Disclaimer: The Penguins of Madagascar no me pertenece ni sus personajes.

Me parece tan lejano el día en que publiqué el primer capítulo de esta historia...y con razón ¡20 capítulos después! ¡21! Aquí los dejo con el capítulo final,pero a petición suya,tendrán epílogo porsupuesto.

La Isla de los Osos Polares

Capítulo XXI: ¡Estamos de vuelta en Central Park!

Julien inhaló con fuerza,terminando con una sonrisa relajada al ver el avión que acababan de abordar - luego de haberlo robado -. Él fue el primero en subir,siempre seguido por Mort y Maurice que tambien sonreían cautivados por el interior del avión. Por otra parte,los pinguinos al abordar apenas le prestaron atención a lo lujurioso y se dirigieron a la cabina.

-Primera clase,así es como debe viajar un rey. -proclamó Julien,saltando hasta el primer asiento de la fila mas cercana y relajandose;procurando mantener su cola cómoda para no lastimarse. Rico y Skipper se habían encargado de limpiarla y vendarla. Los otros dos lémures tambien tomaron asiento.

-Quedense aqui tranquilos y no toquen nada. -la vista de Skipper se centró en Julien quien nisiquiera lo notó.- Si el piloto o el co-piloto despiertan avisenos. -los susodichos se encontraban inconscientes y amarrados en el piso del avión.- Nosotros nos encargaremos de llevar esto a Nueva York.

-¿Seguros que pueden hacerlo? -preguntó Maurice,sintiendose un poco desconfiado.

-Estás hablando con quienes construyeron un avión y lo hicieron volar de Madagascar a África. Sabemos lo que hacemos.

Sentenció entrando a la cabina junto con sus compañeros y cerrando la puerta detrás suyo con un estrepitoso ruido que hizo estremecer a los lémures.

-Me gusta volar! -exclamó Mort,permanentemente sonriente.

Skipper subió al asiento de piloto y tomó los controles,tratando de entender como controlarlo. Luego de investigar un poco y haber salido de la sede donde se llevaba a cabo el experimento sobre "Pinguinos y Osos polares" - la cual por cierto estaba contruida en lo subterráneo -,habían averiguado que se encontraban en alguna parte de Pennsylvania;se habían alegrado mucho al saber que aun se encontraban en Manhattan.

El líder esperó unos segundos a que su equipo se acostumbrara al entorno de la cabina y se acomodaran. Kowalski y Cabo habían ocupado el asiento del copiloto,y el joven cadete le mostraba un mapa de Nueva York al teniente,quien tenía su estómago y pecho vendados y su aleta descansaba nuevamente en la férula. Solo había estado moviendose para lo necesario.

-¡Estamos justo aquí! -exclamó Kowalski,apuntando en el mapa donde ponía "Pennsylvania". Pero Skipper solo lo observó sin expresión,esperando que le dijera hacia donde ir.- Solo avanza hacia el oeste.

-Despegando nave. -avisó Cabo,dejando el mapa de lado para empezar junto con Rico a apretar botones,mover palancas y demas para encender el avión. Estos dos mas que nada tenían moretones en el cuerpo que no se habían preocupado mucho por tratar. Rico tenía una venda en la cabeza y unos pequeños pedazos de gasa en su pico que habían ayudado a detener el sangrado. Mientras Cabo tenía una gasa en la frente.

El avión empezó a avanzar,y muy pronto,los pinguinos consiguieron que emprendiera el vuelo.

-¡Despegue exitoso! -informó Skipper,girando el avión hacia el oeste. Él tenía una gasa en la nuca y su pie vendado.

Fue bastante duro y pesado,pero se mantuvieron en vuelo hasta encontrar un punto donde aterrizar en Nueva York.


Los pinguinos y los lémures se las arreglaron para bajar del avión sin ser vistos,cuando el piloto y el co-piloto despertaron no recordaban nada de lo que les había ocurrido.

Los pinguinos y los lémures recorrieron gran camino por la ciudad de Nueva York deslizandose y saltando de edificio en edificio. Y al final,la ultima novedad era que estaban en la parte trasera de un camión,dentro de una caja cuyo destino,segun la etiqueta en ella,era el zoológico de Central Park. Ya faltaba poco,cuando llegaran ya sería de tarde.


- o - o - Zoológico de Central Park - o - o -

-¿Estás segura de querer hacer esto? -le preguntó Mason a Marlene,quien nerviosa jugaba con sus dedos.- Ir hasta Europa...¿a buscarlos?

-S-si! -contestó Marlene intentando parecer decidida,pero la verdad-y no costaba mucho saberlo-era que aun estaba dubitativa.- Ya pasó mucho tiempo,y...¡y ellos no vuelven!,¿y si les pasó algo...?

-Esta bien,esta bien,no hay que pensar lo peor. -los simios sonrieron.- Phil y yo iremos contigo.

-¡Propongo partir al anochecer!,¡de ese modo llegaremos con el capitán y los demás a medio día y estaremos listos para cualquier amenaza que se nos presente! -empezó a decir Huevín,marchando de un lado a otro pensativo mientras su madre lo veía con el alma en un hilo.

-¡Tu no irás con ellos;vuelve con tus hermanos! -lo reprendió. El pequeño pato obedeció y se retiró con la cabeza baja.

-¡Protesto! -exclamó mientras se iba.

-Será mejor que solo vayamos nosotros. -intervino Marlene,antes que alguien mas se sumara.- Donde quiera que estén,los traeremos de vuelta.

-¡Camión!

La voz alarmante de Mason hizo que todos corrieran a esconderse,habían estado charlando frente al habitat de los pinguinos. Desde sus escondites,vieron como un camión se detenía frente a la oficina del zoo. Un hombre bajó de él e hizo a Alice firmar un papel en el cual recibía una gran caja;el hombre le entregó la caja a la cuidadora y volvió a subir al camión para salir del zoológico.

La cuidadora llevó la caja entre tumbos hasta la oficina y la dejó a la entrada debido a que estaba exhausta y seguidamente se alejó de ahí para ir a cuidado animal a tratar unos asuntos. Los animales uno a uno fueron saliendo de su escondite,acercandose lentamente a la caja,la cual reconocieron;era una de esas cajas de madera en las que venían animales dentro.

-¿Alguien nuevo en el zoológico? No estaba enterada. -comentó Marlene,viendo la caja con curiosidad.

Phil empezó a inspeccionar la caja en busca de una etiqueta que dijera de que que animal se trataba,pero no había nada. Solo la etiqueta en la que ponía "Zoológico de Central Park". Volteó a ver a los demás animales y se encogió de hombros para hacerles saber que no sabía de que animal se trataba.

Antes que pudieran decir mas,una de las paredes de la caja se derrumbó,cualquier animal que se encontrara adentro la había derrumbado. Enseguida,todos se apresuraron a ver al interior de la caja,pero estaba oscuro,no se apreciaba nada.

-¡Dejenme pasar!

Marlene se sorprendió,reconocía esa voz despectiva y prepotente.

-¿Julien...? -todos se sobresaltaron,¿era él? Derrepente,vieron en la oscuridad tres colas moviendose,y unas figuras empezaron a emerger. Tres lémures;Julien,Mort y Maurice salieron de la caja,el primero sonriendo a los animales.

-¡No se preocupen,súbditos mios! -exclamó el Rey levantando ambos brazos para demostrar su gloria.- ¡Su rey,está de regreso!

-¡¿Cómo rayos...? ! -Burt no pudo terminar la frase,estaba demasiado sorprendido.

-¡Julien!,¡Mort!,¡Maurice! -pronunció Marlene,con el mismo asombro que todos.- ,¡¿cómo es esto posible? !,¡acaso Skipper...! -las palabras de la nutria se detuvieron al ver la cola de Julien vendada.- ¡Julien tu cola,¿estás bien? !

-Estoy perfectamente;es solo un sacrificio que tuve que hacer por todos mis súbditos.

La palabería de Julien siguió por un largo rato,mientras de la caja empezaron a escucharse otras voces. Los animales volvieron a ver la caja,ignorando cualquier cosa que estuviera diciendo el lémur,aunque en medio de su prepotencia real este nisiquiera se dió cuenta.

-Ok,apoyate en mi a la de tres. -decia una voz que sonaba impaciente y autoritaria.

-¿Seguro que tu pie está bien? -preguntó una segunda voz,que era tranquila pero estaba un poco rasgada. Marlene había reconocido ambas voces.

-¡Está de maravilla!,ahora andando,estar en esta caja me está provocando claustrofobia. ¡Tres!

Las vistas,fijadas en la caja,vieron cuatro figuras saliendo. Cuatro pinguinos;heridos y con la vista cansada. Salieron al exterior,cerrando los ojos debido a la intensa luz que ahí había,al abrirlos,apreciaron a todos los animales quienes los veían asombrados al ver el estado en el que venían,pero los pinguinos solo sonrieron.

-¡Y mi cola pagó las consecuencias,pero a pesar de todo...! -Julien continuaba con su parloteo,pero se calló al momento que Marlene lo empujó a un lado para ir con los pinguinos con una mirada sumamente preocupada;la nutria se detuvo justo en frente de ellos.

-¡Chicos,¿que pasó con ustedes? !,¡no se ven nada bien! ¡Nos tenían tan preocupados!

Los brazos de la nutria envolvieron con fuerza a Kowalski y Skipper,quienes venían apoyados uno en el otro,y resintieron entre quejidos el abrazo de Marlene. Si hubieran tenido que describirlo,lo hubieran hecho como "agonizante". Cabo y Rico los observaban agradecidos de no ser ellos. Finalmente Skipper apartó a la nutria luego de un minuto que le pareció eterno.

A su lado,Julien cruzaba los brazos con enojo,celoso de que los pinguinos fueran quienes estaban acaparando toda la atención.

-¿Se puede saber como les ocurrió esto? -preguntó Mason apuntando las heridas de los pinguinos con su mano abierta.

-¡Eso es un asunto de máxima confidencialidad! -contestó el líder,sujetandose la herida en su nuca con notorio mareo.- Solo diré: recuperamos a los lémures,ahora queremos volver tranquilamente a nuestra base.

-Skipper... -lo interrumpió Marlene,aun preocupada por los pinguinos.- ¿se encuentran bien?

-¡Claro!,¿porqué lo preguntas?

Marlene no tuvo que contestar,los pinguinos se desmoronaron frente a todos. Antes de caer completamente desmayados,pudieron escuchar las voces de los animales hablandoles para intentar hacerlos despertar.


Abrió los ojos soltando un quejido. Movió las pupilas,él reconocía ese lugar,era su litera,pero él estaba inmóvil por una razón que ahora le era desconocidad. Con la mirada,observó a su derecha,pudiendo ver con el rabillo del ojo a unos cuantos animales del zoológico que lo veían despertar emocionados;a lado de ellos estaban Cabo y Rico,quienes habían despertado antes que él,y en la litera de arriba se encontraba sentado Skipper,apenas recien incorporado.

-¿Qué pasó? -preguntó Kowalski débilmente;se dió cuenta que ahora estaba aun mas vendado que antes.

-Justo lo que iba a preguntar. -agregó Skipper saltando de su litera junto con sus compañeros,esperando explicaciones de parte de los animales.

-¿No es obvio?,se desmayaron. Les dije que no estaban bien. -respondió Marlene sonriente,los pinguinos hicieron como si no hubieran escuchado.- Nos ocupamos de sus heridas,que por cierto estaban muy mal atendidas. Como es típico,los chicos no saben nada de medicina.

-Disculpe,señorita. -intervino Mason levantando un dedo.- Nosotros tambien ayudamos.

-Aay,ustedes solo siguieron mis indicaciones. -Phil hizo unas señas con las manos,totalmente indignado.

-No,no,no Phil. No vale la pena.

-Robamos unos cuantos medicamentos de cuidado animal y los tratamos. Ustedes tenían las heridas infectadas. -apuntó a Rico y Cabo,que observaron sus moretones,los cuales habían sido tratados con un ungüento especial.- Y ustedes dos,no paraban de sangrar y tenían una fiebre altísima -Skipper levantó una ceja,al parecer no habían hecho tan buen trabajo como creía,despues de todo,Kowalski no los había ayudado.- Luego de todo eso los trajimos aqui y estuvieron durmiendo durante dos horas.

-¿Adivino que me anesteciaron? -preguntó Kowalski una vez que Marlene terminó,no podía sentir ni sus pies y lo que había dicho era la única explicación lógica que se le ocurría.

-Ah,bueno si,tal vez se me pasó la mano con eso,jeje...

-¿Cómo están? -preguntó Burt,que solo asomaba la trompa a la base de los pinguinos.

-¡Están bien,solo un poco cansados! -fijó la vista en Kowalski,que intentaba incorporarse al sentir los efectos de la anestecia pasandose.- ¡Hey,no deberías moverte aun!

-¡Kowalski,de vuelta a tu litera! -ordenó Skipper al teniente,la nutria lo observó sorprendida de que el pinguino la apoyara. El científico volvió a dejarse caer sobre su almohada a regañadientes.

-Gracias por todo lo que hicieron por nosotros. -dijo Cabo,fijandose en que hasta ahora ninguno de sus amigos les habían dado las gracias.

-No hay problema,Cabo. -Marlene sonrió,esperando unos breves segundos antes de continuar,para ver si alguno de los otros pinguinos quería agregar algo. Al no ver indicio de ello,suspiró y volvió la vista hacia Skipper y Kowalski sonriendoles.- Por cierto,me contaron TOOODO lo que pasó...

Los dos se paralizaron con sorpresa,sin estar seguros a que se refería la nutria con TODO. No contestaron,asi que ella siguió hablando para darse a entender mejor.

-Ya saben,acerca de como se hicieron esas heridas. -Skipper suspiró pasandose una aleta por toda la cara y les dedicó un ceño fruncido a Cabo,Rico y los lémures.

-¡¿Qué parte de "confidencial" es la que no entendieron? !

-Lo sentimos,Skipper. Es solo que no dejaban de preguntar... -se excusó Cabo juntando sus aletas.

-¡Ahora saben demasiado,¿estás contento? ! -se giró hacia Marlene y los simios.- ¡Mas vale que sepan mantener sus bocas cerradas!

-¿Nosotros? -preguntó Marlene.- ¿Y a quien mas se lo podriamos decir?,ya todo el zoológico lo sabe.

-¿Qué es esto?,¿un programa de chismes? ¡¿Cómo terminó enterandose todo el zoológico? !

Las miradas fueron a parar en Julien,quien observaba aburrido su cola,preguntandose si quedaría igual de bella que antes.

-Ok,no hay porque alarmarse. Podemos arreglar esto. Rico,Cabo,necesito que...

-¡Skipper!, -lo interrumpió Marlene cruzando los brazos.- Kowalski no es el único que necesita descansar...

-¿Qué?,¿planeas que me quede en cama? ¡Pff,tonterias!,talvez Kowalski no esté en condiciones,pero nosotros tres estamos mas que preparados.

La nutria pisó con fuerza el pie que Skipper tenía lastimado,haciendo que este hiciera una mueca de dolor y soltara un gran grito,seguido de caer de sentón al piso. Cabo y Rico lo vieron,una vez mas agradecidos de no haber sido ellos quienes fueran usados como conejillos de indias.

-¿Qué quieres probar con eso? -Skipper aun seguía abatido por el dolor. Marlene giró los ojos con desesperación.

-Chicos,hablo en serio. Todos estamos muy preocupados por ustedes.

-Pues no tienen porque...

-Skipper. -el líder volteó a ver a Kowalski,quien lo observó con mirada de reproche.

-Aaah,está bien. Ustedes ganan,nos quedaremos aqui descansando por un rato...

Rico y Cabo sonrieron,aliviados de no tener que trabajar mas. Marlene le sonrió a los pinguinos,feliz que al fin le hicieran caso. Skipper esperó a que todos salieran de la base para volver a su litera,donde se recostó en su almohada lentamente,ya sin preocupaciones.


Pasaría un tiempo hasta que las cosas volvieran a la normalidad. Por ahora,lo que se había vuelto habitual en sus vidas,era que Marlene apareciera en su base para traerles comida,que Julien llegara para recordarles como heroicamente los había salvado a todos,que solo tres de ellos fueran a las misiones - las cuales eran muy contadas - y que se pasaran la mayor parte del día en cama.

Pero finalmente,luego de mas de un mes,las cosas empezaron poco a poco a volver a como eran. Marlene ya no les traía comida,Julien ya no sentía la necesidad de ir hasta su base para alardear y solo lo hacía cuando se cruzaba con ellos,y ya solo uno de los pinguinos permanecía en cama,e incluso él muchas veces saltaba fuera de su litera para no quedarse postrado todo el día.

Aunque esa misma tarde él se encontraba en cama,sus amigos se estaban preparando para salir a hacer la vigilancia. Él los observaba recostado,cuando repentinamente su líder empezó a caminar hacia él con una sonrisa en el rostro.

Se detuvo justo al frente de su litera.

-Oficialmente,has pasado un mes y medio guardando reposo,¿sabes lo que significa eso? -Kowalski se encogió de hombros,no tenía ni idea de a donde quería llegar Skipper.- ¡es tiempo para una larga,dura y dolorosa rehabilitación!

-Permiso para rechazarlo.

-Denegado. Vamos,Kowalski. No será tan malo como crees.

Y en realidad no fue tan malo como creía;fue mucho peor. Por decirlo de alguna forma,fue una tortura incesante de agonía que las palabras no alcanzaban a describir. Pero porque explicar cada doloroso paso que Skipper efectuó en la rehabilitación de Kowalski,mejor avanzemos un mes mas allá. Al tiempo en que el teniente ya podía mantenerse en pie sin ninguna ayuda y de sus heridas solo quedaban de recuerdo unas cicatrices.

Skipper despertó con una sonrisa en el rostro. Desde su litera pudo ver a Kowalski,quien,sentado en la mesa y con su aleta recargada en una almohadilla,dibujaba algunas formulas científicas en su libreta. Cuando vió a Skipper levantarse,dejó lo que estaba haciendo para ir a su lado.

-No te esperaba levantado antes que yo. -admitió Skipper cruzando las aletas.

-Ya voy recuperando mi ritmo. -ambos sonrieron.- Permiso para participar en la vigilancia de hoy.

-Concedido.

Kowalski levantó con emoción ambas cejas. Skipper le había estado denegando el permiso cada mañana que se lo pedía,y ahora por fin había llegado el momento en que podría volver a la superficie de la base y vigilar el zoológico junto a todos. Los dos pinguinos subieron la escalera,el sol del amanecer ya les pegaba en toda la cara,pero al salir pudieron aclarar su vista. Allí se encontraron con Rico y Cabo sonriendoles.

-¡Kowalski! -exclamó Cabo con un intenso sentimiento de felicidad;el teniente solo le sonrió.

-Mirada al frente,soldado. -le ordenó Skipper con voz ruda. Al ver que Cabo obedeció con rápidez,el líder se paró a su lado y le echó una mirada al zoológico.- Ya todo vuelve a la normalidad.

La mirada de Skipper se paró en el hábitat de los lémures,quienes tranquilamente saludaban a las personas que pasaban y movían el bote para ellos. La sonrisa del pinguino se agrandó,estaba realmente sorprendido. Parecía que al final,la misión principal había sido cumplida. Los lémures ya tenían mejor comportamiento,y lo demostraban notablemente al no lanzarles frutas a las personas.

-Bueno...con algunas excepciones para mejor...

-¿Perdón Skipper? -lo interrumpió Cabo,que acertadamente había notado que su capitán había estado murmurando.

-No es nada. Solo sonrían y saluden,muchachos. Sonrían y saluden.

FIN

El epílogo será publicado mañana. Esten atentos!,el primero en dejar su review ganará...que lo lea primero...hasta la próxima y ultima.