15 de Junio, día del padre. (vale, es un fic americano, así que las fechas de fiestas iguales no coinciden)
Iba a pasar el día con mi familia en casa de mis padres, como hacíamos cada año en el día del padre y tenia un largo camino por delante, pero eso parecía no importarme demasiado. Eran las dos de la mañana y no podía dormir hiciera lo que hiciera. No hacia más que pensar en el día que había pasado con Bella y los niños.
Había empezado el día en el trabajo, pero el director, había decidido cambiar las piezas que íbamos a tocar en el último momento, cosa que no le había hecho mucha gracia al encargado ya que tenía que volver a imprimir los programas del concierto. Nos había dicho a todos que nos tomáramos un par de horas libres mientras intentaba arreglar las cosas en un tiempo record.
Y como yo era capaz de tocar una pieza de memoria con solo escucharla un par de veces, me habían dado el resto del día libre.
Estaba mas que agradecido de poder pasar le día con Bella y los niños. No podía imaginar que el día hubiera podido ir mejor. Los niños se lo habían pasado muy bien y habían hecho su primera migo de su edad, Tanya, Bella y yo nos hicimos amigos de sus padres. El día fue tan perfecto como pudo ser posible.
Robert pensaba que los niños se parecían mucho a Bella, algo que nunca había pensado antes, pero después de que él lo mencionara, no paraba de ver las similitudes en ellos. Los niños, eran casi, la viva imagen de Bella, excepto por los ojos verdes y el pelo color cobre. Mirándonos a todos juntos, no podrías decir que no eran sus hijos biológicos, algo que para mi no tenia importancia, ya que ella era su madre. No me había dado cuenta hasta hoy, lo mucho que dependía de Bella y lo mucho que quería que formara aún mas parte de ella.
Bella era el centro de nuestra familia.
Continué pensando en lo que había pasado durante el día mientras intentaba engañar a mi mente para que no siguiera pensando en Bella, pero salí del trance en el que parecía estar cuando oí a los niños gritar. Los niños nunca habían tenido pesadillas o se despertaban un montón de veces a mitad de la noche, así que cuando los oí gritar me asusté bastante.
Salté de la cama y corrí hacia la habitación que compartían. Por mi mente pasaban un montón de cosas mientras intentaba imaginarme que podía haberles pasado. Cuando entré en la habitación, me los encontré a los dos en la misma cama, llorando. Cuando los acosté por la noche, los metí a cada uno en su cama, pero muchas veces, solían levantarse y dormir en la misma.
-Mami! Mami!- decían los gemelos a la vez.
-Kevin, Kyle, estoy aquí, todo está bien.- intenté calmarlos, pero continuaron llorando mientras se acurrucaban contra mi. Sus caras estaban bañadas en lágrimas y rojas de tanto llorar.
-Niños, estoy aquí, no pasa nada- continué- qué pasa? Habéis tenido un mal sueño?- había oído decir que los gemelos solían tener una especia de conexión, pero nunca lo había experimentado con mis hijos hasta ahora. Los dos parecían estar igual de asustados y habían empezado a gritar a la vez.
-Mami, quiero a mami!- dijo Kevin con voz llorosa.
-Dónde está mami?- preguntó Kyle mientras me abrazaba todo lo fuerte que podían sus pequeños brazos.
Mami? Estaban llorando por su madre? No sabía lo que tenia que hacer en aquella ocasión o que contestar a sus preguntas. Los niños nunca habían preguntado por su madre o por qué no tenían una. Nunca había tenido la necesidad de hablar de ella hasta que no fueran más mayores, ya que no habían preguntado nunca por ella.
Entonces asumí que debían de estar hablando de Bella, pero, por qué ahora? Habían pasado mucho tiempo con ella y nunca se había referido a ella como su madre y nunca la habían querido ver como ahora. La única cosa que se me ocurrió hacer fue llamarla. Los niños no parecían calmarse y seguían llorando y llamando a su mami.
Cogí a ambos en brazos y los llevé a mi habitación. Me senté en la cama con ellos en mi regazo y marqué el número de la casa de Bella. Bella me había dicho que raras veces contestaba al teléfono de casa y sabía que normalmente tenía su móvil en vibración, así que esperaba que hoy fuera una de esas veces que contestaba al teléfono fijo.
-Dígame?
-Bella, soy Edward, siento despertarte a estar hor…
-Edward, no pasa nada. No estaba dormida, qué pasa? No pareces estar bien. Son los niños a los que oigo? Qué ha pasado?- dijo hablando deprisa. Sabía que se estaba empezando a preocuparse.
-No lo sé. Los niños se han despertado gritando y preguntando por…ti, supongo. Se han despertado preguntando por su mami. Nunca habían preguntado por ella antes y la primera persona que se me ha pasado por la cabeza has sido tú.
-Mami, quiero hablar con mami- me pidió Kevin intentando coger el teléfono.
Le pasé a Kevin el teléfono, Kyle y él pegaron las orejas al auricular- Mami- dijeron en un suspiro. Después de un par de minutos, sus lagrimas habían cesado y estaban riéndose de algo que Bella les estaba diciendo, toda la tristeza anterior había quedado olvidada.
No podía oír nada de lo que Bella les estaba diciendo. Solo podía oír sus respuestas, lo cual no me daba mucha información a cerca de su conversación. Los niños estaban hablando con alegría al mismo tiempo con Bella y yo me quedé sorprendida con la habilidad que tenia al haberlos calmado y hacerlos reír en tan poco tiempo.
Unos 15 minutos después, los niños me tendieron el teléfono y saltaron de la cama a gran velocidad.
-Dónde van tan deprisa? Qué les has dicho?
-Lo que les haya dicho queda entre nosotros, solamente.
-Y no es mi responsabilidad saberlo?
-No esta vez, Eddie. Han ido a buscar el libro del pez arco iris que les compramos en el acuario. Lo que tienes que hacer es poner el teléfono en manos libres mientras yo les leo el libro y ellos miran los dibujos de su libro.
-Y cómo se supone que les vas a leer el libro? Te lo sabes de memoria o algo?- le pregunté perplejo. No tenia ni idea de cómo se las iba a apañar para leerles el libro si ellos tenían el que les habíamos comprado
-O algo. Miré en unas cajas que tenia en casa y encontré una copia del libros olvidé que tenia una, la compré la primera vez que fui al acuario hace años. Así que yo leo y tu pasas las paginas.
Cuando los niños volvieron con el cuento, los senté a cada lado mío y sujeté el libro mientras Bella lo leía a través del teléfono. Para cuando lo hubo terminado de leer, los niños se habían quedado dormidos. Yo me levanté despacio de la cama y bajé al salón para hablar con Bella.
-No sé como agradecértelo.
-No hace falta que lo hagas.
-Te he llamado a las dos de la mañana- sabia que Bella os adoraba, pero no era su responsabilidad cuidar de los niños de esa manera.
-Ya te lo he dicho, no estaba durmiendo. No hay ningún problema en que me llames. Puedes llamarme cuando quieras. Prefiero que me llames a que tengas que arreglártelas tu solo si yo puedo hacer algo para ayudar. Deberías ir te a la cama, tienes un largo camino que conducir en unas horas- me dijo Bella un poco pasadas las tres. Llevábamos hablando un rato por teléfono, ya que no podía dormir.
No sabia como se había enterado de que tendría que conducir hasta Forks hoy, no recordaba que ella me hubiera preguntado o que yo se lo hubiera dicho.
El viaje a casa de mis padres fue el mas largo de mi vida. Los niños iban durmiendo en sus sillas del asiento de atrás y no tenía a nada o a nadie que me hiciera compañía, excepto mi música. Me encantaba escucharla, las notas flotaban hacia mí en movimientos que me calmaban mientras que los acordes de un violín se unían a la melodía haciendo que casi fuera una melodía encantada. Pero hoy, no le estaba haciendo demasiado caso.
Estaba pensando en Bella, otra vez. Parecía que era lo único que hacia estos días. Bella era una parte de mí en todos los sentidos. La necesitaba tanto como el aire que respiraba. Era todo para mí.
Intenté llamarla cuando salí de casa y otra vez a mitad de camino a Forks, pero no contestó. Intenté con el teléfono fijo de su casa, pero tampoco obtuve respuesta. Me empecé a preocupar cuando no obtuve respuesta, pero intenté calmarme un poco. Lo lógico es que estuviera durmiendo o simplemente ocupada. No es que quisiera saber cada uno de sus movimientos, así que no tenia por qué volverme paranoico.
Pero me sentiría mejor si hubiera escuchado su voz.
-Niños, despertaos, ya hemos llegado- le dije mientras aparcaba frente a la casa de mis padres, en el camino de entrada. Los niños protestaron un poco cuando empecé a desabrocharles los cinturones de seguridad..
-Papi, cuándo va a venir Bella?- me preguntó Kyle. Era una buena pregunta. No le había preguntado a Bella cuando o si la vería hoy. Solo me había acordado ahora, que Bella debería estar aquí, ya que era una parte de esta familia, tanto como cualquier otro.
Tenia el presentimiento que lo más probable es que no la viéramos hoy ya que no la había visto aquí en ninguna otra fiesta. Sabía que no tenía otra familia, excepto su madre, creo. Pero no sabia donde estaba ni lo que estaba haciendo.
-No lo sé, chicos- les respondí mientras entrábamos en la casas. Pude oír la risa escandalosa de Emmett, que venia de la parte trasera de la casa.
-Papá! Mamá!- grité mientras entrábamos a la cocina.
-Abuelito! Feliz día del padre!- los niños gritaron a la vez.
-Kevin, Kyle. Gracias! Ahora si que estoy completamente feliz, ahora que estáis en casa- rió papá abrazando a los niños y sentándolos en la encimera de la cocina.
-Hey! Creí que había sido yo el que te había alegrado el día!
-Emmett, yo no diría tanto como alegrar el día.
-Admítelo hermano, ya eres agua pasada- le dije mientras todo el mundo se reía.
-Desde cuándo has empezado a soltar golpes bajos? No eres nada divertido cuando estás de buen humor- se quejó Emmett. Yo le di unos golpecitos en el hombro- bonita camisa, por cierto- le dije mientras me acercaba a darle un abrazo a mi padre.
-Graciosillo, Edward.
-Feliz día del padre, papá.
-Gracias, Edward.
-Mamá- llame a mi madre dándole un beso y abrazándola desde atrás.
-Edward, cómo estás cariño?- me dijo acariciándome la cara.
-Genial.
-Bueno, alguien está de buen humor- dijo sarcásticamente, Rosalie.
-Qué hay de desayuno?- preguntó Emmett.
-Es que no piensas en otra cosa que no sea comer, Emmett?
-Si, también pienso en…um…en el jardín.
-Tío Em, por qué piensas en el jardín si tu no tienes ninguno? Es que quieres tener uno?- preguntó Kevin mientras miraba a Emmett con interés. Todos tuvimos que contener la risa, aunque a más de uno de le escapó una risita maliciosa. Todos los adultos sabían perfectamente a que "jardín" se refería Emmett.
-Bueno Emmett, es que Rosie y tú habéis pensado mudaros de casa?- preguntó mamá con una risita.
-Ummm…bueno pues…la cosa es que…
-Tío Emmett, no creo que te guste mucho la idea del jardín, creo que no deberías cambiarte de casa si no te gusta la idea.
Ya no nos pudimos aguantar más y soltamos una risotada. Podíamos ver el cerebro de emmett moverse para intentar salir de aquella situación.
-Bueno hijo, creo que tendrás que empezar a buscar nuevas cosas para ocupar tu mente, diría yo- dijo mi padre medio riendo.
-Papá!
-Hey Alice- le dije a mi hermana pasándole un brazo por los hombros
-Hola, Edward. En qué puedo ayudarte en este maravilloso día?
-Es que no puedo abrazar a mi hermanita y preguntarle cómo le van las cosas?
-No
-Vale, en ese caso, puedo hablar contigo un segundo?- Alice se levanto de su asiento y se encaminó hacia el pasillo. Nadie se dio cuenta de que nos habíamos ido, porque aun estaban entretenidos en la conversación de Emmett.
-Qué es lo que quieres saber?- preguntó Alice, pero yo sabia que ella sabia lo que yo quería saber.
-Es…- ella me cortó.
-Cuántas veces la has llamado?- estuve a punto de preguntar a quien se refería, pero Alice me miro de mala manera y yo solo pude suspirar.
-Tres.
-Desde?
-Justo antes de que nos marcháramos.
-Osea que la has llamado tres veces en la ultima hora y media?- yo asentí- no la llames más.
-Por qué? Está durmiendo?
-No, no está durmiendo y yo contestará al teléfono, no importa cuantas veces lo hagas, no contestará. Probablemente no lo lleve encima. Y por que por qué, es algo que le tienes que preguntar a ella y que ella te tiene que contar cuando esté preparada. No es mi lugar el decirte nada y la verdad que estoy caminando por un camino pedregoso con ella después de no decirle que tu eras mi hermano.
-Creí que ya habíais solucionado vuestros problemas. Estuvo hablando de ti ayer y parecía que todo iba bien.
-A Bella se le da bien…esconder sus verdaderos sentimientos. Podemos estar ok en términos generales, pero sigue estando muy enfadad y herida por lo que pasó y no, no voy a darte detalles sobre lo que pasó. Cuando esté preparada hablará contigo acerca de ello, pero no la presiones, deja que lo haga por su propio pié.
-Vendrá hoy?
-No lo sé, de verdad que no. Si quisiera pasarse por aquí, hoy sería el día perfecto para hacerlo, pero no te aseguro que lo haga- podía ver que Alice estaba teniendo algún tipo de batalla consigo misma. Me asustaba verla tan insegura de sí misma.
Ahora la veía dividida entre lo que ella quería hacer y lo que no debía ni podía hacer. Nunca había visto a Alice tan frágil antes. No me gustaba que mi habladora, hiperactiva y jovial hermanita pudiera parecer tan vulnerable y nerviosa por algo o alguien y menos si ese alguien era Bella.
La abracé. La rodee con mis brazos e intenté consolarla. Me di cuenta que era la primera vez que abrazaba a Alice en años. No podía creer lo mucho que me había distanciado de mi familia, aunque los viera a menudo. Ahora mejor que nunca, comprendía lo que mamá había querido decir cuando dijo que había, pero no había estado con ellos.
Había estado tan ocupado con mi vida, que no me había dado cuenta de que los había dejado de lado emocionalmente.
-Alice? Que es lo que le pasa?- peguntó Jasper mientras se acercó a ella con rapidez.
-Lo siento Jasper, no…no lo sabia. No estoy muy seguro de lo que ha pasado- le dije alejándome de Alice para que Jasper pudiera hablar con ella.
-Jasper, estoy bien, de verdad. No ha pasado nada, no es culpa suya, no es culpa de nadie en realidad y ese es el problema- dijo Alice desde los brazos de Jasper.
-Estabais hablando de…- eso fue lo que pude alcanzar a oír antes de entrar en la cocina.
-Edward cariño, no has comido nada. U hermano decidió no guardarte nada- dijo mamá mirando a Emmett- pero te prepararé algo- dijo levantándose
-No mamá- dije poniéndole las manos en los hombres- no tengo mucha hambre, pero si la tengo, me prepararé algo- le di un beso en la cabeza y me senté en el mismo momento en el que Jasper entraba en la cocina con Alice.
-Es hora de abrir los regalos!- exclamó Alice.
-Vale, si insistís…pero soy un hombre mayor y os dije que no hacia falta que me comprarais nada. Teneros en casa es regalo más que suficiente.
-Cariño, diciendo que eres viejo, me haces vieja a mí también.
-Tú no serás nada más que hermosa a mis ojos- le dijo papá a mamá mientras la daba un beso y caminaban hacia el salón.
-Arggg, colega, mis ojos! No hagáis eso delante de mí! Estoy ciego!
-Y eres tu el que te quejas? Crees que verte así con mi hermana es un plato de buen gusto?- preguntó Jasper.
-Es una pregunta retórica Emmett, no hace falta que la contestes!- le dije antes de que pudiera abrir la boca.
-Por qué no dejáis que vuestro padre abra sus regalos antes de que os pongáis a pelear?
-Niños!- grité y los niños aparecieron corriendo y se sentaron en la alfombra a mis pies.
-Vale, quién va primero?
-YO!- dijo Emmett dándole a papá dos cajas.
-Lo mandamos a restaurar para ti. Sabíamos lo mucho que significaba para el abuelo y para ti- dijo Emmett mientras papá miraba a la antigua cruz que había dicho que había extraviado hacia un par de meses.
-Muchas gracias Emmett, Rose. Esto significa mucho, y que tenemos en la otra caja?- preguntó papá abriendo la otra caja. Sacó una corbata que tenia un collage con una foto de cada uno de nosotros.
-Me pondré la corbata cuando tenga que ir al hospital la próxima vez. Siempre les gusta ver lo que me han regalado mis hijos.
-Ahora nosotros abuelo!- pidió Kyle pasándole una bolsa que había escogido entre los dos. Papá sacó de ella un pergamino con unos versos.
-Niños, me encanta!
-Tengo un marco perfecto para el regalo, así lo podremos colgar en una de la paredes del estudio.
-Gracias abuela!- mamá sonrió.
El paso de regalos continuó. Mamá le regaló a papá una placa que explicaba que era lo que significaban el uno para el otro y un portalápices que representaba a los monos que se tapan los ojos los oídos y las boca (espero que sepáis a que me refiero!). De parte de Jasper recibió el juramento medico enmarcado en un marco de caoba y por ultimo, Alice.
-Aquí tienes, papá!
-Alice, es maravilloso, gracias.
-Ahora puedes olvidarte de ese tan cochambroso que llevas- dijo Alice con orgullo
-El cochambroso reloj al que te refieres, me lo regalaste tú cuando tenias 8 años, gracias.
-Bueno, de eso hace 14 años, ya era hora de que te modernizaras
-Bueno, pues me encanta y la correa es de cuero, justo como a mi me gusta- comentó papá sacando el reloj de la caja para examinarlo.
-Me gustaría que me hubieras dejado comprarte uno de los de correa metálica, pero como no me dejaste, te compré el mejor que había de los otros.
-Alice, esto es un diamante? ¿Cuánto de has gastado en mi?
-No hay precio que valga cuando se trata de mi papi.
-Eso no responde a mi pregunta.
-Lo sé- papá se rió y abrazó a Alice. A alice le encantaba comprar y compraba lo mejor cada vez.
Ahora me tocaba a mí recibir regalos y quería que pasara lo antes posible.
-Sé cuanto te gusta la música, con este puedes escuchar la radio, el Mp3, Cd´s…cualquier cosa- me explicó Emmett mientras miraba la radio de ducha. La verdad es que era maravillosa.
-Yo te revisaré el coche gratis.
-Rose tu eres la única que tocas mi coche.
-Lo sé, pero esta vez será diferente. No te diré lo que le voy a hacer, pero te prometo que te gustarán los cambios.
-Edward, esto ha pertenecido a la familia desde que tu abuela empezó la tradición- me dijo mi madre mientras abría la caja. Dentro había algunos cuadrados de tela con las huellas de manos dibujadas en ellos- las dos de mas arriba son las de los niños, la verde que está al lado de la azul, son la tuya y la de Carlisle cuando tenias 5 años y las ultimas son las de Carlisle y su padre cuando él tenía 5 años.
-Muchas gracias mamá, papá. Los colgaré encuanto llegue a casa.
-Papi, quieres abrir el nuestro?- me preguntó Kevin sentándose en mi regazo mientras que Kyle se puso delante mío sosteniendo una caja.
-Me encantaría- cuando abrí la caja, lo que vi no era lo que esperaba encontrar. Eran un par de gemelos de platino, cada gemelo tenía una foto pequeña de mí con los niños.
-En este estoy yo contigo y en el otro estáis Kevin y tú, acuérdate.
-Queríamos que nos llevaras a trabajar contigo, ahora ya puedes. Se ponen al final de la manga de la camisa, por si no lo sabias!-
-Ok, gracias niños- me había sorprendido mucho el regalo. Siempre me abia sentido mal por tener que dejar a los niños de noche cuando tenia que ir a trabajar. Sé que tenían a mis padres y a todos los demás, pero n podía impedir sentirme mal porque no tenían una madre y yo era lo único que tenia y tenia que dejarlos. Estaban siempre a cargo de manos capaces, pero aun así me sentía culpable..
Miré a mi familia y supieron que silenciosamente les estaba preguntando quien había sido quien se había llevado a los niños a comprar aquel regalo, pero todos negaron con la cabeza. Miré a Alice con detenimiento, porque aquello era el tipo de ella, peo me aseguró de que ella no había sido. No había nadie que hubiera echo esto a excepción de…Bella.?
Podría haber Bella comprado esto? Se habría tomado tantas molestias para regalarme algo como esto?
-Toma Edward- me dijo Alice poniéndome un sobre debajo de la nariz.
-Gracias Alice.
-Qué te ha regalado, papi?
-Un abono de un año para un Spa- dijo Alice con alegría.
-Colega, vas a ir a un spa. Que divertido!
-Que, Jasper también tiene un bono. No tiene nada de raro que un hombre vaya a un spa apropiado para ellos.
-Colega, tu también?
-Emmett, Alice te ha regalado un bono a ti también.
-Pero Rosie, no soy papá
-No es porque sea el día del padre, te lo regalo porque sí, sin razón ninguna- añadió Alice.
-Emmett cariño, no puede ser tan malo.
-mamá, haz que lo devuelva!
El resto del día lo pasamos recordando celebraciones pasadas. Hubo muchos momentos vergonzosos, recordados sin duda por Emmett, lo que causó que se metiera en problemas, como siempre.
Cuando se acercaba la hora de la cena, me levanté y fui hacia la cocina para ver si mamá necesitaba ayuda con la cena, asado con zanahorias, el plato favorito de papá. Pero antes de llegar a la cocina, vi. Mamá y a papá hablando en el pasillo No quería escuchar la conversación, pero cuando les oí pronunciar el nombre de Bella, no me pude resistir.
-Llevo sin saber nada de ella desde hace un par de días. Crees que algo va mal?
-no, no exactamente. Ella fue al acuario y al zoo ayer, eso me han dicho los niños, pero normalmente siempre recibo algo de su parte cada año, me lo suele mandar al hospital, pero o ha llegado nada este año.
-Ella siempre ha mandado algo desde…
-Si, pero no este año. No estoy muy segura de lo que esto significa y no les he querido decir nada a Emmett o Alice, ya sabes como se ponen. Especialmente Emmett, es capaz de salir corriendo a buscarla.
-Aun no nos ha dicho el porqué. No quiero forzarlo a que lo haga. Se me rompe el corazón al verlo así, pero ni siquiera se lo ha dicho a Alice en todo este tiempo. Nada se le escapa a Alice. De verdad crees que Bella está bien?
-Esme cariño, no quería asustarte, solo lo comenté de pasada. Estoy seguro de que está bien.
-Mamá- dije para que pareciera que acababa de llegar.
-Bien, gracias por interrumpir. Esme, terminaremos de hablar después- dijo papá guiñándole un ojo a mi madre.
-Edward cariño, cómo estás?
-Bien mamá. Necesitas ayuda?
-Vamos a ver, puedes empezar a poner la mesa?
Yo cogí los platos, vasos, copas y cubiertos y los fui colocando en la mesa- asegúrate de que haya 10 de cada- me dijo mamá sacando el asado del horno para ver como iba.
-Mamá, porqué no he visto a Bella antes?
-La has visto, lo que pasa es que no recientemente. No podíamos separarte de tu música, la verdad es que estabais muy unidos cuando erais más pequeños. Os lleváis tres años, pero aun así estabais muy unidos. Entonces ella creció y tú te quedaste con tu música, ella pasaba mucho tiempo con su familia o con Alice. Ella se mudó y cuando volvió tú ya estabas en la escuela de música.
-Pero y en los últimos años? Nos deberíamos haber visto en algún momento. Ella y Emmett están muy unidos, no estuvo en su boda hace 5 años?
-Bella…-mamá se paró para volver a mirar la cena- ella es…no estoy segura, pero ella siempre…ha sido muy introvertida. Pasaba algo y estaba seguro de que todo el mundo sabia porqué Bella no estaba hoy aquí y porqué nunca la había visto, pero nadie iba a darme una pista que me hiciera averiguar porqué estaba tan distante.
-Ella estuvo en la boda, pero solo se quedó una hora. Ella y…bueno supongo que tenia sus razones para marcharse antes.
-Bella y Rose no se llevan bien- dije. La única vez que las había visto juntas, vi que Rose no estaba muy contenta con su presencia, aunque a Bella parecía darle igual.- Porqué a Rose no le cae bien Bella? Le ha hecho algo?
-No, pero creo que de eso deberías hablar con Rosalie cuando sea oportuno.
No le pregunté más. Sabía que no me iba a decir nada. Por alguna razón a Rose no le gustaba Bella. A Bella no le importaba y todo tenía que ver con que nunca hubiera visto a Bella aquí. Algo que ponía a Alice triste y a Emmett más loco de lo normal.
No podía imaginar que era lo que podía afectar a todos tanto. Papá nunca se preocupaba si no le regalábamos nada, pero que Bella no le hubiera enviado nada, lo ponía nervioso.
-Edward
-Hey Jasper, que tal va?
-No deberías preocuparte tanto- no pude hacer otra cosa que reírme. Jasper era el más perceptivo de la familia y siempre parecía estar en sintonía con los sentimientos de los demás.
-Sabes lo que pasa, pero no vas a decirme nada, verdad? Solo vas a decirme que todo está bien y que debería hablar con Bella.
-Pues la verdad es que no te iba a decir que todo está bien, la verdad es todo va a empeorar, aunque no mucho si tienes suerte.
-Y eso que se supone que significa? Estas empezando a sonar como Alice, sabes?- Jasper soltó una risita.
-Mira, pase lo que pase en los próximos meses, si es que pasa algo, no te lo tomes como nada personal. Los próximos meses son siempre los peores. Y hoy…no te esfuerces mucho y quédate tranquilo.
-Alice está empezando a…- paré de hablar cuando vi. a Emmett salir corriendo hacia la puerta de entrada. Jasper y yo miramos hacia el recibidor mientras nos dirigíamos a la cocina.
-A dónde va?
-Su teléfono ha sonado y se ha levantado de un salto después de leer el mensaje. Ni si quiera me ha dejado mirarlos- dijo Rose enfadada.
-BELLA!- gritaron los niños echando a correr.
-Mis aperitivos favoritos!- dije mientras cogíaa los niños en brazos levantándolos del suelo.
-Bella, te hemos echado de menos
-Creíamos que ya no ibas a venir- dijo Kevin con tristeza.
-Lo siento. Siempre iré donde vosotros estéis, vale?
-Vale!- dijeron abrazándola otra vez.
-Bella! Estoy tan contento de que estés aquí- dijo papá mientras envolvía a Bella en un fuerte abrazo. Podía ver que estaba realmente emocionado mientras se separaba de ella para mirarla a la cara como si no la hubiera visto en años.
-Feliz día del padre- él solo sonrió y la abrazó de nuevo.
-Siento haber llegado tarde, me he perdido la cena?- preguntó Bella mientras abrazaba a mi llorosa madre.
-No cariño, has llegado justo a tiempo.
Cuando todo el mundo se hubo acomodado en los sofás, mamá volvió a la cocina a echarle el último vistazo a la cena. Supuse que eso era a lo que se refirió Jasper cuando me había dicho que no me esforzara mucho. Lo único que quería hacer era acercarme a ella, pero me quedé quitecito. Ella casi no se dio cuenta de que yo estaba allí cuando entró al salón. Me sentía como Rose. Ella sabia que estaba allí, pero no pareció entusiasmarse mucho con mi presencia.
Me sentó en uno de los sofás pequeños mientras los demás se sentaban donde podían. Esperaba que Bella se sentara con Kevin al lado de Alice, pero lo que hizo fue coger al niño en brazos y sentarse a mi lado, en el sofá que compartíamos Kyle y yo. Era lo último que pensé que iba a hacer. Cuando estuvo sentada, apoyó la cabeza en mi hombro y nos quedamos en silencio escuchando a Alice discutir con Emmett.
-Admítelo colega, no te favorece nada.
-Emmett, felicitaciones por el modelito. Tú eres el único hombre al que conozco que puede llevar unos pantalones anchos con zapatos de vestir y una camiseta que pone "Quiero a mi Papi" y que no parezca un payaso- dijo Bella con una risita.
-Bella
-Emmett.
-Yo sé lo que vas a decir.
-Sé que sabes lo que voy a decir.
-Yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes lo que vas a decir.
-Yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes que yo sé lo que voy a decir.
-Yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes que yo sé lo que voy a decir.
-La verdad Emmett, es que yo nunca he dicho que sabía lo que ibas a decir. Solo sabia que tu sabias lo que yo iba a decir, solo eso.
-Emmett, siempre te pilla.
-Papá, ha hecho trampa!
-Emmett, para de comportarte como un niño pequeño. No puede hacer trampa jugando a eso. Tu es que eres muy malo jugando a eso.
-La cena!
Las cenas en mi casa eran más de lo que te podías imaginar, pero esta vez fue diferente. Todo el mundo, excepto Rose, parecían estar con los ánimos por las nubes, no los había visto tan contentos desde hacia mucho tiempo. Todos hablaban animadamente, Emmett se estaba comportando decentemente y mis padres parecían a punto de llorar cada vez que los miraba.
Bella era algo bueno para esta familia. Cuando no estaba con nosotros, éramos la mitad de nosotros mismos. Estábamos incompletos. Pero cuando estaba aquí, cuando estábamos todos juntos, éramos una familia completa.
Bella y yo no habíamos hablado directamente el uno con el otro desde que había llegado, pero era algo que podía soportar. Parecía que era feliz, se lo estaba pasando bien y la había pillado mirándome de vez en cuando. No la había hecho ver que me había dado cuentas porque no quería que parara de hacer eso. Ella, de alguna manera, me estaba haciendo saber que ella sabía que yo estaba allí y que significaba algo para ella, pero no me había dicho ni una palabra.
Mientras no se alejara de mi, la dejaría hacer lo que quisiera.
-Bella, qué hay en esas cajas?- preguntó Kyle.
-Algo para papi y para el abuelo.
-Papi, abuelo, podéis abrir vuestros regalos para que sepamos lo que Bella os ha traído?- me había dado cuenta de que los niños no habían llamado mami a Bella ni una sola ves y me preguntaba el porqué. Le sabría dicho ella algo o…
-Voy a buscarlos, Edward, puedes ayudarme con el mas grande?- me preguntó, yo me levantéy la seguí fuera del comedor sin decir ni una palabra.
Bella caminaba despacio por el pasillo. Tenía la vista clavada en el suelo y no decía una palabra. No era un silencio incomodo, pero yo quería decir algo, cualquier cosa. Me mataba no poder hablar con ella. Me estaba mostrando afecto con gestos pequeños, pero yo quería tocarla y abrazarla.
Quería saber que era lo que le rondaba por la cabeza, saber lo que pensaba, saber por lo que estaba pasando y ayudarla. Odiaba no saber lo que le pasaba, pero no la iba a presionar. Las palabras de Jasper aún sonaban en mi cabeza.
Y tal y como me había dicho, me quedé detrás y tranquilo.
-Edward- me llamó cuando me agaché a coger la caja grande.
Me giré para mirarla, pero no dijo nada más. Solo se me quedó mirando. Había algo en sus ojos que no sabia muy bien lo que era. Quería moverme, pero no podía, así que me quedé allí de pie hasta que volvió a hablar.
Al fin rompió el contacto visual. Agachó la mirada. Yo la seguí mirando. Un segundo después, se movió acortando la distancia de unos centímetros que nos separaba y me abrazó. No dije ni una sola palabras mientras de devolvía el abrazo. Necesitaba un abrazo, pero mas importante que eso, era que ella lo necesitaba de mi. Quizás era porque era diferente a los demás. No sabia por lo que ella estaba pasando y yo podía darle lo que ella mas necesitaba.
Un abrazo, un simple abrazo.
EMMETTEMMETTEMMETTEMMETTEMMETTEMMETTEMMETTEMMETTEM
Vale, pufff…creo que me he hecho una luxación en un dedo de tanto escribir, no me acordaba que este capi era tan largo. Como ya os he dicho arriba, no en todos lados las mismas fiestas se celebran el mismo día…en España el día del padre es el 19 de marzo y es antes del día de la madre que es el primer domingo de mayo…aquí es todo al revés…pero bueno, que mas da, una fiesta es una fiesta.
Espero que os haya gustado y no se cuando subiré el próximo...hoy lunes y mañana tengo turno de noche en el curro así que solo os pido un poquito de paciencia, quizás el próximo lo suba para el día de mi cumple…EL 3 DE OCTUBRE…ejem, ejem.
Ciao carinas!
