Siento mucho el retraso, como veréis al final del capítulo no os he puesto nada a nadie en concreto, porque me sabe tan mal haberme retrasado tanto en el fanfic, que creo más apropiado pedir disculpas, y daros las gracias por vuestra paciencia.

El capítulo es largo de necesidad, así que espero que os guste.

25

x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Rachel)

Encontró a Quinn en el pasillo, la tensión en el ambiente se podía cortar con un cuchillo.

- ¿Adónde vas? – preguntó Rachel muy preocupada.

- ¿No tendrías que estar en el auditorio? – le preguntó Quinn, girándose, su mirada había cambiado completamente, ya no sonreía, su rostro reflejaba seriedad y tristeza, pero también determinación.

- Te he visto irte del auditorio. Estaba a tu lado ¿recuerdas?- preguntó severa, para después suavizar su tono- ¿por qué estás aquí?

No hubo respuesta, el silencio las acompañaba, ambas se miraban, pero Quinn no respondía, en aquel instante Rachel se dio cuenta, de lo que pretendía hacer su novia.

- Sé lo que vas a hacer. Vas a decirle a Figgins lo de Shelby y Puck – abría los ojos a más no poder.

- ¡Soy adulta, puedo hacer lo que quiera, y no me vas a frenar! – aquel tono en la voz de Quinn, la lastimaba, pero no debía rendirse, en aquel momento la rubia la necesitaba más que nunca.

- Si quieres ser una fuerza destructora del universo, en vez de ser tu verdadera "tú", ¡bien!, ¡es asunto tuyo!, ¿pero puedes por favor esperar a que actúen las Trouble Tones? – le rogó desilusionada.

- ¿Por qué? – cuestionó enfadada con la Diva.

- Porque no sé qué ha pasado ahí dentro, en el auditorio, entre Santana y tú, pero te conozco… y ni tú, ni yo, queremos destrozar, todo el trabajo duro, que nuestras amigas, de ese grupo, han puesto en su actuación.

- Así ganaríamos Rachel, sí yo voy a decirle eso a Figgins… ¡tú ganas!, ¡nosotros ganamos! – suspiró agobiada, y acercándose a la Diva.

- No, ¡ASÍ NO!... Quinn, recapacita por favor, tú puedes ganarlos sin hacer trampa, si ganas haciendo trampas, no ganas, he aprendido la lección – trató de convencerla.

- Si ellas quedan eliminadas, New Directions tienen más posibilidades de ganar.

- ¿Tanto te cuesta entender que quiero verte brillar en ese escenario? – preguntó dolida y triste – No es justo ni para mí, ni para ellas, ni para ti, que hagas lo que pretendes hacer.

- No voy a ganar Rachel, no sé quién diablos es esa chica – hizo referencia a la actuación que acababan de ver- pero es muy buena, quizá podía competir con las "Problemáticas", pero no puedo con tanto – estaba desesperada.

- ¡Sí puedes!, - le señaló, gritando enojada - me da igual lo que piensen los demás, pero… ¡sí podemos ganar!, tienes que ocupar mi lugar, tienes que liderar a New Directions, piénsalo, tenemos a Mike que es increíble, a Sam que es genial, Kurt que es un fuera de serie, y a lo demás que son un grupo formidable, además de nuestros amigos, y te tenemos a ti, que tienes que unirlos y hacernos ganar.

- ¿Quién es esa chica que tanto miedo os daba a Kurt y a ti? Creo que me estoy perdiendo algo, ya que los dos parecíais conocerla – bajó sus barreras.

- Kurt y yo la supimos de ella, cuando fuimos a aplicar al NYADA, su nombre es Harmony – comenzó a explicar – tenían un grupo… ella ha actuado desde que era un bebé.

- ¿Una imitación barata de Rachel Berry? – preguntó con un tono de voz más apacible.

- En aquel momento pensé que era mucho mejor que yo – afirmó segura – Hizo que cogiese miedo, e inseguridades en mí, por primera vez en mi vida, sobre mi talento.

- Espera… -dijo pensativa - ¿Cuándo fue eso?

- ¿Recuerdas cuando me viste llorando, aquel día que llevabas tu moto, y te amenacé por qué no sabía quién eras, cuando viniste a ver que me pasaba, en mi jardín?

- Si el spray de pimienta invisible – rió, aunque con tristeza en su voz -¿Cómo olvidar eso?

- Acabábamos de ir a verla aquella tarde… y yo no me había recuperado- admitió, algo triste.

- Tampoco es tan buena – dijo convencida.

- ¿No decías hace un momento que no podías competir con ella? – alzó una ceja, esperanzada.

- Quiero decir que tampoco es tan buena, comparada contigo. Rach, yo no…

Rachel la miró, tratando de medir bien sus palabras, para apoyar a la rubia.

- Por favor, gánale limpiamente, hazlo por mí – dijo cogiéndole de ambas manos - Tú puedes hacerlo.

- Pero Shelby te ha hecho daño a ti, me ha hecho daño a mí, y no quiero que le haga daño a Beth, sois mi familia – suspiraba – Sólo quería matar dos pájaros de un tiro. Ganar la competición y hacérselas pagar a Shelby.

- No lo hagas Quinn, luego te arrepentirás, te conozco, eres mucho mejor que eso. Hazle saber que no renuncias, hazle saber que sabes lo que había entre Puck y ella, pero hazme sentir orgullosa, a mí, a tu tía, que está viéndote entre el público, a tu madre que te verá porque convencí a mis padres para que grabaran toda la competición. Demuéstrales lo que yo ya sé, demuéstrales porque estoy tan enamorada de ti y será un día que ni tú, ni yo, olvidaremos; si ganas con trampas, ambas querremos olvidarlo.

- Tengo miedo, miedo de defraudarte, tienes mucha confianza puesta en mí… - se cogía el pelo angustiada.

- Confío en ti, porque sé que puedo confiar – admitió con sencillez.

- No puedo Rachel, no sé qué me pasa, antes no era así. ¡Por Dios he sido la capitana de las animadoras! – se echó a llorar como un bebe, sin poder evitarlo – Pero ahora siempre que pienso que puedo conseguir algo, la imagen de mi padre… yo no puedo conseguir nada por qué… veras, él…

- Lo sé, Quinn – le murmuró abrazándola.

- Él… Rachel… él… - trataba de explicar, ya no había vuelta atrás, debía explicárselo todo a la Diva, pero sus lagrimas hacían que su mente se nublara, y no supiera cómo enfocar aquella situación.

- Consiguió algo más de lo que me has contado ¿verdad? – preguntó con todo el dolor de su corazón, desgarrándole por dentro.

- Sí… él… me-me… me tocó… metió… metió sus dedos…- tartamudeó, recordando aquello, sin poder evitarlo, mientras se lo confesaba a su chica- y Rachel… -no podía hablar, sólo llorar – No confío en mi misma, no en situaciones como esta, me siento un muñeco de trapo.

- ¡Hijo de puta! ¡Cabrón! ¡Lo voy a matar!– gritó separándose de Quinn y golpeando con fuerza, y en repetidas ocasiones, una de las taquillas, haciéndose daño en la mano. Sus lágrimas empezaban a surgir también, debido a la desolación que sentía, por lo que la rubia había tenido que vivir. Nunca había odiado a nadie con tantas fuerzas como a Rusell Frabray, ni amado tanto a nadie como a Quinn Fabray, y era casi imposible concebir que eran de la misma familia, que eran la misma sangre – se acercó a Quinn- Se lo haremos pagar ¿me has entendido?– dijo abrazándola, con todas sus fuerzas, acariciando su pelo, como si pretendiese y quisiese borrar todos sus males con aquel abrazo – Quinn, él no puede hacerte nada, pero tú vas a demostrarte que puedes hacer lo que te propongas.

- ¿Y si no puedo? – Quinn se odiaba a sí misma en aquellos momentos, se había roto en el peor de los momentos, y no conseguía mejorar su estado, aunque estuviese poniendo todo su empeño en ello.

Rachel no decía nada, se dedicaba a secar las lágrimas que iban cayendo por las mejillas de su chica, hasta que después de un momento de quedarse pensativa, por fin habló de nuevo.

- Verás – trato de calmarse, para intentar que Quinn estuviera mejor – tú querido Sam – sonrió levemente, recordándolo - es un poco "freaky" en cuestión de películas, y me ha hecho ver, desde que está viviendo en mi casa, todas las películas de Rocky ¿te lo puedes creer?

- De Sam me lo creo todo –sonrió triste.

- A lo que voy, es que hay un discurso bastante motivacional, y creo, a pesar de que me parece casi increíble, qué Rocky tiene mejores palabras para ti, que yo misma en estos momentos.

- ¿Me vas a citar a Rocky? – preguntó secándose las lagrimas, con ayuda de Rachel, quien con un pañuelo, estaba tratando de estropear lo menos posible, el maquillaje de su chica.

- Lo sé, es raro.

- Demasiado – la miró incrédula –pero te escucho.

Rachel tosió, pensativa, haciendo memoria, de cada una de las palabras de Rocky Balboa, y esforzándose para recitarlas con todo el ánimo, y la motivación del que era capaz en aquellos momentos.

- "¡Voy a decirte algo que tú ya sabes, el mundo no es todo alegría y color!El mundo es un lugar terrible y por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido, permanentemente, si no se lo impides. ¡Ni tú!, ¡ni yo!, ¡ni nadie!, golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas, mientras avanzas. ¡Hay que soportar sin dejar de avanzar!, ¡así es como se gana! Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces- señaló con ímpetu hacia la sala de actos, dónde se hacía la competición -pero tendrás que soportar los golpes. Y no podrás estar diciendo que no estás donde querías llegar ¡por culpa de él, de ella, ni de nadie!, ¡eso lo hacen los cobardes! ¡y tú no lo eres! ¡Tú eres capaz de todo!"

- ¿Cuántas veces has visto la película? – preguntó asombrada, pero a la vez conmovida por aquellas palabras.

- Es el discurso motivacional que se pone Sam cada mañana, para hacer ejercicio – sonrió.

Quinn no pudo evitar sonreír, ante la idea de Sam haciendo ejercicio con aquellas frases a todo volumen, mientras Rachel ponía alguna banda sonora de musical, para hacer sus ejercicios en su habitación.

- Quinn, yo voy a estar a tu lado siempre, y siempre voy a amarte, pero debes ser fuerte, debes salir ahí y ganar con todas tus cartas, pero sin hacer trampa. ¡Calla todas las voces que dicen que no puedes hacerlo! Yo sé que puedes. No dejes que te venza en esto, no dejes que su recuerdo te haga cambiar y ser una mala persona, tú eres mi ángel, no puedes ser mala –le pidió con lágrimas en sus ojos, acariciando las mejillas de la rubia, con todo el amor que guardaba en su corazón.

Quinn se acercó a Rachel con frenesí y besó a la Diva con pasión, con seguridad, como si no hubiese un mañana, pillando a la morena fuera de juego, quién tardo un poco en reaccionar, pero después le correspondió, con la misma fuerza y las mismas ganas que la rubia.

Cuando finalmente se separaron, para recuperar aire, Quinn la miró con cariño.

- Así me gusta – afirmó Rachel.

- ¿El beso? – preguntó pícara.

- Bueno eso estuvo extraordinariamente bien – asintió, sonriendo ampliamente – pero me refiero a que tienes esa mirada felina, de "yo puedo con el mundo" que tanto me ha enamorado siempre de ti.

- Creo que New Directions va a ganar este campeonato –le guiñó un ojo, y acaricio su hombro – Rach, ve al auditorio, yo tengo que ir a hablar con alguien.

- ¿Figgins? –preguntó asustada.

- No, hablaré con Shelby, tengo que aclarar las cosas con ella.

- ¿De la manera adulta? – preguntó esperanzada.

- De la manera adulta – aceptó – No te preocupes, no voy a hacer trampa, estaré allí para ver a San y las demás.

- Esa es mi chica – le sonrió orgullosa.

x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Aun no podía creer que hubiera tenido aquella conversación tan intensa con Rachel. Aquella chica era capaz de iluminar los rincones más oscuros, con su sola presencia. Esta vez hizo que Quinn encontrase una fortaleza, que ni la rubia sabía que tenía.

Entró en la sala que servía de camerino para las "Problemáticas" y encontró a Shelby, hablando por teléfono preocupada. Cuando la vio, colgó.

- Hola Quinn – saludó, después volvió a mirar el teléfono - Parece que me voy a perder mi propia fiesta de la victoria- le sonrió desilusionada.

- Puck me contó lo vuestro – confesó, con un tono de voz severo – Iba a contárselo al director Figgins, pero tienes suerte, aun tienes una hija que me ha hecho recapacitar.

- Voy a terminarlo. Y no es que haya mucho que terminar – admitió.

- No ha estado bien lo que has hecho Shelby, venir con ella, para restregarme por la cara que no soy lo suficientemente buena, inmiscuirte en mi relación con Rachel, acostarte con Puck… ¡Nada de eso ha estado bien!

- Lo sé, y no tengo perdón. Lo de Puck no tiene excusa, y no he sabido entender porque te comportabas así, sí quise que estuvieses en la vida de Beth, pero te dije cosas horribles.

- Pues sí – no entendía, lo fácil que estaba siendo, que Shelby admitiese su culpa.

- Quiero arreglarlo, voy a dejar de ser profesora, y no es por abandonar a las chicas, ellas estarán bien de nuevo en New Directions, pero quiero que veas a Beth, quiero que estés con ella.

- ¿Por qué ese cambio? – inquirió extrañada.

- Conocí a alguien… - contestó sincera.

- ¿Quién? – indagó aturdida.

- April.

- ¿Qué April? – aquello estaba volviéndose raro por momentos.

- April Rhodes, tu tía.

- ¿Qué tiene que ver mi tía, en tu cambio?

- Me lo ha contado todo, me ha contado por lo que has tenido que pasar y por qué actuabas así – se sinceró.

- ¡Oh Dios Mío! Lo que me faltaba – dijo llevándose la mano a la cabeza.

- April ha querido hacer lo mejor para ti, y demostrarme lo estúpida que he sido – declaró dolida – Si hubiera sabido…

- ¿Cómo os conocisteis?

La conversación fue interrumpida por April, que entraba en aquel momento en la sala, bebiendo una lata de Coca-Cola.

- ¿Cómo está mi sobrina favorita? – preguntó con alegría.

- Alucinando contigo – contestó casi sin pensar - ¿por qué le has contado todo? – señaló a la mujer morena, pero habló como si no estuviese allí.

- ¿Por qué? ¿Preferías que no lo hiciese? – se encogió de hombros.

- Por ejemplo – suspiró – Por cierto, ¿Desde cuándo os conocéis?

x-x-x-x-x-x

/Flashback visto por April/

Hacía ya un rato que iba corriendo por el parque, su rutina neoyorkina no podía olvidarla en Lima. Debía mantenerse en forma, desde que había dejado el alcohol, el deporte era un buen sustituto, así que cada mañana, temprano, salía a correr unos cuantos kilómetros.

Aquel día, y a pesar de la fecha del año a la que estaban, era especialmente caluroso. Lleva puesto su reproductor de mp3, a todo volumen.

¿Quién te dirá que ya es muy tarde?

¿Quién te dirá que las cosas no son tan buenas?

No puedes seguir pensando que nada va mal

¿Quién va a llevarte a casa esta noche?

¿Quién te recogerá cuando te caigas?

¿Quién te colgará cuando llames?

¿Quién le prestará atención a tus sueños?

¿Quién se tapará los oídos cuando tú grites?

¿Quién te abrazará cuando lo desees?

¿Quién acudirá a ti cuando estalles?

Oh sabes que no puedes seguir pensando que

nada va mal,

¿quién te llevará a casa esta noche?

La canción había conseguido ponerla melancólica, debido en gran modo, a que se sentía tal cual decía la canción, parecía que aquella voz le estuviese hablando a ella. Trataba de poner la mejor cara frente a su sobrina, frente a su hermana, pero lo cierto es que se encontraba, en ocasiones, bastante sola y sobrepasada por las circunstancias.

Decidió ir a un banco a hacer estiramientos, cuando vio a una mujer que le resultaba familiar, sentada en un banco, con un carrito de bebe. Al acercarse, vio como la mujer lloraba desconsolada, tratando de taparse la cara.

No pudo evitarlo, ni quiso, decidió ir a hablar con aquella mujer, que tan familiar le era.

- Hola, ¿te encuentras bien? – le preguntó mientras se acercaba.

La otra mujer trataba de guardar la compostura, tratando de secarse las lagrimas rápidamente.

- Un mal día, sólo eso – contestó seca.

Se acercó al carrito, y fue entonces cuando reconoció, absolutamente sorprendida, que dentro de él, estaba la pequeña Beth.

- ¿Eres Shelby? – volvió a mirar, a la mujer – ¡Claro! – exclamó- por eso me suenas.

- Perdón, ¿quién eres tú? – indagó desconfiada.

- Supongo que la tía abuela del bebe, ¡oh por dios! ¿Soy casi abuela? ¡No me lo puedo creer! – hablaba más consigo mismo, que con su acompañante.

- No te entiendo – contestó mirándola con recelo.

- Hola, encantada – se presentó dándole la mano, con seguridad – Soy April, la tía de Quinn.

- Encantada, supongo – contestó siguiendo con la duda.

- ¡Ey! Qué no soy la enemiga – bromeó, alzando las manos.

- Perdón, es que no tengo muy buena experiencia con tu sobrina – fue directa.

- ¿Ah no? – preguntó sorprendida – Bueno, ella me lo había dicho, pero no pensé que el mal rollo, fuese tanto como para que estuvieras con las alarmas encendidas, conmigo.

- Perdona, estoy teniendo malos momentos, y supongo que lo estoy pagando con la persona errónea. Siéntate – le ofreció asiento, en el banco, a su lado.

April descansó, y bebió de la botella de agua con azúcar, para recuperar fuerzas.

- ¿Qué ha hecho mi sobrina? Quizá pueda ayudar – ofreció.

- Su comportamiento de rebelde sin causa, me causa mucho escepticismo, quiere acercarse a la pequeña, cosa que entiendo, pero su comportamiento… me impide darle… la mejor de las situaciones.

- Mi sobrina está pasando un mal momento – se sinceró – Un momento verdaderamente malo, no es una mala persona, son las circunstancias.

- No eres la única persona que me lo dice, pero nadie me dice que circunstancias son esas, así que… - se encogió de hombros.

- ¿Has hablado con ella? ¿Con Quinn? – le preguntó mirándole de reojo, pensando si era bueno, ser ella, quién le dijera lo que en realidad pasaba.

- Lo he intentando, pero nunca ha habido éxito, ni por su parte, ni por la mía –intentó suavizar el tono, lo cierto es que ella tampoco le había dado demasiadas oportunidades, sus errores se habían acumulado, haciendo que su vida se pareciese a un bizarro infierno, razón por la cual, aquella mañana no había podido evitar, echarse a llorar.

- Lo que te voy a decir, creo que aclarara, bastante, la opinión que tienes de ella, quizá incluso la cambies.

- ¿Le pasa algo malo? – preguntó, preocupándose, recordando alguna que otra conversación que había tenido con Rachel, en aquellos meses, en los que su hija no se había atrevido a decirle nada.

- Muy malo – de repente se estaban rompiendo las paredes de su muro, y estaba luchando porque no fuese así.

- ¿April, que le ocurre?- hubo un silencio- Me has dicho que te llamas April, ¿verdad? – preguntó cerciorándose de su nombre.

- Sí, April Rhodes – contestó, intentando mantener la compostura – Estamos teniendo problemas familiares.

- ¿Tan graves son como para cambiar a una chica como Quinn?

- Su padre trató de violarla – contestó directa, porque no se podía adornar, no había nada que pudiera suavizar algo como aquello.

- ¡Oh DIOS MIO! –gritó en estado de shock – ¡Dios mío, lo siento, lo siento mucho! – exclamaba, sin poder salir de su estado de shock.

- Lo sé – suspiró triste- Judy, mi hermana – dijo con tristeza- trato de salvarla, así que le clavó un cuchillo, varias veces, tratando de que se apartase de nuestra Quinn. Desde ese día, mi hermanita está en la cárcel – una solitaria lágrima cayó por su mejilla.

- ¿Y ese monstruo? – preguntaba enrabiada.

- Está en coma, pero eso no nos deja descanso, porque no puede haber juicio hasta que él despierte, y aunque ella no lo quiera reconocer, está asustada, y yo también, de que ocurrirá cuando eso ocurra.

Shelby, no supo porque, pero cuando se quiso dar cuenta, estaba abrazando a aquella mujer, que acababa de conocer.

- Siento haber actuado como una zorra con ella, si hubiera sabido… - se disculpó separándose de ella.

- No, está bien, es bueno saber que Beth tiene a alguien que la proteja con esa determinación.

/Final del flashback/

(Visto por Quinn)

- ¿Y eso fue? – preguntó cruzada de brazos, mirando con dureza a April.

- El pasado lunes – contestó con calma – Has estado toda la semana con ensayos, no quería alterar más la situación – se disculpó.

- Quinn, cuando acabe la competición, quiero que vengas a ver a Beth – le dijo con dulzura Shelby – Sé que me he portado muy mal, pero espero que me permitas redimirme, poco a poco, de mis pecados.

- ¿Podré ver a mi hija? – preguntó ilusionada.

- Siempre que quieras – sonrió.

- Y ahora vamos al auditorio – April puso un brazo alrededor de los hombros de Quinn – Veamos que nos tienen preparado las Trouble Tones – se giró para mirar a la otra mujer.

- Bueno, voy a disfrutar de las últimas horas como maestra de mi grupo – contestó Shelby, saliendo con ellas por la puerta, se giró hacia Quinn, quién aun estaba digiriendo la sorpresa de que su tía hubiera explicado todo, a aquella mujer, y que ahora pudiera ver a su hija – Quinn, lo siento, siento mucho lo que te ha ocurrido, jamás, nadie, debería pasar por lo que tú estás pasando, pero no estás sola en esto, y espero que tú, y tú tía, me permitáis ayudaros con lo que necesitéis.

- Gracias Shelby – agradeció Quinn con el corazón en la mano.

x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Seguía su camino hacia el auditorio, y ya casi estaba a punto de entrar, cuando se encontró a Santana esperándola en la puerta.

- ¿Qué haces aquí? – interrogó mosqueada al ver a la latina.

- Quería disculparme por lo de antes – contestó sincera – Quería volver a nuestras raíces – trató de explicar – ya sabes, nuestra rivalidad como animadoras, pero nunca quise ser desagradable.

- Entiendo lo que querías Santana, pero… me cuesta bastante, saber que tengo que competir contra ti….De todas maneras, ¿qué haces aquí?

- Tú chica me metió bronca, esa Berry es una fiera – bromeó.

- ¿Rachel te metió bronca? – sonrió al fin, imaginándose esa escena.

- Te quiere, y confía en ti, tienes suerte colega – dijo afirmando con un gesto de su cabeza.

- Creo que tú también tienes suerte, tus chicas y TU chica, te están esperando – sonrió.

- Vamos a hacer algo que os va a dejar muy sorprendidos – le guiñó el ojo – Vamos a ganar.

- Eso habrá que verlo – dijo decidida.

- Mucha suerte Quinn, espero que consigáis un bonito segundo puesto.

- Que gane la mejor – dijo abrazando a Santana, quién le devolvió el abrazo.

- A partir de mañana, no quiero que seamos rivales, no me acostumbro a tenerte jugando para el otro equipo.

- Tú y yo jugamos para el mismo equipo, eso no cambia –dijo con segundas intenciones.

- Cierto.

Ambas se echaron a reír. Eliminando por completo su tensión.

- Voy a ir a mi sitio, y disfrutar de la actuación, de un grupo nuevo este año, se llaman "Trouble Tones", tendrías que verlas, dicen que son geniales.

Santana sonrió.

- Te quiero, hermana – afirmó la latina.

- Yo también te quiero, pero ve al escenario, no quiero que llegues tarde.

Ambas volvieron a reír, y sin más se fueron cada una a su lugar.

- Quinn – Santana volvió a llamarla, haciendo girar a la rubia en su camino.

- ¿Sí?

- Quiero que sientas la letra como tuya ¿ok?

- Ok – sonrió, sorprendida.

x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Santana)

Y había llegado la hora, allí estaba con el resto del grupo, intentando hacer los pases de baile perfectos, mientras cantaba, las lideres eran Mercedes y ella, Brittany y Sugar, junto con el resto del grupo, se encargaban del baile. La reacción del público estaba siendo buena, ante el Mash-Up de I Will survive/I'm a survivor.

Había llegado el momento, Brittany la miraba a los ojos, con una sonrisa similar a la suya. Le había pedido tantas veces bailar juntas, y ahora había llegado el momento tan deseado, y encima delante de todo un auditorio repleto de gente, su auditorio, el cual había visto crecer su amor en los últimos dos años.

El Brittango comenzó con todo el cariño, el amor, y la pasión que podían demostrar encima de un escenario, en público, sin ser llevadas ante un tribunal por alteración del orden.

Soy una superviviente

No me voy a rendir

No voy a parar

Voy a trabajar más duro

Soy una superviviente,

lo voy a conseguir

Sobreviviré, seguiré sobreviviendo

La canción continúo, la sonrisa en el rostro de Santana no se borró en todo lo que duró la actuación, el subidón de adrenalina, por haber bailado, tan provocativamente, con su chica, tampoco se borro.

Acabaron la actuación y pudo ver como Quinn, junto a Rachel la aplaudía, y animaba. Lo que la hizo sentir, aun más orgullosa. Había dejado atrás, sus miedos a exteriorizar sus sentimientos por Brittany, y de la mejor manera posible, delante de cientos de personas.

x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Se giró para ver a Sam, quien había permanecido toda la actuación a su lado, de pie, junto con Rachel.

- Reúne a todos los chicos en el camerino, tengo que decirles algo – le pidió Quinn al chico.

- A sus órdenes – hizo un saludo militar, mientras le guiñaba el ojo.

- ¿Cuál es tu plan? – preguntó Rachel curiosa, al ver la reacción de su chica.

- ¿Has visto lo desanimados que están? Después de la actuación de Harmony y de las "Trouble Tones", creo que piensan que no podemos ganar. Y la persona más importante en mi vida, confía en mí, para que ganemos esta competición – le sonrió – Tú me diste las palabras perfectas para mejorar mi ánimo, ahora es mi turno.

Rachel se la quedó mirando durante un instante, viendo su determinación, y lo tuvo claro, la amaba más de lo que lo había hecho nunca.

- Vamos entonces – le sonrió, orgullosa, y dándole la mano, dirigiéndose ambas hacia el camerino.

Finalmente cuando todos estuvieron reunidos, Quinn y Rachel pudieron observar cómo era cierto, todos estaban derrotados ya de antemano, su seguridad había desaparecido.

- ¿A qué vienen esas caras? – preguntó Quinn.

- ¿No las has visto? – preguntó Rory – No podemos hacer nada.

- ¿Todos pensáis lo mismo? – preguntó mirando al resto de sus compañeros.

- Nos falta Rachel, competimos contra Santana, Mercedes y Brittany… no vamos a ganar – dijo derrotada Tina.

- Ellos tienen razón – dijo Puck – Es como si un jugador quisiera jugar una partida suicida a las cartas, eliminando sus mejores bazas. Es muy complicado, por no decir casi imposible.

Quinn se los quedó mirando, nadie más habló, el pesimismo inundaba la habitación, así que la ex animadora decidió hablar.

- Venga chicos, todos podemos ver lo evidente, Rach es nuestra campeona – le sonrió orgullosa a la Diva- pero por ella hoy debemos ganar. Porque nosotros no somos individualidades, somos un equipo, y siempre nos hemos caracterizado por eso, porque a pesar de que todos somos diferentes, funcionamos bien juntos.

- Quinn tiene razón chicos, que yo no pueda competir, no quiere decir que vosotros vayáis a perder. Aun sois geniales – ratificó las palabras de su chica, quién prosiguió hablando.

- En realidad no se que más deciros, nos falta poco tiempo para salir al escenario. Diez minutos para la prueba más grande a la cual nos hemos enfrentado todos – explicó mirando a cada uno de ellos – ¡New Directions, se describe hoy!, ¡o nos ayudamos como grupo, o perdemos! – miró a Finn, siempre había sido el líder, pero ella sin preguntarlo le había arrebatado el lugar - Después de ver las actuaciones de hoy, nuestros competidores, nuestra seguridad en nosotros mismos, se ha ido al infierno, chicos. Eso lo sé – Volvió a mirar a todos los miembros del Glee Club – Y tenemos dos opciones, podemos comenzar a creer en nosotros mismos, y en las personas que tenemos al lado, aumentando así nuestras posibilidades de victoria; o bien, podemos seguir lamentándonos por la ausencia de Rach, S, Brit, y Mercedes, así que nuestros adversarios nos machacaran, literalmente – los señaló, uno por uno – Yo sé que opción voy a elegir, pero no puedo hacerlo sola, no puedo luchar por todos vosotros si no os tengo a mi lado al cien por cien – prosiguió su discurso – He cometido todos los errores que una persona de mi edad pueda cometer, incluso os abandoné, con la idea de no volver, pero Rachel vino en su día, a pedirme que volviera con vosotros, porque me necesitabais, no la creí, pero volví porque bueno, ya sabéis, si Rachel Barbra Berry te dice que te necesita, hay pocas razones para ponerse en contra – dijo haciendo reír a sus compañeros, y sonriendo ella misma, al ver lo que estaba consiguiendo con aquella pequeña broma – Hasta hoy, mi instinto me decía que alejase a todas las personas que me importaban, pero hoy viendo a Santana, mi mejor amiga, en otro equipo, observando a Mercedes y a Brit, lejos de New Directions, me ha hecho pensar, y ahora sé que el grupo debería estar unido, porque este es nuestro último año. ¡Y hoy New Directions, nos debemos dejar el pellejo en el escenario!, ¡por cada uno de nosotros, por cada uno de los sueños que tenemos! Porque nuestro grupo unido es el que va a hacer la diferencia hoy. No es un concurso de UN cantante, es un concurso de coros, y coros significa gente individual uniéndose en un grupo, y eso es lo que somos, y eso es lo que vamos a demostrarles. Después de todo por lo que he tenido que pasar estos últimos meses, se que si queda un rayo de esperanza y de vida en mí, es por vosotros, y ¡hoy no me rindo!, ¡hoy voy a luchar!, y si os conozco lo suficiente, y no me equivoco, os miraré a los ojos, y descubriré que tengo amigos dispuestos a ganar el trofeo conmigo. Por mi parte, hoy tendréis a alguien que va a dejar todo en el escenario. Ahora decidme, ¡¿Qué voy a tener hoy de vosotros?

- La victoria – dijo seguro Kurt con una enorme sonrisa.

- Vaya rubia – dijo Mike – ahora sé porque eras la capitana de las animadoras, en el equipo que más trofeos ha ganado en la historia de este instituto – sonrió orgulloso de su amiga.

- He venido a ganar –afirmó Sam- Y al lado de mi rubia sé que voy a conseguirlo – le besó el pelo.

- A tus ordenes sexy mama – la abrazó Puck, guiñándole el ojo, de un modo divertido a Rachel.

- No te pases Puckzilla, ¡mantén las manos fuera de mi chica! – le amenazó Rachel.

Todos volvieron a reír, el optimismo de repente se había adueñado de ellos.

- Artie tengo que pedirte un favor – le solicitó Quinn.

- ¿El qué? – preguntó con curiosidad.

- Verás, no sé qué te parece, así que primero quiero comentarlo contigo, pero en la canción "Man in the mirror", me preguntaba si podrías dejarme tu parte, ya sé que es mucho pedir, pero creo que podría dar un golpe de efecto. Necesitamos algo que llame la atención y no sólo los hombres frente al espejo deben cambiar, también las mujeres – le sonrió.

- Sí, de acuerdo, podemos intentarlo – aquel era un buen punto, no cabía duda.

- Eso no quiere decir que te quite importancia – le aseguró – El resto de la canción es para ti, sólo te pido el comienzo.

- Más te vale que no me quites importancia, soy otra carta para ganar el campeonato.

- De eso no me cabe la menor duda- sonrió – y ahora ¡venid todos! – les hizo unirse formando un circulo – Unamos nuestras manos – todos le hicieron caso, incluida Rachel - ¡Vamos a ganar esto! – gritó segura del grupo, seguida por los demás.

Todos fueron saliendo hacia el escenario, era su turno, y el discurso de Quinn había calado hondo en ellos.

Rachel le cogió de la mano, y la hizo esperar, un instante a que salieran todos.

- Llegó tarde a una cita – le bromeó Quinn, al ver la intensa mirada de Rachel.

- Creo que puede esperar aun unos segundos – le sonrió, orgullosa de ella.

- Estuve bien ¿no? – preguntó alzando una ceja, sabiendo de sobra la respuesta.

- Mejor que bien. Eres increíble – la abrazó.

- Te amo Rachel, tú me haces ser mejor – dijo sincera, sumergida en aquel abrazo.

- Tú ya eres mucho mejor de lo que crees, cariño – intensificó su abrazo.

- ¿Qué te parece Yale? – preguntó Quinn, sorprendiendo a Rachel, haciendo que se separase de ella.

- Ya sabes, que estoy decidida a ir a NYADA – la miró confusa.

- No, NYADA para ti, Yale para mí –le sonrió, y siguió explicando, debido a que Rachel se había quedado desconcertada ante aquello – Yo no canto tan bien como Kurt o tú, así que no puedo pretender entrar en NYADA, pero me interesa la actuación, y Yale tiene un programa perfecto para mí. Lo he estado hablando con April, de hecho ella ha insistido, me paga la universidad, y estando tan cerca de Nueva York, podré ir a visitarte todos los fines de semana, o tú puedes venir a visitarme a mí.

- Dime que no estoy soñando –le ordenó aun asombrada.

- No estás soñando Rach, sí consigo salir de esta pesadilla… quiero vivir mi futuro contigo, pero no quiero ser una carga, yo también quiero cumplir mis sueños. Ahora centrándonos en el presente… tengo una competición que ganar, y tú tienes que ir a verme actuar – le sonrió.

- Es cierto, tengo a una novia, futura universitaria de Yale, por la que babear desde mi asiento – bromeó.

- Tanto como babear… - la miró incrédula.

- No hace falta ni que te subas al escenario, para que necesite un babero contigo – jugueteó.

x-x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Y ahí empezaba la primera de las canciones, una canción donde todos ellos tenían un instante para lucirse en solitario, una actuación, dinámica y divertida. Con un solo momento de duda, la aparición del padre de Mike, sentándose entre el público, en mitad de la actuación, dejando al chico perdido por un ínfimo instante, que consiguieron solucionar rápidamente.

Después de aquella actuación, llegaba lo que más nerviosa la tenía de toda aquella competición. Las luces se apagaron, ella cerró sus ojos, y se hizo el silencio.

Recordaba las veces que había ensayado con Rachel, y lo que su voz había provocado en la Diva, eso le hizo tener fuerzas para volverlo a hacer aquella vez, poniendo su voz más sensual.

Esta es una historia sobre el control, mi control

El control de lo que digo, el control de lo que hago

No pudo evitar que su mirada se dirigiera directamente a su chica, quien la miraba sonriente, y orgullosa.

Y esta vez voy a hacerlo a mi manera

Espero que disfrutes de esto tanto como yo

¿Estamos listas?

yo lo estoy

Porque es todo sobre el control

y tengo un montón de eso.

El truco de Rachel había funcionado a la perfección, mirarla a ella, le había devuelto atrás en el tiempo, a la habitación de Rach, y a las dos a solas.

Después de aquello, todos los miembros de New Directions continuaron la canción, y el público se volvió a poner de pie. Cada vez estaban más seguros de sí mismos y de sus posibilidades.

Otra canción más y su actuación habría acabado. No se lo había dicho a nadie, pero si Quinn había pedido que Artie le cediera su puesto, no era tan sólo por un golpe de efecto, si no porque se sentía muy identificada con aquella canción. Rachel, April, Santana y Brit, le habían hecho cambiar, a la chica que solía ver en el espejo, después de lo sucedido con su padre. Aun estaba en proceso, y esperaba que el mensaje le llegará a aquellas personas, todas estaban viendo su actuación, April la más alejada, junto con Shelby, cosa que le sorprendía, no sabía si para bien o para mal; Santana y Brittany junto con las demás Trouble Tones, sin perderse ni un detalle; y Rachel junto a Emma, la Diva la miraba con tanto sentimiento en su mirada, que el corazón de Quinn estaba a punto de estallar.

Los focos volvieron a apagarse, y está vez sólo enfocaba la luz uno, que iluminaba a Finn.

Voy a hacer un cambio, por una vez en mi vida

Quinn apareció en el segundo foco encendido, ambos se miraban y por una vez volvieron a ser cómplices, mientras la rubia cantaba.

Me sentiré realmente bien, lo voy a hacer distinto,

lo voy a hacer bien...

Esta vez fue el turno del tercer foco, donde apareció Puck cantando, mientras hacia un pase de baile que, poco antes, le había enseñado Sam.

Mientras me acomodo el cuello de mi chaqueta preferida
el viento esta aturdiendo mi mente.

Fue lugar para el tercer foco, donde apareció Mike.

Veo a los chicos en la calle, sin lo suficiente para comer
¿Quién soy yo para estar ciego?
pretendiendo no ver sus necesidades.

Y el último foco individual fue para Sam.

Una separación de verano, una tapa rota de
una botella y el alma de un hombre.

De nuevo fue el turno para Quinn.

Se siguen unos a otros a través del viento, lo sabes
porque no tienen ningún lugar donde ir, por eso quiero
que lo sepas.
– cantó señalando a Rachel.

Y el grupo entero siguió cantando:

Empiezo con el hombre en el espejo
Le pido que cambie su forma de ser
y ningún mensaje podía haber sido más claro.
Si quieres que el mundo sea un lugar mejor,
dale un vistazo y haz un cambio.

Empiezo con el hombre en el espejo
Le pido que cambie su forma de ser
y ningún mensaje podía haber sido más claro.
Si quieres que el mundo sea un lugar mejor,
dale un vistazo y haz un cambio.

Empiezo con el hombre en el espejo
Le pido que cambie su forma de ser
y ningún mensaje podía haber sido más claro.
Si quieres que el mundo sea un lugar mejor,
dale un vistazo y haz un cambio.

He sido víctima de un amor egoísta, ahora me
doy cuenta de que hay gente sin hogar, sin dinero.
¿Puede ser que yo pretenda dejarles solos?

Un sauce profundamente marcado, un corazón roto
y un sueño descolorido.
Ellos siguen el curso del viento, ya ves
porque no tienen lugar en donde estar
por eso es por lo que empiezo por mí.

Empiezo con el hombre en el espejo
Le pido que cambie su forma de ser.
Y ningún mensaje podía haber sido más claro.
Si quieres que el mundo sea un lugar mejor,
dale un vistazo y haz un cambio.

Empiezo con el hombre en el espejo.
Le pido que cambie su forma de ser,
y ningún mensaje podía haber sido más claro.
Si quieres que el mundo sea un lugar mejor,
dale un vistazo y haz un cambio!

Durante la actuación Quinn había podido ver, que entre el público que seguía de pie animándolos, Rachel la miraba completamente enamorada, y era la mejor sensación que su corazón había sentido en mucho tiempo; también, cuando pudo desviar un poco su mirada de Rachel, vio a Santana y Brittany, que hacían un baile que muchas veces antes habían hecho las tres juntas, y eso la ayudó aun más a ser feliz; y el trío de ases de su felicidad lo completaba April Rhodes, su tía, quien le hacia un gesto y un guiñó de que lo había hecho genial. Su sonrisa no cabía en su cara, lo único que la entristecía era que su madre no hubiera podido ver aquel momento en directo.

Haz ese cambio – Mike fue el último en la canción, antes de que el auditorio se llenase de vítores y ovaciones para el grupo.

Quinn y Finn se abrazaron, y al darse cuenta se separaron en seguida, después la ex animadora abrazó a Sam quién la levantó por los aires, gesto que era habitual entre ellos, luego fue el turno de Tina y Mike, quienes abrazaron a la rubia riendo, porque todo aquello había sido fantástico. El último abrazo estaba reservado para Puck, quien se sorprendió, pero sin duda abrazó con cariño a su amiga.

- ¡Hey! ¡Rubia! ¡Aparte tus manos de mi hombre! – dijo una voz severa y se asustó por un momento.

Cuando se giró vio a Lauren Zizes riendo, todo había sido una broma, y tampoco dudo en abrazarla.

x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Iba caminando sola, por el pasillo de instituto, se dirigía a escuchar el veredicto del jurado, aunque se había entretenido, y el resto de sus compañeros se le habían adelantado. Se cruzó con la solista de los Unitard.

- ¿Quinn Fabray? – le preguntó con una enorme sonrisa en su rostro.

- Sí, tú eres la cantante de los Unitard ¿cierto? – preguntó sorprendida, porque la chica le hubiera hablado.

- Sí, mi nombre es Harmony – dijo estrechándole la mano.

- Encantada – dijo amable.

- Me preguntaba, si querrías salir a tomar algo después de la competición – ofreció – Te he escuchado cantar y ha sido increíble.

- Gracias, pero no creo que sea buena idea - Quinn apartó la mirada de Harmony, y vio a Rachel acercarse por el pasillo como una fiera, rezó porque aquella chica se fuese de allí, pero desde luego no estaba por la labor.

- La realidad, es que estoy interesada en ti, y bueno, ya sé que tú debes estar interesada en mí, no hay nada más que verme – expresó mirándose a ella misma, vanidosa.

Rachel había llegado a su altura justo en aquel instante.

- Perdona,…- dijo Rachel pegándose a Quinn y mirando con mala cara a Harmony - ¿Estás intentando ligar con… ella? – señaló a Quinn.

- Sí, así que si no te importa – dijo haciendo un gesto para que se fuera.

La Diva rió irónica.

- ¿De qué te ríes retaco? – preguntó Harmony, muy molesta.

Quinn no podía creer lo que veían sus ojos, ni lo que oía sus oídos, se había quedado en estado de shock, ver pelear a las dos Divas era demasiado extraño.

- Tenemos que irnos a recoger los premios –dijo tratando de que no se siguieran atacando.

- Es lo que intento – contestó Harmony descaradamente.

- A ver si te queda claro, Quinn no es un "premio" – dijo enfadada Rachel.

- Eres muy molesta, ¿lo sabías? – preguntó la otra morena.

- Harmony, te lo agradezco, pero no estoy interesada – lo único que pretendía era calmar la tensión.

- ¿Qué se lo agradeces? – Rachel la miró molesta - ¡¿Cómo qué se lo agradeces?

- Es una forma de hablar - se disculpó con la Diva.

- ¡Lo que me faltaba por ver! – exclamó Harmony – Así que… ¿la enana está contigo? – le preguntó a Quinn.

- Rachel y yo somos pareja, así que no me interesa tu oferta, lo siento – le contestó sin perder la calma – Ahora –dijo dándole la mano a Rachel – Desearía saber quién ha ganado la competición.

Camino de la mano de Rachel, alejándose de Harmony.

- ¿Cómo qué estás agradecida? – volvió a preguntar molesta.

- Rach, es una forma de hablar cariño, ya lo dijiste antes, es una mala imitación tuya. Y yo siempre he preferido los originales – dijo guiñándole el ojo, divertida.

- Bueno, me quedo más tranquila, pero… por su bien, ¡qué no se te acerque! – sonrío – Es hora de recoger tu premio, campeona – dijo despidiéndose de ella, dándole un beso en la mejilla, ya que su lugar aquel día seguía siendo entre el público.

x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Ya estaban en el escenario, todo New Directions, colocado a la derecha, las Trouble Tones en el centro, y The Unitards a la izquierda.

El veredicto estaba a punto de ser leído, y los nervios y las inseguridades volvían a ella, no estaba acostumbrada a estar sin Santana en aquellos momentos. Sabía que cualquiera que viera desde fuera su relación, no podría entenderla, se peleaban, se reconciliaban, pero estaban más unidas que si fueran de la misma sangre, y sabía que la latina opinaba lo mismo, porque en aquellos momentos la miraba también, con un gesto que no debía ser muy diferente al suyo.

- Tercer lugar- ¡Los Unitards! – anunciaba el famoso payaso, quién entregaba los premios.

- Harmony... – le llamó la atención Kurt, cuando la morena pasaba por delante de ellos, feliz por su tercer puesto, al oír su nombre, se quedó mirando al chico - Hola. Solo quería decirte que creo que estuviste realmente fantástica – la felicitó.

- Ya lo creo, solo soy una estudiante de segundo y soy realmente buena. El año que viene va a ser un baño de sangre – sonreía petulante.

Quinn y Blaine hicieron que Kurt se acercase de nuevo al grupo, porque se había quedado completamente perplejo ante la respuesta de la chica.

- En segundo lugar... – hizo una pausa dramática, una pausa, con la que quedaba claro, que había llegado el gran momento que todos estaban esperando.

Los nervios estaban a flor de piel, Rachel los miraba junto con Emma, las dos cogidas de las manos y rezando porque ganara New Directions. Quinn volvió a mirar a Santana, quién respiraba hondo, tratando de relajarse.

- ... ¡tenemos a las Trouble Tones! ¡El primer lugar es para New Directions!

Habían ganado, el premio era suyo, y todos estallaron de alegría, comenzaron a abrazarse y a pasarse el trofeo de unos a otros. Quinn se acercó al borde del escenario, y ayudó a subir a Rachel, cuando la Diva estuvo arriba, junto a ella, ambas se abrazaron.

- ¡Dios te lo dije! ¡Sabía que ganarías! – exclamaba la morena, absolutamente feliz.

- Tú me ayudaste – le sonreía Quinn, aunque la alegría se desquebrajo un poco, cuando al separarse del abrazo, pudo observar como Brittany y Santana, permanecían quietas, llorando en silencio, desconcertadas por haber perdido, después del esfuerzo realizado.

- ¿Estás bien? – preguntó Rachel – De repente te noto tensa – admitió, acto seguido, su mirada se dirigió hacia la dirección donde miraba su chica, Mercedes, Brittany, y Santana parecían tres almas en pena, aquellas lagrimas que vertían sus amigas, también le dolieron a ella. Debían ganar, pero nunca había pensado antes de aquel momento, en lo que supondría para sus tres amigas, perder.

- Rach – la llamó Quinn, poniendo su mano en la mejilla de la Diva - ¿Podrías hacerme un gran favor?

- ¿Cómo de grande? – preguntó Rachel, curiosa.

- Enorme, grandioso, casi titánico – sonreía pensativa.

- Sabes que haría cualquier cosa que tú me pidieses Quinn – le dio la mano - ¿Me lo cuentas mientras vamos al despacho del director? Tiene que oficializar el final de mi castigo.

- De acuerdo, chica mala – le guiñó el ojo, no podía ser más irónico, con todo lo que había hecho ella, ahora era la que acompañaba a Rachel, para que le quitasen el castigo a la morena.

x-x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Santana)

Brittany, Mercedes, Sugar y ella estaban en el baño de chicas, cambiadas de ropa, y arreglándose el maquillaje, para borrar el rastro de sus lagrimas.

- Éramos mejores - decía Mercedes amargada.

- No lo sé, pudimos haberlo hecho de todas maneras - expuso Brittany, mientras se perfilaba las pestañas.

- Fue por Quinn, ¿escuchasteis su voz en Control? – preguntó Sugar – fue una experiencia casi orgásmica – explicaba sincera.

- Sí, fue por ella y fue por el maldito Trouty Mouth – suspiró Santana agobiada, mientras acababa de pintarse los labios - Incluso sentí algo, en mis partes femeninas, cuando hizo ese baile sexual mágico.

- Bien, señoritas, charla de chicas – hacía su aparición Quinn, también cambiada de ropa.

Santana se la quedó mirando, no debía rebajarse a que unas palabras por parte de su mejor amiga, le hicieran cambiar de opinión como grupo, ella era la líder, no Quinn.

- No. Uh-uh. No trates de darnos una charla de consolación – le advirtió gesticulando con exageración.

- O pedirnos que volvamos a New Directions, no nos interesa – añadió Mercedes.

- Espera – Brittany las miraba a las tres, Santana sabía que su chica quería volver con sus amigos - ¿es acaso posible? ¿Realmente crees que nos querrán de vuelta? – le preguntaba ilusionada a la latina.

- Claro que nos quieren de vuelta – contestó Mercedes y miró a Quinn - Pero te lo digo, yo no volveré – le avisó.

Quinn las miraba con una sonrisa tierna en su rostro, y Santana no podía entender bien a que era debido, hasta que su amiga comenzó a hablar.

- ¿Sabéis de qué trata crecer? – les preguntó la ex animadora - De perder cosas – su mirada se clavaba en Santana- En seis meses, estaremos todas separadas.

- Seguiremos en contacto – dijo Mercedes, quitándole hierro al asunto.

- Sí, pero no será lo mismo – siguió explicando - Cuando nos veamos, será una ocasión especial. Va a ser diferente – Santana notaba que Brittany se ponía tensa ante las palabras de Quinn, tal vez al pensar que ellas se separarían, así que le dio la mano con ternura - No quiero crecer todavía. No estoy lista para perderos. Os necesito conmigo – Quinn fue sincera, y miraba sobre todo a sus dos mejores amigas.

- ¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Volver al Glee Club y cantar de fondo para tu querida Berry hasta que nos graduemos? – preguntó Mercedes molesta - No voy a hacer eso otra vez – le advirtió de nuevo.

- Tú sabes cómo se siente al ser opacada – añadió Santana, estaba completamente de acuerdo, por más que quisiera estar con sus amigos, o por más ciertas que fueran sus palabras, no quería ser eclipsada de nuevo por Rachel.

- ¿Y si el Sr. Schue acepta dejar que las Trouble Tones canten un número por competición? – preguntó Quinn, mirándolas, alzando una ceja, esperando una respuesta.

- Bueno, si el señor Schue acepta, Rachel no lo hará – contestó hiriente Santana, porque era imposible, que la Diva con su afán de protagonista, pudiera cederles un puesto tan importante.

- ¿Y si te digo que ella ya ha aceptado? – preguntó, orgullosa de su chica.

Y en aquel momento Santana se quedó sin argumentaciones, miró a Mercedes, quién también la miraba a ella. ¿Cómo era posible que Rachel hubiera dado aquel paso? ¿Cómo se había dejado convencer, para darles también protagonismo a ellas?

- Estoy escuchando – le decía Mercedes seriamente a Quinn.

- Mira, yo sé que con todo lo que me ha ocurrido, en los últimos tiempos he sido un poco loca. Habéis llegado a conocer a la Quinn punk – aquel recuerdo hizo reír levemente a las cuatro chicas, quienes en aquellos momentos, escuchaban atentamente - Pero estoy aquí ahora, en gran parte, gracias a vosotras. Tengo 17 años... Tengo el resto de mi vida en frente de mí. Me encanta el Glee Club. Os quiero chicas – admitió sincera - Y cuando tengamos 27, o 87, quiero poder recordar, estos meses, y recordar todos los momentos que pasamos juntas – Santana había quitado todas sus barreras, y ahora se dedicaba a mimar a Brittany, acariciando su brazo, mientras escuchaba a su mejor amiga hablar - Vamos a hacer un gran número en el auditorio, para celebrar nuestra victoria y para prepararnos para las regionales – les contó para después añadir - Nos vendrían bien alguna voz femenina más. Decidme si sabéis de alguien que pueda querer unirse – y sin añadir ninguna palabra más, salió del baño de las chicas.

Santana se quedó mirando, por donde se había ido su amiga, miró a Brittany con cariño y en los ojos de su novia, había una petición, volver al Glee Club, hacerle caso a Quinn, o tal vez, era el reflejo de lo que ella misma deseaba.

x-x-x-x-x-x-x-x

(Visto por Quinn)

Finalmente estaban en su sala de ensayo, celebrando, riendo, bromeando, y sobretodo cantando.

Rachel comenzó a cantar una nueva canción, junto con Finn, al final habían conseguido que todos fueran amigos, sin malos rollos, así que mientras la ex animadora estaba sentada con Sam, la canción comenzó.

Rachel:

Dame un segundo,

Necesito entender la historia bien

Mis amigos están en el baño

estando tan altos como el Empire State

Mi amante me está esperando

al otro lado del bar

Cantó esto último acercándose a Quinn, y a Sam, y agachándose para estar a la altura de ellos, Quinn la miraba con adoración, mientras la Diva seguía cantando.

Mi sitio ha sido ocupado

por unas gafas de sol

Preguntando por una cicatriz

Ahora fue el turno de Finn, que desde el otro lado del improvisado escenario, comenzó a cantar:

Sé que te lo di hace meses

Sé que estás intentado olvidar

Pero entre las bebidas y lo sutil

Cantaba mientras se acercaba a Rachel, quién sólo tenía ojos para Quinn, y eso hizo que la rubia esbozara una enorme sonrisa, mientras Finn seguía cantando:

Los agujeros en mis disculpas

Sabes que me estoy

esforzando por recuperarlo

Luego fue el turno para Sam:

Así que si cuando el bar cierre

Quinn se unió a Sam cantando,

Sientes que te vienes abajo

Yo te llevaré a casa

Esta noche

Mientras cantaban aquello, vieron aparecer a Mercedes, Sugar, Brittany y Santana, quienes les observaban en silencio desde la puerta de la sala.

Todos comenzaron a cantar, ante la atenta mirada de las cuatro chicas.

Somos jóvenes

Así que prendamos fuego al mundo

Podemos brillar más que el sol

Las cuatro chicas se unieron a cantar con ellos, y Quinn miró a Rachel, ambas eran, ahora sí, completamente felices.

Esta noche

Somos jóvenes

Somos jóvenes

Las cuatro chicas cantaban a sus amigos, y sus amigos cantaban a las cuatro chicas, era una manera de decir "hemos vuelto a casa" y las sonrisas llenaban el rostro de todos los allí presentes.

Así que prendamos fuego al mundo

Podemos brillar más que el sol

Rachel puso su mano en el hombro de Quinn, y esta, después de un divertido gesto fue a buscar a Mercedes, mientras cantaba:

Llévame a casa esta noche

Kurt y Artie fueron a buscar a Sugar, y Rory a Brittany, los tres se unieron pronto al resto del grupo.

Sólo llévame a casa esta noche

Mercedes y Quinn bailaban divertidas, todos se habían tragado el orgullo, porque ante todo, eran amigos.

Quinn miraba a Rachel quién estaba abrazando a Sam con cariño. Santana se había quedado mirando al resto del grupo, mientras cantaba:

Los ángeles nunca llegaron

Pero puedo oír el coro

Por lo que alguien venga y me lleve a casa

Quinn vio como Rachel se separaba de Sam, y se iba acercando a Santana, ambas chicas se miraban con una sonrisa. La Diva cantaba:

Esta noche

Somos jóvenes

Algo poco habitual ocurrió, Santana y Rachel se cogieron de la mano, mientras se acercaban de nuevo al grupo, en especial a ella.

Así que prendamos fuego al mundo

Podemos brillar más que el sol

Santana y Quinn se abrazaron fuertemente, y se sonrieron, el hacha de guerra había sido enterrada completamente. Todos siguieron cantando felices, abrazándose unos a otros, riendo, emocionándose y dejándose llevar por los sentimientos de estar juntos, todos, de nuevo.

Después de que la canción hubiese acabado, Rachel se acercó a Quinn, sorprendiéndola, ya que ella, se había quedado hablando con Santana, sobre lo alegres que estaban por volver a estar de nuevo en el mismo equipo.

- ¿Me la prestas un segundo? - le preguntó Rachel a la latina, con afecto.

- Sí, claro, pero cuídamela ¿eh? – le pidió mientras se iba en busca de Brittany, quien bromeaba con Rory y Sugar en el piano.

- Ha sido una gran actuación – afirmó Quinn.

- Ha sido genial – asintió - ¿Te das cuenta de lo que has hecho?

- ¿A qué te refieres? – preguntó confusa.

- Has ganado hoy, has reunido de nuevo al Glee Club, ¿te das cuenta de lo maravillosa que eres? – estaba orgullosa de ella, con lágrimas de emoción, sin un ápice de tristeza.

- No lo hubiera conseguido sin ti, así que supongo que tú eres incluso más maravillosa que yo – admitió, acercándose a su chica, y poniendo sus manos en las caderas de la Diva.

- Puedes besarme – manifestó divertida, pero con ansias de ser besada.

- ¿Delante de todo el Glee Club? – preguntó.

- No creo que les moleste – se encogió de hombros.

Quinn acercó su rostro al de Rachel, si alguien se molestaba era su problema, ella tenía también unas enormes ganas de besar a su novia y así lo hizo, despacio, disfrutando del sabor de sus labios.

- ¡Por Dios, iros a un hotel! – exclamó divertida Santana detrás de ellas.

- ¡Santana! – le regañó Brittany.

x-x-x-x-x-x

(Fin del capítulo 25)

Las canciones del capítulo, están todas en el capítulo 8 de la tercera temporada de Glee, salvó la que escucha April (sobre todo porque April no sale en la serie ya XD). Esa canción es:

- The Cars: Drive - http: / youtu . be / qxNt3yrqttw

Por favor, comentad, y de nuevo, disculpad la tardanza.

El discurso de Rocky lo pódeis escuchar aquí: http: / youtu . be / YSPor4xoHvs (siendo sincera, Sam no es el único que lo escucha para motivarse)