Para Dean un beso es solo eso, un beso; una mirada es una mirada; un aroma es un aroma; y un roce es un roce, así de sencillo. El problema viene cuando estamos hablando de Sam, porque todo lo relativo al más pequeño de los Winchester siempre resulta ser diferente; si estamos hablando de Sam, es entonces que todo cambia, porque cuando Dean acaricia el brazo de Sam, todo su cuerpo tiembla de emoción contenida; cuando se acerca lo suficiente para embriagarse de su aroma, es como si todo lo demás dejara de tener esencia propia; cuando Sam lo mira, no puede evitar tragar en seco y pensar que realmente existe un Dios y Dean le cae bien, porque lo premió poniendo a Sammy en su vida; sin embargo, el verdadero milagro viene cuando Dean besa a Sam, cuando Sam besa a Dean y cuando Dean y Sam se besan, porque cuando aparece este delicioso fenómeno de la naturaleza, es como si todo –absolutamente todo- simplemente desapareciera, es como si el mundo se detuviera al igual que sus corazones, para al instante siguiente, multiplicar por mil su velocidad normal. El ritmo se acelera, el tiempo corre a velocidades prohibidas, la pasión aumenta, los desborda y les ahoga.
Dean puede jurar con su propia vida (o lo que queda de ella) que en el mundo no existen cosas como el amor, solo el dolor y la maldad, porque son cosas que ha visto. Pero también está seguro de que en su mundo, esto es mentira. Porque en su mundo hay amor a borbotones (tal vez demasiado amor) y también hay felicidad y bondad… incluso hasta cuentos de hadas reales con unicornios reales.
Porque su mundo es Sam, y si Sam dice que los unicornios existen, así será.
Sam es todo, absolutamente todo para Dean, porque a Sam lo ama de todas y cada una de las maneras posibles en que se puede amar a alguien, aun cuando a veces le duele y siente que toda la situación lo sobrepasa.
Porque amar así a alguien así es lo mejor, o más bien, lo único bueno que jamás le ha pasado en la vida.
Ups, habia olvidado subir este drabble aquí! Lo siento!!!!!!!!!!
