La ira se extendió por su cuerpo, sentía hervir su sangre, ¿cómo era posible? Su hermanita estaba con el idiota de Malfoy ¿desde cuándo? Entonces recordó lo extraña que estaba su amiga el día anterior y la insistencia de su prometida, las mujeres de su vida le habían ocultado algo tan importante y descabellado, porque eso no podría tener otro nombre. Estaba seguro que Skeeter no mentía, jamás mostraba las evidencias y ahí estaba esa foto con una escena muy comprometedora; Sin esperar más salió de su oficina, se detuvo enfrente del escritorio de su secretaria.

-¿Sabes si ya llegó Hermione?- preguntó sin intentar ocultar su enojo

-No señor, pero seguro no tarda- contestó algo intimidada

-Bien, ¿y Malfoy?

-Llegó hace unos minutos

-Excelente, cancela cualquier compromiso, tengo una cuenta que ajustar.

P.O.V Draco

Esta mañana desperté con el mejor humor que he tenido en años, solo el imaginar volver a ver a mi castaña me hace sonreír como un idiota, jamás me he enamorado en mi vida, claro que mujeres no me han faltado pero nunca las amé, así que muy bien no se sobre sentimentalismo, me cuesta abrirme a las personas y nunca un ha salido de mi boca un "te quiero" o peor aún un "te amo", al menos para una mujer que no sea mi madre.

Repito, no sé cómo es enamorarse pero creo que se debe ser algo parecido a lo que siento, no hay minuto del día en el que no piense en ella, intento recordar cómo era ella en Hogwarts y cada vez que encuentro algún gesto que mantiene, sonrió. Solo puede haber una explicación: me estoy enamorando de Hermione Granger o posiblemente ya estoy totalmente enamorado.

Para seguir con mi excelente humor, mi Madre me ha comunicado que mi padre esta mañana está mucho mejor, así que mejor bajo a desayunar y mis padres están Felices. Mi padre tiene en sus manos el profeta y me sonríe como si estuviese orgulloso, así que solo me limito a darles los buenos días, entre más pronto llegue al ministerio más pronto la veré.

Al llegar a mi trabajo, todos me miran y murmuran, no sé si estoy paranoico pero logré escuchar que alguien mencionaba mi nombre y el de Hermione, apresuro el paso para llegar rápido a mi oficina en el departamento de aurores, todo está tranquilo ya que como la mayoría de las veces llego temprano.

Para ocupar mi tiempo decido acomodar unos expedientes que le tengo que entregar a Potter, todo estaba bien hasta que alguien abre la puerta bruscamente, al levantar mi vista me encuentro con mi querido jefe, que parece estar ¿enojado? Antes de que pueda preguntar algo, algo choca contra mi cara dejando dolor.

Fin P.O.V Draco

Harry se fue directamente a la oficina de Malfoy, en cuanto entró lo vio de lo más tranquilo, al darse cuenta de su presencia, el rubio solo lo miró y el moreno no se contuvo, le dio con el puño en la cara. Draco se levantó sobándose el pómulo izquierdo, ¿acaso la vida se empeñaba en arruinarle el que parecía su mejor día?

-¿Pero qué rayos te pasa, Potter?- dijo rojo por la ira- ¡te has vuelto loco!

Harry le dio otro golpe en la nariz, le dio más coraje el que pareciera "inocente" o ajeno a la situación. Draco ya estaba bastante enojado, así que le devolvió el puñetazo, no sabía que le pasaba a su jefe pero él era un Malfoy y ningún idiota iba a llegar a enfrentarlo sin salir lastimado.

-No sé lo que planeas, pero te quiero lejos de Hermione- gritó Harry

Se tensó, ¿Hermione? ¿Había escuchado bien? ¿Cómo se había enterado? ¿Qué demonios estaba pasando? , otro fuerte golpe lo tiró al suelo, sacándolo de sus pensamientos, se levantó mientras que con la manga de su camisa se limpiaba la sangre que escurría por su nariz y su labio superior roto.

- Tú no eres nadie para decirme que debo o no hacer – se acercó a su jefe y le dio un golpe en su abdomen.

El rubio se apartó para darle al azabache la oportunidad de recuperar su respiración, tenía enfrente la excusa perfecta para descargarse con alguien y quien mejor que el cara rajada.

El ojiverde no entendía cómo sucedieron las cosas para que su hermanita terminara besándose con el maldito hombre frente a él, por el momento no quería ninguna explicación solo quería matar a golpes al hurón, porque de una cosa estaba seguro, Draco Malfoy era el culpable y nada bueno podría venir de él.

Draco seguía limpiando la sangre que no dejaba de salir, Harry respiraba entrecortadamente pero la ira había aumentado, cuando la mirada de ambos se encontró, se abalanzaron uno sobre el otro tratando de golpearse, cayeron al suelo, rodaban por la oficina.

El departamento de aurores ya estaba lleno de personas curiosas que habían dejado su puesto de trabajo para investigar lo que sucedía, escuchaban atentos la pelea pero nadie se atrevía a intervenir.

Un pelirrojo entraba al ministerio corriendo, la noticia que había leído esta mañana debía ser mentira, Hermione, su Hermione, no podía estar con el hurón albino, después de todo las estupideces que había cometido se había dado cuenta que la castaña era la persona que en realidad amaba y había regresado dispuesto a ser perdonado y si era posible a reconquistarla.

Algo extraño sucedía en el edificio, había poca gente y las personas parecían murmurar algo sobre una pelea, no le tomó mucha importancia y continuó su camino hacia la oficina de su cuñadp, pero al llegar no encontró a nadie, ni siquiera la secretaria que jamás se movía de su puesto. Vio a dos personas caminando apresuradamente, el joven se les acercó

-Disculpen, ¿podrían decirme donde se han metido todos?

-¿No lo sabes? Todos están donde está ocurriendo la pelea- contestó un hombre de estatura media, pelinegro

-¿Pelea? – preguntó confundido

-¡Sí! Dicen que Harry Potter y Draco Malfoy se están matando al estilo muggle – Respondió el otro hombre

Ron no termino bien de escuchar lo que le decían, cuando menciono los nombres de aquellos magos comprendió todo, corrió hacia donde se escuchaba gritos, pasó entre las personas, golpeando a algunas que le impedían llegar a su destino, abrió la puerta de la oficina de Malfoy.

En el suelo estaba su mejor amigo, que estaba rojo y lanzaba golpes con tanta velocidad, mientras que Malfoy se encontraba arriba de él golpeándolo, no lo pensó ningún segundo, se abalanzó en contra del rubio para darle un buen golpe, dejándolo en desventaja, ya que la pelea ahora seria de dos contra uno, al menos eso creía.

Theodoro Nott con el paso de los años se había convertido en el mejor amigo de Draco, él siempre lo mantenía al tanto de sus ocurrencias y aventuras, claro que el plan de Lucius no era desconocido para él, Nott siempre fue una persona reservada, inteligente, pacífica y a diferencia de sus ex compañeros de casa no era arrogante, no se creía superior a nadie pero también como buena serpiente era orgulloso a morir.

Cuando su amigo le comentó sobre la nueva ocurrencia de su padre, le dijo que era una idea estúpida, que si quería acercarse a Granger lo hiciera porque de verdad lo quería no por conveniencia, cuando su rubio amigo le confesó que podría estar enamorado de la castaña, se alegró, pocas veces había intercambiado palabras con la leona durante su último año en el castillo, no eran amigos pero se agradaban mutuamente y se sonreían cuando se encontraban en algún pasillo. Si había alguien que podría domar y cambiar completamente al estúpido de su amigo era Hermione Granger.

Esta mañana había leído el periódico, la sonrisa se mostró en su rostro, fue en busca de su amigo pero cuando ya estaba en el departamento de aurores, todos hablaban sobre una pelea, sabía perfectamente que la víctima seria su amigo. Cuando dio un paso para pasar entre las personas, alguien llegó a su lado, una mujer castaña, hermosa, con una cara de preocupación, la reconoció al instante.

-Hermione ¿qué haces aquí?

-Supongo que lo mismo que tú, Nott – lo miró – evitar que se maten

El asintió, caminó enfrente de ella para abrirle el paso pero no fue necesario ya que cuando todos la miraron se apartaron del camino, Theo la tomó de la mano, prácticamente la arrastró a la oficina de Draco ya que su rostro mostraba miles de emociones a la vez, las cuales él pensaba que podrían ser preocupación, enojo, decepción…

Cuando abrieron la puerta, Hermione se horrorizó, su Hurón estaba parado pero sangraba y alguien lo sujetaba de los brazos, al principio no podía identificar quien era ya que su corazón se destrozó al ver a su rubio así, pero cuando recuperó el aliento vio que el imbécil de Ron lo sostenía, mientras el intentaba defenderse de Harry lanzándole patadas, su amigo también sangraba.

La castaña se quedó inmóvil, Nott sacó su varita y con un movimiento Ron salía disparado por algún lugar de la habitación, Harry se distrajo para ver con rabia a quien lo había interrumpido, Draco aprovechó la distracción para sacar su varita, pero Harry se dio cuenta de sus intenciones, también tomó la suya,se apuntaron uno al otro, mientras se mataban con la mirada.

-Stupefy- gritó el rubio

-Expelliarmus – gritó Harry