Capitulo XXI

Aún no es tiempo

Recorría los largos pasillos buscando la cunita perfecta, hoy me insistirían de nuevo para saber el sexo del bebé pero no quería saberlo recordar cómo sería con los rasgos de Terry sería difícil, en cuanto más lo pienso no sé cómo voy a reaccionar en ese momento, siempre imagine que el tomaría mi mano diciéndome que todo estaría bien, de hecho en las ultimas noche había tenido sueños muy vividos, al despertar tenía un sonrisa agridulce en los labios, estaba en mi octavo mes, pero realmente no me veía enorme como solía decirle a Bert.

Me distraje con un moisés precioso en encaje con lazos amarillos que no me percate que había chocado con una chica pelirroja.

-Lo siento, iba muy distraída, ¿Estás bien?- La chica me sonríe amablemente y se recoloca uno de sus bucles.

-Claro no te preocupes, gracias por preguntar, ¿Nace pronto?-Me mira con ternura.

-En un mes exactamente aunque yo quisiera que fuera ya. –Al instante ella se toca su vientre.

-¿Estas de encargo?-Ella solo sonríe y se encorva un poco.

-Ojalá pero estoy llevando las cosas con calma, solo que me encanta pasar por esta ala del centro comercial, me encantaría ser madre pronto.

-Yo también espero que sea pronto.-Le sonrió de vuelta y una patadita me recorre justo en mi costado derecho. –Me retuerzo un poco del dolor.

-Te ha pateado muy fuerte, ¿No es así?-Uf a veces presiento que mi bebé está jugando el súper tazón aquí adentro, bueno tengo que irme ojalá que pronto llegues a la zona de anotación.-Y le sonrió con amabilidad.

-Cruzo los dedos.

Al salir de la clínica me hacen una pregunta extraña, camino divagando sobre que debería responder, quien estará conmigo en ese día, paso por un pequeño parque con juegos infantiles y un hombre ayuda a dar sus pequeños pacitos a su hija, la tristeza me invade entera, la sensación de correr al departamento de Terry y decirle que tiene un hijo en camino me hacen querer despegar los pies del suelo. Pero al instante recuerdo sus palabras, no vales mi tiempo, hacen eco en mi cabeza, él jamás va perdonarme, siento que estoy a punto de cometer el error más estúpido y cruel de mi vida.

Tomo el móvil y le envió un mensaje a Bert, me quedaré a comer en la ciudad antes de regresar a casa y que tenemos que hablar de algo importante.

¡Claro princesa!

Disfruta la comida estoy en una reunión de negocios si se extiende por alguna razón te vería en la cena.

Un beso para las personas de mi vida.

Trato de despejar mis dudas con un té helado, debería rehacer mi vida o tratar de hacer lo correcto aun cuando podría llevarme el diablo consigo. Decido comer algo ligero he sentido una pesadez todo el día.

Por alguna razón todo se ve maravilloso, pero a mí me comienzan a dar arcadas, toco mi vientre y un espasmo me hacen estremecer, solo necesito refrescarme y estaré mejor.

Salgo de costumbre para ver a Eliza en nuestro restaurante favorito, hace algunas noche he soñado con Candy hace tiempo que no lo hacía y siento que es un presagio algo que podría removerme el alma he decido salir un tiempo de viaje y tener claridad en mis pensamientos y en mi paz mental he decido dar el siguiente paso.

Termino una llamada justo al entrar al restaurante, y casi caigo al piso sostengo a la persona para reprenderla por su torpeza nadie debe correr en un restaurante es peligroso.

Y antes de ver el rostro de una chica siento un perfume extraño en el aire…Candy.

Veo reflejado el terror en sus ojos, tiembla como una hoja y la veo perder el color.

El destino puede ser cruel o simplemente quiere saldar las cuentas de una vez por todas para terminar la guerra campal que te da día con día.

Esto parece irreal siento que han pasado más de 10 años la respiración se me corta trato de tomar aire, comienzo asfixiarme, no puedo desmallarme salgo inmediatamente del restaurante.

Por favor dios mío que no me siga, pero mis oraciones no son escuchadas y siento como toma mi brazo.

-Tienes mucho que explicar aquí.-Sus ojos están inyectado de furia el azul de su iris se ve tan gélido.

-Tengo que irme por favor, suéltame.

-Oh no, no te escaparas tan fácil, contesta rápido. ¿Ese hijo que esperas es mío?

-¡No!, ahora por favor déjame ir.

-Crees que soy estúpido Candy hace menos de 6 meses que nos separamos. Te di una pequeña oportunidad de que seas honesta y sigues siendo una niñata.

Sé que tiene razón pero ahora estoy confundida y un dolor agudo se centra en mi cintura.

-Me alejaste de tú vida, no tenía opciones.

-Eres realmente estúpida, a ti podría odiarte día tras día y seguir odiándote más pero esto, es el colmo.

No sé si es mi propio dolor o el de mi cuerpo que me hace abofetearlo fuerte y mi respiración se hace mucho más rápida. Él solo se toca su mejilla y me toma por los hombros.

-¿Por qué te empeñas en hacerme la vida difícil? Decidiste no decirme porque tienen un sustituto, o es que planeabas dejarme lejos toda su vida.

Ahogo un pequeño grito y me suelto de sus brazos miro hacia mis pies y veo un pequeño charco, he roto fuente, necesito irme en éste instante. Diviso hacia la ventana como la camarera ha presenciado toda la discusión y sale rápidamente con mi bolso.

-Señorita no se preocupe por la cuenta, aquí está su bolso, ¿Quiere que pare un taxi? Necesita ir al hospital pronto.

Pero Terry se interpone entre nosotras.

-Mi auto está justo aquí vienes conmigo quieras o no.

Y otro dolor me hace doblarme hasta casi caer de rodillas en el suelo. Sin sentirlo me toma en sus brazos y abre la puerta del copiloto con gran destreza.

Yo no puedo concentrarme por el fuerte dolor que siento que se avecina.

-Candy enfócate y mírame, tienes que ir al hospital. Ahora, respira conmigo todo va salir bien.

-Al san Judes, necesito llamar al doctor aún no es tiempo, falta un mes.-Y otro dolor me hace doblarme.

Llegamos en una eternidad o así lo he sentido, Terry me toma de nuevo en sus brazos y entramos al hospital una enfermera en recepción pide una silla de inmediato.

-Soy Candice White soy paciente del doctor Rogers, por favor estoy a punto de dar a luz.

-Claro, Señorita respire conmigo por favor indíqueme cada cuanto están siendo sus contracciones.

-Cada 10 minutos.-Me siento sudar frio, tengo miedo muchísimo miedo en estos instante Terry sigue corriendo la silla e inmediatamente me dan una habitación y colocan un monitor. El doctor llega casi enseguida y me revisa rápidamente.

-Doctor aun no es tiempo, estoy asustada-Siento como Terry toma mi mano y da un suave apretón y murmura que todo estará bien pero veo temor también reflejado en su semblante.

-Tranquila Candy se ha adelantado pero el bebé tiene fuertes latidos preparare la sala de expulsión, estás lista para ser madre.

-Candy hace unas horas hablamos sobre éste momento ¿Quieres hacer esto sola?

-De ninguna manera, yo estaré con ella.-Su voz es decidida, el doctor le proporciona una bata y le pide que éste preparado, llega un enfermo para llevarme a la sala todo se hace más real, siento el pulso en la garganta, el dolor me hace querer llorar y siento tirones en cada uno de mis músculos, que se contraen al unísono.

-Candy, estoy contigo, mírame puedes hacer esto.-Veo su precioso rostro compungido.

-Tengo miedo, Terry.-La voz del médico me hace volver a la realidad.

-Listo Candy, necesito que comiences a pujar a la cuenta de una, dos, tres, ahora.-Siento como mi cuerpo se llena de dolor y ardor en mi cintura.

-Muy bien, Lo haces muy bien, ya está por salir la cabeza, un esfuerzo más.-Pujo de nuevo con mis últimas fuerzas y siento como se libera presión. Un llanto fuerte resuena por la habitación.

-Es un niño, Candy un lindo niño sano.

-Tengo un hijo Candy.-Yo solo me limito a sonreír y gruesas lagrimas recorren mi rostro una calidez me invade.-Terry no suelta mi mano y me mira a mí y a nuestro hijo me besa, y siento que he vuelto a la vida.

-Doctor la paciente está perdiendo demasiada sangre.

Su beso, me hace sumergirme en un sueño precioso y satisfactorio.

Como poder regresar a tu vida de antes, a tus seguridades, cuando ves esos preciosos ojos, tu mundo, la vida, ha cambiado y te regala la dicha más grande.

La veo dormir tranquila, no puede ser que esté más bella, de lo que la recordaba, he pasado la incertidumbre más grande de mi vida, cuando pensé que podría perderla. Quisiera odiarla, reprenderla y al instante llenarla de besos y jamás soltarla.

Mi hijo comienza a llorar y su madre por instinto despierta.

-¡Terry!-Se sobresalta y se incorpora de inmediato en la cama.

-Creo que tiene hambre.

Me da al bebé en mis brazos y al instante su llanto se detiene sus ojos son inquisitivos son de un precioso azul zafiro su cabello castaño sus manitas son perfectas.

-Hola mi jugador de americano eres hermoso.-Rio entre lágrimas, Terry se acerca a mí y deposita un beso en mi cabeza.

-¿Así que jugador de futbol?-Se ríe suavemente y no puedo dejarlo de mirar me siento extraña. Y en realidad es así somos dos extraños en estos momentos.

El llanto de mi hijo me hace ver que se está poniendo coloradito del coraje por el hambre con cuidad destapo mi pecho y lo acerco a mí.

-Soy madre Terry por fin está aquí.

-Candy yo…

-Princesa he venido en cuanto me he enterado.-Bert se detiene en seco al ver a Terry y ahí dos pares de ojos se escudriñen sorpresa vs furia.

-¿Tú lo sabías todo éste tiempo no es así?

Y el puño de Terry se va directamente al rostro de Albert. No se inmuta y limpia la sangre de su labio roto por el golpe.

-Si quieres arreglar algo vamos afuera todo esto afecta a Candy.

Terry gira sobre sus talones y sale hecha una furia. Albert me articula que estarán bien.

Y me quedo sola con mi bebé en brazos y ha sido el día más caótico.

Bueno me esforzado para hacer el capítulo más largo, tuve que volver a escribir una y otra vez ya que sus opiniones contradictorias me hacen cambiar de dirección, pero bueno de verdad agradezco sus comentarios y me alegra de que no se olvidaran de mi existencia jaja, solo quiero poner algunos puntos claro.

Una Terry está en su derecho en odia a Candy y rehacer su vida.

Y Candy así mismo de igual manera pero estar sola en una situación así no sería fácil de verdad.

Les tengo una recomendación ya que necesitaran muchos pañuelos ya que esta historia está a 4 capítulos de terminar. Pero tengo nuevas ideas. Y espero me acompañen en todos esos proyectos nuevos y muchos de ellos están ya avanzados así que no sufrirán tanto entre capítulos. Nos leemos pronto abrazos. A.