CAPITULO 21
Scorpius decidió darle tiempo. Pero el cambio de Rose había causado gran furor entre el sector masculino y eso no lo podía soportar. Al día siguiente, en cuanto Will Scarlett, el prefecto de Ravenclaw y pretendiente de Rose se acercó hasta ella en la biblioteca.
La castaña se apoyó en la estantería de forma seductora. Will parecía un niño pequeño observando un caramelo. Los ojos grises de Scorpius observaban a la pareja desde la penumbra, pero, disconforme con lo poco que podían escuchar sus oídos, decidió acercarse disimuladamente a la estantería más cercana.
-… por eso, que estás muy guapa.
-¡Gracias, Will! – le dijo ella sonriéndole de esa forma tan…
Rose le cogió la mano.
-Cuando quieras quedamos y te ayudo con lo que quieras.
-Sería un placer, es que… solo es muy aburrido, ¿sabes?
-Ya me imagino, yo también prefiero hacer las cosas en compañía…
-Y eso aún más.
-Sí… - ambos se sonrieron.
A Scorpius se le pusieron los bellos de punta y frunció los dientes, enfadado, ¿pero de qué estaban hablando esos dos? ¿Qué planeaban? ¿Qué querían hacer en compañía?
-Pues… cuando tú quieras, te pasas a buscarme…
-¿Y dónde lo haremos?
-…en un sitio cómodo, ¿no?..
Scorpius abrió mucho los ojos, eso se estaba yendo de las manos.
-…sí, la verdad es que estar en un sitio en el que te rodea la gente me pone muy tenso.
-… a mí también, no me puedo concentrar en la faena…
Se acabó, eso no estaba nada bien. Scorpius salió de su escondite enfurecido y se acercó a la pareja
-Entonces quedamos mañana en los terrenos para practicar mejor la puntería de los hechizos y completar el trabajo que tengo que hacer para encantamientos.
-¡Vale, adiós! – se despidieron con la mano y Rose se dio la vuelta.
Lo primero que vio es una cara hinchada y con los cachetes coloreados. Scorpius Malfoy iba a estallar cuando se tapó la boca, haciendo inflar sus cachetes, al descubrir de qué estaban hablando.
-¡No me pegues esos sustos!
El chico echó el aire de la boca de un soplo.
-¿Se puede saber qué es… eso? – le preguntó él señalándola de arriba a bajo.
Rose alzó una ceja y luego le pegó un empujón y le gritó entre susurros.
-¡¿Pero qué te crees que haces?! ¿¡Me vas a venir a decir tu también que no me vista así!?
-No, de hecho te iba a decir que te queda muy bien, pero…
-¿Pero qué?
Scorpius dudó y Rose le miró fijamente. Estaba siendo una estúpida, otra vez volvía a caer a los encantos del… de ese imbécil y niño mimado de la familia Malfoy. De repente, todas las imágenes de lo que había pasado con él se le vinieron a la cabeza y la idea de convertirse en una chica mala le pareció absurda, muy estúpida. Pero agitó la cabeza, borrando esos pensamientos y se iba a marchar cuando Scorpius le cogió la mano y la acercó contra él.
Estaban tan cerca que Rose olió su olor a menta, tan sabroso que se le antojó otra vez probar sus labios.
-Pero no me gusta que los demás se hayan fijado en ti… - le susurró.
Rose cerró los ojos, se estaba dejando llevar y eso no era lo peor. Estaban en medio de la biblioteca, sentía que varias miradas se habían posado sobre ellos y le soltó la mano del tirón, saliendo de su ensimismamiento, ¿A qué estaba jugando ese inútil? ¿Qué no le gustaba que los demás se fijaran en ella? ¿Es que estaba insinuando que ella era de él y él era de todas?
-¡Vete a la mierda, Malfoy! ¡No quiero saber nada de ti, no quiero ni que te acerques a mí, ni que me vuelvas a besar!
Scorpius abrió mucho los ojos, impresionado. Ahora si que todas las miradas se centraban en ellos. Rose se alejó corriendo y el slytherin se quedó mirando a todas partes, para saber si alguien no se había percatado de lo ocurrido, pero no hubo suerte. Todos los ojos se posaban sobre el chico cuya cara había tomado un color rojizo. Sonrió a todos los presentes con una sonrisa falsa y nerviosa y salió corriendo antes de que la señora Pince le echara una buena reprimenda.
Cuando salió de la biblioteca, la chica ya había desaparecido. Lanzó una maldición por lo bajo y se detuvo a pensar…
OoooOoooooo
FLASH BACK
Desde el encuentro en que sus varitas chocaron, no se habían vuelto a dirigir la palabra. Es más, se ignoraban. Hacían lo que podía por no mirarse cuando se cruzaban por un pasillo, lo cierto es que, cuando ya pasaban uno del otro miraban hacia detrás para observar la figura de espaldas con la que se acababan de cruzar. Rose siempre era la que más tardaba en mirar, cuando estaba apunto de doblar la esquina que los separaba del mismo pasillo. Por suerte, o por desgracia, sus miradas a escondidas nunca eran descubiertas por el otro.
No sabían y tampoco querían reconocer que se atraían, lo cierto es que… sí lo era. No tuvieron más remedio que hablarse cuando les tocó hacer el trabajo de pociones juntos.
-Pásame esos trozos.
Le dijo Scorpius señalando a una esquina de la mesa donde se encontraban unos trozos de lengua de serpiente que tenían que echar a la poción que estaban elaborando en la misma clase.
-¿Qué mas? – dijo Rose después de un silencio sin mirarle.
-¿Por favor? – suspiró él cansado.
Rose se los acercó y el chico comenzó a echarlos en el caldero. La gryffindor alzó la vista brevemente.
-Así no – dijo reteniéndole las manos.
Ante el contacto, a ambos chicos se les pusieron los bellos de punta pero trataron de calmarse.
-Debes… - carraspeó - … debes echarlos despacio, por cada trozo, mueves la poción…
-Ya… - dijo Scorpius sin parar de mirarla. Rose le devolvió la mirada.
-¿Qué pasa?
-N-nada… - dijo el rubio volviendo a su trabajo.
Rose se le quedó mirando atentamente.
-¿Alguna vez nos podremos llevar bien?
Scorpius levantó la cabeza, ¿había dicho en serio eso? Sonrió de medio lado y bufó.
-Con lo cabezota que tú eres, lo dudo mucho.
Rose abrió la boca sorprendida y frunció el ceño. Scorpius rió levemente.
-No te cueles, Malfoy.
Hubo otro silencio en el que ambos se emplearon a fondo en la poción hasta que Scorpius habló de nuevo.
-Bueno… nos odiaremos siempre, entonces.
Rose alzó una ceja y le miró curiosa.
-Eso espero.
Se miraron una vez más y a ambos se les escapó una sonrisa llena de… ¿picardía?
A partir de ese día, ambos chicos… se seguían odiando, sí, pero al menos, se saludaban con una mirada cuando se cruzaban. Ya no se ignoraban, actuaban como si la otra persona fuera indiferente, pero ambos sabían que no la podían ignorar tan fácilmente, que cuando uno u otro entraban en una clase, el otro estaba pendiente de qué sitio tomaba, con quién hablaba, con quién se juntaba, y aún más. Los dos coincidían siempre a la hora de desayunar, almorzar y cenar, ¿por qué? Necesitaban verse, aunque fuera a escondidas y sabían la hora que cada uno bajaba al Gran Comedor.
Scorpius necesitaba ver esos ojos azules, esa melena ondulada y castaña, aquella chica de Gryffindor, la más inteligente del curso, que siempre iba con sus libros de aquí para allá y que jamás dejaba de reír cuando iba junto a sus amigos.
Rose lanzaba miradas furtivas a la mesa verde. Quería ver esos ojos grises que se ocultaban misteriosamente tras esos mechones de pelo rebelde y rubio que caía sobre ellos y ocultaban su bonito rostro. Necesitaba ver cómo el chico, misterioso como siempre, hablaba de algo y sus amigos le reían las gracias mientras él sólo esbozaba una sonrisa de lado, chulesca, como era él…
FIN FLASH BACK
OoooOOooooo
Acababa de llegar del entrenamiento de quidditch. El último partido sería el sábado por la mañana y ese día era el último que podían entrenar, con presiones y regaños incluidos. Alex estaba nervioso. Sería el último partido del año, se jugaban la copa de quidditch. Hasta ahora no habían perdido ningún partido, pero contaban con la pérdida de James como golpeador, y eso no era nada bueno, pues el suplente no era ni la mitad de bueno que él. Pero no había otra cosa mejor. Habían jugado bien en el entrenamiento, pero necesitaban reforzarse. Ravenclaw era un rival fuerte, y no sería fácil derribarle como lo fue Slytherin.
Suspiró pensando en que a lo mejor se había pasado con sus compañeros de equipo, pero no tenía más remedio que serlo. Por eso se quedó en el vestuario planeando una nueva estrategia para explicarla esa noche en la sala común en unos minutos. Iba de camino hacia allí, quizás se debería disculpar con los demás, ¿por qué todo le pasaba a él? No sabía qué le estaba ocurriendo, pero últimamente su humor de perros no lo podía manejar muy bien…
-Wood.
Levantó la cabeza. Bien, lo que faltaba…
-¿Qué quieres, Gudrish?
La chica se acercó hasta él con pasos sensuales y le cogió la escoba.
-¿Q-Qué… pero qué haces? – dijo intentando arrebatársela de nuevo.
-Quiero que me escuches atentamente, así que préstame atención o no te daré la escoba.
Alex parpadeó, perplejo.
-Bueno… ¿qué quieres?
-El otro día, en el baño… ¿por qué me dijiste… eso de "Debes reprimir tus hormonas, Gudrish"?
Alex le miró confuso y luego empezó a temblar ligeramente para soltar finalmente una carcajada. Lía abrió mucho sus ojos verdes, sorprendida y le dio con la escoba en el costado, suavemente.
-¡No te rías! – pero el chico ignoró el golpe y siguió riendo.
La chica se cruzó de brazos y frunció el ceño, ofendida, esperando a que el chico parara de reír. Cuando el castaño se calmó, le miró sonriente.
-¿Ahora me vas a decir que esa frase te estuvo… rayando todos estos días hasta ahora?
Lía frunció la boca y contestó, orgullosa.
-¡Pues sí! ¿Algún problema?
-¡Pues sí! – ambos se miraron intensamente y Alex se acercó más hasta ella y le agarró de la túnica atrayéndolo hasta él – No te creo.
Gudrish pareció un poco sorprendida por la actitud de él y luego sonrió.
-¿Me estás provocando? – Alex sonrió.
-No, eres tú la que siempre vas provocando a los tíos.
Gudrish frunció el ceño y añadió con asco.
-Eres un gilipollas.
-Y tú una zorra.
-Imbécil – se acercó más hasta él.
-Idiota…
-Cerdo repulsivo…
-Estúpida…
Estaban tan sumidos en insultarse que no se dieron cuenta de la cercanía de sus bocas hasta que ambos se miraron los seductores labios del otro y… sin pensarlo más, se besaron, con tanta furia y tanta pasión que ni ellos mismos se dieron cuenta de lo que hacían. Los pensamientos de ambos estaban nublados por el deseo… Alex la estampó contra la pared y la estrechó contra sí de la cintura, mientras ella le acariciaba el pelo húmedo. Oían pasos de vez en cuando que caminaban por el pasillo, sabía que la gente los estaba mirando pero les daba igual. El beso les estaba encantando, es más… disminuyeron la velocidad y ahora se dedicaban más a sorprender al otro con la forma de besar: mordidas suaves, fuertes, caricias, labios atrapados…
Se separaron, lentamente… Alex abrió los ojos y observó que la chica aún los mantenía cerrados. Lía los abrió lentamente y chocó con la dulce mirada miel de Alex y no supo qué decir, ni cómo actuar. Se encontraba indefensa en esos instantes, y eso, solo le había pasado una vez… Se asustó y quiso echar a correr pero los labios húmedos y rojizos se lo impedían, le atraían de tal manera… que no era capaz de moverse de allí.
-¿Ves? A esto me refería con lo de tus hormonas…
Lía abrió la boca, sorprendida por el descaro del chico el cual sonrió al ver la expresión de ella. Alex la observó atentamente, la abrazó más contra él y Gudrish se estremeció bajo el gesto. Ambos se miraron a los ojos, otra vez, pero…
-¡Alex, Alex!
El castaño se apartó corriendo de la slytherin y miró a su derecha de donde provenían los gritos.
-¡Alex, Alex…! ¿Alex?
Amelie venía corriendo del pasillo continuo y se detuvo al ver a la pareja. Lía miró a la persona que les había interrumpido con odio, y más aún al saber que aquella era Amelie. Pero no se contrajo. Alzó pecho y sonrió a la pelirroja con malicia, mientras hacía sobresaltar sus ojos y sus finas cejas por debajo del flequillo recto que las ocultaba.
-¿Qué quieres…? – añadió él con tono cansino.
Amelie contestó sin dejar de mirar a la castaña.
-James ha vuelto.
-¿¡Cómo!?
Amelie miró de nuevo a Alex olvidándose de Gudrish que sonreía desquiciada.
-Sí, está en la sala común.
Alex salió pitando de allí dejando a las dos mujeres solas que se miraron de nuevo con odio.
-Has interrumpido un momento muy íntimo, Weasley.
-Vete a la mierda, Gudrish.
Y dicho esto salió corriendo en busca de Alex.
OoooooOoooo
El castaño se abrió paso entre la multitud que se agolpaba alrededor de una figura que acababa de llegar a la sala común. James Potter estaba allí, recibiendo sonrisas, abrazos, golpes cariñosos de espalda, choques de manos, besos… Lily Potter estaba a su lado, no paraba de verle y sonreírle. Se notaba que había estado muy preocupada por el estado de su hermano. Eddy no le paraba de hacer pruebas para ver si recordaba todo. Y muchos se reían.
Amelie se situó junto a Alex y este la miró mordiéndose el labio, preocupado. La chica le calmó poniendo la mano sobre su fuerte brazo y Alex se acercó a su amigo. La multitud se calló de repente. Todos observaban a la pareja. James se giró hacia él y no borró su sonrisa.
-¿Q-Qué tal?
-¡Bien, ya recuperado, gracias Alex! – el castaño le tendió la mano y James se la chocó.
Por ahora todo parecía ir bien. La gente volvió a lo suyo y nadie notó nada raro en el saludo que se dieron los mejores amigos que acabaron peleados por una chica. Nadie excepto Amelie… Alex respiró hondo, por ahora todo había salido bien, sin embargo no había recibido ninguna confirmación por parte de su madre de la operación. No sabía cómo debía actuar, pero James parecía haberle saludado como un compañero más, sin rencor de ningún tipo, sin demostrar más amistad por él que por nadie.
Amelie observó detenidamente a Alex que se había retirado del centro del mogollón y volvió a mirar a James, el cual todavía no le había visto, porque entre tanta gente que se acumulaba a su alrededor era imposible divisarla y ella no es que diera muestras de querer ser vista. Pero deseaba abrazarle en ese momento. Se acercó hasta el moreno y él giró la cabeza rápidamente al percibir un aroma de fresas. La chica le sonrió con timidez y él ensanchó aún más su sonrisa.
-Tenía muchas ganas de verte.
La gente pareció retirarse poco a poco de la pareja y acabaron por dejarles solos.
-Yo también, me tenías preocupada.
La chica se sentó junto a él mientras los alumnos ya subían a sus habitaciones o salían de la sala común. James hizo un rodeo con la vista.
-¿Dónde se van todos?
-Creo que nos quieren dejar solos…
-Es que… ¿saben lo nuestro? – Amelie sonrió.
Jame se acomodó para verla mejor. Los ojos cristalinos de ella se hundieron en los oscuros de él como una daga llena de amor.
-Sólo saben que estás enamorado de mí, pero no saben que yo te correspondo.
James borró su sonrisa y sustituyó su expresión de felicidad por una de duda.
-¿Y por qué saben lo mío y lo tuyo no? – Amelie se puso seria.
-¿No lo recuerdas?
-¿El qué?
-¿Recuerdas por qué te diste el golpe?
-Sólo sé que estaba mareado, no se porqué, sería de la comida o algo… me desmayé y me di contra una columna.
Amelie abrió mucho los ojos, sorprendida. Ahora estaba empezando a comprender el porqué del saludo tan extraño que se dieron él y Alex.
-Amelie… ¿qué pasa?
La chica reaccionó, sería mejor así, que no recordara su pelea con su mejor amigo por ella.
-Creo que no lo recuerdas porque... quizás lo admitiste cuando estabas borracho como una cuba y ni siquiera, antes del golpe, podrías recordar eso.
-¡Entonces ya sé porqué me di el golpe!
Los dos rieron divertidos y luego se miraron eternamente. La sala, para ellos, estaba vacía.
-Tu saludo ha sido muy frío, después de todo lo que he sufrido… - dijo poniendo morritos y agachando la cabeza.
Amelie rió divertida y luego le dio cariñosamente un golpe en la pierna.
-¡Eres un exagerado!
Ambos rieron, se miraron de nuevo y Amelie se acercó y le dio un abrazo fuerte, estrecho y, sobre todo, cariñoso. Se separaron, sus caras quedaron muy cercanas. Amelie apoyó su frente en la de él…
-Te he echado de menos…
James le acarició la mejilla e hizo que le mirara a los ojos.
-Si todo el mundo lo sabe… ¿cuál es el problema ahora para que estemos juntos? Ya hemos dado un gran paso.
Amelie tragó saliva duramente y se apartó ligeramente de él. Echó un vistazo a la sala común, sólo se encontraban allí dos parejas más que estaban demasiado ocupados como para prestarles atención.
-Somos primos, James…
-Lo sé – añadió frunciendo los ojos con fuerza como si así tratara de que no fueran primos – Pero peor sería si fuéramos hermanos. Y quieras que no… eso ayuda.
-James… ¿por qué todo es tan difícil? – se quejó ella mordiéndose el labio inferior
El chico rió y Amelie frunció el ceño.
-¡No te rías de mí!
James alzó su risa y la hizo más fuerte y contagió a la chica que le tiró un cojín de los que estaban en el sofá. James se sacudió la cabeza haciendo que muchos de sus mechones rebeldes cayeran sobre su rostro provocándole un rostro más misterioso y atractivo. Amelie le observó con ternura.
-Ya me da igual todo – dijo él acercándose a ella.
A Amelie le pilló desprevenida el acto de que él se acercara hasta ella y le besara profundamente. La pelirroja abrió mucho los ojos, pero no le apartó. Le devolvió el beso, con gusto y le acarició el pelo tan suave… Se dejó llevar. James se aproximó hasta ella estrechándola por la cintura y profundizando el beso… Cuando se separaron, se sonrieron con ternura.
-Primer beso en público…
Amelie bufó una risa tonta y miró a su alrededor. Dos alumnas los miraban con gracia, como si les encantara la pareja que estaban viendo.
OoooooOooooo
El colegio entero se movía ansioso por los pasillos, ondeando banderas de Gryffindor y Ravenclaw. Incluso algún Slytherin sacaba la de su propia casa a pasear, a pesar de que su equipo no jugara en el último partido del curso. El camino desde el vestíbulo hacia el campo de quidditch atravesando los bonitos y verdes terrenos del castillo que había decorado la primavera rebosaba de risas, cantos, ansias de ganar, miedo de perder y sobre todo, ilusión por saber quién era el merecedor de la copa de Quidditch.
En los vestuarios, Alex no podía ocultar sus nervios. Caminaba de aquí para allá con la escoba en la mano poniendo más nerviosos de lo que estaban a los demás. Albus inspiraba y expiraba lo que podía. Rose y Lily hacían juegos de manos para intentar tranquilizarse, pero eso era peor, porque el sonido que producía las dos manos al chocar ponían histéricos a Bart Simpson, el golpeador, que no paraba de agitar su bate. Las puertas que daban al estadio temblaron y todos se prepararon. Notaban que las gradas se llenaban de gente, el barullo que formaban era agotador… Las puertas se abrieron y los chicos montaron en sus escobas y salieron a la superficie.
-¡Y ahí llega el equipo de Gryffindor! Soy Fred Jordan y hoy se enfrentan Grffindor contra ravenclaw. ¡Señoras y señores es el último partido del año, la gran y esperada final! ¡El campo está rebosando! ¡Ahí está el capitán y guardián del equipo rojo: Alex Wood! ¡Los golpeadores Lomenus Gerdel y Bart Simpson! ¡Los tres cazadores: La bella Rose Weasley, la pequeña Lily Potter y mi gran amigo Daniel Clark! ¡Y por último, Albus Potter, en cuya persona está toda responsabilidad de que Gryffindor gane el partido– Albus tembló sobre su escoba de los nervios.
Más tarde salieron los de Ravenclaw.
-¡Y ahí llega el equipo azul: Su capitán y a la vez golpeador Eko Efron! ¡Le siguen los tres cazadores Juliet y Claire Pevensie, las gemelas más rápidas y guapas de Hogwarts y Will Scarlett! ¡Cierran el grupo el golpeador Rolly Mallorius, el guardián Chris Tara y la buscadora Lorelain Bennet!
La profesora Hooch se adelantó hacia el centro del campo y ambos capitanes bajaron y se pusieron cada uno en el lado que les correspondía.
-¡Capitanes, estrechaos la mano!- Efron y Wood obedecieron - ¡Montad en las escobas y alzaos!
Los capitanes ya estaban preparados para cuando la profesora Hooch hiciera sonar el silbato. En cuanto lo hizo y tiró la quaffle, las escobas empezaron a moverse rápidamente.
-¡Claire tiene la quaffle, se la pasa a su hermana, Juliet se acerca a los aros de Gryffindor, va a lanzar, pero NO, se la lanza a Scarlett y… MARCA! 10-0 ¡Saca Wood que está un poco decepcionado porque ha fallado, se la han colado, y nunca mejor dicho! ¡No te preocupes, amigo, esto acaba de… otro punto para Ravenclaw! ¡20-0 para el equipo azul! ¡Vamos Gryffindor!
Las gradas de slytherin estaban llenas de alegría por ver a Gryffindor hundirse, y ni qué decir de las de Ravenclaw. Gryffindor rechinaba los dientes. Por otra parte, Harry y Ginny estaban cogidos de la mano sin dejar de observar a su hijo Albus a ver si encontraba la snitch, pero no había ni rastro. Lorelain tampoco las encontraba. Ted Lupin y Victoire estaban junto a James, Amelie, Lily y Hugo.
Lily Potter lleva la quaffle, Scarlett intenta arrebatársela, pero se la pasa justo a tiempo a Rose Weasley. Esta se la pasa a Clark, ¡vamos Daniel! Y… ¡falla! ¡Chris Tara tira la quaffle, se la pasa a Scarlett, Will avanza hasta la portería opuesta, se la pasa a Juliet, Juliet a Claire… y Daniel se la arrebtaa, empieza otra carrera hacia los aros que protege Tara, Clark se la pasa a Potter y… ¡MARCA! 40-10 para Ravenclaw.
El partido continuó. La gente se preguntaba qué le ocurría al capitán de Gryffindor que siempre había parecido tan seguro y ahora solo había parado dos goles. Albus se acercó a Alex, que seguía sin ver la snitch y le gritó:
-¡Wood, tranquilízate! ¡Ya sé que mi hermano no es el golpeador esta vez, pero podemos ganar, no te preocupes!
Alex asintió y Albus se dio la vuelta, justo a tiempo para ver un rastro dorado, el cual persiguió. Bennet que estaba en la otra punta también lo vio, y ambos comenzaron a perseguirlo. Potter sabía que esta vez no le pasaría como en el partido de Hufflpeuff en el que la snitch le llegó a las manos por voluntad propia, pero estaba deseando que algo pasara para que ganaran el partido, y debían hacerlo…
-¡Tara ha fallado y Weasley ha marcado otro tanto! ¡30-80 para Ravenclaw! Scarlett tiene la quaffle, se la pasa a Claire, que se la pasa a Juliet, ¡vaya! ¡Otra vez la jugada de las gemelas! Avanzan por el campo, cada una por un lado, pasándose la quaffle tan rápido que es imposible de ver, ¡qué compenetración! ¡Se acercan a los aros! La tiene Juliet-Claire-Juliet-Claire-Juliet y… ¡Claire marca! 30-80… Wood está estresado. Se la pasa a Potter, Lily a Daniel, Daniel continúa solo, se acerca a las porterías y… ¡marca! ¡Buena jugada, despiste a tope! ¡La tiene Juliet, Se la pasa a… ¡Rose se la ha robado! Y se aproxima hacia Chris Tara, pero… ¡oh, no! ¡Una bludger lanzada por Efron, el capitán del equipo azul se la arrebata! Scarlett continúa solo y… ¡lanza! ¡Bien! ¡Wood ha parado el ataque!
Habían perdido otra vez el rastro de la pequeña pelota. Remontaron el vuelo, pero seguían sin divisar la snitch, ¡demonios! Otra vez se había perdido. Albus decidió dar un rodeo al estadio… Lorelain le seguía de cerca. Albus estaba dispuesto a engañarla, la miró de reojo. No vio la pelota, pero se lanzó hacia abajo. Bennet le perseguía muy de cerca con su Nimbus 2005. Se metió por debajo de las gradas, para comprobar si la chica le perseguía, y así fue. Por ahora no podía salir de allí… buscaba una salida para despistarle y que Lorelain quedara atrás, pero aún era pronto… Por fuera se escuchaban los comentarios de Fred Jordan y los zumbidos que pegaban las escobas al chocar contra el viento. Los ruidos que producían las bludgers y… los tantos del equipo contrario.
-¡120-50 para Ravenclaw! ¡Vaya, señores, parece que Bart Simpson se ha enfadado con Gerdel! Wood les grita que presten atención a las bludgers que se les acerca pero… ¡oh no! ¡Una bludger tirada por Rolly Mallorius derriba al guardián de gryffindor de la escoba! ¡Ahora Gryffindor se ha quedado sin guardián! ¡Claire se acerca a los aros, se la pasa a Scarlett, lanza y… ¡Lomenus le tira una bludger y pasa la quaffle a Potter! Lily tiene la quaffle, se la pasa a Rose, Rose a Daniel, Clark a Potter, Potter a WEasley y… ¡marca! ¡120-60 y los buscadores siguen sin aparecer! ¡Oh no, un momento! ¿Qué es eso? ¡Albus Potter ha reaparecido en el campo desde debajo de las gradas y Bennet no le sigue!
En ese momento, Albus había aprovechado un espacio que había entre las vigas de las gradas subterráneas para salir al estadio y había dejado a Bennet atrás, cuyo palo de escoba se había estrellado contra la astillada madera y había quedado atrapado.
Tendría que tener cuidado ahora que el partido estaba en sus manos por ahora. Ravenclaw aprovecharía para marcar tantos goles como pueda para vencer o eso parecía, no contaba con que su prima tenía un pretendiente en el equipo contrario.
-¡Sacerlett tiene la quaflle, Weasley le viene de frente, dispuesta a arrebatársela! Scarlett duda, pero... ¡increible! ¡Le ha dado la quaffle a Weasley! La chica parece haberle guiñado un ojo ¡oh, señores, parece que este partido también tiene amor entre los propios rivales!
Scorpius gruñó desde su posición y deseó tirarle una piedra a Scarlett para que se cayera de la escoba, que lucía una tonta y ridícula sonrisa en ese momento y veía como se alejaba la chica y marcaba un gol en la portería.
Chris Tara, al cual le había marcado Rose un gol empezó a gritar al moreno que hacía oidos sordos a las réplicas que él y su capitán le hacían. El partido se estaba alrgadno demasiado y Albus segía sin encontrar la snitch. Ravenclaw les tomaban una clara ventaje en tantos marcados y el chico temía que Bennet se recuperara y pudiera coger la snitch.
-¡Scarlett marca! ¡200-90 para Ravenclaw!
Albus rechinó los dientes, ¡oh! Había visto un rastro doraqdo, lo persiguió como si la vida le fuera en ello. Notó que una bludger le rozaba el brazo, tuvo que mirar para atrás para darse cuenta de que Eko le lanzaba una bludger que casi le daba en la cabeza si no fuera porque se agachó hasta pegar la barbilla en su escoba. Con ello aumentó la velocidad de la escoba y se colocó detrás de la snitch. Pero... notaba otro zumbido cerca de él y no era una bludger.
-¡Te vas a enterar, Potter!
-¡No es mi culpa que hayas caído en la trampa, Bennet! ¿Te has hecho daño?
La chica gruñó e intentó adelantarse al moreno pero este apresuró su escoba y no perdía la vista de la snitch.
-¡Los dos buscadores siguen la snitch con ansia! ¿Quién la conseguirá? ¡Lorelain se conozca paralelamente a la escoba de Potter! ¡Parecen discutir!
Bennet empujó a Albus pero el chico no perdió el equilibrio, pero sí ralentizó un poco el ritmo. Frunció el ceño hasta que sus cejas se convirtieron en una sola línea para concentrarse en que su Saeta consiguiera la velocidad que necesitaba para alcanzar la pequeña pelota.
-¡No voy a seguirte el juego! ¡No pienso derribar a una chica de su escoba!
-¡Pues yo no seré tan considerada! - le empujó de nuevo pero Albus se mantuvo sereno.
-Creo que he sobrestimado tu inteligencia de Ravenclaw, Bennet! Pensé que no me seguirías. La jugada me ha salido bien, no es mi culpa.
La chica le dio otro empujón y siguió agitando su escoba para que se apresurara. En ese momento, Albus alargó la mano para coger la snitch. Lorelain apresuró su escoba adelantando a la de su rival. El gryffindor vio de reojo que una bludger lanzada por Mallorius iba directo hacia él, quitó la mano y retrocedió, haciendo chocar la pelota contra la escoba de la chica, a la cual derribó y cayó al suelo en una dura caída.
Albus sonrió, ya sí que estaba libre de culpa, tan solo era más astuto que inteligente. Apresuró su escoba. La snitch ya estaba lejos, pero aún la podía ver. Cogió rapidez en el vuelo. Las bludgers le rozaban.
¡Bart Simpson lanza bludgers contra los golpeadores que en este momento están discutiendo por el lanzamiento hacia su propia buscadora! ¡El partido está muy reñido, señores! ¡Parece que Wood se ha reincorporado al partido! ¡240-120 para Ravenclaw! Albus se acerca a la snitch, la tiene muy cerca, señores.
Las gradas estaban atentas. La gente en pie, el estadioestaba sumido en una profunda concentración y atención. Los Gryffindors no paraban de vitorear y animar a Albus.
-¡Ravenclaw marca, Will Scarlett ha marcado una quaffle a Wood que estaba distraido por su buscador! ¡250-120!
Albus se detuvo en seco, hizo unas cuentas rápidas en su mente. Todavía no quería coger la snitch. Recordó que Alex quería tomar al menos 30 puntos de ventaja. Dio una vuelta hacia atrás, Bennet estaba tirada en el campo, siendo atendida.
-¡Lily Potter marca otro tanto!
Albus siguió a la snitch, su hermana lo estaba haciendo bien y... ¡Wood acababa de parar otra quaffle! Parece que ahora era cuando el partido se estaba poniendo de verdad reñido y el capitán de Gryffindor estaba reaccionando. Echó un vistazo. Lorelain se incorporaba de nuevo al partido. Apresuró la escoba. Tenía la snitch muy cerca, demasiado cerca... ¡Una bludger lanzada por Eko le derribó de la escoba.
Un "¡Oh!" cargado de decepción recorrió la mitad de las gradas... pero pronto vitorearon todos. Los del equipo de gryffindor miraron asustados hacia la snitch, pero no había rastro de ella. Miraron a la túnica azul de Lorelain que se había girado sorprendida porque no entendía lo que pasaba. Si ella tampoco tenía la snitch... Todas las cabezas se giraron hacia Albus que yacía en el suelo con una sonrisa de oreja a oreja y con la pequeña pelota dorada en las manos. Se levantó a duras penas y la alzó por encima de sus cabezas.
-¡ALBUS POTTER HA COGIDO LA SNITCH ANTES DE QUE LA BLUDGER LE DERRIBARA, 150 PUNTOS PARA GRYFFINDOR, HAN GANADO EL PARTIDO, Y LA GRAN FINAL DE ESTE AÑO! ¡VIVA GRYFFINDOR!
El campo estalló en vítores de alegría. Los componentes del equipo se apresuraron hacia su salvador. Le abrazaron con fuerza. De las gradas comenzó a emanar una marea roja... los alumnos de Gryffindor acudían a ver a los protagonistas del partido. Albus no veía nada. Solo sentía brazos, pectorales, pechos... Por fin consiguió abrirse paso entre la marabunta y consiguió divisar al equipo de Ravenclaw que estaba tirado en el suelo con caras de decepción y tristes. Alex le cogió por los hombros.
-Vamos a estrecharles las manos, anda campeón.
El moreno asintió, que seguía despeinado y sofocado por los abrazos que había sufrido. Rose, Lomenus Gerdel, Lily, Simpson y Clark iban detrás. Se presentaron frente a los Ravenclaw y Eko Efron se incorporó y se situó frente a Wood. Ambos eran igual de altos.
-Ha sido un buen partido, Wood.
-Habéis jugado muy bien.
-Lo mismo digo.
Se sonrieron y se dieron la mano. Luego, uno a uno fueron pasando por todos los jugadores. Albus se detuvo en Lorelain. La chica, de sexto y cuyo pelo moreno estaba recogido en una bonita cola y el flequillo le caía media abierto por la cara a causa del sudor, le estrechó la mano con fuerza e inclinó la cabeza.
-Ya te he dicho que no he sido yo.
-Has jugado bien, a pesar de que solo seas un crío.
-Solo nos llevamos un año, Bennet.
-Pero yo estoy en Ravenclaw. - Albus se quedó confuso, ¿a qué venía esa contestación?
-Pues no te ha servido de nada en este partido.
La chica ladeó la cabeza y sonrió.
-Has jugado bien, Potter. - el chico rió, no entendía esos cambios de humor de la chica.
-Y tú también, a pesar de... haber sufrido tanto... Espero que te recuperes de tus dos caídas y que aprendas a ser menos torpe.
El gesto de la chica cambió a otro de enfado, pero Albus le dedicó una de sus sonrisas más bonitas y se marchó de allí. Ahora tocaba recoger la copa que McGonagall tenía preparada en el centro del campo. Todo el equipo acudió hasta allí, rodeados de todos los componentes de sus casas. Fueron psando uno a uno, estrechando la mano a los profesores y a los jefes de cada casa que se situaban junto a la directora. Los 7 jugadores no podían separar su vista del poste donde descansaba la copa de quidditch en cuya plata estaba grabado el nombre de Gryffindor y el año 2021.
-¡Este año, los ganadores de la Copa de Quidditch es el equipo de Gryffindor! - anunció la directora, y le hizo un gesto a Alex para que alzara la copa entre sus manos.
Los vítores resonaron de nuevo, mientras se pasaban la copa d ejugador en jugador y la miraban con detalle. Era una ilusión poder tocar esa maravillosa copa. Unos cañones de confeti explotaron alrededor de la tarima en la que estaban los campeones. Las gradas de Hufflepuff aplaudían contentas, las de Ravneclaw a medias, peor bhubiera sido que ganara el tramposo equipo de slytherin, cuyas gradas ya estaban vacías de todo alumno.
Las felicitaciones no cesaron ni al salir del estadio. Nada más salir del estadio. Sus padres junto con Ted y Vicky les esperaban allí. Después de unas agradables noticias que recibieron toda la familia, los chicos se marcharon con la copa en alto hacia sus respectivas salas comunes.
-¿Y vosotros? - les dijo Vicky divertida.
Les preguntaron los cuatro adultos a Amelie y James que se habían quedado parados junto a ellos.
-¿Por qué no vais con ellos? ¡Vamos, habéis ganado la copa!
Rió Ted que le dio una fuerte palmada a James en al espalda, pero este no se movió. Amelie estaba blanca, junto a él.
-James, ¿qué has hecho? - le dijo su padre serio.
-Esto... Amelie y yo queríamos deciros algo...
Ginny y Victoire se miraron a la vez, la misma sucia y mala idea se les pasó por la mente, las dos negaron con la cabeza y miraron a la pareja. El joven tomó la mano de la pelirroja y ambos miraron a Harry que era el que estaba más cerca a ellos. Ted parecía igual de sorprendido que su novia y Ginny. Sus ojos, normalmente violetas, se tornaron de un color rojo, igual que su corazón, que estaba en ese momento acelerado y no paraba de latir en su interior.
-No creo...
-Amelie y yo estamos saliendo juntos.
CONTINUARÁ
SAMARA: Tachaaaaan!! hehehe me alegrod e que te haya gustado la historia de Alex. La verdad es que el nombre de Kate para su madre le vino al pelo si me guio or la serie de Perdidos =P Espero que este capitulo tambien te guste aunque no tenga tanto contenido interesante jeje, un besitoo y muchas gracias!! ^^
SOL: Solesitaaaaa!!! Juas, se lo han dixo a sus padres!?! q, como t kedas?! ha recuperado sus recuerdos con fuerza, verdad? xDD la proxima semana subire el siguiente hehe, espero q t siga gustando y muuuchas gracias x comentar ^^
LUNA: Hahaha, sisi las sagitarianas las mejores, hombre... yo lo de Alex no lo haria, afrontaria con lo heCHo, pecho, pero lo hizo xa salvar su relacion cn ¨James. Lo quiere demasiado como para perderlo del todo y ademas no quiere vivir lo mismo q le paso a su apdre!! Asi que prefiere hacer oidos sordos y ojos ciegos, por ahora.... En cuanto a Rose y Scorpius siguen en el mismo plan, a no ser q Scorpius espabile de una vez y haga algooo!!! jaja me alegro de q te haya gustadoo!! muchas graciasss ^^
