Durante los viajes de Avalanch la demografía del planeta sufrió grandes cambios por las erupciones que provocaba la corriente vital, llevándose consigo ciudades enteras sin mencionar algunos pedazos del meteorito de Sephiroth que no pudieron ser detenidos y cayeron en la superficie de la esfera gaia, destruyendo pueblos y paisajes, la cantidad de devastación por los movimientos tectónicos bajo los océanos fue tal que afloraban nuevas formaciones rocosas que permitían viajar de un continente a otro a través del mar sin necesidad de embarcaciones.
Sin mencionar los asesinatos de Deepground y Shinra, a Cloud la pareció incluso cínica la manera en que los tres remanentes de Sephiroth estaban más interesados en complacer a Jenova que en hacer daño resultando ser mucho más gentiles que todo lo que había enfrentado anteriormente, incluyendo la devastación de la cual el planeta era capaz. Este planeta que daña a la gente que lo habita.
Cuando el motociclista llegó a su destino se encaminó a la broma de hospital del devastado Junon que antes tenia abundante agua en una decente zona costera, pero una erupción de mako había alejado el agua de la costa y ahora era un lugar casi desierto, la fauna marina era obviamente inexistente en la zona, luego de haber sido infectada por el mako crudo que salía del fondo de la esfera gaia. La cantidad de gente con secuelas por culpa de tantas tragedias era impactante y los hospitales y organizaciones gubernamentales de ayuda no daban abasto para tal cantidad de población dañada a través del tiempo. Era muy triste pensar que esto era justo lo que Cloud necesitaba para tener una oportunidad de lograr sus objetivos.
La razón por la cual el hechizo de resurrección cetra no estaba almacenado en un cristal o en algún templo era muy obvia, se trataba de un hechizo prohibido y como tal fue clandestinamente archivado en un libro y guardado hace milenios de forma ilegal, el motivo era simple… Restaurar el cuerpo descompuesto de Aerith era muy fácil, solo bastaba con amarrarla a un árbol y usar un conjunto de materias para que el cadáver absorbiera los nutrientes de las plantas de alrededor, el problema era que para hacer entrar el alma de Aerith en su cuerpo restaurado se necesitaba un sacrificio humano.
En un principio Cloud dudó bastante de esta acción o incluso de la veracidad del libro y su contenido, pero luego de haber realizado conjuros menores escritos en él junto a Nanaki quien le ayudó a traducirlo, pudo comprobar que era real y que estaba realmente dispuesto a asesinar a alguien con tal de tener de vuelta a lo que amaba.
Cuando Llegó a la zona donde los indigentes se refugiavan y caminaba por las calles sin pavimentar la gente lo reconocía como el joven que ya frecuentaba hace algunos meses el lugar, tristemente Cloud ya no hablaba con nadie y cada vez que lo saludaban solamente hacia un gesto cortés para luego seguir su camino, nadie sabia el motivo por el cual el joven siempre visitaba el lugar en el que acumulaban a los enfermos terminales que solo esperaban el momento final. La gente opinaba a sus espaldas acerca de la extraña y sombría actitud del antes alegre y despreocupado viajero de hace algunos años que luchaba contra Shinra. PFFFT si tan solo supieran que su optimismo y alegría no eran realmente suyos, la verdad era que incluso antes de conocer a Zack, Cloud siempre fue alguien melancólico y con sentimiento de culpa por su incapacidad, incluso cuando salió victorioso contra Sephiroth le dijo a Tifa que quería encontrarse con Aerith en la tierra prometida, le dijo a la morena que prácticamente deseaba morir para reunirse con la cetra.
El motociclista de cabellos que desafiaban la gravedad seguía desplazandose por la desagradable zona, una mujer madura de falda extremadamente corta le sonrió guiñándole un ojo, el muchacho negó con la cabeza fingiendo una sonrisa de cortesía continuando su camino a un paso más acelerado.
La verdad el tiempo apremiaba, tenía miedo de que alguien descubriera el cadáver que transportaba en su vehículo, miraba con desconfianza a los perros callejeros que se acercaban curiosos y los posibles ladridos que lograrían advertir sobre la difunta compañera de viaje envuelta en sabanas y atada a su motocicleta. El joven héroe se sentía mas irritable y nervioso debido a la nueva responsabilidad que tenia al transportarla asique se mostraba mas defensivo y hostil.
Las soluciones simples eran las mejores así que con un poco de su sangre había programado una materia para dar descargas eléctricas a cualquier ser vivo que se acercara a Fenrir y el cadáver de la cetra, cualquier perro roñoso y maloliente que trataba de inspeccionar con curiosidad a la máquina con sus mojadas narices que pasaban todo el tiempo en sus propias entrepiernas o tratara de marcarla como propia asiendo uso de sus fluidos corporales, recibía una aguda y potente descarga en su rostro y genitales antes de acercarse. Ningún perro se acercaba a la motocicleta al igual que los niños molestos, llenos de prepotencia y curiosidad. En la ausencia del rubio espadachín, un niño de rostro arrugado y desagradable arrojó una gran piedra a Fenrir, un pequeño relámpago celeste devolvió el objeto contundente de vuelta al rostro del agresor con exactamente la misma fuerza ejercida por él, las aves que trataron de excretar en la maquina y su muy preciado cargamento tuvieron la misma suerte que el pequeño delincuente frustrado, como resultado las aves tenían obstruida su visibilidad en vuelo debido a tener sus propios desechos biológicos enviados a gran velocidad contra sus ojos y se desplazaban torpemente en el aire de manera ridícula. El amado cuerpo de Aerith estaba totalmente seguro contra cualquier violencia, suciedad e insulto.
Cloud llegó al sucio pabellón, el olor a putrefacción era insoportable y no se divisaba ninguna persona que cuidara de los casi difuntos pacientes acumulados en la gigantesca carpa, por supuesto estaban más ocupados en salvar a la gente que sí tenia esperanza.
-Cloud, llegaste.-
Por primera vez en mucho tiempo, Cloud mostró una sonrisa sincera. Esta niña era la única persona a la cual le había contado toda la verdad de su situación incluyendo las discusiones con Tifa, el desapego a su extraña familia postiza que le exigía cariño y su obsesión con una mujer muerta. La muchacha escuchaba siempre con total atención cada palabra del joven cuando hablaba sobre su propia vida y como se sentía cada vez mas culpable al lastimar con falso amor a la gente que lo amaba al punto que no pudo soportar mas y tuvo que alejarse de ellos.
Cada vez que el motociclista rubio rompía a llorar, la joven le mostraba consuelo y dulzura, aún cuando su inocente y joven cuerpo no podía moverse como para abrazarlo. No pasó mucho tiempo hasta que el espadachín se sintiera extremadamente apegado a la niña que fue su confidente los últimos meses.
La cama en que la jovencita estaba era el único emplazamiento que estaba limpio, obviamente por los cuidados del joven. Varios pacientes estaban ya muertos y hace días que nadie los movía del recinto, lo cual demostraba la despreocupación por esta gente ya sin familia que estaba esperando morir en ese lugar. El cadáver que estaba en la cama adyacente a la muchacha ya tenia la piel casi azul, era terrible que una niña tan dulce estuviera encerrada en un lugar así.
-Cloud ¿pudiste encontrarte con ella?- Oh Dioses… tenía una voz muy dulce y alegre.
-Si, traje su cuerpo conmigo pero no creo que debas verla.-
-Oh ¿estaba muy dañada? Que terrible, debió ser muy difícil para ti.- Justo ahí estaba el motivo por el cual la niña se había ganado la atención de Cloud, le seguía mostrando comprensión y consuelo a este joven tan inseguro y triste, aún cuando ella misma estaba en un estado tan terrible.
La mitad izquierda del rostro de la muchachita estaba completamente negro y demacrado, como si eso fuera poco una de sus piernas había sido amputada y su cuerpo estaba en los huesos. La niña no podía digerir correctamente lo que comía, no tenia fuerzas para moverse. Y lo peor de todo es que era hermosa y gentil, la horrible verdad es que Cloud se sentía atraído hacia su dulzura, sentía deseos de consolarla aunque era él quien recibía consuelo y al final le exigiría a esta criatura el máximo sacrificio para su propia conveniencia.
La muchacha pronto iba a morir y seria abandonada en ese lugar junto a los demás cuerpos putrefactos depositados aún en esas camas.
De modo que al estar consciente de su destino ella prefería morir siendo útil para alguien, Cloud fue su única elección aún cuando el rubio le decía repetidas veces que pensara cuidadosamente su decisión. El motociclista rubio se sentía muy mal por aprovecharse de alguien sin futuro para sus objetivos pero la muchacha le exigía con su amabilidad el llevarla fuera de ese horrible lugar y morir por él si eso fuera lo único que podía hacer.
Cloud aún recordaba con remordimiento el como buscaba enfermos terminales para pedir sacrificios, encontraba siempre una respuesta negativa, aún cuando estaban a punto de morir se negaban a entregar su propi vida por la felicidad de otra persona a través de un sacrificio humano desconocido y no es que dudaran de la hechicería, a través de los años la magia y el control elemental ya eran un hecho de conocimiento publico gracias al constante uso de materia.
El motociclista estaba perdiendo las esperanzas hasta que llegó a este lugar reencontrándose con la joven que una vez salvó de ahogarse.
La niña no tenía familia y el astuto delfín que saltaba por encima de la superficie del agua estaba muerto. Debió ser terrible para ella el estar nadando y de pronto caer en una gran fisura tectónica junto al delfín para luego ser envuelta en mako. Perdió todo lo que tenia en un pestañeo por una erupción provocada por la corriente vital, la devastación del lugar asesinó a toda la gente que la conocía en la zona. El noble planeta defendiéndose de los parásitos que lo invadían.
Con un golpe de suerte fue recuperada de la gran fisura pero había perdido la capacidad para hablar además de que su cuerpo había sido completamente irradiado. La salvaron pero nadie la cuidó. Los médicos solo pudieron amputar su pierna pues su cuerpo ya no podía recuperarse de las heridas y cualquier infección podría ser letal, con el tiempo recuperó su capacidad del habla y otras funciones mentales pero su sistema digestivo estaba completamente arruinado, había tragado gran cantidad de mako después de todo y solo podía digerir parcialmente su comida. Pronto su cuerpo se debilitó y fue totalmente abandonada a su suerte por el personal medico, paso años en absoluta soledad hasta que el destino la reencontró con el joven rubio que una vez la había salvado de ahogarse.
Estaba totalmente maravillada con él, una vez el muchacho usó materia curativa para aliviar su dolor. Pronto el rubio le explicó a la joven el porqué necesitaba de un sacrificio humano, para traer de vuelta a un ser amado. La joven se lanzó a complacer la necesidad de Cloud con un rotundo "SI", pero una pregunta afloró en su corazón.
-Cloud, si yo estoy a punto de morir, entonces ¿Por qué usaste materia en mí si sabes que ya no puede curarme?-
La vos del motociclista se posó en sus oídos. –Porque al menos quiero aliviar tu dolor, ¿No puedo?-
Eso bastó para que la muchacha decidiera entregarle su miserable vida. El recuerdo de esos momentos junto a él era lo más preciado para ella.
-Entonces supongo que ya es hora de irnos, me habías dicho que los espíritus de la gente se disuelven en la corriente vital con el tiempo, deberías apresurarte y tomarme ya, ¿No?-
Con una sonrisa, Cloud la levantó de la cama en sus brazos, las extremidades de Cloud se veían fuertes u gruesas pero eran inesperadamente suaves. El cuerpo de la niña estaba muy frágil pero el constante uso de materia por parte del rubio le ofrecía la suficiente fuerza como para al menos disfrutar la indescriptible sensación de estar en sus brazos sin toser sangre ni desmayarse. La muchacha pensó que Cloud la estaba preparando para un viaje largo en su motocicleta y solo por eso hacia lo posible por fortalecerla.
Cuando Cloud salió del pabellón nadie le preguntó el porque se alejaba del lugar con una niña en sus brazos. Pero su comportamiento frio no tardo en mostrar consecuencias.
-HEY ¡MIREN ESE TIPO ESTA SECUESTRANDO UNA NIÑA!-
-¡ESE DESGRACIADO, ESA NIÑA ESTA A PUNTO DE MORIR!-
-Escucha necesito que te resistas, voy a correr.-
La muchacha solo podía asentir y se entregó a la fuerza de Cloud.
-¡ESTA HUYENDO! ¡NO DEJEN QUE ESCAPE!-
una gran cantidad de gente los persiguió. Parecía ser que la gran cantidad de desgracias ocurridas había convertido a la población en gente peligrosa y ansiosa de encontrar a alguien en quien verter toda su ira y frustración. Sin duda consecuencias de vivir en un mundo decadente.
Cloud llegó a su motocicleta con la muchacha en brazos y la depositó en el asiento para luego subirse frente a ella. La joven alcanzó a divisar un extraño bulto envuelto en sabanas junto a todo el equipaje atado a la parte posterior de Fenrir y comprendió que se trataba del cuerpo de la susodicha Aerith, la hermosa joven que acompañaba al joven y sus compañeros en sus viajes. Con una cuerda el motociclista rubio ató el delgado cuerpo de la niña a su torso para asegurar que no cayera al suelo, le faltaba una pierna y no podía moverse y menos sujetarse de él después de todo.
El rubio espadachin encendió la maquina y con un rugido del motor se alejaron de la desagradable muchedumbre que deseaba una excusa para hacerle daño a alguien.
-Vámonos "Priscilla".-
