Blaine suspiró cuando Cooper lo arrastró a la quinta tienda de trajes. El centro comercial de Lima no era demasiado enorme, ni demasiado pequeño; a ninguno de los dos les molestó visitarlo. Excepto cuando su hermano mayor comenzó a hiperventilar con la idea de un traje para el baile de los graduados.

-Cooper, esto es un completo error.- farfulló alejando al tipo que quería tomarle medidas con una huincha de medir.- Yo no quiero ir.

-Debes ir, no vas a dejar a Kurt abandonado.- replicó revisando las corbatas y acercándolas sobre el pecho de Blaine para ver qué color era más cercano a su tono de piel. El señor que insistía en tomarle las medidas volvió a ser espantado por Blaine con un manotazo al aire.

-No voy a ir con Kurt.- sentenció con un tono más decepcionado del que creía, y su hermano se volteó con ojos enormemente abiertos.

-¿¡Que tú qué!?

-Que no voy a-

-¡Lo sé!, ¡Pe-pero por qué!, ¡Si tú y él, y-y él y tú!. ¡Blaine, maldita sea!

-¿Podrías calmarte?.- dijo, por fin logrando alejar al sujeto que media sus hombros, y acercándose a Cooper.- Exageras…no es para tan-

-No te atrevas a terminar esa frase Blaine Devon Anderson te aplaudo…la cara.- gruñó el joven apuntándolo con el dedo índice, y con las corbatas en la mano contraria.

-¿Podrías bajar tus humos?, es como si tú fueras a salir con él.

-¿Blaine, por qué no lo invitaste?

-¡No quiero ir maldita sea!, ¿¡Cómo es que nadie entiende eso!?.- exclamó abriendo sus brazos, para luego pasar sus manos por su cabello, negro y verde con frustración y caminando decidido en dirección contraria.

Cooper suspiró siguiendo a Blaine fuera de la tienda. Lo detuvo colocando una mano en su hombro.

-¿Por qué?.- murmuró y los hombros de su pequeño hermano se tensaron, para después relajarse en un suspiro.

-¿Recuerdas esa vez que pasé una semana en la casa de Santana?

-¿Hace un año?

Blaine asintió.

-Toda la escuela, nos gritó que éramos un par de...- y apretó los dientes y los puños sin poder pronunciarlo.- No quiero ir y que pase de nuevo, que hagan esto de nuevo.- susurró volteándose con los ojos llenos de vulnerabilidad.- Cooper, ¿Qué pasa si todo se repite?

Hacían demasiados días y meses que no lo había visto así, ése mismo rostro solo lo había logrado ver cuando recién había ocurrido su "cambio exterior", y apenas había comenzado a crear una muralla invisible de protección. El joven suspiró y luego de mirar al piso unos segundos volvió a sonreír.

-La diferencia de ahora, es que tienes a alguien que te protege.- soltó guiñándole un ojo y Blaine se sonrojó ligeramente para luego seguir a su hermano a paso lento, de vuelta a la tienda.


-¡Qué hermosa!.- exclamó la madre de Santana en un fluido español que Blaine no quiso traducir en su mente.

-Es esencial en mí.- contestó la joven dando un giro de su vestido rojo ceñido al cuerpo, con unas flores en el borde del comienzo y en el final. Un peinado que le despejaba el rostro, y sus mejillas exquisitamente coloreadas de rojo al igual que sus labios.

-¿Quién te ayudó a escogerlo?.- inquirió mientras tomaba una que otra fotografía al azar.

-Hummel.- dijo la chica acomodando la pulsera llena de pequeñas flores en su muñeca, obsequiada por Blaine.

El joven se tensó inmediatamente al escuchar su nombre y la latina solo sonrió de lado con cariño.- ¡Ven Blainers, quiero una foto de este día!.- exclamó sacándolo de su pequeño rincón invisible, tomándolo del brazo. Su madre tomó la foto cegándolo un momento debido al flash. Resultado, una foto con un Blaine desconcertado y una Santana sonriente.

-Creo que me gusta esta foto.- dijo la mujer, parecida a Santana en muchos sentidos, morena y de cabello negro, de mirada amable y maternal.- ¿Qué opinas Santana?

La chica soltó a Blaine y se acercó al visualizador de la cámara y comenzó a reír a carcajadas.

-¡Es que vieras tu cara Anderson!.- soltó saliendo del lugar para subir a su habitación en busca de una chaqueta, sin para de reír.

El silencio se hizo presente, pero no duró demasiado.

-Te ves muy bien en ese traje.- dijo la mujer sonriéndole ampliamente y Blaine se miró a sí mismo, los pantalones negros y de un corte elegante, al igual que la chaqueta. Una corbata negra y bien arreglada en el cuello, pero su cabello desordenado de buena forma, es decir, no desastrosamente.

-Cooper y sus ideas.- susurró arreglando los botones en sus muñecas.

-Te hace falta algo.- dijo la mujer luego de inspeccionarlo unos minutos y caminar a la sala de estar y volver a los segundos.

Blaine no alcanzó a decir algo, para ver que la mujer se alzaba un poco sobre sus pies y colocaba dos flores rosadas en la solapa. Las acomodó y luego sonrió.

-Gracias, Blaine.- agregó en una sonrisa amable y volvió a la escalera para despedir a su hija acariciándole las mejillas.

Blaine miró con un gesto cabizbajo a ambas. Entendía el gesto de la mujer, era más que agradecimiento en verdad, era un total aprecio, era como si lo tratara al igual que un hijo más.

-¿Le colocaste dos flores en la solapa verdad?.- susurró Santana al oído de su madre cuando se despendían.

-Por supuesto.- contestó sabiendo que Blaine no entendería ni una palabra.

El joven suspiró ofreciéndole el brazo a Santana y caminar afuera de la casa López.


Kurt quitó una pelusa inexistente en su chaqueta, por la altura de su hombro. Llevaba una falda escocesa con colores verdes y azules marinos, sobre un pantalón de tela negro.

Sí, era bastante arriesgado.

Para cualquiera era una señal de un enorme cartel con letras brillantes que llamaba al acoso, pero no por ello se iba a obligar a sí mismo a no poder usar algo que quería. Ya estaba bastante tenso y algo estresado con los ensayos, y el hecho de que su corazón le punzara un poco al ver que Blaine no lo llevaba del brazo y que llevaba él, a su amiga.

No es que le incomodara, pero este baile era el primero al que asistía en McKinley, y bueno…quería que fuera especial.

-¿Te gusta la decoración?.- preguntó la chica apuntando unas enormes trenzas formadas de globos de colores, una mesa en un rincón con aperitivos pequeños y ponche que era vigilado por la entrenadora Sylvester. Había un escenario entre la mesa y el otro extremo del lugar, dónde se ubicaba la banda en vivo y unos micrófonos. Una gran esfera colgaba sobre sus cabezas, reflectando luches blancas en todo el lugar; todos bailaban en parejas, algunos conversaban en los extremos o estaban sentados en algunas sillas.

-Esta bien organizado.- opinó mientras un globo volaba sobre su cabeza.

-Claro que lo está, lo hizo Brittany.- contestó una voz conocida y el globo volvió a aparecer en su campo de visión volando en dirección contraria.

Ambos se voltearon mirando a Santana que sonreía extendiendo los brazos a la chica, quién saltó a ellos sonriendo. Kurt miró a Blaine casi con demasiada vergüenza, lo cuál le parecía hasta a él mismo extraño. Y se veía… totalmente atractivo; pero había algo distinto. Era como si no estuviera allí.

-Hola.- susurró el joven apareciendo delante de él, y su corazón latió en respuesta cuando Blaine le miró. Notó como es que sus ojos le recorrieron y se sintió un poco más cohibido de lo que ya estaba.

-Gran toque.- susurró lo suficientemente audible entre la música, refiriéndose a la falda que llevaba.

Kurt bajó su vista a la prenda y se rió, logrando que sus mejillas se colorearan.

-Quizás exageré.- opinó en voz alta.

-Creo que es algo bastante tuyo. Es encantador.- dijo sonriendo apenas, curvando las esquinas de sus labios.

El ojiazul quiso sonreir, quiso reir, quiso gritar, saltar, dejar que su corazón latiera aún más fuerte si era posible. Pero Blaine no se veía bien, y eso lograba que su pecho se comprimiera.

-¿Blaine estas…-

-¡Unicornio baila conmigo!.- exclamó Brittany tomando a Kurt del brazo cuando los chicos del club Glee habían comenzado a cantar "Friday" animadamente, haciendo que todo el público gritara y riera. Se movió torpemente, cuando la chica le tomó los hombros y los meneaba de un lado a otro para hacerlo llevar el ritmo, con la preocupación totalmente marcada en su cabeza.

-¿Sabes que también es difícil para mi, verdad?.- dijo Santana de brazos cruzados al lado de Blaine, viendo a ambos chicos en medio de la pista. Sin mirar a su amigo, a su derecha.

-Todo me lo recuerda.- soltó en un suspiro, mirando el techo y las decoraciones que le jugaban mala pasada en su memoria, distorsionando imágenes y reviviendo las risas en su mente. Sacudió la cabeza nervioso.- ¿Es tonto verdad?

-Brittany es la única que me mantiene parada en este lugar, Blaine.- dijo en un tono serio, y Blaine miró a su amiga con la misma actitud.- No te hagas el valiente, ni menos el cobarde y aférrate a tu propia ancla.

Y sus ojos se posaron en Kurt que ahora se reía de las formas graciosas de bailar de la joven rubia, que lograba hacer su vestido verde girar y que casi su cintillo cayera de su cabello.

-Kurt no lleva flor en la solapa.- dijo en voz alta, para luego acercarse a ambos chicos, uniéndose al baile con una sonrisa en su cara y moviendo sus brazos, imitando a Brittany.


En un rincón del lugar, estaban las pequeñas cabinas donde votaban para el rey y reina del baile. Entre las reinas se ubicaban Quinn Fabray, Santana y Lauren Sizes. Entre los reyes, Noah Puckerman, un jugador bastante alabado por el equipo de futbol y David Karofsky.

Las votaciones estaban siendo más que manipuladas a escondidas. Y nadie parecía poner gran atención a ello.

El voto "opcional" entre los candidatos estaba siendo susurrado y bastante repetido. Era la idea. Era el plan.


-¡Kurt!.- exclamó Rachel que logró salir del montón de alumnos en el medio de la sala.

-¡Rachel!.- le copió Kurt rodeando a la joven que se lanzó a sus brazos.

-¡Creí que no te encontraría nunca!.- jadeó colocando una mano en su pecho. Llevaba un largo vestido rosado, sin mangas; zapatos de tacón rosados y un peinado que consistía en éste recogido, dejando unas ondas decorar ambos lados de su rostro.- ¿Qué tal has llevado la fiesta?

-La he pasado bien.- dijo nervioso y era en partes cierto. Excepto que no era distraído y que notaba la constante mirada de Blaine sobre él mientras bailaba, o cuando acompañó a Brittany a buscar ponche luego de un largo interrogatorio de la entrenadora acerca de que, "no llevaban ningún alcohol escondido en la ropa".

-¡Yo igual!, pero Finn no pudo venir. Lo lamentó mucho, así que vine con Sam y Mercedes. Algo así como una pareja de "tres".- dijo riendo mientras se arreglaba la chasquilla recta de su frente.- ¿Con quién viniste?

-Con Brittany.- dijo y la joven alzó una ceja un tanto confundida.

-Pero…creí que…- respondió haciendo un gesto como si estuviera ordenando una madeja de lana en sus manos.- Que vendrías con…¡Dios, me ponen nerviosa!.- exclamó alzando sus brazos y apretando sus dientes, mientras fruncía el ceño con algo de angustia que Kurt no entendió.

-Haré como que no escuché eso.- susurró el joven caminando hacia otro extremo donde no había tanta gente, seguido por la joven para conversar unos minutos.


Blaine pateó un vaso de plástico que estaba en el piso del pasillo desierto de McKinley. Caminó tratando de despejar su mente de cualquier recuerdo que quería herirlo de nuevo, que quería abrir una herida que estaba casi tan latente como cada acto desde que Sebastian le había decepcionado.

Estuvo a punto de irse y disculparse, o más bien recibir los miles de retos y regaños mezclados en español que le daría Santana al día siguiente por dejarla plantada y no quería eso en realidad. Pero a veces las peores cosas le parecían nada.

La joven le había golpeado con una cachetada inexistente en el rostro. "Aférrate a tu ancla", y su estómago volvió a hacerle extrañas sensaciones al querer encubrir cuál era su ancla. No quería admitirlo, pero sentía miedo, de que esto le perjudicaría en algún momento o en sus decisiones. Se había dado cuenta que hace casi un año que la inseguridad estaba en cada uno de sus actos, excepto… esos arranques, esos impulsos como comprar un simple bolso para poder ver la sonrisa en el rostro de Kurt. O lo fácil que era hacerlo sonrojar y lo obvio que era, y a la vez lindo por preocuparse de él con ese tierno ceño fruncido.

¿Qué debía hacer si cada cosa en ese lugar le recordaba que se había quedado con Santana ese día, y había derramado lágrimas hasta dormirse?

Unos chicos iban caminando frente a él. Cada uno con una caja cerrada, y a la vista algo pesada. No se dio cuenta de qué se trataba, hasta que cayó un papel con los votos de reina sobre el suelo a sus pies.

-¡Oye!.- gritó Blaine alzando el papel amarillo en el aire al chico que avanzaba frente a él. El joven se volteó, pero al ver que era Blaine Anderson, solo siguió caminando derecho y apresurado.-¡Espera!.- volvió a exclamar, pero ya había dado la vuelta, siguiendo al primer chico que llevaba la segunda caja. Gruñó y revisó el papel solo por curiosidad, con el propósito de luego lanzarlo a la basura.

Sus pies se detuvieron al instante. Las manos le temblaron ligeramente y cualquier acto que Santana y hasta él consideraría como cobardía se alejaron notoriamente de su cuerpo y mucho más de su mente. ¡No iba a permitir que otra de estas historias se repitiera!


Los aplausos alabaron a Rachel que ahora hacía una reverencia luego de cantar Jar of hearts, y en la cuál, Kurt amablemente ofreció a Brittany que bailara con Santana. El castaño notó que la latina buscaba a alguien entre el público, pero que luego hacia una mueca de preocupación y se dirigía junto a la chica al centro del salón.

Se sintió notoriamente perdido y algo melancólico. Veía a las parejas bailar y disfrutar de la compañía de la otra persona, y Kurt quería eso con demasiadas ganas; sentir el constante golpe del corazón ajeno contra su pecho como cuando había besado a Blaine, sonreír con ternura al simple hecho de que el ojimiel se alzaba ligeramente en sus talones para alcanzar sus labios, admirar como las pestañas rizadas y oscuras descansaban sobre sus pómulos cuando sus labios estaban conectados con suavidad y cariño. Él quería sentir como Blaine le sostenía la espalda, y se rieran en ocasiones, porque el nerviosismo les llevaría a pisarse los pies, o encontrar sus miradas demasiado cerca y sus manos entrelazadas en el otro extremo. Él anhelaba todo eso. Y sintió miedo que se escuchara demasiado lejano en su mente.

-1…2..3…¿Sí?, ¿Se escucha?

Kurt alzó la vista al notar al director Figgins en el escenario. Brittany llegó a su lado y lo tomó del brazo acercándolo para ver desde un mejor ángulo.

-¡Dirán el rey y reina del baile!.- siseó la chica emocionada.-¡Ganará Santana, estoy segura!

-Eso espero.- contestó el joven que había votado anticipadamente por su amiga y alzó un poco su cuerpo para poder ver bien entre la gente.


Blaine apresuró el paso entre los pasillos del colegio, ahora mismo se arrepentía por haber caminado demasiado y quería golpearse contra una pared por haber sido tan cobarde cuando un enorme problema estuvo en frente de él y había sido un completo distraído.


-Los candidatos a rey son..- dijo Figgins sacando un pequeño papel con los nombres de las tres jóvenes para ir presentándolas, seguidas de aplausos y grandes vitoreos.

Kurt se encogió de hombros al ver que Karofsky era nombrado, y sintió su estómago revolverse al ver que era coronado rey, pero aplaudió de todas formas de manera cortes, ahora deseando que su amiga no ganara, porque probablemente le encararía un par de cosas y la noche ya estaba siendo bastante tediosa para tener más problemas.


El joven siguió corriendo, sintiendo que las piernas le iban a fallar. Ya casi no faltaba nada, solo un corredor más.


-La reina de McKinley de este año es…- un redoble de tambores provino desde el baterista de la banda y de pronto la puerta del gimnasio fue abierta ruidosamente dejando escapar el sonido hasta los oídos de Blaine que lograba entrar.- Kurt Hummel.

Todas las miradas se ubicaron en el joven , quién parecía como si le hubieran disparado. Estaba en shock. Brittany le trató de hablar en voz baja, hacerlo reaccionar, pero ella también estaba sin habla. Rachel se tapó la boca ahogando un jadeo de sorpresa, mirándolo desde otro extremo.

Santana miró a Karofsky asesinamente, pero el chico parecía estar igual de desconcertado y algo nervioso.

-¿Kurt?.- susurró Brittany, nerviosa. Por primera vez llamándolo por su nombre y el chico negó con la cabeza frenéticamente para salir corriendo. Ignorando a Blaine que estaba en la puerta.

-¡Kurt!.- gritó Blaine comenzando a correr detrás del joven, dejando que la puerta se cerrara nuevamente de golpe.

El ojiazul corría cegado y totalmente destrozado, ¿¡Cómo se atrevían!?. ¡Él no buscaba peleas, no buscaba motivos para encarar a nadie!, ¿¡Por qué tenían que tratarlo así!?

-¡Kurt, por favor para!

-¡Fue una trampa!.- gritó el chico frenando en medio de un pasillo, ignorando al resto de estudiantes que deambulaban cerca.- ¡Yo caí!, ¡Se burlaron de mi!.- exclamó tapándose la boca mientras las lágrimas surcaban sus mejillas con desesperación.- ¡¿Por qué siempre tiene que ser así?!

Blaine cambió su expresión a una totalmente triste, porque se veía a él mismo ahí. Eran las mismas cosas que le decía a Santana mientras ella lo abrazaba, sabía qué era estar en esos zapatos y no se lo deseaba a nadie. Menos a Kurt.

- Me siento como un idiota.- susurró abrazándose a sí mismo.

-No eres eso.- dijo Blaine negando con la cabeza.- Los que te hicieron esto lo son.

Kurt suspiró apoyándose en un casillero hasta caer al piso sin dejar de rodearse con los brazos y secar sus lágrimas. El moreno se sentó a su lado sin pronunciar palabras, acomodando su mentón en las rodillas, que estaban a apoyadas en su propio pecho.

-¿Algunas vez, haz sentido que quieres que las cosas anden bien, pero de pronto todo resulta mal?.- dijo Kurt a cabo de un rato que pasaron en silencio, solo en presencia del otro; un tanto más calmado y ya sin lágrimas recorriendo sus mejillas.

Blaine soltó una irónica risa silenciosa, que logró hacer que Kurt lo mirara curioso.

-Más de una vez.- admitió mirando a su lado, haciendo que el ojiazul se sonrojara por la mirada fija en él.- La verdad es que… este baile es una de esas ocasiones.

-…¿Por qué lo dices?.- preguntó Kurt jugando con el último botón de su chaqueta.

-…Quería olvidar un vago recuerdo de este baile.- admitió pasando la mano por su cabello.- Fue hace tiempo, vine con Santana esa vez, al igual que ahora y nos…acosaron. No pudimos salir por una semana, porque teníamos miedo de que alguien nos siguiera, o nos golpeara por ser algo que no es tolerado aquí.

Kurt se quedó en silencio mirando a Blaine, y se dio cuenta que era la primera vez que le hablaba de él o de su vida.

Recordó la pequeña conversación con Sebastian. "Comienzas a querer saber de él, y el por qué de muchas cosas, pero se esconde." Cuántas ganas tenía de decirle que estaba en un completo error.

-Además por ti.- agregó sacándolo de su ensimismamiento.- No te mereces esto, eres muy buena persona.

Y todos los feos recuerdos de ese día lograron ser ignorados. "Sólo llama tu atención con pequeños gestos". Y la voz de Kurt se hacía presente y contestaba: "Estas palabras no son gestos pequeños, Sebastian".

-¿Quieres irte?.- preguntó Blaine colocando una mano en el hombro de Kurt y el ojiazul se quedó mirando un punto fijo con mucha concentración, para luego negar con la cabeza.

-No.- contestó con voz baja, pero segura.- Voy a volver y voy a ser coronado.

Blaine abrió sus ojos grande, y un sentimiento extraño nacía en su pecho. Cuando quiso investigar qué era, Kurt le interrumpió en el acto y tomó su mano, cambiando la posición para quedar frente a él, apoyado con sus rodillas en el suelo.

-Les voy a demostrar que no me van a hundir. Que no pueden tocarnos. Ni lo que somos.

Blaine podría apostar todo el dinero del mundo que miraba a Kurt con total sorpresa y admiración. Porque eso era algo que jamás tuvo. La valentía, el coraje, y la fuerza de caer duramente, pero sacudirse las rodillas y pararse otra vez, para demostrar que el daño era nulo.

-¿Qué dices?.- preguntó Kurt aún sosteniendo su mano contra su pecho, entre sus dedos. Y había una sonrisa tranquilizadora. Algo que antes no había, porque Santana y él estaban igual de asustados e incómodos con lo ocurrido, nadie les daba la cierta esperanza de que había una salida. Pero ahí estaba, una bella sonrisa que se le presentaba con ternura y cariño, que hacía su pecho expandir aún más ese sentimiento regocijante.

Asintió mordiendo su labio inferior para soltarlo lentamente, al darse cuenta que sí. Que este chico frente a él era su ancla de salvación, que lo mantenía con los pies en la tierra, que lo hacía defenderlo y protegerlo, porque eran un complemento.

Volvieron a entrar al salón, donde hicieron silencio cuando Kurt subió al escenario. Santana estaba conversando preocupadamente con Brittany, incluso Rachel, y tiró fuertemente a Blaine del brazo con la mirada angustiosa, pero él negó con la cabeza con una sonrisa tranquilizadora, cosa que las chicas no entendieron, hasta que Kurt habló por el micrófono, con la corona sobre su cabeza.

-¿Qué tal esa Kate Middleton?

Rachel pegó un saltó de emoción al sentirse más que orgullosa de su amigo, y Santana junto a Brittany solo negaron con la cabeza soltando una risa de alivio al no poderse creer todo lo que ocurría, mientras se unían a los aplausos del resto de los estudiantes.

-Ahora viene el baile del rey y la reina.- anunció Figgins, sacando el pedestal del medio.

La noticia caló hondo en todo su ser, miró a Karofsky que parecía más que nervioso y a punto de tener un ataque de nervios al otro extremo del escenario. Santana se acercó a paso lento y casi dudoso, junto a Mercedes. Ambas se habían ofrecido a cantar la última canción de cierre.

-Este es tu momento.- susurró Kurt enfrentándolo a la cara, cuando bajaron del escenario hasta el centro de la pista.

-¿Qué momento?.- soltó dudoso Karofsky, mirándolo como si fuera a morderlo.

-De salir.- volvió a decir y la banda comenzó a tocar y las jóvenes hicieron las voces de fondo.

Friday night and the lights are low Viernes por la noche y las luces son bajas

-Lo siento.- susurró Karofsky mirando a su alrededor y rechazando las manos que Kurt había alzado.- No puedo.- y salió corriendo afuera, dejándolo solo en la pista de baile.

Looking out for a place to go Mirando hacia fuera para un lugar para ir

Kurt creyó que todo había sido en vano. Que el simple hecho de volver y ser coronado tampoco les significaba mucho al resto de los futbolistas, y se sintió un poco triste y algo desolado.

Where they play the right music Donde toquen buena música

Getting in the swing Entrar en el ritmo

-¿Disculpa?

You come to look for a king Tú vienes a buscar un rey

Kurt volteó, para visualizar a Blaine. Lo miró extrañado unos momentos, hasta que el ojimiel sacó una de las dos flores que estaban en su solapa y la extendió hasta él.

-¿Me concederías esta pieza?

Anybody could be that guy Cualquiera podría ser ese tipo

Night is young and the music's high La noche es joven y la música de alta

With a bit of rock music Con un poco de música rock

El castaño miró al resto de la gente, visualizó a Brittany que miraba la escena con ojos brillantes de emoción y tenía una sonrisa enorme. Y Rachel a su lado con sus manos entrelazadas y una sonrisa tierna.

Everything is fine Todo está bien

Quizás. No todo estaba hecho en vano.

You're in the mood for a dance Usted está en el humor para bailar

And when you get the chance Y cuando tienes la oportunidad

Extendió la mano hasta tomar la flor rosada y colocarla en su propio bolsillo superior de la chaqueta.

-Sería un placer.- contestó encogiéndose de hombros y Blaine sonrió más ampliamente con ése algo que Kurt extrañaba al verlo entrar al comienzo de la fiesta.

Fue como en cámara lenta. Sintió la mano de Blaine sostener su espalda, él colocó tímidamente la mano en el hombro del moreno y sus manos libres se entrelazaron, quedando pecho con pecho, corazón contra corazón.

You are the Dancing Queen Tú eres la reina del baile

Young and sweet, only seventeen Joven y dulce, sólo diecisiete años

Dancing Queen Reina del baile

Rachel se unió a la pista dando un giro, haciendo que su vestido ondeara y Brittany la siguió deslizando sus pies en la pista. Ambas riendo.

Kurt estaba algo reacio a hacer los movimientos, más bien solo estaba experimentando tener prácticamente su deseo cumpliéndose ahí. Blaine solo rió levemente y comenzó a moverse a un ritmo más rápido, esperando su respuesta con la mirada.

Feel the beat from the tambourine Siente el golpe de los panderos

You can dance, you can dance Tu puedes bailar, puedes bailar

Having the time of your life El mejor momento de su vida

Kurt terminó por soltar una risa, liberando sus temores y nerviosismos torpes, dejando que su frente descansara contra la de Blaine y siguiendo el ritmo, una enorme sonrisa asomado en su rostro, y el moreno rozó sus narices en un beso esquimal. Sin pisar los pies del otro como creía que sería, sin reírse incómodamente al cruzarse miradas. Solo estaban disfrutando el momento.

Y Blaine no le importó si los rumores volvían a expandirse, no le importaba si le decían algo nuevamente.

See that girl, watch that scene Mira esa chica, mira la escena

Diging the Dancing Queen Lista para atacar, la reina del baile.

Santana sonrió con dulzura, ahora viendo que su plan de traerlos a ambos al baile y que compartieran un simple par de flores, y que danzaran juntos, estaba completamente cumplido, ¿Y quién sabe?, quizás mucho más que eso aún.

Le guiñó un ojo a Blaine, quién le sonrió de vuelta abrazando a Kurt fuertemente perdiendo el ritmo y solo disfrutando el calor de su cuerpo.

Tenía su ancla, ¿Qué importaba lo que dijeran?

You are the Dancing Queen Tu eres la reina del baile

Young and sweet, only seventeen Joven y dulce, sólo diecisiete años

Dancing Queen Reina del baile

-Gracias.- susurró Blaine en su oído.

-¿Por qué?.- preguntó Kurt aún abrazado a él.

-Por ser tú. Solo siendo tú, haces que todo de un giro enorme.

Feel the beet from the tambourine Siente el ritmo de los panderos

Santana bajó del escenario del brazo de Mercedes, ahora mucho más confiada y sonriendo enormemente. Brittany se le acercó y ambas bailaron unos pequeños pasos, con la latina cantando sobre el hombro de la joven.

You can dance, you can give Tu puedes bailar, tu puedes dar

Having the time of your life Teniendo el tiempo de tu vida

De la nada una enorme cantidad de globos cayó sobre sus cabezas. Kurt y Blaine alzaron la vista siendo envueltos por miles de colores.

-¡Sorpresa!.- exclamó Brittany a ambos chicos al ver sus caras de asombro.

See that girl, watch that scene Mira esa chica, mira la escena

Dig in the Dancing Queen Lista para atacar la reina del baile

Kurt se percató de que Blaine no mirada los globos exactamente, él lo miraba. Le tenía afirmado por la cintura y encontraron su reflejo en los ojos del otro, se sonrieron al mismo tiempo.

Dig in the Dancing Queen Lista para atacar la reina del baile

-Creo que este recuerdo borrará por siempre todos los malos que he tenido.- confesó Blaine mirando embelesado a Kurt.

-¿Esta ya no es la situación en la que quieres que todo salga bien, pero sale mal?.- preguntó el ojiazul cargando su mentón en su propio hombro.

Dig in the Dancing Queen Lista para atacar la reina del baile

-No.- susurró mirando hacia un lado con nostalgia.- Este es uno de esos raros momentos de la vida, en que quieres que todo salga bien. Y resulta más que perfecto.

-Me agrada esa idea.- contestó Kurt depositando un beso en su mejilla, abrazándolo de nuevo.- Gracias a ti también.- suspiró en su oído. Sintiendo ese extraño bienestar que nace en tu estómago cuando tienes así de cerca de la persona que quieres.

Dig in the Dancing Queen Lista para atacar la reina del baile…

-Cuando quieras, Kurt.


He vuelto. (YAAAAAAAAAAAAY)

Hola a todos y a todas!, sí, subi antes el capitulo, porque me inspiré y quería dejarles una linda actualización de regalo jeje.

Espero que les haya gustado este capitulo. Lo hice con mucho amor para ustedes y... wow, ¿Ven que Santana hace magia?, poco a poco hace que Blaine se de cuenta de...CHAN CHAN. ¿Quién sabe?

Espero sus reviews, y como decirles que sus comentarios los espero con las mismas ansias que ustedes esperan un capitulo!, es hermoso realmente saber que a alguien le guste lo que haces. Muchas gracias por los reviews pasados y de antemano a los que vendrán.

Vamos con los del cap pasado:

Mel Reed: Jajaja!, Por Dios!, estudia para que luego te presten el computador y leas muchos muchos fics y explotes!

MayiKlaine: Aquí el 2x1 con restraso (?) aquí esta el cap :))

: aquí lo que pasó en el baile... es bastante parecido al del capitulo, ya que en sí la idea es hermosa. Pero le agregué unos detallitos e.e

AndryRamiss15: La verdad es que me encanta Santana, y aprovechando que Kurt es cheerio, es bueno que sean amigos. Sebastian SIEMPRE hace de las suyas...se sorprenderán más adelante se los juro.

Elbereth3: Queda un largo camino por recorrer con este fic, te lo aseguro!

Lena-96: ME ALEGRA QUE TE GUSTE. Lo juro!, qué bueno que la disfrutes y gracias de qué!, somos fans compartiendo con fans. Una familia Klaine :)

Camila: Yo amo a Sebastian :( Repito, se sorprenderán más adelante con él..

Shia: ¿¡ME AMAS!? Yo más ;) te lo aseguro. Gracias! :)

Gabriela C: Aquí esta el cap nuevo :)!

Danu: Aaaaaaaaaaw muchas gracias :), ¿De verdad te gustó la descripción?, wow, yo que creo que soy muy enredada, es bueno saberlo!, gracias :D

Changuich: Anotado en mi calendario para actualizar el día 28 ;) (¿¡La leerás del principio!? My God!) Sebastian... es... especial. Es que, se sorprenderán. Lo juro.

Los quiero muuucho!

Saludos, abrazos y besos!

~Carolice