Prueba de fuego

Capítulo 25: La invasión parte 1

Se sentía libre volando por los cielos, era una sensación única la que le producía volar, volteo hacia atrás y vio a su hermano y su tía.

-Yami, Alin.- sonrió al verlos, ellos se colocaron a su lado.- me siento tan feliz de volar con ustedes.- sonrió aún más.

-Y nosotros contigo Yugi.- contesto Yami.

Los 3 surcaban los cielos que en esos momentos estaban despejados pronosticando un hermoso día, volaban observando la villa Angkor pareciéndoles hermosa. Casi cruzaban los límites de Angkor cuando el cielo empezó a tornarse negro cosa que extraño a Yugi.

-Qué extraño de pronto el cielo comenzó a nublarse.- comento el pequeño hechicero.

Aquellas nubes pronosticaban que vendría una fuerte tormenta, conforme más volaban las nubes cada vez se hacían más negras, los relámpagos comenzaron a caer, uno iba a caer en Yugi quien logro evitarlo.

-Eso estuvo muy cerca, será mejor que aterricemos.- al no escuchar respuesta de Yami o Alin, Yugi volteo hacia atrás encontrándose con que ellos ya no estaban.- ¿Yami? ¿Alin? ¿Dónde están?

Los buscaba pero ellos no se encontraban por ningún lado, otro relámpago cayo justo enfrente de Yugi quien cerró los ojos al verse cegado por la luz que este emitía, cuando los abrió ya no estaba en los cielos sino en tierra firme cosa que confundió al joven hechicero, ahora estaba en una especie de campo desierto, el horror se apodero de él al ver cientos de cadáveres tanto de soldados como de criaturas que le parecían extrañas.

-¿Qué es este horrible lugar?

Nuevamente el cielo comenzó a relampaguear dando a entender que la tormenta ya estaba ahí, la lluvia no tardó en hacerse presente. Yugi veía horrorizado los cuerpos sin vida que había bajo sus pies. Al recorrer aquel campo no veía más que cadáveres y mucha sangre que era lavada por el agua de la lluvia, era claro que ahí se había desatado una gran batalla cuyo resultado fue la muerte de los combatientes.

El cielo tronaba y relampagueaba mientras la lluvia cada vez se hacía más fuerte, Yugi se preguntaba ¿Cómo es que había llegado a ese lugar? Y sobre todo ¿Dónde estaban Yami y Alin? Un momento estaban volando junto a él y al siguiente habían desaparecido, todo aquello le parecía extraño, se elevó para intentar salir de aquel lugar que le causaba horror y repugnancia pero por más que volaba aquel campo parecía eterno ya que solo contemplaba cadáveres por todos lados, decidió aterrizar procurando no pisar ningún cuerpo.

-Quiero salir de aquí pero parece que este lugar no tiene un fin, esto no podría empeorar.- por un momento cerro los ojos pero los abrió de golpe al sentir algo detrás de él, al voltear vio una enorme bola de fuego que esquivo con rapidez que al chocar con el piso produjo una enorme explosión, Yugi estaba sorprendido y al mirar hacia arriba se encontró con el responsable del ataque, al verlo sintió más horror.- tenía que abrir mi bocota, esto acaba de empeorar ¿Por qué hiciste esto Acnael?

Acnael solo se rio ante la pregunta de Yugi y solo lanzo más fuego que Yugi esquivaba con rapidez, pero al esquivar se tropezó con uno de los cadáveres y cayó de espalda al piso.

-Mira con quien te tropezaste.

Acnael señalo debajo de Yugi quien al voltear sintió como si le hubieran clavado un puñal en el corazón ya que reconoció el cuerpo ensangrentado de su hermano, al ver tal escena Yugi se quedó sin palabras, las lágrimas no se hicieron esperar. A pesar de la fuerte lluvia que caía estas se distinguían perfectamente del agua que escurría por su rostro.

-¿¡Por qué hiciste esto!?- finalmente hablo después de aquella impresión tan fuerte. Cuando volteo a ver a Acnael vio que el señalaba su lado derecho, al voltear a donde señalaba su dolor aumento ya que reconoció el cadáver empalado de su tía que estaba con otros que habían sufrido ese destino, vio la sangre brotar combinada con el agua de la lluvia resbalar por la estaca clavada en el pecho de Alin.- ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué hiciste estas atrocidades!?

Esta vez vio que Acnael señalo su lado izquierdo pero no quería voltear a ver ya que eso le traería más dolor. Al ver que Yugi se negó a voltear Acnael voló hacia el pequeño hechicero quien estaba más que listo para recibirlo.

-No voy aperdonarte ¡Ráfagas congelantes!

Lanzaba varias ráfagas de viento que cuando tocaban el agua esta se congelaba, Acnael las esquivaba, con el agua del piso Yugi comenzó a lanzar varias flechas contra Acnael pero estas no lograban tocarlo, Acnael desapareció y reapareció tomando a Yugi por las manos y elevándolo con él, dándole un golpe Acnael dejo caer a Yugi en una pila de cadáveres, cuando vio los cadáveres donde cayó sentía que el corazón se le salía del pecho por la fuerte impresión de estar encima de Joey, Tea, Tristán, Serenity, Duke, Rebecca, Mana y Seto. Acnael solo se reía, divertido por las reacciones de Yugi.

-Esto ya es el colmo ¿Estos eran los cadáveres que querías que viera?- Acnael solo asintió mientras ponía los pies en la tierra.- ¿Por qué hiciste todo esto?- las lágrimas no paraban de salir de los ojos de Yugi.

-Me alagas al darme el crédito de todo esto pero te diré que este campo lleno de cuerpos sin vida no es mi obra, solo asesine a unos cuantos y otros fueron asesinados por otros 7 hechiceros que me acompañan, el número de gusanos que hemos matado es solo una minoría en comparación a la gran cantidad de vidas que el amo ha arrebatado.

-¿El amo? No creo nada de lo que me dices, sé que fuiste tú.

De pronto una persona sujeto a Yugi por detrás en un fuerte abrazo sin escape, al dirigir su mirada hacia atrás para saber quién lo había atrapado vio a un hombre alto de cabellos color celeste largos, sus ojos: uno de color turquesa y otro color dorado. Vio que otros hechiceros comenzaron a aterrizar aun lado de Acnael.

-Hemos acabado con todo amo Dartz.

Hablo un hechicero de cabellos rubios, alto y musculoso. El nombre de Dartz resonó en la mente de Yugi ya que lo había escuchado antes solo que en esos momentos no recordaba de dónde. Todos incluyendo a Acnael se arrodillaban frente aquel hombre cosa que sorprendía a Yugi ya que por lo que el sabia Acnael no era del tipo de hechicero que hacia reverencia a alguien. Aquel extraño comenzó a apretar a Yugi con la intensión de romperle los huesos. Yugi gritaba debido al dolor que le producía aquella acción pero sus gritos no eran escuchados, finalmente aquel hombre soltó a Yugi quien cayó al piso, se vio rodeado de los 9 hechiceros para finalmente recibir un ataque de todos. Ahí fue cuando abrió los ojos sentándose de golpe, temblaba y respiraba agitadamente.

-Un sueño, solo fue un sueño.

Bajo su mirada dejando caer unas cuantas lagrimas debido a la impresión de aquel sueño para después secárselas y levantar la mirada observando el lugar en donde estaba, se levantó de la cama y se dirigió a la ventana abriéndola, contemplo el pueblo que en esos momentos se veía en paz. No sabía en donde estaba así que decidió investigar, al salir de aquella habitación vio que había muchas más, en la parte baja se escuchaba el barullo de la gente así que decidió bajar encontrándose con una especie de restaurante donde varias personas estaban comiendo, meseros de un lado a otro tomando pedidos y llevando las ordenes de los clientes. Estaba desconcertado ya que no sabía cómo había llegado a ese lugar.

-¡Yugi!

Escucho una voz conocida y al voltear se encontró con Yami y Alin que estaban sentados comiendo, Yami se levantó para ir a recibir a Yugi quien por la mueca de confusión en su rostro seguía sin entender la situación pero estaba feliz de ver a Yami y Alin sanos y salvos.

-Al fin despiertas.

-Yami ¿Dónde estamos? ¿Qué es este lugar?

-Es una posada sobrino.- Alin también se levantó y fue a recibirlo.- Pasaremos aquí la noche.

-Ya veo.- lo único que se le ocurrió hacer al pequeño fue abrazar a Alin y Yami con todas sus fuerzas, aquel abrazo extraño a Yami y Alin.

-¿A qué se debe este abrazo?- pregunto Alin.

-Es solo que me da gusto verlos, en especial a ti Alin después de verte inconsciente en el palacio...- por un momento pareció recordar algo.- es cierto ¿Qué paso en el palacio? Lo último que recuerdo fue que Yami se enfrentó al general del ejército y el me llamo…- no podía continuar, recordar las crueles palabras de Seto le dolía.

-Sentémonos y te explicaremos que paso.

Los dos dirigieron a Yugi a la mesa, Alin le explico lo sucedido en el palacio, al escuchar lo que había pasado Yugi sintió mucha vergüenza por los daños que causo, no sabía o más bien no creía que pudiera desatar un hechizo del tipo prohibido cuando estaba realmente furioso.

-No te sientas mal Yugi además no fue tu culpa, yo culpo a ese tonto soldado.- dijo Yami al ver que Yugi bajo la mirada.

-Y tú no ayudaste mucho poniéndote altanero.- comento Alin mientras tomaba un poco de agua.

-Sigo sosteniendo que lo que paso en el palacio no fue mi culpa y mucho menos de Yugi.

-Lo bueno es que ya paso y eso no llego a mayores.- Alin noto que Yugi no subía la mirada.- Yugi mírame.- al escuchar a Alin, Yugi subió la mirada encarándola.- no te preocupes todo salió bien.- Yugi asintió mientras Alin le daba un vaso con agua, el pequeño solo miraba el contenido sin beberlo.

-A todo esto hay algo que no logro entender.- comento Yami, Alin y Yugi pusieron atención a lo que iba a decir.- bueno si ese tal Dartz es el príncipe de Angkor ¿Por qué está en contra de su propio pueblo?

Al escuchar ese nombre Yugi comenzó a temblar, ahora lo recordaba Seto había preguntado por él cuando confronto a Yami pensando que su hermano sabía algo, la sola mención de Dartz había sido suficiente para atemorizarlo por las cosas que vio en su sueño, no podía creer lo que escuchaba, ¿Aquel tipo que masacro a Angkor en sus sueños era el príncipe? No podía creerlo. El miedo que Yugi sentía pasaba desapercibido por Yami y Alin.

-No sabría decirte, recuerdo que Dartz era solo un niño y creo que era un par de años menor que yo en el tiempo que vivía aquí, no sé qué pudo llevarlo a abandonar su lugar como el futuro gobernante de Angkor.

-También ¿Cómo habrá sabido de la existencia de Acnael? Todo esto es muy confuso ya que aún no me creo que ese tipo haya logrado controlarlo, eso parece tan improbable y más con la manera de ser de ese ente maligno.

Yugi abrió los ojos en impresión, en su sueño recordaba a Acnael llamar a Dartz el amo, no aguanto escuchar más la conversación de Yami y Alin así que sin decir nada dejo el vaso que sostenía en la mesa, se levantó y se dirigió corriendo a la puerta saliendo del lugar. Yami y Alin estaban desconcertados por la acción de Yugi.

-¡Espera Yugi!

El grito que dio Yami fue ignorado así que salió tras Yugi al igual que Alin, ninguno de los dos se explicaba él porque del comportamiento de Yugi, Yami no tardo en alcanzar a Yugi, lo tomo con firmeza de una muñeca.

-Espera ¿Qué ocurre contigo? ¿Por qué saliste corriendo?

-Déjame en paz Yami.- se soltó del agarre de Yami.- necesito estar solo.- Alin se colocó detrás de Yami limitándose a escuchar.

-Pero ¿Por qué? ¿Qué es lo que te molesto?

-Nada es solo que…- recordar su sueño le daba temor, era incapaz de contarlo.- necesito meditar algunas cosas por un rato, necesito estar solo.

Sin decir más Yugi salió volando, Yami no quería dejar las cosas así pero cuando iba a ir tras Yugi, Alin lo detuvo poniendo una mano en su hombro.

-Déjalo.- dijo Alin fríamente.

-¿Qué? ¿Cómo crees que voy a dejarlo así? Quiero saber qué es lo que le pasa.

-Yami.

-No voy a dejar a mi hermano así.

-¡YAMI!- hablo más fuerte lo que hizo que Yami parara de hablar y cerrara los ojos, Alin coloco ambas manos en los hombros de su sobrino.- sé que te preocupa, a mí también pero lo conoces y por ahora Yugi no nos dirá nada por más que le preguntemos.- Yami miro a Alin en esos momentos.- es mejor que dejemos que se calme y ya después nos dirá que fue lo que lo altero.

Yami dirigió su mirada en dirección hacia donde Yugi se fue, se preguntaba ¿Qué fue lo que lo altero? Quería saber lo que le ocurría pero Alin tenía razón, cuando él no quería contar las cosas no había poder en el mundo que lo hiciera hablar, solo restaba esperar que Yugi cambiara de opinión y dijera lo que le molestaba.

Mientras Yugi se dirigió al lago, no tardó mucho en llegar. Cuando aterrizo cayo de rodillas llevándose ambas manos a la cara, comenzó a llorar sintiéndose como el hechicero más cobarde de toda la historia en el mundo.

-Soy un cobarde, no fui capaz de decirle a mi hermano y mi tía lo que vi en mi sueño. Todos tenian razón al decirme que soy un hechicero débil, hubiera sido mejor que me quedara como un ser humano al menos así podría justificar mi cobardía.

Cerro los ojos sintiéndose mal por no poder contar aquello que vio en sus sueños, recordarlo le causaba temor, se sentía como un cobarde y pensaba que era alguien muy débil. Estaba metido en sus pensamientos cuando escucho una voz tenue que lo llamaba.

-Amo.- al escucharla volteo a todos lados sin ver a nadie.- amo.- escucho nuevamente así que cerro sus ojos y en su mente vio a su criatura.

-Maga Silenciosa.- abrió los ojos.- aparece.- la maguita apareció frente a Yugi.- me da gusto saber que estas bien.- la maga asintió.

-Amo escuche lo que dijo y no creo que usted sea un cobarde.- Yugi bajo la mirada.

-Si lo soy, no fui capaz de decirle a mi familia lo que vi en mis sueños, yo sé que lo que vi es importante porque no solo los involucra a ellos sino a mis amigos, la villa entera y al supuesto príncipe de Angkor pero su sola mención me atemorizo y salí corriendo, el miedo me domino por completo, fui débil.

-Amo no debería ser tan duro consigo mismo.

-¿Cómo no quieres que lo sea? Soy el peor tipo de hechicero, del que no debería de existir.

La Maga Silenciosa solo se quedó observando a Yugi, no sabía qué hacer para animarlo y que no siguiera hablando de esa manera de sí mismo, lo único que se le ocurrió fue abrazarlo, al inicio Yugi se sorprendió por ese abrazo pero termino aceptándolo, los dos observaban el paisaje alrededor suyo, después de unos minutos Yugi se soltó de ese abrazo y se puso de pie.

-Gracias amiga.- la Maga Silenciosa solo sonrió ante el agradecimiento de Yugi.

Cuando menos se lo espero Yugi recibió una embestida que lo tiro al piso, se sorprendió al ver quien era la persona que estaba arriba de él.

-Hay Yugi me alegra verte sano y salvo ya que escuche lo que te había pasado.- aquella chica lo levanto, dio una vuelta con él y lo abrazo dejando a Yugi sin aire.- qué bueno que estas bien.

-No lo estoy ya que me estas abrazando muy fuerte… Mana no puedo respirar.

En esos momentos Mana lo soltó, el rostro de Yugi ya tenía una tonalidad morada debido a la falta de aire y un poco roja por aquel abrazo, poco a poco recuperaba su color normal de piel.

-Ups me emocione tanto que no medí mi fuerza.- Mana se llevó una mano a la nuca riendo nerviosamente mientras Yugi y la Maga Silenciosa la veían con una gotita detrás de su cabeza.

-Das miedo.- Mana solo hizo un puchero ante ese comentario.- pero también me da gusto verte.- Mana sonrió.- por cierto ¿Qué haces aquí?

-Venía a estudiar y practicar unos conjuros de mi libro de magia pero te vi y me emocione.

-¿Libro de magia?- en esos momentos apareció la Maga Oscura que le dio un libro a Mana.

-También debería de preguntártelo ¿Qué haces aquí? ¿Ya estas totalmente recuperado?- Yugi asintió.- bueno es que escuche lo que ocurrió después de que te atacaron los lobos de 5 colas, me dijeron que te llevaron al palacio porque estabas moribundo después de haber tenido una fuerte batalla.

-Sobre eso…- recordaba la batalla contra Acnael y el suplicio que le hizo pasar.- ya paso, no te preocupes yo estoy bien y solo quise venir aquí a meditar algunas cosas.

-¿Meditar sobre qué?- pregunto Mana curiosa de saber.

-Asuntos personales, disculpa que no te diga.- no se sentía capaz de decirle el verdadero motivo por el que estaba ahí.

-Está bien.- le desanimaba que Yugi no le contara pero respetaría la decisión de su amigo.- oye estudia algunos conjuros conmigo.- pregunto recuperando su ánimo.

-Estaría bien Mana pero ya debo retirarme.

No tenía ánimos para estudiar ya que lo único que Yugi quería era estar solo, Mana puso un puchero ante la negativa de Yugi.

-No seas así Yugi acompáñame a practicar mis hechizos.- no aceptaría un no por respuesta.

-Pero Mana…

Yugi quería objetar pero al ver el rostro decidido de Mana supo que era mejor darle el gusto de estudiar con ella, feliz de haber convencido (o más bien obligado) a Yugi a estudiar Mana abrió el libro y ambos comenzaron a estudiar algunos conjuros que allí se encontraban y aunque algunos de los hechizos del libro eran buenos y podría hacerlos formar parte de su repertorio de hechizos la mente de Yugi estaba más en lo que había soñado, deseaba con toda el alma que lo que había visto no se hiciera realidad sin saber que pronto la devastación vendría sobre Angkor.

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Salieron del castillo en el valle prohibido, estaban a punto de librar una de las batallas más feroces contra el pueblo que por años los había despreciado y humillado, ahora iban a cobrar venganza. Su líder volteo a verlos.

-El momento llego, esta será una de las batallas más difíciles que libraremos.- trono los dedos y unos artefactos dorados redondeados, largos ya que llegaban al codo con el sello de Oricalcos en la parte superior, aparecieron en el brazo izquierdo de sus secuaces.

-¿Qué rayos es esta cosa?- pregunto Acnael observando aquel extraño artefacto y sacudiendo su único brazo.

-Es un disparador, lanza una red hecha con fragmentos de la magia del Oricalcos ¿Captas que es lo que quiero?- Acnael asintió, suponía que era lo que Dartz quería así que decidió no preguntar mas.- ya es hora.

Dartz alzo los brazos al cielo y una especie de brillo comenzó a rodearlo al igual que los demás desapareciendo del lugar y reapareciendo en un lugar algo alejado de Angkor, era una especie de desierto.

-¿Qué es este lugar amo Dartz?- pregunto Bakura.

-Aquí fue donde Tenebris libro la batalla contra Angkor ahora la historia se volverá a repetir pero la única diferente será que nosotros triunfaremos sobre Angkor y su rey Corazón de Acero.- Dartz tomo la piedra verde que llevaba en el cuello y la alzo al cielo.- ¡Antiguos soldados del oricalcos despierten de su sueño eterno, es hora de que salgan para librar una nueva batalla, despierten!

La piedra comenzó a brillar, salió un rayo de energía verde hacia el cielo, este comenzó a nublarse y comenzó a soltar varios rayos contra el piso en el cual comenzaron a formar varios sellos de Oricalcos. De los sellos comenzaban a salir unas criaturas de color gris, sus ojos eran de color rojo, tenian puesta una armadura que les cubría todo el cuerpo, llevaban un casco en la cabeza, algunas de estas criaturas llevaban espadas, otras llevaban hachas, lo que todos tenian eran navajas en sus muñequeras. El número de estos soldados aumentaba cada segundo que pasaba. Después de unos minutos el número de estos era incontable, Dartz pasó al frente de sus soldados.

-Antiguos soldados del Oricalcos han sido invocados nuevamente en este mundo para librar una nueva batalla en contra de la villa Angkor, esta vez seremos nosotros quienes obtendremos la victoria ahora avancen.

Después de dar un rugido al aire los soldados del Oricalcos comenzaron a avanzar sobre aquel desierto, no estaban muy lejos de la villa. Después de avanzar un poco hacia Angkor, Dartz se dirigió a sus hombres.

-Ustedes quiero que avancen delante de los soldados del Oricalcos, si ven que los soldados del ejército de Corazón de Acero se entrometen en su camino al entrar a Angkor entonces mátenlos, no tengan piedad con nadie.

Los ocho hechiceros asintieron para tomar vuelo y dirigirse a Angkor, Acnael antes de emprender su vuelo se colocó su capucha para después volar, masacrar a los soldados que se interpusieran en su camino le parecía bien para desahogar un poco la frustración que sentía.

Mientras en los límites de Angkor, Shada iba de regreso junto con su grupo de búsqueda cuando uno de los soldados advirtió varias presencias malignas, al decírselo a Shada este apareció un telescopio y observo en las lejanías del desierto a varios hechiceros, lo más preocupante fue que detrás de ellos había varias criaturas, se sorprendió al reconocerlas.

-Soldados eviten a toda costa que esas amenazas entren a Angkor, yo iré a juntar a nuestro ejército para la batalla.

-¡Si señor!

Shada uso su teletransportación para llegar más rápido al palacio, al entrar vio a Karim en el patio, al decirle lo que había visto este llamo a Seto quien rápidamente junto al ejército.

-Sabía que ese desgraciado no tardaría en actuar, ¡Soldados suenen la alarma! ¡Quiero que un grupo evacue lo más pronto posible a los aldeanos! ¡Otro grupo se quedara aquí protegiendo al rey y la princesa! ¡Los demás síganme! No permitiremos que ninguno de esos fenómenos entre a Angkor.

Los soldados asintieron a las ordenes se Seto quien junto con Shada, Karim y un numeroso ejército salieron volando del palacio hacia la entrada a Angkor.

Mientras en el pueblo Alin y Yami caminaban recorriendo el centro de Angkor, allí se encontraron con Joey y Serenity quienes al fin habían salido de la casa de Morgana. Al verlos solo a ellos dos Yami pregunto dónde estaban los demás, Joey respondió que habían ido a sus respectivas posadas para prepararse para una salida que tenian planeada para sacar de la mente aunque fuera por un rato la tragedia que había ocurrido con Gea, en esos momentos sonó una estruendosa alarma, el sonido se escuchaba en todo Angkor, los aldeanos se preguntaban que estaría pasando para que sonara la alarma de guerra. Alin puso un gesto de terror al escucharla.

-Oh no esa alarma…- escucharla le había traído el peor recuerdo de su niñez.

-¿Qué sucede Alin? ¿Qué significa ese sonido?- pregunto Yami al escuchar la alarma.

-Es la alarma de guerra.- contesto Joey.- ¿Qué estará pasando como para que la hayan activado?

-No lo sé pero no me gusta hermano.- Serenity abrazo a Joey.

En esos momentos varios soldados pasaron encabezados por los tres generales, al ver aquello Alin reacciono asustada y se dirigió a Yami.

-Busquemos a tu hermano y vayamos a un refugio, no me gusta cómo se están dando las cosas, ¡Rápido!

Yami asintió aunque no entendía muy bien lo que estaba ocurriendo, acompañados de Joey y Serenity comenzaron a buscar a Yugi.

En otro lado los soldados que había dejado Shada se interpusieron en el camino de los 8 hechiceros de Dartz, no dejarían que avanzaran a Angkor.

-No avanzaran ni un milímetro mas.- dijo uno de los soldados.

-Eso ya lo veremos.- contesto Rafael.- recuerden lo que dijo el amo Dartz, sin piedad.

Los 8 se abalanzaron sobre los soldados, entre ellos estallo una batalla donde los hechiceros de Dartz comenzaron a atacar con agresividad, en especial Acnael ya que al irse en contra de uno de los soldados ataco con fuerza invocando potentes bolas de fuego que eran difícilmente contenidas por su contrincante. Acnael invoco su guadaña y con fuerza dio un golpe en el estómago del soldado atravesándolo con la navaja para después sacarla e introducirla en la boca de su enemigo terminando con aquel soldado que cayó al piso muerto.

-Sí que pusiste entusiasmo a eso Acnael.- dijo Marik sosteniendo la cabeza de uno de los soldados después de haberlo decapitado.

Acnael no contesto a eso más bien su mirada se dirigió a los soldados que iban volando, algunos se detuvieron frente a él mientras otros seguían volando para interceptar a las criaturas de Dartz, uno de ellos que llamo la atención de Acnael.

-Es él.- hizo desaparecer su guadaña. Los soldados frente a él se prendieron en fuego por la mirada negra oculta por la capucha de Acnael, su atención estaba en el soldado que había visto y no quería que según él basuras lo molestaran.

El enojo se apodero de Acnael al reconocer a su enemigo así que sin decir nada a sus compañeros salió volando, la hora de la venganza había llegado.

-¿A dónde crees que vas inútil?- grito Marik mientras esquivaba los hechizos de los soldados del rey.

-Déjalo, lo más seguro reconoció a uno de ellos mientras céntrate en acabar con estos gusanos.- replico Rafael.

Varios de los soldados rodearon a los hombres de Dartz para evitar su avance hacia Angkor, Rafael, Alister y Valón los alejaron con algunos de sus hechizos mientras Vivian salía de entre ellos y arremetía contra algunos de ellos propinándoles algunos golpes en partes del cuerpo vitales haciendo que estos perdieran toda movilidad en sus cuerpos derribándolos al piso. Elevándose, Mai convoco a sus arpías quienes arremetían contra los soldados con los látigos que tenian en sus manos mientras Bakura y Marik lanzaban distintos hechizos de oscuridad desapareciendo a más hombres.

-Uno creería que estos hombres estarían más preparados.- comento Mai al ver lo fácil que era deshacerse de los soldados de Corazón de Acero.

-Basura siempre será basura.- respondió Marik.

-Avancemos hacia Angkor.

Ordeno Rafael, conforme avanzaban iban deshaciéndose de los soldados y aunque estos hacían su mejor esfuerzo para evitar el avance terminaban muertos por los fuertes ataques de los hombres de Dartz.

En otro lado, Dartz que se había quedado atrás veía como más soldados aterrizaban intentando frenar sus tropas, solo se reía al ver la batalla que se libraba entre sus hombres y los soldados del rey. En esos momentos solo se estaba limitando a observar, escucho un grito pronunciando su nombre y al voltear hacia arriba vio a los 3 generales.

-Maldito sabía que no tardarías en actuar.- Seto expresaba esas palabras con furia mientras Dartz se reía de él.- esta vez no saldrás vivo de aquí.- eso provoco más risa en Dartz.

-Más bien serás tú y los otros dos generales son quienes no van a salir vivos de aquí.

Seto voló hacia Dartz y formando fuego en sus manos lo lanzo con fuerza contra Dartz quien no se molestó en esquivar el ataque que pareció dar en el blanco, para sorpresa de los tres generales el fuego comenzó a formar una especie de tornado para finalmente disiparse encontrándose con una sorpresa: Acnael había interceptado ese ataque. No sabían cómo había sido posible ya que no lo habían sentido llegar, Dartz solo sonrió.

-Tu otra vez, más vale que no interfieras en esto.- Seto estaba molesto al ver a Acnael.

-Cállate, yo seré tu oponente en esta batalla ya que tenemos un asunto pendiente.

-No me interesa pelear contra ti ya que solo eres una basura, te vencí una vez y no me interesa volver a vencerte.

-La vez pasada solo corriste con suerte.- Acnael se puso en posición de ataque.- esta vez las cosas serán muy diferentes.

Para demostrar sus palabras Acnael desapareció y apareció frente a Seto propinándole un fuerte golpe en la cara que lo derribo, Seto logro sostenerse en el aire para ver que Acnael venia hacia él. Shada y Karim quisieron ir en su ayuda pero Dartz se interpuso.

-No dejare que se entrometan, es un asunto entre ellos dos así que yo peleare contra ustedes dos, veamos cuanto podrán aguantar.- Dartz sonrió.

Mientras Acnael atacaba frenético a Seto quien esquivaba sus ataques de fuego, Acnael lanzo un relámpago de fuego que Seto esquivo fácilmente.

-No podrás hacerme nada si atacas de esa manera tan infantil.- cuando Seto volteo Acnael ya no estaba. Escucho la voz de su oponente detrás de él.

-Es que apenas estoy calentando.

Al voltear recibió una patada en la quijada para después ser embestido por Acnael quien termino derribando a Seto impactándolo contra el piso.

-Como dije las cosas serán diferentes ¡Fire Explosión!

Lanzo un poderoso rayo de energía rojizo contra Seto quien apenas y logro esquivarlo, con la explosión del ataque sintió que aquel rayo era más poderoso que el que Acnael había lanzado la vez pasada, aun así no se dejaría intimidar por eso.

-Es mi turno de atacar ¡Dark Flare!

Lanzo un ataque de fuego rojizo el cual Acnael esquivo, notaba que este lo seguía como la última vez.

-Que molesto ¡Relámpago de fuego!

El choque de ambos ataques produjo una fuerte explosión, de ella salió Acnael intentando dar un puñetazo a Seto pero él logro atrapar el puño de Acnael, Seto comenzó a darle vueltas a Acnael para después saltar e intentar golpear a su oponente en el piso, Acnael iba a estrellar su cara contra el piso pero logro girar para apoyarse en sus piernas contra el suelo y con su brazo levantar a Seto y azotarlo contra el piso, al momento de ser elevado Seto soltó a Acnael elevándose preparando su ataque. Abriendo la boca comenzó a lanzar varias ondas ensordecedoras, Acnael recordaba muy bien ese ataque que casi lo dejaba sordo pero levemente sonrió y abrió su boca haciendo el mismo ataque. Aquellos sonidos estruendosos resonaban por todo aquel campo de batalla haciendo que soldados de ambos bandos se taparan los oídos debido al sonido insoportable. Seto y Acnael dejaron de hacer aquel ataque.

-Vaya sorpresa con que puedes imitar ataques.- dijo Seto mientras aterrizaba.- se original y usa tus propios hechizos en lugar de usar los de tu oponente.

-¿Esto te parece original?- elevo su brazo al cielo, varias columnas de fuego salieron del piso rodeando a Acnael.- ¡Llama oscura proveniente del infierno reúnete en mi mano, reúne tu poder en mí y ayúdame a destrozar a todos aquellos estúpidos que se atreven a oponerse a mí, consúmelos en el mismo infierno! ¡Llama infernal!

El fuego se concentró en la mano de Acnael y este lanzo un fuerte rayo de energía que para su sorpresa Seto logro contenerlo en sus manos, Seto sonrió.

-Yo también te tengo una pequeña sorpresa ¡Flare Whip!

Seto convirtió aquella energía en un látigo dando varios golpes contra Acnael pero este los esquivaba aunque al tocar el piso el látigo producía fuertes explosiones.

-No puedo dejar que eso me toque.

-Eso es lo que menos debería de preocuparte ¡Invisibilidad!

Seto desapareció, Acnael trataba de localizarlo mediante su magia ya que sabía que su ojo no le serviría, de pronto Acnael sintió como varias navajas cortaban parte de su cuerpo, recibía varios cortes que aparecían en piernas, brazo, abdomen y rostro. Más heridas aparecían en su cuerpo, Acnael cerró su ojo y cerrando su puño el cual comenzó a prenderse en fuego soltó un golpe al aire que dio contra algo, de inmediato Seto apareció en el piso puesto que el puñetazo que recibió había sido muy fuerte, Seto miro a Acnael que caminaba hacia él con un aura negra rodeándole.

-Voy a eliminarte basura.

-Ven e inténtalo gusano.

Rápidamente Seto se puso de pie, en su mejilla derecha se veía el golpe que Acnael le había dado, desenfundo la espada que traía en la cintura y Acnael hacia aparecer su guadaña, cada uno cargando sus armas con energía oscura se lanzaron uno contra el otro y al momento de que las armas chocaron entre si se vio una explosión por la energía contenida en ellas.

A lo lejos los hombres de Dartz vieron esa explosión y supieron que se estaba desenvolviendo una batalla muy intensa, después de eliminar a todos los soldados estaban llegando a la entrada de Angkor.

-El momento de la venganza ha llegado, vamos compañeros es momento de traerles a los habitantes de Angkor la destrucción que se merecen.

Los demás contestaron un si en unísono a las palabras de Rafael, así que tomaron vuelo para entrar a la ciudad que tanto desprecio les había dado, no tendrían compasión con nadie, nuevas batallas comenzarían trayendo destrucción y caos por todo Angkor.

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Hola a todos mis queridos lectores he vuelto, no andaba muerta ni de parranda pero si andaba sin inspiración, tiempo y ahora sin internet, esa es la peor combinación de todas T_T. les pido una enorme disculpa por el inmenso atraso en esta historia, ahora actualizare desde un café internet hasta que pueda volver a tener internet en mi casa, el siguiente capítulo ya está empezado así que ya no tardare tanto.

Les agradezco a todos los que me leen el tiempo de espera y gracias por sus lindos reviews que me han animado a continuar con esta historia, ya comenzó la primera batalla de varias donde cualquier cosa puede pasar, esperen a ver los sucesos que vienen y como se desarrollaran las demás batallas y sobretodo como terminara la batalla de Seto y Acnael. Sin más que decir me despido, como ando con el tiempo limitado esta vez no diré nombres pero aun así les agradezco a todos mis lectores, nos veremos en el próximo capítulo. Sayonara.

DarkYami Motou.