Esta historia no me pertenece. La autora es My-Bella y los personajes son de S. Meyer, yo solo traduzco.

Capitulo 21

Se encienden los ánimos

Bella POV

"Tu cabello ya esta creciendo," me dijo James, sentándose en su lugar habitual en la esquina de mi escritorio.

Mire mi cabello, girándolo entre mis dedos. Finalmente la primavera había llegado y parecía que el bebé y yo estábamos creciendo a un ritmo alarmante. Había cortado mi cabello hace solo unas semanas y ya estaba llegando un poco por debajo de mis hombros. "Eso le estaba diciendo a Alice la noche pasada. Ella quería hacer otra cita en el salón esta semana cuando los chicos vayan a las jaulas de bateo, pero no creo que quiera ir," le dije. "Además, a Edward le gusta largo."

"Creo que corto se adapta mejor a tu cara."

"No lo se. Es fácil peinarlo en la mañana, pero también extraño lo largo. O tal vez extraño que Edward ya no lo toma para cepillarlo todo el tiempo."

James se encogió un poco de hombros. "¿Qué vas a hacer este fin de semana?"

"Clasificar un montón de papeles," me reí. "En realidad tengo que ganar mi titulo de Profesora Cullen."

"El siguiente semestre, deberías enseñar en dos clases diferentes así podría regresar y ser tu estudiante de nuevo."

"No lo se. Todavía no decido si quiero quedarme en casa, y aunque regresara, no hay forma de que pueda manejar la carga de trabajo que tendría con dos clases diferentes y cuidar al nuevo bebé."

"Estoy seguro de que puedes hacer cualquier cosa que quieras con un poco de ayuda."

"Sabes, James, halagándome no vas a conseguir una 'A' en tus exámenes," bromeé, sonriéndole. "Una vez que termine con todos los papeles, tengo que ir de compras con Alice y Rose. Tenemos que organizar la fiesta de Emmett el siguiente fin de semana y dije que iría con ellas para conseguir la decoración."

"¿Todavía le hacen fiestas de cumpleaños a esta edad?"

"¿Estas bromeando? Emmett estaría devastado si no celebramos su cumpleaños."

"Mis padres dejaron de celebrar los cumpleaños cuando cumplí trece."

"No creo que nosotros paremos nunca. Amamos estar juntos y celebrar."

"Mi hermana se va a ir a Minnesota ese fin de semana. Va a visitar a nuestros padres por unos días."

"Deberías ir con ella, James," le dije.

"Debería, pero su carro es demasiado pequeño para que tenga espacio para mí. Además, tengo un par de papeles que me faltan de otras clases y he estado posponiendo. Voy a usar ese fin de semana para ponerme al día."

"¿Por qué no te pones al día este fin de semana y vas con ella el siguiente?"

"Me ofrecí de voluntario en un par de refugios para desamparados que hay en el área. No me gustaría saltarme esa responsabilidad."

"No," agregue. "Eso no estaría bien."

"Así que estaré en su casa vacía y terminare los papeles," me dijo, luciendo muy solitario. Me sentía mal por James – él era una persona genuinamente dulce, pero tan tímido que no podía dejar que los otros vieran eso. Me sentía encantada de que se sintiera lo suficientemente cómodo conmigo como para que dejara que su verdadero yo brillara. Y también me sentía horrible de que yo estaba hablando de mi maravillosa familia mientras él se estaba preparando para otro fin de semana sin la suya.

"James, deberías tomar un descanso del estudio y venir a la fiesta," le sugerí. "Va a ser el sábado por la tarde, desde las dos."

"No, esta bien. Es un evento familiar," suspiro, subiendo sus lentes por su nariz.

"Realmente deberías venir," insistí. "Puedes conocer a mi hermano y a los demás, siempre les hablo mucho de ti."

"Bueno, solo si estas segura, Bella. No quiero ser un intruso en tu tiempo con tu familia," dijo James. "Ya me diste mucho de tu tiempo aquí, y te lo agradezco."

"No hay problema," le asegure.

"¿Lista para el almuerzo?" pregunto Edward, asomando su cabeza por la puerta. Tan pronto como vio a James, su sonrisa se transformo en un ceño fruncido. En el último par de semanas, Edward se había metido en la cabeza que James me quería como algo más que una amiga. Pensé que si le daba un poco de tiempo a Edward, se daría cuenta de que solo eran sus celos y las cosas estarían bien – pero estaba empezando a dudar eso.

"¿A dónde van a ir el día de hoy?" pregunto James, ayudándome a pararme de la silla.

"Hoy es elección de Edward, no lo se," conteste. "¿A dónde vamos, cariño?" le pregunte con una sonrisa.

"Esme nos preparo un almuerzo para un picnic ahora que afuera esta lo suficiente cálido para ti," me dijo Edward, poco a poco su sonrisa iba regresando. "Rose y Lily se van a encontrar en el parque con nosotros."

"¿Un picnic de almuerzo y la visita de Lily? Hoy es mi día de suerte," me reí, envolviendo el cuello de Edward con mis brazos.

"Esta caliente aquí, pero todavía no puedes sentarte en el suelo, Bella," me advirtió James.

"Si Edward dice que puedo hacerlo, entonces es perfectamente seguro," le dije. Me incline hacia adelante y bese los labios de Edward. "Estoy segura de que checaste tres veces el clima antes de planear esto, ¿Cierto, cariño?"

Edward me dio la sonrisa torcida que tanto amaba, mostrando sus hoyuelos. "Solo dos, amor."

"Espero que al menos hayas preparado un almuerzo caliente para contrarrestar el frío," menciono James.

La sonrisa de Edward se desvaneció y endureció la mandíbula. "James, te lo aseguro, soy completamente capaz de cuidar a mi esposa."

"No lo quiso decir de esa manera, Edward. Solo esta tratando de ayudar. Sabes que ha leído sobre todas estas cosas con su hermana," le dije, tratando de aliviar la tensión entre los dos. Sabía que Edward no tenía mucha experiencia con mujeres, pero esperar que cada chico que me hablara quisiera ser más que amigos era simplemente tonto.

"Deberíamos irnos," dijo Edward, manteniendo la puerta abierta para mi.

"Te veré el lunes, James," le dije, con un pequeño saludo.

"Seguro," dijo, sonrió cuando recogió su mochila del suelo.

Edward dejo que la puerta del salón se cerrara cuando tomo mi mano y comenzamos a caminar hacia las puertas de edificio. "¿Estas contenta de que es viernes?" me pregunto.

"Lo estoy," respondí. "Pero apuesto a que tu estas más feliz por eso."

"¿Por qué?" me pregunto, manteniendo la gran puerta de madera abierta para mí.

"Por que son dos días sin que tengas que ver a James."

"Contrario a lo que piensas, no paso cada segundo de mi día preocupándome por James."

"Bien. Realmente comenzaba a preocuparme."

Edward se pellizco el puente de la nariz con su mano libre, suspirando profundamente. Tomo unos minutos para que me contestara y cuando lo hizo, su voz sonó cansada y tensa. "Por favor, no te pelees conmigo, Bella. Se que no ves las cosas desde mi punto de vista; y esta bien. Es viernes, vamos a pasar tiempo con Rose y nuestra sobrina, y todo lo que quiero es disfrutar mi hora de almuerzo contigo."

"Bien. Pero todavía digo que estas mal." Una parte de mí se sentía mal de que Edward pareciera enojado, pero la otra parte sentía que era su culpa por preocuparse por nada.

"Lo se," suspiro, abriéndome la puerta del carro.

Edward no hablo en el camino al parque. Pensé en comentar algo, pero luego decidí dejarlo con su mal humor si eso es lo que quería hacer. Le gustaba burlarse de lo infantil que Emmett actuaba, sin embargo, ahora era él el que parecía un gran bebé.

Cuando llegamos al parque, me ayudo a salir del carro y camino a mi lado, sosteniendo mi mano. Pero todo parecía una rutina en lugar de cosas que él quería hacer. Se animó un poco una vez que se encontró con Lily y Rose, y se llevo a la bebé a los columpios.

"¿Qué pasa con él?" pregunto Rose, sacudiendo su pulgar hacia Edward.

"Esta enojado."

"¿De que?"

"James de nuevo," suspire. "Debería superarlo ya. No voy a dejar mi amistad con alguien solo por que Edward se pone celoso sin razón."

"Bells, sabes que soy de las primeras en burlarse de la sobreprotección de Edward, pero te voy a decir algo, creo que esto es más que solo celos. Si solo fuera eso, Edward no dejaría de hablar de eso. Él sufre en silencio para que tu puedas ser feliz con tu amigo."

"¿Qué te hace pensar eso?"

"Por que esas son áreas en las que Emmett, Jasper y Edward son completamente iguales. Los tres se voltearían de adentro para afuera solo para hacernos felices. Ellos nos aman a ti, a Alice y a mí muchísimo. Ellos… ¿Cuál es la palabra? ¿Cuando alguien se niega a si mismo algo y luego tiene el placer de ver que alguien más lo disfruta?"

"¿Masoquista?" sugerí.

"Si, esa es."

"Es tonto hacerte miserable a ti mismo solo para cuidar que alguien más sea feliz."

"¿De verdad? Por que puedo recordar a alguien alejándose de Edward, aun si eso la lastimaba, solo para que él pudiera ir a la escuela de medicina y ser feliz."

¡Eso me hizo callarme! Yo había hecho eso, pensando en lo que era mejor para Edward. Me había preparado para vivir el resto de mi vida sola, solo para asegurarme de que él tenía el futuro que me merecía. Había tenido suerte de que Edward fuera tan malditamente persistente y viniera tras de mí – él me dijo que yo era lo que más quería en su vida y se caso conmigo esa noche.

"Veo que ahora tengo tu atención," me dijo Rose, sonriendo un poco.

"Bien, definitivamente estamos en extremos opuestos en todo este asunto de James," le dije. "Pero con suerte, cuando lo conozcan el siguiente fin de semana, verán que no hay nada y Edward se calmara."

"¿Conocerlo?" pregunto Rose, levantando una ceja hacia su rizado y rubio cabello.

"Si," me encogí de hombros. "Lo invite a la fiesta de Emmett."

"¿Qué hiciste que?" grito Edward. No tuve la oportunidad de contestar por que Lily comenzó a llorar, se había asustado con el tono enojado de Edward. Él sacudió su cabeza hacia mí y se alejo con la niña, tarareando para tratar de calmarla.

"Bella, realmente acabas de meter la pata en este momento," suspiro Rose, sacando un biberón de la pañalera de Lily. "¿Edward?" llamo. "Dale este biberón. Entre ella comiendo y tu tarareando, se va a calmar tanto que lo más probable es que se duerma."

Asintió con la cabeza rígidamente y se acerco a la mesa. Tomo el biberón y se fue hacia otro conjunto de bancas, sin mirar en mi dirección.

"¿Cree que tiene razón para estar enojado? No lo había visto enojado," resople, cruzando mis brazos frente a mí.

"He visto un montón de lados diferentes de Edward a través de los años, pero nunca lo había visto reaccionar tan rápida o acaloradamente. No digo que él este bien, y tampoco digo que este mal. Pero, Bella, ¿estas segura que tu estas bien? Por que si tienes aunque sea una pequeña duda, deberías darle a Edward cierta razón. No hay un hombre que conozca, ni si quiera Emmett y Jasper, que se irían a las longitudes de Edward para tratar de darte un embarazo lo más feliz y saludable que se pueda."

"Suena como si estuvieras de su lado."

"No estoy de ningún lado. Solo te estoy advirtiendo que tal vez estás siendo un poco egoísta. Quieres que ese chico sea tu amigo, pero estas ignorando que es lo que ve Edward."

"Mantendré un ojo en eso, pero justo ahora, no creo que eso sea lo que estoy haciendo," le dije.

"Espero que estés bien, Bells. La última cosa que quiero ver es que Edward o tú resultan heridos de alguna manera."

Suspire y descanse mis brazos y cabeza en la mesa. "Es solo que todo este tiempo me ha estado tratando diferente. Como si me fuera a romper o algo así."

"Estas embarazada," se encogió de hombros. "¿Qué es lo que esperas que él haga?"

"Actuar igual que como lo hacia antes," dije.

"Y si lo hiciera, también te molestarías," Rose se rió entre dientes. Ella golpeo mi brazo cuando la mire, señalando a Edward y Lily. "Míralo, Bella. Mira la forma en que la esta acunando y le esta hablando. Y eso que solo es su sobrina. Trata de imaginar como se siente sobre su propio bebé. Sabes que Edward es un hombre apasionado. Sabes lo profundos que son sus sentimientos, más de lo que cualquiera de nosotros puede imaginar. Así que añade todo eso y ¿Qué es lo que obtienes?"

"¿Un esposo increíblemente nervioso?" me reí.

"Así que tal vez su actitud sobre James es el reflejo de todo eso. ¿Por qué no intentas tranquilizar a Edward en lugar de gritarle?"

Rose trajo a Edward de regreso a la mesa y hablaron rápidamente mientras yo comía mi almuerzo y Lily dormía en sus brazos. El camino de regreso a la escuela fue tan silencioso como el camino al parque, y use es tiempo para pensar en todo lo que Rose había compartido conmigo. Decidí que iba a ser extra cariñosa con Edward esta noche, esperaba poder asegurarle que todo estaba bien entre nosotros dos. Probablemente me tendría que aguantar un montón de bromas ya que todo mundo se quedaba en casa esta noche – Alice lo había exigido para que mañana nos pudiéramos ir temprano de compras. Pero podría aguantar algunas bromas por Edward, especialmente si eso le ayudaba a superar las cosas con James.

Cuando Edward llego por mí después de mi última clase, envolví mis brazos alrededor de su cuello y lo bese, mostrándole que ya no estaba molesta por lo que paso ese día. "Te amo," le dije, abrazándolo.

"También te amo," contesto, quitando mis brazos de su cuello. "¿Lista para irnos?"

Sabía que estaba molesto y también sabía por que estaba molesto, pero aun así me dolió que él no me dejara abrazarlo. Me olvide de mis propios sentimientos heridos y en su lugar me concentre en animarlo. Mientras caminábamos hacia el estacionamiento, le tome la mano y sonreí. "Durante la última hora solo he estado esperando acurrucarme contigo en el sofá."

Él asintió con la cabeza, como si estuviera distraído y solo estuviera dando una respuesta automática. Era lo más que me había dejado saber cuán molesto estaba – nunca lo había echo antes. Ni una vez.

Le detuve de la mano y dejo de caminar. Parpadeo y me miro, como si finalmente me viera por primera vez en la tarde. "¿Todo bien?" pregunto.

"Eso era lo que te iba a preguntar."

"Solo cansado," se encogió de hombros. "Día largo." Tiro de mi mano con suavidad. "Deberíamos irnos a casa. Todos estarán esperándonos."

Asentí con la cabeza, sin confiar en mi misma para hablar. Si yo pensaba que estaba equivocado sobre James o no, obviamente estaba dañando a Edward y yo no había tenido la intención de que eso sucediera. ¿Por qué no podía solo estar feliz de que yo tuviera un amigo? ¿Por qué tenía que molestarse y complicarlo todo?

Todo el camino a casa me la pase pensando en esas preguntas ya que Edward no decía ni una palabra. Solo se quedaba mirando a la ventana, tamborileando los dedos contra el volante al ritmo que saliera del estéreo.

Llegamos a casa donde había un torbellino de actividad con Alice y Rose planeando el viaje de compras para mañana, Lily estaba lejos, golpeando las macetas de Esme con dos cucharas de madera, y Emmett y Jasper jugando un molesto juego con explosiones.

"Bella, ven a ver esto," me ordeno Alice, sosteniendo una revista. "Creo que debemos buscar uno de estos mañana. Tiene que haber un lugar por aquí donde lo tengan."

Camine hacia ella y tome la revista, eche un vistazo a la foto y al artículo. "Creo que esto se va un poco por la borda, Alice. Él gira a 29, no a 60."

"Eso es lo que hará que sea divertido," agrego Alice, arrebatándome la revista de las manos.

Antes de que me diera cuenta, estaba dentro de un monumental debate sobre helado de galleta contra un pastel y veinte minutos de mi vida se habían ido. Mire alrededor de la habitación, esperando ser rescatada por Edward, pero no lo veía en ningún lugar.

"¿Dónde esta Edward?" pregunte, gritando un poco para que todos me oyeran.

"Subió las escaleras. Dijo algo sobre no sentirse bien," respondió Emmett, nunca quito los ojos de su video juego.

"Ahora vuelvo," dije, apoyándome en los hombros de Alice y Rose para ponerme en pie. "Voy a ver como esta rápidamente."

"Es mejor que no este enfermo," me advirtió Alice. "Te hare dormir lejos de él si esta enfermo."

"Eso es lo que crees," murmure bajo mi aliento cuando me dirigí a las escaleras. Esperaba que realmente no estuviera enfermo, por su propio bien. Tal vez solo estaba sintiéndose un poco mal por saltarse el almuerzo hoy.

Abrí la puerta, sorprendida de encontrar la habitación toda oscura; había tapado las grandes ventanas con las cortinas. Camine con mucho cuidado hacia la cama y para el tiempo en que tarde en llegar a su lado, mis ojos ya se habían acostumbrado. Estaba dormido sobre su espalda con un brazo cruzado por sus ojos.

Moví su brazo y aleje un poco de cabello de su frente. "¿Edward? Despierta solo por un segundo."

"¿Qué pasa?" suspiro, poniendo de nuevo su brazo sobre sus ojos.

"¿Estas bien?" le pregunte, acariciando su brazo.

"Bien. Solo cansado."

"Son solo las seis de la tarde," mencione.

"Anoche me dormí tarde y me desperté temprano esta mañana. Solo necesito descansar."

"Sin embrago, me dirías si algo te molesta, ¿cierto?" le pregunte.

Un hondo suspiro salió de él, seguido de palabras que fueron apenas un susurro. "Isabella, te amo. Pero por favor, vete y déjame dormir."

Retrocedí rápidamente a sus duras palabras, como si él me hubiera mordido. "¿Vete?" pregunte, con una lágrima bajando por mi mejilla.

"Solo quiero decir que deberías bajar las escaleras y disfrutar que todos están en casa. Últimamente estas teniendo mucha energía hasta tarde, así que debería ser divertido para ti."

"Bien," me las arregle para contestar, ahogando un sollozo. "Te veo más tarde, entonces."

Antes de que pudiera moverme, tomo mi muñeca, mirándome. "No lo hagas, Bella. No hagas que esto sea sobre ti cuando no lo es. Estoy cansado y quiero dormir. No me hagas sentir culpable por eso."

"Bien," dije, alejando mi mano. "Lo hare cuando dejes de mentirme."

"¿Significa?"

"Significa que todo esto es por lo que paso hoy y la pelea que tuvimos por James. Trate de animarte, de mostrarte que te perdonaba por la manera en que actuaste. Pero tu no quieres hacer nada conmigo."

"¿Perdonarme?" rugió. ¿Tu me perdonas?"

Su reacción fue tan inesperada que me tomo un poco recomponerme. "Bueno… si…" tartamudeé. "Estas mal sobre James y estas siendo grosero y territorial."

Él solo me miro durante un buen rato. Cuando finalmente hablo, realmente sonó cansado. "Siento que lo veas de esa manera." Se dio la vuelta y enfrento a la pared, terminando la conversación.

Y por que yo tenía esa racha donde siempre era yo la que tenía la última palabra, tome mi almohada de la cama y me puse de pie, mirando su espalda. "Disfruta tu descanso, Edward. Dormiré en cualquier otro lugar esta noche." Me gire y salí pisoteando del cuarto, azotando la puerta detrás de mí.

Y ese fue el comienzo de la decima pelea que había tenido con Edward en los cuatro años que llevábamos juntos. Baje las escaleras y pase el tiempo con mi familia, pretendiendo que no estaba enojada con mi esposo. Y más tarde, cuando todos se fueron a la cama, entre en una de las habitaciones de huéspedes en el tercer piso para dormir sola.

Acababa de caer en un buen sueño cuando sentí que alguien me levantaba de la cama. Me las arregle para abrir los ojos y me encontré a mi misma mirando la mandíbula de Edward. "Edward, ¿Qué estas haciendo?"

"Creo que estas equivocada, se que eres la mujer más terca del mundo, pero eres lo único sin lo que no puedo vivir. No vas a dormir en ningún otro lugar que no sea nuestra cama." Me deposito gentilmente y me cubrió con las cobijas. "Ahora regreso. Voy a traer tu almohada."

Regreso un minuto después, con mi almohada en sus manos, incluso levanto mi cabeza para ponerla debajo. Una vez él estuvo en la cama, me acurruque con él, envolviendo mi brazo a su alrededor lo mejor que podía. Me encantaba que el bultito del bebé comenzara a interponerse un poco en el camino.

"Sabes lo mucho que te amo, ¿verdad?" susurro, besando mi frente.

"Si. Tanto como yo te amo a ti."

"Lamento que te hayas enojado conmigo, pero no puedo solo sentarme y ver como James se va uniendo cada vez más a ti."

"Él es solo un amigo, Edward."

Edward suspiro y su cálido aliento sopló lejos el cabello de mi frente. "Para ti, Bella."

"También para él," bostece.

"Duerme, amor. Alice estará aquí para despertarte antes de que lo sepas." Beso mi frente de nuevo y entonces mi nana comenzó a fluir con su voz de terciopelo. No sabía si nos habíamos arreglado o seguíamos peleados, pero sabía que él me amaba y que yo estaba segura en sus brazos. Así que cerré mis ojos y espere que el final de este día tan extraño también pusiera fin a las preocupaciones de Edward sobre James.

Se que han estado un poco raras las actualizaciones pero estoy aprovechando lo más que puedo mi tiempo libre, y cuando tengo listo un capi (al menos de esta historia) prefiero subirlo, no le veo el sentido a esperar.

En el capitulo pasado mencione que este no me gustaba, y ahora saben por que, Isabella siempre en los extremos, o no es egoísta o le da un nuevo significado a la palabra egoísta, al menos esa es mi opinión, solo piensa en lo que ella cree que esta bien sin analizar bien las cosas, pero bueno ya que..

Los siguientes dos capítulos son de la fiesta de Emmett, mañana tengo la primera parte y la segunda espero tenerla a más tardar para el jueves, si ocurre un milagro y puedo tener los dos capis para mañana entonces los publico.

Solo puedo decirles que el capitulo 23 es de los que más me gustan, y pronto lo averiguaran.

Moni