Eran las tres de la mañana y Rachel dormía plácidamente, resguardándose bajo una montaña de frazadas del frío invernal de afuera.
Quinn entró de puntillas para no hacer ruido, la alfombra le hacía el trabajo más fácil. Se acercó a la cama de Rachel, sonriendo al ver a la morena con la boca entreabierta y su cabello desordenado esparcido en la almohada.
Q: Rachel.-Susurró dejando un beso en la mejilla de la morena.-Despierta.
R: No.-suspiró enredando sus manos en el cabello de Quinn que suprimió una risa.
Q: Pensé que estabas dormida.-Dijo tocando la nariz de la morena con la suya.
R: Eres muy mala escabullendote. Me desperté desde que abriste la puerta.-Bajó un poco su mano para poder acariciar la mejilla de la rubia, pero sintió algo extraño.-¿Que tienes en el rostro?
Q: Tierra.-Dijo entusiasmada.
R: ¿Y podría saber por que tienes tierra en la cara?
La rubia negó con la cabeza, mordiéndose el labio inferior juguetonamente, después asintió con algo de duda. Rachel estaba a punto de morir de ternura.
Q: Hice algo en el jardín. Tienes que acompañarme.
R: Mmmm. Está bien.-Dijo desperezándose.-Pero espero que valga la pena el haberme despertado a las tres de la mañana.
La morena se desprendió de las sabanas mostrando su pijama rosa con corazones, se colocó unas pantuflas y salió del cuarto con Quinn, que la apuró para llegar al jardín trasero. Cuando abrió la puerta que conectaba a la cocina con este, Rachel la cerró de inmediato.
R: Quinn, está helando ahí afuera.-La rubia giró los ojos y fue a la sala. Segundos después apareció con la colcha de su "cama" y envolvió a la morena con ella.
Quinn volvió a abrir la puerta y empujó a Rachel afuera.
R: ¿Tu no te vas a cubrir?.-Preguntó solo con el rostro fuera de la colcha.
Quinn solo llevaba puesto unos pantalones grises y una camisa blanca de tirantes. Nada más.
Q: No hace frío.-Sonrió.-Ahora ven.
Rachel se vio arrastrada, de nuevo, rodeando la piscina y saltando todos los juguetes que Quinn y Noah habían utilizado la noche anterior para crear una guerra.
Q: ¡Ta-ran!.-Dijo deteniéndose en un rincón del patio. Abriendo los brazos para mostrar a Rachel lo que había ahí.
R: Quinn, no veo nada.-Dijo esforzándose para tratar de de distinguir el objeto que Quinn señalaba, pero solo veía una silueta borrosa.
La rubia gruñó un poco y sacó una linterna del bolsillo de su pantalón, iluminó el objeto y esperó la reacción de la morena.
R: ¿Un girasol?.-Preguntó observando la flor.
Q: ¡Si!.-Dijo emocionada.-No se cual es tu flor favorita, pero conseguí esta en una floristería que, por suerte, abre las 24 horas.
R: Espera.-Giró a ver a la rubia.-¿La compraste hace unas horas?.-La rubia asintió frenéticamente con una gran sonrisa.
Q: No tengo mucho sueño, así que decidí hacer algo para ti. La compre y vine directamente a plantarla. Pedí una con raíces, porque no quería que después de unos días muriera y la tiraras a la basura. ¿Ves? Así podrás admirarla todos los días y recordar cuanto te quiero.
Rachel se acercó a ella y quitó la tierra que Quinn tenía en la barbilla para después besarla lentamente. Quinn rió en el beso y abrazó a la morena por el cuello para profundizarlo un poco más.
R: Eres una idiota.-Dijo poniendo su frente en el pecho de Quinn.-Son las 4 de la mañana, está a punto de nevar y me llenaste los labios de tierra. Pero aún así te quiero.
Q: Olvidaste que después de esto tal vez te de gripe.
R: Te querré aunque me hagas perder la voz por unos días.
R: Y es por eso que Barbra Streisand debe de ser idolatrada de por vida.-Terminó de explicar a Quinn mientras la chica la esperaba junto a su casillero.
La rubia mostraba una gran y boba sonrisa en su rostro, escuchando atentamente cada palabra que Rachel decía.
Q: Si todo lo que dijiste de esa mujer es real, será mi segunda idolo..-Dijo tomando los libros de Rachel y extendiéndole un brazo para escoltarla a clase.
R: ¿Quien es la primera?.-Preguntó anclándose del brazo de la rubia.
Q: Tu, naturalmente.
R: ¿Yo? ¿Por que yo?.-Cuestionó sorprendida.
Q: Creo que me guardaré eso.-Dijo girando su rostro para que Rachel no viera la sonrisa que se formaba en el.
R: Eso no es justo. Ahora me dejarás con la duda.-Hizo un puchero deteniéndose frente a la puerta de su aula.
Q: Algún día te lo diré.-Sonrió inclinándose para besar la frente de Rachel.-Nos vemos en el almuerzo.
Rachel se despidió y Quinn pudo ver como tomaba asiento junto a Finn. Se dio la vuelta y caminó por el pasillo en dirección a su casillero, repasando en su mente cada color que conocía en orden alfabético. Eso siempre la ayudaba a relajarse un poco.
-¡Quinn Fabray!.-Quinn visualizó a la entrenadora de las cheerios delante de ella, señalándola con un dedo.-A mi oficina. Ahora.
La mujer desapareció dentro de lo que Quinn supuso era su oficina. La rubia se quedó estática y con el ceño fruncido ¿Para que rayos la querría?
S: ¡Ahora!.-Gritó de nuevo para despertar a la ojiverde.
Quinn entró a la habitación y de inmediato pudo ver dos pantallas planas, una caminadora, decenas de trofeos y toda la parafernalia de porristas que adornaba el lugar.
S: Cierra la puerta y siéntate.-Ordenó preparando un batido en su escritorio y esperó hasta que la chica se sentara para hablar.-Supongo que te debes de estar preguntando: ¿Para que quiere la grandiosa y poderosa Sue Sylvester hablar con un insignificante gusano como yo? La respuesta es sencilla: Quiero que seas la co-capitana de mis cheerios.
A Quinn se le cayó la mandíbula al suelo. ¿Ella porrista? ¿De nuevo?
S: ¿Creíste que me engañarías, no? Con esa vestimenta de chica rebelde, esas perforaciones que te arruinarán cualquier entrevista de trabajo que tengas en el futuro y ese corte de cabello que grita gay más fuerte que Ellen Dgeneres montada en un unicornio mientras atraviesa la tierra de los arcoiris. Nunca hubiera imaginado que tu eras Lucy Fabray, ex capitana de la escuadra de San Francisco que logró vencer a mis animadoras por dos años seguidos. Tuve suerte de que esa chica negra que siempre te está siguiendo me abriera los ojos para poder formar la escuadra más poderosa de toda la maldita galaxia.
Q: No.-Dijo con una tranquilidad que la hizo sorprenderse de si misma, por que por dentro ya estaba asesinando a todo el planeta Tierra.-Eso es parte de mi pasado, y no pienso revivirlo.
Sue rió como si estuviera poseída y estampó el vaso de su batido en el escritorio tan fuerte que la tapa se desprendió y el líquido rosa salió disparado sobre su chaqueta de cuero negro.
S: Nadie, escúchame bien, nadie le dice que no a Sue Sylvester.-La señaló recargándose en el escritorio, mirando como la rubia trataba de quitarse el liquido de encima .-De hecho no te pregunté si querías formar parte, te lo dije solo para informarte. Puedo hacer que ninguna de tus clases valgan y repruebes el año. Todos aquí me temen, incluidos los profesores, pero tu terapeuta creyó que un incentivo sería más que suficiente para convencerte.-Buscó en sus cajones y sacó una serie de carpetas con nombres de universidades en Estados Unidos.-Si te unes a mi escuadra y nos haces ganar las nacionales este año tendrás un pase directo a cualquier universidad que esté aquí. Sin exámenes, sin pruebas, sin importar tus calificaciones y sin cuestionamientos acerca de tu pasado y tus problemas a lo Charlie Sheen.
Quinn miró las distintas carpetas con confusión y algo más parecido a la ira en su interior. Tenía que comenzar a buscarse un futuro después de algunos años de no hacer nada en absoluto, y frente a ella había un mundo de posibilidades, pero a un alto costo.
¿En realidad quería hacer algo que se prometió abandonar de por vida? Su mente se llenó de distintas y rápidas ideas que le provocaban jaqueca y el malestar que la acompañó todo el día, no hizo más que aumentar.
S: No tengo todo el día.-Dijo con fastidio.
-Eh, Quinn. ¿Podemos hablar?
La rubia abrió su casillero con las manos temblorosas. Su día no hacía mas que empeorar poco a poco, y Finn Hudson detrás de ella no lo mejoraba ni un poco.
Q: ¿Que quieres?.-Gruñó sacando libros de su mochila de batman y depositandolos con un poco mas de la fuerza necesaria dentro del cubículo rojo.
F: Bueno, Rachel me dijo que iba a tener una cita contigo. Y creo que ya sabes que ella fue mi novia y que ahora es mi mejor amiga o algo así, y creo que mi deber como amigo es advertirte que si la veo llorar por tu culpa, te haré lamentar haberla herido.-Quinn se giró lentamente, apretando los puños fuertemente y suprimiendo lo más que podía todo lo que quería hacer con el chico en esos momentos.-No me interesa que seas mujer, creo que sabes como defenderte y Rick "the stick" puede corroborarlo. Por eso no tendré remordimientos al hacerte daño.
Q: Se que soy un puto monstruo.-Masculló empujando al chico a los casilleros detrás de el. Algunos alumnos se detuvieron para observarlos.-Ni tu ni Puckerman tienen que recordarmelo.
F: Hey. Tranquila.-Le devolvió el empujón con más fuerza de la que Quinn utilizó.
Q: No necesito tus malditas recomendaciones de como tratar a Rachel. No eres su puto dueño, Hudson.-Escupió antes de cerrar su casillero y salir del instituto.
Entró a su cuarto y lo primero que hizo fue lanzar su mochila al escritorio. Todo sobre el cayó al suelo, rompiéndose y esparciéndose por el suelo de la habitación.
C: ¿No se supone que deberías estar en clases?.-Preguntó recostada en la cama, limpiando una roca con un cepillo de dientes.
Q: ¿Que diablos estás haciendo?.-Cuestionó con fuerza.
C: Limpiando esta roca.-Se la mostró.-¿No es hermosa? La encontré fuera de tu escuela.
Quinn se dirigió a su mochila y sacó algo que arrojó juntó a Chloe: Una caja roja con una placa al frente que decía su nombre. La mujer de tez oscura la abrió y vio un uniforme de cheerio.
C: Esta mujer si que actúa rápido.-Dijo sorprendida.-A penas hable con ella ayer y ya tiene listo esto.
Q: Púdrete Chloe. Largate, vete de aquí.-Gritó a la mujer que reaccionó de inmediato, poniéndose de pie y alejándose de Quinn lo más que podía.-Solo has venido a arruinar mas las cosas para mi. No soy tu puto experimento. No soy el experimento de nadie.
C: Quinn, cariño, respira. Vamos, respira.-Habló con voz calmada.
Q: Tengo que decidir mi futuro, porque de eso depende si podré estar con Rachel. Tengo que hacerlo por Rachel, pero no podré, porque siempre termino jodiendo todo. ¡Todo!.-La rubia levantó la silla del escritorio y la lanzó a su ropero. El objeto se hizo trizas.
C: Quinn...
Q: Detenme.-Sollozó golpeando con su puño la puerta del baño.-Chloe, detenme.
Cuando Quinn lanzó otro golpe, esta vez a la pared, y Chloe escuchó un chasquido y un ligero jadeo de la rubia decidió que era momento de actuar.
Se colocó detrás de Quinn y rodeó su cuerpo con sus brazos, atrapando los de Quinn para que no pudiera hacer nada más. Como la ojiverde seguía luchando, la derribó. Las dos cayeron en la cama, Quinn bocabajo y Chloe sobre ella, enredando sus pies con los de la rubia para inmovilizarla por completo, pero aún así Quinn seguía moviéndose, tratando de librarse de Chloe.
Q: Haz que pare, haz que pare.-Sollozaba sin poder evitar la lucha de su cuerpo contra su mente.-Detenme. No dejes que me vea así, no la dejes.
C: Shhh, tranquila cariño.-Susurró notando que de la nariz de Quinn ya comenzaba a brotar sangre.-Todo está bien. Todo estará bien.
Rachel bajó de la camioneta de Puck sin siquiera despedirse del chico. Corrió a la entrada de la casa, y cuando logró ingresar se apresuró a llegar a la segunda planta.
L: ¡Rachel!.-Le gritó desde la cocina. La chica gruñó y regresó sus pasos.
R: Quiero ver a Quinn.
L: Lo se, solo quería pedirte que le llevaras esta taza de té.-Dijo extendiendole una taza blanca con la infusión.-Ahora corre...Oh mejor no. Ve despacio o te quemarás.
La puerta estaba abierta y lo primero que vio tras ingresar a la habitación fue a Quinn y a Chloe abrazadas en la cama. Y no es que sintiera celos, sino que ella era la que tenía que estar en el lugar de la terapeuta.
R: Hola.-Susurró avanzando para dejar la taza en la mesita de noche de Quinn.
Las dos personas reaccionaron diferente a su presencia. Chloe dejó de susurrar cosas en el oido de Quinn y giró un poco el rostro para dedicarle una sonrisa cansada. En cambio la rubia se aferró más al cuerpo de Chloe, ocultando su rostro a toda costa.
C: Quinn, tienes que soltarme. Rachel ya está aquí.-Dijo tiernamente a la rubia, pero esta solo negó hundiendo aun mas su rostro en el pecho de Chloe. La mujer no tuvo mas remedio que forcejear con ella hasta que la soltara.-Vamos cariño; ella está preocupada por ti. Quiere verte.
R: No es...no es necesario. Puedo verla cuando se sienta mejor.-Dijo cuando notó como Chloe y Quinn tenían una mini batalla.
C: No. Quinn debe aprender a no ser tan cobarde y afrontar lo que pasa.-Dijo levantándose rápidamente de la cama cuando Quinn aflojó un poco su agarre. Alisó un poco su vestimenta mientras las dos veían a Quinn pegándose a la pared y haciéndose ovillo. Después caminó al escritorio y sacó algunas pastillas de un cajón, seleccionando una rosa y una blanca que entregó a Rachel.-Toma. Asegurate de que las pase revisando debajo de su lengua. He insiste para que hable contigo.
Rachel miró a la mujer saliendo de la habitación con el cabello revuelto y un no-tan-visible moretón en el brazo derecho. Pasó un minuto tratando de averiguar si Quinn lo había ocasionado. Finalmente se acercó a la cama dejando las pastillas junto a la taza y se sentó junto a Quinn tratando de decidir que sería lo primero que le diría.
R: Finn me dijo que habías estado un poco alterada.-Susurró mirando la espalda de la rubia.-Y dijo que lo habías agredido.
Q: ¿Te dijo por que lo hice?.-Preguntó sin moverse ni un poco.
R: Si, y no apruebo la forma en la que los dos actuaron. Estuvo mal que el fuera a meterse así contigo, pero tu no debiste de reaccionar tan agresivamente.-Se acomodó en su costado.-No se que esté pasando contigo Quinn, pero me gustaría que hablaras conmigo para poder ayudarte. No quiero que cada vez que pase esto yo tenga que alejarme de ti.
Acercó su brazo tentativamente al de Quinn para acariciar su espalda, cosa que hizo por algunos segundos, porque después la rubia se giró para enfrentarla. Era obvio que había estado llorando por un buen tiempo, pues tenía los ojos hinchados y cristalinos, su rostro estaba completamente rojo (además de que tenía unas cuantas gotas de sangre en su barbilla) y su cabello se pegaba a su rostro por el sudor en su frente.
R: ¿Que sucedió?.-Preguntó pegando su cuerpo al de Quinn. Pasando su mano derecha por su rostro para limpiarlo un poco.
Q: Me duele la cabeza.-Murmuró sorbiendo por la nariz.
Rachel giró un poco para tomar las pastillas y la taza en sus manos. Esperó hasta que Quinn se incorporara un poco para poder darselas. La chica tomó la taza con las dos manos y Rachel pudo notar dos tablillas en su dedo anular.
Quinn bebió con rapidez y le regresó la taza a la morena para volver a recostarse.
R: ¿Que le pasó a tu dedo?.-Preguntó después de dejar el objeto en la mesita de noche.
Q: Golpee la pared y LeRoy me puso esto.-Dijo mirando su mano. Rachel la tomó y la besó, dejándola entre sus manos mientras miraba fijamente a la rubia. Esperando una respuesta.-Según lo que Chloe me dijo, mi cerebro se volvió estúpido. Lo estoy forzando exponiéndome a factores que causan presión y no se como controlarme, así que básicamente lo que pasó fue que me dio un ataque tras otro.
R: ¿Que te presiona tanto?
Q: ¿Principalmente? Todo.-Sonrió un poco mirando su pálida mano entre las dos morenas de Rachel.-Nunca había tenido que afrontar el mundo real en si, y ahora tengo que pensar en universidades, trabajos, blah, blah, blah. Ademas...no quiero arruinarlo contigo.
R: No vas a...
Q: No sabemos.-La interrumpió.-Tal vez haga algo que te moleste o no se...
R: Vivimos en la misma casa, vamos al mismo colegio y compartimos los mismos amigos. Ya he visto muchas cosas de ti, Quinn, y sinceramente no hay algo que me desagrade de ti. Ni de tu actitud ni de tu cuerpo. Esta cita la considero solo como un tiempo para estar las dos solas y, no se, avanzar un poco en lo que somos. así que no tienes por que preocuparte.-Rachel tenía razón en eso, pero aún así en todas las películas románticas que Quinn había visto junto a Chloe indicaban que la primera cita era la base para que una relación se llevara a cabo.-Prométeme que no te alterarás mas por eso.
Q: Lo prometo.-Susurró.
R: Y en cuanto a las universidades yo te ayudaré a escoger algunas pa...
Q: Eso ya lo tengo resuelto, es solo que no me gusta mucho la forma en la que entraré.-Encogió sus hombros.
L: Rachel.-Dijo desde la puerta, asustando a las dos chicas que se incorporaron rápidamente.-Shelby está abajo. Quiere hablar contigo.
Rachel volteó a ver a Quinn, quien le sonrió y asintió un poco para indicarle que podía dejarla sola. La morena la besó castamente en los labios y salió corriendo de la habitación.
Dos días después Quinn estaba tratando de limpiar sus manos en cualquier superficie que no fuera ella misma para deshacerse de la tierra que tenía en las manos cuando alguien detrás de ella se aclaró la garganta.
Q: Tienes que estar bromeando.-Murmuró mirando a Rachel con la boca abierta.
R: ¿No te gusta mi ropa?.-Preguntó mirando con algo de inseguridad su vestido.-Puedo ir a cambiarme si quieres...
Q: ¿Que? ¡No!. Te ves perfecta.-Se apresuró a decir.-Es solo que voy a tener que estar cuidando que ningún idiota se te acerque.
R: Bueno, gracias. Tu tampoco te ves nada mal-Dijo sonrojándose.-Pero ¿Por que tienes tierra en las manos?
Q: Te traje otra flor.-Sonrió mostrandole un segundo girasol justo al lado del otro.-Iré a lavarme las manos. Sube al coche, enseguida voy.
R: Te juro que esa sopa fue la mejor que haya probado en toda mi vida.
Q: Lo se, no paraste de decirlo desde que salimos de ahí.-Dijo sonriendo mientras estacionaba el auto detrás del estadio de Columbus.-Hemos llegado.
R: Supongo que vinimos a un concierto.-Dijo mirando a todas las personas que ingresaban a la construcción.
Q: Acertaste.-Dijo bajando del coche y rodeándolo para abrir la puerta de la morena.
R: ¿Y de quien es?
Q: Bueno, primero tengo que estar segura de que tu definición de cita sea similar a la mía.-Dijo caminando junto a la morena hacia la entrada.-Se supone que una cita es para conocer mejor a la otra persona, ¿no? Platicar de lo que les gusta o disgusta, hacer cosas de la misma forma...-Rachel asintió dándole la razón.-Pues supongo que lo averiguarás cuando entres.
Q: Lo siento.-Dijo cuando salieron de el concierto.
R: ¿Que? ¿Por que?.-Preguntó acomodando su cabello detrás de sus orejas.
Q: Es, es obvio que no te gusta esa clase de música, pero pensé que era una buena idea llevarte a un concierto así. Se que no la pasaste muy bien ahí adentro.
R: Tengo que admitir que Skrillex no es mi artista favorito, pero me gusta un poco su música. Después de todo soy una Gaga: tengo un lado musical oscuro.-Dijo haciendo sonreír a la rubia.-Además, con lo mucho que bailé creo que bajé algunos kilos.-Quinn rió un poco, pero no estaba muy segura de la respuesta de la morena.-Si no nos apuramos llegaremos a casa en la madrugada.
Q: LeRoy pagó una habitación en un hotel para que no condujera tan noche.-Dijo abriendo la puerta del coche para la morena.-Además aún falta un lugar al que quiero llevarte.
R: ¡Quinn, mira eso!.-Gritó dentro del coche con la cara pegada a la ventanilla.-Después de media hora de manejar por un bosque la primera cosa que Rachel vio (además de arboles) fueron un grupo de globos aerostáticos despegando.-¿Podemos ir?
Q: Es justamente a donde me dirigía.-Dijo feliz de hacer una cosa bien.
R: Nunca pude subirme a una de estas cosas.-Dijo abrazándose a Quinn mientras miraban los globos subir lentamente.-A papá le dan miedo porque piensa que se incendiará mientras está arriba.
Q: Subamos.-encogió sus hombros.
R: Las filas son interminables.-Suspiró resignada, pero Quinn la guió a un globo rojo que estaba escondido entre los demás, y que además estaba vacío.
-¿Quinn Fabray?.-Preguntó el chico dentro de la canastilla, que abrió la puerta cuando la rubia asintió.
Q: Sube.-Dijo a la morena que no dudó ni un segundo y se acomodó dentro de la canasta seguida de Quinn.
-En algunos minutos subiremos, solo hay que esperar que el globo se llene de aire.
R: ¿Contrataste un globo para nosotras dos?.-Preguntó incrédula.
Q: Puede ser.-Respondió tratando de suprimir una sonrisa, pero se dio por vencida cuando Rachel la abrazó fuertemente.
R: Eres una idiota.-Dijo riendo en su cuello.
Q: Rachel, enserio no quiero perderte en la primera cita. No te inclines tanto, por favor.
R: Quinn, este es mi terreno. Soy una estrella, ¿recuerdas? ¡Soy una maldita estrella y todos ustedes debajo de mi deben de verme brillar!.-Gritó inclinándose una vez más sobre el borde de la canasta.
El chico que controlaba el globo rió y le aplaudió mientras Quinn sujetaba la cintura de la morena para que no cayera.
-¡Vamos estrella, muéstranos tu talento!.-Gritó uniéndose a la fiesta de la morena.
Rachel estaba más que feliz de que le pidieran eso, es mas, estaba a punto de morir por la adrenalina que toda la situación le provocaba. Finalmente se incorporó y tomo todo el aire que sus pulmones podían soportar.
R: ¡DON´T TELL ME NOT TO LIVE JUST SIT AND PUTTER...!
R: ¡...NOBODY IS GONNA RAIN ON MY PARADE!.-Terminó de cantar con una reverencia hacia el chico que silbaba y aplaudía como loco junto a Quinn.-¿Y? ¿Que tal lo hi...
La pregunta quedó en el aire pues Quinn se arrojó a la morena, besándola con hambre, pegándola totalmente a su cuerpo para que esa fortaleza que Rachel le transmitía no la dejara nunca.
Q: Esto va a sonar muy egoísta.-Dijo separándose unos centímetros de la chica.- Pero no quiero que otra persona te tenga. No quiero que alguien más tenga la oportunidad de robarte, y de sentir lo que yo siento ahora por ti.-Jadeó plantando una rodilla en el suelo y buscando algo en el bolsillo de su saco. E chico que controlaba el globo chilló de alegría al mismo tiempo que Rachel se cubría la boca.-Rachel Barbra Berry ¿Quisieras, por favor, ser mi novia?
Abrió la pequeña caja negra revelando un gran anillo rojo de caramelo y Rachel rió con ganas a tiempo que asentía frenéticamente al ver a Quinn colocándole el anillo con una gran sonrisa en el rostro.
R: La mejor noche de mi vida.-Dijo sin dejar de reír aun cuando Quinn intentó besarla.
Q: No creo que sea mejor que la mía.
Debe de haber alguien por aquí que sea del ship Brittana y quisiera pedirles un favor: He estado buscando un fic en el que Santana vive con su padre y con su hermano en otra ciudad y un día Brittany va a visitarla pero llega con miles de papelitos pegados a su cuerpo con su nombre, su dirección y números de emergencia que su madre le dio por si se perdía. ¿Alguien podría darme el nombre de la historia o un link? Se los agradecería mucho.
Ahora ¿Quieren ver algo dentro del fic? Si tienen alguna sugerencia de escenas que quieren que sucedan, díganmelo. En realidad nunca pensé en lo que seguiría después de la cita aunque ya tengo un final, y es tiempo de complacerlxs a ustedes, Así que envíenme sus peticiones (si es por MP mucho mejor).
Gracias por leer y gracias por los reviews.
