todos los personajes son S Meyer y Karen Marie Monnig

Capitulo 25

Reunión familiar…

POV AMANDA

Esto es para mosquearse. Esta tarde tengo que dar mi conferencia en el congreso y solo van mis padres y mi hermano. No hace falta que hagan tan evidente que no les interesa mi trabajo. El feudalismo en Escocia es muy interesante. Al menos me han prometido que asistirán mañana a la presentación de mi libro sobre la bruja.

La única que se ha interesado ha sido Bella, ja ja ja, el que no la conozca que la compre, si nunca va. El hecho de que haya despertado y que se esté recuperando a marchas forzadas ha sido el factor apaciguador, aunque no nos engañemos, mi tío todavía quiere hacer cachitos a Edward, y Charlie me tiene ganas. La vuelta a casa será interesante, no me dice que soy una rompepelotas, pues haré honor al apelativo.

-Si quieres puedo ayudarte – me pide Edward – me vendrá bien distraer la mente.

-Estoy intentando cortar y pegar las imágenes de las diapositivas en el texto, no necesito ayuda, todo está en mi mente, pero puedes repasar, tal vez se me haya pasado algo.

-Me gustaría leerlo – lo miro de reojo – en serio, me gusta la Historia.

-Ahhh

-Amy! – me llama Bella – no olvides enumerar las páginas.

La miro por encima de las gafas, su boca está de nuevo llena con los croissants que le ha traído Edward, no sé como puede comer tanto.

-Sí, las ha enumerado.

-A ver chaval, puedo cambiar de bando y hacerte la vida imposible – una leve sonrisa aparece en su rostro, la primera que le veo sonreír de verdad.

-Tranquila Amy – me dice Alice – todo saldrá bien, estoy segura.

-A mi si que me gustaría ir – Carlisle es todo un caballero – pero tengo que recoger a mi esposa en el aeropuerto, si nos da tiempo asistiremos.

-Gracias Carlisle.

Ayer durante la cena decidimos tutearnos, me gusta el estregoni benifici, y que conste que nunca hago un escaner completo de las personas, pero hay veces que mis poderes hacen lo que les da la gana, y si ha dicho que intentará ir es porque es verdad. Mi padre decidió desbloquear en parte a Edward, solo en parte, sería muy sospechoso si de repente no leyera nuestras mentes.

Alice está de nuevo mirando el limbo, ya la he visto hacer eso en un par de ocasiones, estar tan bien y de pronto estar como en trance. Se acerca a su padre y le dice algo al oído a la vez que toma el teléfono y marca una tecla.

AEROPUERTO DE INVERNESS EN ESE MOMENTO

POV ESME

Rosalie y Emmet me acompañan hasta el aeropuerto, no suelo viajar sola pero Alice ha llamado. Estamos esperando el vuelo a Londres cuando Emmet en su paranoia de controlar todo aunque no lo parezca se queda mirando fijamente la cafetería.

-No es posible pero parece ella, parece Amanda. Hay una chica igualita a Amanda Mackeltar en la cafetería.

-Es cierto, voy a saludarla – me acerco a ella con una enorme sonrisa -Hola, te hacía en Londres con Bella.

-¿Disculpe?

-Oh vaya, creí que te acordarías de mí, soy Esme – no se acuerda- la amiga de Hanna.

-No, lo siento, no sé quien es usted.

-Pues…disculpe – me alejo con un corte horrible. Rosalie se acerca a mí al ver mi rostro – yo…creí que era ella – en eso que suena el móvil de la chica.

-Aquí Mackeltar, sí Hanna estoy aquí pesada.

-Perdone otra vez, ¿Está segura que no se acuerda de mí? Estuvimos en la prueba del vestido de Hanna, comimos juntas – la mujer se quita las gafas y me mira de arriba abajo y es en ese momento cuando me doy cuenta del color de sus ojos, ¡es verde! – soy Esme Cullen.

-No me jodas, vaya par de pedorras, en cuanto aparezca Hanna por esa puerta se va a enterar.

-¿Amanda?

-Más quisiera ella – me dice con una enorme sonrisa – soy Melissa Mackeltar, su gemela.

-Oh vaya, ignoraba que tuviera una gemela.

-Casi todos en la familia tenemos uno, no se preocupe, cuesta mucho diferenciarnos.

-Estos son mis hijos Rosalie y Emmet – que se acercaba rápidamente.

-Mucho gusto, sentaos, estoy esperando a Hanna para ir a Londres.

-¿Sí? Yo también voy, necesito ver a Bella bien.

-Vaya susto, pero está bien, he hablado con ella y tenía la boca llena de croissants, eso es que está bien.

-Nos tenía preocupados – dice Emmet respirando con tranquilidad.

-¿Por qué? Ella es una patosa ya de por sí, y le ha venido bien hacer algo propiamente adolescente, esa niña parece que nació adulta, es tan…Ethan que nos da miedo que se convierta en otra Amanda, aburrida y todo eso.

-A mi no me lo pareció el otro día, disfruté mucho con ella.

-Ah eso, gracias por recordármelo, en cuanto estemos en el aire abriré la puerta del avión y la lanzaré al vacío a esa… Me dijo que me llamaría para la prueba del vestido y ahora me entero que ya ha ido.

-Bueno…creo que Hanna me incorporó en último momento.

-Háblanos de Bella, en casa estamos coartados por Edward.

-Emmet…

-Me muero por conocer a tu hijo Esme, en casa estamos todos revolucionados con el supuesto héroe, aunque ella dice que lo único que hizo fue darle un empujón. Y Charlie, jajajaja, no se lo vio venir, me apuesto lo que queráis a que Ethan y Hanna lo sabían…

Mientras habla me fijo en ella y no sé como he podido confundirlas, bueno sí, porque estaba calladita y quieta. Son la noche y el día, Melissa es un torbellino. Nos habla de una Bella familiar, protectora con los suyos, de los experimentos científicos que le gusta hacer en las mazmorras del castillo, de lo patosa que es, gruñona, mandona, y de cómo deja su chevy nuevecita en el garaje de casa por dar gusto a Charlie.

-¿La chevy? – pregunta Emmet – pero si es una vieja camioneta.

-¿Vieja? ¿La chevy captiva?

-¿No te refieres a esa cosa vieja en la que va?

-El Terodáctilo ese no, su chevy es el último modelo. Aunque ahora está en el garaje de Ethan, se la trajo porque Bella se iba a ir a Edimburgo.

-Las risas de Emmet resonaron fuerte por toda la cafetería.

-Mi hermano se ofreció a llevarla creyendo que iría en su ¿cómo era? ¿Terodáctilo?

-Vaya, vaya, con la enana – dijo Hanna apareciendo de repente – así que por eso se puso histérica cuando Ethan se lo quiso llevar.

-¡Hanna!

-Ya era hora guapa, hemos perdido el anterior vuelo – le acusa Melissa.

-Ya lo sé, qué pena ¿verdad? – finge tristeza – por eso te dije que esperases para sacar los billetes, ¿o es que querias llegar a tiempo para la conferencia de Amanda?

-¡Era esta tarde!

-Pues claro, el que sea mi mejor amiga no es excusa para tragarme sus charlas, así que ya tenemos la excusa perfecta, nuestra impuntualidad.

-No me desaniméis, Carlisle quiere llevarme.

-Pues entonces tomate un par de cafés.

-O cinco….

-¿Tan aburrida es? – pregunta Rosalie.

-Bastante.

Sacamos los billetes todas juntas y eso me preocupó un poco, porque Melissa sí que huele a humana. Ya en el avión el viaje se hizo demasiado breve, hablando de todo o más bien discutiendo de por qué Melissa no fue a la prueba del vestido. Hanna le decía que no quería ir de putita barata y Melissa le contestaba que la palabra que buscaba era sexy.

Ahh, mi familia política.

Ethan y Carlisle nos están esperando en el aeropuerto, mi esposo lleva una caja de bombones para Bella de parte de Emmet, siempre está en todo, porque este hijo mio…

Ya en el coche nos ponen al tanto de la mejoría tan espectacular que está teniendo Bella. Es curioso, con Ethan tampoco siento la sed, y Carlisle se ha dado cuenta de ello. Melissa se adelanta y abre la puerta de sopetón gritando.

-¡Hola familia! ¿A que me echabais de menos?

-¡Meli! – las dos primas se abrazan.

-Menos mal Bella, me tenías super preocupada, pero ahora veo que todavía hay esperanza para ti.

-Meli no empieces – una mujer rubia le da un beso y me ve en la puerta detrás de Hanna.

-Gwen, esta es Esme, mi esposa.

Carlisle tenía razón, esto es diferente y mucho más complicado. Ahora soy la madre del novio y jugar este rol es difícil. Presentaciones, saludos, conversaciones un tanto forzadas y una enorme sonrisa de Bella al entregarle los bombones de Emmet.

Esto más que una habitación de hospital parece una reunión familiar. Hanna se ha salido con la suya llegando a Londres justo cuando terminaba la conferencia de Amanda. Creo que nos ha venido bien porque la visión de Alice se está cumpliendo. Drustan y Gwen son muy atentos con nosotros y juntos concretamos el castigo de los chicos, haciendo planes para una visita guiada al castillo.

Veo a Edward feliz mientras observa a Bella cenar y de postre…bombones. Alice le pasa el móvil para que pueda darle las gracias personalmente a Emmet por los bombones. Gracias, gracias, gracias le dice, seguro que Em estará feliz por ello y Rosalie, aunque no diga nada, también.

Amanda acaba de entrar junto a sus padres. Dageus y Chloe están discutiendo.

-¿Dónde estabáis? Os estamos esperando hace rato para ir a cenar – la voz de Drustan no se eleva, pero cuando él habla todos se callan y escuchan.

-A mi no me mires - le responde su hermano mientras va a besar a su hija.

-Oh, por favor Da, no seas crío.

De repente todos miran a Amanda que resopla como diciendo la que os habéis perdido.

-Os lo cuento en la cena – ahora me ha visto y se acerca a saludar – Esme! Vaya Bella, qué poder de congregación tienes.

-¿Qué ha pasado? – pregunta Silvan

-En mi conferencia estaba el antiguo jefe de mamá, un tal Tom no se qué, y bueno…papá está celoso.

-Ups ¿Ha dicho algo ese tal Tom para que papá…?

-Decir, decir, lo que se dice decir…no.

Ummm ¿Me estoy perdiendo algo de la conversación?

-Oh vamos, papá nunca se ha puesto celoso, ni siquiera con tu amigo de Dublín.

-Se van esta misma noche, no esperan a que llegue el tio Cian con el avión.

Son las 4 de la mañana y estoy sentada en la terraza de la habitación del hotel. Londres, iluminado y silencioso permite que mis pensamientos vayan al día de hoy. Las dos familias se han reunido en una habitación de hospital y de nuevo, no he sentido sed. Hemos cenado juntos, hemos reído y hemos disfrutado de una velada como nunca la he tenido, bulliciosa y llena de buenos augurios.

-¿Qué hace mi esposa tan solitaria aquí?

-Disfrutando el momento.

-Sí, ha sido una gran noche, incluso Drustan estaba diferente.

-Es normal, lo único que quiere es ver bien a su hija.

-Si, pero sigo diciendo que algo se me escapa de los Keltar, no lo sé, es algo.

-No se nos escapa nada, tan solo es que nunca hemos tenido una reunión familiar como esta.

-Bella nos ha traído felicidad, y eso me gusta.

- ¿Crees que se casarán? Por lo que dice Alice ella será una de los nuestros.

-Ese día será el segundo día más feliz del mi vida.

-¿Ah sí? ¿Cuál es el primero?

-El día que fuiste mi esposa.

Está amaneciendo, Carlisle me abraza y me arropa como si tuviera frío. Sentada en su regazo siempre soy aquella muchacha de dieciséis años que se enamoró del médico del pueblo.

En silencio, y disfrutando de nuestra primera reunión familiar. Ojala no sea la última.