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Capítulo 25: Acto V – Nuevo Día

Pasaron diez años después de aquella épica batalla final contra VIRM. Hiro y Zero Two no regresaron, pero a cambio, nos regalaron las llaves del futuro, nos legaron la misión de proteger el futuro, mientras éramos felices y prosperábamos...

- Duele – Protestó alguien, un hombre de unos treinta y un años, si bien no era excesivamente viejo, su cabello blanco níveo completamente alisado que le llegaba hasta su cintura decía lo contrario, su ojo izquierdo de color rojo rubí desprendía vigor, al igual que su ojo derecho, que si bien estaba restaurado, aún lo ocultaba con un parche negro, aunque su piel clara seguía presente. Vestía un esmoquin negro que incluía pantalones y zapatos a juego, el poncho que llevaba antaño ahora era una capa, que fungía de bata al mismo tiempo, además de empezar a llevar gafas doradas sin montura y dejarse una bella barba, logrando darse un ligero aire al Dr. FranXX, cuando sintió una aguja clavarse en la punta del dedo índice izquierdo.

- Eres un quejica, Yesayd – Contestó una envejecida Ikuno.

- Estoy demasiado viejo para estas cosas – Dijo Yesayd.

- ¿Me estás vacilando? – Preguntó Ikuno ligeramente molesta por meterse con su edad, mientras su asistenta Naomi terminaba de pincharle los dedos – No puedo reemplazar el brazo perdido, pero sí hacer que se parezca. Piel sintética 100%, a distancia uno creerá que es piel normal, pero de cerca se puede percibir el acero, aunque es mejor así que llevar la prótesis expuesta.

- Lo puedo sentir más orgánico – Dijo Yesayd al observar su nuevo brazo y moverlo – Gracias Ikuno, realmente te has esmerado.

- Es lo menos que puedo hacer por un viejo amigo – Asintió Ikuno – Tú nos enseñaste a no rendirnos, que siempre podríamos lograr lo que nos propusiéramos. El mejor maestro que hayamos tenido nunca, aunque volviendo al asunto, ¡ni se te ocurra perder el nuevo brazo!

- La haré caso, Dra. Ikuno – Dijo Yesayd con un poco de risa, antes de marcharse del laboratorio, para seguidamente encontrarse a una embarazada Ichigo – ¿Qué hay?

- Te ves mejor – Dijo Ichigo al ver el nuevo brazo de piel sintética.

- Gracias Ichigo – Agradeció Yesayd, antes de sacar entre sus ropajes un librito que entregó a Ichigo – Darling in the FRANXX: Megmentés és Halál. Por fin he terminado de escribirlo.

- Muchas gracias Yesayd – Agradeció Ichigo mientras tomaba el libro – Con tu gran imaginación, los niños que tomarán nuestro relevo algún día aprenderán de los errores del pasado y los evitarán, para que la Humanidad prospere, tal y como deseaban Hiro y Zero Two – Explicó, aunque se podía detectar que los echaba en falta.

- Yo también les echo en falta – Confesó Yesayd – Pero debemos mirar hacia el futuro, pues en cuanto cruzaron el portal, nos dejaron el futuro del planeta en nuestras manos para cuidarlo por ellos. La historia y el mundo los recordarán como HÉROES.

- Opino lo mismo – Asintió Ichigo sin dejar de sonreír – Pronto nos reuniremos, ¿vendrás a la reunión?

- Soy ateo – Contestó Yesayd en una perfecta imitación del Dr. FranXX – A lo mejor me acerco, aunque sea por dármelas de cascarrabias e imitar al viejo profesor – Empezó a explicar, dejando entrever su tono nostálgico – Realmente es muy agradable hacerse viejo, y ahora es cuando entiendo realmente a Frank, quien descanse en paz.

- Bueno, entonces nos veremos ahí – Dijo Ichigo antes de marcharse, dejando solo a Yesayd, quien se acercó a un ventanal iluminado por la luz naranja del atardecer.

- Has tardado mucho en volver – Dijo Nana ligeramente enfurruñada, quien con unos cuarenta y dos años aproximadamente, no había cambiado mucho, al conservar su peinado de hace diez años, aunque ahora llevaba flequillo, el cual estaba sujeto por una horquilla en forma de estrella. Ahora vestía una camisa negra de oficina con las mangas arremangadas y atada por botones, en la zona del pecho llevaba varios cinturones que sujetaban la funda de su pistola de defensa personal, que llevaba debajo de la axila derecha, oculta por el chaleco blanco inmaculado que complementaba su camisa, una mini-falda vaqueriza blanca inmaculada y unas botas negras que llegaban hasta sus rodillas con tacón medio alto, aunque feliz por ver al amado de su hermana.

- ¿Nos explicas lo que sucedió? – Preguntó Hachi, quien con unos cuarenta y tres años aproximadamente, tampoco había cambiado mucho, al dejarse crecer un poco de pelo para ponerse mohicano. Aún vestía su antiguo uniforme de APE ya ligeramente desgastado por los años, aunque lo llevaba oculto por una gran gabardina azul oscura que cubría hasta parte de su rostro, además de incluir un par de guantes beige oscuros que cubrían totalmente sus manos, y unas buenas botas negras a juego, con su paz natural.

- Cuando usé el MAED para destruir el Súper Destructor Estelar Klaxosaurio, los daños que causó fueron mayores de los esperados, así que para evitar una muerte absoluta, me inmolé para proteger a los niños – Respondió Yesayd, rememorando cómo se comió toda la explosión nuclear con Magna Cosmos Ruler – Aunque el FRANXX quedó totalmente desintegrado, estoy seguro de que el espíritu de Alicia me auxilió restaurando la unidad lo suficiente para emprender el camino de vuelta, aunque me ha llevado mucho tiempo llegar...

- No sería descabellado pensar algo así, Yesayd – Dijo Nana de forma amistosa – Mi hermana te amaba con toda su alma, y no sería sorprendente que te ayudara.

- ¿Sabéis? Viendo todo esto, comienzo a pensar que muy en el fondo, Alicia deseaba este futuro – Dijo Yesayd al observar mediante el ventanal a los niños del Escuadrón 13.

- Todos los chicos y chicas del antiguo Escuadrón 13 deseaban esto; el albor de un nuevo día libre de guerra y VIRM – Corrigió Hachi – Incluso me atrevería a decir que el profesor también lo deseaba.

- Je, ironías del destino – Dijo Yesayd en respuesta – A pesar de todo lo sucedido, al final la venganza de Werner Frank se hizo realidad y por ello, el futuro del mundo vuelve a pertenecerle a la Humanidad – Explicó con cierta ironía, viendo que a la larga, la venganza de su viejo amigo se cumplió – Consagraré lo que me queda de vida para advertir a las siguientes generaciones de la amenaza de VIRM, prepararlos para enfrentarles si algún día decidieran regresar y así plantarles cara, tal y como mi ancestro deseó.

- ¿Tu... ...ancestro? – Preguntaron Nana y Hachi completamente confundidos.

- Lo descubrí cuando piloté a Cosmos Ruler por primera vez; la unidad solo acepta la información biométrica de su legítimo dueño, y al aceptar la mía, descubrí que yo era un descendiente del legendario santo héroe.

- El Héroe de Héroes... Aquel que trae Esperanza... – Musitaron Hachi y Nana, asombrados por la inesperada revelación.

- La tecnología Klaxosauria no es muy diferente del metal arcano que usaba mi ancestro – Reveló Yesayd – Y de todas maneras, mi unidad jamás fue un verdadero FRANXX, eso era tan solo una tapadera para poder quedarme con Cosmos Ruler, tras perder mi FRANXX de producción masiva – Siguió revelando antes de mirar al Sol – El futuro le pertenece a la Humanidad una vez más. Seguiremos creciendo y evolucionando para derrotar a todas las amenazas que están por venir. Gloria a la Humanidad.

Fin.


Y se acabó, ahora sí que ha terminado este Fanfic plagado de locuras incoherentes, cuyo subtítulo húngaro me ha estado trayendo de cabeza por casi medio año, pero al fin ha terminado y con ello, le he podido dar carpetazo a la historia, y por ironías del Destino, he "promocionado" (nah, hay quienes le meten la publicidad hasta en la maldita sopa) mi obra maestra al presentar un secreto inédito del Cosmos Ruler y revelarlo como la montura del antepasado de Yesayd; espero algún día poder presentar a nivel mundial mi obra maestra, porque el volumen de ese trabajo es mazo siniestro.

Pero bueno, ya dejo de escribir porque me enrrollo más que las persianas, y declaro el fin de Darling in the FRANXX: Megmentés és Halál, ¡gracias por asistir a este desmadre, y esperen por el [Spoiler]: Soul of the Wild!