Edd y Eddy son propiedad de Danny Antonucci.
Nathan Kedd Goldberg es propiedad de c2ndy2c1d.
Esta historia es mía para ustedes.
Aquí comienza la segunda temporada (viene más drama bebés)
•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•
~•* *•~
La temporada navideña había terminado. Era la última semana de enero, el invierno seguía haciendo de las suyas, eso no retrasaba las clases. Un nuevo semestre comenzaba, después de unas largas vacaciones los chicos se preparaban para el primer día de clases.
Kevin se levantó muy temprano. Había dormido mucho, estaba consciente que debía aplicarse ese semestre, pues necesitaba alguna beca de deportista para una buena universidad, era importante que al menos no tuviera faltas o retardos. Subió a su preciada motocicleta, bien abrigado. Condujo hacia Peach Creek, al llegar al estacionamiento, se alegró al ver el auto de Nathan. Se quitó su casco, y se puso una gorra de lana color roja, que combinaba con su chaqueta deportiva. Entró a la escuela, saludando a quien se le pusiera en frente, sonriéndole a todos, al parecer estaba de muy buen humor.
Nathan estaba muy animado platicando con algunas chicas. Kevin se acercó y trató de abrazarlo, pero Nathan se quitó, borrando la sonrisa del pelirrojo.
—¿Qué pasa? ¿No puedo abrazar a mi mejor amigo? –preguntó Kevin bastante confundido.
—Hablemos. –le dijo de forma directa. Nathan se dirigió lejos de todos, con Kevin detrás.
Entraron a los vestidores de los jugadores, era obvio que estaban vacíos. El trayecto fue muy incómodo, ambos sabían de lo que hablarían, sus corazones latían con fuerza y los nervios estaban tomando fuerza.
—¿De qué quieres hablar Nath? –Kevin esperaba que en el fondo Nathan en verdad no se refiriera a lo que había pasado en esa habitación de hotel. Pero sabía que estaba equivocado.
—Kev, lo sabes, hemos estado evitando el tema, pero creo que debemos aclarar las cosas.
—Lo sé. –contestó rascando su nuca.
—Entonces… ¿si recuerdas todo verdad?
—Lo recuerdo perfectamente Nath. Es solo que no le di importancia.
—Que bien, porque yo tampoco. –dijo tratando de fingir indiferencia.
—¿De verdad?
—Si.
—¿Entonces no te importó que tu amigo el que antes había tenido una relación con un chico, te besara?
—Bueno, ya nos habíamos besado antes, en mi auto… y fue para que practicaras. –dijo algo apenado.
—Ok eso lo entiendo, pero vamos, ese fue un pretexto muy tonto por parte de Jimmy y lo sabes.
—¿Qué insinúas Kevin?
—No lo insinúo, te lo digo directamente, me correspondiste el beso porque lo querías, y también el de la última vez.
—Creí que no le habías tomado importancia. –dijo cruzando sus brazos.
—Pues lo hice ¿está bien?
—Está bien. Entonces ¿te gusto o algo así? –La pregunta de Nathan lo tomó desprevenido. Después de haber pensado en eso todas las vacaciones, había llegado a una conclusión y ese era el momento de expresarla.
—No me gustas Nathan, no me gustan los chicos.
—Pero Doble…
—Eddward ha sido el único y siempre será el único Nathan. –Interrumpió Kevin —No te niego que después de besarnos si me sentía atraído hacia ti. Pero mi mente estaba en Edd, yo en verdad me enamore de ese tonto… tu solo me provocaste algo de deseo. Pero al fin y al cabo eres mi amigo, y la verdad no me gustaría que esto arruinara la amistad ya sabes.
—No tiene sentido, ¿no te gustan los hombres dices? Kevin, literalmente estabas a nada de cogerme, si Ed no hubiera llegado probablemente hubiéramos hecho algo más que besarnos.
—Ya te dije que fue deseo Nathan.
—Pero ¿Por qué deseas a un hombre?
—¡No lo sé! –gritó frustrado —Tu también lo seguiste… y a ti tampoco te gustan los hombres.
—La diferencia es que tú ya tuviste una relación con uno Kevin, aunque lo niegues, tú amas a Doble D, tuviste algo sincero con él, no digas que solo fue un experimento.
—A él no lo metas en esto. –dijo algo molesto
—Escucha Kev. –dijo más tranquilo —Te entiendo. Te besé por curiosidad, y la verdad lo disfruté, pero yo no siento atracción hacia ti, y ese beso tan intenso en el hotel, pues supongo que me dejé llevar, pero no iba a pasar algo más, créeme, que te puedo decir, confío plenamente en ti, pero definitivamente no me gustas Kevin. Te tengo un cariño enorme porque fuiste mi primer amigo de verdad.
—Tú a mí tampoco me gustas, te lo digo en serio. Y creo que… también eres mi primer amigo real, verdadero ¿sabes? –Ambos sonrieron. Siguieron hablando del tema, aclarando las cosas, Kevin insistía en lucir como un macho, y Nathan lo bajaba de su nube. Estuvieron platicando por un largo rato.
—Creo que extrañaste a Doble D. – Exclamó Nath después.
—No insistas con él Nathan.
—Lo siento. Pero yo sé lo que pasaste junto a él, y también sé lo mucho que quieres enorgullecer a tu padre, y odio que no te aclares y solo te confundas más Kevin. – El pelirrojo lo miraba con tristeza, pues Nathan lo conocía perfectamente. —Antes que cualquier cosa soy tu amigo Kevin, y de verdad lo seguiré siendo, no quiero que esto nos arruine la amistad.
—No lo arruinará. Y gracias por todo Nathan, pero en serio, no estoy confundido, Edd fue algo que pasó y ya. Dejemos el tema por la paz.
—Como quieras Kevin, solo quiero que sepas que a mí no me engañas, pero si eso quieres te apoyo.
—Gracias viejo. Y ni una palabra de esto a nadie.
—¿Y arruinar mi reputación con las chicas? Ni lo sueñes.
Ahora si se abrazaron, unas palmaditas en la espalda y salieron de los vestidores. Ya habían perdido la primera clase, Kevin se molestó, iba con toda la intención de ser alumno aplicado y ya había fallado a la primera. Nathan no podía dejar de reír. Después de todo, eran los mejores amigos del mundo.
•
El receso llegó, apenas habían tenido 4 clases y ya tenían tareas de todas las materias. Sarah y Jimmy estaban en la biblioteca, aprovecharían que estaba vacía para adelantarse a sus deberes. Edd estaba ahí, leyendo sobre astrología en una mesa apartada. Los chicos se acercaron en silencio. Sarah estaba a punto de saludarlo, y notó que Edd estaba muy triste, sus ojos estaban hinchados.
—¿Doble D? ¿Estás bien corazón?
—Hola Sarah. Si estoy bien, tengo algo de alergia es todo. –le dijo con una linda sonrisa.
—¿Seguro? –preguntó incrédula tomando asiento frente a él, Jimmy la imitó.
—Seguro. Te agradezco que te preocupes, que linda.
—No es nada. En fin. ¿Tienes mucha tarea?
—La verdad no, solo vine a leer un poco, me estresa todo el escándalo que hay por todos lados.
—Nosotros si tenemos mil tareas, ¿Qué les pasa a los profesores? – se quejó Jimmy
—Oh es típico, creen que tenemos muchas ganas de hacer tarea. ¿A ti como te fue Doble D?
—Muy bien Sarah. Todo ha sido tranquilo.
—¿Viste a Kevin? –preguntó Jimmy, recibiendo un codazo de parte de Sarah. Edd automáticamente borró su sonrisa.
—Jimmy eso no se pregunta, claro que lo vio pero eso no te incumbe. – lo regañó
—No importa Sarah, después de todo ustedes también son mis amigos… creo que me entienden mejor que Eddy y Ed. No me mal entiendan, pero son demasiado heterosexuales para entenderme. –bromeó
—Bueno, sabes que puedes confiar en nosotros. – contestó Jimmy
—Kevin aun me duele. – dijo en un susurro. —Él sigue con su vida, no sé porque yo no puedo hacer lo mismo. No puedo olvidarlo.
—Ay Doble D, no te pongas mal, sonríe, al demonio Kevin, tu vales muchísimo y te apuesto que Kevin no te ha olvidado, es solo que es un idiota que no sabe cómo afrontar sus miedos. –Trató de consolarlo Sarah.
—No lo creo, en verdad actúa como antes, como cuando éramos unos extraños… somos extraños de nuevo, pero esta vez con recuerdos.
—El tiempo cura todo. Aquí estaremos contigo, no olvides eso. –le dijo Jimmy tomando su mano.
—Muchas gracias, en verdad se los agradezco.
—Oye ¿quieres venir a la reunión de porristas que haremos después de clases? Sirve que te distraes un rato. – Lo invitó Sarah. —Además le haces compañía a Jimmy.
—Oh claro que sí, de todos modos Eddy y yo siempre esperamos a Ed.
—Perfecto.
•
Las clases terminaron, las porristas tenían su primera reunión y tal y como dijo, Edd estaba ahí acompañando a Jimmy, sentados en las gradas junto con Eddy, que como siempre no dejaba de admirar a las chicas.
Un grupo de amigas, que estaban sentadas justo dos asientos por debajo de los chicos, platicaban alegremente, pero al ver que las crueles se acercaban, una de ellas rápidamente se quejó de la chica de cabello azul.
—Ugh. Mejor vámonos chicas, no quiero tener cerca a esa loca de Marie.
—¿Por qué? ¿Te dijo algo? –preguntó una chica
—Pff. Esa loca me hizo creer que Kevin y yo estaríamos juntos, pero en realidad ella solo quería que Kevin arruinara su relación con alguien, me utilizó. –dijo la chica bastante molesta
Edd nunca había escuchado las conversaciones de terceras personas. Eso era descortés. Pero no pudo evitarlo esa vez, al escuchar el nombre de Kevin, de Marie, y sobre todo al reconocer a la chica que hablaba; Nancy.
—Explícate. –le dijo una de sus amigas sacando a Edd de sus pensamientos.
—Marie me dijo que yo le gustaba a Kevin, y en la fiesta de mi casa pues Kevin terminó en mi habitación, y yo estaba muy emocionada, pero al final Kevin se fue y les dijo a todos que no había pasado nada, y a mí me dijo que le gustaba otra persona, no conforme con eso la estúpida esa me reclama y me hace sentir como si yo hubiera arruinado sus planes. – explicó Nancy a sus amigas, Edd por su parte no podía creer lo que estaba escuchando.
—¿Y cuáles eran sus planes?
—No lo sé. Pero me alegro que no le hayan salido. En fin, vámonos chicas, me enferma recordar eso. – Las amigas se levantaron y se fueron.
Edd estaba sin habla. Recordaba ese momento, cuando al llegar a la fiesta junto a Marie, Kevin algo ebrio bajaba de la habitación, recordó cada momento: desde que corrió a su casa, lloró por sentirse traicionado, luego que Kevin entrara por su ventana para explicarle, lo amado que se sintió esa noche… ¡Que lejanos recuerdos! ¡Que diferentes eran las cosas ahora! Kevin era otra persona comparada con esa noche, esa noche que lo hizo sentir tan dichoso de ser suyo.
—¿Qué hay trio de tontos? – La voz de Lee lo sacó de sus pensamientos, habían llegado a saludarlos.
—No molestes Lee. – Le dijo Eddy. —¿No tienen alguien más a quien hacerle el día miserable?
—Cállate bocón. – Contestó Marie sonriendo y tomando asiento junto a Edd. —¿Cómo estas Doble D?
—Para ser sincero Marie, en este momento me molesta muchísimo tu presencia. – Marie se sorprendió. Lee, Eddy y Jimmy también, pues ese par ya tenía tiempo llevándose muy bien.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Yo sé que ha pasado tiempo, pero acabo de enterarme y la verdad me molesté mucho. – Le dijo sereno, pero si se notaba su molestia.
—¿De qué hablas? – Preguntó Marie con desesperación.
—Bien. Me acabo de enterar que la noche de la fiesta de Nancy, le pusiste una trampa a Kevin. Con Nancy, recuerdo que esa noche me insististe para que te acompañara, y ahora entiendo la razón de todo eso. Pero no me gustan los chismes, así que a pesar de mi molestia, quisiera saber el motivo de todo, dame tu versión de la historia.
—Oh Edd, eres tan adorable, ni siquiera puedes reclamarme con verdadera furia. – Le dijo riendo, Edd en lugar de molestarse más, solo se avergonzó un poco. —Escucha, sí es cierto, en realidad yo quería que Kevin lo hiciera con Nancy, pero no para lastimarte, yo quería que vieras la clase de basura que ese idiota era, pero al parecer si te quería mucho.
—Bueno eso era antes. – Dijo cabizbajo. —Pero de todos modos, eso fue muy sucio Marie.
—Lo sé Doble D querido. Pero soy una cruel, no lo justifico, estaba algo loca de celos, pero si te hace sentir mejor me disculpo por eso.
—Creo que exageré. – Le dijo Edd apenado. No creyó que Marie actuara de esa forma.
—Yo también lo creo. – Le dijo Eddy mientras reía acompañado de Lee, Jimmy simplemente, sonreía con timidez. —Marie está loca, pero si lo piensas siempre tuvo razón. Maldita sea, nunca creí que diría estas palabras.
—Lo sé. Al final siempre me estuviste cuidando, creo que no vi eso.
—Vamos Edd, no te pongas así, hace un minuto estabas furioso conmigo. Dejemos esto atrás.
—De acuerdo. –Le dijo con su linda y retorcida sonrisa. —Somos buenos amigos después de todo.
—Basta de cursilería, me enferman. – Dijo Lee.
—Hablemos de otra cosa, ¿algo nuevo que contar? – Preguntó Marie. —Escuché que tu hermano había regresado Eddy, ¿es cierto?
—¿Y cómo rayos lo sabes? Oh claro lo olvidé. Ustedes son unas brujas.
—Oh vamos nene. – Le dijo Lee. —Edgar es bastante popular, y muy guapo, pero es un grandísimo idiota. Todos hablan de eso.
—Sí, pues no estoy muy feliz con eso. Y si, tienes razón, es un grandísimo idiota. Maldita sea le acabo de dar la razón a otra cruel, ya mejor llévame Diosito.
Todos estallaron en risas. Y aunque Eddy y Lee seguían siendo rivales para todo y peleando a la mínima provocación, Edd sabía que se apreciaban mucho, de una forma muy diferente a por ejemplo Ed y May, o a él mismo y Marie. Las hermanas siempre los defendieron, recordó la paliza que le habían dado a Edgar cuando se encontraron con él. Después de todo, ellas siempre les demostraron cariño.
~•* *•~
El siguiente día pasó volando, y Kevin, ya estaba estresado, quería largarse. Su última clase era literatura, odiaba esa clase, aburrida, lecturas sin sentido, poemas incomprensibles, y el profesor… claramente homosexual, al parecer Kevin concentraba su odio hacia las personas que si aceptaban sus preferencias, ya que él no podía hacerlo.
Al llegar al salón se alivió al darse cuenta que tenían hora libre. Entró agitado por haber corrido por todo el pasillo, miró alrededor buscando a Nathan, que estaba hasta los asientos de atrás, rodeado de chicas. Sus ojos se toparon con los de Edd, que al contacto rápidamente giró su rostro apenado, pero Kevin lo notó observándolo, esto lo incomodó un poco pero a la vez le aceleró el corazón. Tomó asiento junto a Nathan.
—¿El profesor no vino?
—No lo sé. Tal vez se retrasó. – Dijo Nathan. —¡Oye Doble D! – Al gritarle, Edd giró y con una tímida sonrisa le hizo ver que lo había escuchado. —Ven un momento.
—¡Estás loco! ¿Para qué le hablas idiota? – Kevin estaba nervioso.
—Solo quiero que nos diga si el profesor vendrá. – Le dijo como si nada malo pasara.
—¿Y porque crees que él lo sabe?
—No lo sé, Doble D lo sabe todo.
Edd se acercó, dudoso, y al verlo, Kevin se incomodó, pero fue más que nada el hecho que Edd aún se ponía nervioso, y eso lo enloquecía, en el buen sentido, siempre amó lo lindo que se veía tan indefenso, esas ganas de protegerlo de todo y de todos, abrazarlo tan fuerte que las palabras no fueran necesarias… aun amaba con todo su ser a Edd. Pero él no podía saberlo.
—¿Qué se te ofrece Nathan? —Preguntó con toda la inocencia del mundo.
—¿Sabes si el profesor vendrá?
—No vendrá, pero no quiere que se arme un alboroto por eso…
—¡Entonces es hora libre! – lo interrumpió Nathan saltando de alegría, causando que todos lo escucharan y como era de esperarse, armar un alboroto. Rápidamente guardaron sus cosas, sacaron sus celulares, y salieron del salón.
Al ser la última clase, casi nadie se quedó en la escuela, al menos los de esa clase. Ed y Eddy estaban en clases diferentes, por lo que Edd los esperaría para no irse a casa él solo.
Kevin estaba con Nathan, y otros dos chicos del equipo, Mike y Chad. Estaban recargados en el auto de Nathan, con música, y solo hablaban de un montón de tonterías. Edd no pensaba seguir a Kevin, o tratar de acercarse a él, pero fue inevitable pasar junto a ellos para dirigirse a la parada del autobús, ahí esperaría a sus amigos. Al pasar tan cerca, Nathan volvió a llamarlo, para gran molestia de su mejor amigo.
—¡Doble D! ¿A dónde vas?
—Oh pues solo voy a la parada del autobús. – Contestó tratando de parecer relajado.
—¿Ya te vas?
—No. Esperaré a mis amigos.
—Puedes esperarlos aquí. – Le dijo Mike. —Un amigo de Nathan y Kevin también lo es de nosotros.
—Oh muchas gracias, yo…
—Te equivocas Mike. – Interrumpió Kevin. —Este tonto no es mi amigo. – Edd enmudeció. Nathan por su parte se molestó bastante.
—¿No? Te he visto hablar con él muchas veces, hasta lo trajiste a la escuela en algunas ocasiones.
—Pues claro, es el nerd que hace mi tarea, tenía que devolverle el favor de alguna forma. Como sea, yo ya me voy. – Dijo con altanería. Nathan no lo podía creer, ¿Qué tan patán podía ser Kevin solo para aparentar su asquerosa reputación? Edd, por supuesto que estaba a punto de llorar, pero no lo haría, no frente a Kevin.
—No le hagas caso, es un grandísimo idiota. – Le dijo Nathan al momento que lo abrazaba.
—Es cierto. – Dijo Mike riendo.
—No tengo tiempo para estas tonterías. – Se defendió Kevin, se subió a su motocicleta y arrancó.
Justo en ese momento, Nazz iba pasando con sus amigas, Kevin detuvo su paso poniendo su motocicleta frente a ellas, que lo miraron confundidas.
—Vamos Nazz, te llevaré a casa.
—¿Disculpa? ¿Por qué?
—Quiero hablar contigo a solas, es todo.
—Oh está bien Kevin. Chicas las veo mañana.
—Claro Nazz, cuídate. Adiós Kevin. – Dijeron las chicas.
Nazz tomó el casco extra que siempre cargaba Kevin, se lo puso y se montó en la moto. Abrazó a Kevin, y él aceleró. Se fueron y desaparecieron a la vista de todos. Las amigas de Nazz emocionadas, comentaban lo lindos que se veían juntos, y era verdad: Nazz tan linda y graciosa, Kevin tan guapo y tan serio, eran opuestos por lo que se complementaban a la perfección, sin dejar de lado el hecho que eran mejores amigos desde niños.
Nathan estaba enojado, la forma de actuar de Kevin le parecía simplemente estúpida, infantil, y muy patética. Le ofreció a Edd llevarlo a casa, claro, junto con Ed y Eddy.
—Oye, no quiero que te preocupes por el idiota de Kevin… es solo que no sabe cómo reaccionar. – Le dijo tratando de calmarlo, pues Edd estaba bastante desconcertado y pensativo.
—No lo entiendo Nathan, ¿A dónde se fue ese amor que decía sentir por mí? – Preguntó con los ojos llenos de lágrimas. —Si ya no quiere hablarme, lo respeto, pero ¿es necesario que sea tan cruel? – Nathan tragó en seco. Él se preguntaba lo mismo.
—Es la forma de actuar de Kevin, cuando no sabe qué hacer se pone a la defensiva y se enoja por todo.
—Yo no quiero ser un problema para él, solo quiero llevar las cosas en paz, ni siquiera pido su amistad, solo algo de cortesía.
—Olvídate de él. Ven busquemos a Ed y Eddy, seguramente te están buscando en la biblioteca.
—Está bien, gracias por ser tan lindo conmigo Nathan. – Le sonrió dulcemente. Nathan se sonrojó hasta la raíz de los cabellos, pero siguió caminando para ocultar su pena.
—No me agradezcas Doble D, eres una persona que aprecio mucho. – Le dijo sin mirarlo. Caminaron juntos hasta encontrarse con Ed y Eddy.
Kevin conducía rápido, Nazz estaba un poco asustada, por lo que lo abrazaba con fuerza, pero Kevin parecía tan despreocupado, pero al mismo tiempo lucía furioso, como si la adrenalina de la velocidad lo estuviera distrayendo de algo.
—¡Kevin! ¡Por favor baja la velocidad! – Le gritó Nazz.
Kevin la ignoró por completo, y no se detuvo hasta que llegaron a Cul De Sac, frente a casa de la rubia, que rápidamente bajó de la motocicleta, con las piernas temblando.
—¿Qué te pasa? Parece que viste un fantasma. – Le dijo Kevin riendo.
—¿Es en serio? ¿Cuál es tu problema Kevin?
—¿Cuál es el tuyo? No es la primera vez que subes a mi moto.
—¡Pero siempre conduces como se debe! Venías súper rápido, me asustaste mucho.
—Estás exagerando. – Contestó con indiferencia mientras prendía un cigarrillo.
—No lo hago, ya tuviste un accidente idiota, no escarmentaste lo suficiente, ¿y desde cuándo fumas?
—Escucha Nazz, no me regañes, odio que te comportes así, quería llegar rápido y punto. No sé desde cuando fumo, ¿importa?
—Si está bien, no me volveré a meter en tu genial vida. Gracias por traerme. – Le dijo molesta, le dio la espalda para entrar a su casa, pero Kevin la tomó de la muñeca deteniéndola.
—Nazz espera. Lo siento. – La chica lo miró confundida.
—Eres un raro Kevin, no entiendo tus cambios de humor.
—Es que estoy nervioso, quiero pedirte algo.
—¿De qué se trata?
—Nazz, quiero que seas mi novia. – Le dijo directamente. La chica abrió sus ojos sorprendida, miró a Kevin que estaba sonrojado, ella levantó su ceja esperando una explicación.
—¿Estás hablando en serio?
—Por supuesto que sí. Escucha, quiero estar contigo, no dejo de pensar en ti Nazz.
—¡Por Dios Kevin! No me creas tan estúpida. –Le dijo molesta, safandose del agarre de Kevin con fuerza.
—Nazz no miento, es en serio.
—Basta. Solo quieres distraerte y aparentar tu supuesta reputación. No intentes utilizarme Kevin.
—No quiero utilizarte, ¿Por qué no me puedes creer?
—¿En serio no te imaginas porque? ¿El nombre de Eddward te recuerda algo?
—Eddward ya no significa nada para mí, fue una estúpida etapa y ya se terminó. Nunca me has dejado de gustar Nazz, desde niños, pero ya me cansé de ser tu mejor amigo.
—¡Cállate! Yo estuve esperando a que me hicieras tu novia, pero solo quisiste usarme para no caer con Doble D, ¿Cómo me aseguras que esta vez no es igual?
—Así. – Kevin la tomó del rostro y la besó. De forma algo agresiva, pero cuando Nazz se calmó y le correspondió el beso, lo profundizó hasta volverlo tierno, pero largo. No mentía al confesar sentirse atraído por ella, fue su amor platónico desde niños, era una chica realmente hermosa, lo entendía mejor que nadie, y en sí no podía imaginar un mundo sin ella. La quería realmente, pero no de otra forma más que amigos. Ella por su parte, sabía que Kevin siempre la quiso, y ella a él, pero también sabía que Kevin nunca se había enamorado como lo hizo de Edd, por lo que estaba insegura, pero ese magnífico beso la estaba cegando. Se dejaron llevar. —¿Te besaría de esa forma si estuviera mintiendo? –Le dijo con voz baja, casi en un susurro, mirándola a los ojos.
—Kevin…
—¿Podemos intentarlo? Al menos déjame ganarme tu confianza y demostrarte que voy en serio.
—No lo sé, entiende que dude.
—Dame la oportunidad, quiero conquistarte bien, no me interesa salir con ninguna chica, te prometo que no te voy a lastimar. – Se miraron a los ojos unos segundos, Nazz no estaba de todo convencida, pero esos hermosos ojos verdes suplicaban una oportunidad. Estaba profundamente enamorada de Kevin, ahora lo sabía.
—Está bien Kevin. – Le dijo abrazándolo. —Intentémoslo.
•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•*~*•
Hola c:
No me odien si el capítulo es muy corto, es que ya los dividí, y no podía agregarle más escenas o arruinaría la forma en que van los capítulos, pues el final de cada uno es creo yo, algo que los deja con ganas de más. Pero al ser cortitos las actualizaciones son rápidas.
Salí de la universidad, ahora ya tendré mucho tiempo libre.
Ahora quiero preguntarles algo, ya que solo una persona me contestó en wattpad: Jim el cactus en versión humano (ese niño de cabello verde) es creación de candyacid? Quiero usarlo y les juro que lo van a amar n.n
Ahora sobre el fic:
Sé que odian a Kevin hahaha lo siento pero está súper confundido, no lo asesinen.
¿Les gustaría leer algo en especial? Háganmelo saber.
Gracias por sus comentarios y mensajitos, me hacen muy feliz. Los amo.
