20- A segundos...

Y estaba ahí... Durante unos instantes casi le costó creerlo, casi no podía respirar de la sorpresa, miró de reojo a Mick, él sonreía sin dudas, convencido de su decisión, eso la confundía, le costaba creer que alguien estuviera realmente tan seguro de todo eso...

El juez había comenzado a hablar, intentó ponerle toda la atención posible, pero no pudo, miro levemente alrededor, intentando no mover la cabeza; pudo distinguir a un lado de Mick a su jefe y a algún para de familiares que en ese momento no recordaba quienes eran, pero que estaban en primera fila apoyándolo... Al otro lado, en una hilera perfecta, estaba JJ y García, al borde de las lagrimas de la emoción, seguidas de Rossi, serio y expectante, Morgan y Reid, atrás de su equipo estaba su madre... Todo parecía en orden.

Mick la miró y le sonrió, ella intento devolverle la sonrisa y al verla tan nerviosa él le dio la mano, eso reconfortaba un poco... Emily recordó que Hotch solía hacer eso, le daba la mano para apoyarla en esos momentos en que no había espacio para otra muestra de afecto, por ese tipo de cosas había descubierto que era su mejor amigo... desde ya un par de años atrás. Aarón Hotchner era su mejor amigo, miro de reojo de nuevo... entonces ¿por qué no estaba ahí?, ¿tan difícil le resultaba?.

-Mick Rawson..- se escucho que decía el juez

Emily volvió a prestar atención un segundo, quien sabe cuanto tiempo llevaba divagando en otras cosas, el juez preguntaba formalmente y Mick ponía su completa atención en eso, él iba a convertirse en su esposo... la imagen de Mick ante el juez casi resultaba tan solemne, y la gente también, casi le resultaba raro eso. Tanta seguridad y felicidad por una boda, no le resultaba tan razonable... o más bien, era razonable pero ella no se sentía de ese modo, y Mick parecía tan solemne en ese instante.

-Acepto- dijo él

¿Cuál había sido la pregunta? Emily no había prestado toda la atención a eso, aunque fuera algo importante... ah, claro, le habían preguntado si quería casarse con ella... y él había aceptado, sin dudar, sin temblores en la voz, sin confusión... Era raro, en el fondo era rarísimo y no estaba segura de entender todo aquello, sólo habían salido por ocho meses y él estaba convencido de casarse, a pesar de que era inglés, o de que ella nunca había dicho mucho sobre si misma, nunca había querido, a pesar de que aun no se sentían tan unidos o de total confianza...

Era muy raro, porque se casaban, o estaban juntos... de nuevo era como con Hotch, era la muerte lo que los unía, y de nuevo sonaba horrible, pero era ese trabajo relacionado con el mal y la muerte y el dolor lo que los había chocado en la vida... Pero Hotch era su mejor amigo y Mick era...

-Emily Prentiss-

Alzó la cabeza y miró fijamente al juez, si, definitivamente era con ella, le estaba hablando a ella, iba a preguntarle a ella... Era su turno de contestar y olvidar todos los pensamientos anteriores sobre la muerte, las decisiones, el trabajo, su equipo, su familia y su mejor amigo ausente.

Y pasó algo extraño...

Durante unos instantes todo adquirió una claridad insospechada... Emily sabía que era la hora de la verdad, que ya no había marcha atrás y tal vez nunca había existido esa opción, que ella tenía la última palabra, y que ya estando ahí no podía cambiar las cosas, que ya tenía puesto el vestido blanco y que era porque así lo había decidido poco más de dos meses atrás.

Sabía perfectamente que el juez le estaba hablando, que todo lo que decía sonaba muy solemne, que era realmente importante y tendría que recordarlo el resto de su vida, que le quedaban muy pocos segundos para tomar esa decisión que iba a cambiar el resto de su vida.

Sabía que había casi sesenta pares de ojos fijos en ella, ninguno de Hotch, que también estaban contando los últimos segundos, que habían estado seguros los últimos meses y ahora sólo contaban lo último, que esperaban algo de ella... Y ella estaba realmente dispuesta a darles lo que querían...

Y también sabía que, pese a todo, Mick era un buen sujeto, que estaba más que dispuesto a casarse con ella, que iba a procurar nunca volver a engañarla bajo ninguna circunstancia, que podía hacerla feliz, realmente podía... porque era capaz de hacer feliz a muchas personas en el mundo...

Y por eso finalmente respondió...

N.A. Lo sé, lo sé... Lo deje en el momento crucial, pero prometo que el siguiente capitulo estará pronto y valdrá la pena. Saludos. Que lo disfruten!