Capitulo 26: Cálida y apretada Navidad.
Continuamos en Chicago. El concierto de Navidad fue un éxito, todo el espíritu y la magia navideña invadió al público en los alrededores de la torre Sears. Pasaron los días para nuestros amigos, y se volvieron un tanto apretados.
Cerca de la vispera de navidad todos despertaban. Yumi abrió la puerta y salió de su habitación pero entonces se tropezó con alguien.
Yumi: ¡Auch!... ¿Quién dejó esto en el piso?
Julius: ... No mamá, no quiero ir a clases...
Era Julius que estaba dormido en un saco de dormir al lado de la puerta de Yumi.
Yumi: Julius... (Dijo con tono dulce).
Julius: Mmm...
Yumi: ¡DESPIERTA!
Julius: ¡AAAAH!... ¡Agh!
Yumi: ¿Qué estás haciendo al lado de mi puerta?
Julius: Aish... pues durmiendo... la abuela de Ami está ocupando mi habitación.
Yumi: Si pero por qué elegiste precisamente este lugar.
Julius: Yo estaba al lado del sofa, me muevo mucho mientras duermo.
Yumi: Bien, como sea, espero no tropezarme de nuevo con.. ¡ay!
Y volvió a tropezar.
Rodro: ¡Hey, intento dormir!
Yumi: Déjame adivinar, la madre de Ami está en tu habitación, tu se la cediste y te moviste mientras dormías.
Rodro: Casi. Pablo me ganó en pelea de dedos y se quedó con el sofá.
El resto de la jornada fue similar, todos se pelearon por usar el baño, no habían suficientes sillas para la mesa, en fin, ya no podían gozar de un poco de privacidad debido a que ahora hay demasiada gente en el autobus.
Ami: Me comeré el último onegiri que dejé en el refrigerador y... ¡¿quién se comió mi onegiri?
Kaz: Ah, fui yo.
Ami: Kaz, hice más de 100 bolas de arroz y te comiste casi la mitad. ¿Por qué tenías que comerte el último?
Kaz: Ah, me dió hambre.
Ami: ¡Aish!, como sea... Comeré algo de sushi... ¿quién se comió mi sushi?
Y entonces aparece Abigail.
Abigail: ¡Ah, estaba delicioso, jamás había probado algo tan delicioso!
Ami: ¿Tú te comiste mi sushi?
Abigail: Agh... lo siento Ami, de haber sabido... no fue mi intención.
Ami: ¡Se acabó, no puedo soportarlo más!
Yumi entra a la cocina.
Yumi: ¿Qué sucede Ami?
Ami: ¡No toleró más esto, no tengo privacidad, debo hacer fila para usar el baño, y ahora se comen todo lo que hay en la nevera y además debo limpiar todo!
Yumi: Tranquila, se como te sientes.
Ami: ¡Graaaaaaaah!
Y Ami levantó la nevera y la arrojó pero no se dió cuenta de que lo hizo hacia Kaz y Abigail.
Kaz: ¡AH!
Abigail: ¡Cuidado!
Abigail agarró a Kaz y desaparecieron justo antes de que el refrigerador impactara contra ellos.
Yumi: ¡AMI, REACCIÓNA!
Ami: ¡Agh, agh!... Ah... ¿Qué me pasó?
Abigail: (¡SUI!). Vaya, estuvo cerca.
Ami y Yumi: ¡AH!
Kaz: ¿Oye, qué acabas de hacer?
Abigail: Eh... me teletransporté contigo.
Yumi: ¿Pu-pu-puedes teletransportarte?
Abigail: Ah, si, desde que era pequeña, esto no es un truco de magia.
Ami: ¡I-increible...!
Abigail: Creo que me teletransportaré más seguido ahora que estoy acá...
Ami: Ay... gomena sai Aby-chan, me descontrolé.
Abigail: No te preocupes. (Nota, estar atenta a los cambios de humor de Ami).
Yumi: Hay demasiada gente en el autobus, ya no tenemos intimidad.
Ami: Ni comida.
Kaz: Por supuesto, el autobus esta hecho para que convivan máximo seis personas y sin contar a tu madre y tu abuela Ami ahora somos siete.
Yumi: Creo que si llega alguién más el pobre autobus se desplomará.
Entonces entra Pablo.
Pablo: ¡Yumi, mi amor, te quiero entregar tu regalo de Navidad por adelantado!
Ami recordó cuál era el contenido del regalo y le empezó a hacer señas a Pablo pero el no le entendió.
Yumi: ¡¿En serio?, ¡Eres el mejor, vamos!
Y Yumi corre al árbol de navidad y encuentre una caja envuelta en papel púrpura con su nombre. Yumi dando brincos empieza a abrirlo.
Yumi: Wow, wow, ya quiero verlo.
¿?: ¡Sorpresa!
Una mujer bestida de negro que era facialmente idéntica a Yumi salió de la caja.
Yumi: ¡Mamá!
Señora Yoshimura: ¡FELIZ NAVIDAD YUMI-CHAN!
Entonces el autobus comenzó a temblar y se desplomó aplastando sus propias ruedas.
Ami: Pablo, tenias que emocionarte con el regalo.
Pablo: Ups, mi error.
Señora Yoshimura: Cielo, ansiaba tanto volver a verte.
Yumi: Jeje, yo también mamá.
Señora Yoshimura: Te traje esto desde Osaka.
Yumi: ¡¿Qué es, qué es?
Señora Yoshimura: Espera hasta que sea navidad.
Yumi: Aw.
Ami: Ahm, no quiero ser aguafiestas pero el autobús está completamente destrozado y ya no hay más espacio.
Pablo: De haber sabido que esto sucedería habría puesto el regalo con tu madre en otra parte, eh je je je.
Señora Yoshimura: Oh no te sulfures niño, yo me encargaré de todo, los llevaré a un hotel de lujo.
Yumi. Ehm, Mamá, eso será algo dificil, contigo somos como diez personas, seríamos demasiada carga.
Pablo: Ay, y sin mencionar que todos los hoteles están copados.
Julius aparece en el lugar.
Julius: Tranquilos, tengo la solución pero necesitaré que todos se vayan durante algunas horas mientras me quedo a atar todos los cabos sueltos.
Ami: ¡Chispas, ahora que lo dices con todo lo del juicio y el concierto olvidé preparar los regalos!
Yumi: ¡Ay, yo también!
Abigail: ¡Tendré que sacar algo de mi chistera y rápido!
Kaz: ¿Qué cosa?, ah los regalos, claro, estoy un poco apretado.
La señora Yoshimura se enojó con Kaz.
Señora Yoshimura: Kaz, aprovechando de saludarte, ¡más vale que pienses en algo bueno para mi hija o sentirás la ira de la madre de una estrella de rock!
Julius: Ahora veo de donde sacaste esos encantos tan rudos.
Yumi: Iba a decir lo.. ¡Oye!
Ami: Bien, iré por Mamá y la Abuela.
Y todos excepto Julius y Rodro se fueron a hacer las compras para navidad.
Rodro: Oye amigo, ¿y que vas a hacer exáctamente para todos?
Julius: Voy a dejar el autobus irreconocible, ya verás.
Rodro: Bien, pero por favor no vayas a intervenir en la cocina porque voy a hacer la cena para navidad.
Julius: Oye, algo huele a quemado.
Rodro: ¡Oh no, mi pavo!... ¡AAAAH!
Y una flama cubrió por completo a Rodro quien salió corriendo y se tiró a la nieve.
Rodro: ...¿Podrías reparar primero la tubería del gas?
Julius: Ya rugiste.
Pablo por su parte fue al correo a recoger el regalo de Yumi.
Pablo: Hola, vine a recoger un paquete que encargué de Minesota.
Jefe de correo: Bien, ahora se lo traerán. Jimmy, trae el paquete de este muchacho.
Y el muchacho (el mismo que iba a llevarles la correspondencia a Ami y Yumi en motoneta) estaba cargando el enorme paquete.
Jimmy: Ay... por favor tome el paquete que se me va a destrozar la columna... ¡Ay...!
Pablo: Bien, espera, tengo que pagar por el encargo... a ver... oh oh, dejé el dinero en mi caja fuerte.
Jefe de correo: Ni modo, no puede llevarse el paquete.
Pablo: Oh por favor, necesito llevarmelo porque después no podré venir.
Jefe de correo: En ese caso Jimmy, acompaña a este chico para que te de el dinero, con el paquete.
Jimmy: Ay...señor, esto está muy pesado, ¿en serio tengo que ir?
Jefe de correo: Si, o si nó no habrá paga extra de navidad. ¿Entendiste?
Jimmy: Si señor. ¡Ay!
Mientras tanto en un centro comercial de Chicago las chicas se dividieron en grupos, Ami, su madre y su abuela por un lado y por el otro Yumi, su madre y Abigail.
Vamos primero con Yumi.
Yumi: No se me ocurre que regalarle a Ami, no soy muy buena con la ropa de ella.
Señora Yoshimura: Oye, ¿para qué tienes a una ex-modelo y diseñadora de moda acá?, mantente cerca de mí y todo estará bien.
Yumi: Aish... pero nos tardaremos una eternidad en elegir todo, perderemos mucho tiempo caminando.
Abigail: Oye, si es por eso puedo teletransportarnos a distintas partes del centro comercial muy rápido.
Yumi: ¿No sentiré algo con eso?
Abigail: Un poco de mareo pero luego se pasa.
Señora Yoshimura: Entonces vamos a darle, ¡Adelante Aby!
Yumi: ¡Mamá, ella no es un caballo!
Abigail: (Ni pretendo serlo... mmm). Bien, aquí vamos.
Yumi: Espera... ¡AAAAAAAAAHHHH!
Y se movieron como locas por todo el lugar, la señora Yoshimura y Abigail lo estaban disfrutando pero Yumi gritaba como loca porque no podía tolerar tantos viajes.
Yumi: ¡Piedaaad!
En el otro extremo del centro comercial Ami se cubrió con gafas y un sombrero grande para que la gente no la reconociera.
Señora Onuki: Hija, ya quítate esas cosas, creo que estás exagerando.
Ami: Claro que no, si algún fan me reconoce todos se abalanzarán sobre mi y nos quedaremos atrapadas.
Abuela de Ami: El rocrol tuyo no roba el alma pero si te puede traer muchos problemas, ¡ah!
Señora Onuki: ¿Que viste Mamá?
Abuela de Ami: ¡Esa fotografía de ahí es bellisima, esa chica es igual a ti, solo mira!
Ami: ¡Espera abuela, no lo hagas!
La abuela le descubrió la cara y puso la "fotografía al lado".
Abuela de Ami: ¿Por qué pondrían fotos de Ami por todas partes?
Ami: Ay... eso es un cartel, los hay por todas partes.
Entonces sucedió lo inesperado.
Fan de Relleno: ¡Miren, es Ami, pidámosle su autógrafo!
Las tres: ¡AAAAAAAAHHHH!
Regresando con Pablo el llegó al autobus que estaba cubierto por fuera por una lona negra excepto por la entrada.
Jimmy: ¿Ya llegamos?
Pablo: Si, aquí es, esperame por favor mientras voy por dinero.
Jimmy: ¡Dese prisa... ay... mi espalda!
Pablo fue a su habitación a abrir la caja fuerte, la combinación es 26, 22, 13, 9 (por las letras del alfabeto que forman YUMI). Jimmy el repartidor no aguantó más y dejó el paquete en la nieve mientras se resentía la espalda.
Jimmy: Ay... necesito un quiropractico...
Rodro salió porque ya había terminado la cena de navidad.
Rodro: Es definitivo, no vuelvo a hacerlo solo de nuevo... ¿Oye, quién eres y que quieres?
Jimmy: Ay... mi espalda.
Rodro: Ah, era eso, déjame ayudarte.
Rodro le da una palmada muy fuerte en la espalda al tipo.
Jimmy: ¡AAAAYY... Hey, el dolor se fue, me siento genial, gracias!
Rodro: De nada.
Entonces Pablo regresa con el repartidor.
Pablo: Bueno, aquí tienes el dinero, solo lo tenía en monedas, ¡gracias!
Jimmy: ¡ESPERE... AAAAAAYYYY, NO DE NUEVO!
Y Pablo le arroja un costal con monedas aún más grande y pesado que el paquete que estaba llevando.
Rodro: Ay... no me gustaría estar en su lugar.
Pablo: Oye, por qué estás chamuscado.
Rodro: Tuberia de gas rota, fuego, Kaz no la mantuvo, larga historia.
Pablo: Como sea.
Julius sale.
Julius: ¡Oigan, necesito ayuda para terminar de pintar el autobús!
Rodro: Vale.
Pablo: Si pero primero ayúdenme a llevar esto adentro.
Julius: ¡Agh... está muy pensado!
Rodro: ¿Qué traes aquí, pesas?
Pablo: Jejeje, algo así.
Los dos lograron meter el pesado paquete adentro y por suerte no se lesionaron la columna.
Vamos de nuevo con Yumi. Ella y su madre habían terminado las compras.
Abigail: Bien, ya he terminado con lo mío.
Yumi: Aún no, ¿Podrías llevarme al baño...? Agh...
Abigail: ¡Oh oh, si!
Y eso hizo, Abigail la teletransportó y Yumi corrió al retrete más cercano.
Yumi: ¡Braaaaaaaaaaaaaaaaaaagh...!
Señora Yoshimura: Esto es mi culpa por emocionarme tanto con las compras.
Abigail: (Nota: No usar la teletransportación con Yumi, se marea con facilidad). Yumi, creo que nos faltó comprar la comida para perro de Domo y el perro de Julius.
Entonces Yumi recordó la vez que Ami la desafió a comer comida para perro del plato de Domo.
Yumi: Oh oh, de nuevo no me siento bien... ¡Braaaaaaaagh!
Y Yumi cerró nuevamente la puerta del cubículo del retrete y vomitó de nuevo.
Salieron del baño cuando Yumi se sintió mejor, entonces pasando frente a una tienda de disfraces su dueño estaba molesto porque le faltaba una peluca color lila y entonces ve pasar a Abigail.
Tipo: ¡Oye, esa peluca lila es mía!
Abigail: ¿De qué habla? No uso peluca, este es mi cabello de verdad.
Tipo: Nada de eso, ¡Devuelvemela ahora!
El tipo iba a por ella pero Abigail se quitó un anillo del dedo y lo arrojó al suelo. Debajo de los pies del tipo aparecieron arenas movedizas.
Tipo: ¡Seguridad, esa chica me está robando una peluca, deténganla!
Y los guardias fueron corriendo pero entonces Ami, su abuela y su madre pasaron huyendo de los fans, fue justo a tiempo porque hicieron que colisionaran con los guardias de seguridad.
Ami: ¡Yumi!
Yumi: ¡Salgan todos, tengo que hacer algo!
Ami: ¡Hi!
Obedecieron, entonces Yumi se acercó a una máquina de sodas, le metió varias monedas y luego abolló la salida de latas. Entonces se fue corriendo.
La máquina empezó a temblar, los fans y los guardias ya se estaban poniendo de pie para continuar con la persecución. Yumi corrió en cámara lenta y entonces la máquina explotó, Yumi se tiró al suelo en su huida por la onda expansiva de la soda burbujeante.
Señora Onuki: Yumi, ¿estás bien?
Yumi: Si señora Onuki pero mejor nos vamos antes de que terminen de eructar por la soda.
Señora Onuki: O de que tu abuela les empiece a golpear con su sombrilla Ami.
Abuela de Ami: Cualquiera que quiera tocar a mi nieta se meterá conmigo.
Ami: Eh jejejeje.
Voz lejana: ¡Miren, Ami y Yumi están por ahí!
Abigail: ¡Oh oh, mejor salgamos de aqui ahora!
Volvemos al autobus. Julius terminó con el trabajo. La cena estaba preparada.
Julius: Esperen a ver la cara de las chicas cuando vean lo que hicimos.
Pablo: Ya quiero levantar esa enorme lona.
Julius: ¡Hey paciencia!, ya llegará su momento.
Entonces Kaz con una sonrisa de oreja a oreja llega.
Rodro: Kaz, veo que te fue bien con tus regalos.
Kaz: Si, tengo una sorpresa para todos ustedes pero se las diré cuando sea el momento, ahora debo guardar este regalo para las gatas.
Julius: ¿Qué es eso?
Kaz: Una lata de escencia de pescado.
Pablo: Kaz, leiste mal, eso es escencia de leon.
Rodro: Ojalá no te la hayas puesto o se volverán locas.
Kaz: ¿No debía hacerlo?
Y las gatas se enamoraron tanto de Kaz que se tiraron a su cabeza y le clavaron sus garras para no despegarse de el, tanto que tienen corazónes por ojos.
Kaz: ¡AY, MI CABEZA, DÉJENME, AY!
Rodro: ¡No te muevas o será peor!
Kaz: ¡Ay, no lo soporto!
Pablo: ¡Kaz, detente!
Kaz se movió de un lado a otro y al final se enredó con la lona que cubría el autobús y se tropezó descubriendola. Justo en ese momento las chicas regresaron y quedaron maravilladas con el resultado.
Yumi: ¡Wow!
Ami: ¡Luce sensacional!
Kaz, Pablo, Rodro y Julius se agruparon y gritaron.
Los cuatro: ¡SORPRESAAAAA!
Yang-Ken y Tekirai: ¡MIAU!
Kaz: ¡AAAHH!
El autobus ahora es de un color blanco, letras purpuras que dicen Puffy en un lado y en el otro AmiYumi y magenta en el capó y los tapabarros de las ruedas delanteras, posee una gran antena satelital y vidrios polarizados.
Señora Onuki: ¿Ustedes hicieron todo esto?
Rodro: Solo la pintamos, Julius fue el genio detrás de todo.
Julius: Eh jejeje, así soy yo. Pásemos porque la pintura no lo es todo.
Y al entrar quedaron aún más maravilladas.
Abigail: ¡Es aun más increible por dentro!
Ahora el papel del autobus tiene un color pastel claro y el piso es de madera como las de las casas japonesas, además ahora es mucho más espacioso por dentro y tiene hasta segundo piso.
Yumi: El autobus es aún más grande por dentro de lo que ya era, ¿cómo lo hiciste?
Julius: Gracias a un pequeño aparato que ya estaba instalado en el autobus hecho por la compañía de mi papá llamado regulador dimensional lo ajusté para que cada quien tenga su propia habitación aparte de un cuarto de spa y un salón virtual gigantesco que puede simular cualquier ambiente. Aby, quiero entregarte esto.
Abigail: ¿Qué es?
Julius: Son las llaves de tu nueva habitación, tu padre mandó a traer tus cosas y ya están ordenadas.
Abigail: ¿En serio tengo una habitación para mi?
Julius: Asi es, este es mi regalo para ti, Feliz Navidad.
Cón lágrimas de felicidad Abigail abrazó a Julius y le dijo.
Abigail: ...¡Gracias!
Yumi: Oigan, pensé que tendríamos una fiesta, ¡Vamos a clavar el diente!
Ami: ¡Si!
La cena fue divertida, Kaz y Rodro se pelearon el último trozo de carne, la abuela de Ami por primera vez dijo que si la comida es tan deliciosa se dejaría robar el alma más seguido, las madres de Ami y Yumi recordaban buenos tiempos de cuando tenían la misma edad que ellas, Ami y Yumi no pudieron evitar tomarse varias fotos con Abigail quién estaba muy alegre porque ya se sentía casi como hermana de ellas dos.
A la mañana siguiente todos abrieron sus obsequios.
Yumi: ¡Genial! Siempre quise tener un tanque propio en vez de rentarlo, ¿cómo lo conseguiste?
Pablo: Investigue y lo compré por Z-Bay al general que te lo rentó cuando estuviste en el pueblo de Armonía.
Abigail abrió su obsequio.
Abigail: ¡Un cetro de hechicero, siempre quise uno! ¡Gracias hermano!
Rodro: Eh jejeje, me alegra que te haya gustado. Ami, este es para ti.
Ami lo abre.
Ami: ¡Que lindos colgantes!
Rodro: Tienen nuestros nombres y cada uno forma un medio corazón que cuando se juntan forman el corazón completo. Yo me quedare con el que tiene tu nombre y tu con el que tiene el mío porque siempre nuestro amor nos mantendrá unidos.
Ami: ...
Ami le respondió con un apretado beso.
La Mamá de Yumi le dió sus regalos a la Mamá y la abuela de Ami.
Señora Onuki: ¡Un guardaropa nuevo para cada una!
Abuela de Ami: Y también vienen con pelucas de lujo.
Señora Yoshimura: Por supuesto, de parte de la mejor diseñadora y modelo que ha tenido Osaka y todo Japón, yo.
Señora Onuki: Y esto es para tí amiga.
Señora Yoshimura: ¡DULCES DE MELOCOTÓN! Me encantan, recuerdo que siempre los comíamos acompañados de té verde en las tardes en tu buffete de abogados.
Ami: Espera mamá... ¿Tenías un buffete?
Señora Onuki: Eh, si, nunca te lo conté pero antes de que nacieras yo era Abogada defensora y trabajaba con otro abogado más novato, de hecho él ahora es y lo conocen.
Yumi: ¿Stark Kaviar era abogado defensor?
Señora Onuki: Pues claro, para ser juez primero debes ser abogado o fiscal.
Kaz le entregó a Julius una nueva caja de herramientas.
Kaz: No te preocupes, son de buena calidad, seré tacaño pero tengo mis limites.
Julius: Es cierto, son de magnesio templado, gracias Kaz.
Abigail: Kaz, cómo no encontré nada usaré este encanto mágico para ti.. ¡PLATINUM DIGITA!
Kaz: ¿Que hiciste?
Abigail: La primera cosa que toques se volverá de platino.
Kaz: ¿En serio?, ¡Genial, siempre quse pantuflas de platino, aqui voy!... ¡Agh! No puedo mover los piez.
Abigail: Ups.
Kaz: Pero que importa, ¡Arigato Aby-chan!
Kaz se quita las pesadas pantuflas de platino y saca un sobre de su bolsillo.
Kaz: Muchachos, les comunico lo siguiente. Antes de ir a Toronto Canadá tendremos dos nuevos destinos que les encantarán. El primero será Maui, Hawaii y Rapa-nui, Chile.
Ami: ¿La de las enormes cabezas de piedra?
Kaz: Así es, eso fue lo que estuve consiguiendo ayer. ¡Feliz navidad muchachos!
Ami y Yumi: ¡Maravilloso!
Julius: Después de tantos meses irémos a Chile.
Rodro: ¡Si, que alegría pisar suelo nacional en tanto tiempo!
Los dos: ¡Genial!
Abigail: Algo me dice que jamás me separaré de esta banda.
Pablo: ¡Tú lo has dicho hermanita!
Abuela de Ami: Por primera vez no has hecho algo egoista, abuela abrazar fuerte a pelón simpático.
Kaz: ¡Ay, jijji, gracias pero no me deja respirar!
Señora Onuki: Bueno amiga, creo que nuestras hijas estarán bien.
Señora Yoshimura: Podemos estár tranquilas.
La madre y la abuela de Ami y la madre de Yumi viajaron con los chicos hasta el estado de Washington donde finalmente se despidieron y tomaron el avión de regreso a Japón, lo cual costó un poco porque la abuela queria regresar nadando, lo de los aviones que roban el alma son una excusa suya porque no le gusta volar. En fin.
Ahora en el aeropuerto.
Señora Onuki: Ami, me la pasé en grande en este viaje contigo.
Abuela de Ami: Pero si se te pierde de nuevo el broche de flor cuentanos.
Ami: Claro que lo haré abue... ¡Rodro, le contaste lo del broche!
Rodro: ¡No, claro que no Ami, no he dicho ni una palabra!
Señora Onuki: ¿Crees que la intuición materna me fallaría? Claro que no.
Rodro: Jajajaja, igual te pillaron, aunque yo no les dijera nada.
Ami: Eh jejejeje.
Señora Yoshimura: Yumi, recuerda que tienes más que solo remeras purpuras y de calavera carmesí, no querrás que me sienta mal.
Yumi: Si mamá, intentaré vestir cosas menos rudas de vez en cuando.
Pablo: Pues a mi no me importa como te vistas, tu y tú madre hacen ver bien a la ropa, no al revés. Ya veo de donde sacaste esa cara tan bella.
Señora Yoshimura: ¡Oigan, vengan acá y denme un fuerte abrazo!
Yumi: ¡Agh!
Pablo: ¡Ah jaja!
Señora Yoshimura: Estoy feliz de que mi pequeña Yumi tenga a un chico tan amoroso y leal como tu.
Yumi: (¿Cómo que pequeña?, somos de la misma estatura).
Señora Onuki: Rodro, mi niño, en tus ojos veo que has pasado por mucho dolor en el pasado.
Rodro: ¿Pero como lo su...?
Abuela de Ami: Sin embargo Ami será tu luz en adelante.
Señora Onuki: Te la confio, cuida de mi niña.
Rodro: ¡Si, lo haré!
Llegó la hora de despedirse, esta vez nadie lloró, solo se escucharon gritos alegres de despedida, de una despedida que será momentanea porque estas madres volverán a ver a sus hijas.
Nuestra banda por fin está completa, nuevas aventuras, nuevas travesuras, peligros y demás les aguardarán a nuestras chicas, y mientras cuenten con sus nuevos amigos, sus viejos amigos y su incansable corazón siempre nos deleitarán con su maravilloso rock and roll.
Nos vemos amigos!
FIN.
