Soul Eater no me pertenece. De lo contrario, ya estaría casada con Death the Kid y le hubiese dado 8 perfectos hijos simétricos.

No hay lugar como el hogar

Un alma saludable

- Un alma saludable habita en una mente saludable y en un cuerpo saludable.

Maka había repetido esas palabras todo el día. Inconcientemente, Soul sentía que estaba aprendiendo lecciones de Shibusen fuera de la escuela, en la comodidad de su departamento.

- ¿Estas enterada que dijiste eso unas 58 veces ya?

Sin prestarle la más mínima atención, Maka continuó yendo y viniendo en la cocina. Soul suspiró.

- ¿Qué comemos esta noche?

- Ensalada.

Una ceja blanca se levantó.

- ¿Perdón?

Sus ojos verdes se posaron en su arma.

- Ensalada – repitió simplemente.

- ¿Qué te crees que soy? ¿Un conejo?

- Hay que comer sano Soul. "Un alma saludable habita en un cuerpo saludable" No podemos seguir ahogándonos en hamburguesas.

- Nos encanta ahogarnos en hamburguesas, Maka. – Soul no iba a permitir que su dieta cambiara a ser la de un maldito bicho vegetariano. Que él no era ningún brontosaurius ni nada por el estilo.

- Eso está a punto de cambiar – puso frente a sus ojos un plato lleno de colores. Vegetales, de todas clases. Soul colocó una mueca de fastidio.

- Maaaakaaaaaa…- se quejó, empujando el plato lejos de él – Quiero carneeeeee…

- Ya te lo he dicho: tenemos que comenzar a comer bien. Vegetales cuatro o cinco veces a la semana ¿entendido?

- Claro que no, no lo voy a permitir.

- ¿Ah, sí? ¿Te atreverás a hacer algo? – le preguntó levantando un libro y sacudiéndolo en el aire, en una clara advertencia de lo que le esperaba si no le seguía la corriente.

Soul bufó:

- Maldición.

Miró a Maka ir nuevamente hacia la cocina para agacharse y tomar el aceite y el vinagre desde los estantes de abajo y sonrió de lado.

- Si no me das carne… - le dijo, acercándose y tomando su cadera para pegarla a su cuerpo - …tendré que tomarla de otro lado.

- ¡Maka-chop!

- ¡Maldición! ¿¡Por qué has hecho eso!?

- "Un alma saludable habita en una mente saludable" – recitó Maka, dejando un libro sobre el mesón.

- ¿Qué mierda significa eso? ¿Ya no haremos el amor? – la idea no le agradaba nada.

- Habrá que priorizar. La salud de nuestra alma por encima de los placeres carnales, Soul – se sentó a la mesa y lo invitó a hacer lo mismo – Ven, come.

- No voy a comer como si fuera un cobayo.

- ¿Quieres que te vuelva a dar con el Maka-chop?

Soul sintió un escalofrío.

- ¿De qué salud del alma me hablas? Si me sigues golpeando no podré hacer que mi alma habite en "un cuerpo saludable ni en una mente saludable" Para ese momento, ya estaré en coma.

- No seas exagerado. Ven, come.

Exhalando un suspiro de derrota, tomó lugar al lado de su novia y miró la ensalada con desprecio.

- ¿Comeremos esto de ahora en más?

- Sip.

- ¿Y estás bien con ello?

- Ajap.

- ¿No hay nada que pueda hacer para que cambies de opinión?

- Nop.

Masculló unas maldiciones en voz baja y se resignó, metiendo la lechuga dentro de su boca y masticando.

Una hora después Soul apagó el televisor y, en vista de que no tendría acción esa noche, se retiró a dormir balbuceando palabras de enfado.

Al sentir la puerta de la habitación cerrarse, Maka comenzó a reír sin sonido, sosteniéndose el estómago. Sacó su celular de su bolsillo y le mandó un mensaje a Tsubaki:

Tenías razón ¡debiste ver la cara de Soul cuando le dije que comeríamos solo verduras! Si Soul reaccionó así, ni me quiero imaginar qué hizo Black Star. Jaja, eres una genia amiga. Por muchas bromas más ;)

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Estudiar me succiona la vitalidad del alma -.-

¡Les dejo muchos besos!

Hikari x Takeru