largos pasajes de La casa de las Bellas durmientes mientras la acariciaba en sus pocos momentos de conciencia.
oooOooo
- ¡Come una bola de arroz más y tu novia te va a odiar!
- ¡Estoy en crecimiento!
- Será hacia los lados – se burló el hermano de Kaoru
- Es mi problema enano
- Cabeza de pollo
- Eres un pequeño enano patético que no se atreve a confesarle a su querida Tsubame que bebes mares por ella – dijo arrebatándole una bola de arroz que engulló rápidamente
- ¡Kaoruuuu! - aulló Yahiko - ¡Sano se quiere mi comida!
- ¡Sano! – escuchó desde el fondo la voz de Kaoru
- Jo- chan, tu hermano es un tragón
En ese momento entró Kenshin con una nueva bandeja de onijiri con ciruelas saldas.
- Hay para todos, no es necesario que peleen – dijo el pelirrojo
- Acto seguido los dos se enzarzaron en la pelea de quien comía más onijiris.
- Cuando Kaoru llegó a la habitación no habían dejado uno solo.
- ¡Como son glotones!
- ¡Fue su culpa! – dijeron al mismo tiempo
- En un momento habrá más – se escuchó desde la cocina
- Sano…
- Si
- ¿no tenías clases?
- No… hoy salgo temprano
- ¿y tu novia?
- Su hermano la llevó al médico, últimamente no se ha sentido muy bien, se desmayó en clases y nos dio un susto tremendo, tuve que llamar a su hermano
- No sabía que fuera tan delicada
- En los últimos tiempos ha estado muy cansada, la he visto más pálida que de costumbre , le ha dolido al cabeza, ahora se desmaya… su hermano teme que el tratamiento no esté funcionando como esperaba
- Es una pena…
- Si
- No puedo creer que a una chica tan buena le pase algo así
- La vida suele ser injusta
- ¿no han sabido nada de Kitsune?
- Nada, Misao dice que no hay noticias en el Aoyia
- Yo pensé que estaría aquí
- No… llegará más tarde
- Adivino, salió con el cubo de hielo y eres su celestina
- ¡Sanosuke!
- Yo sabía que esos dos hacen buena pareja, pero en estos momentos…
- Hasta a mi me extraña, es pleno invierno…
- Será la temporada de apareamiento del cubo
- ¡como pueden ser tan asquerosos! - exclamó Yahiko - ¡estoy comiendo!
Kaoru le dirigió un par de golpes a Sanosuke , que apenas si acertó a esquivar
- Te lo advertí, ni una más – tomando su boken - ¡fuera de la casa!
- ¡qué genio!, ¡ya cásate! – dijo corriendo a la cocina – Kenshin, dos órdenes para llevar
- ¡Kenshin no le des nada!
- ¡no me iré hasta que llegue la comadreja y me diga si sabe algo de Kitsune!
- ¡ocúpate de tus asuntos! – dijo amenazándolo con el bóken
Sanosuke tomó a Kenshin de Escudo que apenas si acertaba a balbucear oro por cada golpe que recibía, finalmente uno le dio en la frente al pelirrojo que perdió la conciencia.
- ¡¡Kenshin!! – gritó Kaoru al ver que no reaccionaba
- Ya ves Jo – chan, quieres matar al pobre de Kenshin que no tiene la culpa…
- Kaoru corrió al refrigerador, sacó unos hilos que puso en un trapo de cocina y corrió al lado de Himura.
- Kenshin, Kenshinnn… ¡¡despierta!!
- ¿oro?
- Reacciona – dijo Sano mientras salía disimuladamente de la cocina con otra bandeja de Onijirs
- ¡Kenshin!, por Kami, ¡reacciona!, no era mi intención….
¿Kaoru - dono?
- Lo siento tanto Kenshin… pero Sano me saca de de mis casillas
- No hay problema Kaoru Dono, sé que han sido momentos difíciles… - dijo sonriendo a pesar del dolor
El pelirrojo sintió que todo se movía, se cogió de lo primero que vio y cayó al suelo. Cuando abrió los ojos Kaoru estaba encima de él, con sus grandes ojos azules asustados.
- ¡Kenshin!
- Karoru – dono
- ¿sí?
- ¿podría dejarme ponerme en pie?
- Lo siento
- Lo siento, de pronto me sentí mareado….
- Debió ser el golpe – dijo ella poniéndose de pié rápidamente
- Kaoru – dono
- ¿si Kenshin?
- Creo que se quema la cena – dijo apartándose de ella y corriendo a la estufa
Kaoru lo observó avergonzada, su corazón latía toda prisa.
- Kaoru – dono, yo quería…
Cuando volteó la puerta de la cocina se movía, la kendoka había abandonado el lugar a toda prisa. Al ver salir a su hermana, Yahiko se dirigía a la cocina, pero se encontró con que Sanosuke salía de lugar haciendo equilibrios con bandeja de bolas de arroz preparada.
- Te reto a que como mas
- Eso es fácil
- Eso si… acompañados de un par de botellas de sake
- Pero Kaoru dijo que….
- Kaoru dejó fuera de combate a Himura, está demasiado ocupada para darse cuenta
- Así que recupera los antiguos hábitos
- ¿Recupera?
- No lo hacía desde la muerte de nuestro padre
- ¿aceptas o no el reto?
- ¡Claro que acepto!
- Enano
- ¿Si cabeza de Pollo?
- ¿alguna vez te has emborrachado en tu vida?
- Claaaaaro… varias veces…
- Ya veo… - dijo mesándole la cabeza
oooOooo
Hannya se encontraba en el mostrador el hotel cuando recibió la llamada.
- Buenas tardes, Hotel Y
- ¿hablo con Takitani Amano?
- A sus ordenes
- Habla Yukishiro Enishi
- ¡Señor Yukishiro!
- He recibido la información de que no han enviado flores que pedí a casa de la señorita Megumi…
- ¿Es que no lo sabe señor?
- ¿saber qué?
- La señorita desapareció hace una semana, se presume que la secuestraron
- ¡Que!
- así es señor, la familia no ha dado detalles, pero están muy consternados
- Se escuchó silencio desde el otro lado de la línea.
- Escúchame bien Takitani Amano
- Si señor
- Mantenme informado de las noticias de la señorita Megumi, estoy en medio de negocios importantes , de momento no puedo regresar, pero tan pronto como pueda lo haré
- Como usted ordene señor, es nuestro mejor cliente…
- infórmame de todo con detalle y serás bien recompensado, anota el siguiente correo…
- Hannya escribió rápidamente mientras Enishi le dictaba.
- Descuide señor… Takitani Amano trabajará para usted
- Sobra decirlo, absoluta discreción
- De eso no lo dude señor Yukishiro
- Perfecto, estaremos en contacto
oooOooo
Al recorrer el tercer apartamento les gustó, pero Aoshi quería penarlo un poco más, quizá habría un mejor sitio. La chica de ojos aguamarina observaba maravillada cada sitio, de regreso empezó a llover con fuerza y él la protegió bajo su sombrilla y gabardina. Misao había quedado de acuerdo con Kaoru para que despistara a Okina, parte de sus cosas estaban en su casa y después a su abuelo para que no se preocupara.
Esa noche la pasaron juntos de nuevo, alquilaron una habitación en un hotel de paso e hicieron el amor varias veces lenta y tranquilamente. Aoshi la guiaba cuidadosamente en sus primeros pasos, le enseñaba poco a poco, le gustaba acariciar su pequeño cuerpo con cuidado y ella recorría con curiosidad cada una de sus marcas, a veces le hacía preguntas, a veces, le contestaba, pero la mayoría de las veces olvidaba responderlas, porque le relajaba profundamente estar a su lado. Era algo que no había experimentado en toda su vida y se lo agradecía profundamente a Kami.
Esa noche, cuando ella dormía en sus brazos el trató de imaginarse lo terrible que sería si alguien se atreviera a secuestrarla como habían hecho con Megumi. Definitivamente no lo soportaría y movería cielo y tierra y mar con tal de encontrarla. Pero Misao seguía durmiendo tranquilamente, con su largo y obscura cabellera cubriendo su espalda, beso sus cabellos y se adentró a su lado en las arenas de los sueños.
oooOooo
Okon llegó por la mañana al Aoyia donde fue recibida tibiamente. Los secuestradores no se habían comunicado de nuevo y todos estaban muy preocupados y ante la evidente baja de su hermana por maternidad y seguridad de la familia. Misao llegó muy contenta por la tarde.
- Misao
- ¡¡Okon!!
- Así que la más pequeña está creciendo – dijo al verla
- Eso parece – dijo dando una vuelta
- A mi no me engañas, estás distinta, ¿qué te han hecho?
- ¿a mí?, nada
- Ajá…
- Acompáñame a mi habitación – le dijo su tía – necesitamos hablar
- ¿de qué?
- Tu sígueme
Misao la siguió intrigada. Okon se preocupó que no hubiera nadie más y cerró la puerta.
- Dime querida Misao, ¿aún sigue funcionando tu cerebro o te hallas controlada bajo la tiranía de las hormonas?
- ¿perdón? – dijo desconcertada
- Encontré esto al llegar – dijo sacando un sobre de sus ropas – espero una larga explicación
Misao tomó el sobre y sacó unas fotografías, eran parecidas a las que le habían enviado a Aoshi, se volvió a su tía con una expresión de sorpresa.
- Dime que Okina no las ha visto
- No, pero no dudo que quien las envió tenía la intención de que las viera y yo no estaré todo el día para interceptar cartas parecidas
- Lo sé – dijo enrojeciendo
- Así que… dime Misao, esto es tan repentino…
- Todo empezó el día del secuestro
- Ya veo…
- Aoshi recibió un juego similar, está pensando en cambiar de apartamento
- Vaya, al menos en eso piensa, ¿pero y tú?, me voy llorabas por él, regreso y literalmente eres su mujer
- Eso no es malo
- Misao, eres muy joven
- Lo sé
- Al menos has tomado las píldoras y han usado…
- Si
- Qué alivio, por un momento pensé…
- No soy tan inconsciente
- Ya veo, pero el punto es el siguiente, veo que por fin lograste derretir al cubo de hielo, y mira que las tomas no son malas…
Misao se sonrojó
- Pero no me imagino quien sería tan ocioso como para…
- Tengo una ligera sospecha
- ¿Kam y Sou?
- es posible
- Tendría sentido, pero esto ya es demasiado… la única solución es que se dejen ver por un tiempo
- ¿alejarnos? Pero… todo lo que hemos pasado
- Misao, estamos en un momento de crisis, el amor te puede cegar y sería fatal
- Pero no es malo
- No es malo detenerte por un momento y darte cuenta de que quizá no les haría mal esperar un poco
- Pero, ¡todo lo que hemos pasado!
- Y las que les faltan - murmuró
- ¡Okon!
- Sé que en estos momentos piensas que es el amor de tu vida, pero puede que las cosas cambien
- ¡Ni lo digas!
- ¿sabes que les haría Okina si llegaran a sus manos estas fotografías?
Misao guardó silencio.
- Sé lo que les hará si los descubre… y créeme, no te gustará un poquito
- ¿lo dices por experiencia?
- Para mi desgracia si
- Oh…
- Veo que te han contado
- Mi padre me dejó una carta…
- Siempre tan cobarde – dijo con desprecio – que le costaba decírtelo en directo
- Creo que todavía te ama – se aventuró a decir
- eso solo quiere creerlo él
- ¿Qué quieres decir?
- Que eres muy , pero muy joven Misao, además eres miembro de los Oniwabanshu, tu hermana está desaparecida y estamos en un momento de peligro
- ¿peligro?
- A falta de Omasu, me temo que pasarás a la acción
- ¿yo? – dijo sorprendida
- No veo a nadie más, además me han dicho que ten han entrenado muy bien, es momento ponerte a prueba tantos entrenamientos
oooOooo
Cuando Megumi pudo abrir los ojos notó que una mano le rodeaba la cintura, cuando pudo distinguir bien quien se trataba lo odió con toda su alma. Se trató de zafar de su desagradable tacto y corrió a refugiarse al baño donde se encerró a llorar lágrimas de rabia. No dejaría que le pusieran la mano encima una vez más. Maldito Takeda, juro que saldré de aquí y te haré pagar muy caro esta enfermiza fantasía, a ti y a quien te haya ayudado a planear todo esto.
oooOooo
Yumi descansaba en la sala de su casa rodeada de periódicos, tomaba una taza de té y una cajetilla de cigarros estaba cerca de ella.
- Yumi
- ¿si Sou?
- Voya a salir por la tarde, ya sabes, Shishio….
- Ya lo sabía , no necesitabas decírmelo
- Ah… - suspiró su hermana e hizo un gesto reprobador
- ¿qué sucede?
- Megumi…le han dedicado varios artículos en los periódicos, su familia esta desesperada, pero son herméticos, una pena…
- ¿pena? – dijo Soujiro
- ¿no sientes pena por ella?
- ¿por qué sentiría pena?
- Había sido una excelente adquisición en nuestro círculo
- Pero desdeñó a Takeda una y otra vez…- le recordó
- Y el hombre no ha dicho ni pio desde su desaparición, debe de estar tan desconcertado…
- Deberías presentarle a otra de tus amigas – le sugirió su hermano
- Si… tal vez sería buena idea
- Me voy
- Cuídate Sou
- Tendré cuidado
Críticas, sugerencias, comentarios…son bien recibidos XD
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