Capitulo 25
Con justa razón, Harry durmió hasta tarde la mañana siguiente. Cuando Ron salio de la cama y se presento, vestido pero bostezando, en la sala, Snape le dio un frío recibimiento, todavía molesto porque le hubieran encargado el cuidado de un Weasley y no esperando el sabelotodo brillo de los ojos de Albus cuando se enterará de la ida de Snape a Ollivander.
Insensible frente al frío tono del hombre, Ron le dio su normalmente alegre. "¡Buenos días, Profesor!"
¡Merlín – otro más! Snape apretó sus dientes y se pregunto si el ser una tan molesta persona mañanera era un prerrequisito de admisión para la Casa de Gryffindor. "Buenos días, Sr. Weasley. ¿Asumo que querrá tomar desayuno con sus compañeros en el Gran Comedor?"
Ron se estiro relajadamente. "Si, okay. Em – Quiero decir, si señor," se corrigió, dándose cuenta de como entrecerraba los ojos Snape.
"Entonces apreciaría si notificara al Sr. Wood de que necesitara usar el Buscador de reserva para el partido de hoy, también alerte a su Jefa de Casa que usted y yo le haremos una breve visita a Ollivander esta mañana."
La cara de Ron, que había decaído brevemente a la mención del castigo de Harry, se volvió a iluminar. "¡Si señor!"
"Cuando termines volverás para que yo no tenga que andarte buscando cuando sea el momento de partir. Mientras esperas, puedes empezar con tu ensayo de castigo."
"Si señor," dijo Ron obediente, demasiado emocionado por la compra de la varita para reclamar contra cualquier cosa que pudiera decir el Profesor Snape. Se apresuro, ansioso por compartir las grandes noticias con sus hermanos.
Para el momento que regreso, habiendo comido un completo desayuno, haciendo a sus hermanos intensamente envidiosos, y entregando los mensajes del profesor, Harry estaba despierto, aunque todavía en piyama, y comiendo su desayuno en la pequeña cocina del profesor.
"¡Hola, Ron!" exclamo feliz con la boca llena de omelet.
"¡Hola, Harry!" Ron se sentó al lado de él. "¡Hola Profesor!" añadió educadamente, dirigiéndose al hombre que estaba tomando su café mientras leía una revista de Pociones.
"Hola nuevamente, Sr. Weasley," gruño Snape, pesimistamente anticipando muchos desayunos similares en el futuro.
"¡Caracoles, todos estaban emocionados hoy sobre el troll!" Ron le dijo a Harry. "¡Tuve que repetir la historia como doce veces! Hermione todavía esta en la enfermería y contigo aquí, nadie había escuchado mucho de lo que sucedió."
"¿Ella esta bien?" Harry pregunto ansioso.
"Si, hable con la Profesora McGonagall, y ella iba a ir a buscarla después del desayuno. Ella creyó que necesitaríamos dormir un poco mas esta mañana." Ron sonrío. "¡deberías haber visto a Percy!"
"¿Porque?" pregunto Harry, comiendo lo ultimo de sus huevos con una tostada.
"Bueno, cuando me vio, estaba decidido ha retarme y pegarme por lo de anoche, pero entonces yo le recordé que el Profesor Snape ya me había castigado, y le dije que si él me castigaba también, seria como decir que el Profesor Snape no había echo un buen trabajo."
Tranquilamente escuchando Snape estaba impresionado. ¿Quien habría pensado que una mente tan retorcida estaba escondida en ese pecoso exterior?
Harry se ahogo. "¡apuesto que eso lo hizo detenerse!"
"Si, pero –" Ron le lanzo una mirada al aparentemente-despistado Snape y bajo la voz, "- después estaba todo preocupado por si Snape había sido terrible con nosotros y - no se – si nos pego con palos o algo así. ¡Tuve que pasar más de diez minutos calmándolo! Cielo santo – él es peor que mamá. ¿Quien lo habría creído?"
"Quizás por eso el es tan respetuoso de las reglas, Sr. Weasley," Snape dijo, interrumpiéndolo. "Quizás por que teme el tipo de consecuencias que podrían haber sucedido en la acción de anoche."
Ron pensó eso. "Si, quizás… pero creo que también le gusta eso de las reglas ¡'porque le gusta ser' un idiota!"
Harry sonrío y Snape dio vuelta los ojos.
"Sr. Potter, si ya termino, puede traerme su escoba, después vaya a su sala común mientras llevo al Sr. Weasley por su nueva varita."
Harry se limpio la boca con la servilleta. "Tengo que entregarle la escoba esta noche, Profesor," le dijo alegre. "Tengo un partido de Quidditch hoy día, ¿recuerda?"
La boca de Ron se abrió y sus ojos volaron de Snape a Harry y viceversa. Se encomio en su asiento, anticipando una impresionante demostración de fuegos artificiales.
Snape dejo de lado su revista y miro a un todavía sonriente Harry. Con razón el mocoso estaba tan feliz esta mañana."No, Sr. Potter. Tú me entregaras la escoba ahora. Tu…-"
Harry lo interrumpió, su voz comenzando a demostrar agitación. "Pero, Profesor, necesito mi escoba para el partido. Esas escobas viejas de la escuela ni se comparan a la que usted me dio."
Incluso cuando una pequeña parte de él recibió el comentario de Harry complacido, Snape mantuvo su expresión y voz calmada pero firme. "No, Sr. Potter. Tú no vas a jugar en el partido. Tú castigo fue no volar por una semana. Eso incluye el partido de Quidditch de hoy."
"¡Que!" ahora Harry estaba de pie, y el nivel y volumen de su voz estaban elevándose rápidamente. "¡Usted no puede hacer eso! ¡Tengo que jugar en el partido! ¡Todos cuentan conmigo!"
Harry, miro a su profesor con horrifica incredulidad. Si, él había sido malo. Sí, él merecía el castigo. ¡Pero Snape no podía castigarlo antes del partido! ¡No después de lo duro que había trabajado! ¡No cuando era el Buscador más joven en años! ¡No cuando estaba planeando hacer al hombre orgulloso!
Harry era malo en muchas cosas de este nuevo mundo, pero volar era algo que todo el mundo admitía que hacia genial. Ahora tenia la perfecta oportunidad de salir y mostrarle a su profesor que no debía estar avergonzado de él, que había algo que de verdad Harry hacia bien, incluso si era un necesitado, lloroso, estupido lío la mayoría del tiempo. El le iba a demostrar a Snape que podía estar orgulloso de él, y nada se lo iba a impedir, ni siquiera el mismísimo Snape.
"¡Usted no puede!" repitió, su voz quebrándose. "Tengo que jugar. ¡Usted me puede quitar la escoba por dos semanas, empezando mañana!"
De alguna manera tenia que hacer que el hombre comprendiera. Oliver y los demás estaban contando con Harry para ganar el juego. El chico mayor había dado ha entender eso en todas las practicas, y ahora si Harry no estaba allí, ellos perderían y seria toda su culpa. Defraudaría a toda su Casa. y – lo que era mas importante – él quería mostrarle a su profesor lo mucho que amaba su nueva escoba. Cuando atrapara la snitch en su Nimbus, le mostraría a todos en Hogwarts lo genial que su guardián era con él. Él tenía que jugar – TENIA que hacerlo.
"No, Sr. Potter," Snape repitió nuevamente, su voz endureciéndose. "Tu no jugaras en el partido de hoy."
"Harry, tú no quieres estar castigado por dos semanas, o te perderás mas juegos," Ron agrego, tratando de salvar a su amigo de la auto-destrucción. El sabía por la experiencia con sus propios padres que tratar de renegociar un castigo raramente funcionaba – y muy seguido solo conseguías castigos adicionales.
Harry los ignoro a ambos. "No me importa lo que usted dice," le grito a Snape desafiante. "¡Yo voy a jugar hoy! ¡Usted no puede detenerme!"
"Sr. Potter," Snape se acerco hacia adelante y bajo su voz peligrosamente, "Si tu estas trabajando bajo la falsa impresión de que yo dudaría en detener el juego, sacarte de la escoba, y golpearte por tu desobediencia enfrente de todo el estadio, déjame corregirte aquí y ahora. Tu estas siendo castigado por un insano acto de estupidez y todos los gritos del mundo no van a cambiar eso."
Una pequeña parte del cerebro de Harry estaba saltando y rogándole por que se callara, pero el resto de él aparentemente había sido poseído por Dudley Dursley. Toda la frustración y rabia dentro del chico exploto en un berrinche sin precedentes. "¡TE ODIO!" le grito a Snape, ignorando la presencia de Ron que estaba con la boca abierta. "¡USTED ES TERRIBLE Y MALO Y LO ODIO! ¡USTED ES UN TERRIBLE GUARDIAN! ¡DESEO QUE SE MUERA! ¡Y NO QUIERO QUE SEA MAS MI GUARDIAN! ¡LO ODIO! ¡LO ODIO!"
El salio corriendo de la cocina y de la fría y congelada expresión de su guardián, al santuario de su habitación. Un fuerte portazo resonó en el lugar.
Interesante. El no trato de irse y buscar refugio entre sus compañeros Gryffindor, Snape pensó. Quizás ESTAMOS progresando. Todos los libros mencionan que arrebatos emocionales son parte del "proceso sanador", y para ser honesto, Snape encontraba que la rabia era una emoción mucho más fácil de lidiar que la miseria. Un Harry furioso era mucho menos perturbador que uno lloroso, quizás era porque Snape podía empatizar mas con la rabia. Hacia mucho tiempo que había derramado sus últimas lagrimas, pero – como cualquiera de sus estudiantes podía atestiguar – regularmente tenia impresionantes demostraciones de rabia.
Ron trago saliva. El había estado muy asustado para decir algo durante la erupción de Harry, y estaba bastante asombrado de que Snape no lo hubiera interrumpido a Harry con un sonoro palmazo en el trasero. Sus propios padres probablemente no habrían sido tan tolerantes si lanzara un berrinche similar en la mesa del desayuno en la Madriguera. "Em, puedo –quiero decir, ¿puedoir a ver si esta bien?" dejo salir eventualmente.
"¿Hm?" Le tomo un momento a Snape enfocarse en él. "Si. Anda," asintió distraídamente después de un rato, obviamente pensando profundamente.
Ron no espero a que se lo repitiera. Voló de su silla y fue a la habitación. Como esperaba, Harry estaba acostado boca abajo en su cama, llorando histérico.
Ron se mordió los labios, tratando de recordar como Charlie o incluso Percy trataban de confortarlo cuando era él el que estaba llorando histérico después de un berrinche. El se sentó con cuidado en la cama y le dio unas palmaditas al hombro de Harry delicadamente, como si estuviera lidiando con un potencialmente peligroso crup. "Vamos, amigo," le dijo. "No es tan malo. No piense que lo es."
Harry solo lloro con mas fuerza. "¡Lo odio! ¡El arruino todo!" grito, su voz medio ahogada por la almohada.
"Sí, bien, él es bastante estricto," Ron asintió tratando de calmarlo, "pero sabes, Harry, no es como si él fuera tan irrazonable. Quiero decir, la arruinamos bastante anoche, y creo que tú lo asustaste terriblemente."
"No me importa. Todavía lo odio."
Ron suspiro y siguió dándole palmaditas al hombro de su amigo. ¿Acaso él había sido tan obstinado? "Bueno, en realidad no creo que te gustaría que él hubiera ignorado lo que hicimos, como si a él no le importara si vives o mueres," le dijo. Harry tragó saliva y se estremeció, pero actualmente estuvo de acuerdo con lo dicho, y animado, Ron continuo. "Y vamos, Harry – estas siendo un poco egoísta, amigo," le dijo con tono burlón. "Tú ya estas jugando Quidditch un año antes que el resto de nosotros. Perderte un solo partido no va a matarte."
"¡No es eso!" discutió Harry, apoyándose en un codo. "¡Oliver dijo que contaban conmigo!" Su cara estaba roja y manchada con lágrimas y moco, y respirando muy agitado. "No estoy tratando de ser un engreído, Ron, ¡de verdad! Pero odio decepcionar a las personas."
Ron frunció el ceño, comenzando a entender la agitación del chico. "¿Harry, tú crees que eres el primer jugador en perderse un juego?" al ver la repentina expresión de incertidumbre de Harry, Ron no pudo suprimir una risa. "¡Caracoles, amigo, esta es una escuela! Jugadores siempre tendrán detención y por eso se perderán un juego. En el sexto año de Charlie, el perdió tres juegos seguidos cuando lo pillaron tratando de meter al dormitorio su proyecto de Cuidado de Criaturas Mágicas. El tuvo suerte de que McGonagall no lo sacara completamente del equipo. Y otro año, el capitán del equipo de Slytherin estuvo castigado por media temporada aunque no se que hizo exactamente. Y con las lesiones y todo eso, los capitanes siempre están listos para hacer reemplazos. Eso no es tan terrible, Harry. Te lo prometo. Wood ni siquiera estaba sorprendido cuando le dije esta mañana. El me dijo que te dijera que tu lugar te esta esperando para cuando puedas volar"
Harry hipo y se limpio la nariz. "¿De verdad?"
Ron sonrío aliviado. "Si, idiota. Por favor – pensando que eres la persona mas importante del equipo antes de que juegues un solo partido ¿Parece que alguien tiene un gran ego?" le dijo burlón.
Harry se retorció y se limpio la cara. "No es así. Es solo que nunca he estado en un equipo o he tenido amigos como los que tengo aquí. No quiero dejar de agradarle a la gente solo porque no mantengo mis promesas."
Su amigo bufo. "Claro, como si eso fuera a suceder. Harry, fue un TROLL anoche. ¡Tenemos suerte de no estar castigados hasta que nos graduemos! Todo el mundo entiende eso."
Harry logro darle una pequeña sonrisa. "Sí, creo que conseguimos un ligero…" Su voz se perdió y una mirada de completo horror le cruzo la cara, y Ron se giro tan rápido que casi se cae de la cama.
No había nada detrás para explicar la expresión de Harry, y se dio la vuelta preguntándole. "Amigo, ¿que es lo que pasa?"
"Oh, no," Harry apenas respiraba, su cara blanca como la tiza. "Oh, no."
"¿Que? ¿Que pasa? ¡Harry!" Ron estaba poniéndose cada vez mas preocupado mientras su amigo miraba perdidamente al espacio, agitándose cada vez mas. "¡HARRY!"
"Ron, arruine todo," Harry apenas pudo decir, su expresión era una de completa devastación "No puedo creer que dije esas cosas."
"¿Que? ¿Quieres decir lo de antes? ¿A Snape?" Ron dio vuelta sus ojos. "Si, amigo, lanzaste un berrinche de los grandes ahí. Tienes suerte de que no te agarro y te dio unos golpes; mis padres no me habrían dejado salir con algo como eso," agrego con algo de envidia.
Harry abraso sus rodillas y comenzó a mecerse. "Lo arruine todo. El nunca va a querer quedarse conmigo ahora. El me va a enviar de vuelta – se que lo hará."
"¿Snape? ¿Enviarte de vuelta?" Ron bufo. "No seas tonto. El no va a tomarlo en serio. Quiero decir, si, el probablemente te castigara por gritarle de esa forma, pero no por eso va a parar de ser tu guardia."
"Oh, si el lo hará," Harry dijo con absoluta certeza. "El se convirtió en mi guardián porque yo se lo pedí y ahora le dije que no quiero que lo sea mas, así que se detendrá." El comenzó a golpear su frente con sus rodillas. "Oh, Harry, tú eres tan estupido, estupido, ESTUPIDO."
Ahora completamente alarmado al ver lo angustiado que se estaba poniendo su amigo, Ron fue rápidamente a la cocina para encontrar a Snape.
Queridos Servicios Juveniles de Magos, mentalmente pensó Snape, precisamente cuan ilegal es administrar una poción envejecedora – asumiendo que uno pudiera desarrollar una, por supuesto – a un niño, ¿de esa forma evitando la adolescencia completamente? ¿Incluso si es ilegal, es menos ilegal que lanzarle un hechizo de Silencio a ese chico por seis años? Claro esta, pensó, el no necesita lanzar un Silencio al mocoso, el simplemente podía modificar un hechizo casco-burbuja y lanzárselo a si mismo para andar en un estado de sordera permanente.
Por una parte, había sido gratificante ver como se había enojado Potter por la confiscación de su escoba – el plan maestro de Snape había funcionado perfectamente al respecto – pero por otra parte, él no había esperado que doliera tanto cuando el mocoso lo repudio. ¿Porque debía de importarle que el mocoso le gritara que era una detestable y horrible persona? Él lo era, después de todo, y nadie lo sabía mejor que él mismo. El había sido el más odiado y temido profesor en Hogwarts por años, entonces ¿porque su pecho dolió cuando vio la furia y el desprecio en los ojos del mocoso Potter? ¿Acaso no era lo que quería?
"Em, ¿señor…?" Se dio cuenta de la presencia del engendro Weasley cerca de su codo.
"¿Que es lo que sucede, Weasley?" dijo, sorprendido de notar lo cansada que sonaba su voz. Seguramente debería haber salido mas firme que esto.
"Es - es Harry, señor. El esta bastante angustiado."
Snape lo miro. "El castigo continua, Sr. Weasley. Potter simplemente tendrá que hacerse a la idea de que todos los berrinches del mundo no van a cambiar eso."
"No, señor, no es eso. Es sobre usted, señor."
Snape se puso de pie, repentinamente desesperado de huir antes que su expresión revelara el remolino de emociones que sentía. "Estoy conciente de como él se siente respecto a mi, Sr. Weasley. El lo dejo bastante claro." Solo porque los libros decían que era normal y saludable para Harry descargarse de esa manera no significaba que debía quedarse allí y escucharlo.
El mocoso actualmente le agarro la tunica, deteniendo su salida. "¡No, señor! El cree que usted se va a deshacer de él. El se esta poniendo muy mal por eso, señor. El dijo que arruino todo. El – él no comprende que los niños tienen permitido decir cosas como esas y que los adultos saben que realmente no las dicen en serio," se detuvo, mirando a Snape suplicante.
¿En realidad no lo dicen en serio? Snape estaba asombrado. Después de todo, el lo bahía dicho enserio cuando le grito a su padre cuanto lo odiaba. ¿No lo hacia la mayoría de los niños? Aunque, para ser justos, la mayoría de los niños no lo dirían después de que su padre le rompiera la nariz. De nuevo.
"¿Alguna vez… les dijiste esas cosas… a tus padres?" le pregunto al pilluelo Weasley, su tono normalmente casual.
"¡Seguro!" El chico lucia sorprendido. "Muchas veces."
"Pero Molly y Arthur son bastamente conocidos por ser excelentes padres," Snape discutió, frunciendo el ceño.
Ron se removió, avergonzado. "Bien, ellos lo son. Pero usted sabe, algunas veces uno se enoja y les dice cosas para hacerlos enojar. Y uno como que las dice en serio… pero no es así. Una vez que la rabieta termina." Ahora se estaba mirando los zapatos, su cara colorada. "Hice llorar a mi mama una vez," murmuro. "Le dije que no la amaba porque ella estaba ocupada con Ginny y los gemelos y no se preocupaba por mi. Le dije que quería irme a vivir con mi tía Ann porque ella me notaba."
Los ojos de Snape se abrieron. "¿Y tu madre lloro?"
Ron asintió, avergonzado. "En realidad no era mi intención – quiero decir, la tía Ann es buena para visitarla, pero ella adora el repollo y su casa huele así. Y da todos esos besos mojados y tiene ese molesto sapo que ella permite que coma en la mesa y… bueno, yo jamás querría dejar en realidad la Madriguera, pero estaba enojado con mi mamá y quería que ella se pusiera triste, así que le dije algo que sabia la molestaría."
"Eso –" Snape parpadeo. ¿Quien sabia que cosa tan desagradables podían suceder en familias tan normales como los Weasley? "- eso fue algo muy terrible, Sr. Weasley."
"Si, lo se," dijo miserable. "Mi mamá me perdono y me abrazo y todo, pero aun me sentí mal por eso. Y eso fue cuando yo era realmente pequeño – como seis años o algo así, pero todavía lo recuerdo." Él miro a Snape. "Y creo que así se esta sintiendo Harry ahora. El tiene este horrible sentimiento, de que rompió algo y no puede arreglarlo. Y después de lo de anoche cuando perdió su confianza y eso…" él se detuvo. "Creo que esta realmente devastado."
Snape suspiro. Que Merlín lo salvara de traumatizados y frágiles chicos. ¿Qué le paso a la buena y fácil de manejar rabia? ¿Acaso el mocoso no podía elegir una emoción y quedarse con ella un par de horas? "Muy bien. Hablare con él. Puedes comenzar tu ensayo… gracias, Sr. Weasley. Tu preocupación por el Sr. Potter es muy apreciada."
Ron sonrío. "El es mi mejor amigo, Profesor. Para eso son los mejores amigos, ¿no es así?"
¿Como si yo lo supiera? Felizmente, el chico no espero una respuesta, y Snape se dirigió a la habitación de Harry. Como Weasley le había advertido, el chico estaba enroscado en la misma bola defensiva que había asumido en la enfermería esa primera semana.
Snape suspiro nuevamente y se apretó el puente de la nariz antes de sentarse al lado del mocoso. "Sr. Potter –"
"Me iré, señor." Harry murmuro, aunque no levanto la mirada. "No me llevare nada para que usted pueda devolver todo."
"Potter –"
"Siento mucho haberlo molestado. Le diré a los Slytherin que no me traten como uno de ellos ahora."
"POTTER!"
Pero incluso la voz que usaba en el salón de clase no lograba interrumpir el monótono tono del chico. "Si usted quiere, puedo pedirle al Director que me permita dejar Pociones, para que así no tenga que verme en clases."
"Harry," Snape suspiro, rindiéndose ante lo inevitable. Grandes ojos verdes, imposiblemente sobresaltados, miraron a los suyos.
"Tú eres un incivilizado, rebelde e imprudente mocoso," dijo Snape, fijando esos ojos verdes con una convincente mirada. "El arrebato de esta mañana demuestra lo mucho que necesitas desarrollar mejor control emocional. Esa rabieta era más adecuada para un niño de la mitad de tu edad. Y aunque tú aun estas aprendiendo a no tolerar castigos injustos, yo espero que muestres mucha más gracia y aceptación con un castigo justamente merecido. No creas que tu pequeño arrebato me hará cambiar de idea sobre el castigo que has logrado; ese comportamiento inmaduro en el futuro solo hará que conozcas muy de cerca el hechizo Aguamenti."
Harry lo quedo mirando. "¿En el futuro? Pero usted no va a ser mas mi guardián."
Snape frunció el ceño. "¿Piensas que le pongo atención a todas las estupideces que dices especialmente cuando no eres tu mismo?" El le toco la cabeza a Harry con los nudillos. "Utiliza tu cerebro, Sr. Potter. ¿Crees que eres el primer chico que le grita sus padres o guardianes de esa forma? ¿Acaso la ballena de tu primo nunca le grito a sus padres?"
Un lado de la boca de Harry se removió. "Prácticamente cada vez que ellos le decían 'no' a él. Cosa que no hacían seguido." Al menos no había arrogado algo o mordido a alguien como Dudley hacia. El le lanzo una mirada a Snape a través de su flequillo. El no podía creer que su profesor estuviera tan calmado con todo el asunto. Harry había estado seguro de estar canalizando a Dudley, con una rabieta con gritos y todo que haría que cualquier persona – incluso su profesor – tuviera dudas de haberlo aceptado.
"¿Acaso tus tíos lo mandaron a un orfanato cuando hizo eso?"
Preguntándose, Harry meneo la cabeza. "Pero ellos lo aman."
Snape frunció el ceño con mas fuerza y deseo haber cerrado la puerta. Con la suerte que tenia justo Albus entraría trayendo una camara. "¿Si? ¿Y su punto, Sr. Potter?"
"Quiere decir, ¿usted…?"
Snape juro que preferiría un crucio antes de decir algo tan sentimental, pero el chico lo estaba mirando con tanta esperanza en esos ojos verdes… "Bien, ¿Que es lo que crees?" gruño impaciente. "¿Crees que me arriesgaría a todos estos problemas sin ninguna razón? ¡Chiquillo tonto! ¿No te dije que usaras tu cerebro?"
Y entonces esa frente puntiaguda impacto su esternón de nuevo, y entonces Harry estaba aferrado de su tunica llorando histéricamente y diciendo lo mucho que lo sentía una y otra vez.
"Si, si, está bien, Sr. Potter." El puso un brazo alrededor de esos delgados y temblorosos hombros, y trato de darle palmaditas para reasegurarlo. ¿Como se siente reasegurar? Recordó como la chica de Gryffindor había estado abrasando a Harry la otra vez y trato de imitar su postura .Maravilloso, ahora estoy imitando a un Gryffindor. ¿Que haré después? ¿Pedirle consejo a los Hufflepuff? Se pregunto agriamente.
Pareció funcionar, porque los sollozo de Harry comenzaron a disminuir, y su frenético agarre se relajo en un cansado apoyo o– oh, Merlín – un abrazo. Después de lo que pareció una eternidad – de agonía emocional para Snape e increíble alegría para Harry – Harry finalmente levanto el rostro, no sin un poco de temor, "¿Q-que es lo que va a hacer conmigo?"
Snape noto que no se había sentido lo suficientemente confiado para emerger completamente de donde estaba enterrado prácticamente en la tunica de Snape, con los brazos del hombre alrededor de él. "Yo voy a seguir siendo tu guardián, chiquillo tonto. ¿No te dije eso?"
"No, quiero decir, ¿que mas va a hacer conmigo?" persistió Harry.
"¿Aparte de tratar de introducir conceptos civilizados y erudición en tu cerebro?"
Harry actualmente sonrío un poco. "Si. Aparte de eso. Quiero decir como castigo." Valientemente lo había dicho.
"Sr. Potter, aunque me doy cuenta de que tus inhumanos familiares no te daban el derecho de hablar libremente, Yo no soy tan ogro como para prohibirte expresar tus opiniones. Tu puedes, en la privacidad de nuestras habitaciones, decirme lo que desees, aunque encontraras que gritar hará poco para convencerme de los meritos de tu argumento."
Harry se sentó más derecho y lo miro. "¿Quiere decir que no va a castigarme? Pero le dije cosas realmente horrible a usted!"
Snape lo miro aburrido. "Después de enseñar en Hogwarts por todos estos años, ¿de verdad crees que no he sido sujeto a numerosos arrebatos de rabia infantil? No me dijiste ninguna grosería, Sr. Potter, ni hiciste ningún rudo comentario sobre mis padres o actividades de tiempo libre. Tú no dijiste nada anatómicamente imposible o particularmente ofensivo. Tu expresaste tus propios sentimientos y utilizaste varios adjetivos, que bastantes descriptivos, son fáciles de localizar en cualquier diccionario. No veo razón para castigarte por tus comentarios, aunque no voy a rescindir o retrasar el castigo que causo tu arrebato en primer lugar. Tú todavía estas castigado por una semana, incluido el partido de hoy."
"Esta bien, ya había figurado eso," Harry admitió con pesar.
"¿Ahora estas suficientemente compuesto que puedes lavarte y vestirte y regresar a la Torre Gryffindor? Debo llevar al Sr. Weasley a obtener su nueva varita, y debes recordar que debes quedarte en tu dormitorio o sala común cuando no estas siendo supervisado por un profesor."
Harry se sonrojo. "Si señor. Estoy bien ahora. Siento mucho – todo esto"
Snape se puso de pie. "Esa delicadeza emocional no es inesperada para alguien en tu situación, Sr. Potter. Te estas recuperando de un extenso periodo de maltrato, y adaptarte a apropiados estándares de disciplina y cuidado puede ser… desafiante a veces."
Se detuvo, recordando lo que le había prometido a Minerva. Oh genial, ahora el mocoso pensara que estoy haciendo esto porque soy –se estremeció – bueno."Potter, aunque tu no puedes participar en el partido de esta tarde, tu asistirás."
Harry parpadeo incrédulo. "¿Iré?"
"Si. Acompañaras a la Srta. Granger – ella o la Profesora McGonagall te lo explicaran mejor – pero apenas el partido termine, deberás regresar inmediatamente a la Torre. ¿Comprendes?"
Y justo como había presentido, el pequeño monstruo estaba sonriendo soñadoramente. "Si señor. ¡Gracias señor!"
Snape bufo. "Suficiente. ¡Lávate y vístete!"
Ese molesto cuerpo pequeño volvió a enrrollarse alrededor de él. "Yo también lo amo, Profesor," Harry murmuro en los pliegues de la tunica del profesor, entonces voló al baño antes de que el hombre pudiera reaccionar.
Oh, no. No no no. Esto no se suponía que pasara. El mocoso NO se suponía que se encariñara con él. Todas esa emociones se suponía debían derrocharse con los Weasley, no con él. ¿Que se supone debía decir o hacer después de una revelación como esta? ¡El era un espía, un Mortífago, un Maestro de Pociones, un Malvado Murciélago, un idiota grasiento! No alguien a quien amar.
¡Pero un momento! ¿Que era lo que había dicho el chico Weasley? algo sobre como los niños a veces decían cosas que no eran ciertas. Eso era. Si, por supuesto. Eso era todo. El chico estaba tan confundido emocionalmente que no sabia si iba o venia. Era imposible tomar lo que el decía seriamente, y él probablemente ni siquiera lo recordaría. Si. El estaba histérico y todo el mundo sabia que la gente histérica habla sin sentido. Eso era todo. Solo las palabras de un histérico. Nada para tomar seriamente. Nada con lo que contar. Nada para creer. Nada para soñar. Nada de nada.
