¡Konichiwa! Siguiente capítulo, no estoy inspirada a ver como sale.


Capítulo 21: Los sentimientos de Adrián.

El cielo se estaba oscureciendo, la noche se hacía presente, Cymbeline no había despertado, Brago estaba sentado con los brazos cruzados y Arashi se sentó a un lado de él.

-Am…como que me está dando sueño –dijo Arashi mientras recargaba su cabeza en el hombro de Brago.

-Ey, quítate –le respondió el mamodo oscuro.

-U.U …Gruñón.

-Fastidiosa.

-Amargado.

-Niña torpe.

-¡Después de todo lo que he hecho por ti!

-¡Ah ya cállense! ¡¿Creen que ustedes no enfadan con sus discusiones? ¡¿Por qué no se pueden llevar bien y ya? –gritó Adrián frustrado.

-Él empezó –le reclamó su compañera.

-Ah, ahora fui yo –contestó Brago.

-Si, tú nunca me dejas estar cerca de ti.

Brago no supo que responder, eso era cierto, después de que Arashi le dijo que lo quería tanto…y él ni siquiera la dejaba acercarse…ni porque lo ayudó en varias ocasiones últimamente.

-A ver, ya, nos tenemos que preocupar de otras cosas –habló el oji-azul.

-¿Cómo que? –inquirió la peli-rosa.

-¡Como el hecho de que Cymbeline no despierta!

-Ya te lo dije, déjala descansar.

-¡¿Y crees que está descansando con el pulso y la respiración muy bajos?

-¿De qué hablas?

-¡Que Cymbeline no está respirando!

-¡¿Qué? Oye, está bien que estés idiota, pero no es para que creas que Cymbeline no está respirando –le dijo Brago.

-¡Pues júzgala entonces! –le reclamó el muchacho.

Arashi y Brago se acercaron a donde estaba Cymbeline. Arashi le tomó el brazo y supieron que lo que dijo Adrián era verdad.

-Oh no, ¿qué le pasa? –Arashi comenzó a preocuparse.

-¿Qué hacemos? Si tan siquiera estuviera despierta –comentó su compañero.

Los 3 se estaban empezando a asustar y más Brago, si Cymbeline moría, ya no podría ser el rey mamodo, sin una compañera que leyera su libro.

-No, no te dejaré ¡Cymbeline! –gritó Adrián.

Cymbeline se estaba sumergiendo en una gran oscuridad, sin ninguna luz presente, todo el mundo la había abandonado. Lo sabía, ya no iba a poder abrir los ojos de nuevo, iba cayendo en un gran abismo, que parecía infinito, pero a lo lejos, comenzó a oír una voz que le hablaba, ese era Adrián, lo conocía perfectamente.

-¿Adrián? –dijo Cymbeline entre sus sueños.

-¡Vamos Cymbeline no te rindas! ¡Tú has superado todos los obstáculos que se han presentado en tu camino! ¡Eres la persona más fuerte que conozco, sobretodo en el interior y has dado lo mejor de ti, no nos dejes! ¡Tienes que cumplir con tus promesas, hacer a Brago el rey ¿o no?, ¿no es lo que más has querido desde el comienzo de esta batalla? ¡Vamos, juntos, esto terminará pronto y no habrá más sufrimiento, vas a ser feliz, vas a ser feliz! ¡Cymbeline! ¡Cymbeline! ¡Vamos por favor, yo te quiero mucho, he tratado que nunca te pase nada malo, pero no he logrado hacer nada sino que sólo te dañaran aún más, yo te quiero como tú nunca lo podrías imaginar y no he tenido el valor de decírtelo! ¡Y ahora te lo digo, Cymbeline, despierta por favor! –dijo todo rompiendo en llanto.

Una lágrima de Adrián cayó en el rostro de Cymbeline y fue ese sentimiento especial que la hizo volver al mundo, una gran luz se abría en medio de la oscuridad que la estaba rodeando.

Brago y Arashi miraban con cara de decepción a Adrián, puesto que no estaba logrando nada, hasta que de pronto una mano de Cymbeline se comenzó a levantar poco a poco, los 2 se sorprendieron. Adrián, estaba con los ojos cerrados, puesto creía que ya había perdido a Cymbeline.

Cymbeline colocó su mano en el rostro de Adrián y fue cuando inmediatamente abrió de nuevo sus ojos.

-C-Cymbeline –Adrián se puso pálido.

-Tranquilo…estoy bien…gracias…-al decir esto mostró una leve sonrisa y volvió a cerrar sus ojos, pero ya estaría bien, sólo estaba muy cansada.

-A-Adrián… -Arashi lo miró.

-Yo…yo…

-Así que Cymbeline te gusta, mhm…algo sospechaba –murmuró el mamodo oscuro.

-¿Qué? Eso…no es cierto.

-Ay, Adrián…por favor, él ya lo descubrió –le contestó Arashi.

-Sí, ya sé y creo que Cymbeline también lo sabe…¿saben algo? Creo que esto es lo mejor, porque…no quiero dejarla ir y creo que otras personas deberían hacer lo mismo –respondió esto refiriéndose a Brago y se acostó en el suelo a un lado de Cymbeline.

Brago se volvió a sentir incómodo y se alejó un poco, tenía una mirada diferente que de costumbre y Arashi estaba intrigada por saber qué era lo que le ocurría.

Se acercó rápidamente a él y se le quedó viendo por un rato.

-¿Ahora qué? –preguntó fastidiado.

-Oh, nada –respondió ella mirando hacia otro lugar.

Hubo un rato de silencio pero Arashi volvió a romper el hielo.

-Brago.

-¿Qué?

-¿Qué es lo que te pasa?

-¿De qué hablas? No me pasa nada –contestó tajante.

-Lo dijo por tu mirada, te noto diferente.

-¿Diferente en qué?

-No lo sé…sólo te noto diferente.

-Pues no lo estoy –argumentó él.

-Bueno…veo que estoy siendo una molestia…yo…estaré por acá.

Brago se sintió raro por lo que Arashi le preguntó.

Ya era tarde, Adrián estaba dormido a un lado de Cymbeline, Arashi decidió que también era tiempo de descansar, se sentó por un momento, esperando y viendo a ver si Brago vendría también.

Parecía que no, pero sí lo hizo, Brago se recostó por un lado de Arashi, bueno estaba un poco lejos de ella y cerró sus ojos.

Arashi quería dormir a un lado suyo, pero pensó que Brago no se lo permitiría. Se hizo de las dormidas por unos 15 minutos y giró un poco para acercarse a Brago y así fue, su cara estaba junto al brazo de él y una de sus manos estaba tomando la suya. Brago abrió los ojos y trató de quitarse de encima a Arashi.

-Arashi ¡Arashi! –dijo sacudiendo un poco su brazo para quitarla o despertarla.

Brago no obtuvo respuesta y tuvo que resignarse a que Arashi durmiera a su lado.

-Ah…-suspiró-. ¿Por qué a mí?

Así, Brago volvió a cerrar sus ojos dispuesto a descansar y sanar de sus heridas.

Mientras Brago se quedaba dormido, Arashi mostró una sonrisa y decía unas cosas en su mente.

-Gracias, Brago, hace mucho tiempo que no podía estar contigo. Buenas noches…


Ya lo sé, no me lo tienen que decir, quedé muy corta en el capítulo, es que como que se me ocurrió una gran idea para el principio pero al final ya no sabía que escribir, bueno espero no haberlos enfadado, ojalá y me supere en el siguiente capítulo.

¡Sayonara!