Los personajes que se utilizaran aquí no son míos son de la mangaka Rumiko Takahashi, solo los uso con fines de entretenimiento.

25.

Mini copia.

Todo había estado marchando bien.

Inuyasha, Miroku y Sango hablaban relajados observando como la mujer escogía algunas plantas medicinales. El monje traía consigo la canasta ligeramente pesada en sus manos, rogando internamente para que su esposa dejara de tomar tantas plantas. Y es que a la exterminadora no le habían dejado de dar dolores de estómago, pero al hombre se le hacía excesivo.

-Sango, creo que esto ya es suficiente… ¿No lo crees? -pregunto sin sentir ya sus brazos.

-No, aun no.

-¡Pero!... -trato de responder algo pero la mujer le dedico una mirada asesina que de inmediato lo acongojono. -Por lo menos déjame llevar esto a la cabaña y ahora vuelvo, ¿si?

Ella asintió y él se fue agradecido en dirección a su cabaña.

Inuyasha miraba la escena con miedo… Sango últimamente daba miedo y ni pensar que era por…

-¿Qué…? -pregunto al aire el albino, al percibir el peculiar aroma que, si bien ya no lo detestaba, apenas y toleraba. -¿Sesshomaru? -murmuro al ver como sobre ellos descendía aquel dragón de dos cabezas cerca de ellos. Jaken, Sesshomaru y la pequeña niña bajaron de él. -¿Qué haces aquí?

El mayor no dijo nada durante unos momentos. Busco con el olfato algo en concreto y se giro a Inuyasha y a la exterminadora.

-¿Se encuentra la sacerdotisa mayor? -ambos compañeros se quedaron estupefactos al recibir una pregunta del demonio, pero de inmediato la mujer asintió. Y sin más, el mayor voló con rapidez en direcciona la cabaña con Jaken en la cola, argumentando que "quería estar con su amo bonito en ves de con esos miserables seres."

Rin miro unos momentos el camino que su amo había tomado y después con una sonrisa se dirigió a Inuyasha y Sango, no sin antes acariciar al dragón Ah Un, quien termino por tumbarse cercano a ellos para tomar una siesta.

-Es bueno poder estar aquí. -confeso la pequeña. -Hace mucho que no venía.

-Bueno Rin. -la castaña se sentó e invito a hacer lo mismo a la niña junto con el albino. -Sera bienvenida aquí cuando quieras.

-Gracias.

Los tres quedaron en silencio unos momentos. EL medio demonio, pudo ver como la chiquilla movía la cabeza a todos los lados, como buscando a alguien, hasta que finalmente dejo de buscar y pregunto curiosa.

-¿Dónde esta la señorita Kagome? -los dos abrieron los ojos, sorprendidos. Eso los había tomado desprevenidos. -Como no la veo con el señor Inuyasha… Pues…

Ninguno dijo nada, nuevamente ese silencio que tanto odiaba Rin volvía a estar presente pero ahora mas fuerte y pesado que antes. Tal vez había preguntado alguna tontería.

-Kagome… Ella… -Sango trato de hablar, pensando en si la niña entendería lo complicado de la situación.

-Regreso a su tiempo luego de la batalla con Naraku. -Sango miro sorprendida al albino, quien había respondido por ella con calma.

-Oh… ¿Y no volverá? -la curiosidad infantil era mas de lo que la menor podía manejar la menor, y para cuando se dio cuenta del impacto de sus palabras, ya era demasiado tarde: Los adultos se veían tristes y cabizbajos. -¡No quería preguntar nada innecesario! -se disculpo la pequeña rápidamente, sintiéndose mal. -¡Rin tonta! ¡Rin tonta! -se reprendió a si misma con golpecitos en su cabeza, con la culpabilidad recorriéndola.

-Esta bien Rin… Es normal que preguntes eso. -la calmo la exterminadora, tratando de darle una leve sonrisa. -Después de todo no nos hemos visto desde hace algún tiempo.

Rin miro a Inuyasha quien parecía evitar las miradas femeninas… Grave error… La pequeña volvió a sentirse aún más culpable.

-¡E-espera! -regaño el medio demonio al ver como la pequeña volvía a golpearse, murmurando lo mismo, reprendiéndose. -¡Deja de hacer eso! -ordeno tomando las muñecas de la niña para evitar que siguiera con su "castigo."

-Pero yo… Hice sentir mal a la señorita Sango y al señor Inuyasha… ¿Cierto?... -ninguno supo que decir. Rin pronto sintió una suave mano sobre su cabeza, reconfortándola, descubriendo que era de la mujer.

-Es cierto que aun duele hablar de ella… -dijo la mujer sonriéndole cálidamente, tratando e darle serenidad a la pequeña. -Pero no por eso debes de sentirte mal.

-Pero… Rin… -murmuro la chiquilla aun no muy convencida.

-Si te tranquiliza. -ambas mujeres miraron al albino frente a ellas. -Ella volverá pronto.

Finalmente, Rin sonrió, convencida de que si bien había hecho sentir mal a los dos adultos junto a ella, le reconfortaba saber que la chica por lo que todo eso comenzó, regresaría pronto.

-¡Es cierto! -chillo de alegría la pequeña, levantándose con ánimos renovados del pasto. -¡Debemos de esperar a que la señorita Kagome regrese!

Como un rápido destello, la pequeña se parecido unos instantes a la joven sacerdotisa: La sonrisa, sus ojos llenos de determinación y la seguridad brotar de ella, dándoles confianza. Como si la tuvieran ahí, sin estar ahí…

Sus pensamientos de ambos se vieron interrumpidos al escuchar el grito de Jaken, quien se acercaba agitado en su dirección.

-¡Rin! -la aludida se giro con curiosidad y miro al enano verde. -¡El señor Sesshomaru quiere hablar contigo! -el pequeño demonio trato de tomar aire, pero le fue imposible al sentir como era arrastrado por la pequeña niña llena de renovada energía.

-¡Vamos señor Jaken! -la alegría de la niña volvió a desbordarse como antes y corrió en dirección a la aldea, seguida de un cansado Jaken.

Los dos miraron a la pequeña mini copia de Kagome, correr con entusiasmo… Realmente, durante unos segundos pudieron verla ahí…

Sin darse cuenta, sonrieron melancólicos.

Continuara…

¡Holiwis mofifns!

¡¿Cómo están?! Yo estoy relativamente bien, porque ya casi salgo de vacaciones y eso significa: ¡ESCRIBIR COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA! Por razones que ya explique XD

La verdad, este es uno de mis capítulos favoritos. ¿Por qué? No sé, simplemente me gusto… Tal vez por que aparece Rin *corazón*

Bueno pues… Antes de irme me gustaría escribir otro fic aparte de este en donde si sea una shipp estos dos 100% real no fake :v. Pero aquí no, porque aquí se quedan como amigos. ¿Ustedes que dicen? De todos modos pienso hacerlo :D

Ahora sí.

¡ADIOS!