Capitulo Veintidós
Blaise.
Draco se puso de pie lentamente, las luces se habían encendido, dejando al descubierto la identidad de su invitado no deseado, ya sabía el rubio de quien se trataba, la única persona que podía poner un ambiente tan seco y pesado tan sólo con su presencia.
- Blaise.- le nombró Draco mientras el moreno daba un paso al frente.
- Presente…- contestó Zabini mientras enfrentaba la dura mirada que el rubio le lanzaba en aquel entonces.
- ¿Qué haces aquí? Que yo recuerde, no te eh invitado a mi casa.- habló Draco mientras tomaba asiento y le ofrecía a Blaise sentarse, este no aceptó.
- Pues cómo tú no te dignarías jamás en mandar a llamarme, eh venido… Y no viejo amigo… de ti no quiero nada excepto una cosa.- Blaise se interrumpió, dando un toque de misterio y curiosidad a aquellas palabras.
- ¿Qué cosa quieres ahora? – preguntó el rubio con falso interés.
- …siempre eh… ambicionado a tenerla entre mis manos.- el moreno comenzó a hacer ademán de lo que decía con sus manos, Draco levantó la ceja preguntándose que era lo que él tenía, que Blaise tanto añoraba.
- Déjate de estupideces y suéltalo ahora.- impaciente, cómo siempre.
- Yo… siempre la eh visto desde lejos…- apretó los puños…- viendo cómo mis mejores amigos se perdían en el encanto de sus ojos…- continuo diciendo, Draco le miró sorprendido, se puso de pie, comprendiendo al fin de lo que Blaise estaba hablando.
- Zabini… ¿Estás escuchando las idioteces que estás diciendo?
- ¡Ja!
- Hermione no es mía… ni lo será jamás gracias a ti.- culpó el rubio mientras rodeaba el escritorio.
- Ni tampoco el idiota de Theodore.
- ¿Qué mierda estás planeando? Theodore me advirtió algo sobre ti pero…
- El muy imbécil… Si, si… lo vi un par de veces después dela Guerra… su hijo y mi hija han tenido sus quereres a temprana edad…
- ¡Blaise! – exclamó el rubio al escuchar las crudas palabras de aquel hombre.
- Ya me deshice de la comadreja… ahora…- se miró el reloj burlonamente…- ahora Theodore deberá estar partiendo al más allá.- soltó el hombre ante la mirada anonadada de Draco.
- ¡TÚ, MALDITO INFELIZ! – gritó el rubio mientras apuntaba a Blaise con su varita, apunto de lanzarle un Avada Kadavra y matarle.
- Ts, ts, ts… Yo que tú no haría nada de eso… mi querido amigo… - respondía Blaise mientras apuntaba a Draco con su varita de oscura madera.
- Blaise… ¡ ¿En que mierda te has convertido?
- ¡EN LO QUE QUIERO, MALDITA SEA! ¡Te quiero muerto maldito Malfoy! ¡Te quiero lejos de Hermione!
- ¡JAMÁS PODRÁS ESTAR CON ELLA! ¡¿Me escuchas? ¡Jamás! ¡Ella no te ama, ni te amará nunca! –contestó Draco.
- ¡ESO ES LO QUE TÚ CREES! – contestó Blaise poco antes de soltar una carcajada, Draco relajó sus facciones, su ex compañero de casa, su ex amigo… se había vuelto completamente…
Loco.
Hermione veía el cuerpo de Theodore cubierto bajo la gabardina negra, las autoridades ya habían llegado, el Ministerio ya la habían interrogado y le habían creído, la castaña observó, cómo levantaban el cuerpo de Theodore sobre la camilla, la castaña bajó la mirada mientras dejaba escapar unas cuantas lagrimas…
Ignorando lo que estaba pasando enla Mansión Malfoy.
- ¿Cómo piensas hacer semejante cosa, eh? –preguntó Draco.
- Oh, no mi amigo… eso es un secreto…- le contestaba mientras el moreno se colocaba su dedo índice sobre sus labios callándose así mismo y le miraba con burla, Draco, ceñudo, le observaba, estaba en lo correcto…
Blaise se había vuelto loco.
Rose le miraba sonrojada, Scorpius le miraba tiernamente, le gustaba mucho estar a lado de Rose, pero sabía que aún no podían decirle a sus amigos o familiares lo que tenían…
Una hermosa y tierna relación…
Se habían enamorado desde aquel día en el expreso, lo sabían y lo entendían, lo aceptaban…
Pero… ¿Los demás lo entenderían y lo aceptarían? Era más que claro que no sabían nada, pues tenían miedo de perder a sus amigos… pero el miedo era mucho más grande si se perdieran uno al otro… y jamás volvieran a verse…
¡Por Merlín! ¡Tenían once y doce años! ¡¿Por qué la vida tenía que ponerle tantas travas? Si supieran sobrela Historiaque rodeaba a sus padres y de cierta forma les unía, entonces creerían que lo que ellos estaban viviendo, era solamente un cuento de hadas más.
- ¡Aléjate de Granger, ella es mía, mía, mía! – gritó Blaise mientras le observaba con una siniestra mirada, Draco se relajó.
- Te has vuelto… tan patético.- soltó el rubio mientras levantaba la barbilla.
- Te lo advierto, Draco… ¡Aléjate de mi mujer…! – pero el moreno se vio interrumpido por un hechizo…
- ¡CRUCIOOOOOOOOO! – gritó Draco con cólera, jamás, jamás perdonaría a Blaise por hablar de Hermione cómo si fuera algo de su propiedad, ella no era de él y jamás lo sería… él era dueño de Hermione y Hermione era su dueña… no cabía nadie más en su mundo…
Blaise cayó al suelo de un golpe, cuando sintió a Draco levantarlo por el cuello de su blanca camisa, el rubio le acercó a su rostro para que este le mirase…
- ¡HERMIONE NO ES TUYA NI LO SERÁ JAMAS! – gritó el rubio.
Blaise le miró con sorpresa, jamás lo había visto en aquel estado, sonrío ligeramente, cosa de la que Draco no se percató en aquel momento…
Blaise.
Había encontrado un punto débil en el siempre fuerte Draco Malfoy, en el Slytherin que traicionó a los suyos al enredarse y enamorarse de una sangre sucia, él que le dio la espalda a su padre y prefirió convertirse en el perro dela Ordendel Fénix…
Hermione era su debílidad… y la debilidad de Hermione era…
Sus hijos.
Y la de Draco, si es que lo conocía, sería su hijo Scorpius, sabía de sobra que Draco Malfoy no era cómo su padre, que a Draco Malfoy le importaba su hijo… su heredero.
- Aléjate de…Hermione… o sus hijos… la pagarán y… muy caro.- soltó Blaise, Draco le soltó, mientras Zabini se estrellaba contra el suelo.
Draco le miró con horror, ese hombre que se encontraba frente a él no era el Blaise al que había conocido años a tras, no era ese chico al que había llamado mejor amigo… No.
Ese ya no era más Zabini Blaise...
Solamente un Loco que decía estar enamorado de Hermione, suspiró cansinamente, levantó su varita y…
- ¡Desmayus! – lanzó la invocación.
Draco envió a sus sirvientes llevar a Blaise a su casa, no quería volver a saber de ese aterrador hombre nunca más, se recargó al respaldo de su silla y observó el techo… sonrío tristemente, las sombras se habían adueñado de su rostro…
Pero la oscuridad jamás podría ensombrecer aquel par de lágrimas que resbalaban por las mejillas de Draco…
- Lo siento Hermione… de verdad, lo siento.- soltó Draco más para sí mismo que para alguien más…
No estaba dispuesto a poner en riesgo la vida de la hija de Hermione y mucho menos la de su hijo, así diera su felicidad a cambio…
CONTINUARA…
¬¬ lunaticapazion EM... Hoy recorde que tengo una Cuenta en PotterFik's PERO pueses subirla tu si gustas dejar algun mensaje, mi correo es:
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Proximamente quiero abrir cuenta en el Face para subir todos mis Dibujos... yo les aviso...
Ja ja ja ja
