Capítulo 24: Temperamento
Trama: Carlos es el hijo de Cruella De Vil, y acabo de saber que tiene el temperamento de su madre. Cuando Carlos está realmente enojado y se desquita con uno de los alumnos causando que Jay tenga que intervenir y calmarlo.
Sugerido por Boomer and Arrowfan
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Carlos se encontraba fuera del campus practicando Tourney con el resto del equipo. Estaba empezando a entender el juego, o al menos eso es lo que él pensaba hasta que el entrenador le dijo que debía practicar más.
El odiaba estar afuera, Carlos solo quería estar en su dormitorio y hacer lo que más amaba, que era estar en la computadora. Del mismo modo, al tiempo que se terminaba la práctica, Carlos soltó un suspiro de alivio, al fin podía irse.
Se quitó el casco y en ese momento escucho a alguien reírse a sus espaldas -¿Alguna vez has pensado en cortarte el cabello? Luces extraño- dijo Chad. Carlos gruñó mentalmente, pero escogió ignorarlo hasta que el mismo decidiera irse. Después de todo no estaba de humor para hablar con nadie.
Pero, Chad continuaba queriendo molestar a Carlos -¿Me estas ignorando? Te estoy hablando Carlos-
Carlos se giró hacía el -¿No puedes ver que estoy tratando de alejarme de ti?- le gritó llamando toda la atención del equipo, incluido Jay – ¡Así que hazme un favor y déjame solo!-
Retomó su camino de nuevo hasta que Chad habló –No me sorprende que nadie quiera salir contigo. Eres realmente un villano como tu madre- dijo el príncipe. Los ojos de Jay se abrieron completamente ante el comentario fuera de lugar de su compañero.
Carlos se detuvo, ¿Acaso Chad lo acababa de llamar un verdadero villano justo como su madre? ¿¡SU MADRE!? -¿Qué dijiste?- dándose la vuelta mientras le miraba como si quisiera atravesarle con mil dagas –Vuelve a decir eso en mi cara y tendré una razón para golpearte- dijo molesto, acercándose a Chad.
Jay intervino colocándose enfrente de Carlos –Amigo, cálmate-
-¿¡Yo!? El empezó- dijo Carlos tratando de pasar a Jay, pero el solo lo detuvo.-¡Veamos cómo luces sin tu dientes, Encantador!- se burló tratando de salir de agarre de Jay. Carlos estaba muy alterado debido a la ira. ¿Qué le había dicho Chad para ponerlo así?
Chad se tensó, jamás había visto a Carlos tan agresivo antes. Verlo en ese estado de locura era intimidante, y eso asustó a Chad.
-Chad solo vete de aquí- ordenó Jay, por el amor de Carlos. Él nunca se preocupaba por lo que le pasara a Chad, pero no quería que Carlos se metiera en problemas. Chad rápidamente se alejó al ver que Carlos aún seguía mirándolo.
Una vez que ellos estuvieron solos Jay dejo ir a Carlos -¿Estas bien?-
-¡No! ¿Por qué me detuviste? Le iba a mostrar un pedazo de mi- dijo Carlos –El me hizo enfadar ¿Puedes creer que dijo que soy como mi madre? ¡No lo soy!-
Jay se detuvo. Él no quería admitirlo, pero por un momento Carlos sonó y actuó justo como Cruella. Él heredó su temperamento de ella pero este aún no se daba cuenta. Esta era la primera vez que lo había visto. –Tú no eres como tu madre- le tranquilizó Jay –Eres todo lo contrario a ella. Nunca olvides eso-
Carlos suspiro suavemente –Tienes razón, no soy como mi madre. Yo soy yo- sonriendo, y así como llego, de repente la ira había desaparecido. Jay también sonrió, ahí estaba el Carlos que él conocía.
