Helloooooooooooooooo a todos las personas que leen este fic lo siento mucho por la tardanza tareas y esas cosas y no tenia nadita de inspiración

Yume: otro capitulo AL FIN!

Mika: exagerada solo han pasado... unos meses

Yume: casi dos meses... no espera DO MESES osea tienes mucho trabajo que hacer Mitsuki

Yo: lo se lo se no me lo recuerdes U.U en fin aqui esta otro capitulo de Victims of love que lo disfruten


Capítulo 21: La isla dragón

-He terminado… ya todo está listo para las visitas – un joven conocido, se levanta de su silla mirando la ventana sobre el escritorio de madera, el cielo brillaba las estrellas relucían como diamantes en una cueva oscura pero ese hermoso paisaje era amenazado por unas nubes grises – es mejor que se apresuren o la tormenta los alcanzara – no sonaba preocupado, salió de la cabaña y miro el cielo nocturno – Este día lo veía tan lejano ahora está ante mi… mañana te conoceré. Al fin – estiro sus brazos al aire soltando un pequeño bostezo – bueno ya es tarde y por lo que noto no me queda mucho tiempo, las cosas cambiaran en poco tiempo – volvió a entrar en la cabaña, las luces fueron apagas y el silencio se hizo presente.

Surcando, los cielos distraído sin fijarse a donde se dirigía, Jack miraba al frente su rostro lucia triste ¿A dónde se dirigía? Quería estar solo pero no le serviría de nada, tal vez lo que buscaba era tratar de calmarse un poco antes de ver a alguien, su corazón estaba quebrado. Jack se encontraba dolido las palabras de Hipo le habían provocado un gran daño ¿una broma? Fue una broma ¿todo? Tal vez así sea lo mejor, lo mejor para los dos, era imposible que su amor se diera después de todo él es un inmortal e Hipo un… mortal, su amor quedaría destruido en tan corto tiempo.

-¡Maldición! – Exclamo al pensar en tales cosas - ¿Por qué? ¿Por qué me está pasando esto a mí? maldición ¡Maldición!

La noche llego como una manta cubriendo el cielo, ni se dio cuenta cuando había aterrizado ¿Dónde estaba? De seguro a varios kilómetro de Berk si era posible. Pensar en Hipo le provocaba más dolor y más el rostro del oji-verde cuando se fue ¿tristeza? No podía ser, fue él quien se burló de él. No eso tampoco era cierto Jack tenia tantas dudas, estaba tan confundido, luego pensó en lo que vio Ciro e Hipo… no eso no podría ser, pero que le importaba a fin de cuenta Hipo no le importaba ¿no? Tan enredado y absorto en sus pensamientos no se dio cuenta de la persona atrás de él.

-¡Jack! Por mi padre ¿Dónde estabas? – Celeste bajo de los cielos acompañada de Ciro, no tenía la chaqueta puesta al igual que oji-miel – me tenías preocupada, escucha algo paso, Hipo no esta

-Y eso que – respondió sin emoción en su voz

-¿Cómo? – Ciro miro a Jack analizándolo, el chico claramente tenía algo

-Jack ¿no me oíste? Hipo no está, no lo puedo localizar – Dijo Celeste exaltada

-no tiene importancia – Jack sonó frio ¿en verdad no le importaba?

-Jack ¿Qué paso? Hipo… pasó algo entre Hipo y tu ¿no? – Celeste siempre observadora – no me lo niegues y mírame a los ojos – Jack le daba la espalda a la peli-plata. La chica sintiéndose ignorada avanzo y giro a Jack por los hombros quedando frente a frente, lo miro a los ojos, frio, dolor, tristeza – Jack – dijo como un susurro, abrazo a su hermano Jack no correspondió al abrazo se sentía mal y trataba de contener las lágrimas, pero al sentir que su hermana lo abrazaba más fuerte y sentía su calidez no podía detenerlo más – Jack – repitió abrazando aún más a Jack – no pasa nada, ya todo está bien dime ¿Qué paso?

-No tenías razón – dijo al fin con voz ronca, Celeste se apartó de él y lo miro – él no me amaba solo fue una mentira, un juego

-¿Qué? ¿Hablas de Hipo? – Celeste lo miro confundida – Pero si Hipo te ama, me lo ha dicho y te lo demostrado

-¡Eso no es verdad! – Se apartó de Celeste y exploto – él… él solo jugaba y ya, no me quería solo… solo… Ya no importa

-No tiene nada que ver conmigo ¿no? – Intervino Ciro – digo sabes que no es mi culpa que los humanos sientan atracción por mí, es una bendición y una maldición

-No estamos para broma Ciro – Celeste lo miro seria rodando los ojos – Jack si es verdad – hizo una pequeña pausa – sabes que él no tiene la culpa

Hijo del sol, con cualidades semejantes al sol, tan brillante como su madre atrae a cualquier ser, el fuego es su habilidad fundamental, controla todo lo que toca la luz del sol. Semejante a lo que en algunas culturas se conoce a Helios en la mitología griega o Balder en la mitología nórdica, Ciro a igual que Celeste tiene un collar que puede transformar como él quiera, también contenedor de su fuerza y habilidades. Incapaces de controlar todo su poder por ser mitades Dioses, sus padres hicieron los collares con ese propósito hasta el día en que asuman los lugares de sus padres, lo cual está que ninguno de los dos quiere, Ciro normalmente lo carga como anillo, Celeste como collar.

-No es por ese idiota – Jack lo señalo molesto aunque no era por él la causa… de todo, claro

-Ahhh me duele que me llames Idiota Jack, yo que te considero como un hermano – Ciro en plan dramático, fingiendo llorar Celeste lo miraba y suspiro cansada

-En fin, me dirás que Hipo dijo que no te amaba – Celeste continuo sin prestarle atención a Ciro

-Claro que lo hizo – Jack alzo la voz y miro a Celeste con cierto aire triste, apretó los dientes intentando que las lágrimas no se atrevieran a salir. Celeste lo miro impactaba por las palabras, con ceño fruncido jalando a Jack del brazo - ¿Qué haces?

-Ciro llévanos a Berk ahora – ordeno con voz autoritaria

-Como ordene – se reverencio y sonrió de manera que parecía que tramara algo

Se quitó el anillo y lo dejo flotando en el aire de la nada apareció un carruaje brillante de oro en los bordes y el resto de madera. Los bordes dorados tenían una especie de inscripción al igual que lo tenía su anillo.

-Después de usted madam – dijo muy educado dejando pasar a Celeste y luego a Jack lo cual le susurro rápido – Jack no todo es como se ve

Jack lo miraba sin entender ¿Qué más pasaría? Ya estaba harto de lo que estaba pasando, solo quería terminar con todo esto y ya. No se iba a resistir a Celeste no tenía sentido hacerlo, se quedó sentado al lado de su hermana quien miraba el cielo con aire preocupada, algo le pasaba, pero como estaban las cosas mejor no preguntar hasta que las cosas se calmaran. Ciro subió al carruaje en el puesto del piloto, sujeto unas sogas en cuanto lo hizo los caballos hicieron su aparición, color castaño claro y melena larga color dorado. Con un silbido melódico provocado por Ciro los caballos se elevaron surcando el cielo nocturno.

Había pasado 4 horas exactamente desde que Hipo se marchó de Berk junto con su Chimuelo, dolido y confundido, no sabía a donde se dirigía dejo que su dragón lo guiara. Lejos, lo mas lejos posible… su dolor era tan grande ¿Por qué a él? Nunca había sentido tanto dolo, perder todo en un solo día, creer que él era solo una molestia para todos, ser culpado por lo que pasaba en su aldea, negarle estar con él amor que tanto le costó aceptar para luego ser rechazado, no entendía y no creía entender, nadie lo encontraría… El collar. Paso su mano por su cuello y hay estaba la esmeralda la arranco de su cuello la miro fijamente y recordó las palabras de Celeste "prométeme que jamás te lo quitaras" lo llevaría siempre con él, pero ese objeto, por ese objeto él podría ser encontrado no quería eso. Chimuelo vio al joven de reojo viendo el collar con aire pensativo, no planearía botarlo o ¿sí? Vio a Hipo soltar un gran suspiro bajo el collar, no lo tiraría fue un regalo de Celeste y por el rostro que traía la chica debe ser algo muy importante para tirarlo tan descuidadamente.

-Ya no se amigó – hablo mirando a ningún lado en específico – quisiera saber las respuestas a todo esto, las cosas cada vez emporan y ¿ah? – cayo frente a él unas gotas de agua – lluvia – miro arriba suyo, había nubes grises sobre ellos – Ay no Chimuelo – con esas simples palabras Chimuelo se abrió paso entre las nubes, la lluvia comenzó a caer y con ella los rayos, un huracán eso es lo que era, la gotas de agua caían con fuerza e Hipo casi no podía ver nada – Chimuelo – cayo un rayo en la cola de tela de Chimuelo comenzando a incendiarse – Ay no – Chimuelo volaba cada vez más bajo hasta que cayo.

Los dos se separaron por el repentino viento del huracán, Hipo trato de regresar con Chimuelo pero la lluvia, el viento se lo impedían, Chimuelo desapareció entre las nubes e Hipo sin quererlo soltó el collar que aun llevaba en sus manos, la caída lo aturdió cerrando los ojos mientras escuchaba los gritos de su dragón y el rugir del viento, hasta caer inconsciente. A punto de caer al fondo del mar, algo una criatura alada lo salvo, el impacto provoco que Hipo abriera sus ojos solo por un instante para luego cerrarlos y susurrar "Chimuelo"

A la mañana siguiente no había rastro del huracán, el sol daba su presencia, pocas nubes rodeaban el cielo, la brisa soplaba con tanta calma fresca y fría tan relajante. Hipo despertaba recostado boca arriba viendo el cielo, la luz lo segaba colocándose una mano en la cara cubriéndose de los segadores rayos del sol se levantó temblando le pesaban las piernas, vio a todas las direcciones, estaba en la orilla de una playa extensa donde no se podía ver el principio ni el final, atrás de él había una especie de bosque ¿Dónde se encontraba? No reconocía ese lugar ¿Cómo llego aquí? Recordó entonces todo lo ocurrido ayer y Chimuelo.

-Chimuelo – se dijo y miro otra vez examinando la isla – ¡Chimuelo! – Lo llamo – ¿Dónde estás amigo? – dijo mirando de nuevo la playa y viendo que no estaba ahí decidió internarse al bosque

Una vez dentro sintió algo en su corazón como un presentimiento pero no sabía si era bueno o malo solo sintió que debía internarse más, paso por un pequeño claro los arboles tan enormes que parecían alcanzar el cielo, las hojas cubrían el cielo los rayos del sol pasaban por entre las hojas iluminando así un pequeño tronco ubicado en el centro del claro, se vio ahí recostado viendo el cielo mientras alguien a su lado le acariciaba los cabellos.

-Jack – pensó con tristeza, algo oprimía su pecho llevo su mano a su pecho cerro su mano con fuerza pensando – olvídalo ya no importa, tengo que seguir buscando a Chimuelo – se dijo

Continuo así internándose otra vez al bosque, siguió caminando sin saber a dónde se dirigía, a donde hubiera más luz, tardo una hora aproximadamente antes de llegar a un prado rodeado de árboles, extenso parecía el centro de donde quiera que estuviera, a lo lejos diviso una cabaña grande en forma de triángulo, del tamaño casi como su casa en Berk ¿Abría alguien viviendo allí? Ahora que se daba cuenta no había escuchado ningún ruido desde que llego a esa isla, no había visto nada ni un insecto ¿isla desierta? No creía aun así debía había rastro de vida y esa cabaña era una prueba de que alguien andaba por ahí ¿amistoso? O no lo más probable Hipo se convenció a si mismo que tenía mala suerte y perdió todo pensamiento positivo que le quedaba.

Se acercó a la cabaña con pasos vacilantes, estaba bien construida pero se veía que llevaba años en este lugar, la persona que habitara ahí cuida muy bien de su hogar. Inseguro paso a la entrada y miro la puerta por un momento, madera de arce y un picaporte de piedra pulida ¿Quién podría vivir allí? Su respuesta se mostró detrás de él.

-¿Perdido? – dijo un voz a sus espaldas Hipo se voltio rápido – ¿Qué hace un joven vikingo en esta isla? – sonrió sin mostrar los dientes

Alto, delgado en forma, piel medio morena, de cabellos color cobre, ojos esmeralda, apuesto a primera vista, llevaba puesto una especie de armadura negra pegado al cuerpo se veía cómodo. Le dedico una mirada a Hipo examinándolo.

-¿Quieres pasar? – ofreció abriendo la puerta dejando que el joven entrara primero

Hipo le pareció extraño que el hombre le ofreciera entrar a su casa, adentro el piso, las paredes, el techo las escaleras todo estaba hecho de madera demasiado bien, los rayos del sol entraban en la casa gracias a la ventana del fondo, no había tantas cosas pero se veía esplendido tanto por dentro como por fuera, nunca había visto una decoración así. Pasaron a la sala, el oji-verde le ofreció asiento mientras él iba a la cocina y traía a su regreso dos vasos de cerámica con un líquido morado dentro.

-Tranquilo es jugo de uva – le dijo al ver la expresión de desconfianza de Hipo.

Miro su vaso y le hecho un último vistazo a su anfitrión antes de tomar un sorbo del jugo, no estaba nada mal de hecho estaba delicioso para ser simplemente un jugo de uvas, Hipo se preguntaba ¿Qué debía decir? Estaba muy callado y simplemente estaba detallando la casa lugar por lugar, limpio, cálido, familiar… ese último pensamiento le trajo alguna especie de recuerdo, vio a una joven sonriendo tomando su mano, traía un vestido blanco y al momento de ver sus ojos la imagen desapareció, le empezó a doler la cabeza, coloco su mano derecha en la cabeza mientras la otra seguía sosteniendo el vaso.

-¿Estas bien? – el joven se acercó a él con ojos preocupados

-si estoy bien… - se quitó la mano de la cabeza y miro al joven familiar – disculpe quiero preguntarle algo

-No creo explicarte bien en donde te encuentras pero creo que puedo decirte donde se encuentra tu amigo – le dijo mientras caminaba a la puerta del fondo que daba con la parte de atrás de la cabaña

-¿Cómo sabe…? – Hipo se levantó de la silla y miraba a su anfitrión

-Se muchas cosa Hipo – dijo y con eso abrió la puerta saliendo del lugar dejando a Hipo con la boca entre abierta

Lo siguió hasta la salida, al salir se quedó en la puerta con la mirada asombrada al cielo y alrededor. Dragones, estaban por todas partes lo que antes parecía una isla desierta ahora estaba infestada de dragones, Pesadilla Monstruosa, Deadly Nadder, Cremallerus Espantosus, Gronckle, en el cielo se veía una manada de Alacambiantes, Skrill, Trampohocico y más.

-¿Impresionado? – El joven si pleno aviso apareció a lado de Hipo viendo al igual que él a los dragones – hay de todas las clases en esta isla excepto un Furia Nocturna, pero ese claro te pertenece ¡Ey amigo! – llamo a lo lejos a lo que parecía ser una sombra negra pero era claro que no era nadie más que Chimuelo corriendo hacia ellos con una sonrisa en su rostro y ojos iluminados por la felicidad de ver a Hipo

-¡Chimuelo! – son la felicidad a la vista corrió a abrazar a su amigo quien al llegar Chimuelo se arrojó sobre Hipo derribándolo cayendo al suelo Chimuelo quedo encima de él y empezó a lamerlo – Chimuelo basta eso no se quita – dijo entre risa apartando a su dragón dándole espacio quitándose la baba pegajosa de encima – me alegra que este bien amigo

-Es una suerte que hayan sobrevivido al huracán – dijo el joven acercándose a ellos – mande a una Pesadilla Voladora a rescatarte la caída hubiera sido fatal de no haber interferido, tu amigo lo tuvieron que ayudar dragón Caldero una manada para ser exactos, cayo justo en el mar en verdad que me dieron un gran susto chicos – le dio la espalda acercándose a un Terrible Terror quien se subió a su hombro

-Ehhh gracias – Hipo miraba fijamente al joven ¿Cómo que los mando? Puedo controlar a los dragones – Tu ¿Cómo puedes…?

-Mi nombre es Elliot – Dijo antes de que Hipo completara la pregunta – Elliot Haward mucho gusto en conocerte Hipo Horrendo Abadejo III

-Espera ¿Espera como sabes mi nombre? – Hipo fumilo con la vista al joven oji-verde

-Se mas que eso, Hipo espere 302 años en conocerte, nunca pensé en estar aquí cuando te conociera – dijo inclinándose quedando a la altura de Hipo

-302… no espera – Hipo tenía una leve sospecha pero era imposible – eres un espíritu

-Sí, lo era hace mucho tiempo lo era, hasta que un día ese título se me fue arrebatado por manos de un ser envidioso y destructivo – miro a un lado viendo a Chimuelo quien lo observaba con cuidado – me da gusto que este Furia nocturna haya encontrado una persona digna de él

Se acercó a Chimuelo y este se alzó riendo mostrando su risa con la ausencia de dientes, se alejo un poco para jugar con el dragón y varios dragones se acercaron, actuaban tan pacifico al lado de Elliot, era como si los pudiera entender, como si… era tan inexplicable.

-Elliot… - recordó ese nombre, Celeste había dicho que el antiguo Guardián de los dragones se llamaba – Elliot – repitió con asombro – es imposible

-Nada es imposible Hipo nada – dijo y vio al chico con una sonrisa cálida

En alguna parte del océano

-Sigo diciendo ¡¿Por qué nunca nos dijiste nada?! –Ciro se hallaba en el carro impulsado por caballos, Celeste en el asiento de atrás viendo a su alrededor

-Ya les dije que no debía decirlo hasta que recibiera una señal – Celeste se veía preocupada y alterada – en verdad jamás pensé que llegaríamos a esto

-Hipo esta en peligro, lo hubieras dicho hace siglos sabes – Jack volaba al lado del carro

-Y de quien es la culpa de que Hipo se halla ido – Celeste miro a Jack

-Lo sé, fue mi culpa no debí ser tan cabeza dura, debía escucharlo – lo último lo dijo con voz pensativa

-Debiste ahora está en no sé dónde y aunque todos estemos buscándolo por cielo, mar y tierra no tenemos pista de que este aun en este mundo – Ciro se veía alterado pero lo disimulaba bromeando

-No digas eso – dijeron al unísono los dos hermanos

-lo siento – dijo en plan perrito regañado aun sonriendo burlón

-Está en este mundo aun no a partido sentiría su alma irse, pero no puedo localizarlo, Ash esto es mi culpa – Celeste miraba el mar el cielo y aun no veía nada ni siquiera una isla

-No solo tuya – Jack veía el frente pensativo

Flashback

Anoche en Berk un carruaje brillante como el amanecer surcaba el oscuro cielo adornado por estrellas, aterrizo justo al lado de la aldea semi destruida los adultos y los niños reparaban lo que podían los dragones ayudaban después de todo aún seguía la unión entre humanos y dragones.

-Creí que después de lo que paso… - comenzó a decir Jack

-No, hable con Estoico y aclaramos unas cosas ahora por alguna razón anda molesto consigo mismo y tu estas con esa tontería que Hipo no te ama – dijo y salto del carruaje al igual que Jack caminando hacia el Gran Salón – ustedes me deben muchas explicaciones, Hipo desapareció y eso no es bueno

-¿Por qué no es bueno? – Pregunto Jack sin entender – ¿Algo le paso? – dijo sin sonar preocupado

-no aun – respondió Ciro mirando a Celeste confundido – por la cara de Celeste roguemos que no sea nada mal aunque lo dudo mucho

Siguieron en el camino se encontraron con Astrid montada en su dragona llevando materiales de construcción, bajo de su dragón se dirigiéndose a Celeste y los demás.

-Celeste que bueno que te encuentro – dijo la rubia – Hipo no está y…

-lo se – la interrumpió – vamos a buscarlo, pero antes debo consultar algo con su padre – se detuvieron frente al Gran Salón… o lo que quedaba – Ciro ve con Astrid y ayúdala con lo que puedas

-¿Es en serio prima? – Dijo en tono de fastidio – ¿Por qué no puedo ir con ustedes?

-Aquí te necesitan más, tu habilidades puedes regresar lo que se ha perdido – se acercó a él intentando convencerlo, pero Ciro no parecía tan convencido – además te dejo con un gran reto en tus manos si no lo tomas entonces he ganado

-¿A qué te refie…? Ahhhhh – Ciro miro a Astrid – entiendo ¿lista para perder prima?

-Lista si – le dio la espalda y siguió con Jack – lista para ganar primo – dio una media sonrisa, como si tramara algo

-¿Qué paso ahora con Ciro y tú? ¿Otra apuesta? – pregunto divertido

-algo así, debo enseñarle a Ciro que no es tan atrayente como piensa – dijo y entro al Gran Salón

Mientras con Ciro y Astrid ellos se ocupaban de llevar los materiales quemados al depósito para luego tirarlos.

-Que desperdicio – Ciro con un ademan hizo que aquello que estaba destruido se quemara volviendo cenizas

-¿Qué haces? – pregunto la chica

-Son materiales de la tierra las regreso a su origen – respondió y miro a Astrid con mirada seductora – por cierto joven dama no me ha dicho su bello nombre

-Jump soy Astrid Hofferson y usted debe ser un espíritu si no me equivoco – respondió cruzándose de brazos e examinando al joven

-Se equivoca hermosa Astrid soy más un Dios que un espíritu soy el hijo del Sol Ciro

-El hijo del Sol hmmm interesante – dijo sin tono de sorpresa o de maravilla en su voz

-Solo ¿interesante? ¿Solo eso? - parecía ofendido

-Si solo interesante, entonces eres familia directa de Celeste wooo se parecen un poco – dio la vuelta y empezó a caminar de regreso a ayudar en algo mas

Ciro se la quedo viendo, se quedó quieto ¿interesante? ¿Ósea solo eso? para la persona que atrae miradas con su presencia, alguien que no se puede describir, alguien que ilumina más que el sol de la mañana solo un interesante, solo le sirvió para informarse, en la mirada de Astrid no había encontrado ni rastro de que estuviera atraída, solo faltaba que lo mirara para que cayera pero no, lo dejo ahí parado y no le presto mucha atención.

-Esto no puede ser, ni siquiera un ciego puede contra mis encanto, será que la noche bloque mi belleza… no eso es imposible – dijo convenciéndose que no había pasado lo que claramente paso - ¡Astrid! – grito al ver que la chica desaparecía de su vista

Con Celeste y Jack entrando en lo que quedaba del Gran Salón. Estoico se encontraba ahí y su mirada no podría estar más llena de ira que de costumbre aunque por lo general es un hombre pacifico claro si no pasan cosas como así.

-Estoico debo hablar contigo ahora – dijo la jocen acercándose al gigante vikingo quien dirigio una mirada de ira hacia Jack

-Tu – al instante en que lo dijo saco la espada y Jack apunto su cayado a la cara del vikingo

-Ambos se calman – la chica se puso entre los dos – primero necesito que desalojes el gran salón ¿ok?

-No hay nada de que hablar Celeste – dijo el terco vikingo

-Si quieres que te ayudemos a buscar a Hipo es mejor que me hagas caso – demando la chica – hablare de algo importante con ustedes dos lo quieran o no ¿entendido?

Estoico fijo su mirada a los ojos de Celeste como si tratara de intimidarla pero la chica ni se inmuto su mirada logro penetrar la coraza del gran vikingo, los demás que estaban dentro de lo quedaba del gran salón salieron quedando solo Celeste, Estoico y Jack.

-Bien que quieres hablar – dijo Estoico envainando su espada – y ¿para que traes al culpable de que mi hijo se haya ido?

-¡Ja! – Jack miro al vikingo rodó los ojos y mostró una sonrisa como si hubiera escuchado algo divertido - ¿mi culpa?

-claro tu le echaste un embrujo a mi hijo para que se enamorara de ti, típico de uno de tu clase – dijo señalando con sus grandes dedos al chico mientras este lo miraba amenazador

-¿Mi clase? No creo que tengamos esa habilidad – con su mano quito el dedo amenazante de Estoico – y ¿Qué tanto puede saber usted de nosotros?

-Yo le hable de nosotros en cuanto tu e Hipo se fueron merece saber la verdad en esta situación – explico la chica cruzando sus brazos mientras caminaba hacia el vikingo – al principio pensaba que Hipo estaba contigo pero no fue así – descruzo sus manos – Estoico si después de decirte eso piensas que somos capaces de tal atrocidad, jamás ninguno de los espíritus que yo o que Jack conozca es capaz de controlar a una persona para que se enamore de este ¿de que nos serviría?

-No digo que todos – volvió su mirada a Jack – solo digo que él tiene toda la culpa de lo que paso, cosas extraña han pasado en la aldea y deben ser causa de…

-No fue de Jack si eso es lo que intuyes – interrumpió la falsas acusaciones de Estoico – es de un espíritu llamado Melina

-¿Y que hace ese espíritu en esta aldea? ¿Qué le hemos hecho para que perturbe la paz? – Miro a Celeste buscando respuesta en su mirada

-Busca la llave y la puerta que la conducirá al Bosque Eternal – Celeste se le veía seria

-La puerta no sabemos dónde esta menos la llave – dijo Jack mirando a estoico directo a los ojos

-De hecho yo sé donde esta – dijo Celeste mirando al peli-blanco quien por un segundo se quedo mudo

-¿Cómo? – Dijo sorprendido Jack – dijiste que no lo sabias – se le veía algo molesto - ¿fuiste capaz de mentirnos?

-No tuve otra opción – dijo mirando hacia un lado – hice una promesa hace mucho de no revelar el lugar ni la llave, solo si era totalmente necesario y si me daba una señal de que quería ser encontrado. La flor de cristal ya me dio esa señal

-Flor ¿Qué? – dijo confundido el joven espíritu

-las flores de cristal solo crecen en lo más lejano al norte unas montañas de invierno que no se encuentran aquí – empezó a explicar – recuerdas cuando a Hipo lo alcanzo esa flecha que iba dirigido a ti

-Si – recordó y su rostro se llenó de una furia contenida aun le dolía no haber protegido a Hipo aunque eso no debería importarle

-Eso ¿Eso le ocurrió a Hipo? – Dijo preocupado el vikingo – asi que tu tuviste la culpa, ¿ves? eres malo para estar con mi hijo – las manos de Jack se formaban puño

-usted no debería hablar – dijo la chica – diciéndole a su hijo que no debía estar con mi hermano y luego diciéndole que se marchara que no lo quería ver mas – Jack miro a Celeste para luego lanzarle una mirada severa al vikingo - ¿Qué padre que quiere a su hijo le dice que se marche? Si usted lo ama ¿Por qué no acepta la relación con Jack? Estaban muy bien antes de que usted interfiriera

-Quiero lo mejor para mi hijo y sé que este no es lo que busco para él – dijo señalando a Jack

-Pues no tiene de que preocuparse Hipo al parecer solo jugo conmigo y nada más – dijo Jack indiferente – asi que no tiene importancia

-Momento ¿Cuándo dijo eso Hipo? – Celeste estaba tan confundida en cuanto Jack soltó aquellas palabras

-Lo oi hablar con este señor – miro al vikingo sin expresión – no finjas hermana ya debías saberlo

-Pues no – Celeste se había encogido Jack le hablo seco indiferente – Estoico dime lo que paso

-No sé de qué rayos está hablando este niño – en ese momento Jack parecía el confundido – Hable con Hipo y trate de hacerle entender pero ese terco no quiso escucharme, ojala las palabras que soltó en ese momento hubieran sido verdad pero solo eran para demostrarme que jamás lo hará

-así que esas palabras ¿no eran verdad? – Jack no se lo creía se sentía feliz pero esa felicidad era opacada por el recuerdo de como trato a Hipo después de lo ocurrido, lo que le dijo, era por eso la expresión de tristeza y dolor de Hipo en aquel momento

-esto lo explica todo – Celeste miro a Jack – y tu ¿Qué le dijiste?

-Yo…yo… fui un tonto – dijo y se pegó la frente con la palaba de su mano – Ash soy un idiota

-con eso me dice todo ahora – se acercó a los dos y les dio un fuerte golpe en la cabeza tanto a Jack como a Estoico – Ustedes son unos idiotas – soltó molesta – Estoico es tu hijo y debes dejarlo ser, si es feliz a lado de Jack entonces déjalo ser feliz si lo obligas hacer algo que no quiere será miserable por el resto de su vida mortal y Jack aprende a escuchar y pensar antes de actuar ahora por sus culpas Hipo podría estar en peligro

-¿Qué? – Estoico se veía arrepentido pero ahora estaba preocupado – Hipo en peligro pero ¿Por qué?

-Melina – dijo mirando a los dos severa – la flecha podrá estar dirigida a Jack pero tengo el presentimiento que el objetivo de ella era derribar a Jack para luego encargarse sin lastimar a Hipo, la flor de cristal la halle en el claro ¿Qué hacía ahí? Pues es una flor que dejo Tío Conejo cuando se fue de ese lugar. Cuando la iba agarrar para convertirla en cristal, ella sola se convirtió, lo que es algo que no se puede hacer al menos que… al menos que sea una señal.

-Aun no entiendo – Jack se sobaba la cabeza le había dolida más a él que al vikingo el golpe aunque Estoico igual le dolió - ¿Qué quiere Melina de Hipo?

-A todo esto ¿Quién es Melina? – Estoico no tenía ni la menor idea

-Un espíritu de la desgracia y el engaño hermana menor de los Darks – Dijo Celeste

-Ah estado aquí al parecer buscando esos dos objetos para entrar al lugar del Árbol de la vida – siguió Jack, se vio en la mirada del vikingo que sabía de lo que se trataba

-Yo sé donde está la llave y la puerta – empezó a explicar – han estado es esta isla desde hace siglos bueno solo la puerta la llave apareció hace 15 años – aun miraban a Celeste sin entender – he ocultado esto desde hace mucho por una promesa pero veo que ya no puedo ocultarlo mas – trago saliva y miro a esos dos a los ojos respiro hondo y boto el aire lento y despacio – Hipo es la llave


Bueno despues de tanto tiempo Si asi los dejo asi como lo leen lo siento pero tiene que ser asi ya que pues las cosas se complican y ocurrirán cosas tragicas que espero que mi mente no imagine cosas que luego me arrepienta

Yume: No crean se esta divirtiendo haciéndolos sufrir

Yo: Eso es mentira nunca me divertiría con la desgracia de los demas menos si yo lo provoco

Mika: aja si entonces no lo hagas

Yo: estas bromeando pero si aun me falta hacerlos sufrir

Yume: ¬¬ típico

C.B. Guillermo

Yume: y creeme no ha terminado de dañar a Hipo fisica y mental aun falta

Yo: sabes no me ayudas ¬¬

Yume: no ayudas a Hipo menos yo

Mika: dejando eso aun lado y que me afecto tu risa de loco...

Yume: esa no es nada yo me rio mejor cuando tramo algo

Mika: por eso... lo de si convertiremos a Chimuelo en humano -sonrie maliciosamente - pues tendras que esperar

Yo: es una pequeña sorpresa que tengo se que muchos les gustaran o eso creo

Yume: sobre Celeste es una mitad Diosa por ser hija de una humana el siguiente capitulo explicaremos bien porque es tan dificil que Jack y Hipo estén juntos tiene mucho que ver con cierto ser que habita en las alturas y brilla de noche en fin

Yo: Y no puede controlar sus poderes porque no quiere aceptar su deber y suceder a su padre y todos esos poderes están relacionadas con la luna y esas cosas al igual que Ciro que es su primo. En fin en el proximo capitulo se explica mas

Just someone

Yo: jajajaja Bueno tengo planeado lo que hará Chimuelo pero tienes que esperar

Yume: sera algo doloroso verdad? - pone carita de gato

Mika: ya se de donde a Mitsuki le gusta torturar personas

Yo: Que no me gusta por el amor a Dios - infla los cachetes y le da la espalda a sus conciencias - en fin esto ha sido todo espero sus comentarios con ansias hasta el proximo capitulo de Victims of love