CAPÍTULO 25
MEILING
Shaoran no podía salir de su asombro cuando vio la arrogante figura de su padre ingresar por esa puerta, incluso las palabras crueles que habían pronunciado pasaron casi que desapercibidas. Tenía el mismo aire prepotente que lograba recordar pero sus rasgos habían cambiado, su cabello estaba encanecido y a pesar de la costosa ropa se notaba que no estaba pasando por su mejor momento
Con mayor razón, no dudaba que iba a provocar problemas, querría reclamar lo que era suyo por derecho propio aun cuando lo había destruido casi desde sus cimientos sin considerar si quiera por un momento el esfuerzo y las lágrimas que le había costado a él el volver a reconstruir lo que ese hombre había acabado
- Qué… ¿Te comieron la lengua los ratones, mi querido hijo? – dijo con sorna el hombre
Shaoran trató de recuperar la compostura aunque se sintió triste, triste de saber que la persona que estaba frente a él no le inspiraba ni un poco de cariño o consideración solo quería que desapareciera y dejara de ser un problema y mucho más en ese momento tan determinante
- No, no me comieron la lengua los ratones – respondió Shaoran con tranquilidad – es solo que me resulta difícil comprender como alguien puede tener el descaro de presentarse a reclamar lo que a causa de su irresponsabilidad e incompetencia perdió
La expresión del hombre se tornó dura, se notaba el enojo al escuchar las palabras de su hijo
- Sea como sea Xiao Lang, todo lo que ves aquí es mío por derecho propio, así que espero que te largues de este lugar
- Estás muy equivocado si piensas que voy a abandonar lo que tanto trabajo me costó, y eso de que esto es tuyo por derecho propio, está por verse. Ahora, retírate de mi oficina, a este lugar venimos a trabajar, no a perder el tiempo en discusiones inútiles
La mirada de Hien Li despedía fuego, si bien su color era similar al de Shaoran, jamás podría compararse con la mirada cristalina y sincera del castaño. Definitivamente, lo único que tenían en común era el apellido
Sin decir más, el recién llegado salió y cuando lo hizo, Shaoran soltó todo el aire de golpe al igual que los demás presentes. Ese era precisamente el meollo del asunto, ahora tenían que buscarle solución a un problema más.
- Maldita sea – musitó Eriol mirando la puerta por la que el hombre había desaparecido – Esto no puede estar pasando
- Pero está pasando y tenemos que resolverlo ahora – dijo Akiho con seriedad
- Los abogados, hay que traerlos ahora – propuso Yamazaki
- No, no podemos contar con los de acá, no confío en ellos
- Shaoran, el tiempo se agota, ¿qué propones?
- La única persona en quien puedo confiar. Meiling
Las tres mujeres se encontraban en el apartamento de Sakura y el ambiente no era el mejor. Sakura había esperado hasta ese momento para revelarles el acuerdo al que llegarían con Hashimoto y los pormenores del mismo
Sus amigas siempre la habían apoyado pero Tomoyo se veía realmente triste, e incluso, enojada; por su parte, Meiling estaba como ida del mundo… Y no era para menos, el día anterior había recibido una llamada por parte de Shaoran que todavía la tenía algo descolocada.
En ella le había revelado todo, las razones por las que se había ido de Japón, que no estaba en Pekin sino en Hong Kong y nada más y nada menos que gerenciando su propia empresa… Además, le habló de sus planes para ayudar a Sakura y a la empresa, no solo por su cariño y gratitud hacia el anciano Amamya, sino porque tenía conocimiento de lo que Sakura les estaba comentando en ese momento.
Su cabeza estaba hecha un lío, no podía creer que, con lo que le gustaba investigar a las personas nunca lo había hecho con Shaoran, de ser así, habría buscado la forma de ayudarlo desde un principio. Ahora, el asunto estaba en lo que él le había pedido. Necesitaba hallar la manera de sacar a Hien Li del camino.
Obvio que podía hacerlo, pero era en tiempo récord y en fin de semana.
- Mei… Mei… ¿Estás bien? – preguntó Sakura algo apenada
- Eh, perdón Sak… ¿Me decías?
- Es que no has dicho nada en torno a lo que les acabo de contar
La morena suspiró y tomó las manos de su amiga – Sak, confío en ti y sabes que sin importar lo que pase estaremos a tu lado, así sea para patear en los bajos a ese bastardo si se mete contigo
Sakura sonrió, esa era su querida Mei, aunque no podía ignorar que algo le estaba pasando
Pero es que Meiling sabía que al otro lado del mar, había un grupo de personas que estaban haciendo hasta lo imposible por salvarla de ese destino y ella también lo haría, no solo por ella, sino por Shaoran
- Chicas… Les pido disculpas por estar tan distraída pero tengo un caso demasiado complicado que debo resolver en dos días y…
- Mei, no te preocupes… De hecho había estado pensando en algo – dijo Sakura – Sé que es una locura y más pensando en cómo está todo actualmente, pero, ¿no te gustaría trabajar con nosotros?
- Dices… ¿En Amamya?
- Lo sé, es una locura, tienes un empleo estable y en una firma reconocida… Nosotros, en cambio, estamos pasando por todo esto y no será fácil pero…
- Sak, será un honor para mí
- ¿Lo dices en serio? – preguntó sorprendida la castaña
- Claro que sí, solo déjame terminar con esto y lo haremos oficial, ¿te parece?
- Gracias Mei, ahora ve y haz lo que sabes hacer
- Chicas las quiero y Sak… Todo estará bien, lo prometo
Había decisión en esos ojos de rubí, de una u otra forma le transmitió a Sakura una seguridad que se había esfumado tiempo atrás.
Pero Tomoyo aún se veía un poco consternada por la noticia, así que Sakura se acercó a ella
- Tommy…
La amatista la miró profundamente
- Sakurita, es que no sé qué pensar sobre esta situación, es tan injusto que pienses que debes sacrificarte por nosotros. Estoy segura que todos podemos salir a flote por nuestra propia cuenta, pero estamos hablando de tu felicidad, de tu futuro, Sakura
- Lo sé, Tommy, lo sé, cada día pienso en eso pero va más allá de nuestro sustento o el mantener cierto nivel de vida. Se trata de mi abuelo, él cuidó de mí toda la vida, se esforzó e hizo muchos sacrificios de los cuales ni siquiera nos enteramos, no puedo dejar que todo termine así
Tomoyo suspiró – Entiendo, pero no significa que esté de acuerdo Sakura, conozco a ese tipo, es una sanguijuela, me hace recordar… Bueno… - otro suspiro – mamá me hablaba mucho de lo sucedido con la madre de Shaoran, la señora Ierán. No puedo dejar de pensar en ella con esta situación porque su esposo, Hien Li, era el mismo tipo de hombre que Hiroshi y temo por ti, Sakura – culminó la amatista sujetando sus manos
- Tommy, soy más fuerte de lo que crees y hemos creado un acuerdo donde estipule muy bien las limitaciones que él debe tener con respecto a mí
- Sakurita, no hay contrato o documento que pueda protegerte estando en una casa sola con ese hombre… Oye ¿Y si te enviamos unas guardaespaldas como las que contrató mi madre para cuidarme?
La castaña sonrió, no podía imaginarse rodeada de mujeres para cuidar de ella, pero por más risible que sonara la propuesta, no era tan descabellada.
- Ya veremos Tommy, pero ese tipo se engaña a sí mismo si piensa que le voy a permitir ir más allá
Tomoyo no dijo más, las palabras sobraran en ese momento, lo que Sakura necesitaba era apoyo y ella se lo daría, como siempre lo había hecho.
La mente de Meiling trabajaba a toda velocidad, tenía muchos contactos, pero siendo fin de semana, muchas oficinas las encontraría cerradas y una investigación de esa envergadura requería de mínimo una semana es que… ¡Por favor!, hablaban de despojar a alguien de un derecho adquirido a través de una herencia. Era lo más grande que había hecho hasta el momento.
Sus dedos golpeaban con insistencia el teclado del computador sin saber a ciencia cierta qué debía escribir, por dónde empezar.
Pero recordó que había estado en un centro de salud mental, todos pensaron que se había internado allí a causa de sus excesos o como parte de un proceso de desintoxicación… Pero ¿y si no era cierto? ¿Cuáles eran los verdaderos motivos por los que Hien Li fue a dar a ese lugar? así que en primer lugar, averiguaría dónde había estado
Ahí estaba la sonrisa torcida de Meiling, sí que se iba a divertir descubriendo cada detalle de ese asunto y estregándole en la cara a Hien Li que su hijo, al que él había humillado y que había trabajado tanto, era el verdadero dueño de esa empresa.
Eso ya no era algo de negocios, era algo personal.
Así que la morena se acomodó en su silla, estiró los brazos al frente y se puso manos a la obra. – Oh Si, Hien Li, ni siquiera sabrás lo que te golpeó – Se dijo así misma mientras observaba con determinación la pantalla.
No supo ni qué sucedió cuando se despertó gracias a la luz del sol que se colaba por las ventanas, estaba convencida de tener el teclado marcado en la cara por la posición en que se quedó dormida; así que se levantó despacio y se estiró caminando por su apartamento y llenando la tetera para preparar un poco de té. Había reservado un vuelo que saldría en…
- ¡Carajo! – dijo lanzando la tetera sin saber si quiera a donde, estaba tarde, muy tarde y la dejaría el vuelo. Tenía una cita de vital importancia en Hong Kong y no podía darse ese lujo, tenía una hora para llegar al aeropuerto. Así que solo tomó su laptop, sus documentos y un abrigo. Ya llegaría a Hong Kong y compraría algo de ropa decente, Shaoran la esperaría en el aeropuerto
Llevó su auto y lo dejó estacionado en el aeropuerto, lo hizo con el tiempo justo para abordar el vuelo y aprovechó para descansar en el avión. Ese tiempo fue como un suspiro, porque lo próximo que escuchó fue la voz del capitán anunciando que estaban llegando.
Se estiró de nuevo, espero que fuera el momento, bajó del avión y buscó a Shaoran. Se sintió súbitamente feliz al sentir el cálido viento de aquella ciudad, como un abrazo del lugar que alguna vez llamó hogar.
- ¿Señorita Meiling? – preguntó el hombre mayor cuando la vio, los ojos de Meiling se abrieron de par en par tratando de reconocer a aquel amable hombre con su rostro envejecido y su cabello blancuzco pero la misma sonrisa y aire sosegado que recordaba
- ¡Wei! – gritó con entusiasmo lanzándose a los brazos del anciano sin ninguna reserva – Hace tanto años…
- Lo sé, se ha convertido usted en una jovencita muy hermosa y por lo que me dice el joven Shaoran, muy brillante también
- Y sabes que Shaoran no miente – dijo ella entre risas
- Vamos, él nos espera en el auto
Caminaron y conversaron hasta llegar al vehículo y ahí estaba, su querido primo que la recibió con un abrazo y un café grande, tal y como a ella le gustaba
- ¡Ay, Shao! Como caído del cielo
- Sé que debes estar cansada
- Ni lo menciones, pero tenemos el tiempo en contra, necesito comprar ropa, ya ves que no traje nada y en dos horas es la reunión con el doctor
- Vamos entonces
Al escuchar, Wei se dirigió a Canton Road, si la señorita Meiling era como la recordaba, era de gustos finos y exigentes.
Efectivamente, en una boutique compró un hermoso vestido que le daba la apariencia que necesitaba, se entrevistaría con el director del hospital donde había estado Hien para tratar de obtener toda la información que requería y no podía aparecer vestida de cualquier manera.
- Hermosa como siempre, Mei
- Lo sé Shao – sonrió la morena con picardía
- ¿Tenemos tiempo de ir a comer algo? me preocupas
Meiling miró su reloj y negó, no podían darse el lujo de llegar tarde – tenemos que irnos Shao, apenas si tuve suerte de encontrar a este hombre en el país, saldría de viaje hoy temprano pero lo convencí de retrasarlo por unas horas.
- Está bien, pero en cuanto terminemos iremos a casa, necesitas descansar
- Así lo haré primito, gracias por preocuparte.
Se dirigieron a un lugar a las afueras de la ciudad, desde lejos se podía contemplar una enorme reja que daba entrada al sitio, Ya se encontraba un poco roída y con escasas señales de que estuviese pintada alguna vez. Un anciano con un overall se acercó
- Buenas tardes. Tenemos una cita con el señor Wao. ¿Podría por favor avisarle de nuestra llegada?
El anciano los miró con recelo al principio, pero al ver el lujoso auto y la elegancia de sus ocupantes su rostro se iluminó con una sonrisa desdentada. No dijo nada, solo abrió la reja y les permitió pasar, pero ellos alcanzaron a ver que tomó un radio en su mano y se comunicó con alguien más.
- Sigan derecho hasta llegar a la casa grande. - indicó el anciano
Obedecieron y empezaron a entrar. La propiedad era extensa y se podía notar que había sido un lugar impresionante, pero ahora, estaba un poco descuidado y el paso de los años no había sido en vano. A Shaoran y Meiling les costaba pensar que el exigente Hien Li hubiese estado en un lugar de ese tipo.
Cuando llegaron, una mujer de mediana edad vestida de enfermera les esperaba en la entrada con una agradable sonrisa.
Meiling y Shaoran bajaron del auto y se presentaron con la mujer que de inmediato les invitó a pasar.
- Es un día muy agradable, ¿no les parece? – preguntó la mujer
- Si señora, lo es. Muchas gracias por recibirnos.
- Es un gusto para nosotros que los familiares del señor Li nos visiten, espero que se encuentre bien
- Ehhhh sí señora… Lo está, pero todavía no conocemos las razones por las que le permitieron salir
La mujer se detuvo en seco – Oh no, pero no se lo permitimos, el señor un día simplemente desapareció, nos dejó muy preocupados, pero ya el Doctor Wao les dará los pormenores
Los dos primos se miraron, por lo visto los instintos de Meiling los habían llevado por el camino correcto. La mujer abrió la puerta de una amplia oficina donde un hombre mayor miraba distraídamente por un enorme ventanal
- Doctor Wao, sus invitados han llegado – anunció de manera respetuosa la mujer
- Gracias Lin – respondió el hombre digiriéndose a los recién llegados – Bienvenidos, tomen asiento por favor
Shaoran y Meiling así lo hicieron
- Es un gusto conocerlos, mi nombre es Chang Wao, soy psiquiatra y dirijo este centro. De verdad me dio mucha curiosidad cuando la señorita se comunicó conmigo el día de ayer
- Le agradecemos mucho el que pueda atendernos a pesar de sus muchas ocupaciones – dijo Shaoran educadamente – Mi nombre es Li Xiao Lang y ella es Li Meiling
- Son ustedes hijos del señor Hien
Ambos se miraron y asintieron, quizá les pondrían problema si decían que ella era solo una sobrina
- Bueno, soy todo oídos
- Señor, la verdad es que hemos tenido algunos conflictos con nuestro padre los últimos años y nos sentimos muy tranquilos cuando supimos que había decidido tratarse, bueno… Usted sabe, de sus adicciones, pero nos preocupamos al saber que ya estaba fuera de nuevo, la verdad es que no sabemos en qué condiciones se encuentra
El hombre asintió en silencio – Pero la situación es mucho más compleja que eso. En principio él no llegó aquí por sus propios medios, él llegó como parte de un proceso legal por daños, perjuicios y lesiones personales, se determinó que lo mejor sería entrar en tratamiento. Pero estando aquí… - El hombre guardó silencio y se acercó a su escritorio tomando una carpeta de un grosor importante – Bueno, el caso es que llegó con unos síntomas de agresividad muy serios, era necesario medicarlo en muchas ocasiones porque trataba de agredir al personal, tenía fugas mentales… En fin, a través de unos exámenes nos dimos cuenta que tiene Alzheimer
- ¿Alzheimer, dice? – preguntó Meiling tratando de mostrarse afectada por su supuesto "padre" cuando la verdad era que había encontrado justo lo que necesitaba.
- Sí señorita, lamento mucho darles esta noticia, pero los hábitos descuidados y sus adicciones han hecho que haya avanzado en muy poco tiempo, de ahí nuestra preocupación por su fuga.
Shaoran y Meiling guardaron silencio – Necesito hacerle una pregunta muy importante – dijo la morena con seriedad – ¿El estado en el que mi ti… Mi padre se encuentra hace que no sea apto para tomar decisiones legales u ocuparse del funcionamiento de un negocio?
El hombre la miró con suspicacia, sabía muy bien a donde iba dirigida esa pregunta y ahora comprendía a la perfección el motivo de su visita. Meiling también lo notó.
- Señor Wao – dijo Meiling poniéndose de pie y caminando por el lugar con la seguridad que la caracterizaba, Shaoran pensaba que así debía verse durante un juicio -, es usted psiquiatra pero estoy segura que al dirigir un negocio como este, es un hombre de negocios y he podido ver que usted ha comprendido el calibre de la pregunta que le he hecho.
El hombre asintió en silencio pero con seriedad
- Estamos hablando de un negocio internacional, que él no supo administrar estando en sus cabales y ahora quiere regresar para arruinarlo de nuevo… Necesitamos establecer que no está en condiciones, no tiene la capacidad mental ni cognitiva para hacerse cargo
- ¿Quieren quitarle su empresa? – Preguntó el hombre con seriedad
Shaoran aclaró su garganta antes de hablar, la sinceridad sería su única carta, así que le habló de todo lo sucedido, y el por qué no podían permitir que Hien Li se apoderara de la empresa de nuevo, obviamente omitiendo lo de Amamya
El hombre se notó pensativo. Se levantó de su silla y caminó de nuevo hacia el amplio ventanal
- Más allá de sus intenciones, muchachos, que después de lo que me han dicho no dudo sean honorables, la realidad del señor Hen Li es que no esta en capacidad de desarrollar una labor como esa, antes bien, debe ponerse en tratamiento lo antes posible
- En ese caso, Doctor Wao, quisiéramos saber si podemos acceder a la historia clínica y un documento donde usted pueda certificar la incapacidad que él presenta
El hombre se quedó callado sopesando en su mente si debía hacerlo o no
- Obviamente – interrumpió Meiling – Haremos todo lo posible porque él se siga tratando con ustedes y nos encargaremos de hacer una generosa donación para que ustedes la inviertan en lo que consideren necesario.
- ¿Acaso piensa que lo hago por dinero? – preguntó ligeramente ofendido el hombre
- No señor, de ninguna manera, pero como le dije, más allá de su papel de médico es usted un hombre de negocios y la manutención de este lugar debe ser una enorme carga para usted. Queremos que él reciba tratamiento en un lugar donde puedan cuidarlo bien y es una forma de compensar la labor que ustedes realizarán en su favor
El hombre pareció rendirse, en realidad, si ellos eran familiares no tenía problema en proporcionar los expedientes
- Bueno, entonces necesito que me traigan algún documento que muestre su relación de consanguinidad con el señor Li y esta semana les entregaré los documentos
- Me temo que no contamos con tanto tiempo señor, ¿no es posible hacerlo ahora mismo?
- ¿Tienen los documentos aquí?
- Los de Xiao Lang sí, usted disculpará, yo recién llegué de Tokio, viajé de emergencia y no traje los míos
Shaoran miró de reojo a Meiling, ella sí que sabía pensar rápido
- En ese caso, creo que alrededor de una hora bastará. Por cierto, ¿sabes dónde está en señor Li? De verdad es muy importante que continúe su tratamiento lo más pronto posible, además que está aquí como parte de un proceso penal y si la policía lo recaptura…
- Será llevado directamente a prisión - completó la azabache
- Exacto, y en esas circunstancias, empezarán a tratarlo cuando sea muy tarde. Y no me mal entienda, esta enfermedad es incurable, pero con el debido tratamiento tendrá una mejor calidad de vida. Así que, si conocen su paradero, por favor traten de traerlo lo antes posible.
- No se preocupe, creo que mañana lo veremos – Shaoran no dudaba que el hombre aparecería en la empresa para atormentarlos y amenazarlos. Esa situación se resolvería lo más pronto posible.
- Eres brillante Mei, en serio
La morena sonreía con superioridad – Por supuesto, no sé por qué te asombra
- La verdad era que me estaba hundiendo en un vaso con agua con el tema de mi padre.
- Lo que sí no te voy a perdonar, Shaoran, es que no hayas sido sincero conmigo desde el principio, no alcanzo a imaginar todo lo que tuviste que pasar solo.
- Viste el documento Mei, o bueno, ambos documentos. En el primero era solo un acuerdo de confidencialidad donde me obligaba a guardar silencio en torno a las inversiones que él estaba haciendo, para nadie era un secreto que empresas Li estaban prácticamente en bancarrota y a punto de iniciar el remate de los activos, nadie invertiría en nosotros y tomaría semejante riesgo. Lo que el Señor Masaki quería evitar era que sus inversionistas entraran en pánico y de una u otra forma bloquearan la ayuda que me iba a brindar. Pero luego, cuando sufrió el infarto, me pidió firmar un segundo documento donde me comprometía a ser aval de su empresa en caso de un revés financiero tal y como se está viviendo ahora
- No entiendo, pero si eso ya sucedió, entonces ¿cuál es el misterio? ¿Por qué no le dijiste todo a Sakura en el momento de la lectura del testamento y limpiaste tu nombre? Por lo que Sak me contó fueron horribles las acusaciones que les hicieron a ustedes dos
- Sí, pero Yamazaki insistió en que no era el momento, no se conocía aun el impacto que tendría lo sucedido, ni las pérdidas que se tendrían, debíamos actuar con cautela y justo cuando estábamos evaluando qué podíamos hacer, nos dimos cuenta del bizarro acuerdo que aceptó Sakura – Shaoran se sujetó el puente de la nariz visiblemente frustrado – Por ella… Por ella y por el señor Amamya, estás viendo lo que estoy dispuesto a hacer
- Lo sé – dijo Meiling con ánimo apocado – ¿lo consultaste con tus hermanas? ¿Están de acuerdo? Shaoran, prácticamente estás hipotecando tu empresa por salvar a Amamya
- Sí Mei, así es, con los muchachos pasamos días enteros con sus noches buscando una solución y la verdad es que no contamos con la solvencia para hacernos cargo, estamos dando el todo por el todo
Meiling sonrió, ese era Shaoran, para él no había términos medios o esfuerzos mediocres, sacrificaba todo por lo que creía y por quienes quería. Que afortunada era su amiga.
- Además – continuó Shaoran – si el señor Amamya no se hubiese arriesgado tanto en principio, tampoco habría empresa que arriesgar – dijo el ambarino riendo
- Eres un tonto Shaoran, ¿te conté que Sakura me propuso trabajar con ella? Es un trato bastante desventajoso para mí si te soy sincera, yo no quise inmiscuirme o meterme en sus asuntos, pero ahora que pide mi ayuda, no me importa dejar la firma. Estoy segura que trabajando todos juntos, sacaremos adelante ambas empresas
- Gracias Mei, gracias por estar siempre.
- No te preocupes Shao, soy como tú, siempre estaré ahí para los seres que amo, además no sabes lo mucho que me ha gustado regresar, esta casa, los jardines… Wei y Ying… su pastel de chocolate – dijo Meiling casi babeando
- Los prepara para mí cada noche – respondió el ambarino con presunción
- Maldita sea, dos días aquí y subiré por lo menos tres kilos
El cansancio terminó por vencerlos, tendrían un día de intenso estudio por parte de Meiling de los documentos necesarios para negociar con Hien, pero también la alianza que formarían con Amamya para salvar dicha empresa.
Y Así fue, el domingo transcurrió con todos reunidos en la oficina de la mansión Li, estaban finiquitando detalles para poder estar en la reunión de accionistas del martes a primera hora antes de que Sakura cometiera una locura.
Un día más y el lunes ya estaba frente a ellos, no era como si Hien Li hubiese programado una cita, pero la certeza estaba en que aparecería, con su aire arrogante y la seguridad de recuperar "lo que era suyo", así que desde muy temprano, todos estuvieron preparados para lo que fuera que pudiera suceder.
- ¿Y si no viene, Shaoran? No podemos hacer ningún movimiento con la empresa con él de por medio, puede anular toda la operación a su voluntad – decía Yamazaki con nerviosismo
- Vendrá, lo conozco – respondió el ambarino con semblante serio, sentado frente a su escritorio y con los dedos cruzados sobre sus labios
- Shaoran… Pero…
- Akiho, por favor, confíen en mi. Es en lo único que Hien Li no defrauda, en sacar provecho de las circunstancias y eso es lo que él cree que sucederá. Solo nos queda tener un poco de paciencia.
- Solo te recuerdo que el vuelo está programado para partir en la tarde de hoy
Shaoran suspiró – Lo sé, si es del caso salgo en uno temprano en la mañana
Los demás lo miraban inquietos. La mañana había pasado y no había señales de Li en las inmediaciones de la empresa.
- Maldita sea – murmuraba Shaoran más para sí mismo que para los demás, no quería ponerlos nerviosos pero quizá había sido muy confiado o creía conocer al hombre que ostentaba el título de su padre
Se levantó de su silla, cada tanto alguno de sus amigos entraba a preguntar o simplemente a verificar si había noticias y él solo negaba con la cabeza, sin musitar palabra.
Eran ya las 4 de la tarde, no había señales del hombre y Shaoran, aprovechando la soledad de su oficina golpeó la mesa con frustración ¿Qué iba a hacer ahora? Yamazaki tenía razón y no podían hacer nada con Hien de por medio, arruinaría la operación y entonces el teléfono interrumpió sus pensamientos
- Llegó, señor Li.
Su corazón empezó a latir con rapidez y se le secó la boca, era la hora de la verdad, si todo salía bien no solo podrían adelantar la operación que habían planeado, sino que Hien Li dejaría de ser una amenaza para todo lo que él había construido con tanto esfuerzo.
Poco a poco sus colegas se reunieron en su oficina, pero Meiling no estaba.
- ¿Y mei? – preguntó con nerviosismo al no verla con el resto del grupo
- No lo sé señor Li, me dijo que iría a un Sarbucks porque el café de aquí era asqueroso
- No puede ser, ¿hace mucho salió?
- Creo que unos 10 minutos
- Por favor, debe estar en el que queda a dos calles de aquí, que algún guarda vaya a buscarla yo intentaré llamándola – dijo a su asistente
- Yo misma iré, señor – respondió comedidamente la mujer
- Vaya, vaya… Xiao Lang, ¿eres incapaz de enfrentarme solo que tienes que traer a todo este jardín de infantes? Dijo el hombre con esa voz potente y autoritaria cuando vio a los demás reunidos allí
- Un jardín de infantes no es capaz de levantar todo lo que arruinaste, papá – esta última palabra la espetó con todo el desagrado posible
El hombre sonrió descaradamente – Ahora sí, necesito que desalojes la oficina
- No lo voy a hacer, ni ahora, ni nunca
- Eres tan insolente, ¿que diría tu abuelo si viera lo que está pasando, Xiao Lang?
- Sufriría una terrible vergüenza al ver el tipo de hijo que resultaste ser.
La cara del hombre se desfiguró de ira y los demás creyeron que sería incluso capaz de golpear a Shaoran.
- No me interesa tener este tipo de discusiones contigo. El caso es, que los documentos claramente dicen que soy el dueño de esta empresa y no hay nada que hacer al respeto.
- Ohhhh cállate, Hien Li – Dijo Meiling ingresando dramáticamente a la oficina
- ¿Y esta quién es? – preguntó el hombre
- La que te va a patear el trasero – respondió ella haciendo que todos abrieran la boca y Akiho tratara casi infructuosamente retener una carcajada
- Meiling… Vaya, vaya – dijo mirándola de arriba abajo – vaya que te has convertido en una mujer hermosa y tan impetuosa como cuando eras niña
- Vamos al grano – dijo ella – ¿me podrías recordar cuáles son tus reclamaciones?
- Nada que no sea apenas lógico. Mi padre en su testamento nos dejó como herederos de absolutamente todo y con la muerte de tu padre… Bueno, yo quedé con todo – respondió el hombre con suficiencia
- Vaya, vaya… Que interesante. ¿Podrías decirme dónde has estado los últimos 3 años?
El hombre se revolvió incómodo en la silla que había ocupado sin permiso – No es algo que te interese, ni a nadie en este lugar
- Por supuesto que nos interesa, y mucho más cuando tengo en mis manos una sentencia emitida por el juzgado tercero donde te imponen una pena de cinco años en establecimiento de salud mental por cargos de agresión y daños en bien ajeno… Y por lo que veo en este expediente, no has cumplido tu pena. Es decir que eres prófugo de la justicia
Hien se veía furioso en su lugar, Meiling estaba gozando como no imaginó
- Por cierto… ¿Te suena el nombre Wao?
Ahora sí el hombre palideció
- ¿Qué pasó, Hien? ¿Te comieron la lengua los ratones? Creo que eso fue lo que le dijiste a mi primo cuando apareciste a hacer tus reclamaciones ridículas. No quiero darle más vueltas al asunto – Le lanzó otra carpeta – léela con detenimiento, pues no solo dice que eres prófugo, sino que también tienes una enfermedad neurodegenerativa que te hace legalmente incapaz de dirigir una empresa como esta, incluso de trabajar
Con toda la ira reflejada en sus ojos, Hien trató de romper los papeles de la carpeta
- Vaya, eres más tonto de lo que pensaba – dijo Meiling riendo – ¿crees que iba a ser tan estúpida de darte los documentos originales? Por favor, Hien, dame un poco de crédito. Todos esos documentos y el certificado del psiquiatra que es la evidencia final para acabar con esto están en un lugar seguro donde nunca tendrás oportunidad de tocarlos
- Que quieren – dijo mirando a Shaoran y a Meiling
- Es muy simple, renuncias a todo, absolutamente todo. Bueno y no será tan difícil porque no fue mucho lo que dejaste, todo lo que hay ahora lo construyeron Shaoran y sus socios con muchísimo esfuerzo para permitir que un inútil como tú lo destruyera
- No pueden hacerme esto, 'qué voy a hacer yo? – Respondió el hombre aterrado
- Afortunadamente, tienes un hijo con un corazón de oro. Shaoran propone hacerse cargo de tu tratamiento, pagar todos tus gastos, medicamentos y manutención completa si aceptas regresar al centro de salud mental. Esto, Hien Li, es una muestra de la nobleza de Shaoran, porque si de mí dependiera, te irías a la calle a pagar por todo el daño que has causado en tu vida. Adicionalmente, ha llegado a un acuerdo con el Dr Wao para que no reporten la fuga al juzgado, eso haría que te llevaran a una cárcel normal donde no puedas recibir tratamiento. Así que solo aceptaré una respuesta. Aceptas. ¿Si o no?
Li abría y cerraba la boca, mirando alternadamente a Shaoran y a Meiling, no tenía escapatoria y la morena lo sabía, sentía una satisfacción en lo más profundo de su ser porque ella también había sido víctima de la crueldad de ese hombre, aunque jamás en la misma medida que Shaoran o su difunda madre.
- Tienes tres segundos Hien. 1
- Yo…
- 2
- Pero…
- 3
- Sí, acepto – dijo a regañadientes aventando la carpeta con documentos que tenía.
- Muy bien, así me gusta. Aquí están todos los documentos que debes firmar
- Pero debo leerlos primero, que mi abogado los revise y…
- ¿Seguro te vas a arriesgar a que retire mi propuesta de la mesa? – preguntó ella retadoramente
El hombre bufó de nuevo, le arrebató el bolígrafo y empezó a firmar uno a uno los documentos entregados por Meiling mientras al fondo se escuchaban los vitoreos por parte de sus amigos. Ella les dedicó una sonrisa torcida mientras verificaba que todo se firmara de forma correcta.
Cuando terminó de firmar todo, Hien Li se puso de pie con la poquísima dignidad que le quedaba, extendió su mano a Shaoran
- Debes estar en el centro de salud mental esta misma noche. Tengo un chofer abajo que te llevará, es de la única forma que recibirás una ayuda de mi parte, si cumples mis condiciones. Si huyes nuevamente, estarás por tu cuenta y las autoridades se ocuparán de ti
El hombre asintió y salió de la oficina, no terminó de hacerlo cuando los gritos de júbilo retumbaron en la oficina y Shaoran apretaba a su prima en un fuerte abrazo
- ¡Eso fue… Eso fue… Wow Mei!
La azabache se encogió de hombros – Qué puedo decirte, soy toda una perra cuando se meten con lo que quiero y esta era mi venganza personal, ese hombre sembró mucho dolor y tú eres demasiado generoso, yo lo dejaría por su cuenta para que reciba lo que merece
- Ya es demasiado con llevar esa terrible enfermedad Mei, creo que ese es su Karma personal.
Todos los demás se acercaron felicitando a la abogada y llenándola de elogios. Ahora sí, sin más estorbos en el camino podría ir en ayuda de Sakura.
Hola a todos mis queridos lectores
Me extrañaron?
Yo si, mucho, mi plan original era subir este capítulo anoche, estaba de cumpleaños y es, extrañamente una fecha difícil para mí, ni siquiera sé por qué... El caso es que no lo pude lograr pero aquí estoy, madrugando para traerles un capítulo que ni supe como empezar, cómo iba a lidiar con Hien, qué clase de cosa iba a hacer... Pero cuando llegó el nombre de Meiling a mi mente, de inmediato todo quedó claro y practicamente se escribió solo.
Amo el personaje de Meiling y amo también el darle este tipo de roles, de mujer fuerte, inteligente, empoderada, que no se deja amilanar de nada ni de nadie y ella, ella salvó por completo el día. Espero les haya gustado tanto como a mí
Ahora sí, al rescate de Sakura!... La pregunta es, ¿llegarán a tiempo para hacerlo? para llegar tarde solo se requieren segundos... En fin, los dejo con un enorme abrazo y mi eterna gratitud por sus reviews, por sus visitas aunque no dejen su huellita por allí, por sus follows... Yo sé que parezco perico repitiendo lo mismo pero de verdad que me llenan el alma cuando me escriben y muchas veces, me dan la luz para continuar con esta historia.
Los amo chicos! que tengan un muy feliz domingo
Ale-San
