Mi excusa está perfectamente justificada, así que no me matéis... La verdad es que hay varios puntos en mi excusa para no haber actualizado el lunes o el martes como mucho:

1- HE TERMINADO LOS EXÁMENES Y MI CEREBRO SE HA DESCONECTADO DEL TODO.

2- MIS NOTAS ESTÁN GENIAL Y LLEVO DE FIESTA DESDE EL VIERNES CASI.

3- MI INSPIRACIÓN ESTÁ REVOLOTEANDO POR AHÍ (QUIÉN SABE DONDE). LA CULPA DE ESTO LA TIENE LA CUARTA Y ÚLTIMA RAZÓN.

4- SWANQUEENSWANQUEENSWANQUEENSWANQUEENSWANQUEENSWANQUEEN... EXIJO UN JODIDO PSICÓLOGO (Y NO UN PUTO GRILLO) POR PARTE DE LOS PRODUCTORES! PRETENDÍAN NEGAR NUESTRO SHIP¿?¿? EN SERIO PUAJAJAJAJA PUES ME RÍO EN VUESTRA JODIDA CARA ¬¬ ESTOY DOLIDA, ESTOY MUUUUUUY DOLIDA! PERO ALGUIEN HA VISTO NORMAL EL CAPÍTULO!¿?! COMO SE ATREVEN A HACERNOS ESTO¿?¿?! (LLANTO DESCONSOLADO). LOS PRODUCTORES DIRÁN: ES POR HENRY, ES POR HENRY ¬¬ Y UNA SHIT! PERO QUE COJONES! Y LUEGO VA HOOK A BESARLA (CON LA MISMA ROPA, ESO TIENE QUE OLER YA...) Y YO ME RÍO... ME DESCOJONO VAYA... PUES NO, NO, NI PUTA GRACIA ME HACE ESTA SERIE! ESTÁN ACABANDO CON MI VIDA!

Ya está ya estoy más relajada, es que aun estaba en shock... no podía ser... Añadiré que no me gusta que Peter se haya ido de la serie... Robbie era muuuy bueno. Solo espero que Rumpel vuelva, no nos pueden dejar sin El Oscuro!En fin... que intentaremos sobrevivir a base de fics hasta el 9 DE MARZO... muerome, Henry se va a hacer viejo a este paso... aunque con lo tonto que es seguro que se sigue sacando el corazón y regalándoselo a desconocidos cuando cumpla los cuarenta y siga viviendo con mamá Regi y mamá Emma (si, si, ahí me he columpiado...)

Aquí os dejo con el capítulo (se que ciertas partes siguen siendo incongruentes pero no me importa jaja) mientras yo vuelvo a ver los últimos quince minutos del 3x11 y lloro y sufro de nuevo.

Pd: jodidos productores.

Pd2: jodido OUaT.

Pd3: jodidos feels.

Pd4: JODIDO SWANQUEEN!


Llevaban media hora en silencio, recorriendo la carretera a más de cuatrocientos kilómetros por hora, Emma solo esperaba que no les pusieran una multa, aunque pensándolo bien…

-¡¿Un millón y medio de euros?!- Regina la miró sobresaltada.

-¿Qué te pasa?

-Has dicho que el coche ha costado eso.- dijo con las cejas levantadas.

-Si, ¿y qué? Es lo que tienen las ediciones limitadas de lujo.- le guiñó un ojo.

-Yo nunca podría permitirme algo así.- fijó la mirada en la carretera.

-Emma, estás muy rara, ¿qué ocurre?- puso la mano sobre el muslo de la sheriff.

-Regina no se si alguna vez voy a poder ser los suficientemente buena para ti.- la alcaldesa apretó la mandíbula, dio un volantazo y aparcó en uno de los lados de la desierta carretera. La rubia la miró entre asustada y sorprendida.

-¿Se puede saber por qué dices eso?- soltó mientras giraba la vista, encontrándose con unos ojos esmeralda que la miraban cautelosos.

-Es que… yo… yo no puedo ofrecerte nada.- volvió a mirar al frente.- Mi única propiedad es el Mustang. No puedo darte más que eso.- no soportaba la mirada de la morena así que giró aun más la cabeza, clavando la vista en el paisaje que podía verse desde su ventanilla.

-Solo te necesito a ti, Emma.- susurró quitándose el cinturón, apagando el motor y sentándose encima de la rubia.- Mírame.

-No…

-Emma.- besó dulcemente su mejilla.- Te he dicho en más de una ocasión que eres mucho más que suficiente para mí. Simplemente perfecta, no tienes que ofrecerme nada más que tu cariño. Te quiero por quien eres, no por lo que puedas regalarme por mi cumpleaños.

Se quitó los guantes para acariciar el pálido cuello con un dedo, deslizando sus uñas por el pecho de la rubia y besando su hombro. Emma no pudo reprimir un suspiro. La morena se abrió paso bajo la camiseta, pasándole las manos por la espalda, pegándose mucho a ella para que su boca pudiera repasar las líneas del cuello, de la mandíbula. Le levantó la camiseta, acariciando su abdomen y sus pechos en el proceso, haciendo que la rubia cerrara los ojos.

-Te quiero.- le susurró al oído mientras desabrochaba el enganche del sujetador, notando como la piel bajo sus dedos se erizaba. Se deshizo de la pieza gris.

De repente, Emma sujetó sus brazos y la miró intensamente, confundiendo un poco a Regina. Acarició las extremidades y terminó colocando sus manos en las mejillas de la alcaldesa, acercándola.

-Yo también te quiero.- dijo firmemente justo antes de besarla durante más rato del que pensaba. Regina le estaba regalando esa sonrisa tan perfecta que no le regalaba a nadie más, solo a Henry.

Estuvieron mirándose en silencio durante unos minutos más hasta que Emma se dio cuenta de que tenía los pantalones desabrochados y estaba desnuda de cintura para arriba.

-No me mire así, sheriff, que no he terminado con usted.- lo pronunció tan despacio y con tanta sensualidad que a Emma poco le faltó para llegar al orgasmo ahí mismo.

Casi se podría haber dicho que el suspiro de la rubia fue más un gemido, adelantando lo que iba a ocurrir.

-Regina, debemos continuar con el viaje.- dijo entrecortadamente, sintiendo como la lengua de la alcaldesa se paseaba libremente por su abdomen, entre sus pechos.

La morena colocó sus manos en los muslos de Emma, acariciándolos mientras se acercaba a la cremallera de su pantalón y la bajaba del todo.

-Si quiere, señorita Swan, puedo volver a sentarme en mi asiento y abrocharme el cinturón.- susurró a milímetros de su rostro. Al ver que la rubia no reaccionaba, hizo ademán de separarse cuando ésta agarró su cintura y la volvió a sentar sobre sus piernas, cogiendo su mano y metiéndola en sus pantalones. Regina sonrió malévolamente.- O sea que no quiere, por lo que puedo observar.- canturreó al percatarse de la humedad en la que se encontraban sus dedos, que acariciaban despacio por debajo de la tela.- Es de mala educación no responder cuando se le pregunta, sheriff.- pronunció despacio, sensual, haciéndose de rogar.

-Oh, cállate.- dijo medio gimiendo.

-Como ordene, princesa.- sonreía contra su cuello mientras hacía presión con sus dedos hasta introducirlos del todo en el interior de una excitada Emma a la vez que un impresionante relámpago iluminaba el cielo por encima de ellas.

Regina estaba tremendamente excitada al ver como la rubia se encontraba al borde de la taquicardia debajo de ella y el repiqueteo de las gotas de lluvia sobre los cristales del coche hacía todo mucho más intenso. Acariciaba sus pechos mientras sus dedos entraban y salían de ella incansablemente. De repente Emma abrió los ojos, no podía dejar pasar la oportunidad, y necesitaba que su mente se entretuviese con algo más o su grito pronto se oiría en StoryBrooke. La morena no podía esperarse que su chica iba a, en menos de un segundo, meter la mano entre sus piernas por debajo de los pantalones, lo cual hizo que la alcaldesa se detuviera durante un momento para mirar a su sheriff, la cual sonreía pasando su lengua por el labio superior. Regina tragó saliva, parecía que Emma le hubiera leído el pensamiento, realmente necesitaba eso, otra vez. La rubia comenzó a moverse acompasadamente en su interior y Regina reanudó sus movimientos inclinándose un poco hacia delante para apoyar su boca en el cuello de Emma. Podían escuchar los gemidos de la otra, a veces casi eclipsados por los truenos. Casi. Las uñas de la alcaldesa se clavaron en la clavícula de la sheriff, y las de ésta quedaron impresas en la cintura de la morena mientras dos gritos de puro placer hacían frente, unidos, al potente rugido de los miles de truenos, relámpagos y furiosas gotas de agua que descargaban toda su fuerza sobre el vehículo. Unos minutos después del maravilloso orgasmo que habían vivido juntas, aun seguían con los ojos cerrados e intentando recuperar la respiración apoyadas en el cuello de la otra. Regina fue la primera en separarse y besar tiernamente los labios de la rubia.

-Perfecta, ¿vale?- la sonrisa de la rubia iluminó hasta sus oscurecidos ojos.

-Te dije que no podría resistirme a ti mucho tiempo.- dijo Emma acariciando su cuello.

-Solo llevamos media hora de camino.- le guiñó un ojo.

-Pero con este coche vamos a tardar muy poco.

-Eso si. Vamos, vístete y continuemos.- susurró junto a su boca para, justo después, besarla.

Emma volvió a sujetarla de las muñecas y a acercar sus labios a la oreja de la morena, apartando el cabello.

-No pienso parar de repetirte lo muchísimo que te quiero, vas a terminar harta de mi.- dijo muy bajito, mordiendo suavemente la carne al terminar.- Ahora vuelve a tu sitio, no me obligues a tenerte cerca más tiempo.- puso una mano en su corazón con cara de dolor a lo que Regina correspondió con una carcajada.

-Eres increíble Emma Swan.- casi gritó mientras se sentaba en su asiento, se abrochaba el cinturón y arrancaba el potente motor de nuevo.

-No debería haberme escapado, abuela.- suspiraba decaído.

-Henry, es normal que quieras pasar tiempo con tu adorable abuela de vez en cuando- el niño la miró frunciendo el ceño.- pero no puedes irte de casa sin ni siquiera avisar a tu madre.

-Es que no sabía adónde ir, necesitaba salir del pueblo. ¿Qué he hecho mal? ¿Por qué mamá no me quiere? No soy suficiente para ella.- se echó a llorar en los brazos de Cora, la cual pasaba la mano suavemente por el pelo del chico, aunque fuera en última instancia, su nieto había acudido a ella.

-Cariño, ya lo hemos hablado antes, tu madre te adora, solo tiene ojos para ti y nunca nadie va a ocupar tu puesto, eres totalmente necesario para su existencia.- dijo mientras le limpiaba las lágrimas con un pañuelo.

-¡Claro que si! Ella le hace feliz.- lloraba desconsolado.- Le dijo que era lo más importante de su vida, y es cierto, desde hace un tiempo mamá ha cambiado, sonríe y ha vuelto a montar a caballo.- Cora apenas podía entender lo que el joven gritaba, el llanto casi no le permitía hablar, pero esto último lo escuchó alto y claro.

-¿Que ha vuelto a montar? ¿A Queen?- le interrumpió.

-Sí. Fue a montar con ella. Consiguió que volviera a montar y yo no podía ni convencerla de que viera una película conmigo y eso es porque quiere más a Emma.- soltó de golpe.

-Henry…- intentó tranquilizarse. La sangre que corría por sus venas estaba a unos pocos grados de llegar al punto de ebullición pero necesitaba saberlo todo acerca de esa tal Emma, a lo mejor solo era una amiga que su hija se había echado, que no le venía mal, o tal vez… No. No podía ser, su hija nunca se arriesgaría de esa manera a perder al chico, aunque tenía que conocer todos los detalles antes de pensar en cualquier hipótesis, ella tampoco podía arriesgarse a perder su imperio y su dinero. Respiró hondo.- Cariño, cuéntame quien es Emma y que tiene que ver para que te hayas escapado de casa.- dijo casi en un susurro, con la voz más dulce que podía emular.

-¿Estás segura de que ha ido a Boston?- preguntó de repente mientras de manera distraída acariciaba la mano enguantada que Regina había dejado sobre su muslo.

-Es el único sitio que conoce fuera de StoryBrooke.- dijo con la mandíbula apretada.

-¿Y es el sitio donde… ya sabes, pasó todo?- la rubia no quería incomodar a su chica, pero necesitaba saber.

-Si, Emma, vas a conocer el lugar donde me crié y donde pasé toda mi juventud.- la velocidad del vehículo aumentó ligeramente.

-¿Y tu madre sigue viviendo ahí? Es decir, si mi fortuna hubiera aumentado tanto como dices que lo hizo la suya, yo me habría buscado un lugar más grande y más lujoso.- la morena apretó el volante y, por consiguiente, la mano que reposaba entre las de Emma.

-No lo había pensado.- tensó el gesto aun más.

-Ey, sabes perfectamente lo cabezotas que somos las dos, vamos a encontrarlo.- susurró con delicadeza mientras acariciaba la mano y la mejilla de Regina. De repente se encontró con la mirada profunda e iluminada por los truenos de esos ojos que tanto la atrapaban.

-Lo se.- dijo con determinación antes de colocar su mano encima de la que se encontraba mimando su rostro y esbozando una pequeña sonrisa que solo pudo hacer que el corazón de Emma casi diera un brinco en su pecho de la alegría.

-¿Estás seguro de eso?- escupió mientras clavaba las uñas en el cojín que tenía sobre sus piernas.

-Segurísimo.- bajó la mirada.- Mamá le dijo a Emma que era lo más importante en su vida justo después de besarla y…

-¡NO!- el niño la miró asustado, estuvo a punto de dejarle sordo.- Eso no puede ser, Henry, tu madre ama a tu padre.- gritó.

-No, abuela.- la mujer lo miró confundida.- Estoy harto de que siempre digas eso, mamá no quiere a Daniel, él no es un buen hombre y mamá nunca lo ha querido y jamás lo va a querer.- zanjó con un aplomo arrollador.

-Entonces, ¿cual es tu problema? ¿Por qué has venido aquí?- preguntó inquisitiva con una sonrisa de lo más cínica.

-Yo… no se… solo quería… ser el único para ella- mantuvo el silencio unos pocos minutos y todo se aclaró en su cabeza, había sido un egoísta. Levantó la vista.- No me extraña que mamá haya buscado a alguien más, le habéis hecho la vida imposible desde que era una niña y es hora de que sea feliz.

-Con tu padre, tu padre la ama.- le dijo amenazante señalándole con el dedo.

-Puede, pero eso no se muestra con golpes y desprecios. No me había dado cuenta pero ahora se que nunca en mi vida he visto a Daniel mirar a mamá como lo hace Emma, incluso cuando se odiaban. Eso es amor, abuela.- terminó levantando la barbilla, como se parecía a la Regina desafiante en ese momento.

-Henry, cielo.- el niño frunció el ceño, se esperaba cualquier respuesta menos esa.- Coge dinero del cenicero de la entrada, las llaves con el llavero del corazón rojo y ve a dar una vuelta por la ciudad. Tengo que atender unos asuntos aquí en casa, no vuelvas antes de las ocho.- cualquiera que la hubiera escuchado sin prestar atención hubiera dicho que la abuela modelo había dejado libertad a su nieto para comprar cosas y comer helado durante un largo rato, en cambio, Henry había captado claramente la "amable" invitación de su abuela a que la dejara en paz por un tiempo.

-Vale, gracias.- murmuró sin mirarla, cerrando la puerta tras de sí.

-¿Amor?- una terrible y malévola carcajada resonó en el gran apartamento.- El amor es debilidad, hija mía.


Sigo llorando y sufriendo jajajaja

Aisss... que os ha parecido¿? Algo va avanzando, no quedan muchos capítulos para el drama! Pero drama, drama... no se si estoy dispuesta a escribir drama después del capítulo, creo que voy a inventarme una conga entre todos los personajes de los cuentos en la boda de Emma y Regina y fin...

Ahora podré escribir bastante más porque me voy al pueblo y allí voy a tener tiempo ;)

Hasta pronto!