Capitulo 20: El plan secreto
La tribuna estaba ansiosa. El presentador en medio de la jaula de acero, presentó a cada uno de los contendientes. Cada uno mostrando un increíble físico y con orgullo mostrando un rostro con cicatrices, señales de la experiencia de la vida. El menor de todos ellos con un cabello rubio con pecas también exhibía un físico trabajado por el tiempo en el bosque además de unas cicatrices hechas con maquillaje. Eso distraería a quienes lo estuvieran para que no lo reconocieran más tarde. Luego de la presentación de los gladiadores, se explicaron las reglas:
Los luchadores pueden portar por lo menos un arma para defensa.
Se prohíben las armas de fuego.
El ganador del encuentro continuara luchando.
Los luchadores que queden inconscientes serán retirados y en caso de que recuperen el conocimiento pueden volver a la jaula.
El ganador será aquel que sobreviva a todos los demás luchadores, obteniendo 10 millones de dólares.
Las reglas estaban diseñadas para ver el potencial de todos los luchadores además garantizar un gran espectáculo. Pero no se decía que los luchadores estaban obligados a volver si se recuperan, la única manera de salir era ganando o en una camilla. Además los famosos diez millones, no eran reales pues en realidad lo que se ganaba era mostrar sus habilidades y métodos al hacer un trabajo. Pero sobre todo se decidiría quien ocuparía el lugar Damocles, en la fuerza especial de Gran Pappi. Ron no pensaba morir allí pero tampoco podía ganar pues levantaría sospechas. Sortearon los nombres para definir el orden de combate. Luego escribieron los nombres en una pizarra. Al rubio le había tocado el cuarto orden, eso le daba tiempo a pensar. Los que participaban salieron de la jaula hacia los bancos que estaban en un costado.
Mientras en la tribuna la mujer de ojos verdes se levantó, decidida a no permitir que el rubio se lastime y se marchó mientras los invitados empezaban a realizar sus apuestas. La escurridiza joven se metió en los pasillo lleno por una desviación hasta una puerta clausurada. Intentó forzarla pero fue inútil. Con un poco de desesperación, empezó a buscar en su bolso. Sacó un pintalabios, el cual girando la parte inferior activo un láser, el cual apuntó hacia la cerradura. De esa manera la cerradura fue pulverizada y la puerta se abrió por completo.
El corredor que seguía era tan oscuro tan lóbrego que la mujer sacó una pequeña linterna, cuyos haces de luz iluminaron en parte el camino. La intrusa sacó una especie de brazalete azul claro con una pantalla de su bolso ahora vacío, luego se lo puso en su muñeca derecha. La pantalla se encendió, y apareció el joven Wade con un pijama.
-Linda peluca Kim – decía intentando suavizar la situación el genio.
-No es momento de bromas Wade, dime por donde seguir – aclaraba la heroína un poco agresiva quitándose la peluca. Cuando vio el rostro de Wade, la intrusa suavizó su expresión – disculpa Wade no fue mi intención sonar agresiva, es que Ron va a hacer que lo lastimen.
-No hay drama. OK, vamos a ver – el adolescente de cabello rizado tecleo unos comandos. "Usando un satélite del ejercito estadounidense enlazado con el Kimicomunicador…" Pensaba Wade sin detenerse. "…Escanearé todo el edificio, y así…" – Listo. Tengo el plano completo de ese sótano. Ahora camina por el pasillo hasta la próxima puerta. Ábrela y luego da vuelta a la derecha a una escalera que lleva…- mientras seguía dando las indicaciones, la pelirroja emprendió la marcha con pies ágiles, bueno lo más rápido que le permitiera el vestido.
Continuando en la arena, la batalla entre los enormes contendientes ya llegaba su fin y pronto ron deberá entrar. El rubio se enfrentaría a un sujeto al que le decían Black Bull. Era un enorme hombre de piel oscura, que ya había vencido a dos hombres dejándolos malheridos. Empuñaba sollo una cadena que le permitía golpear de lejos, porque se movía un poco lento por su tamaño. Ron pensaba que podía vencerlo con facilidad, pero debería usar sus habilidades especiales. "Mala idea, podrían relacionarme con el guardián" pensaba el rubio. Sólo hay una manera de salir. "rufus – decía en voz baja – hora del plan S". El ratopin rasurado salio del pantalón del héroe y se marchó rápidamente tratando de no ser visto." Ron se levanto y fue en la dirección contraria. Un hombre lo detuvo.
-¿A donde vas? ya es tu turno. – señalo el sujeto.
-Voy a buscar unas cositas y enseguida vuelvo – contestaba el rubio guiñando un ojo.
-Entiendo... – decía el hombre con desprecio – tienes miedo… creías que era fácil pero ahora te mojaste los pantalones y piensas en huir. Pues no te voy a dejar tus cosas están guardadas en donde las dejaste y sólo las volverás a tocar si ganas. – lo vio de abajo hacia arriba – y por lo que veo nunca las veras.
-OK. Tú ganas voy allá. – dijo Ron mientras señalaba la jaula. Caminó lentamente y dubitativo, "¡bien hecho! genio" había logrado colarse en aquel grupo de matones, falsificando la identificación. Rabí ya lo había intentado una vez, estuvo dos meses sin caminar. Después de eso lo pusieron a cargo de la oficina de fenómenos paranormales en JG, para que no se metiera en más problemas.
Seleccionaban a esos vagos de entre los peores maleantes de la ciudad o los importaban como a Black Bull, un nigeriano sobrealimentado. En fin lo peor de la escoria de todo el mundo, reunidas para masacrarse entre ellos. Y el rubio estaba encerrado frente a uno de ellos en la jaula de acero. El infiltrado se plantó frente a su desafío, una enorme masa muscular oscura que refunfuñaba por el agotamiento. El rubio sólo tenia un pantalón azul oscuro cómodo para correr y una musculosa negra ajustada. No tenía ningún tipo de arma para defenderse más que sus manos firmes y sus pies ágiles en zapatillas negras y blancas. Tocó la campana el rubio corrió hacia su contrincante. PUM. Todo se puso oscuro, lo último que escuchó fue el abucheo de la gente.
Cuando despertó, Ron estaba acostado en una camilla, en una habitación blanca donde sólo había un sujeto con guardapolvo blanco. El hombre de verdad parecía un medico pero el rubio sabia que no lo era. Estaba sólo para vigilar que el que se despertara fuera a luchar de nuevo. Con sigilo el rubio se levantó no tenia mucho tiempo, el reloj de la pared marcaba que habían pasado no mas de 5 minutos desde que se dejo golpear por ese enorme maleante. Su compañero de habitación apenas se percato de que Ron se había levantado, cayó desplomado por el golpe que le dio.
Rápidamente Ron fue al vestuario donde estaban todos sus objetos: una mochila en cuyo interior estaba su traje de Guardián, pero una versión más sport. No sabía cuando Rufus empezaría el plan S y él no estaba en su posición. Se cambió las ropas: un pantalón negro ajustado y una playera negra con una gran G en su pecho, un cinturón casi irrompible lleno de artilugios y un pasamontañas que le ocultaba todo su rostro. Cambio sus zapatillas por unas botas que lo hacían ver más alto. Cuando estaba listo escuchó un ruido. Sacó un pequeño tronco del tamaño de un lápiz. Se concentró y el objeto tomo un tamaño de dos metro de largo. Acercándose lentamente al final de la habitación y esperó a que la puerta se abriera sola. Rápidamente atacó al recién llegado pero se detuvo justo a tiempo para evitar golpear a Kim.
Concluirá…
