Capitulo 24
Reencuentro
Había pasado mucho tiempo desde la última vez en que había tenido un contacto tan cercano con un vampiro. En especial, con este vampiro. No estaba preparada para lo que iba a sentir, aunque era de suponerse, ya que jamás lo supere.
Acaricio mi mejilla con una de sus manos, y su roce se convertía en electricidad en mi piel. Pero no podía permitirle hacerme sentir de esa forma, y menos dejárselo saber. Debía pensar en Jacob.
Jacob. Jacob. Jacob.
-Edward- volví a susurrar, pero quitando su mano de mi cara- ¿Qué haces aquí?
-No he podido soportarlo mas Bella, no soporto estar tan cerca y tan lejos de ti, sin poder tocarte, besarte…- me dijo con voz dolida- Se que estas con Jacob, pero aun sigo sin entender como me dejaste de amar tan repentinamente… Simplemente, no lo entiendo.- me dijo, volcando en su voz toda la frustración que había acumulado en el último tiempo.
-Edward, no es muy difícil de entender, yo ya no te amaba como antes, después de aquel tiempo en el que me quede sola…y después cuando volviste… Todo había cambiado, y el estuvo ahí para mi cuando tu no lo estuviste, ¿Por qué no lo entiendes, y sigues mortificándome?- pregunte con furia.
Pero la furia era porque a pesar de que mis palabras eran ciertas, yo si lo seguía amando, y me dolía hacerle creer que no. Cada palabra era acido en mi boca.
Pero debía hacerlo, por el, por mi, por Jacob.
-Se que no es así Bella, se lo que Rosalie te dijo, y se que por eso me dejaste. Pero ella no tiene razón. No eres un estorbo para mí, todo lo contrario, eres necesaria en mi vida Bella. Te necesito ¿Por qué no te permites ser feliz, con quien en verdad amas? -me pregunto, tomándome de los hombros.
-Soy feliz y amo a Jacob- dije mirando el suelo, sin fuerzas para mirarlo a los ojos y decirle una mentira.
Yo amaba a Jacob y era feliz con él, pero si lo comparaba con cuanto amaba a Edward y con cuan feliz había sido con el, aquella frase se convertía en una gran mentira.
-Levanta la cara y dímelo mirándome a los ojos Bella, dímelo y me marcharé- me dijo con pasión.
-Yo…- no podía continuar la frase, era tan perfecto… Mi corazón latía mas de lo normal cada vez que me agarraba… Y mirarlo a los ojos, hacia que perdiera el hilo de mis pensamientos. No podía recordar mi argumento.
El vio la indesición en mis ojos, y quiso aprovechar la oportunidad. En los suyos, había resolución.
Lentamente comenzó a acercarse a mi cara, y yo quise debatirme, pero sus manos eran firmes y no me permitían moverme.
Pero no fue necesario mucho debate por mi parte, ya que fuimos interrumpidos.
-¿Bella? Seth me dijo que…- y se quedo helado.
Edward me soltó rápidamente y yo me aferré a la encimera, para no caerme.
-Tú- gruño mi novio, con las manos temblando.
Y mi mundo se vino abajo.
