CAP 21

Todos se quedaron sin palabras durante unas milésimas de segundo, mirándolos fijamente y con los ojos muy abiertos. Entonces, de repente, una gran sonrisa iluminó sus caras y de sus gargantas no pudo salir otra cosa que palabras y gritos de alegría.

-¡No me lo puedo creer!-gritó Penny mientras se abalanzaba sobre Bernadette, ante la feliz mirada de Howard- ¿A qué esperas?- le preguntó levantando la vista- Por una vez en mi vida estoy dispuesta a abrazarte, aprovéchalo, a ella no le importará, ¿cierto?- rió

-Cierto- corroboró Bernadette mientras abría un brazo para dejar sitio a Howard, que se juntó a ellas en un gran abrazo, al que pronto se unieron Leonard y Raj.

Tras unos minutos de auténtico caos y felicitaciones por todas partes, lograron serenarse lo suficiente como para mantener una conversación relativamente normal.

-Nos alegramos muchísimo, de verdad- dijo Leonard una vez más- y sabéis que en el fondo Sheldon también, aunque no lo diga, ¿verdad?-dijo fulminándolo con la mirada por no haberles dicho nada.

-Créeme, lo sabemos-dijo Howard mirando a Sheldon con una mirada de agradecimiento- ¿verdad, cariño?

-Sí- se limitó a decir mirando también a Sheldon de la misma manera.

-¿Qué ha sido eso?- preguntó Raj.

-¿Qué ha sido el qué?

-Esa miradita, conozco a Howard muy bien, y sé que oculta algo-dijo frunciendo el ceño mientras los demás los miraban.

-Está bien, lo siento Sheldon, pero para una vez que actúas como un ser humano tienen que saberlo.

-Lo cierto es que Sheldon se enteró hace tiempo, y nos ha estado ayudando desde entonces a ocultarlo, y también nos ha estado dando consejos, algunos útiles, y otros algo siniestros- explicó Bernadette algo avergonzada.

-No nos entendáis mal-dijo Howard rápidamente ante la mirada de sus amigos- os lo queríamos contar, pero especialmente durante el primer mes es bastante fácil que haya complicaciones y se produzca un aborto natural, por eso no dijimos nada… Y justo eligió ese momento para volverse un experto en descifrar a la gente- dijo mientras le lanzaba una mirada furtiva- y se enteró. No era nuestra intención, pero en el fondo se lo agradecemos… fue una gran idea lo del calendario- añadió con una sonrisa.

-Eso sí que no me lo esperaba- dijo Leonard atónito y sin palabras.

- ¿Y cuándo os ha ayudado?- preguntó Penny intrigada.

- Lo cierto es que hoy mismo nos ha ayudado a decidir si decirlo ya o esperar un poco más- dijo Bernadette un poco cohibida.

Después de mucho rato de preguntas por parte de sus amigos y explicaciones por parte de los tres, todos estuvieron conformes con la situación, por lo que la tarde pasó apaciblemente.

-¿Y qué nombre le vais a poner al bebé?

-Raj, ni siquiera sabemos si va a ser niño o niña-dijo Howard abrumado.

-Pero sólo os quedan ocho meses y hay muchos donde elegir, deberíais daros prisa… así que para ahorraros tanto tiempo de sufrimiento y tensión, os dejo que le pongáis mi nombre- finalizó con una gran sonrisa.

-Creo que has bebido demasiado…- dijo Leonard riendo ante la cara de horror de Bernadette y Howard- y hablando de bebida… no queda.

-Tranquilo, iré a por vino a mi apartamento, tengo un par de botellas- dijo Penny mientras se levantaba- Sheldon, ¿me acompañas?

- Está bien, llevamos mucho tiempo sentados, necesito estirarme un poco -cedió tras buscar ayuda en sus amigos para no ir, pero no recibir auxilio alguno.

Ambos salieron al rellano mientras los demás trataban de convencer a Raj de que no era una buena idea poner al bebé su nombre.

-Las tengo en la cocina, pasa.- dijo Penny mientras abría la puerta de su piso y entraba. Esperó a que pasara Sheldon y cerró tras él, bloqueándole la salida.- ¿Se puede saber qué pasa?-dijo cruzando los brazos.

-No sé a qué te refieres- dijo Sheldon confuso.

-A lo que ha dicho Bernadette- dijo furiosa.

-No te enfades, me dijeron que no lo dijera y no se lo dije a nadie –se defendió.

-¡No me refiero a eso! Hace unas semanas me dijiste que no querías volver a saber nada de la vida de ninguna persona, me has estado esquivando, me has dejado de hablar y ahora me entero de que soy la única persona de la que has pasado por completo.

-Eso no es cierto, Leonard y Raj no…

-¡Ellos no han acudido a ti en busca de ayuda!- le gritó frustrada y con los ojos algo llorosos por la impotencia de no conseguir que entendiera. Sheldon se limitó a mirarla, no sabía qué decir, así que optó por quedarse en silencio.- Te lo preguntaré una vez más- dijo al ver que se quedaba callado- ¿qué te he hecho para que me trates así, qué te pasa conmigo? Y no ésta vez no te irás hasta que me respondas.

Sheldon había agachado la cabeza y tenía los puños apretados, no sabía qué hacer o decir, estaba confuso y nervioso, y Penny se estaba impacientando.

-Yo…-comenzó a decir- es difícil de explicar, no sería una buena idea… tengo que irme.- finalizó dando un paso hacia la puerta.

-No- Penny se puso justo delante de él, a poca distancia, cortándole el paso y preparándose para detenerle si era necesario- ¡he dicho que no te ibas a ir, y lo voy a cumplir, así que dilo de una vez!

-¡No sé qué quieres que diga!

-¡Que me odias!-chilló al fin, con un nudo en la garganta. Sheldon se quedó paralizado, no podía creer lo que acababa de oír.

-Yo no te odio, Penny.

-¡Entonces te doy asco!

-No.

- ¿No quieres volver a verme? - añadió con voz quebrada.

-¡No es nada de eso!-gritó.

-¡Entonces, ¿qué?!

Y Sheldon no pudo más, la tensión le había sobrepasado, nunca se había enfrentado a una situación similar, no sabía cómo actuar, qué hacer, qué decir… estaba al borde de un ataque de nervios cuando una fugaz imagen pasó por su cabeza, la de la vez en que Penny se había dormido junto a él en el sofá y él, simplemente, se dejó llevar, y eso hizo. Sin pensar, sin siquiera ser consciente de sus actos, cogió la cara de Penny con sus manos, fuerte pero con dulzura, y la besó. Fue un beso fugaz, torpe, pero significativo. Penny no se lo esperaba, había pasado todo muy rápido y no tuvo tiempo de reaccionar. Para cuando su cabeza asimiló todo lo que acababa de ocurrir, era demasiado tarde. Sheldon ya la había soltado y tras esquivarla, había salido por la puerta del piso, con la cabeza gacha, perdiéndose de su vista.