N/A: ¡Hola a todos!

Siento muchísimo haberme retrasado tantísimo en publicar. Ando con la cabeza en las nubes últimamente y el dichoso fic de navidad me está dando bastante más quebraderos de cabeza de los que esperaba U_U

Muchísimas gracias por los reviews que me habéis dejado del capítulo 20. ME alegra que os esté gustando cómo va el fic y... ¿alguien pedía un poco de avance? xDDD. Porque sin duda sus deseos han sido escuchados, aunque no sea gran cosa.

Gracias por leerme, gente, y gracias por los mensajes! Espero no retrasarme tanto para la próxima.

Un saludo enorme y sí, desde España. :D


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Capítulo 21: Inesperado

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'Vaya, señor Potter, veo que ha estado practicando por su cuenta' lo felicitó la profesora VanHoor después de que hubiera logrado impedir que penetrase en sus pensamientos, aunque hubiera sido en el cuarto intento por parte de la mujer en el que finalmente había conseguido bloquear sus ataques.

Al menos había conseguido que por el momento no metiera sus narices en sus recuerdos más privados y eso era algo que agradecía, ya fuera porque ella prefería respetar esa parte de su intimidad o porque en realidad no hubiera podido hacerlo, aunque él se inclinaba más por la primera opción. Fuera como fuese, Harry respiraba aliviado porque ciertas cosas se mantuvieran al margen y también porque por primera vez la mujer le concediera un poco más de crédito que en las anteriores lecciones. Parecía que había vuelto de buen humor de su viaje después de haberse pasado casi una semana fuera del castillo haciendo sabe Merlín el qué, pero que sin duda la había ayudado a mejorar el humor de perros que había acarreado en las últimas dos semanas.

Harry agradecía el respiro que le había concedido el que se hubiera ido de viaje, un tiempo que había empleado en leer libros de Oclumancia y Legeremancia que al parecer le habían ayudado a aprender a ganar concentración. Si al fin y al cabo no era tan difícil como le había parecido, claro que en sí lo único que había que manejar a la perfección era el mantener el control de la propia mente, algo en lo que fallaba en bastantes ocasiones. Pero con la práctica suficiente podría crear una barrera que hiciera que aquel que trataba de penetrar en sus recuerdos no pudiera ver nada más que un manto negro, aunque eso ya era mucho más complicado. Si consiguiera llegar a algo así, estaba seguro de que moriría feliz y satisfecho consigo mismo.

'¿Cuándo practicaremos Legeremancia?' le preguntó él mientras la maestra se sentaba en su silla tras el escritorio en una postura completamente tiesa que podría deberse a que el corsé que llevaba y que apenas parecía dejarla respirar, mucho menos la permitiría encorvar la espalda. Ella aspiró profundamente y lo contempló con los ojos entrecerrados, pareciendo estudiar esa opción desde todos los ángulos posibles.

'¿Hay alguna razón por la que lo preguntes?' él alzó las cejas.

No, no había razones por las que quisiera aprender, tan sólo la orden de Dumbledore de instruirse en esas dos artes de dominio de la mente y nada más. Aunque debía admitir que sí le causaba cierta curiosidad. Como respuesta se encogió de hombros al tiempo que fruncía los labios y enseguida su profesora carraspeó.

'¿Qué sabes acerca de la Legeremancia?' Harry frunció el ceño. ¿Es que ahora también le impartiría clases teóricas? Lo que importaba era que consiguiera bloquear sus recuerdos y ver los de los demás, sin tecnicismos.

'¿Aparte de que se emplea para leer la mente de otras personas?' la mujer asintió mientras no podía evitar rodar los ojos porque hubiera comentado lo obvio 'Pues… Que al emplearla tu oponente es plenamente consciente de que-'

'¡Error!' lo interrumpió Nina mientras golpeaba la mesa frente a ella con la palma de su mano, sobresaltando al moreno 'Eso sucede si el atacante permite que el otro lo sepa; si no domina bien la táctica, porque sería demasiado obvio; o si, por el contrario, la persona a la que trate de leer la mente esté bien entrenada en la Oclumancia y se dé cuenta. Si se tratara de un experto queriendo entrar en la mente de alguien que todavía es mediocre eludiendo las invasiones, o que simplemente no tenga ni la más mínima idea de Oclumancia, podría hacerlo sin que el oponente lo perciba' Harry frunció el ceño.

'Usted es una experta en el tema' la profesora asintió mientras lo contemplaba con ojos entrecerrados, de sospecha, y él sintió un nudo instantáneo en su estómago al comenzar a atar cabos '¿Está diciendo que podría estar leyendo ahora mismo mi mente sin que yo me diera cuenta?' preguntó alarmado, recordando la cantidad de veces que había pensado cosas acerca de ella, ya fueran buenas o malas.

'Podría hacerlo, sí. Todavía no te manejas muy bien a la hora de evitar mis ataques y no me sería demasiado complicado' Harry sintió que se ahogaba con su propia saliva y comenzó a toser de forma descontrolada mientras sentía la mirada fría de Nina sobre él 'Pero no lo hago a menudo, si eso sirve para que no tenga que cargar en mi conciencia con tu muerte por asfixia' dijo entonces y él, que no podía detener la tos a pesar del alivio que sintió, se golpeó en el pecho y la contempló profundamente sonrojado 'Tranquilo, señor Potter, su opinión acerca de mí está a salvo' él iba a suspirar, pero entonces se dio cuenta de lo que había dicho y no pudo evitar contemplarla con un rubor notorio invadiendo sus mejillas. Por lo que acababa de comentar, estaba más que comprobado que Nina sabía bien qué pensaba acerca de ella aunque no estuviera dispuesta a decírselo directamente.

'Yo…' comenzó a decir, avergonzado.

'No se preocupe' le dijo ella con tono de voz condescendiente y el ojiverde terminó por corroborar sus sospechas de que su maestra sabía exactamente lo que opinaba de ella 'Verás, Harry…' en ese momento le hablaba con delicadeza, como nunca antes se había dirigido a él 'Soy una… persona respetuosa con los demás, pero a veces no puedo evitar sentirme curiosa. Sobre todo cuando llego nueva a un castillo repleto de gente que o bien me mira embobada, o con odio. Cada uno es libre de opinar lo que quiera de quien quiera, pero nadie debería juzgar solamente por el aspecto, ¿no te parece?' el moreno asintió mientras se encogía en la silla al no saber si aquello iba dirigido a él de forma directa o si, por la contra, tan sólo estaba generalizando 'No estoy habituada a ser el centro de atención. Siempre he sido un alma solitaria y de pronto me veo impartiendo clases a grupos considerables de alumnos que no hacen más que contemplarme. Eso es algo que me pone nerviosa, aunque a estas alturas ya lo he superado. De todas formas, cuando llegué, la inseguridad me hizo romper mis propias reglas para averiguar por qué me estaba ganando tantas atenciones. No está bien aprovecharse de un doncomo el que yo tengo, pero por momentos no puedo evitarlo. No sé si me comprendes'

Él aspiró profundamente a través de la nariz y retuvo el aire en sus pulmones por varios segundos antes de soltarlo despacio, asintiendo. Las clases de moralidad eran algo a lo que estaba habituado gracias a Hermione, así que podría soportarlas. Porque era de lo que se trataba, ¿no? Nina estaba tratando de hacerle ver que la Legeremancia no debería de emplearse a menos que fuera realmente necesario.

'No me siento orgullosa de decir que podría escribirte una lista de quienes me ignoran, odian o admiran. E incluso otra de aquellos que simplemente me ven como un objeto de deseo. Pero podría hacerlo. Sé lo que todas las personas en este castillo opinan acerca de mí y créeme, Harry, tú eres todo un caballero que me hace sentir halagada' el ojiverde sintió cómo aún más calor invadía sus mejillas y tragó saliva mientras un cosquilleo le rondaba en el pecho 'Tan sólo hay una razón que me ha hecho alegrarme de haber realizado un estudio de cada persona que habita entre estas cuatro paredes' él vio el atisbo de sonrisa en sus labios y frunció el ceño, confuso por su buen humor repentino y por lo que le estaba diciendo, lo cual no entendía en absoluto 'Hasta ahora te he nombrado cuatro listas que podría hacer, pero hay otra más en la que sólo escribiría el nombre de la alumna más brillante del colegio' el estómago del moreno brincó al ser completamente consciente de que le estaba hablando de Hermione.

'Profesora…' comenzó a decir, con toda la idea de excusar a su mejor amiga e indicarle que en realidad debería de incluir su nombre en la lista del odio en lugar de la que él adivinaba se denominaría sospecha.

'No, no, señor Potter. Realmente… es la alumna más brillante del colegio, sin lugar a dudas' él de nuevo frunció el ceño y miró a la mujer que estaba sentada a unos metros de él con semblante de orgullo bañando sus facciones.

'¿Qué-?' iba a preguntar algo, pero ni siquiera sabía cómo podría hacerlo sin ser condenadamente directo. Tanto, que de seguro perdería la confianza que Nina parecía haber comenzado a depositar en él.

'Hay varias razones por las que Dumbledore ha solicitado de mis servicios. Ya no sólo se debe a que domino a la perfección la defensa contra las artes oscuras, las artes oscuras en sí mismas y que además de ello sea una experta en Legeremancia y Oclumencia que te ayude a ser inmune a los ataques mentales de Voldemort. Hay una razón más, y puedo asegurarte que está muy ligada a las sospechas que la señorita Granger ha depositado en mí' Harry mantenía la boca entreabierta demostrando su asombro ante las palabras de la profesora, preguntándose al mismo tiempo si le decía la verdad o si, por la contra, tan sólo trataba de alimentar los rumores que corrían entre su grupo de amigos 'Así que le respondo abiertamente a la duda, señor Potter. No tengo sangre veela, ni mucho menos. Mi aurade misterio es mucho más compleja que eso, aunque no dudo en que Hermione no tardará demasiado en dar con la respuesta acertada'

'¿Me lo dice para que yo se lo cuente a ella y de esa forma puedan jugar las dos a los acertijos?'

'Algo así' Nina parecía satisfecha e incluso feliz 'Me divierte mucho el saber que alguien que no me conocía de antes haya llegado a la conclusión de que algo no está bien conmigo, y me pregunto si será capaz de averiguar el qué y cuánto tardará' Harry se removió en la silla, incómodo y de pronto también preocupado. No sabía por qué, pero en un abrir y cerrar de ojos aquella mujer le había despertado un temor que hasta el momento había pasado por alto. Apretando los puños, se decidió a lanzarle la pregunta que rondaba en su cabeza a bocajarro.

'¿Es una Mortífaga?' Nina dejó de sonreír y alzó ambas cejas, siendo esa la primera vez que el moreno podía percibir la sorpresa en su rostro.

'¿Y qué clase de Mortífaga sería si te lo dijera por las buenas?' le preguntó, de nuevo mostrándose divertida por la situación, y Harry no supo si aliviarse o ponerse a la defensiva. Ella debió notarlo puesto que, sin mediar palabra, se quitó de los hombros la capa que vestía siempre sobre el corsé y le mostró sus brazos pálidos desde todos los ángulos posibles demostrándole que no tenía la marca tenebrosa tatuada '¿Más tranquilo?'

'No crea' dijo por lo bajo y ella meneó la cabeza, molesta sin lugar a dudas.

'Muy al contrario, señor Potter, Dumbledore conoce muy bien mis ideales y por eso pidió mi ayuda, para convencer a otros de lo que es correcto' comentó con cierta brusquedad, haciéndolo consciente de que lo había escuchado por si en algún momento le habían quedado dudas de que así había sido. Y, además, parecía que su duda la había enfadado.

'Entonces esa es la otra razón por la que está usted aquí, aparte de las que ya ha nombrado' Nina la contempló al tiempo que asentía 'Dumbledore considera que podría hacer que cierto grupo de personas reconsiderara la idea de unirse a Voldemort'

'La lección ha llegado a su fin, señor Potter' le dijo ella mientras se inclinaba por encima de la mesa, apoyando ambas manos sobre ésta y sosteniéndole la mirada con lo que parecía ser una mueca de superioridad 'Ya le he dado muchas pistas y tampoco me gustaría quitarle el mérito a la señorita Granger, ¿sabe?' lo contempló con una ceja ligeramente enarcada mientras cruzaba los brazos contra el pecho tras haberse incorporado 'Fin de la lección' repitió después de que él no hiciera el mínimo amago de marcharse. Harry frunció el ceño y echó un vistazo al reloj de cuerda que había junto a la pared, tras el escritorio donde se encontraba la profesora contemplándolo fijamente 'Sé que todavía faltan más de diez minutos para que termine la hora, señor Potter, pero me ha parecido que por hoy hemos tenido más que suficiente con las prácticas y la charla' él lanzó un suspiro y se puso en pie, comenzando a recoger sus cosas a regañadientes. Lo que Nina le había dicho lo había dejado de lo más intrigado y debía admitir que por una vez no le habría gustado que la clase llegara a su fin, pero lo estaba echando de forma directa y no había nada que él pudiera hacer 'Siga practicando por su cuenta como ha estado haciendo en mi ausencia y acepte mis más sinceras felicitaciones por el gran avance que he percibido' Harry la contempló por encima de su hombro, con recelo.

'Gracias'

'No hay de qué' ella le hizo una especie de reverencia con la cabeza, haciéndole además un gesto con su mano derecha que lo invitaba a abandonar el aula. Y él así lo hizo, aventurándose a lo largo de los lúgubres pasillos de Hogwarts apenas iluminados por las antorchas que colgaban de las paredes.

Desde que el mes de diciembre había entrado pisando fuerte con la llegada de las primeras nevadas acompañadas de vientos gélidos, que los días parecían durar muchísimo menos que en noviembre, dándole la sensación de que vivía sumido en la oscuridad de la noche. Durante el día apenas podía disfrutar de la luz debido a que siempre estaba encerrado en alguna clase o en el Gran Comedor, abandonando el castillo para ver la luz solamente cuando tenía que rendir en las clases de Herbología, en los invernaderos, o de Cuidado de las Criaturas Mágicas, en los terrenos de Hogwarts puesto que la seguridad impuesta por la directora no les permitía acercarse a menos de cincuenta metros del Bosque Prohibido. Y eso incluía la cabaña de Hagrid, a quien no había podido visitar en ninguna ocasión debido a esas restricciones, conformándose con verlo en el Gran Comedor en las pocas veces que el semigigante acompañaba a los demás profesores en los festines, y durante las lecciones que les impartía de Cuidado de las Criaturas Mágicas dos veces por semana. Y debía admitir que extrañaba el reunirse con Hagrid en su cabaña y conversar con él, aunque no había nada que pudiera hacer para remediarlo. Su capa de invisibilidad había dejado de ser una opción desde que los Aurores ejercían de guardianes en cada una de las salidas del castillo para asegurar la seguridad durante las noches, así que no le quedaba más remedio que aguantarse.

Y ahora más que nunca lamentaba no poder hablar con él, porque estaba seguro de que si Hagrid sabía del enigma que envolvía a la profesora, se lo diría aún sin pretenderlo. El pobre hombre trataba siempre de ocultarle la información que era considerada de conocimiento único para los trabajadores del castillo, pero siempre acababa metiendo la pata. No estaba seguro de que en ese caso fuera a ser así, pero le gustaría imaginar que sí y poder tener esa opción de conversar con el semigigante acerca del tema. Quizá a Nina le apetecía jugar con Hermione a los detectives, pero a él la intriga acababa de superarlo. ¿Qué escondía esa mujer?

Nada más atravesó el retrato de Mary sus ojos se posaron al instante en la figura de Hermione emergiendo desde el interior de su cuarto a pasos lentos y, el solo verla, permitió que durante unos instante se olvidara de todo lo que tenía que decirle. La castaña no parecía haberse dado cuenta de su presencia puesto que mantenía la vista fija en una hoja de papel que leía con avidez, una media sonrisa plasmada en sus labios mientras veía cómo sus ámbares se deslizaban a toda velocidad a lo largo del escrito pareciendo que devoraba cada palabra. Realmente admitía que había sido un completo ciego para no haberse dado cuenta hasta ahora de lo hermosa que en sí era su mejor amiga.

'¿Buenas noticias?' preguntó él, percatándose de que la había asustado por la forma en la que brincó sobre sí misma produciendo un respingo que lo llevó a reír.

'Merlín, Harry, me has dado un susto de muerte' le dijo con reproche mientras se dejaba caer con un suspiro sobre uno de los sillones junto al fuego, desde dónde lo contempló por largos segundos que empleó en doblar la hoja de papel que había estado leyendo para después guardarla en el bolsillo de su túnica '¿Te vas a quedar ahí de pie como una estatua?' le preguntó con cierto atisbo de burla y él agitó la cabeza, percatándose de que se había quedado mirando pasmado la forma en la que la falda se le había deslizado a lo largo de los muslos cuando se había cruzado de piernas '¿Qué tal te ha ido en la lección de hoy con VanHoor?' él se humedeció los labios ante esa pregunta, seguro de que lo que le iba a decir le encantaría a la castaña. Se encaminó hacia el sofá mientras el bailoteo de las mariposas se iniciaba una vez más en su interior debido a la presencia de la chica, y sin cuidado alguno dejó caer la cartera con los libros al suelo y se sentó encarando a su mejor amiga, quien no le había quitado la vista de encima y lo miraba al igual que si hubiera hecho algo increíble.

'¿Qué?' le preguntó Harry sonriendo ligeramente a causa de la expresión que en ese momento se plasmaba en el rostro de Hermione, de absoluta perplejidad y la cuál de nuevo consiguió que todo pensamiento coherente abandonara su cabeza. En esta ocasión fue la castaña la que agitó la cabeza para, a continuación, sonreírle con labios temblorosos de tal modo que el ojiverde terminó por fruncir el ceño '¿Hermione?'

'No es nada, no me hagas caso hoy y cuéntame. ¿Te torturó mucho tu querida Nina?' él la contempló por unos segundos entrecerrando los ojos, hasta que fue plenamente consciente de que Hermione lo estaba eludiendo y no habría forma de conseguir que le dijera qué le había sucedido de repente para parecer incluso asombrada.

'Ni siquiera te vas a creer lo que voy a decirte' respondió con énfasis mientras la castaña inclinaba ligeramente su cabeza hacia un lado estudiando sus facciones y demostrándole que ella de veras parecía estar en otro mundo 'Hermione, ¿qué te pasa? ¿Por qué no dejas de mirarme como si fuera un experimento a punto de cumplir con las expectativas de su creador?' ella frunció el ceño 'Está bien, quizá en realidad no debería de apuntar tan alto y dejarlo simplemente en que parezca que tengo un cuerno en la frente. ¿A qué viene tu asombro?'

'Te he dicho que no me hicieras mucho caso hoy' la castaña se encogió de hombros y sonrió de un modo tan sincero que sus ojos marrones brillaron como él hacía muchos días no veía.

'¿A qué viene este buen humor tuyo?' dijo él mientras sentía que se contagiaba de la felicidad que parecía invadir a su mejor amiga, percatándose de que ésta, además, no dejaba de distraerlo de lo que Nina le había pedido que le contara para poder llevar a cabo su pequeño juego.

'A que podremos ir a Grimmauld Place por navidad, tan simple como eso' Harry sintió que su estómago daba un brinco por la noticia y enseguida se encontró a sí mismo sonriendo tan ampliamente que las mejillas llegaron a dolerle 'Hablé con McGonagall después de que tú te fueras a dar la lección con VanHoor y me ha dicho que los Aurores están trabajando para conseguir que todos aquellos alumnos que deseen abandonar el castillo, lo hagan sin correr el más mínimo riesgo'

'¿Están construyendo un tren blindado que no necesite circular por vías y que esté armado con misiles antiaéreos manipulados mágicamente para disparar a objetos voladores no identificados?' preguntó el ojiverde con sorna, siendo esa la única idea que se le ocurría como transporte seguro y a salvo de posibles ataques de Mortífagos.

'No tengo ni la más mínima idea porque tampoco le he preguntado, aunque no estaría mal proponerle algo así. No dudo que con magia podría conseguirse cualquier cosa' la castaña se encogió de hombros hasta que de pronto frunció el ceño y lo contempló con incredulidad '¿Misiles antiaéreos manipulados mágicamente para disparar a objetos voladores no identificados?' preguntó con sorna.

'Los mortífagos y los dementores entrarían en ese perfil' respondió Harry con total seriedad y haciéndola reír de tal forma que él terminó contagiándose y la acompañó en la carcajada.

'Tengo que escribir a mis padres para darle las buenas noticias. Justo hoy he recibido una carta de ellos…' la castaña sustrajo del bolsillo de su túnica el papel que él le había visto en las manos cuando habían llegado al salón de Premio Anuales y lo desdobló 'Mi madre dice que Molly la está volviendo loca. Al parecer se ha creado entre ellas una especie de competición en la cocina, y tanto mi padre como Arthur están al borde de pedir el divorcio'

'Por tu expresión adivino que se trata de una broma' comentó él.

'Al parecer las acusan de estarlos cebando para cocinarlos en navidad por toda la comida que están preparando' Harry rió entre dientes.

'Bueno, al menos no podrán quejarse de que las dos cocinan bien, aunque personalmente – y jamás se te ocurra decirle esto a nadie – prefiero la tarta de calabaza de tu madre a la de Molly' Hermione le envió una mirada perspicaz.

'Créeme que ni por todo el oro del mundo se me ocurriría airear nada así. Lo último que mi madre necesita es que le suban más el ego a su buen hacer en la cocina. No habría quien la soportase. Y mucho menos podemos permitir que se entere Molly. Le romperías el corazón' en ese instante Hermione echó un vistazo a su reloj de pulsera y, de un brinco, se puso en pie completamente sobresaltada 'Maldita sea'

'¿Qué sucede?'

'Llego tarde a mi ronda' el moreno la observó mientras ella corría frenética hacia su dormitorio y volvía a salir enroscando una bufanda en torno a su cuello con una mano, y encasquetándose el gorro de lana en la cabeza con la otra.

'¿Ron irá contigo?' le preguntó mientras se ponía también en pie y llevándola a detenerse en sus trancas antes de llegar a los dos escalones que la conducirían a la salida del salón.

'Me ha dicho que aprovecharía que han colocado los muérdagos para ir a buscar Nargles con Luna' respondió la castaña rodando los ojos y Harry frunció el ceño.

Era la primera vez que su mejor amiga nombraba a la rubia con semejante tono despreocupado y le resultaba sorprendente el que lo hubiera hecho precisamente cuando Ron y las palabras muérdago y Luna iban en la misma frase. ¿Es que acaso se había relajado tanto que ni siquiera sospecharía un poco? Él sabía por experiencia lo que se hacía bajo el muérdago y, aunque confiara en que el pelirrojo no fuera a cumplir la tradición con Luna, le sorprendía que los celos de Hermione no hubieran saltado por los aires al enterarse.

'¿Quieres que te acompañe?' se escuchó decir, percatándose de que Hermione no había siquiera intentado disimular su sorpresa ante la propuesta.

'Claro' dijo, aunque por su tono de voz y su expresión parecía que le extrañaba demasiado que él le hubiera propuesto el ir con ella a hacer la ronda.

'Tengo algo que contarte que no te vas a creer y, además, no me apetece quedarme aquí solo' le explicó mientras se acercaba a ella, percatándose de que en el rostro de Hermione se dibujaba al instante una mueca de gran curiosidad.

'Ya me lo has dicho antes y se me pasó por completo el preguntarte… ¿De qué se trata?'

Harry la tomó de la mano y la arrastró hacia el retrato, literalmente. La castaña produjo un alarido de sorpresa ante el ímpetu demostrado por su mejor amigo, pero no hizo siquiera un solo intento de detenerlo para que caminara más despacio ni tampoco para que la soltara. Abandonaron la Torre de Gryffindor a toda velocidad y se internaron en los pasillos del colegio mientras, tomados de la mano con sus dedos entrelazados, Harry le relataba cómo había transcurrido el rato que había pasado en compañía de Nina VanHoor.

'¿Me estás tomando el pelo?' le preguntó Hermione con un tono de voz chillón y perforante al tiempo que se soltaba de él y se detenía para mirarlo como si de veras en esta ocasión le hubiera salido un cuerno en medio de la frente.

'Te juro que no' respondió, sonriendo a pesar de la decepción que le provocaba que la castaña se hubiera alejado de él y ahora optara por caminar a su lado, todavía perpleja por la forma en la que lo observaba.

'¿De veras me ha retado a averiguar lo que esconde?' Harry reconoció al instante la mueca permanente se instaló en el rostro de su mejor amiga y que mostraba que ella no sólo estaba dispuesta a aceptar jugar al juego que Nina había propuesto, sino que además lo haría sólo para ganar. Hasta que de pronto lo miró con una ceja enarcada y expresión de burla 'Por cierto y antes de que se me olvide…' de pronto dio un salto a un lado y lo señaló, frenética '¡Te lo dije! ¡Te dije que esa mujer escondía algo que no era normal!' exclamó con euforia y llevándolo a reír.

'Bien, de acuerdo, tenías razón. Pero, ¿qué esperabas? Dijo que de todas las personas que no la conocían de antemano tú eras la única que se había dado cuenta de que algo raro sucedía con ella'

'Debo admitir que el saber que ella, de entre todas las personas, me considera la alumna más brillante del colegio, es sorprendentemente halagador' Harry rodó los ojos y bufó con sorna.

'¿Ya te cae bien?' le preguntó, burlón.

'Yo no he dicho eso. Además, sabes bien que siempre la he considerado una profesora muy talentosa-'

'Y que lo único que no te gustaba de ella era que tenía algo raro, sí' Harry terminó la frase de la castaña con tono de fingido aburrimiento 'Lo sé, pero debes admitir que ahora con todo lo que te he contado ya te cae mejor' Hermione se detuvo y se acercó a él, tomándolo de la corbata para tirar de ella mientras el moreno sentía que su corazón se detenía al percatarse de que la castaña, aún de forma inconsciente, había hecho que sus cuerpos quedaran a escasos centímetros de distancia. Eso hizo que él se tornara nervioso, sí, pero más al ver cómo lo miraba demostrando satisfacción, alegría, seguridad…

'Me ha propuesto un reto, Harry' le dijo con diversión 'Ahora mismo te puedo asegurar que está a un paso de encabezar mi lista de personas preferidas' añadió.

'¿Tan rápido ha logrado desbancarme?' él sabía cual era la respuesta a esa pregunta, pero de igual modo no pudo evitar que se escurriera entre sus labios pronunciada con un tono de voz tan suave, que logró que Hermione dejara de sonreír repentinamente para contemplarlo con una seriedad que a él lo tomó desprevenido aún sin saber por qué.

Se miraron a los ojos por varios segundos en los que Harry comenzó a sentir cómo los latidos de su corazón iban en aumento mientras las manos comenzaban a sudarle. Estaban verdaderamente cerca, en una situación en la que todavía no se habían encontrado desde que él había admitido para sí mismo que sentía algo por ella y eso fue algo que lo superó. El silencio reinante, la cercanía y que Hermione lo mirara tal y como lo estaba haciendo le ganaron el pulso a su autocontrol y de pronto se encontró a sí mismo haciendo algo que de seguro no habría hecho si se hubiera tomado un tiempo en calibrar las consecuencias de sus actos. Se inclinó hacia adelante mientras era el perfecto testigo de cómo la castaña parecía sorprendida por ese movimiento y, tras ladear ligeramente la cabeza, sus labios rozaron los de ella en una caricia que le provocó tal descarga recorriéndole el organismo que tuvo la sensación de haberse electrocutado. Se apartó después de que ella se echara hacia atrás impidiendo que aquel roce se transformara en un beso pleno y lo empujara levemente al tiempo que producía un respingo que no supo interpretar, atreviéndose a mirarla a los ojos para ver cómo lo contemplaba boquiabierta. Harry agitó la cabeza y retrocedió dos pasos rápidos, avergonzado consigo mismo y asustado también por el qué provocaría su pérdida de control temporal. Habían sido unos segundos en los que sólo había podido verla a ella, sin ser consciente de nada a su alrededor y en los que había perdido por completo la cordura hasta el punto de no haber considerado lo que de verdad iba a hacer hasta que era demasiado tarde. Apenas había sido un roce de labios, pero le parecía suficiente como para saber que efectivamente lo que sentía por Hermione era algo que nunca antes le había pasado con ninguna otra chica y eso, en gran parte, era terrible.

Terrible porque ahora estaba seguro de que se había enamorado de ella. Terrible porque se había dado cuenta de ello después de haber estado a punto de besarla cuando tenía novio, y éste era su mejor amigo. Pero por sobre todas las cosas, terribleporque ahora mismo Hermione lo contemplaba asustada puesto que se había dado perfecta cuenta de que él jamás habría intentado algo así de no tratarse de algo que no había sido capaz de controlar. Acababa de hacerle saber a su mejor amiga que la quería como a algo más que a la hermana que siempre pensó que era, aún cuando ningún lazo de sangre los unía, y ella parecía horrorizada. El pecho se le contrajo y comenzó a respirar de forma agitada mientras todavía la miraba en silencio, hasta que no pudo soportar por más tiempo esa situación y, tomando las riendas de sus actos, volteó con brusquedad sobre sus talones y echó a correr lejos de allí.

'¡Harry!' escuchó el grito de Hermione y sus pasos siguiéndolo al instante en el que pareció percatarse de que él estaba huyendo, pero no se detuvo '¡Harry, espera!' giró a toda prisa en un cruce de pasillos hacia la derecha y aumentó la velocidad.

Todavía podía escuchar a Hermione siguiéndolo y llamándolo a gritos y por eso una vez más cambió de rumbo apresurando sus pasos a lo largo de las escaleras que encontró en su camino, subiéndolas a tal velocidad que por un momento incluso tuvo la sensación de que flotaba. El pecho se le comprimía cada vez con más energía debido al esfuerzo, a la falta de aire, al cansancio y al peso por lo que había hecho, pero aún así no se detuvo y siguió corriendo hasta que finalmente se percató de a dónde lo habían llevado sus pasos una vez estuvo bajo la trampilla de la torre de Astronomía.

Harry se apoyó contra las escaleras de caracol que ascendían hacia la salida de la torre para recuperar el aliento, pero terminó ascendiéndolas a pasos temblorosos mientras se sujetaba a la barandilla. Había subido en muchas ocasiones a ese lugar desde que había comenzado el curso, pero en esa ocasión parecía no bastarle con los recuerdos y arrepentimientos de lo que acababa de suceder, sino que también tenía que abordarlo la imagen aplastante de Snape enviándole a Dumbledore aquel letal Avada Kedabraque había acabado con su vida. Agitó la cabeza y se humedeció los labios tratando de alejar esa clase de pensamientos de su cabeza, pero le era complicado siendo aquella una noche muy similar a la de la muerte de su mentor. Quizá no hacía calor ni tampoco el cielo estaba estrellado, pero sí que podía comparar su situación a la de haber llegado de un viaje a lo desconocido en el que había temido por su vida. Y no era porque creyera que Hermione lo había seguido dispuesta a acabar con su existencia de una vez por todas, sino que de veras creía haber ayudado a cavar su propia tumba al casi haberla besado.

Apretó los puños y los dientes y lanzó una furiosa patada al aire conteniendo las ganas de gritar al vacío de la noche su desesperación. ¿Qué había hecho? Se había dejado en evidencia. Había cruzado la línea. Acababa de traicionar a sus dos mejores amigos. Se llevó las manos a la cabeza y se acercó a la baranda de la torre envolviéndose en la oscuridad de la noche al tiempo que se removía el pelo. Deseaba golpearse, pero teniendo en cuenta que eso en sí no cambiaría nada prefirió no hacerlo. Hacía pocos días que habían desaparecido los moratones provocados por la fractura en su nariz y lo que menos deseaba era que regresaran. Se humedeció los labios, maldijo, de nuevo pateó el aire y dio un puñetazo a la barandilla, terminando por sisear de dolor al tiempo que retrocedía sujetándose el puño mientras de nuevo volvía a maldecir. ¿Cómo se suponía que iba a mirar a su mejor amiga a la cara? ¿Qué se suponía que debería decirle?

Perdona, Hermione, pero es que por un momento me olvidé de que tu novio es mi mejor amigo y sucumbí al deseo de besarte que me lleva rondando semanas. Suspiró y se golpeó la frente con la palma de la mano. Eso no era ni de lejos una opción a menos que de veras quisiera joderla más de lo que ya lo había hecho. Si a Hermione le había quedado alguna duda de lo que sentía por ella, entonces con esa aclaración terminaría por resolvérsela. Pero tenía que pensar en algo convincente, cualquier cosa que sirviera para cuando tuviera que encararla. Sabía que su mejor amiga no iba a dejar que las cosas se quedaran así y que querría hablar con él, además de que huir de ella no era tampoco una opción considerando que vivían en la misma torre. A menos que decidiera ir a hablar con McGonagall para solicitar un traslado a otro colegio mágico europeo, no le quedaba de otra que reunir ese valor de Gryffindor del que tan orgulloso debería de estar y enfrentarse a Hermione.

Lo más sensato es que le diga la verdad, le suplique que me perdone y también que bajo ningún concepto se lo cuente a Ron, pensó frunciendo el ceño mientras su mirada se fundía en el vacío que había frente a él, un manto de oscuridad que lo inquietaba. ¿Pero cómo soy tan imbécil para considerar el decirle la verdad? Sería como si me echara a un lago lleno de pirañas. Aunque en sí sé que es la mejor opción. Hermione no es tonta y se habrá dado cuenta de lo que sucede… A la mierda. Lo mejor que puedo hacer es regresar a la torre de Premios Anuales y que sea lo que Merlín quiera.

'¡Joder!' exclamó al voltearse y encontrarse de frente con una varita iluminada que enmarcaba a la perfección el rostro preocupado de su mejor amiga. Se llevó una mano al pecho y lanzó un suspiro mientras parecía sentirse al igual que si acabara de saltar desde la torre hacia el abismo de la noche.

'Perdona, no… No quería asustarte' la voz de Hermione era temblorosa y él apartó su mirada de la de ella mientras tragaba saliva.

¿Y ahora qué, Sherlock?, se preguntó a sí mismo.

'Harry, tenemos que hablar' él lanzó un suspiro y dejó caer sus hombros pesadamente hacia adelante al tiempo que movía su cabeza a modo de asentimiento. En un acto reflejo de nuevo la miró a los ojos mientras los nervios, la preocupación y el miedo lo invadían. La expresión en el rostro de Hermione lo asustaba porque no sabía bien qué quería decir y por eso mordió su labio inferior, decidiendo que dejaría que ella hablara primero. Pero la castaña no dijo nada y se limitó a mirarlo con el ceño ligeramente fruncido, hasta que mordió su labio inferior y finalmente tomó aliento '¿Por qué?' Harry bajó la mirada. Si iba a responder a aquello era mejor hacerlo sin ver su reacción.

'No-no lo sé. No pude evitarlo, yo-yo…' maldijo interiormente. ¿Qué se suponía que iba a decirle?

'No me refiero al…' Hermione carraspeó 'Beso, sino a por qué no me dijiste que tú… Que tú…' el ojiverde la miró a los ojos de nuevo. ¿Tanto le costaba aceptarlo? ¿Tan difícil era de creer que él pudiera sentir algo por ella?

'Que me he enamorado de ti' le dijo con tono frío, dolido porque su mejor amiga ni siquiera pudiera decirlo ella misma y al mismo tiempo sorprendido por la facilidad con la que aquellas palabras habían abandonado sus labios. Apretó la mandíbula al ver la expresión de desconcierto que bañaba las facciones de la castaña, enfadado por la forma en la que ella se lo estaba tomando. Le estaba haciendo una declaración sincera de algo que él mismo acababa de descubrir tras haber rozado sus labios con los de ella y Hermione parecía no sólo que no se lo creía, sino que además daba la sensación de que acababa de comunicarle que acababa de encontrar a Crookshanks muerto sobre el cojín en el que dormía en el sofá 'Sé que no es una buena noticia. Créeme que a mí tampoco me hace demasiada gracia debido a las circunstancias, pero-' la castaña dio un pasó al frente y le tapó la boca con la mano para que dejara de hablar.

'Harry, no-' ella mordió su labio inferior con fuerza 'No se trata de eso. E-es sólo que-' meneó ligeramente la cabeza y él se percató de que el temblor en su voz significaba mucho más que nervios. Estaba a punto de llorar y eso le encogió el corazón 'Harry, sabes que yo… Eres una de las personas a las que más quiero en este mundo, pero-' sollozó y él se apresuró a abrazarla sin importarle el ser consciente de que ella lo estaba rechazando, explicándole que por mucho que lo quisiera no era de la misma forma que él le profesaba.

'Lo sé' le dijo en un susurro mientras aspiraba el olor a cítricos de su cabello 'Hermione, no eres tú quien debe disculparse conmigo, sino al revés. Jamás he actuado con la esperanza de que me correspondieras, simplemente… En ese momento no pensé en nada y-' se detuvo en sus palabras y le frotó la espalda mientras ella hundía el rostro en su cuello llorando con más fuerza 'Por favor, deja de llorar. No puedo soportar verte así' se separó de ella y tomó su rostro entre sus manos, limpiándole las lágrimas con los pulgares hasta que ella por fin pareció calmarse.

'Tampoco tú debes de disculparte, Harry. No ha pasado nada…' él sabía que no deseaba quitarle la verdadera importancia al asunto, sino que le estaba dando a entender que no permitiría que aquello estropeara su amistad y él sintió una calidez en su pecho debido a eso.

'Si no ha pasado nada, ¿por qué lloras?' Hermione aspiró con fuerza a través de la nariz y agitó la cabeza, sonriendo débilmente.

'Se me ha metido algo en un ojo' dijo antes de comenzar a reír dando un paso atrás indicándole que ya podía soltarla. Él así lo hizo, contemplándola mientras se limpiaba las lágrimas con movimientos rápidos.

'De veras lo siento' repitió él sin poder evitarlo. Porque no importaba que Hermione le hubiera dado a entender que su amistad seguía intacta, él se sentía al igual que si hubiera tragado un millar de piedras.

'¿El qué sientes? Tú no me has metido el dedo en el ojo, ¿verdad?' le preguntó ella con un tono que debería de ser cómico, pero sonaba demasiado inseguro. Harry la contempló sintiéndose impotente en ese momento. Agradecía de verdad que ella actuara como si nada hubiera pasado para quitarle la culpa de los hombros, pero igual no podía evitar que le doliera que para ella hubiera significado tan poco 'Vamos, Potter, todavía tenemos que terminar nuestra ronda' lo tomó de la mano y a él le brincó el estómago. Hermione lo contempló por encima del hombro y le esbozó una sonrisa temblorosa al tiempo que le daba un tirón para hacerlo andar y él, eso hizo.


Continuará...